El próximo sábado 1 de agosto, la villa de Baiona albergará una nueva edición del Encontro de Verán de Asomega. Tras el emotivo e institucional homenaje al añorado doctor Aniceto Charro en el Concello, la jornada desplegará su potente bloque científico. Este apartado situará a la Dieta Atlántica como el eje vertebrador de la salud, la longevidad y el bienestar, demostrando cómo la tradición alimentaria de Galicia se fundamenta sobre sólidas evidencias científicas.
El encargado de abrir este bloque será el prestigioso cardiólogo José Ramón González Juanatey, quien impartirá la conferencia magistral ‘A propósito del Plan Europeo de Salud Cardiovascular’. Esta estrategia comunitaria busca transformar de raíz el abordaje de las enfermedades del corazón, que representan la principal causa de mortalidad en Europa.
Juanatey conectará los objetivos preventivos de este plan continental con las virtudes intrínsecas de la Dieta Atlántica. La abundancia de pescados, alimentos frescos de proximidad y un perfil nutricional equilibrado convierten a este patrón en una herramienta de vanguardia frente al riesgo cardiovascular.
José Ramón González Juanatey en una imagen de 2019, cuando recogió el XXI Premio Nóvoa Santos de Asomega en un evento celebrado en la sede de Coren. A la izquierda el presidente del Grupo Coren, Manuel Gómez Franqueira.
A continuación, el foco se trasladará al debate 'Innovación y salud en el sector productivo gallego', una mesa redonda de altísimo nivel académico e industrial. La moderación correrá a cargo de la reputada pediatra Rosaura Leis, presidenta de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica, quien guiará un coloquio esencial para entender cómo el tejido empresarial gallego traduce la ciencia en salud pública.
Entre los ponentes destaca Emilio Rial, director general del Grupo Coren, cooperativa agroalimentaria de referencia que abandera el rigor científico en el laboratorio para garantizar la excelencia preventiva de sus productos frescos.
Por parte de Leche Río intervendrá Miguel Gómez; la firma, perteneciente al Grupo Lence, ha materializado recientemente su decidida vocación por la salud mediante una alianza estratégica e inversión en Anutmed Pharma —cofundada por Roberto Conde, miembro de Asomega— para liderar la nutrición clínica personalizada orientada a pacientes oncológicos o metabólicos.
El sector marino aportará su visión mediante Odilo Romero, representante de Jealsa, corporación conservera líder volcada en la sostenibilidad y el valor nutricional del mar.Asimismo, participará la Organización de Productores de Pesca del Puerto y Ría de Marín (Opromar) —con un ponente aún por determinar—, entidad que destaca por sus proyectos de modernización y su activa defensa del consumo de pescado.
Esta confluencia entre ciencia e industria, que muestra la alimentación como palanca real de bienestar, servirá de antesala para la comida de hermandad que cerrará el encuentro en el Parador de Baiona.
El Paraninfo de la Universidade de Santiago de Compostela ha acogido la entrega del Primer Premio al Proyecto Empresarial de Base Tecnológica en el marco de Innovatia 8.3 a DIVERSA Technologies, compañía liderada por María de la Fuente.
Este certamen, impulsado por el Instituto de las Mujeres y la propia universidad, esconde en su nomenclatura un explícito homenaje al 8 de marzo. Su objetivo es corregir la brecha de género y visibilizar el liderazgo femenino en sectores científicos y tecnológicos donde las mujeres investigan de forma habitual, pero rara vez asumen la gestión ejecutiva.
El núcleo disruptivo de DIVERSA, spin-off nacida en el seno del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) y del Servizo Galego de Saúde (SERGAS), radica en el desarrollo de sistemas lipídicos avanzados. Mediante nanopartículas lipídicas patentadas —la misma base molecular que facilitó el éxito global de las vacunas de ARN mensajero contra el COVID-19—, la empresa logra proteger y transportar activos esenciales.
Esta tecnología tiene una aplicación clínica directa en la medicina de precisión, orientada a dirigir fármacos de forma selectiva hacia las células tumorales para minimizar efectos secundarios, un avance clave que ejecutan actualmente en su proyecto NeoGaRT de nanoinmunoterapia contra el cáncer gástrico, respaldado por la AECC.
Competitividad desde Galicia
La viabilidad de esta investigación de largo recorrido se apoya en una diversificación comercial estratégica. El pasado mes de junio, la firma lanzó al mercado la marca Sphirence™, una plataforma B2B que traslada esta ingeniería molecular al sector de la cosmética avanzada. Al estabilizar ingredientes sensibles como péptidos o vitaminas para terceros laboratorios, la empresa genera ingresos de ciclo rápido que cofinancian el desarrollo de sus tratamientos farmacéuticos.
Con dos patentes internacionales, este modelo circular demuestra que el liderazgo femenino y la ciencia pública operan con alta competitividad en el mercado internacional. De hecho, suma más de dos millones de euros en financiación pública competitiva, una ronda privada de 375.000 euros con inversores especializados y acuerdos activos de codesarrollo con más de once compañías nacionales e internacionales.
El galardón fue recogido por María de la Fuente, cofundadora y CEO/CSO de DIVERSA Technologies, quien subrayó el valor intrínseco de su visión: «Este reconocimiento es muy especial para todo el equipo porque pone en valor una forma de entender la ciencia: rigurosa, aplicada y orientada a generar impacto más allá del laboratorio. También refuerza nuestra convicción de que desde Galicia es posible construir empresas científico-tecnológicas ambiciosas, competitivas y lideradas por mujeres».
Este galardón consolida una trayectoria marcada por hitos de transferencia tecnológica constante. La compañía ya obtuvo en 2023 el Premio Ricardo Bescansa de la Real Academia Galega de Ciencias por su éxito en la implantación de tecnología transferida. Asimismo, la solidez de este proyecto empresarial llevó a la Xunta de Galicia a elegir a su CEO, la científica María de la Fuente, como uno de los rostros de la excelencia sectorial para promocionar el ecosistema de I+D+i de la comunidad, subrayando el valor de la investigación biosanitaria bajo el sello Galicia Calidade.
As palabras defínennos, definen a Galicia: auga, norte, océano, entroido, cor, memoria, paisaxe, pedra, chuvia, ocaso, emigración, morriña. Son fermosas, sonoras, sonantes e útiles; serven para o diálogo, para crear, para deseñar mesmo mundos inauditos. Temos a sorte das palabras, dos seus significados sentimentais, da súa música, desde pronunciar con engado líquido, lírico, como son de gaita, pegado á terra, do seu debalar, da súa emotividade. Abracemos as palabras.
Eu falo galego porque si, de xeito espontáneo e para facerme entender, non para ser diferente, senón para expresar o que agroma da alma, do interior profundo dese sentir xenuíno, xenético, tribal, arcaico e vangardista. Porque me peta, porque me gusta, porque o falaron os meus avós. Fixen ferramentas de transcendencia mundial, como a web da CRTVG, pioneira no seu tempo, e mesmo compuxen cancións internacionais en galego que espallaron polo mundo ata o Xapón Los Panchos e por Portugal María do Ceo, ou a orquestra Compostela e outros polas nosas romarías. Cadaquén fai o que pode, e aínda que me educasen en castelán, considérome máis rico, que non diferente, por ter nacido con acceso a tres culturas nunha terra que é un paraíso, e dou grazas ao meu deus, o das palabras, por permitirme dicir que desexo mil primaveras máis para Galicia.
Don Álvaro, o noso, o de todos, deixou escrito no maxín colectivo unha testemuña inesquecible sobre a nosa identidade verbal:
Louvado sexa Deus porque me permitiu nacer, medrar, facerme home e agora envellecer neste grande reino que chamamos Galicia; neste grande reino do Fisterre que vai desde os montes ata o mar; onde brillan aos pés do vento; este país dos dez mil ríos, do vello camiño das peregrinacións, este país dos mil vales, este país fermoso e eternamente verde, Patria querida, a terra no senso barresiano, as patrias son a terra e os mortos. Grazas a Deus por este Reino. Louvado sexa Deus tamén por terme dado o don da fala. Por terme ensinado a dicir rula e abidueira e dorna e ponte e fonte, e entón eu sabendo estas palabras era verdadeiramente dono da rula e da abidueira e da dorna e da ponte e da fonte. As miñas invencións, e as miñas maxias teñen porén un senso máis fondo: por riba e por baixo do que eu fago, eu quixen e quero que a fala galega durase e continuase, porque a duración da fala é a única posibilidade de que nós duremos como pobo. Eu quixen que Galicia continuase, e ao lado da patria terreal, da patria que son a terra e os mortos, hai esa outra patria que é a nosa fala.
Ao longo dos anos fun escollendo algúns termos que se elevan en fermosura, palabras que gardan nas súas sílabas a alma mesma da nosa contorna. Bótoas a voar: aceno, agromar, auga, alén, abidueira, alegranza, amencer, andoriña, argallar, avoa, bágoa, beiramar, bonitura, berce, benandanza, bico, brétema, bolboreta, carballo, castiñeiro, cabrifollo, colo, choiva, chourizo, choucho, debullar, engurrar, donicela, dorna, dúbida, enxebre, estralampar, estrela, fonte, feitizo, fiestra, fraga, enxoval, ermo, gargallada, labazada, labranza, lanzal, lar, leira, lembranzas, lentura, liberdade, laverca, lúa, mañá, milladoiro, millo, mol, morriña, nai, neboeiro, nós, novelo, saudade, souto, xeada, xeito, orballo, ollomol, ovo, paspallás, paporrubio, peixe, ponte, pescada, pinguela, pobo, pomar, prosmeiro, quentura, remanecer, ribeira, reloucar, renxer, retranca, rola, rula, rosmar, saraiba, sino, socalco, solpor, soma, sorriso, xenreira, xesta, xesteira, xouba, tecer, terra, tixola, touza, túzaro, verderolo, aldraxar, zanfona. Moitas destas voces agochan etimoloxías marabillosas nas que me gusta mergullar, como a nosa saudade que evoluciona do latín solitatem, ou o noso enxebre, de posible raíz celta escura pero dun significado diáfano e purísimo.
Xunto a estas xoias cotiás, tamén atopamos no noso léxico verbas pintorescas de feitura culto-poética, que eu anotei, como agulla de pastor moscada, centáurea menor perfollada, pata de ganso dos valos, salgueiro de follas amendoeiro, ou satirión manchado. Palabras que quizais ninguén falou xamais de seguido na rúa. Alí están, perlas que non molestan nin compiten coas auténticas xemas da lingua natural e viva: ameixeira, amieiro, camariña, cornide, fiúncho, freixo, loureiro, macela, margarida, meimendro, néveda, ourego, papoula, sabugueiro, saramago ou tomelo.
Nesa procura constante das raíces, non renuncio a investigar e a coñecer outras linguas, especialmente esas falas gremiais de Galicia que demostran a inmensa plasticidade e o hermetismo protector dos nosos antigos oficios itinerantes. Máis alá do célebre barallete dos afiadores de Ourense ou do latín dos canteiros de Terra de Montes, existiron códigos verbais que funcionaban como verdadeiras caixas de caudais para os segredos profesionais. No sur da provincia de Pontevedra, en Forcarei e Cerdedo, os canteiros perfeccionaron o verbo das artes ou dos arginas, do cal falei e moito coa miña querida Nélida Piñon. Os zapateiros da comarca de Bergantiños utilizaban a súa xerga para discutir a calidade dos coiros mentres o dono do zapato agardaba diante deles. Os caldereiros, co seu bron ou a súa variante galaica, sabían identificar o nocón xeneroso do lacazán. E na costa, o verbo dos mareantes ocultaba os mellores caladoiros á competencia. Estas linguas de ida e volta, que compartían a economía da linguaxe e parasitaban as nosas estruturas para inserir un vocabulario específico, viaxaban no carromato dos paraugas ou no petate dos canteiros, e hoxe permanecen como o eco dunha Galicia que soubo gardar os seus segredos baixo sete chaves de aire e mesmo inventar o filispín ferrolán, vocábulo nado ao fío dos estaleiros cunha curiosa etimoloxía anglosaxoa procedente de fine spinning. Son un mero aficionado, un curioso xornalista, non un filólogo.
Toda esta inmensa riqueza léxica lévame a ter anotadas centos de correccións ao dicionario da nosa ilustre Real Academia Galega, que con ser boísimo é sempre perfectible, a consultar o valioso Diccionario de Diccionarios da lingua galega, a recorrer ao inesquecible Eladio Rodríguez González e a outros moitos fitos da nosa lexicografía. Teño recollidas miles de curiosidades, ditos fermosos e anécdotas, porque as palabras son infinitas, variables, bolboretas, rubicundas, fortes e débiles. Son nosas, son de todos. Que ninguén pense en singular nin en particular ao apropiarse do idioma. Nós somos nós, e a lingua pertence a cada individuo que a fai vibrar no aire e á comunidade toda.
Neste contexto vital, o plan da lingua debe actuar exactamente como o fermento do pan dun pobo, o idioma o alimento que nos sustenta. A recente proposta de actualización do Plan Xeral de Normalización da Lingua Galega non é un mero catálogo administrativo, senón esa levedura necesaria para nutrir e dar volume ao noso espírito colectivo. Hai que lograr ao redor dela un artigo de consenso social amplo e xeneroso. Necesitamos unha lingua viva e forte coa que educar e coa que gozar plenamente, coa que traballar con dignidade e facer cultura universal, coa que nos administrar nun mercado moi pequeno pero universal na súa ambición; unha lingua de todos e para todos, onde o idioma se consolide de verdade como a gran ferramenta de diálogo interxeracional e interideolóxico. Ao protexer os nosos vocábulos estamos a asegurar que o latexo compartido de Galicia siga resoando con naturalidade nos novos tempos. Iso é a cultura dun pobo que sabe entender e conquistar o mundo global, competitivo, complexo, cheo de oportunidades e ameazas.
La edición número 62 de las Memorias de la Red TBS - Stop Epidemias, a la que pertenece Asomega, y el número 92 de su newsletter ofrecen un riguroso análisis de la actualidad sanitaria del verano de 2026.
El texto abre con un contundente análisis editorial sobre los efectos del cambio climático en Europa, calificando el calor extremo como una auténtica emergencia de salud pública estructural que ya ha dejado miles de víctimas en el continente. Ante esta preocupante realidad, se defiende de manera prioritaria la adopción del enfoque integral One Health para interconectar con urgencia la medicina humana, veterinaria y ambiental frente a los nuevos desafíos globales.
En el plano estrictamente científico, el doctor Xavier Martínez Lacasa, de la Unidad de Control de la Tuberculosis del Hospital Universitari Mútua Terrassa, desgrana la histórica revolución que experimentan las pautas antituberculosas bajo el amparo de la OMS.
El especialista expone cómo la evidencia clínica ha logrado reducir el tratamiento de la tuberculosis sensible de seis a cuatro meses, mientras que para las formas resistentes se consolidan regímenes completamente orales como el BPaLM, acortando el proceso a solo seis meses de tratamiento mediante el uso coordinado de fármacos innovadores como la bedaquilina, pretomanida, linezolid y moxifloxacino.
Complementando este bloque, el doctor Joan Artur Caylà Buqueras repasa la trayectoria de la Fundación de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona y recuerda de manera contundente que esta enfermedad causó más de un millón de muertes en el mundo durante el año 2023.
Este número destaca también por la emotividad de sus homenajes. La red rinde un sentido tributo in memoriam al doctor Josep Morera Prat, referente insustituible de la historia de la neumología fallecido el pasado 21 de junio a los 82 años , una fecha cercana al deceso del físico experimental Raúl Villar Lázaro, exrector de la Universidad Autónoma de Madrid que transformó la institución pública con su pionero compromiso hacia la acción solidaria y la cooperación.
Por último, la gestión humanitaria ocupa un espacio fundamental a través del Informe Mundial sobre Desastres 2026 de la Cruz Roja Española, que señala directamente a la desinformación como una crisis humanitaria de facto. Esta problemática es analizada por el veterano informador Alipio Gutiérrez Sánchez, coincidiendo con el aplauso otorgado a la corresponsal Rosa María Calaf, distinguida con el Premio Nacional de Televisión 2026 por su impecable, rigurosa y osada trayectoria internacional.
La Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), coordinada por el doctor Javier García-SamaniegoRey—miembro de la Junta Directiva de Asomega—, ha organizado recientemente en el Instituto de Salud Carlos III la jornada "Closing the Gap. Viral Hepatitis 2030". En este foro de alto nivel, que contó con la participación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y el Ministerio de Sanidad, se constató que la lucha contra estas patologías ha entrado en una fase decisiva.
Tras una década centrada en el desarrollo y acceso a tratamientos altamente eficaces, el reto actual ya no es terapéutico, sino de gestión y localización. La prioridad se desplaza a identificar a las personas que desconocen que padecen hepatitis, recuperar a quienes abandonaron el seguimiento y reorganizar la atención para evitar que los pacientes queden fuera del sistema sanitario.
El doctor García-Samaniego tuvo un papel activo en la inauguración del encuentro junto a figuras como Tereza Kasaeva (OMS) y Pedro Gullón (director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad). Además, el hepatólogo y miembro de Asomega lideró la moderación de la segunda mesa de debate, titulada "Cerrar las brechas: abordando la vulnerabilidad y la eliminación de las hepatitis víricas en las grandes ciudades". En esta sesión se analizaron las experiencias de Madrid y Barcelona con el objetivo de traducir las directrices globales en estrategias locales viables.
Durante esta mesa moderada por García-Samaniego, los expertos coincidieron en que alcanzar la meta de la OMS para 2030 exige una mayor coordinación entre atención primaria, hospitales, laboratorios y entidades comunitarias. Asimismo, se destacó la necesidad de implantar de forma generalizada el diagnóstico reflejo y diseñar circuitos asistenciales específicos para poblaciones vulnerables.
España se encuentra en una posición ventajosa, figurando entre los doce países que avanzan al ritmo adecuado para eliminar la hepatitis C. El desafío inmediato, tal como se extrae de esta cita de la AEHVE, es aprovechar este modelo de éxito para combatir también la hepatitis B y delta.
La pandemia dejó lecciones imborrables sobre la vulnerabilidad y la necesidad de blindar nuestro sistema asistencial. En ese escenario adverso, y en el día a día que le ha seguido, los equipos multidisciplinares de las residencias han desarrollado una labor central, convirtiéndose en el verdadero motor del bienestar de nuestros mayores.
Pincha sobre la imagen para acceder a las bases de la convocatoria.
Sin embargo, este esfuerzo cotidiano y de enorme proyección social sigue siendo, en gran medida, un gran desconocido para la opinión pública. Con el objetivo de revertir este anonimato, romper inercias y poner el foco sobre proyectos potentes y transformadores, nacen los Premios Presenza "Coidados con ciencia e alma".
Esta propuesta de Asomega Maiores cuenta con el decidido respaldo institucional de la Consellería de Política Social e Igualdad de la Xunta de Galicia, dirigida por Fabiola García. La convocatoria, que permanecerá abierta desde el 15 de julio de 2026 hasta el 15 de octubre de 2026, busca estimular iniciativas que unan el rigor de la evidencia científica con una profunda sensibilidad ética.
El certamen está dirigido a equipos que trabajen en centros residenciales tanto de la Comunidad Autónoma de Galicia como en la diáspora, con el requisito indispensable de estar liderados por un profesional médico. El proyecto ganador recibirá una dotación económica de 5.000 euros además del obligado reconocimiento público por su labor.
Ciencia y afecto, unidos por los mayores
Para Julio Ancochea, presidente de Asomega, esta iniciativa responde a un imperativo moral ante una realidad demográfica incuestionable, ya que Galicia destaca por una "longevidad extraordinaria" y por estar poblada por mayores con una "capacidad vital admirable" en comparación con otras regiones.
En este contexto, el trivés defiende que el cuidado de este colectivo exige siempre "una medicina de la máxima excelencia y calidez profundamente humana". Consciente de la implicación de los profesionales que lideran el día a día en los centros residenciales, Ancochea recalca que estos equipos realizan "un esfuerzo diario encomiable para proteger su dignidad".
Por ello, concluye que el galardón pretende convertirse en ese espacio idóneo "donde la ciencia y el afecto se funden" para proyectar socialmente el valor real de su trabajo.
Originaria de la “frontera” de Tapia de Casariego, la doctora Mabel Loza presenta una sólida trayectoria que arrancó en la Universidad de Oviedo y, tras su especialización posdoctoral en el Mount Sinai de Nueva York, dio un giro definitivo al regresar a Santiago para liderar la vanguardia biomédica gallega.
Hoy, esta catedrática de Farmacología de la USC y directora científica del CiMUS —centro distinguido como unidad María de Maeztu— suma a sus reconocimientos el premio Wonenburger. Afable, con un marcado afán didáctico y una indiscutible pasión al hablar de su trabajo y de su equipo, Loza dirige a cuarenta profesionales dedicados al descubrimiento de fármacos. Desde la visión privilegiada de la ciencia en nuestro país que tiene en su atalaya de la Fundación Kærtor, denuncia con firmeza la "brecha española", esa paradoja que nos sitúa en el décimo puesto mundial en publicaciones pero por debajo del treinta en innovación real. Una defensora de la salud humanista que, al final de esta entrevista, revela un gran sueño para reorientar el rumbo de nuestra ciencia.
¿Qué ventajas e inconvenientes tiene hacer ciencia de este nivel internacional desde la periferia?
Se puede hacer ciencia internacional desde aquí, desde luego. Tenemos la capacidad intelectual y las infraestructuras que lo permiten. Como ventaja, tener que luchar un poco más nos hace más resilientes y eficientes para competir desde este Finisterre de Europa. Además, al ser una comunidad pequeña, tus instituciones te reconocen y potencian de forma más personalizada que en sitios más grandes. En Galicia partimos de una base pequeña donde nos respetamos y nos llevamos bien, lo que facilita generar sinergias. Entendemos que entre nosotros no hay que competir, sino unirnos para competir fuera.
El inconveniente es que debes demostrar constantemente que eres competitivo porque los centros globales ya están asignados a ciertos lugares. También penaliza la presencialidad: a veces necesitas coger tres o cuatro aviones para llegar a un sitio al que otra persona llega en tren en una hora. Lograr que la industria y la academia te conozcan y te tengan como referente desde la periferia es complicado.
Como directora científica del CIMUS, ¿cuáles son los retos de gestión prioritarios para mantener al centro en la vanguardia europea?
Viene muy marcado por las evaluaciones. Somos un centro de máxima categoría dentro de la red evaluada por la Xunta y recientemente obtuvimos la acreditación María de Maeztu del Ministerio, la máxima distinción en España. Esto nos condiciona, pero coincide con nuestro lema: encontrar el camino más corto de ida y vuelta entre la investigación básica y los pacientes.
Para que este círculo funcione, nos centramos en tres ejes de gestión: una gobernanza rápida, flexible y coordinada; mantener la internacionalización para atraer proyectos europeos; y la transferencia, sabiendo que la industria debe formar parte del desarrollo para que los ensayos clínicos acaben llegando a la sociedad.
Para la gente que no está familiarizada con en este entorno, ¿cómo podríamos explicar qué es la investigación traslacional?
La investigación traslacional busca ser eficiente en llevar a los pacientes lo que realmente necesitan, no tiene nada de etérea. Significa investigar pensando en que lo que haces es para que un paciente se lo tome y mejore. Para eso necesitas conjugar la visión del médico, la del que va a comercializar ese medicamento y el conocimiento detallado del mecanismo de la enfermedad. A diferencia de la básica clásica, se nutre de reuniones y cambios en tiempo real. Si un descubrimiento demuestra que tu enfoque carece de sentido, debes reorientar el programa de inmediato. Requiere equipos transversales que junten la parte básica y la clínica. Que el hospital esté al lado nos permite operar como un hub conjunto a cinco minutos, lo que le da todo el valor a nuestra investigación.
¿Cuáles son las grandes líneas de investigación en las que trabaja el centro actualmente?
El centro tiene un largo nombre académico, pero que describe muy bien lo que es: Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas. Nuestros investigadores y equipos acotan cuatro grandes áreas muy relacionadas entre sí: cáncer, cardiovascular, metabólicas y obesidad, y neurológicas. Tenemos mucha relación de colaboración en estas áreas, que se cruzan además con cuatro ejes de aplicación traslacional: descubrimiento de fármacos, nanoliberación, genómica, radioterapia/teragnostica.
El mapa de un centro de enfermedades crónicas no está escrito en piedra. ¿Cómo responden desde la investigación preclínica ante una crisis infecciosa imprevista como la COVID-19?
Efectivamente, no está escrito en piedra. Tuvimos varios proyectos aplicando nuestro conocimiento a este tema urgente. En Farmacología, adaptamos un compuesto que evaluábamos para el dolor y dio lugar al primer medicamento oral probado en clínica producido en España contra la COVID-19. Para ser eficientes, sacamos partido del conocimiento que ya existía; así es también como se descubrió la vacuna efectiva. No te pones a investigar desde cero una enfermedad desconocida sobre la que no hay bases, sino que aplicas lo que ya sabes.
Ha impulsado varias spin-offs y conoce bien el ecosistema. ¿En qué situación estamos en España?
En España vivimos la paradoja de ocupar el décimo lugar mundial en publicaciones sobre mecanismos de enfermedad y ser los primeros en investigación clínica, pero estamos por debajo del puesto 30 en aplicación. En medio de ese camino perdemos la capacidad de trasladar nuestra propia investigación hacia los ensayos clínicos. Es decir, somos de los diez primeros, por encima de nuestro PIB, en descubrir posibles mecanismos de tratamiento, somos el primero en investigar esos mecanismos en pacientes y en medio de eso perdemos nuestra capacidad de aplicar nuestra propia investigación hacia ensayos clínicos. Esta brecha se produce en general en Europa. De hecho, hay ahora mismo un gran movimiento a nivel europeo para generar fondos para innovación. Pero en España es más acentuada la brecha porque todavía contrasta más la calidad de la investigación con la el bajo porcentaje de aplicación a innovación. Es lo que las evaluaciones externas denominan la "brecha española".
¿Qué fallos estructurales provocan esta brecha y qué iniciativas están tomando desde Galicia para solucionarlo?
Falla una visión global e integrativa para mover profesionalmente los proyectos y programas. En otros países existe una financiación rodada con un fuerte componente privado o de capital riesgo. Aquí tenemos un buen sistema público de financiación y producción, pero cojeamos en innovación. Ahora Europa y el Ministerio tienen claro que hay que cubrir esta brecha. Por eso creamos la Fundación Kærtor junto a la universidad, para asegurar la sostenibilidad de la plataforma de descubrimiento de fármacos mediante programas público-privados de mayor alcance, lo que nos ha situado como un punto de innovación aplicada en Europa.
¿Cómo influye el contexto internacional y la irrupción de mercados tan agresivos como el de China en este escenario?
Estamos viendo que fondos de capital riesgo especializados (venture capital) norteamericanos se están acercando aquí porque ven buenas ideas que no se habían probado por falta de recursos. Europa tiene grandes oportunidades de competir, pero hay que romper clichés y lanzarse. Si no aprovechamos este potencial acumulado, se lo llevará China, que ya está ahí y acaba de lanzar el primer CAR-T para cáncer sólido partiendo de conocimiento típicamente occidental.
¿Cómo se supera la desconfianza histórica entre el sector público y el privado para asegurar que la prioridad absoluta sea el beneficio social?
Todo proyecto exitoso debe basarse en la mutua confianza; si marcas fronteras rígidas, chocas. En el 98, al volver de Estados Unidos, lideré un proyecto con Almirall de 300 millones de pesetas y luchamos contra todos los prejuicios. Desde la academia parecía pasarse al lado oscuro y desde la industria se pensaba que la universidad no trabajaba por objetivos. Cuando te sientas en la misma habitación con el único fin de llegar al paciente con ese medicamento, las diferencias se disuelven y se convierten en sinergias extraordinarias porque aportas lo que el otro desconoce. Eso solo se aprende andando el camino.
Su alianza con el genetista Ángel Carracedo es un referente muy claro. ¿Cómo se complementan la genética y la farmacología?
Formamos una plataforma basada en la farmacogenómica. Sin Ángel a bordo no habría alcanzado a consolidar esta plataforma porque la lucha y el esfuerzo son inmensos. La complementariedad es natural: la genómica está en el nacimiento y conocimiento de la enfermedad, y la farmacología en el tratamiento. A través del proyecto InnoPharma unimos fuerzas para definir la enfermedad por sus marcadores y estratificar a las poblaciones de pacientes. Esto nos permite agruparlos para darles el fármaco y la dosis adecuada, logrando más eficacia y menos reacciones adversas.
¿Cómo es trabajar con él en el día a día y qué define a esa generación de científicos gallegos a la que pertenece?
Trabajar con Ángel es una maravilla porque aporta una calidad humana que hace que los equipos trabajen con confianza y alegría. Ya adelanto que no se va a jubilar: estamos creando un programa sénior de excelencia para mantener activos a profesionales como él. Ángel pertenece a una generación súper valiosa en Galicia de médicos que estudiaron juntos la carrera en Santiago —como José Ramón González Juanatey, Carlos Diéguez, José Luis Lavandeira o Paco González— que han marcado un antes y un después internacional en sus ámbitos. Casi todos ellos han sido premios Nóvoa Santos.
Usted recibió el premio María Josefa Wonenburger. Al mirar la base de las carreras científicas, ¿está la presencia de la mujer completamente normalizada?
El premio me hizo mucha ilusión porque ella era una matemática que tendía a la felicidad y fue todo un referente de cómo situarse entre las primeras del mundo sin hacer dramas. En la base académica la presencia femenina lleva tiempo normalizada. En carreras como Medicina o Farmacia hay una mayoría de mujeres que acceden a las primeras posiciones en tesis doctorales y puestos de profesoras. En un equipo europeo en Alemania hace veintitantos años solo éramos dos mujeres en un grupo de 40 personas; hoy en ese mismo equipo somos mayoría de mujeres.
Sin embargo, ¿qué ocurre cuando se intenta dar el salto a los puestos de alta dirección y gestión de centros de investigación?
La evolución en estos diez años ha sido espectacular, pero en niveles de alta dirección todavía cuesta llegar y se evidencia el efecto tijera. A veces organizo encuentros y compruebo con sorpresa que las mesas presidenciales siguen saliendo compuestas por hombres. Debemos conseguir que el liderazgo femenino sea algo tan natural que no llame la atención por ser una anécdota. Hay que eliminar diferencias y comparar únicamente la capacidad, el talento y los méritos de igual a igual.
Asomega defiende una visión humanista de la salud. Para alguien que trabaja a una escala microscópica en el diseño de fármacos, ¿dónde reside el componente humanista de su vocación?
El componente humanista en una investigación traslacional es clave. Sin él, el 80% de mi equipo no estaría aquí porque da sentido a todo el esfuerzo. En mi caso, me planteé estudiar Medicina pero supe que no serviría para la clínica porque me producía demasiado dolor ver el sufrimiento a pie de cama sin poder solucionar los problemas. Decidí aportar desde más lejos. Aunque no vemos directamente a los pacientes, trabajamos siempre con clínicos y asociaciones. Nos reunimos con ellos para escuchar qué les preocupa en el mundo real, ya que a veces les inquieta más un dolor concreto que les impide hacer su vida que curarse a largo plazo. Esa perspectiva orienta nuestra investigación básica. Desde el 98, nuestro gran indicador de impacto no son las métricas variables, sino cuántas veces hemos llegado a los pacientes, y ya lo hemos logrado llegar a ensayos clínicos en 17 ocasiones.
Para concluir, ¿cuál es su gran sueño como científica antes de retirarse de la primera línea?
Visto en perspectiva, el sueño de siempre es curar o mejorar significativamente la vida de los pacientes con nuestros fármacos en ensayos clínicos. A escala de gestión, mi gran meta a cinco años es que la brecha actual entre la investigación básica y la clínica en España se haya reducido en un 80% y que logremos situarnos entre los diez primeros países que aplican la ciencia.
Galicia se convertirá oficialmente en la Capital Iberoamericana de la Gastronomía Saludable entre este año y 2027, un reconocimiento estratégico que busca potenciar la cocina gallega como pilar de la actividad turística, de la proyección exterior y de la identidad de la comunidad. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, selló este acuerdo en la Casa de Galicia en Madrid junto al presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía (AIBG), Rafael Ansón.
Durante la vigencia de esta capitalidad, la comunidad desplegará un amplio programa de actividades que incluirá congresos, certámenes, campañas de difusión y la edición de materiales especializados como recetarios o revistas.
Esta hoja de ruta se integra en la Estrategia de Turismo de Galicia 2030, respaldada por datos contundentes del Ejecutivo autonómico: el 35% de los viajeros que visitan la región declaran que la gastronomía es uno de sus principales motivos. Además, el territorio cuenta con un sólido prestigio culinario avalado por 19 restaurantes con Estrellas Michelin y 49 establecimientos distinguidos con Soles Repsol.
En el marco de este encuentro, también se rubricó el Manifiesto de la Gastronomía Saludable, un decálogo que propone una visión culinaria comprometida con la sostenibilidad del planeta y el bienestar de los comensales.
El acto institucional concitó el respaldo de diversas entidades civiles y científicas, entre ellas la Asociación de Médicos Gallegos (Asomega), que estuvo representada de forma oficial en el evento por Roberto Conde, miembro de su Junta Directiva.
Esta designación coincide con un periodo de intensa actividad para la promoción de la salud nutricional en la comunidad autónoma. Precisamente, Asomega celebrará el próximo 1 de agosto en Baiona su Encontro de Verán, una destacada cita anual cuya sesión científica estará centrada de forma monográfica en la Dieta Atlántica y sus beneficios terapéuticos y preventivos.
La capitalidad iberoamericana sitúa a Galicia en el mapa internacional de la alimentación saludable en la antesala del Xacobeo 2027, una cita en la que se espera una gran afluencia de visitantes, especialmente procedentes de Latinoamérica. La comunidad toma el relevo de ciudades como Buenos Aires, Lima o Lisboa, consolidando su liderazgo en la intersección entre salud, tradición y gastronomía.
La última edición de la propuesta "Café con Talento" de la Asociación Galega de Covid Persistente (ASGACOP) ha contado con el doctor Joan B. Soriano, epidemiólogo del Servicio de Neumología del Hospital Universitario La Princesa-UAM de Madrid. Soriano, miembro de Asomega, desgranó las conclusiones de las últimas guías de práctica clínica orientadas a la prevención y el tratamiento de esta compleja patología.
Durante su intervención a través de la plataforma Zoom, el especialista compartió datos de indudable valor científico recopilados en la nueva guía internacional publicada por el prestigioso European Respiratory Journal.
A partir de un exhaustivo meta-análisis que evalúa decenas de estudios y cientos de miles de pacientes, la evidencia confirma que el sexo femenino presenta un riesgo significativamente mayor de sufrir Covid persistente. Frente a esta realidad, Soriano remarcó que la vacunación previa a la infección se mantiene como la estrategia preventiva más robusta y eficaz a nivel mundial.
En lo relativo al manejo clínico diario, el doctor enfatizó que la rehabilitación personalizada y estrictamente supervisada es la intervención que goza de mayor respaldo práctico para aliviar la disnea y mejorar la calidad de vida. No obstante, lanzó una advertencia de gran trascendencia: es imperativo individualizar al extremo los esfuerzos, evitando el ejercicio físico intenso en aquellos pacientes que experimenten "malestar post-ejercicio", debido al elevado riesgo de empeoramiento.
Finalmente, el epidemiólogo desaconsejó el uso rutinario de corticoides y fármacos antivirales en la enfermedad ya establecida, aclarando que, si bien son fundamentales en la infección aguda, en la etapa crónica solo generan falsas expectativas.
La sesión concluyó subrayando la urgencia de definir fenotipos clínicos precisos mediante herramientas avanzadas de imagen pulmonar, consolidando así un enfoque más humano.
Una década de compromiso ininterrumpido con la salud y el bienestar de los pacientes respiratorios se consolida con el fallo de la X Edición de las Ayudas Paciente de VitalAire. Esta iniciativa de Air Liquide Healthcare España, dotada con 33.000 euros, busca impulsar proyectos de entidades sin ánimo de lucro que transforman de manera directa el día a día de los enfermos crónicos y su entorno. En esta convocatoria, el jurado evaluador ha contado con la participación de Julio Ancochea, presidente de Asomega.
Entre las iniciativas galardonadas en esta edición sobresale la presentada por la Asociación Gallega de Fibrosis Quística. Su programa, bautizado como «Alimenta Pulmón FQ», pone el foco en una dimensión a menudo invisible pero crucial para el manejo de esta patología: la nutrición terapéutica. Concebido como una herramienta de empoderamiento familiar, el proyecto ofrece valoraciones individuales y capacitación práctica a los afectados.
Su objetivo es abordar la alimentación como un factor protector capaz de optimizar las terapias respiratorias domiciliarias, potenciar la función pulmonar y reducir las exacerbaciones. Este programa de intervención directa beneficiará a 90 personas con fibrosis quística y a 164 de sus familiares o cuidadores.
Este galardón viene a respaldar la trayectoria de la entidad gallega, presidida por Juan da Silva, quien ya detalló las principales demandas y necesidades de estos pacientes en una entrevista concedida en el marco del II Encontro Mundial de Médicos Galegos. Asimismo, la asociación recibió en su momento el apoyo económico de la iniciativa solidaria Asomega Axuda, un hito de cooperación asistencial que Julio Ancochea destacó durante su intervención en el Encontro de Verán de Allariz para visibilizar la importancia del soporte continuo a los pacientes crónicos.
La convocatoria de VitalAire, que también ha distinguido la brillante estrategia psicoeducativa infantil «Ciudad Fiqui» impulsada por la Asociación de Fibrosis Quística de la Comunidad Valenciana, distribuye inicialmente 14.000 euros para cada una de las dos entidades. Asimismo, las bases contemplan una asignación adicional de 5.000 euros reservada para aquellos proyectos que logren consolidar resultados asistenciales significativos en los próximos meses.
La medicina española, y de forma muy particular la gallega, se encuentra a las puertas de un hito histórico: el doctor José Ramón González Juanatey ha sido seleccionado para disputar la fase definitiva en las elecciones a la presidencia de la Federación Mundial del Corazón (WHF, por sus siglas en inglés).
Nacido en Noia, el perfil de González Juanatey atesora el equilibrio idóneo entre la práctica asistencial de primera línea y la excelencia académica. Con un bagaje que supera las 700 aportaciones científicas en publicaciones de impacto, ha liderado durante años el servicio de Cardiología del CHUS y presidido la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Además, fue merecedor del Premio Nóvoa Santos de Asomega en 2019.
Este salto internacional de Juanatey —que, además, participará en el próximo Encontro de Verán de Asomega— coincide con un periodo de intensa actividad institucional en su tierra natal. El pasado mes de marzo, el veterano cardiólogo asumió una alta responsabilidad de gestión tras ser reclutado por la rectora de la USC Rosa Crujeiras como delegado estratégico de Ciencias de la Salud, un puesto desde el que ya coordina las sinergias entre las facultades médicas y el sistema asistencial.
Quienes conocen de cerca su visión destacan que el facultativo concibe la gobernanza sanitaria no como un ejercicio burocrático, sino como una herramienta transformadora. Su enfoque promueve el fortalecimiento de la atención primaria, la equidad en el acceso a fármacos innovadores y la continuidad de los cuidados médicos. Para el especialista, situar la ciencia rigurosa en el centro de las decisiones políticas es la única vía para mitigar el impacto global del infarto y la insuficiencia cardíaca.
La votación final, que tendrá lugar en Río de Janeiro del 8 al 10 de octubre de 2026, decidirá si la experiencia acumulada en los hospitales gallegos se convierte en la hoja de ruta de la salud cardiovascular mundial, consolidando un liderazgo que combina ciencia, gestión y una profunda vocación humana.
El próximo sábado 1 de agosto, la villa de Baiona se convertirá en el escenario del Encontro de Verán de Asomega. Esta edición tendrá una carga humana y emocional muy profunda, ya que albergará el homenaje institucional a una de las figuras más respetadas de la medicina gallega: el doctor Aniceto Charro Salgado, socio fundador y presidente de honor de la entidad, fallecido el pasado mes de septiembre.
Bajo el lema "Legado, memoria y gratitud", el homenaje a Charro buscará recordar la impronta de un profesional que supo conjugar la vanguardia médica con un compromiso inquebrantable hacia su tierra y sus compañeros.
Quienes compartieron trayectoria con Aniceto Charro coinciden en destacar su vitalidad magnética y su capacidad para inspirar a las nuevas generaciones. No solo fue un referente indiscutible en la Endocrinología española, sino un docente generoso cuya vocación se cimentaba en la cercanía.
La profesora Julia Buján lo definió con acierto como “una vorágine de conocimientos, aficiones y sentimientos a la que nos arrastraba a todos”. Su galleguidad se traducía en acciones concretas para proyectar el talento de su comunidad, manteniendo siempre una máxima humana que el actual presidente de Asomega, Julio Ancochea, destaca como su gran seña de identidad: su constante disposición a escuchar y ayudar.
📌 ¡TOMA NOTA! Claves del Encontro de Verán 🌊🩺
📅 ¿Cuándo? Sábado, 1 de agosto, 12:00 h.
📍 ¿Dónde? Baiona (Pontevedra). Actos en el Concello y almuerzo en el Parador.
❤️ El corazón: homenaje al querido Dr. Charro.
🧠 Vanguardia científica: conferencia magistral del Dr. González Juanatey.
🍏 La clave: Dieta Atlántica y salud con los líderes de Coren, Leche Río, Opromar y Jealsa moderados por Rosaura Leis, presidenta de la Fundación Española de la Nutrición.
🚨 ¡ATENCIÓN! Las plazas son limitadas. La fecha tope para inscribirse es el 15 de julio.
El homenaje a Charro arrancará a las 12:00 horas en el Concello de Baiona con el tributo familiar e institucional, introducido por Julio Ancochea, presidente de Asomega, y clausurado por el alcalde de la localidad, Jesús Vázquez Almuíña.
Tras este bloque memorial, el encuentro dará paso a su agenda científica, enfocada este año en la Dieta Atlántica, un ámbito del que el propio "Tito" Charro fue pionero. El cardiólogo José Ramón González Juanatey impartirá la conferencia inaugural sobre el Plan Europeo de Salud Cardiovascular, a la que seguirá una mesa redonda sobre innovación y salud en el sector productivo gallego.
Este debate, moderado por la pediatra Rosaura Leis, presidenta de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica, contará con la participación de directivos de firmas clave como Coren,Leche Río, Opromar y Jealsa.
La cita concluirá con el tradicional almuerzo de confraternidad en el Parador.
Recordatorio: la inscripción al evento es obligatoria a través del formulario oficial y el plazo termina el próximo 15 de julio.
Pulse sobre la imagen del programa para verlo en grande en ventana nueva.
Hay hombres que no solo ejercen una profesión, sino que la esculpen con su propia humanidad. El reciente fallecimiento del doctor Antonio Sueiro Bendito deja un vacío inmenso en la medicina española y, de manera muy profunda, en el seno de Asomega.
Quien fuera su vicepresidente y, en sus últimos años, miembro de su Comité de Honor, nos ha dejado con la discreción de los grandes, con un legado imborrable como jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid durante casi veinte años.
Gallego con alma de "mariñeiro", Sueiro perteneció a esa estirpe irrepetible de facultativos que estrenó el sistema MIR en España, abriendo las puertas a la especialización médica del país. Fue un arquitecto fundamental de la neumología moderna. Su rigor científico se tradujo en la autoría de más de 150 artículos académicos y comunicaciones en congresos nacionales e internacionales, liderando investigaciones punteras en patologías complejas como el asma, la fibrosis pulmonar idiopática y el cáncer de pulmón.
Miembro activo de sociedades de élite como la European Respiratory Society y la Sociedad Internacional de Sarcoidosis, compaginó la vanguardia clínica con la docencia en las universidades Autónoma de Madrid y de Alcalá de Henares, donde ejerció como maestro de generaciones.
Inmensamente humano
Sin embargo, los títulos palidecen ante lo que verdaderamente definió su carrera: su concepción de la medicina como una militancia ética. El doctor Sueiro no trataba enfermedades, cuidaba de personas. Su convicción de que la práctica clínica carece de sentido sin empatía le valió el reconocimiento de Neumólogo del Año en 2015por Neumomadrid y el prestigioso premio del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid a la Humanización de la Medicina en 2016.
Quienes tuvieron la fortuna de pasar por su consulta recuerdan a un profesional inmenso que jamás tenía prisa y escuchaba con el corazón. Ese compromiso vital convivió siempre con un amor incondicional a sus raíces. Distinguido como Madrigallego de Oro en 2010, ejerció de puente constante entre Galicia y Madrid.
Su generosidad intelectual se mantuvo intacta hasta el final, impartiendo conferencias en el Centro Gallego de Madrid sobre hábitos saludables para mayores, demostrando que su vocación no entendía de jubilaciones, o en el Hospital de La Princesa, donde expuso su pasión marinera. Esa misma pasión lo llevó a cruzar el Atlántico en misiones institucionales para expandir las fronteras de Asomega en países como Brasil.
Hoy Asomega llora a un sabio cercano, a un "médico militante" que demostró que la máxima excelencia científica es estéril si no viene acompañada de compasión. Se apaga una voz autorizada y un pecho generoso, pero nos queda su ejemplo impecable en las aulas, sus valiosas aportaciones en los tratados y el eco imperecedero de un consejo que aplicó a cada paciente: poner siempre más corazón en las manos. Descanse en paz, maestro.
El Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona inicia una nueva y prometedora etapa: el miembro de AsomegaAlberto García-Basteiro ha sido nombrado jefe del Servicio, con lo que asume el reto de liderar una de las áreas más críticas de este prestigioso centro hospitalario.
El pasado 16 de junio, García-Basteiro expuso las líneas estratégicas que guiarán el futuro del departamento.Su hoja de ruta se focaliza en un triple objetivo: reforzar la prevención, optimizar el control de las enfermedades y potenciar la investigación en salud pública.
Este nombramiento corona una trayectoria de excelencia científica que traspasa fronteras. Licenciado en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela y doctor por la Universidad de Ámsterdam, el epidemiólogo gallego fraguó gran parte de su carrera en la vanguardia internacional de la salud global.
Discípulo del célebre investigador Pedro Alonso, coordinó durante años el área de investigación en tuberculosis en el Centro de Investigação em Saúde de Manhiça (CISM), en Mozambique. Su incansable labor en poblaciones vulnerables le valió en 2023 la prestigiosa subvención Starting Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC) para el proyecto TB-QUEST y, posteriormente, el XX Premio Fundación Banco Sabadell a la Investigación Biomédica en 2025.
La medicina española con sello gallego vuelve a brillar con luz propia a nivel internacional. En el marco del cuadragésimo Congreso Mundial de Oftalmología (WOC 2026), celebrado en Praga, Julián García Feijóo, miembro de la Junta Directiva de Asomega, ha sido condecorado con el prestigioso Premio GOH Naumann al liderazgo en atención oftalmológica global.
Este encuentro, considerado por la comunidad médica como la cita cumbre de la especialidad a nivel planetario, reúne a los mayores expertos del globo para trazar el futuro de la salud visual.
El galardón no es un reconocimiento menor. Otorgado cada cuatro años por el Consejo Directivo del Consejo Internacional de Oftalmología (ICO), el Premio GOH Naumann exalta la memoria y el legado de este histórico profesor. Su propósito es distinguir a aquellos profesionales que, al frente de sociedades científicas nacionales o supranacionales, demuestran un liderazgo excepcional y una contribución tangible a la mejora de la atención médica ocular en todo el mundo. Que recaiga en manos de García Feijóo, entregado solemnemente durante la ceremonia de apertura, refrenda su proyección internacional.
Este triunfo en tierras checas no es fruto del azar, sino la consecuencia natural de una trayectoria impecable guiada por el rigor y la cercanía humana. Recientemente, el Observatorio de la Sanidad lo situó merecidamente entre los veinte oftalmólogos más influyentes de España, destacándolo como un auténtico referente mundial en glaucoma.
Catedrático de la Universidad Complutense y jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, García Feijóo aúna la excelencia académica con una incansable vocación clínica.
Su sólida carrera respalda este éxito. Expresidente de la Sociedad Española de Glaucoma y exmiembro directivo de la European Glaucoma Society, destaca por implantar técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas. Con más de trescientos artículos científicos publicados y veintisiete libros editados, el doctor, galardonado previamente con los prestigiosos premios Arruga y Castroviejo, consolida en Praga una trayectoria de excelencia incuestionable.
El próximo 1 de agosto, el incomparable marco de la villa de Baiona se convertirá en epicentro de la medicina gallega con la celebración del Encontro de Verán de Asomega. El programa definitivo ofrece un altísimo nivel cientifico y un profundo calado humano, que precederá al tradicional almuerzo de confraternidad en el paraje único del Parador nacional.
La emotiva jornada arrancará formalmente a las 12:00 horas en el Concello con el homenaje al recordado y querido doctor Charro bajo el lema 'Legado, memoria y gratitud'. Julio Ancochea, presidente de Asomega, será el encargado de introducir un tributo que contará con la participación directa de la familia del homenajeado y que clausurará solemnemente Jesús Vázquez Almuíña, alcalde de Baiona. Será un momento idóneo para reivindicar la excelencia médica y el apego imperecedero a las raíces comunes.
Inmediatamente después, a las 12:45 horas, el rigor científico tomará el relevo con un eje temático de absoluta actualidad y esencia gallega: la Dieta Atlántica. Primero, el prestigioso cardiólogo y Premio Nóvoa Santos de Asomega José Ramón González Juanatey ofrecerá la conferencia de apertura, titulada ‘A propósito del Plan Europeo de Salud Cardiovascular’.
A continuación, se desarrollará el coloquio titulado 'Innovación y salud en el sector productivo gallego', que estará moderado por la pediatra Rosaura Leis, miembro de la Junta Directiva de Asomega y presidenta de la Fundación Española de la Nutrición y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica..
Esta mesa redonda de primer nivel reunirá a los líderes de las principales industrias alimentarias, agropecuarias y marítimas de nuestra comunidad:
Emilio Rial (Grupo Coren)
Miguel Gómez (Leche Río)
Juan C. Martín Fragueiro (Opromar)
Odilo Romero (Jealsa)
Un debate interdisciplinar para entender cómo la producción sostenible y la nutrición de máxima calidad impactan directamente en el bienestar y la salud diaria de la población general.
Por cuestiones de aforo y organización de la posterior comida en el Parador, el plazo límite para formalizar la inscripción es el próximo 15 de julio. No deje pasar la oportunidad de formar parte de este día tan especial. Galicia, su ciencia y sus profesionales le esperan en Baiona. Reserva tu plaza ya en este enlace.
📌 ¡TOMA NOTA! Claves del Encontro de Verán 🌊🩺
📅 ¿Cuándo? Sábado, 1 de agosto, 12:00 h.
📍 ¿Dónde? Baiona (Pontevedra). Actos en el Concello y almuerzo en el Parador.
❤️ El corazón: homenaje al querido Dr. Charro.
🧠 Vanguardia científica: conferencia magistral del Dr. González Juanatey.
🍏 La clave: Dieta Atlántica y salud con los líderes de Coren, Leche Río, Opromar y Jealsa.
🚨 ¡ATENCIÓN! Las plazas son limitadas. La fecha tope para inscribirse es el 15 de julio.
A Área Sanitaria de Vigo fixo público o balance oficial de actividade do Hospital Álvaro Cunqueiro en vésperas do seu undécimo aniversario, que se celebra mañá, luns 29 de xuño. Os datos auditados revelan a magnitude dun centro que se consolidou como o verdadeiro motor asistencial, docente e investigador do sur de Galicia, transformando o mapa sanitario da comunidade.
Dende que abriu as súas portas no ano 2015 co obxectivo de unificar servizos que ata entón se atopaban dispersos por toda a cidade, o complexo hospitalario vigués asumiu unha carga de traballo maiúscula.
O balance acumulado nesta década longa de traxectoria estratéxica recolle máis de 4,2 millóns de consultas externas, dous millóns de urxencias atendidas e un volume de ingresos que supera os 372.000 pacientes. Estas métricas non só validan a infraestrutura, senón que amosan a enorme presión asistencial que soporta o centro.
O xerente da Área Sanitaria de Vigo, Francisco Javier Puente Prieto, quixo afastar o foco da fría estatística para darlle unha lectura estritamente humana a este aniversario. "O verdadeiro motor do hospital non son as súas paredes nin a súa tecnoloxía, senón o compromiso diario de cada un dos profesionais que atenden os usuarios", subliñou Puente Prieto. Deste xeito, puxo en valor o labor diario de médicos, enfermeiros e persoal técnico ou auxiliar.
Porén, o crecemento do Álvaro Cunqueiro tamén se explica a través dun evidente salto de calidade tecnolóxica. O centro converteuse nun referente autonómico grazas á implantación da cirurxía robótica, as terapias avanzadas CAR-T ou os modernos sistemas de diagnóstico por imaxe. Segundo destacan desde a propia dirección do complexo: "A incorporación destas ferramentas de vangarda permitiunos acadar niveis de precisión diagnóstica moi elevados", optimizando os tempos e reducindo os riscos para o paciente.
De cara ao futuro inmediato, cun orzamento para a área viguesa que superará os mil millóns de euros, o hospital afronta os retos urxentes da dixitalización e novos proxectos de ampliación de espazos para dar resposta ao incremento constante da demanda.
El envejecimiento de la población es uno de los mayores desafíos demográficos del siglo XXI, pero las estructuras sanitarias y los propios profesionales siguen arrastrando inercias del pasado. Para cambiar esta realidad, la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG) ha puesto en marcha el Grupo de Trabajo sobre Edadismo en el Sistema Sanitario.
Al frente de esta ambiciosa iniciativa se encuentra la doctora Cristina Alonso Bouzón, geriatra y miembro de la Junta Directiva de Asomega, quien defiende la urgencia de abordar este problema de forma explícita, sistemática y basada en la evidencia científica.
"El edadismo es una de las formas de discriminación más normalizadas y menos reconocidas en nuestra sociedad y también en nuestros sistemas sanitarios", advierte la doctora Alonso, aportando un dato demoledor: el 30% de las situaciones de discriminación en el ámbito de la salud se deben a la edad.
Este sesgo va mucho más allá de un debate ético: incide directamente en la supervivencia y el bienestar del paciente. Según explica la geriatra, esta práctica "condiciona el acceso a pruebas diagnósticas y tratamientos, afecta a las decisiones clínicas y aparta a las personas mayores de las tomas de decisiones sobre su salud".
El impacto no es solo emocional, sino también físico, al elevar el riesgo de complicaciones médicas y deterioro funcional. Y por si fuera poco, cronifica ineficiencias económicas. En concreto, Alonso alude a un estudio estadounidense donde el edadismo supuso un coste anual de 63.000 millones de dólares.
El error de normalizar el síntoma: "Cosas de la edad"
El principal caballo de batalla del nuevo grupo es desterrar el pernicioso mantra de que ciertos achaques son inevitables al cumplir años. La doctora es tajante al respecto: "Con demasiada frecuencia consideramos 'normales para la edad' el dolor, la lentitud al caminar, la pérdida de fuerza, las caídas, limitaciones sensoriales, algunos cambios cognitivos o determinadas alteraciones del comportamiento".
Asociar automáticamente la vejez con la enfermedad provoca que se dejen de diagnosticar patologías perfectamente tratables o prevenibles. Considera que, por ejemplo, si asumimos que la pérdida de fuerza es "lo normal" podemos dejar de intervenir sobre una sarcopenia. O, incluso, "si damos por sentado que determinados cambios cognitivos forman parte del envejecimiento, podemos retrasar el diagnóstico y las intervenciones que ayudan a preservar la autonomía, la calidad de vida y el bienestar de las personas con deterioro cognitivo o demencia".
Por ello, exige que las decisiones médicas no se estandaricen: "Dos personas de 80 años pueden tener capacidades funcionales, estados de salud y objetivos vitales diferentes. Por eso las decisiones sanitarias deben basarse en una valoración individualizada que incluya evaluación de su capacidad funcional, y no únicamente de su fecha de nacimiento", afirma.
Tres pilares para una transformación real
El equipo coordinado por Alonso está compuesto por 18 profesionales multidisciplinares especialmente comprometidos. Su hoja de ruta se vertebra en tres áreas de acción concreta:
concienciación, ofreciendo herramientas para identificar conductas edadistas en la práctica clínica.
investigación, para medir el impacto real en nuestro entorno.
legislación para que la lucha contra este sesgo impregne las políticas sanitarias.
Por otra parte, aunque el foco principal se centra en el paciente, la doctora reconoce que el edadismo también golpea a los propios profesionales, cuestionando la valía de los jóvenes por "inexpertos" o la de los veteranos por una supuesta menor capacidad de adaptación.
Dos pistas culturales para la reflexión
Para comprender a fondo la dimensión de este problema, Cristina Alonso propone dos valiosas referencias culturales. En el plano cinematográfico, recomienda la película 53 domingos, de Cesc Gay, por cómo muestra "el edadismo que se cuela en muchas dinámicas familiares aparentemente normales". En literatura, apunta al libro La trampa de la edad, de Vania de la Fuente, al que califica como "una referencia imprescindible para entender por qué el edadismo no es solo un problema social, sino también un problema de salud".
La entrega a Federico Martinón del XXV Premio Nóvoa Santos de Asomega ha cosechado un eco unánime y rotundo en los medios de comunicación e instituciones. El evento no solo ha sido un acto protocolario, sino una rotunda reivindicación de la ciencia con rostro humano.
Desde que se conoció el fallo unánime en mayo, cabeceras como La Voz de Galicia y el medio sanitario Redacción Médica anticiparon el peso de un galardonado que definieron como “imprescindible para entender la evolución de la vacunología”. Los días previos al evento, el diario La Región ahondaba en las raíces ourensanas del jefe de Pediatría del CHUS, recogiendo su indiscutible orgullo y una sentencia que resume su ambición: "Galicia tiene el mejor calendario de vacunación del mundo".
La cobertura alcanzó su cénit el fin de semana del galardón. El Correo Gallego y el Diario de Compostela plasmaron con precisión las palabras de un Martinón que entiende la medicina, ante todo, como “un compromiso con las personas”, ensalzando la inmunización como herramienta de equidad social. Las informaciones resaltaron también el valor del relevo generacional en el acto con la entrega del premio Asomega Nova a su discípula e investigadora Irene Rivero, así como la dimensión humanizadora del premio Asomega Axuda, destinado a la Obra Social Pediatría del CHUS.
El calado institucional se reflejó con fuerza en el entorno digital y en las agencias. El Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) aplaudió al coordinador de su grupo GenViP, mientras medios como Galiciapressy Galicia Confidencial se hicieron eco de la intervención del conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, quien ensalzó la aportación del pediatra al liderazgo vacunal de la comunidad, un mensaje que el propio conselleiro trasladó a su cuenta oficial de X. Asimismo, el Parlamento de Galicia y el Sergas divulgaron la relevancia de la innovación científica en la autonomía, mientras que el Concello de Santiago, a través de su cuenta @PazodeRaxoi, y la EFESalud amplificaron el acontecimiento en las redes.
El doctor Julio Ancochea, presidente de Asomega, abrió un acto que la prensa ha calificado como un recorrido de excelencia científica y legado humano, cerrado con la emocionante música de Irma Macías. La crónica mediática lo deja claro: Galicia no solo premia a uno de sus grandes científicos, sino que reafirma su posición en la vanguardia de la salud pública mundial.
La Sala Constitucional del Congreso de los Diputados se convirtió en el epicentro del debate sobre la salud pública nacional con la celebración de la jornada "Las enfermedades hepáticas víricas y minoritarias: un reto de salud pública y equidad social". El encuentro arrancó poniendo sobre la mesa el crudo diagnóstico de los profesionales clínicos, que advirtieron que el principal obstáculo para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas reside en la financiación, reclamando presupuestos finalistas al estilo del exitoso Plan Nacional de VHC.
Javier García-Samaniego Rey, jefe de Sección de Hepatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, junto al comoderador de esta mesa, José Luis Calleja, jefe del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro y catedrático de Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid.
Con este exigente telón de fondo, el doctorJavier García-Samaniego Rey, miembro de la Junta Directiva de Asomega y coordinador de la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), asumió la moderación de la mesa institucional, responsabilidad compartida con José Luis Calleja, del Hospital Puerta de Hierro de Madrid.
"Tenemos retos desde el punto de vista de las políticas públicas y para eso son los decisores", subrayó Samaniego con el oficio de quien sabe que la ciencia necesita de la política para aplicarse. Instó además a romper el estigma y el carácter silente de estas patologías, reclamando un esfuerzo en prevención para situar la salud hepática al mismo nivel de concienciación social que hoy tienen la oncología o las enfermedades cardiovasculares.
Para el especialista, la clave del éxito no radica en el gasto, sino en la inversión. Como muestra, recordó los datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que avalan cómo el tratamiento de la hepatitis C redujo drásticamente las descompensaciones y la necesidad de órganos en España.
Sin embargo, el gran desafío actual en un sistema tan descentralizado es lo que el especialista denominó la "continuidad política". En este sentido, defendió la vigencia de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud como la herramienta jurídica indispensable para blindar la equidad y asegurar una cartera de servicios mínima e idéntica para todos los ciudadanos
Este llamamiento a la acción fue recogido de primera mano por los decisores públicos convocados en el panel. Políticos de diferentes signos —como los portavoces parlamentarios de Sanidad Rafael Belmonte (PP), María Sáenz (PSOE) e Iván Sánchez (VOX)— dialogaron estrechamente con los responsables de Salud Pública y Humanización de Castilla-La Mancha, Murcia y la Comunidad de Madrid (Joaquín Torres, José Jesús Guillén y Celia García), junto a la experta Pilar Aparicio. Una confluencia de administraciones decidida a incorporar, de forma definitiva, la enfermedad hepática en la gran estrategia nacional de cronicidad.
La entrega de la vigésimo quinta edición del Premio Nóvoa Santos de Asomega dejó momentos de honda emoción. Durante el solemne acto, el doctor Julio Ancochea pronunció una vibrante alocución institucional en la que, con motivo de este 25º aniversario, realizó un emotivo repaso por el perfil y la trayectoria de cada uno de los anteriores galardonados.
Su intervención estuvo profundamente centrada en el humanismo médico, el relevo generacional de la pediatría y la quiebra definitiva de las fronteras geográficas en el ámbito de la vanguardia investigadora. Por su indudable y extraordinario interés, reproducimos a continuación el discurso íntegro del presidente de la entidad.
ACTO DE ENTREGA DEL XXV PREMIO NÓVOA SANTOS Pazo de Fonseca, Santiago de Compostela, 26 de junio de 2026
Excelentísimo señor presidente del Parlamento de Galicia, don Miguel Santalices,
Ilustrísima señora alcaldesa de Santiago de Compostela, doña Goretti Sanmartín,
Excelentísimo señor conselleiro de Sanidade, don Antonio Gómez Caamaño,
Señora rectora magnífica de la USC, doña Rosa Crujeiras,
Distinguida representante de AstraZeneca, doña Olga Moreno.
Amigos y amigas, queridos compañeros de Asomega
Nuestro Premio Nóvoa Santos alcanza su vigésimo quinta edición; un cuarto de siglo trazando la historia viva de la vanguardia médica y científica de nuestra tierra.
Curiosamente, en este año de 2026 muchas miradas se girarán hacia el cielo, expectantes ante ese eclipse solar absoluto que en pocas semanas cruzará nuestra geografía.
Permítanme la licencia de decirles que, mientras el cosmos se prepara para un instante de sombra, la medicina gallega prefiere hacer justamente lo contrario: perseverar en su luz.
Una luz constante que nace del rigor y del compromiso diario de nuestros profesionales, y que no entiende de penumbras provisionales.
Lo hacemos, además, desde una trinchera inquebrantable: la de la Asociación de Médicos Gallegos, Asomega, que con sus 32 años de andadura sigue defendiendo la ciencia con el máximo rigor y la medicina con toda el alma.
Una medicina humanizada que, por encima de algoritmos, tecnologías y fríos indicadores de gestión, coloca siempre al paciente en el centro de su compasión y de su acción.
Hablar de este premio es conmemorar también otra efeméride de hondo calado conceptual.
Se cumplen ahora exactamente 110 años del inicio de la publicación, aquí en Santiago, del Manual de Patología General de Roberto Nóvoa Santos.
Aquel texto fundamental fue el manifiesto de un inconformista que entendió que el médico debe evadirse de la «cárcel estrecha de sus disciplinas» para divisar horizontes más amplios.
Nóvoa Santos nos enseñó que la ciencia médica es estéril si se desvincula del latido de la sociedad a la que sirve.
Transformar el conocimiento en bienestar para todos es un empeño compartido por cuantos trabajamos en sanidad; una vocación colectiva que da sentido a los 25 años de un galardón que hoy se vuelve memoria viva a través de sus protagonistas.
25 ediciones componen el verdadero “Hilo de Ariadna” de la ciencia gallega, una cartografía del inconformismo contra el dolor y un pacto de humanidad con el sufrimiento del paciente.
Contemplen conmigo este tapiz de excelencia, agrupado en los grandes afluentes del saber donde la medicina gallega ha fundado verdaderas escuelas de dimensión universal:
Pensemos en la imponente arquitectura del corazón y de los vasos: un pilar levantado por la visión de Alfonso Castro Beiras, estratega de nuestra cardiología moderna;
por la audacia de Alberto Juffe, cuyas manos guiaron los primeros trasplantes de corazón en Galicia;
por la excelencia clínica de José Ramón González Juanatey, que situó al paciente en el centro del escudo contra la dolencia cardíaca y nos enseña a vivir más de 100 años con salud;
y por la autoridad de Ramón Berguer Sandez, cirujano vascular que llevó nuestro orgullo hasta la Cátedra Frankel de la Universidad de Michigan.
Miremos hacia el caudal de la endocrinología, el metabolismo y la nutrición: una escuela cimentada sobre la sabiduría de Gregorio Varela Mosquera, padre de la Nutrición en España que pautó la alimentación de los atletas en Barcelona 92;
enriquecida por el liderazgo de Felipe Casanueva, un referente absoluto y una de las firmas más citadas del mundo en obesidad;
por la brillantez de Carlos Diéguez al descifrar los mecanismos moleculares desde la cumbre del CIMUS;
y prolongada por Bartolomé Burguera, combatiendo la obesidad y la diabetes desde la Cleveland Clinic.
Avanza el hilo hacia las ciencias de frontera, la genética y la tecnología: con la impronta de Luis Concheiro Carro, que transformó los códigos de la Medicina Legal en vanguardia forense;
guiado por la lucidez universal de Ángel Carracedo, proyectando la genética y la medicina de precisión a los cinco continentes;
y rematado por el quiebro de María José Alonso y su revolución nanotecnológica aplicada a los fármacos.
Suman su fuerza los maestros de la cirugía, el movimiento y el pensamiento clínico: desde el magisterio de José Luis Puente Domínguez, poseedor de tres cátedras señeras y pionero de la citometría de flujo en oncología;
pasando por las manos de Miguel Cabanela, leyenda de la ortopedia mundial desde la Clínica Mayo;
el pulso de Joaquín Potel, introductor de la cirugía laparoscópica en los quirófanos gallegos;
la maestría de Juan Gómez Reino en el vuelco a las dolencias reumáticas mediante terapias biológicas;
la visión traslacional de José Castillo frente al ictus y su liderazgo científico;
el profesor Ramón Domínguez Sánchez, histórico guardián de la Cátedra de Fisiología; y la inalcanzable hondura intelectual y humanista de Manuel Sánchez Salorio.
Un tapiz que abraza también la cercanía asistencial, el amparo académico y el combate oncológico: representado en la dignificación humana de la Atención Primaria por la doctora Pilar Rodríguez Ledo;
en el amparo tutelar de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia —cuyo actual presidente, Francisco Martelo, nos acompaña esta tarde—, nuestro único galardonado institucional;
y en la cumbre de la oncología médica con la que el doctor Luis Paz-Ares planta cara al cáncer desde la vanguardia de la inmunoterapia y la medicina de precisión.
Y cerrando el círculo, confluyendo en la esencia misma del homenaje que hoy nos reúne, emerge la inmensa estirpe de la pediatría.
Un hilo que comenzó con el legado de José Peña Guitián, patriarca y forjador de la escuela pediátrica gallega moderna;
continuado por el compromiso de Rafael Tojo Sierra, mentor directo de tantos doctores y profesores hoy aquí presentes;
y consolidado en el liderazgo gestor e investigador de la doctora María Luz Couce, directora científica del IDIS y referente mundial en enfermedades metabólicas complejas.
Veinticuatro gigantes de nuestra ciencia. Veinticuatro espejos de generosidad que hoy abren las puertas de sus bodas de plata para recibir a un profesional excepcional: el doctor Federico Martinón Torres.
Querido Federico: tu reconocimiento en esta vigésimo quinta edición premia una forma de entender la existencia donde la hiperespecialización va de la mano de la antropología médica de la compasión.
Representas, de manera impecable, la quiebra definitiva de las fronteras geográficas en el ámbito del conocimiento.
Durante décadas pareció existir la sorda resignación de que la ciencia de vanguardia solo se dictaba desde las grandes capitales.
Tú has demostrado al mundo que, desde Galicia, viviendo, pasando consulta, dando clase e investigando aquí, se puede liderar la inmunología y el desarrollo de vacunas a escala planetaria.
Eres voz de la Organización Mundial de la Salud, coordinas consorcios genómicos internacionales y, al mismo tiempo, eres el médico accesible que sabe escuchar el llanto de un lactante y calmar la angustia de unos padres.
Además, este premio te conecta de forma directa con tus raíces más profundas y con esa tradición gallega del cuidado infantil que antes mencioné.
Sé que en tu memoria resuena hoy con fuerza la figura de tu gran maestro, el doctor José Peña Guitián. Pero a ese magisterio se une, de forma natural, el orgullo de tu propia sangre: el legado de tu padre, Federico, y de tu tío, José María Martinón Sánchez, dos pediatras ilustres que prestigian y han hecho grande la medicina de nuestra tierra.
En Asomega entendemos así la ciencia: como un puente entre la memoria de los que nos precedieron y la promesa de los que empiezan.
Ese futuro es el que tú mismo impulsas hoy al distinguir, a través de las ayudas de este premio, a la joven investigadora Irene Rivero y al magnífico proyecto de la Obra Social de Pediatría del CHUS, liderado por Belén Mosquera.
Toda una declaración de intenciones que confirma que la ciencia solo es verdaderamente grande cuando se vuelve generosa y cercana.
Un ideal humanista que define a Asomega y que hoy, para finalizar, nos invita a evocar la memoria de un gallego universal.
Este año conmemoramos el cincuentenario del fallecimiento de ese gran patriarca de nuestras letras que fue Ramón Otero Pedrayo. Ourensano como tú y como yo, Federico.
Y quiero regresar de su mano a la raíz más pura de nuestra vocación.
Don Ramón, hijo de médico, sentía una devoción sagrada por la profesión que vio ejercer en su pazo de Trasalba.
Su padre, don Enrique Otero Sotelo, recorría los caminos rurales atendiendo a los enfermos de las aldeas.
Permítanme recordar un bellísimo pensamiento de Otero Pedrayo, transido de una honda emoción ante el milagro del relevo de la vida y del futuro, unas palabras que dicen:
«Poida que neste momento nalgún recanto de Galicia estea morrendo un vello que leva consigo un caudal de palabras sonoras...
Poida que noutro naza, a estas horas, o neno ou a idea que transformará en novo sentido a historia».
Ese niño que nace, esa idea que transforma la historia y le otorga un nuevo sentido, es el porvenir por el que el médico trabaja cada día.
Y es la misma vocación que don Ramón vio encarnada en su propio padre, de quien dejó esculpido un retrato limpio y directo, que late con la fuerza de la verdad cotidiana:
«Jamás hubo en el médico una palabra de impaciencia. Conocía íntimamente los murmullos, los sonidos y los silencios de su pueblo».
Ahí está todo, queridos amigos. En ese puente invisible que une el saber escuchar la voz callada de una aldea con el saber descifrar el enigma de un gen o de un virus que amenaza la vida de un niño.
Porque frente a cualquier eclipse transitorio, la verdadera ciencia médica gallega no es un legado pasivo; es la búsqueda constante de la luz, una conquista de amor, de rigor y de entrega compartida.
Enhorabuena, doctor Federico Martinón Torres, nuestro XXV Premio Nóvoa Santos.
Gracias por ensanchar nuestra casa común y por velar desde Galicia, con tanta ciencia y con tanta alma, por el mañana de todos.
El histórico Pazo de Fonseca de Santiago se vistió con sus mejores galas para acoger una tarde que discurrió entre la memoria viva, el rigor de la ciencia y una honda vibración humana. La entrega del XXV Premio Nóvoa Santos, otorgado por Asomega, no fue una mera ceremonia de aniversario: significó la reafirmación de un compromiso inquebrantable con la salud pública y la identidad gallega.
El galardón reconoció de forma unánime la trayectoria del doctor Federico Martinón Torres, jefe del Servicio de Pediatría del CHUS, cuya labor sitúa la investigación en inmunización en la absoluta vanguardia planetaria.
Julio Ancochea, presidente de Asomega; Federico Martinón, Premio Nóvoa Santos; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; y Miguel Santalices, presidente del Parlamento.
La apertura del acto estuvo marcada por el hondo simbolismo de la intervención del presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea. Frente a los eclipses cósmicos y las sombras provisionales, Ancochea defendió una medicina gallega comprometida con "perseverar en su luz", un camino sostenido por el rigor científico y la medicina ejercida con toda el alma.
Evocó los 110 años de la publicación del Manual de Patología General de Roberto Nóvoa Santos para recordar el deber del médico de escapar de la "cárcel estrecha de sus disciplinas" y entender que la ciencia es estéril si se desvincula del latido de la sociedad a la que sirve.
Esa vocación sirvió al presidente para desgranar el "Hilo de Ariadna" de estos veinticinco años del premio a través de sus ganadores, un tapiz de excelencia que ha fundado escuelas de dimensión universal en disciplinas como la cardiología, la endocrinología o la genética de precisión. Este itinerario histórico desembocó de forma natural en la pediatría, conectando el magisterio de Peña Guitián con la propia estirpe familiar del premiado, hijo y sobrino de ilustres pediatras.
Para Ancochea, la cita escenificó un puente inquebrantable "entre la memoria de los que nos precedieron y la promesa de los que empiezan".
Gratitud por encima del orgullo
Al recoger el testigo, el doctor Martinón despojó al acto de cualquier atisbo de orgullo corporativo para situarlo en el terreno de la gratitud. Reconoció el "vértigo" de sumarse a una lista de premiados donde figuran quienes fueron sus referentes y amigos, y confesó el inmenso honor de "caminar literalmente sobre las huellas" de su gran maestro, el profesor Peña Guitián, al ocupar sucesivamente su cátedra, su jefatura de servicio y su sillón académico.
Asimismo, ensalzó al Hospital Clínico Universitario de Santiago como el "buque insignia" de la sanidad gallega y a la Facultad de Medicina como el "Códice Calixtino" de las universidades de la comunidad.
El momento más emotivo de su intervención llegó al visibilizar el "precio invisible" que pagan las familias de los científicos. Martinón dedicó el premio a su mujer Cristina y a sus hijos, pilares de una carrera que "se escribe en artículos, pero se sostiene en silencio", y envió un conmovedor recuerdo a su madre, ausente por motivos de salud.
El pediatra, que citó la influencia de sus dos grandes maestros vitales —su padre y su tío—, sentenció con una frase que resumió el espíritu de la jornada: "La medicina es, antes que una profesión, una forma de compromiso con las personas".
Ese mismo compromiso articuló la vertiente científica y social del encuentro. En materia sanitaria puso en valor la idoneidad de la inmunización como una herramienta transversal de equidad y un "modelo de país" capaz de situar a Galicia con la menor tasa de mortalidad infantil de España.
Los otros Nóvoa Santos
El acto miró también al porvenir y al abrigo de los desfavorecidos, señas de identidad de la vertiente más social de Asomega. El talento joven recibió su justo espacio con la distinción Asomega Nova a la doctora Irene Rivero Calle, mientras que el reconocimiento Asomega Axuda aplaudió la labor de la Obra Social Pediatría del CHUS, una iniciativa consagrada a cuidar el bienestar emocional de los pacientes más pequeños y de sus familias durante los procesos de hospitalización.
Irene Rivero recibe la distinción del XXV Nóvoa Santos a la joven investigadora de manos de Olga Moreno, de Astrazeneca.
La Obra Social del CHUS, representada por Belén Mosquera, recibe el Premio Nóvoa Santos a la humanización entregado por Miguel Santalices.
Rodeados por un amplio respaldo institucional, sanitario y académico, encabezado por la rectora de la Universidad de Santiago de Compostela, Rosa Crujeiras, los asistentes escucharon la impecable laudatio del homenajeado, que en esta señalada edición corrió a cargo del profesor Felipe Casanueva. La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y el presidente del Parlamento gallego, Miguel Santalices, completaron el plantel institucional. Por parte de AstraZeneca, patrocinadora del premio, intervino Olga Moreno, Vaccines Access Lead de la compañía.
El broche de oro, con la emocionante voz de la cantante Irma Macías, selló un vigésimo quinto aniversario donde Asomega demostró que la medicina de alta escuela en Galicia late siempre al compás del corazón.
El emblemático Pazo de Fonseca será el escenario, este viernes 26 de junio, de la entrega al doctor Federico Martinón del XXV Premio Nóvoa Santos de investigación biomédica, promovido por Asomega. El galardón cuenta con el respaldo de AstraZeneca y el acto de entrega, que podrá verse a través de YouTube, con la colaboración de Sanofi.
El evento comenzará a las 18:30 horas. Debido a la gran expectación y a las limitaciones de aforo del histórico recinto, se recuerda que es imprescindible formalizar la inscripción previa a través de su formulario oficial.
El eje central del acto del XXV Premio Nóvoa Santos será el reconocimiento al doctor Federico Martinón Torres, jefe del Servicio de Pediatría del CHUS y referente internacional, quien recibirá la medalla y el diploma del premio. Siguiendo la tradición de la convocatoria, el propio homenajeado ha seleccionado las distinciones paralelas. El reconocimiento a la joven Investigadora galega recaerá en la doctora Irene Rivero Calle. Por su parte, la Obra Social Pediatría del CHUS, cuya distinción recogerá Belén Mosquera, será galardonada en la categoría de humanización sanitaria.
El hondo calado de este aniversario quedará reflejado en una mesa presidencial de la máxima relevancia política y sanitaria que contará, además, con la presencia de la rectora de la USC, Rosa Crujeiras. El acto incluirá la lección laudatio del ganador, a cargo del profesor Felipe Casanueva, y la lección magistral del propio doctor Martinón. El broche artístico y emocional de la jornada correrá a cargo de la cantante Irma Macías, cuyas intervenciones musicales culminarán con la interpretación del Himno de Galicia.
O Salón de Actos do Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (CHUAC) converteuse esta semana no epicentro da vangarda científica da comunidade. A xornada anual BiointegraSaúde 2026 volveu reunir o talento dos tres grandes institutos de investigación sanitaria galegos: o INIBIC da Coruña, o IDIS de Santiago e o IIS Galicia Sur de Vigo.
Luz Couce, Luis Verde, Antonio Gómez Caamaño, Mar Castellanos e Eva Poveda.
Este foro, que comezou a realizarse en 2014, é o máis antigo de España de entre os encontros de centros acreditados polo Instituto de Salud Carlos III. Nesta edición, consolidou un rotundo éxito ao congregar a máis de 250 profesionais. O liderado feminino foi indiscutible na cita, xa que máis do 70% dos investigadores participantes son mulleres, ao igual que as súas directoras científicas.
O acto de inauguración estivo presidido polo conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, e o xerente da área sanitaria da Coruña e Cee, Luis Verde Remeseiro. Estiveron acompañados polas directoras científicas Mar Castellanos, Luz Couce e Eva Poveda. Durante a apertura, o conselleiro reivindicou estes institutos públicos como un "referente internacional".
Gómez Caamaño cualificou de estratéxica esta rede pública que conecta o coñecemento, multiplica recursos e acelera as solucións destinadas aos pacientes. Así mesmo, destacou o compromiso da Xunta mediante medidas pioneiras como a creación da categoría profesional estatutaria específica para o persoal investigador sanitario, convocatorias extraordinarias de emprego e convenios colectivos para blindar a súa estabilidade laboral.
Da alimentación molecular á bioimpresión
A actividade científica arrincou coa conferencia maxistral de José Manuel López Vilariño, responsable de I+D en Hijos de Rivera. Baixo o título «Do alimento á molécula no desenvolvemento dunha alimentación funcional e saudable», o poñente destacou o papel fundamental das fundacións biomédicas. Sinalou que, desde a bioinformática ata os ensaios celulares, todas son ferramentas precisas para lograr produtos de calidade funcional transferibles ao mercado.
As plataformas dixitais foron testemuña do desenvolvemento deste evento. A través da etiqueta #BioIntegraSaúde, as redes sociais inundáronse de imaxes dos máis de cen traballos presentados entre comunicacións orais e pósteres, evidenciando a alta especialización de cada centro.
No despregue informativo dixital púidose ver como o IDIS de Santiago exhibiu o seu liderado en xenética mediante liñas punteiras como o revolucionario cribado neonatal xenómico do proxecto CRINGENES, entre outras propostas orientadas a abordar con éxito as enfermidades raras. Pola súa banda, o IIS Galicia Sur de Vigo demostrou a súa vangarda internacional en viroloxía achegando, entre as súas diversas investigacións presentadas, detalladas análises do perfil metabolómico en pacientes con VIH.
O centro anfitrión, o INIBIC da Coruña, destacou de forma moi visible en campos como o uso de intelixencia artificial para predicir o alzhéimer e ictus mediante retinografías, ou o uso de tecnoloxía da Fórmula 1 en exploradores oftalmolóxicos. Tamén amosou proxectos de enxeñaría con drons para transportar sangue urxente, hidroxeles para bioimpresión 3D de cartilaxe e menisco, fármacos antimetástase e o uso de fagos contra bacterias multirresistentes.
Retos de futuro e vocación clínica
Máis alá da excelencia empírica, o encontro abordou os desafíos estruturais do sector. A doutora Mar Castellanos lanzou un aviso relevante para as novas xeracións ao advertir de que cada vez custa máis conseguir investigadores clínicos. Castellanos apuntou que a altísima presión asistencial nos hospitais dificulta compaxinar a ciencia co labor médico, polo que instou a facilitar vías administrativas e contractuais mixtas.
A xornada pechou coa entrega de premios e unha certeza compartida. Como lembrou a doutora Luz Couce, «o que avanza só pode chegar rápido, pero o que o fai con outros chega máis lonxe», selando o compromiso dunha unión comprometida que xera coñecemento científico para mellorar a saúde e a calidade de vida das persoas.
Ya conocemos los primeros detalles del Encontro de Verán de Asomega, una de las citas más señaladas y emotivas en el calendario de la entidad. Este año tendrá lugar el próximo sábado 1 de agosto en la histórica localidad pontevedresa de Baiona.
Pinche sobre la imagen para acceder al formulario de inscripción.
Esta edición estará profundamente marcada por el recuerdo y el homenaje al profesor Aniceto Charro, que falleció en septiembre del año pasado dejando una huella imborrable como socio fundador y verdadera alma de la asociación.
El programa oficial arrancará a las 12:00 horas con un acto institucional de hondo calado titulado ‘Legado, memoria y gratitud’. Organizado en estrecha colaboración con el Concello de Baiona —institución dirigida por Jesús Vázquez Almuíña, exconselleiro de Sanidade de la Xunta de Galicia y amigo personal del doctor Charro—, este espacio servirá para rendir un justo tributo a la categoría humana y profesional de una figura irrepetible de nuestra medicina.
A continuación, en torno a las 12:45 horas, la jornada abordará su vertiente científica, centrada en el eje capital de las aportaciones del homenajeado: el impulso a la Dieta Atlántica como factor decisivo en la salud, la longevidad y la calidad de vida.
Este bloque, cuyos detalles específicos se darán a conocer en breve, contará con destacados especialistas médicos y representantes del sector productivo gallego que avalan, desde la innovación y el rigor de sus procesos, el fomento del bienestar a través de la alimentación.
El broche de oro llegará a las 14:30 horas en el Parador de Baiona con la tradicional comida de verano. Este almuerzo de confraternidad está abierto tanto a los socios de la entidad como a cuantos amigos y acompañantes deseen sumarse al homenaje.
El aforo para la comida es limitado, por lo que es imprescindible realizar la reserva previa.
Gallega de adopción y de corazón, la doctora Irene Rivero Calle lleva la vocación en los genes gracias al ejemplo de su abuelo, un practicante enamorado de la ciencia. En Santiago encontró en 2014 el lugar idóneo para formar su propia familia y desplegar un talento médico arrollador.
Elegida por su mentor, Federico Martinón, para completar el XXV Premio Nóvoa Santos, representa el relevo dorado de la investigación biomédica. Su trabajo en el grupo GENVIPdemuestra que la ciencia molecular y las vacunas salvan vidas en los lactantes, pero solo si se aplican con la escucha, la empatía y el cariño que exige la pediatría.
Para ella, el hospital y el laboratorio son vasos comunicantes que no pueden entenderse por separado. En esta conversación, tan sincera como humana, nos habla del éxito histórico de la inmunización en Galicia y lanza un aviso necesario: retener el talento joven exige reconocer y premiar, de una vez, al médico que investiga.
Irene Rivero, XXV Premio Nóvoa Santos a la joven investigadora.
El doctor Federico Martinón Torres, galardonado con el XXV Premio Nóvoa Santos, te ha elegido como joven investigadora de esta edición. ¿Qué significa para ti recibir este reconocimiento en un momento todavía temprano de tu trayectoria profesional?
Este reconocimiento supone un honor, una gratitud a todas las personas que lo han hecho posible, que me han hecho crecer como persona y como profesional; y un impulso a seguir mejorando en todos los ámbitos.
Tu tesis doctoral sobre enfermedad meningocócica estuvo dirigida por Federico Martinón y José María Martinón Sánchez. ¿Cómo han influido esa mentoría y ese entorno científico en tu manera de entender la medicina, la investigación y el trato con el paciente?
Mis codirectores de tesis han sido y son un verdadero ejemplo de lo que significa para mi ser médico, pediatra, docente, investigador y persona en general. Son brillantes en todos los sentidos, me han enseñado a dar lo mejor de mi misma en cada una de mis facetas, personal y profesional; me han enseñado grandes virtudes sobre cómo debe ser una persona y un pediatra. A no rendirme nunca, a perseguir mis sueños, a no dejar nunca de estudiar, de formarme, de cuidar a quienes me rodean, de seguir creciendo, innovar y devolver todo lo aprendido a mis pacientes.
¿De qué parte de Galicia procedes? ¿Cómo nació tu vocación por la medicina y qué peso tuvieron Galicia, su entorno familiar o tus referentes personales en esa decisión? En realidad no soy gallega, aunque “a vaquiña non é de donde nace senón de donde pace”. Nací y me formé en Madrid, donde estudié la carrera de medicina, así como la especialidad de pediatría. Mi vocación siempre han sido las enfermedades infecciosas pero, movida por una imperiosa curiosidad por introducirme en el mundo de la investigación, decidí probar suerte en el 2014 con la combinación laboral entre el grupo de investigación GENVIP y la sección de infectología, inmunología y vacunas del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario
de Santiago.
Desde entonces, mi vida personal y mi carrera profesional, supuso un antes y un después. Me doctoré en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela (USC), conocí aquí a mi marido, pontevedrés, y es precisamente en Galicia donde nació mi hija. Pero si tuviera que decir quiénes hicieron crecer mi vocación por la medicina fueron mi abuela paterna y mi abuelo materno, practicante y enamorado de la ciencia.
Formas parte activa de GENVIP (Grupo de Genética, Vacunas, Infecciones y Pediatría). Para el lector no especializado, ¿cuáles son hoy las principales líneas de investigación y preocupaciones científicas del grupo?
El grupo GENVIP trabaja para entender mejor y tratar las enfermedades infantiles, especialmente las infecciosas, combinando la práctica clínica con tecnologías avanzadas de análisis genético y molecular. Su labor incluye el desarrollo de herramientas diagnósticas más rápidas y precisas, capaces de identificar si una infección es viral o bacteriana, así como la participación en ensayos clínicos para nuevas vacunas pediátricas y ensayos pragmáticos poblacionales a gran escala para evaluar su efectividad e impacto. Además, utiliza técnicas punteras como la secuenciación masiva y el análisis de datos “ómicos” para descubrir nuevas formas de tratar enfermedades, investigamos patologías raras infantiles y estudiamos el papel del sistema inmunitario en problemas como el asma o ciertas alergias alimentarias.
Tu trabajo investigador ha estado muy ligado a patologías pediátricas como el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) o la enfermedad meningocócica. ¿En qué punto crees que nos encontramos actualmente en la prevención de estas infecciones y cuál puede ser el próximo gran avance científico en este ámbito?
El mundo de las enfermedades infecciosas y muy especialmente aquellas inmunoprevenibles, ha vivido una auténtica revolución en los últimos años. Actualmente disponemos de dos tipos de vacunas frente a la enfermedad meningocócica (una enfermedad devastadora con tasas de mortalidad de entorno al 10% y de morbilidad de hasta el 40%) y de anticuerpos monoclonales en lactantes y vacunas frente al VRS en adultos, consiguiéndose gracias a esta medida, reducciones en el número de ingresos en lactantes <6 meses de hasta un 90% desde su implementación en Galicia. Estos son solo algunos ejemplos, y es que actualmente hay más de 90 candidatos vacunales en desarrollo para múltiples enfermedades, y muchos más que vendrán.
A lo largo de tu trayectoria has colaborado con instituciones internacionales como Imperial College de Londres. ¿Qué aportan esas experiencias y por qué la investigación biomédica actual necesita cada vez más una perspectiva global y colaborativa? ¿Es imprescindible esa visión desde fuera para la formación de los nuevos investigadores?
El trabajo colaborativo, en red y con instituciones y profesionales de prestigio internacional, es una oportunidad de aprender y una experiencia enormemente enriquecedora. La investigación biomédica no se entiende de otra forma que fomentando el trabajo en equipo, con una perspectiva global que permita entender los retos presentes a nivel mundial, los avances en curso de grupos punteros y trasladar a nuestro entorno todos estos conocimientos. Esta visión la considero fundamental y muy necesaria como parte de la carrera investigadora.
En tu día a día conviven la pediatra clínica y la investigadora. ¿Cómo logras equilibrar la exigencia asistencial del hospital con el tiempo y la concentración que requiere la investigación?
Seamos sinceros, no siempre es fácil, pero no entiendo la clínica sin cuestionarse retos o mejoras, ni la investigación sin la búsqueda de la traslacionalidad, devolviéndole al paciente los conocimientos adquiridos. Son dos mundos que requieren mucho tiempo y dedicación, pero que no se pueden entender como estancos. Creo que precisamente en esa combinación es donde encuentro el equilibrio y mi propia satisfacción personal y profesional. Intento buscar soluciones a los retos clínicos y trasladar los conocimientos de investigación a mi práctica clínica asistencial.
La pediatría exige un componente humano especialmente delicado. ¿Qué valores consideras imprescindibles para ejercer una medicina cercana y humanizada con los niños y sus familias?
La medicina requiere la escucha, la empatía, tiempo, dedicación, estudio, cariño, sonrisas, acompañamiento… son tantos los valores que me vienen a la cabeza. Debemos buscar lo mejor para nuestros pacientes aplicando lo aprendido a nivel teórico, pero también debemos entender su entorno, su realidad, las dudas o temores de las familias, sus preocupaciones… para aplicar de la forma más adecuada todos nuestros conocimientos.
Galicia cuenta hoy con un ecosistema biomédico cada vez más sólido, con referentes como el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela, el Inibic y el IIS Galicia Sur, además de los propios hospitales. Desde la perspectiva de una investigadora joven, ¿qué fortalezas tiene actualmente la investigación gallega y qué crees que sigue faltando para retener talento?
La investigación gallega avanza a pasos de gigante, sin prisa, pero sin pausa, formando a sus investigadores de la forma más rigurosa. Sin embargo, como en muchos otros ámbitos, retener el talento no siempre es fácil. Se necesita facilitar recursos humanos, técnicos y financieros para la actualización y desarrollo de todas las actividades de investigación que se llevan a cabo en nuestro entorno. Entender y favorecer la posición de un pediatra clínico e investigador, premiando la labor investigadora como se merece a nivel curricular, creo que es aún una tarea pendiente. No siempre valorada ni comprendida.
Para terminar: cuando piensas en el futuro, ¿qué metas científicas o personales te gustaría alcanzar y qué te haría sentir que tu trabajo ha dejado una huella real?
Mi meta es poder seguir ejerciendo como pediatra clínico e investigador, con el reconocimiento institucional de esta figura, continuar colaborando con grupos nacionales e internacionales, trabajando en red, formándome y formando profesionales sanitarios, sintiendo que mis pacientes confían en mí y que consigo atenderles de la mejor manera posible, que mis compañeros valoran el tiempo y dedicación a la investigación. Y, por qué no, logrando grandes avances científicos o técnicos que repercutan directamente en la población, mejorando su supervivencia y/o calidad de vida.
El profesor Ángel Carracedo, director de la Academia Asomega, ha sido elegido académico de número de Medicina Legal de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME). El nombramiento se decidió mediante votación de los académicos de número actuales durante la última reunión de la junta de gobierno de la institución, y la toma de posesión formal se celebrará en los próximos meses.
Carracedo, que es catedrático de Medicina Legal en la Universidad de Santiago de Compostela y director de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica, pasará a ocupar el sillón número 19. En su nuevo cargo, asumirá funciones en la elaboración y revisión de estudios científicos, investigaciones y publicaciones oficiales de salud. Asimismo, se encargará de asesorar en materias científicas, participar en las sesiones de debate semanales, colaborar con la revista Anales y trabajar en la actualización del Diccionario panhispánico de términos médicos.
El profesor cuenta con una trayectoria centrada en el campo de la genética forense. Su trabajo ha contribuido a la estandarización e implantación de la prueba de ADN forense a nivel global, prestando asistencia técnica a la justicia en diversos países y colaborando en labores humanitarias de identificación en contextos de catástrofes y conflictos.
Licenciado y doctorado en Medicina con premio extraordinario por la Universidad de Santiago, Carracedo ha publicado 12 libros y más de 900 artículos en revistas de impacto internacional como Nature y Science. Su labor investigadora acumula una media de 6.000 citaciones anuales, con un índice H de 118. Además, ha dirigido 110 tesis doctorales y dictado más de 3.500 conferencias internacionales, sumando reconocimientos como el Premio Rey Jaime I de Investigación y la Medalla de Oro de Galicia.
La Lección Magistral Manuel Tapia representa el máximo reconocimiento a una trayectoria profesional dentro del congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). En la última edición, el protagonista ha sido el doctor Francisco García Río. El vicepresidente de Asomega, director médico del Hospital Universitario La Paz y catedrático de la UAM, ofreció una ponencia centrada en la evolución científica de la especialidad, introducida por el doctor Pedro J. Marcos Rodríguez, jefe del Servicio de Neumología del Área Sanitaria de A Coruña e Cee y presidente del Comité Local del congreso.
García Río vinculó su trayectoria investigadora a tres campos clave: la función pulmonar, la EPOC y los trastornos respiratorios del sueño. En este sentido, destacó la influencia de su maestro, el profesor Ramón Domínguez, de quien aprendió la necesidad de comprender a fondo los mecanismos de la salud y la enfermedad antes de plantear cualquier diagnóstico o tratamiento.
Su perfil científico se completa con la gestión de la I+D+i, destacando la creación y puesta en marcha del Instituto de Investigación Sanitaria IdiPAZ. En este desarrollo profesional, el ponente reconoció el magisterio de figuras decisivas en su carrera como Carlos Villasante, José María Pino y José Villamor.
Respecto a la sociedad científica, el expresidente de la entidad admitió su peso en su carrera: "Ha constituido un motor permanente en mi día a día, en todos los proyectos que he realizado". Para García Río, el valor de la institución radica en la red de colaboración tejida entre investigadores de distintos ámbitos.
El núcleo de la lección magistral defendió que "la preocupación por la fisiopatología respiratoria ha sido una constante de nuestra Sociedad". El ponente sustentó esta afirmación en documentos históricos que demuestran cómo esta materia científica ya pilotaba las primeras estructuras de la SEPAR.
El porvenir de la disciplina pasa, según desgranó, por el desarrollo de la medicina de precisión y por resolver retos de enorme complejidad científica, como los nexos que vinculan la apnea del sueño, la inmunidad y el cáncer.
La conferencia reservó su espacio final para los neumólogos jóvenes, hacia quienes García Río proyectó el futuro de la especialidad bajo tres premisas fundamentales: la necesidad de adaptarse a una transformación tecnológica y social que avanza a un ritmo vertiginoso; la obligación de comprender la enfermedad desde su raíz biológica más profunda para evitar una visión superficial de los síntomas; y la importancia de colaborar de manera activa en el ámbito científico.
Hay un instante mágico en el CHUS que resume el alma de una organización única. Ocurre cuando un menor y un paciente joven, aislados en plantas distintas, se saludan por las ventanas del patio interior y se pintan mensajes en pizarras para hacerse compañía. O cuando de una puerta cuelga un cartel improvisado: "No molestar, estamos jugando". En ese territorio complejo donde la enfermedad altera la normalidad de la infancia, la Obra Social Pediatría(OSP) actúa como el escudo emocional de los pacientes más pequeños y sus familias.
Nacida de la gratitud más pura —de aquellas cajas de bombones que los padres entregaban al recibir el alta médica junto a un "queremos hacer algo más"—, la OSP ha sabido canalizar ese cariño para convertirlo en un engranaje profesional de humanización. A través de incontables iniciativas el equipo demuestra que la ilusión y el ocio no son lujos secundarios, sino parte indispensable de la terapia.
Elegida por el doctor Federico Martinón para completar el prestigioso palmarés del XXV Premio Nóvoa Santos dentro de la iniciativa de Asomega Axuda sobre humanización, su coordinadora, Belén Mosquera, nos recuerda con lucidez y "sentidiño" que, frente a la adversidad, detrás de cada historia clínica hay una infancia que proteger. Y que un niño ingresado (y su familia) necesita un tratamiento médico excelente, pero también la certeza innegociable de sentirse escuchado, apoyado y en ocasiones abrazado. Todo bajo el amparo de una consigna que es, al mismo tiempo, su mayor compromiso con cada paciente: #dibujamossonrisas.
El doctor Martinón ha querido que la Obra Social Pediatría acompañe su Premio Nóvoa Santos como iniciativa de humanización sanitaria. ¿Cómo recibieron este reconocimiento y qué supone para ustedes que un premio de referencia científica ponga el foco también en el cuidado emocional y humano de los pacientes? Recibimos el reconocimiento con muchísima ilusión y también con responsabilidad. Para Obra Social Pediatría (OSP) que el Premio Nóvoa Santos, con todo su prestigio científico, premie las emociones y la parte más humana de los cuidados supone poner de manifiesto la importancia de estas facetas en el contexto social y sanitario.
En realidad, actualmente la humanización es un requisito que aporta un valor añadido y mucho reconocimiento, lo realmente importante es aplicarlo día a día: los niños, las niñas y sus familias necesitan tratamientos excelentes, más investigación y también sentirse escuchados, apoyados, acompañados y en algunas ocasiones abrazados. Este premio es una validación muy grande a nuestro máximo objetivo en el día a día y una motivación inmejorable para seguir acompañando y encontrando actividades, emociones, entretenimiento, magia, ilusión... momentos y sonrisas cada día 🙂
La entidad nació en el propio Servicio de Pediatría del CHUS. ¿Qué necesidades concretas detectaron en el día a día que les llevaron a poner en marcha el proyecto? Sí, podemos decir que el inicio fue dentro del propio Servicio de Pediatría del CHUS escuchando a las familias que, en el momento del alta, querían demostrar su agradecimiento por los cuidados recibidos, y tras esas cajas de bombones o pasteles venía un "queremos hacer algo para agradecer cómo habéis cuidado a nuestro hijo”. Además de la asistencia médica, las familias valoraban la dedicación, el acompañamiento y el trato humano del equipo durante el ingreso y más allá de eso está nuestra convicción de que los niños y las niñas necesitan entretenimiento, ocio, ejercicio e ilusión como parte del tratamiento...seguir sintiendo que son niños y niñas (además de pacientes). Por otro lado, nadie mejor que el propio equipo del Servicio para conocer las carencias y debilidades que podían mejorarse o fortalecerse a través de esta iniciativa.
Podríamos decir que esa necesidad de devolver el cariño y de reconocer el esfuerzo del personal fue la chispa y así nació la OSP: para canalizar esa gratitud y convertirla en proyectos concretos de humanización que mejoren la estancia hospitalaria. Se trataba de canalizar y organizar ese deseo de mejorar las cosas, al servicio de los niños y sus familias.
La palabra “humanización” se utiliza cada vez más en sanidad. En su caso, ¿cómo se traduce esa filosofía en acciones concretas para los niños y sus familias? Humanizar es no olvidar que detrás de cada historia clínica hay un niño y una familia con sus preocupaciones, emociones, peques con ganas de jugar y de recuperar sus cosas, sus clases, sus amigos... ¡Los ingresos hospitalarios distorsionan su vida y su normalidad! Hay cumpleaños que se celebran en el hospital, días y momentos importantes, como carnaval, San Juan, Navidad e incluso la visita de los Reyes Magos.
Todo ello nos lleva a reinventarnos, “celebrarlo” todo y recuperar su ilusión y sus sonrisas y lo hacemos poniendo varios focos: por un lado, cuidamos la parte emocional buscandos momentos donde los peques dejan de ser pacientes y vuelven a ser niños y niñas con talleres, al tiempo que adaptamos los procedimientos para que duelan y preocupen menos: curas, analíticas, pruebas de rayos, bajadas a quirófano... a veces son pequeños detalles que ayudan a curar; cuidamos a las familias, porque un ingreso desestabiliza a la familia, ve alterada su normalidad y es muy importante que sepan que estamos ahí para lo que necesiten; y por otro lado, cuidamos el entorno: es indudable que un entorno bonito y relajante ayuda a que sea más fácil abstraerse de la frialdad de una habitación o los pasillos del hospital. Lo ideal sería que la habitación de hospital en la que un niño o niña ingresa pudiera parecerse lo más posible a la suya, con algunas de sus cosas... parece inalcanzable, ¿pero podríamos intentar que se parezca lo más posible? Por aquí lo dejo;-)
El trabajo diario y el impacto real
La Obra Social reúne perfiles muy distintos. ¿Cómo se articula el trabajo de todos estos profesionales para garantizar una atención integral al niño y a su familia, y qué tipo de iniciativas o proyectos concretos representan mejor esa labor en el día a día? Cuando un niño o niña está enfermo e ingresa necesita cubrir como primera necesidad la asistencia sanitaria, de lo que se encarga el equipo de pediatría y el personal sanitario, ellos les atienden con calidad desde el primer momento. Pero durante el ingreso hay otros aspectos que afectan a la persona: sus valores, sus duelos, sus relaciones, sus emociones, sus hobbies, sus apoyos... nos gusta decir que cada niño o niña es único y especial. Y a partir de ahí iniciativas como El carrito de las sonrisas están pensadas para detectar qué es importante para cada uno de ellos y para poder detectar necesidades específicas que quizá puedan ser cubiertas durante su estancia.
¿Qué otras actividades desarrollan? Contamos con actividades como ¡Luces, cámaras... Ilusión! a la que puede asistir toda la población hospitalaria y su círculo familiar y amistades a ver una película, la Hortiña terapéutica en la que se fomenta el contacto con la naturaleza o Boas Vibras, en la que se establece un diálogo entre los y las arpistas y los pacientes para elegir el repertorio a través de su conversación. Actividades que mejoran la calidez de los ingresos y permiten que los niños se lleven un mejor recuerdo de su estancia en el hospital.
¿Cómo se determina qué familias pueden beneficiarse de la acción de la Obra Social Pediatría? El primer y único criterio de selección es que la familia quiera. Desde OSP se ofrece lo que tenemos a todos y todas los niños y niñas que tengan algún contacto con el servicio de pediatría.
Somos respetuosos con los tiempos y momentos que las familias viven durante su estancia, por eso nosotros ofrecemos y las familias deciden.
Siempre estamos en contacto con el equipo médico por si algún niño o niña está más bajito de ánimo, el personal sanitario que está con ellos día a día nos lo comenta y nos acercamos a verlos en el momento.
Si seguimos el recorrido de una familia desde el momento del ingreso hasta el alta, ¿en qué puntos concretos interviene la Obra Social y qué tipo de apoyo recibe en cada fase? Tanto en urgencias como en consultas externas tenemos actividades de PasatiempOSP para los tiempos de espera que tan difíciles son de llenar. Durante el ingreso El carrito de las sonrisas aprovecha cada visita a las habitaciones para presentarnos y comunicar nuestra accesibilidad aprovechando para detectar lo que las familias quieren compartir en el primer momento (cualquier cosa que los pacientes y sus familias puedan necesitar o pedir). En el servicio de pediatría tenemos la suerte de contar con profesionales sensibles que ofrecen a las familias todas nuestras actividades y nos dan información sobre cómo podemos colaborar.
La duración de los ingresos determina el aumento de las posibilidades de establecer un mayor apoyo, no es lo mismo ingresar para una cirugía, un traumatismo, tratar una infección o enfermedad que puede estar detectada o no en el momento del ingreso e incluso tratamientos oncológicos u otras patologías de larga estancia.
En estos ingresos largos es cuando entra en acción nuestro proyecto RECETARTE que nos ayuda a cumplir deseos y a dibujar sonrisas en los niños y niñas, en sus familias y en el personal porque todos y todas disfrutamos de esos pequeños grandes momentos.
Cómo colaborar con Obra Social Pediatría del CHUS
Toda esta actividad requiere recursos constantes. ¿Cómo se financian y de qué manera pueden colaborar tanto ciudadanos como empresas o entidades?
Hay tres tipos de donaciones: personales de quienes dedican su tiempo libre y se acercan al hospital a pasar un ratito con nuestros y nuestras pacientes... todo es bien recibido: música, ciencia, cuenta cuentos, magia, experiencias, música... materiales: libros, material de papelería, plantas y material para el huerto... Y económicas: OSP es una entidad humilde que cuenta con pocos recursos para todas las necesidades que surgen en un servicio como el de Pediatría del CHUS. Donaciones de particulares, realizamos eventos solidarios en colaboración con empresas y entidades públicas y privadas que comprenden el beneficio y las mejoras que suponen sus ayudas.
Y colaboraciones con otras asociaciones y fundaciones con las que trabajamos día a día. Todas las ayudas son bien recibidas, cada aportación es única y esencial pero es verdad que son las económicas las que nos ayudan a realizar todos esos proyectos en los que dejamos volar nuestra imaginación.
La dimensión humana y el futuro
Después de tantos años de contacto directo con pacientes y familias, imagino que habrá experiencias difíciles, pero también momentos especialmente emocionantes. ¿Hay alguna vivencia que resuma para usted el verdadero sentido de este proyecto? Siempre hay personas y familias que se quedan en el corazón... por como son, por el tiempo y los momentos compartidos, las sonrisas dibujadas y las risas contagiosas; en las alegrías y las tristezas, en la salud y la enfermedad, ellos saben que nos han robado un trocito de corazón;-)
En las habitaciones de los hospitales especialmente en las del Servicio de Pediatría los pacientes nos permiten ver cosas maravillosas más allá de las enfermedades y los procesos.
Nos regalan sonrisas, ojos chispeantes y grandes momentos como la comunicación entre pacientes de distintas plantas cuyas ventanas comparten un mismo patio interior y que día a día se saludan, se sonríen... Y tienen ganas de conocer a la persona que hay al otro lado de la ventana llegando a escribirse mensajes a través de una pizarra...
Superando los retos o las barreras que la enfermedad desencadena... La mano de una niña "experta" que apoya su mano en la de una compañera recién ingresada mostrándole su apoyo desde el minuto cero. Visitas de niños que se han ido de alta a compañeros o compañeras que se han quedado ingresados... momentos de interacción y disfrute en los que dos peques "quedan" para jugar un rato y colocan un cartel en la puerta de la habitación "Por favor, no molestar, estamos jugando".
Lo que está claro es que los y las pacientes siempre te dan mucho más de lo que tú les das a ellos y ellas y eso es un plus.
Mirando al futuro: ¿cuáles son hoy los grandes retos y sueños pendientes de la Obra Social Pediatría? Si dispusieran de más recursos o capacidad, ¿qué proyectos les gustaría desarrollar en los próximos años? Uno de los grandes hándicaps del Servicio es el espacio. Se echan en falta salas de ocio para los peques y sus familias. Para que los adolescentes puedan recibir a sus amigos y amigas, espacios para su intimidad, terrazas en las que poder coger aire, respirar y contemplar las bonitas vistas que rodean al hospital y en las que recibir a sus mascotas, uno de los deseos que nos solicitan a menudo… todo esto se resolvería con el edificio que seguramente habrá solicitado el Dr. Martinón 😉
Nos encantaría poder poner en marcha un programa de acompañamiento y respiro familiar en ingresos de larga duración. Mejorar y ampliar proyectos como el carrito de las sonrisas y sobre todo afianzar la parte de la investigación para poder ofrecer a los pacientes además de los mejores tratamientos clínicos ya disponibles, soluciones a través de tratamientos experimentales amparados en la parte traslacional y las líneas de investigación del Servicio de Pediatría.
Y si me lo permitís, a nivel personal quiero agradecer a Federico Martinón que haya puesto a la OSP en mi camino, creo que somos lo que dejamos a nuestro paso y es una suerte que sean en este caso huellas bonitas y sonrisas en los y las más peques en esos momentos en los que más lo necesitan... ¡gracias!
Ciertas trayectorias no se interrumpen con la ausencia física, sino que permanecen como un pulso constante en la ciencia y en la memoria colectiva. La Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia ha celebrado una solemne y conmovedora sesión In Memoriam para honrar el legado de dos de sus más ilustres Académicos de Honor: el profesor colombiano Manuel Patarroyo Murillo y el gallego universal Aniceto Charro Salgado.
El acto, clausurado por el presidente de la institución, el doctor Francisco Martelo Villar, sirvió para recordar que la verdadera grandeza de la ciencia médica reside tanto en el rigor de la investigación como en el hondo compromiso con los pacientes.
La sesión contó con la intervención de dos figuras señeras de la academia gallega. El doctor Juan Jesús Gestal Otero, académico numerario de Medicina Preventiva, fue el encargado de trazar la semblanza de Patarroyo, rememorando su estrecha vinculación con Galicia desde su ingreso en la institución en 1996.
Por su parte, el doctor Felipe Casanueva Freijo —académico numerario de Endocrinología y galardonado con el prestigioso Premio Nóvoa Santos de Asomega en 2008— desgranó con brillantez la trayectoria de Aniceto Charro. Casanueva compartió con el homenajeado no solo la especialidad, sino también una histórica producción científica conjunta, destacando un pionero artículo sobre la prolactina publicado en 1988, un hito que el propio doctor Martelo reivindicó en su discurso como ejemplo de "armonía creativa" entre ambos investigadores.
Juan Gestal.
Felipe Casanueva.
Ambos homenajeados encarnaron lo que el doctor Martelo definió como la "nobleza científica": un binomio de máxima seguridad intelectual sostenido sobre el esfuerzo diario y el amor a la ciencia. Respecto a Manuel Patarroyo, figura egregia en Iberoamérica, se destacó su enfoque multidisciplinar y su hito histórico en el desarrollo de la primera vacuna sintética contra la malaria.
"Tito Charro": el alma y referente eterno de Asomega
Sin duda, la fibra más sensible de la tarde vibró al recordar al doctor Aniceto Charro Salgado, entrañablemente conocido como "Tito Charro". Para Asomega, de la que fue cofundador, primer presidente y presidente de honor hasta el final, Charro fue y seguirá siendo el referente absoluto.
El doctor Martelo quiso ensalzar de forma explícita en su discurso la figura de Charro, definiéndolo como "un gallego en Madrid siempre pendiente de trabajar a tope, sin despegarse nunca de sus raíces compostelanas".
Esta entrega absoluta ya había sido reconocida por Asomega en mayo del año pasado durante un emotivo homenaje en el que se le otorgó la alta distinción de "Médico Hipocrático". Fue precisamente en aquel marco donde el actual presidente de la asociación, el doctor Julio Ancochea, afirmó que Aniceto Charro "ha hecho de su práctica médica un espejo en el que el resto tratamos de asomarnos para ser mejores médicos y, sobre todo, mejores personas".
En ese mismo acto la profesora Julia Buján, que asistió en representación de Asomega al evento en la Academia, lo describió como "la fuerza de la naturaleza hecha persona, como un ciclón cuyo movimiento arrastra a los de su entorno".
Promotor indiscutible de la Dieta Atlántica
Catedrático de Endocrinología y Nutrición de la Universidad Complutense, su carrera despuntó internacionalmente con su beca Fulbright en la Universidad de California en 1969. En su solemne ingreso en la Academia gallega en 2005, presidido por Manuel Fraga —quien le otorgó la Medalla de Plata de Galicia en 2002—, Charro disertó sobre hormonas hipotalámicas, aunque su verdadera devoción clínica siempre estuvo fuertemente ligada a la nutrición. Se consagró como el promotor principal de la Dieta Atlántica, defendiendo con apasionamiento sus virtudes científicas y culturales.
El doctor Martelo recordó con afecto que Aniceto Charro adoptaba en sus intervenciones la filosofía del festina lente (apresúrate despacio), enredando a los oyentes con datos científicos para, en el momento más oportuno, sorprenderlos con un mensaje claro.
"Más que la adversidad de que no pueda seguir sorprendiéndonos —concluyó con emoción el presidente de la Academia—, permanecerá el recuerdo de su mirada para que mantengamos la motivación muy alta". Un faro indiscutible que seguirá guiando a Asomega y a toda la medicina española.
La Red TBS-Stop Epidemias, a la que pertenece Asomega, ha publicado la edición número 61 de su revista digital mensual Memorias (junto a la edición 91 de su Newsletter). Este número se convierte en una firme defensa del criterio científico ante la "epidemia cultural" de la desinformación.
El editorial advierte de que los bulos en redes sociales actúan de forma análoga a una enfermedad infecciosa, erosionando la salud mental y alimentando un negacionismo que pone en peligro los avances de la ciencia.
El eje central de este número celebra un importante reconocimiento humanitario. El doctor Julio Ancochea, presidente del Comité Científico de la Red TBS-Stop Epidemias y presidente de Asomegha, ha recibido la Medalla de Oro de la Cruz Roja Española 2026.
La entrega del galardón tuvo lugar el 7 de mayo en Pamplona en un acto presidido por S.M. la Reina Doña Letizia, bajo el lema "Compromiso". Cruz Roja ha premiado al doctor Ancochea por su excelencia científica, su compromiso social y su incansable labor en la humanización de la medicina, especialmente en iniciativas de apoyo a poblaciones vulnerables.
Alertas sanitarias globales y acción social
En el plano internacional, la revista recoge las últimas decisiones de la 79ª Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, que ha solicitado formalmente la elaboración de una estrategia para la tuberculosis posterior a 2030.
Paralelamente, se detalla la preocupante declaración de "emergencia de salud pública de importancia internacional" decretada por la OMS ante el nuevo brote de ébola por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda, una cepa altamente mortífera para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos autorizados.
A nivel de intervención local, destaca el éxito del programa Cinefórum Solidario en el Centro Penitenciario Madrid VI-Aranjuez el pasado 20 de mayo. Esta actividad sociosanitaria, coordinada por Javier García Pérez, busca divulgar información rigurosa y sensibilizar sobre la prevención de epidemias entre colectivos vulnerables.
Finalmente, este número concluye analizando la nueva encíclica del papa León XIV, Magnifica Humanitas, centrada en la custodia de la persona ante la Inteligencia Artificial, donde se reclama una "ecología de la información" frente a las narrativas polarizadas creadas por algoritmos.
La renovación tecnológica de nuestro sistema sanitario no puede esperar a las urgencias; requiere una estrategia estructural y humana. En el marco de la presentación del Informe Communis, se celebró una mesa redonda en la que la doctora Marina Varela, miembro de la Junta Directiva de Asomega y secretaria de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) , aportó una visión profundamente clínica y transformadora sobre cómo combatir la obsolescencia en los hospitales.
Varela puso sobre la mesa datos contundentes: en España se realizan al año más de cinco millones de intervenciones quirúrgicas, de las cuales 3,5 millones corresponden al sistema público y 1,7 millones al privado. Ante la enorme complejidad de las áreas quirúrgicas y de pacientes críticos , la doctora defendió que la obsolescencia es un problema sistémico que exige actuar simultáneamente en tres pilares esenciales: planificación a largo plazo, financiación flexible y contratación pública innovadora.
El salto hacia el pago por servicio y la equidad
Para la directiva de Asomega, resulta vital transicionar de forma decidida hacia un modelo de pago por servicio. Aunque reconoció la existencia de barreras legales, técnicas y culturales , insistió en que los profesionales clínicos deben adquirir conocimientos de gestión para poder formar parte activa de este cambio de paradigma.
Asimismo, Varela valoró el impacto histórico de iniciativas institucionales como el Plan INVEAT, con una inversión de 795 millones de euros de fondos europeos , y los acuerdos marco del Plan AMAT (dotado con 166 millones de euros), herramientas que han permitido renovar equipos de alta tecnología bajo criterios de justicia distributiva. Según sus propias palabras, "necesitamos atender a nuestros pacientes con la última tecnología de una forma humana, pero siempre que sea con equidad".
Consenso sectorial: de adquirir "hierro" a comprar soluciones
Este enfoque integrador y transformador encontró un claro eco en el resto de los ponentes de la mesa, quienes coincidieron en la urgencia de actualizar los mecanismos del ecosistema sanitario:
Rafael Marcote, subdirector de Compras y Logística del Servicio de Salud de Islas Baleares, coincidió en la necesidad de cambiar el perfil del comprador público para dejar de evaluar únicamente la compra de "hierro" y empezar a adquirir soluciones de valor.
Daniel Soto, director de Cuentas Estratégicas e Integrated Health Solutions de Medtronic en España y Portugal, apuntó a la mejora de la eficiencia en los procesos asistenciales y a la reducción del despilfarro (estimado entre el 30% y el 40%) como palancas críticas de sostenibilidad.
Dionisio Martínez de Velasco, managing director de Dräger Hispania, destacó las ventajas de los contratos marco para unificar estándares regionales, incidiendo en que la gestión de datos y la interoperabilidad son pilares básicos para dejar atrás la adquisición de productos aislados.
La mesa redonda concluyó con un diagnóstico compartido: el éxito de la incorporación de la tecnología médica radica en su capacidad de estructurarse de manera ágil, eficiente y, por encima de todo, equitativa para el paciente.
Los Premios á Sanidade de Galicia que organiza Redacción Médica alcanzan su sexta edición, volviendo a ofrecer un foro de reconocimiento para los profesionales, centros y entidades del ecosistema de salud gallego.
El acto de clausura estuvo presidido por el conselleiro de Sanidade de la Xunta de Galicia, Antonio Gómez Caamaño. Durante su intervención, el máximo responsable de la política sanitaria autonómica desgranó las líneas estratégicas de su departamento y lanzó un mensaje nítido respecto a la transformación digital de los hospitales: «La tecnología tiene que estar al servicio de la medicina, no al revés».
El certamen desglosó su palmarés a través de catorce categorías que abarcan desde la labor investigadora hasta la gestión de centros públicos y privados.
A continuación, se detalla el listado completo de los galardonados de esta edición:
Categoría
Premiado
Proyecto
Hospital Público
Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA)
—
Servicio Hospitalario
Hospital Universitario de Ourense (CHUO)
Unidad de Ictus
Acción Investigadora
Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS)
Proyecto Cringenes (Cribado Neonatal Genómico)
Sociedad Científica
SEMG Galicia
—
Centro Sanitario Privado
Hospital Vithas Vigo
Aplicación de robótica e IA en cáncer cutáneo
Aportación Tecnológica
Servizo de Microbioloxía del CHUO
Laboratorio automatizado con Inteligencia Artificial
Acción Médica
Dra. Teresa Martínez Remonde (CHUAC)
—
Atención Primaria
Centro Integral de Saúde (CIS) de Lugo
—
Administración Sanitaria
Servicio Gallego de Salud (Sergas)
Red de Éxito en Ictus y Receta Electrónica
Acción Sanitaria
Teresa Marín
Abordaje integral de la diabetes
Acción Enfermera
Equipos de Enfermería del Sergas
Planificación asistencial integrada
Acción Farmacéutica
Colectivo de Farmacia Hospitalaria y Primaria
Eficiencia en la dispensación y seguridad clínica
Asociación de Pacientes
Entidades de apoyo al paciente oncológico y crónico
—
Trayectoria Profesional
Reconocimiento a la carrera del personal sanitario
O tecido científico galego obtivo unha notable representación na primeira edición dos Premios IA BIC (IA Best in Class) 2026, organizados por Gaceta Médica, Fundamed e a Cátedra de Innovación e Xestión Sanitaria da Universidade Rey Juan Carlos. O IIS Galicia Sur situouse entre as entidades máis destacadas da convocatoria ao obter dous dos nove galardóns e incorporar tres proxectos adicionais na fase final do proceso de selección.
Juan Turnes, do Servizo de Dixestivo do Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, e Eva Poveda, directora do IIS Galicia Sur.
En canto á distribución xeográfica, das nove distincións outorgadas nesta primeira edición, á parte das dúas de Galicia, catro recaeron en centros da Comunidade de Madrid, unha na Comunidade Valenciana, outra en Euskadi e unha nun grupo hospitalario privado de ámbito nacional.
O núcleo dos recoñecementos obtidos polo IIS Galicia Sur concentrouse no grupo de investigación IDARA(Intelligent Digestive & AI/AI Research Alliance), vinculado ao Servizo de Dixestivo do Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHUP). O equipo, liderado polo doutor Juan Turnes, alzouse con dous recoñecementos grazas ao desenvolvemento de ferramentas baseadas en intelixencia artificial xerativa aplicada á contorna asistencial: 'Aicomta' e 'Gift'.
'Aicomta' foi galardoada na categoría de Apoio á Decisión Clínica polo seu deseño orientado á optimización das consultas médicas en tempo real. Pola súa banda, 'Gift' —desenvolvida en coordinación co OneHealth DataSpace do CESGA— obtivo o recoñecemento na área de Formación e Coñecemento Clínico pola súa función na capacitación médica especializada e a detección de necesidades formativas personalizadas.
A doutora Eva Poveda, directora científica do IIS Galicia Sur, sinalou tras a recollida dos premios que estes recoñecementos "poñen en valor o excelente traballo desenvolvido polo grupo IDARA e a súa capacidade para integrar a intelixencia artificial en proxectos orientados a dar resposta ás necesidades reais da poboación en saúde e a facilitar o labor dos profesionais sanitarios". Así mesmo, o doutor Turnes precisou a complementariedade de ambos os dous sistemas, detallando que mentres 'Aicomta' actúa como asistente na práctica clínica directa, 'Gift' achega unha metodoloxía de formación continua adaptada ao usuario.
Proxectos finalistas na convocatoria
A presenza da investigación do IIS Galicia Sur completouse coa selección de outros tres proxectos finalistas nas súas respectivas áreas. No apartado de Apoio á Decisión Clínica, o Grupo Pneumoloxía - NeumoVigo alcanzou la fase final con dúas iniciativas: o Proxecto DIOSA —un sistema desenvolvido en colaboración coa Universidade de Vigo para a xestión de prioridades e listas de agarda na apnea obstrutiva do sono— e o programa HAICC-COPD.
Por último, na categoría de Xestión Hospitalaria Intelixente, o Grupo i-Farma-Vigo figurou entre os finalistas con 'AmaLIA', un asistente virtual deseñado para ofrecer soporte técnico e optimizar a información local sobre medicamentos.
El doctor Francisco J. Ruza, presidente de honor de Asomega, ha sido el encargado de coordinar Hospital Infantil La Paz: 60 años de andadura, el libro conmemorativo que celebra las seis décadas de este referente sanitario madrileño. La obra, promovida por la Asociación Amigos del Hospital Infantil Universitario La Paz, funciona como un riguroso compendio de la evolución científica y humana de una institución clave para la modernización de la pediatría en España desde su inauguración en 1965.
Julio Ancochea, presidente de Asomega; Pilar López, decana de la Facultad de Medicina de la UAM; Rafael Pérez-Santamarina, director gerente del Hospital La Paz; y Francisco J. Ruza, presidente de honor de Asomega y coordinador del libro sobre el Hospital Infantil.
El reciente acto de presentación oficial sirvió como un emotivo homenaje que logró reunir a autoridades, profesionales de la plantilla actual, miembros de la comunidad hospitalaria y a antiguas generaciones de residentes.
A diferencia de las recopilaciones históricas convencionales dirigidas por comités externos, este volumen destaca por su carácter coral, integrando las vivencias de numerosos profesionales vinculados al centro, tanto en activo como jubilados. El propio doctor Ruza detalla la naturaleza inédita de este enfoque de memoria colectiva:
"El libro que se presenta recoge todos estos hechos, escritos directamente por sus propios protagonistas. Cada Servicio y cada Unidad asistencial describen sus actividades. Por tanto es un libro inédito y en este aspecto único, no lo escribe una o unas personas veteranas, sino que lo escribe todo el hospital. Yo lo que hice fue coordinar - al frente de un Equipo Editorial- toda esta evolución renovadora, dando una visión colectiva y equilibrada del trabajo y los avances producidos en el hospital Infantil".
El espíritu de los pioneros y el legado MIR
La trayectoria del doctor Ruza se entrelaza de forma directa con los primeros pasos de la institución. "Me trasladé a trabajar al hospital Infantil La Paz desde el Hospital Puerta de Hierro de Madrid, al poco tiempo de haberse inaugurado el hospital Infantil. Por lo tanto, he vivido desde sus comienzos su evolución y desarrollo".
El modelo implantado entonces resultó pionero en el país al romper con los esquemas tradicionales, apostando por una especialización médica y un trabajo multidisciplinar que consideraba al niño como un paciente con necesidades específicas, y no como una mera adaptación de la medicina del adulto.
En aquellos años iniciales, enfocados en una pediatría general hospitalaria clásica de acuerdo a las edades y patologías de los menores, la atmósfera de trabajo diario resultaba excepcional. "Desde la óptica del trabajo, las etapas primeras fueron una experiencia única; había un espíritu extraordinario de aprender, mejorar y de compartir los avances y los conocimientos. Había un profundo sentido de equipo y de compañerismo", rememora el especialista, atribuyendo la transmisión de estos valores a los dos grandes pioneros del centro: los doctores Enrique Jaso y Julio Monereo.
Poco después, la creación anexa de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ofreció un notable impulso académico, fomentando la investigación, las tesis doctorales y las actividades clínicas en grupos muy reducidos. Esta sólida base científica facilitó la rápida implantación de subespecialidades médicas como Cardiología Pediátrica, Neurología Infantil y Alergología Pediátrica, seguidas por áreas complejas como la Oncología o la Endocrinología.
Tal desarrollo científico culminó en hitos de referencia europea, como los programas de trasplantes pediátricos de órganos sólidos y médula ósea, y en la consolidación del hospital como una gran escuela formativa para miles de especialistas vía MIR que, posteriormente, lideraron servicios de pediatría en toda España y Latinoamérica.
La revolución de los cuidados intensivos
Uno de los pilares históricos descritos en el libro, fundamental para mejorar la supervivencia de recién nacidos prematuros y pacientes infantiles críticos, fue el desarrollo de las unidades de Neonatología y Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP). Esta última área lleva de forma inequívoca la huella personal del presidente de honor de Asomega. "Inauguramos la UCIP hace 50 años, el 26 de mayo de 1976. Teníamos un gran entusiasmo y unas ganas enormes de ser útiles para los niños críticamente enfermos. Suplíamos nuestras limitaciones con nuestro esfuerzo e ilusión".
Ante la escasez de recursos técnicos de mediados de los años setenta, la solución para salvar vidas radicó en la creatividad interna y en la cooperación sectorial: "La limitación inicial de recursos la superábamos creando técnicas y protocolos que resultaban útiles y que cada vez íbamos mejorando. Entre las escasas UCIPs de aquella época, nos intercambiábamos nuestros logros y avances. Fue una época que demostró que lo importante en los comienzos es tener ilusión, esfuerzo y perseverancia en nuestros objetivos. ¡Época magnífica!".
Humanización: una norma con arraigo histórico
La publicación conmemorativa dedica un espacio muy relevante a la evolución de la humanización asistencial, un concepto de gran vigencia que, según defiende el doctor Ruza, ya guiaba la práctica diaria de la pediatría española desde hace décadas. "El esfuerzo y creatividad tecnológicas iniciales siempre se acompañaron de la visión humana de nuestro trabajo. A pesar de estar cada vez más rodeados de tecnología, siempre tuvimos claro que lo importante era el niño gravemente enfermo, con sus lógicos temores y angustias, y las de sus padres y seres queridos".
Esta filosofía de situar al menor como el eje absoluto de la atención inspiró avances reflejados en la obra como el voluntariado, el apoyo psicológico, los servicios sociales o la musicoterapia. Asimismo, Ruza recuerda que las medidas de acompañamiento familiar tienen un arraigo histórico incuestionable: "En los servicios de hospitalización pediátrica general actuales, la creación de las habitaciones madre/hijo han sido un avance espectacular que beneficia a los niños ingresados. El hospital Infantil La Paz ya creó este tipo de hospitalización en los años 70 del siglo pasado".
"Este cambio tiene una repercusión positiva tremenda sobre el bienestar del niño y de los padres, facilitando su integración en los cuidados de su hijo enfermo, en la situación más vulnerable de su vida", concluye el coordinador de la obra, reafirmando el valor de un legado médico que demostró que la vanguardia tecnológica es inseparable de la empatía.
El Consello da Xunta ha aprobado una importante remodelación en la cúpula del Sergas con el nombramiento de Luis Ángel León Mateos como nuevo gerente, en sustitución de José Ramón Parada. Este relevo viene acompañado de un cambio organizativo destacado: la creación de la Dirección Xeral de Atención Primaria e Saúde Comunitaria, un departamento de nueva planta que asumirá Salvador Mariño-Ageitos.
Ambos perfiles aportan un marcado bagaje clínico y de gestión a sus nuevos cargos. Luis Ángel León Mateos (Arcade, 1971), licenciado por la Universidad de Navarra y doctor por la de Santiago, cuenta con estancias en centros internacionales como el MD Anderson de Houston.Hasta su nombramiento ejercía como jefe de sección de Oncología Médica en el Clínico de Santiago y presidía el Comité Molecular de Tumores del Sergas.Por su parte, Mariño-Ageitos (Ribeira, 1973) es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria; tras ejercer en el medio rural y dirigir el Hospital da Barbanza, ocupaba hasta ahora la dirección asistencial del área sanitaria de Ferrol.
Aunque la gestión global de una estructura tan compleja como el Sergas obedece a múltiples factores coyunturales, la trayectoria de León Mateos ofrece algunas pistas sobre su concepción de la sanidad pública. Durante su intervención en el II Encontro Mundial de Médicos Galegos, organizado por Asomega, el oncólogo expuso una serie de reflexiones que, sin constituir evidentemente un programa de gobierno, sirven de borrador conceptual sobre sus prioridades.
En aquel foro, León Mateos situó el capital humano en la base del sistema, apuntando de forma explícita que "los profesionales para que puedan contribuir al desarrollo y esta oportunidad, tenemos que cuidarlos". Asimismo, en aparente sintonía con la nueva estructura administrativa que ahora le acompaña, mostró su preocupación por el primer nivel asistencial al advertir de que "toda la atención se vertebra a través de la atención primaria", lamentando que "muchas veces nos olvidamos de que esto es así y nos acordamos cuando hay problemas, cuando el sistema se rompe porque está completamente desbordado".
A expensas de ver cómo traslada estos principios a la realidad presupuestaria, el nuevo gerente defendía entonces una organización que evite los localismos mediante el trabajo en red. "Tendremos que especializarnos, tendremos que hacer redes y tendremos que intentar no duplicar esfuerzos innecesarios", apuntaba recurriendo al símil de la ordenación de los aeropuertos.
Un ideario que cerraba con una llamada al humanismo frente a la pura fascinación tecnológica: "No podemos hacer de Luis XIV: todo para el pueblo pero sin el pueblo". Una declaración de intenciones que ahora se enfrenta a la prueba de la gestión diaria.
Cuando un hospital público convoca un concurso para adquirir equipamiento médico, desde un monitor de constantes hasta un sistema de cirugía robótica, el precio suele ser el factor determinante en la adjudicación. Ahora, diversos actores del ámbito sanitario advierten de que este modelo de compra favorece la obsolescencia tecnológica a medio plazo y frena la llegada de la innovación a los centros. Para analizar este escenario y plantear alternativas, iSanidad ha impulsado el informe Communis Medtech 2025, un documento que reúne a la industria del sector, gestores públicos y profesionales de la salud.
El propósito central de este trabajo, que recientemente se ha expuesto ante representantes del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y autoridades sanitarias, es fomentar la transición hacia una "compra pública basada en valor". En la práctica, esto significa que la administración no debería evaluar únicamente el coste inicial de un equipo, sino su impacto integral.
El estudio propone analizar si esa nueva tecnología reduce el tiempo de hospitalización, minimiza las complicaciones quirúrgicas o agiliza de forma objetiva las listas de espera.
Para anclar este debate a la realidad diaria de los hospitales, la iniciativa ha recabado el análisis de diversos especialistas en activo. En este contexto se inscribe la colaboración de la doctora Marina Varela, miembro de la Junta Directiva de Asomega y secretaria general de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR).
Su participación suma al texto la indispensable perspectiva de los clínicos, recordando que los criterios médicos, la equidad en el acceso y la seguridad del enfermo deben mantener un peso específico en las mesas de contratación, sirviendo de contrapeso a las valoraciones estrictamente contables. La presencia de especialistas respalda así la idea de que quien utiliza las herramientas en situaciones críticas debe ser escuchado antes de adquirirlas.
Por otro lado, los expertos consultados en el informe apuntan que la sanidad debe dejar de ser reactiva para volverse proactiva. Ante el progresivo envejecimiento de la población y el aumento de las patologías crónicas, el sector de la tecnología sanitaria solicita una planificación con mayor visión de futuro.
El documento Communis concluye que este cambio de paradigma solo es viable si se abren vías de diálogo estables y transparentes entre la administración y los proveedores. Se trata, en definitiva, de alcanzar un consenso que permita entender la dotación tecnológica como un pilar para sostener la calidad asistencial, y no meramente como un apunte de gasto en los presupuestos generales.
El Concello de Teo (A Coruña) ha reconocido como Fillos Adoptivos a tres de sus vecinos más ilustres: el médico y comunicador Ignacio Balboa, miembro de la Junta Directiva de Asomega; el catedrático de Historia Contemporánea Ramón Villares, ex rector de la USC; y Hugo Vázquez Veiga, que fue jefe de Servicio de Dermatología del CHUS hasta su jubilación en 2023.
En la misma sesión, la corporación local otorgó una mención de honor al Colectivo A Rula, agrupación cultural volcada en la divulgación y protección del arte rupestre de la zona.Durante el acto, la alcaldesa Lucía Calvode la Uz definió a los galardonados como «pezas importantes da nosa Galicia actual e cómpre que tamén sexan embaixadores do seu propio concello», según recoge La Voz de Galicia.
Balboa multifacético
Para Asomega, este reconocimiento a Ignacio Balboa tiene un hondo calado institucional, ya que el mediático cirujano, que se mostró emocionado y hondamente agradecido por la distinción, es uno de los integrantes de la actual Junta Directiva que atesoran mayor veteranía y experiencia en esta responsabilidad dentro de la asociación.
La trayectoria profesional de Ignacio López Balboa entrelaza de forma natural la práctica clínica al más alto nivel con la gestión corporativa internacional y la divulgación en medios de comunicación. Tras ejercer como cirujano cardiovascular junto al profesor Ramiro Rivera y coordinar políticas estratégicas como secretario general del Consejo Asesor del Ministerio de Sanidad, reorientó su carrera hacia la alta dirección industrial.
Formado con un MBA por la Escuela de Organización Industrial (EOI) y con especializaciones en centros europeos de referencia como el INSEAD de Fontainebleau y la Manchester Business School, asumió puestos ejecutivos de máxima responsabilidad en multinacionales como Philips Medical Systems, St. Jude Medical y Aventis Pharma. Esta dilatada experiencia empresarial y médica se complementa con su prolongada faceta de comunicador sanitario, visible en su anterior etapa al frente de programas médico-científicos en Televisión Española y la CRTVG, y plasmada actualmente en su labor como director de EsRadio Galicia, donde presenta "Sois los primeros" todos los domingos, programa dirigido a los mayores y sus familias, y dirige cada día "Es la mañana en Galicia".
Importante presencia institucional
La entrega de estas distinciones contó con la presencia de una nutrida representación de autoridades políticas y universitarias. Al acto asistieron Miguel Santalices, presidente del Parlamento de Galicia; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; Román Rodríguez, conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e Emprego; y Rosa Crujeiras, rectora de la Universidade de Santiago de Compostela, consolidando una cita que pone de manifiesto la estrecha relación entre la excelencia profesional y el compromiso con la comunidad local.
Por otra parte, se da la circunstancia de que uno de los premiados, el ex rector de la USC Ramón Villares, colaboró de manera puntual pero muy significativa con Asomega al glosar el perfil humanístico e intelectual del profesor Manuel Sánchez Salorio en el homenaje que le rindió la entidad en la Casa de Galicia.
Autoridades presentes en el evento: la rectora de la USC, Rosa Crujeiras; el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices; la alcaldesa de Teo, Lucía Calvo; y el conselleiro de de Educación, Ciencia, Universidades e Emprego, Román Rodríguez.
Nuevos Fillos Adoptivos de Teo y las autoridades presentes en el acto.
Hoy, como cada 31 de mayo, la Organización Mundial de la Salud celebra el Día Mundial Sin Tabaco. La OMS nos indica que el lema de este año es “Desvelando su atractivo: cómo combatir la adicción al tabaco y la nicotina”.
Esta celebración, que se inició en 1987, informa al público sobre los peligros del consumo de tabaco, las prácticas comerciales de las compañías tabacaleras, las acciones de la OMS para combatir la epidemia del tabaquismo y lo que las personas de todo el mundo pueden hacer para reivindicar su derecho a la salud y a una vida sana, y así proteger a las generaciones futuras. Más información en https://www.who.int/campaigns/world-no-tobacco-day/2026.
El representante de Asomega en cuestiones de control del tabaco es Joan B Soriano, médico epidemiólogo, profesor asociado de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid y patrono de la Fundación Teófilo Hernando. Además, ha sido vice-presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, asesor de la OMS en COVID-19 y de OMS Europa en enfermedades respiratorias crónicas y desigualdades en salud.
El Dr. Soriano recuerda que la industria del tabaco diseña sus productos para atrapar a los jóvenes y niños en un ciclo de adicción. Pero la adicción al tabaco y la nicotina se puede romper. Dejar de fumar puede ser difícil, ¡pero no tienes que hacerlo solo! Consulta a tu médico y enfermera de Atención Primaria, dónde encontrarás herramientas, recursos y consejos de expertos para ayudarte a mantenerte firme y liberarte de la nicotina y el tabaco para siempre. Y un mensaje a padres y madres: dejarlo es posible a cualquier edad, y el diálogo con los hijos es la mejor defensa para evitar el tabaco y otras adicciones.
Lamentablemente España sigue siendo el estanco de Europa, con algunos de los precios de cajetilla de tabaco más baratos de la Unión Europea y con una prevalencia de tabaquismo en adultos aún muy elevada. Según el Ministerio de Sanidad, en 2025 el consumo diario afectaba al 20,2% de los hombres y al 13,3% de las mujeres. Además, las tendencias en jóvenes de 14-18 años son muy preocupantes, con un cambio en el patrón de consumo; se observa un descenso en el consumo de tabaco convencional (21% en el último mes), pero un notable aumento del cigarrillo electrónico, que ya es la forma de consumo más prevalente entre los adolescentes, 27,1% en el último mes, casi el doble que en 2019. Además, en España vapean más las chicas que los chicos, y tristemente se está normalizando su uso en colegios e institutos. La actualización de las leyes 28/2005 y 42/2010 y el nuevo marco legislativo de la Agencia Española de Salud Pública han de dar un impulso firme al movimiento del control del tabaco.
Asomega se alinea con el mantra de salud pública de que la monitorización de las tendencias del tabaquismo y sus consecuencias es un primer paso necesario de las políticas de control de tabaco, con efectos positivos tanto individuales como poblacionales.
Además, en la edición de este año hay una embajadora especial para alertar sobre los conocidos riesgos del hábito tabáquico:
La Cátedra “Respira Vida” de la UAM y GSK se une a la celebración
La jornada, celebrada en el Hospital de La Princesa, integró actividades de carácter divulgativo, participativo y asistencial orientadas a sensibilizar a la ciudadanía sobre los riesgos asociados al consumo de tabaco, así como a promover su abandono y la prevención de enfermedades respiratorias.
Durante el acto se desarrollaron diversas iniciativas, entre las que destacó una mesa divulgativa centrada en la información sobre los efectos nocivos del tabaquismo y la realización de pruebas de cribado respiratorio, acompañadas de asesoramiento para la cesación tabáquica. Asimismo, se impartió el taller motivacional “Respira Vida”, a cargo del psicólogo clínico Dr. David Rudilla, y se contó con la participación de entidades como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER), así como representantes de la Comisión Sin Humo y profesionales del Servicio de Neumología del hospital, liderados por la Dra. Elena García Castillo.
Julián García Feijóo, vocal de la Junta Directiva de Asomega, ha sido incluido en la selección de los veinte oftalmólogos más relevantes del país. Esta clasificación forma parte de la serie sobre los 300 mejores facultativos del sistema sanitario español que publica el Observatorio de la Sanidad de El Español, estructurada en quince especialidades médicas.
"El Español" asevera que García Feijóo "es un referente mundial en el diagnóstico y tratamiento del glaucoma. Catedrático en la Universidad Complutense de Madrid, dirige uno de los servicios más avanzados de España en el Hospital Clínico San Carlos. Ha sido presidente de la Sociedad Española de Glaucoma y lidera importantes grupos de investigación en patología ocular y vías visuales. Su trayectoria destaca por la innovación en técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas y por una prolífica producción académica con cientos de publicaciones científicas de alto impacto".
En su cuenta de LinkedIn García Feijóo ha calificado como "estimulante" figurar en este listado junto a la doctora Gómez de Liaño. El especialista incide en un aspecto organizativo de su centro: el Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos (HCSC) es el único de España representado por partida doble en este grupo sectorial.
Además, remarca que asume la distinción en representación de toda la estructura humana del hospital: "Recibo este reconocimiento como representante del Servicio de Oftalmología del HCSC. Sin embargo, este reconocimiento es realmente el resultado del trabajo diario de todos los miembros del servicio y de la colaboración constante con los grupos de investigación de la Universidad Complutense de Madrid incluyendo la Facultad de Farmacia, Óptica y otras áreas, así como de otras universidades y centros españoles y extranjeros con los que trabajamos conjuntamente desarrollando proyectos de investigación con el objetivo de mejorar la salud visual de nuestros pacientes".
Este reconocimiento se suma a otros hitos recientes en la actividad del especialista: García Feijóo fue galardonado con el Premio Castroviejo 2025, la distinción de mayor rango que otorga la Sociedad Española de Oftalmología (SEO) para reconocer la labor de investigación clínica. Asimismo, su vinculación con la medicina gallega fue señalada durante los actos del LVIII Cabido de la Enxebre Orde de la Vieira de este año.
En el ámbito del mecenazgo y el impulso a la formación científica dentro de Asomega, el doctor es el principal promotor de la Beca de Oftalmología "Profesor García Sánchez", un programa de apoyo a la investigación que actualmente alcanza su quinta edición.
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