Detrás de cada puerta de un centro residencial hay vidas que reclaman algo más que fármacos o rutinas asistenciales: exigen una mirada experta y profundamente humana. Cientos de profesionales sostienen a diario la dignidad de nuestros mayores en un esfuerzo cotidiano que, sin embargo, suele quedar sumergido en el anonimato.
Para romper ese silencio e iluminar las mejores prácticas del sector nacen los Premios Presenza “Coidados con ciencia e alma”. Convocados por Asomega Maiores junto a la Consellería de Política Social e Igualdade de la Xunta de Galicia, estos galardones pretenden ser un altavoz indispensable para demostrar que en el ámbito sociosanitario no solo se atiende, sino que se investiga, se innova y se ejerce una medicina de vanguardia impregnada de empatía.
Así lo defiende el presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea, quien apela al deber ético que rodea a la atención geriátrica: “Galicia destaca por una longevidad extraordinaria y por contar con mayores con una capacidad vital admirable. Cuidar de ellos exige siempre una medicina de la máxima excelencia y una calidez profundamente humana”.
Consciente del esfuerzo que sostienen quienes trabajan a pie de cama, el presidente recalca que estos equipos realizan “un esfuerzo diario encomiable para proteger su dignidad”. Por ello, anima a la participación activa de los profesionales: “Estos premios pretenden convertirse en ese espacio idóneo donde la ciencia y el afecto se funden. Invito a los médicos que lideran estos grupos a presentar sus proyectos y visibilizar su labor”.
El certamen está abierto a equipos multidisciplinares de centros residenciales ubicados en Galicia o en la diáspora. El único requisito indispensable es que la candidatura esté liderada por un profesional médico. El proyecto galardonado recibirá una dotación económica de 5.000 euros, además del reconocimiento público e institucional a su trabajo.
El plazo para enviar las propuestas concluye el próximo 15 de octubre. Si tu equipo ha logrado integrar la investigación y el rigor clínico con el afecto en el día a día residencial, es el momento de evidenciarlo. Puedes consultar las bases completas aquí.
Porque la excelencia en el cuidado de nuestros mayores debe practicarse, pero también reconocerse.
