“La supervivencia de niños con cáncer es ya del 81% a los cinco años, pero se puede mejorar”

A finales de mayo pasado estaba prevista la celebración del Congreso Anual de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (Sehop) en Badajoz, durante el cual la Asamblea extraordinaria elegiría la junta directiva para los próximos cuatro años. La pandemia también se llevó por delante este evento y obligó a realizar telemáticamente la elección, que tuvo lugar el pasado 14 de noviembre.  El resultado fue que la candidatura encabezada por la actual presidenta, Ana Fernández-Teijeiro -miembro también de la Junta Directiva de Asomega- logró la reelección para otros cuatro años

El reconocimiento de su especialidad y del resto de especialidades pediátricas y el apoyo a la investigación básica y clínica en su campo son dos de los objetivos inmediatos que se plantea la junta directica de Sehop que vuelve a liderar Ana Fernández-Teijeiro. El fin de todo ello es incuestionable: aumentar aún más la supervivencia de menores enfermos de cáncer y limitar sus secuelas.

Ana Fernández-Teijeiro en su hospital

Ana Fernández-Teijeiro en su hospital.

¿Con cuántos asociados cuenta actualmente Sehop?
Con fecha de noviembre 2020, la SEHOP cuenta con un total de 358  socios, 289 socios activos y 69 socios jubilados. La mayoría somos pediatras oncólogos, hematólogos y onco-hematólogos, pero también contamos con hematólogos con dedicación específica a los niños, oncólogos radioterápicos, cirujanos pediátricos, anatomopatólogos, radiólogos, biólogos moleculares, farmacéuticos, psicólogos y neuropsicólogos y enfermería.

¿Se presentaron más candidaturas a las elecciones aparte de la suya?
Era la única candidatura, integrada por las tres mismas personas que me acompañaron cuando nos presentamos a las elecciones por primera vez hace cuatro años. Tras un período de reflexión entre nosotros, a la vista de los logros de estos últimos cuatro años y los proyectos todavía en desarrollo, pensamos que cuatro años más nos permitirían darles continuidad y concluirlos.

Desarrollar y potenciar la investigación clínica en Oncología Infantil es un objetivo central de la sociedad. ¿Las circunstancias actuales dificultan el desarrollo de la investigación en otros campos que no sean los directamente afectados por la pandemia?
Aunque la atención en las unidades de Onco-Hematología pediátricas no se ha interrumpido, a estas alturas todavía es difícil saber cómo la pandemia ha podido condicionar el diagnóstico y tratamiento de nuestros pacientes y su repercusión a largo plazo en la supervivencia. Además, y no menos importante, desgraciadamente también hemos sufrido la suspensión temporal de la investigación básica en cáncer y la limitación en el registro y monitorización de los ensayos clínicos en curso como consecuencia de la pandemia.

Hace más de cinco años la Fundación de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (FSEHOP) se propuso la creación de una plataforma con el objetivo de que nuestro país pudiera participar en ensayos clínicos y estudios internacionales de manera reglada, y apoyar así a los investigadores y oncólogos/hematólogos pediátricos. Esto permitiría implementar nuevos estándares de tratamiento para niños y adolescentes en España, incorporando nuevos fármacos y
tratamientos más seguros a la práctica clínica. En 2017 se puso en marcha la Plataforma ECLIM-SEHOP, que actualmente gestiona más de 20 ensayos internacionales.

A pesar de que en este último año se ha objetivado incremento de la actividad de esta plataforma, tanto en el número de pacientes registrados en los ensayos clínicos y bases de datos como en la actividad de nuestra plataforma para compartir imágenes, el ritmo de reclutamiento se ha visto afectado por la pandemia de Covid-19 durante el primer semestre de 2020. Aunque se han incorporado cuatro nuevos estudios a la cartera de la plataforma sin duda el mayor impacto del estado de alarma ha sido el retraso para la puesta en marcha de estos.

¿Qué proyectos tiene actualmente la Sehop en desarrollo?
Para nosotros lo más importante, nuestro principal objetivo es continuar trabajando por mejorar la supervivencia de los niños y adolescentes con cáncer en España. En 2020 la supervivencia en España de los niños menores de 14 años con cáncer es del 81% a los 5 años, superior a las de los análisis de 2019, un logro muy importante, pero todavía tenemos margen de mejora.

Con la ayuda del Ministerio de Sanidad y de las consejerías de las diferentes comunidades autónomas queremos mejorar la ordenación del cáncer infantil en España y definir redes de colaboración entre los centros más grandes y los más pequeños que posibilite que todos los pacientes reciben las mejores oportunidades de curación, con un diagnóstico y estadiaje adecuado y su inclusión en ensayos clínicos internacionales al tiempo que se facilita la atención compartida en las unidades más próximas al domicilio habitual.

Desde SEHOP, y con el soporte de nuestra Plataforma ECLIM-SEHOP, queremos que España participe en nuevos estudios y ensayos clínicos internacionales, como el estudio ALLTogether para leucemia linfoblástica aguda, el tumor maligno más frecuentes de los niños, todo un reto logístico, por la necesidad de realizar estudios moleculares complejos. También queremos abrir los estudios para sarcomas de partes blandas y para gliomas de bajo grado.

Queremos curar más pero también queremos curar mejor y que nuestros pacientes tengan menos secuelas del tratamiento a largo plazo. Actualmente más del 70% de los supervivientes de cáncer infantil tienen algún tipo de secuela que puede condicionar su vida adulta y su integración social. Por eso queremos desarrollar el proyecto europeo del pasaporte del superviviente para el adecuado seguimiento de los pacientes y las secuelas del tratamiento.

Para todo ello necesitaremos recursos, apoyo económico, y no solo de las fundaciones que colaboran y las donaciones que recibimos. El Ministerio de Sanidad y las consejerías de salud deben respaldar la investigación básica y clínica y realizar una apuesta clara por la ordenación del cáncer infantil y de los adolescentes.

Desde 1980 nuestra sociedad cuenta con el Registro español de Tumores Infantiles (RETI-SEHOP) gracias al cual podemos conocer la epidemiología del cáncer pediátrico en España. Sabemos que está a la altura de los mejores registros europeos y mundiales y para SEHOP es una prioridad garantizar la continuidad de su actividad a través del convenio que nuestra sociedad tiene con el Ministerio de Sanidad y la Universidad de Valencia. Conseguir que mejoremos el registro de los pacientes entre 14 y 18 años, muchos de los cuales son atendidos en unidades del adulto, nos permitirá mejorar la atención a los pacientes de este grupo de edad.

Queremos seguir trabajando con la Asociación Española de Pediatría (AEP) en el reconocimiento de nuestra especialidad y del resto de las especialidades pediátricas, un tema especialmente importante para los más jóvenes y para garantizar la adecuada cobertura de las plazas vacantes por pediatras con acreditación reconocida en la especialidad en cuestión. 

Y, por último, pero no menos importante, queremos seguir colaborando con la Federación de padres de niños con cáncer en la visibilidad del cáncer pediátrico y en sus demandas de apoyo a los pacientes y sus familias.

¿Qué balance hace del tiempo que lleva al frente de la sociedad y qué espera de este nuevo periodo?
El balance de estos primeros cuatro años no puede ser más satisfactorio. He tenido la inmensa suerte de haber podido contar con los mejores colaboradores dentro de la Junta directiva, tanto durante los dos primeros años como en los dos últimos. Y también porque nos hemos sentido respaldados y todos los miembros de nuestra sociedad han trabajado con nosotros, han respondido a nuestras peticiones y nos han ayudado a poner en marcha nuestras iniciativas. Han sido cuatro años de mucho trabajo, pero muy gratificante. Ha sido un período de aprendizaje, de asumir las
nuevas tareas y responsabilidades, de crear equipo dentro de la Junta Directiva y distribuir tareas, de contactar con interlocutores en las instituciones y establecer vínculos con otras sociedades científicas, fundaciones y asociaciones de pacientes. La verdad es que ha sido muy enriquecedor y estos cuatro años han sido para mí, sin duda, un período de crecimiento personal. Todos los miembros de la Junta de SEHOP hemos trabajado como un equipo compacto para intentar mejorar la atención a los niños y adolescentes con cáncer en España. Y los pasos que ya se han ido danto en la ordenación del cáncer infantil y la consolidación de la Plataforma ECLIM-SEHOP nos permite en la actualidad ofrecer mejores oportunidades de curación a nuestros pacientes, dentro de ensayos clínicos internacionales, de acuerdo con los mejores controles de calidad.

Para los próximos cuatro años queremos que la ordenación del cáncer pediátrico y de los adolescentes sea una realidad. Queremos ampliar nuestra cartera de ensayos dentro de la plataforma y conseguir aumentar el número de pacientes que se tratan dentro de estos ensayos para garantizar la equidad en la atención y que todos los pacientes tengan las mejores oportunidades de curación. Para 2022 queremos tener ya implantado en España el pasaporte del superviviente, un proyecto en el que vamos con el resto de los países de la UE. Queremos que sea una realidad el reconocimiento de nuestra especialidad. Y seguiremos trabajando para que el cáncer infantil, los retos actuales de su diagnóstico y tratamiento y las necesidades de los pacientes y sus familias, sean visibles tanto en las instituciones como en la sociedad en general.

¿Tiene cuantificada la presencia de gallegos en la Sehop? ¿Y su implantación en
Galicia?
En SEHOP, según los datos revisados, actualmente somos 16 gallegos, 14 socios en activo y dos socios jubilados, 13 con domicilio en Galicia y tres vivimos en otras comunidades autónomas.

Delia Cerviño: “No estamos solos, para lo bueno y lo malo. Todo lo que pasa en el mundo nos puede tocar”

Delia Cerviño, coordinadora del Servicioo de Neonatología del Hospital Salvador de Bahía (Brasil), es miembro del Comité Internacional de Asomega y responsable de la delegación Asomega-Bahía. En esta entrevista nos explica cómo se encara desde su servicio la pandemia y reflexiona sobre las condiciones en las se encuentra su país para hacer frente a esta crisis mundial.

Delia Cerviño

Delia Cerviño

A España nos llegan numerosas informaciones que hablan de la virulencia con que la Covid-19 está atacando Brasil. ¿Por qué la pandemia se ha cebado con su país?
En principio no creo que la virulencia de la Covid-19 sea peor que en el resto del mundo. Pasa que somos ahora el epicentro; somos un país de dimensiones continentales, con regiones de diferentes condiciones económicas y sociales.

Pese a estar en segundo lugar del mundo después de Estados Unidos en número absoluto de muertos, hoy estamos en 14º lugar en número de muertos, en relación con nuestra población de más de 200 millones.

Somos partícipes  asociados con otros países involucrados en hacer investigaciones en vacunas. Tenemos una de las entidades mundiales con grandes expertos en producción de vacunas como la Fundación Osvaldo Cruz (Fiocruz).

¿En qué punto se encuentran actualmente, cree que ha pasado lo peor y que ya cabe esperar que decaiga el número de contagiados?
Todavía no sabemos si ha llegado lo peor. Las previsiones apuntan que alcanzaremos el top en junio/julio. No llegamos a tener colapso en salud en ningún momento, excepto en Manaus (estado de Amazonas), que ha mejorado.  Los estados que pertenecen a las regiones norte y nordeste del país están en condiciones socioeconómicas menos favorables. Pero el resto del país ha aguantado y están abriendo el comercio en algunos estados. El lockdown fue aplicado en localidades específicas en barrios donde el número de casos estaba fuera del previsto, con vigilancia fuerte y con multas a las casas comerciales que insistían en permanecer abiertas.

¿Cómo es la situación en su zona, en Salvador de Bahía? 
Bahia empezó el confinamiento social el 13 de marzo  y así seguimos, invitando a los ciudadanos a permanecer en sus casas, cerrando escuelas y cancelando congresos y exposiciones, fiestas, para prevenir la propagación del virus.

Estas medidas consiguieron que la curva  de pacientes positivos con Covid-19 que necesitan ingreso en el hospital esté nivelada hace una o dos semanas y ha sido fundamental para que no tengamos una gran cantidad de muertes. A día de hoy estamos con un 60 por ciento de ocupación hospitalaria clínica (en planta) y 70 por ciento de ocupación hospitalaria de Intensivos. Creo que debemos seguir así cerca de un mes y después empezará a decaer.

El estado de Bahia y la ciudad de Salvador en especial han enfrentado la pandemia con antelación y fue aumentando su capacidad hospitalaria gradualmente, lo que ha prevenido el colapso. Han reabierto el Hospital Español para atender únicamente a pacientes Covid-19 y otros dos grandes hospitales de campaña, además de preparar áreas específicas en los existentes.  Nos llaman la atención las conductas tomadas por el alcalde y el gobierno local, que de común acuerdo han constituido las medidas de enfrentamiento a la pandemia unificando la política de salud, sin disputas políticas, a pesar de que estamos cerca de las elecciones municipales. Un poco distinto a la conducta del gobierno central.

¿En qué condiciones sanitarias ha afrontado Brasil esta crisis?
Las condiciones sanitarias son distintas en determinadas regiones del país. Hay condiciones ideales como en los grandes centros y condiciones más precarias como en las afueras de las grandes ciudades e interiores, así como en el norte y nordeste del país, donde la capacidad económica y social está más complicada.

¿Y los profesionales sanitarios? ¿Se han volcado todos en la pandemia, como ha ocurrido en España, donde profesionales de todas las especialidades se han dedicado a estos pacientes?
Los especialistas en intensivos, anestesistas, fisioterapeutas han sido los que más se han integrado. Muchos médicos recién formados se han volcado con la pandemia.

¿Nos puede explicar cómo se han organizado, concretamente, en su servicio y en su hospital para hacer frente a la Covid-19?
Trabajo en una maternidad, soy coordinadora del Servicio de Neonatologia. El hospital tiene  una estructura antigua, pero tuvimos suerte de disponer de tiempo suficiente para prepararnos ante esta pandemia. Se creó un Comité de Control de Covid-19 en marzo  dedicado específicamente a la preparación de logística de las necesidades para poder enfrentar el nuevo escenario que se nos presentaba. La prioridad fue la seguridad de nuestros pacientes y de nuestros profesionales. Preparamos los flujos y llevamos  el mes de abril a entrenar todo el personal sanitario y administrativo del hospital. También buscamos asegurar reserva suficiente de equipos de protección adecuada. Empezamos a tener mujeres con Covid-19 al finales de abril.

Conseguimos preparar áreas específicas para consultas a las embarazadas con síntomas o con diagnóstico firmado del Covid-19, paritorio aislado, lugar en el paritorio para recibir al neonato distinto de donde está la madre, aislamiento para el recién nacido de madre con Covid-19 o sintomática que  necesite cuidados intensivos y también enfermerías en planta, para las madres y sus hijos que necesiten estar aislados. Los casos graves de la maternidad los trasladamos a otro hospital con asistencia intensiva. Los casos más leves son tratados en las propias maternidades.

En España los profesionales contagiados han sido muy numerosos, en buena medida por la escasez de materiales de protección sobre todo en las primeras semanas. ¿Se repite ese patrón en Brasil?
Si, en Brasil hay muchos profesionales contagiados. Al principio hubo un gran control del consumo de EPIs pero después a Bahia han llegado bastante materiales de protección y confección de aparatos tipo face shield  por la industria local. La decisión del Ministerio de la Salud de que la población use mascarilla de tejido fue fundamental para que las máscaras quirúrgicas quedasen para uso del personal sanitario. La solidaridad fue una marca y sigue siendo  una preocupación de la comunidad para proteger a los profesionales de la salud. Hemos tenido tiempo al conocer la realidad de China, Europa y Estados Unidos antes de que el Covid-19 llegase aquí.

¿La población sigue las recomendaciones de los profesionales respecto a medidas higiénicas, distancia de seguridad, etc.?
De una manera general, sí. Siempre hay grupos de adolescentes que siguen haciendo fiestas pero la policía las interrumpe; otros que no comprenden la gravedad del momento minimizando los problemas y continúa su rutina de salir para hacer  deporte; otros que piensan que están de vacaciones y siguen viajando para visitar familiares y haciendo aglomeraciones familiares, etc.  En este momento después de tres meses de confinamiento, la gente está empezando a no respetar las medidas de distancia de seguridad, el distanciamiento social, empezamos a salir más a la calle, algunos sin mascarillas

Las tiendas de servicios prioritarios que siguen funcionando como farmacias, supermercados y panaderías  han adoptado medidas de distanciamiento social marcando en el suelo las distancias entre los ciudadanos, protección de los obreros con mascarillas e mamparas de acrílico en las cajas. A los clientes al entrar en las tiendas se les mide la temperatura corporal, se lavan las manos con hidroalcohol,  limpian los carritos  de la compra, etc.

A los niños los vemos con mascarillas también.

¿Qué lecciones cree que debería sacar Brasil de esta situación?
Esperamos que se valore más al profesional sanitario, a la enseñanza de medicina y a la investigación científica. Aquí tenemos el SUS (Sistema Único de Saúde), que ha sido lo que ha unificado el enfrentamiento a la pandemia. Es uno de los mayores y más complejos sistemas de salud pública del mundo, que busca garantizar acceso integral y gratuito a toda la población del país. El SUS tiene en sus bases teóricas el principio de la equidad. Necesita  ser más fortalecido y valorado con recursos de financiación para disponer de respaldo suficiente para responder rápidamente a una crisis como esta.

Importante destacar que la Constitución de la República Democrática de 1988  garantiza el SUS y la autonomía en cierta medida a los estados miembros de la Federación. Esta forma de organización ofrece la toma de decisión individual frente a problemas distintos en cada estado, cuando el nivel central no le corresponde al que el estado necesita. Así que, con la descentralización, como ocurrió en nuestra región,  fuimos capaces de tomar decisiones fundamentales para el enfrentamiento de la pandemia al buscar los insumos y equipos hospitalarios sin estar a espera de la decisión del nivel central . Mantener la estructura democrática nos parece fundamental para  un mundo más justo y que todos tengan oportunidades.

¿Y el mundo, en general?
El mundo necesita hacer más inversión en investigación científica y prevención,  así como estar preparado para responder ante una emergencia médica con rapidez. Entender que lo que pasa a nuestros vecinos nos puede nos afectar y debemos tomar medidas conjuntas, solidarias, pensar amplio. Que no estamos solos, para lo bueno y para lo malo. Todo lo que pasa en el mundo nos puede tocar. Pertenecemos a una sola raza, la humana.

Esta pandemia ha mostrado que el trabajo en equipo nos permite enfrentar las adversidades que nos  lleguen con más rapidez, sin egoísmos, con ganas de compartir y el éxito es inmenso. Hay manifestaciones de  gratitud de la población a todo el personal sanitario como en todo el mundo.

El pasado mes de septiembre participó en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos en Santiago. Ahora que ya ha pasado tiempo y lo ve con perspectiva, ¿cómo fue la experiencia?
Experiencia fantástica y para mí, muy emotiva. De hecho, toda la experiencia que tuve después de obtener una beca de Asomega en el año 2003 ha sido positiva e importante en mi vida profesional. Y no solo para mi, también para los demás miembros de nuestra Asomega-Bahia, porque nos sentimos agradecidos de pertenecer a esta entidad que habla  de forma  impresionante a  nuestra mente científica, al corazón y a nuestra alma gallega.

Esperamos que el Encontro Mundial de Médicos Galegos se repita el próximo año como está previsto.

Delia Cerviño con otros miembros de la delegación brasileña que participaron en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos organizado por Asomega el pasado septiembre.

Delia Cerviño con otros miembros de la delegación brasileña que participaron en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos organizado por Asomega el pasado septiembre.

Susana Puga: “La ciencia cuando se le aplica pasión es mejor ciencia”

Susana Puga nació en A Coruña y estudió Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela. Hizo la residencia en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en el Hospital Juan Canalejo  y desde julio de 2006 pertenece al equipo del doctor Martín del Yerro, que constituye el servicio de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética del Hospital Universitario Quirón Madrid.

Repasamos en esta entrevista su trayectoria profesional, su relación con Galicia y su visión del papel de la ciencia y la medicina.

Susana Puga

Susana Puga.

¿Por qué estudió Medicina?
Desde pequeña quería curar a la gente, en especial a mi padre, porque tenía problemas digestivos.  

¿Tenía antecedentes familiares?
Mi abuelo había sido médico pero falleció en los años 50. Y de familia directa nadie se dedicó a la medicina. 

¿Qué recuerdo guarda de su universidad?
Fue una etapa muy buena, en la que pude conocer a mucha buena gente con la que todavía mantengo contacto.  

¿De qué profesores mantiene una memoria más vívida?
No olvidare al Dr. Devesa por su perseverancia para que aprendiéramos y, desde luego, las clases amenas y productivas del doctor Juanatey. 

¿Se planteó desarrollar su carrera profesional en Galicia?
Si claro, de hecho mi especialidad la hice en La Coruña.

¿Le habría gustado?  
¡Me habría encantado! Me costó tomar la decisión de irme a Madrid, pero no me arrepiento nada, ya que pertenezco a un equipo único de cirugía Plástica. 

En su CV consta que hizo una rotación en la unidad del dr. Cavadas. ¿Cómo fue su experiencia con él?
Estupenda. Es un grandísimo cirujano, conocedor de la anatomía humana hasta el último milímetro. Posee una habilidad quirúrgica envidiable y aprendí muchísimo en aquellos tres meses. 

¿Recuerda la primera vez que atendió en solitario a un paciente?
Si claro, eso no se olvida. Recuerdo llegar de R0 como se solía decir, a la rotación de cirugía general, me dieron un busca y allá me fui a la urgencia. Tenía que valorar un dolor abdominal. Era un chico joven al que diagnostiqué de apendicitis. Parece fácil, pero en esos momentos te surgen todas las dudas e inseguridades. 

¿Y la última?
Pues muy reciente, una compañera del hospital con un cancer de mama. 

Una especialidad muy versátil

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
Principalmente me dedico a la cirugía estética y a la reconstrucción mamaria. 

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
La amplitud de la especialidad en si y la versatilidad. Es inmensa. Y sobre todo, lo que más me gusta es la satisfacción del paciente al resolver un problema, algo común a cualquier médico. 

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección?
Para nada.  

¿Decidiría hoy lo mismo?
Pues si, estoy muy satisfecha con todo lo que ha supuesto esa elección. 

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?  
Yo creo que hay muchos avances que han cambiado la especialidad, desde la técnica quirúrgica en general, mucho más precisa y con apoyo de tecnología. Hasta el tratamiento de los grandes quemados, con el uso de desbridamientos enzimáticos. Y el uso de la grasa autóloga tanto en cirugía reparadora como estética. La evolución constante de los implantes mamarios, haciéndolos cada vez más seguros. 

Susana Puga en quirófano

Susana Puga en quirófano con su equipo. Fotografía de la cuenta de Instagram de la Clínica Martín del Yerro (@martindelyerro).

Lecciones del Covid-19

¿Cómo se está viviendo la situación crítica provocada por la pandemia desde una especialidad a priori no afectada por el virus?
Realmente sí que nos ha afectado  En el sentido en que hemos priorizado, es decir, una semana antes del estado de alarma suspendimos las cirugías estéticas, ya que en su mayoría son electivas, manteniendo solamente el tratamiento de pacientes con algún problema urgente. Y durante estos meses, además, parte del equipo estuvo prestando apoyo asistencial frente al Covid. Todos nos estuvimos formando en esta desconocida enfermedad, ya que vamos a tener que convivir con ella durante una buena  temporada. Y se ha implantado la telemedicina como contacto inicial con el paciente, algo impensable hace unos meses, pero ahora necesario.  

¿Confía en que esta crisis sanitaria deje algún resto positivo a nivel social, de prevención, de valoración de los sanitarios…?
¡Me gustaría confiar en que si! Sobre todo a nivel científico. Esta pandemia ha demostrado lo importante que es la ciencia, lo necesaria que es para que evolucionemos y solucionemos problemas. Y también lo importante que es tener un buen sistema de educación y una buena sanidad. Me gustaría creer que esto a muchos, nos va a hacer ser mejores personas, porque han surgido necesidades para las que siempre hubo y hay alguien dispuesto a ayudar. 

Asomega y la galleguidade

¿Visita Galicia a menudo?
Menos de lo que quisiera, pero al menos 3 veces al año. 

Asomega se define como “un sentimiento compartido” y aboga por conjugar sentimiento, rigor y pasión, afectos y conceptos. ¿Comparte esta visión?
Me parece una visión muy acertada, la ciencia, cuando se le aplica pasión, es mejor ciencia. 

La galleguidade es una de las señas de identidad de Asomega. ¿Cómo la entiende usted?
Se lleva en la sangre. Es un sentimiento difícil de explicar, pero del que te sientes orgulloso allá dónde vayas. 

Para Susana Puga, ¿qué tiene Galicia que imprime ese carácter particular a todos los de allí?
Galicia es única, destaca por su diversidad en todos los sentidos, gente artesana, trabajadora, formada, acogedora. Lo que hay en Galicia, tanto gentes como paisajes, no lo hay fuera de allí. Y todo el que pasa allí una temporada, ya siente morriña si se va. 

Susana Puga

Esther Barreiro: “Mucha clínica y grandes dosis de investigación: no entiendo una sin la otra”

Esther Barreiro habla de “tesón, entusiasmo y convicción” para lograr sus metas. Sin duda que mucho hay de todo ello en la trayectoria de esta profesional que se declara enormemente motivada por su labor clínica, pero que no puede ocultar su verdadera pasión: su faceta investigadora.

Neumóloga del Hospital del Mar de Barcelona, lidera un equipo de investigación sobre Desgaste Muscular y Caquexia en Enfermedades Crónicas Respiratorias y Cáncer de Pulmón en el Institut Hospital del Mar d’Investigacions Mèdiques (IMIM). Coordina además la línea de Cáncer del CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) y forma parte del Comité de Planificación de la Asamblea Respiratory Structure and Function (RSF) de la American Thoracic Society y del Comité de Planificación de la Pulmonary Rehabilitación Assembly de la ATS. A todo lo anterior añade Esther Barreiro una faceta clave de su labor profesional: su papel como editora jefe de la revista Archivos de Bronconeumología, a lo que hace referencia en esta entrevista.

Esther Barreiro

Esther Barreiro en Santiago de Compostela el pasado mes de septiembre, durante el I Encontro Mundial de Médicos Galegos que organizó Asomega.

¿Viaja a menudo a Galicia? ¿A dónde? ¿Siempre a la misma zona o le gusta descubrir nuevos rincones?
Sí, siempre que tengo ocasión ya sea por razones profesionales o personales.

¿Qué relación mantiene con su tierra?
Algunos familiares de mi padre, amigos y colegas-amigos de trabajo, con los que compartimos actividades profesionales y lúdicas.

¿Cuál es su lugar preferido? ¿Cuándo y de qué siente morriña?
Aunque toda Galicia es muy bella y mágica, mis lugares preferidos son los de la costa, me gustan todas las costas gallegas, pero si tengo que elegir me quedo con la del más al norte de Coruña, en la frontera con la costa lucense, por su belleza extrema y mar salvaje como es la confluencia del Mar Cantábrico con el Océano Atlántico. De eso es de lo que tengo más “morriña” de no poder disfrutar ese tipo de paisajes más frecuentemente, ni que sea para ir a dar un simple paseo un día cualquiera del año.

¿Dónde estudió Medicina? ¿Por qué tomó esta decisión? ¿Tenía antecedentes familiares?
Estudié en la Universitat de Barcelona (UB). Desde muy pequeña siempre me gustó la Medicina y los pacientes, que no es lo mismo. Me sigue gustando la Medicina a pesar de los años de ejercicio. Si volviese a ser joven, estudiaría la misma disciplina de nuevo. Me apasiona entender cómo funciona nuestro cuerpo por dentro y por fuera, en un amplio sentido de la palabra, y no limitarme exclusivamente a identificar los síntomas o los grandes síndromes. Tengo inquietud por conocer los mecanismos que conducen al fallo de las células y sus estructuras, los tejidos y los órganos, puesto que si identificamos dichas alteraciones podemos contribuir a diseñar terapias encaminadas a mejorar las enfermedades correspondientes. Así avanza la medicina, mediante el conocimiento de los mecanismos que conducen al fallo de los órganos, para poder ofrecer tratamientos mejores a nuestros pacientes y a nosotros mismos, puesto que los médicos somos también pacientes.

No tenía antecedentes familiares, ha sido pura generación espontánea.

¿Qué recuerdo guarda de su universidad? ¿A qué profesores recuerda de manera especial?
Recuerdo un período maravilloso de mi vida. Éramos todos muy jóvenes, todos mis amigos y yo compartíamos un gran entusiasmo y la ilusión por estudiar y aprender mucho (recuerdo algunas competiciones por quién dedicaba más horas por la noche a estudiar en lugar de dormir las 7h-8h recomendadas…), por hacer muchas horas de prácticas en el hospital, y sobre todo el primer año recuerdo con especial cariño las prácticas de disección de Anatomía en el Hospital Clínic de Barcelona. Tengo también un grato recuerdo de numerosos profesores, sobre todo en los últimos cursos de la carrera, momento en que ya nos comenzaban a tratar como futuros “colegas” y no como meros estudiantes, aun en fase de posibles promesas. En aquellos momentos, el intuir ese tipo de trato por parte de algunos profesores resultaba muy reconfortante para los alumnos de quinto y sexto curso, en una época de este país en la que las relaciones entre profesores y alumnos era mucho más jerárquicas y distantes que lo son ahora. Recuerdo conversaciones muy maduras y enriquecedoras acerca del futuro de la profesión y del famoso examen MIR, con profesores de Cirugía general, Otorrinolaringología, Oftalmología, Dermatología y Medicina Interna, como las más destacables.

¿Continúa en contacto con sus compañeros de promoción?
Sí, gracias a las redes sociales y al entusiasmo de algunos compañeros, se organizan actividades lúdicas periódicamente en las que intercambiamos momentos e impresiones acerca de nuestras respectivas vidas personales y profesionales.

¿Había “lobby” gallego en su promoción, facultad, residencia…?
No viví ningún movimiento en la dirección de “lobby” gallego o similar, ni otro tipo de lobby. Claramente eran otros tiempos de este país, en el que la sociedad era mucho más plana y transversal, y todos éramos amigos de todos sin importar nada más. El denominador común era nuestro entusiasmo por la carrera de Medicina, y así nos lo pasábamos muy bien, compartiendo estudio y ocio, cuando se podía.

Esther Barreiro en el IMIM

Esther Barreiro en el IMIM

Respirar es vivir…

¿Dónde y en qué circunstancias se desarrolló su carrera tras la universidad?
Hice mi especialidad en el Hospital Universitario de Bellvitge de la misma Universitat de Barcelona (UB). Finalicé la especialidad de Neumología en diciembre 1993. Una vez acabada la especialidad, durante los primeros años, las cosas no resultaron sencillas, eran épocas duras desde el punto de vista económico en este país, hecho que tampoco nos debe extrañar. Trabajé en numerosos lugares, desde la medicina primaria hasta guardias en hospitales diversos de medicina general/internista. No eran tiempos fáciles para la Neumología ni para los neumólogos. Ahora son mucho mejores.

¿Cuáles son los sitios más relevantes en los que ha desarrollado su carrera?
He estado en el Hospital Universitari de Girona Josep Trueta en Girona, Hospital del Mar-IMIM en Barcelona, McGill University en Montreal (Canada), University of Florida en Gainesville (EEUU), New England Journal of Medicine en Boston (EEUU), como centros más destacables.

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
Nada en concreto, me gustaban prácticamente todas las especialidades a los 24 años cuando finalicé mis estudios de Medicina. Tenía preferencia por las especialidades médicas, y la Neumología me pareció muy interesante por la relevancia que implica el poder respirar bien durante toda nuestra existencia. Sin respirar no se puede vivir

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección? ¿Decidiría hoy lo mismo?
Sí me arrepentí, particularmente cuando la realidad del entorno inmediato en el que vivía entonces me mostró la dificultad para encontrar un trabajo decente, digno y acorde a los años invertidos en tanta formación. Pero, por suerte dicho “arrepentimiento” duró poco tiempo y ya no ha vuelto a aparecer… No sé si elegiría la misma especialidad… porque otras áreas del conocimiento como la Patología y la Radiología estoy segura que también me gustarían mucho si las pudiese conocer bien….

Pasión por la investigación

Para Esther Barreiro, ¿qué es lo mejor de su profesión?
En mi caso concreto, que dispongo de tiempo protegido para hacer labores de investigación. Claramente es esta faceta, la de poder dirigir proyectos y estudios diversos que están en marcha en mi grupo de investigación con estudiantes de doctorado jóvenes y motivados por llevar a cabo sus experimentos y publicar sus artículos, que en la actualidad no son pocos. Los estudiantes proceden del ámbito de la Medicina, en su mayoría neumólogos, y de otras áreas de conocimiento como la biología, la bioquímica, la biotecnología y hasta de la genética. Dichas tareas investigadoras se imbrican directamente con las labores de edición de revistas médicas y científicas que también desarrollo desde el año 2006.

En concreto, soy la editora jefe de la revista Archivos de Bronconeumología de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) desde finales del 2012. Comencé a trabajar para dicha revista a finales del año 2006 en calidad de editora asociada bajo la dirección del profesor Pere Casan, un maestro y estimado amigo. La publicación tiene 56 años de edad y el año pasado consiguió llegar a un nivel de factor de impacto (4.214) que la colocó en la categoría de primer cuartil de las revistas pertenecientes a “Respiratory System” de la empresa Clarivate del Journal Citation Reports (JCR). Desde julio 2011 también soy editora asociada de la revista norteamericana Journal of Applied Physiology. También se reciben muchos manuscritos en el ámbito de la medicina y la fisiopatología respiratoria.

Y por supuesto también disfruto enormemente con mis pacientes cuando paso consulta en el hospital todas las semanas.

¿Y lo peor?
No tengo nada “peor”, en estos momentos de mi situación profesional y a estas alturas (ya soy madurita). Me apasiona muchísimo mi trabajo, es mi vida en gran parte, y todo lo que hago cada día es divertido, o por lo menos muy entretenido. Y si no lo es, intento que lo sea siempre, en la medida de lo posible.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
El estudio de las comorbilidades y las manifestaciones sistémicas que acompañan a numerosas enfermedades respiratorias como son las que afectan predominantemente a las vías aéreas, en concreto la EPOC y el cáncer de pulmón.

¿Clínica o investigación?
Mucha clínica con grandes dosis de investigación. Deben ir de la mano, no entiendo una sin la otra en el ámbito de la investigación médica y biomédica. Para mí siempre han estado juntas en mi cabeza. Cuando veo a mis pacientes, no solo veo unos síntomas ni una “clínica” sino que veo también sus órganos “disfuncionantes”, cuyos tejidos, células y moléculas también están alterados. La identificación de dichas alteraciones representará probablemente la base fundamental para el desarrollo de dianas terapéuticas en el presente y en el futuro. Por ello, la clínica siempre debe ir acompañada de la investigación. De lo contrario solo se ve una mínima parte del iceberg.

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?
Como todas las disciplinas del saber y más concretamente el ámbito de las Ciencias de la Salud y la Medicina han avanzado a pasos de gigante de la mano de otras tecnologías como la física y la ingeniería en el más amplio sentido de la palabra. La Neumología ha avanzado enormemente sobre todo en el diseño de herramientas diagnósticas como la endoscopia respiratoria, el soporte ventilatorio mediante la ventilación mecánica no invasiva, las pruebas de imagen, y en la administración de tratamientos biológicos para numerosas enfermedades crónicas respiratorias, cuyos pacientes mejoran clínicamente en la actualidad de forma muy evidente. En este sentido, tanto la calidad como la supervivencia de nuestros pacientes crónicos ha mejorado sustancialmente en la última década.

Retos superados a base de tesón y trabajo

¿Cuál ha sido el mayor reto al que se ha enfrentado? 
El mayor reto siempre ha sido el de compaginar la actividad investigadora con tareas clínicas trabajando en un ambiento hospitalario. Pero “el que la sigue la consigue” y creo que el reto, en mi caso, está alcanzado. Los obstáculos son inherentes a las dificultades económicas de buscar financiación para proseguir con las líneas de investigación del grupo, como los más destacables. Dichos obstáculos se vencen con mucho trabajo, tesón, entusiasmo y convicción o firme creencia de que se puede llegar si se quiere… aunque a veces no sea tan o nada fácil… pero la fuerza de la convicción es lo más importante.

¿Cómo motivaría a alguien para escoger este camino en su profesión?
No es fácil motivar a las personas que no tienen predisposición para ello… Pero en todo caso, les recomendaría que si tienen interés por alguna disciplina concreta porque sienten “pasión” por ella que se den una oportunidad a ellos mismos para ver si pueden llegar un día a ser líderes en dicha disciplina y poder ejercer su trabajo con el máximo de dedicación y entusiasmo posibles… Es importante para lograr tener un trabajo satisfactorio y bien hecho.

¿Qué le recomendarías a las jóvenes que hoy comienzan?
Les diría que desde jóvenes definan bien su trayectoria en función de sus capacidades e intereses, por las disciplinas que más les gusten y les motiven… trabajar tantos años en temas que a uno no le apasionan o no lo convencen debe ser muy duro. Mejor trabajar en una disciplina que nos guste, ¿no?

Esther Barreiro en una Junta Directiva de Asomega

Esther Barreiro en la reunión de la Junta Directiva de Asomega que tuvo lugar en febrero.

Covid-19 e investigación

La actual pandemia está poniendo de relieve la sanidad en general y dando valor al papel de la investigación. ¿Cómo cree que va a dibujarse el panorama de estos dos sectores tras esta profunda crisis?
¿En nuestro país, en Europa, en el mundo? Las respuestas varían según el entorno. Si hablamos de España, con su compleja estructura político-administrativa de comunidades autónomas y otros entes intermedios, pienso que sí, o por lo menos, así quisiera creerlo. La Medicina debe mejorar en numerosos aspectos, puesto que ha demostrado ser el pilar sobre el que reposa la salud de toda la ciudadanía de este país. Se debe tecnificar más y generar dispositivos más ágiles que permitan reaccionar rápidamente ante cualquier pandemia de estas magnitudes, sin precedentes. La burocracia también deberá reducirse en pro de la calidad y de la agilidad de las tareas de los profesionales. Los espacios de los centros sanitarios deberán mejorar en gran medida, así como la dotación de materiales fungibles e inventariables que han demostrado ser muy deficientes, particularmente al inicio de la pandemia.

España deberá hacer una inversión enorme para la adquisición de dichos materiales en los próximos años. También deberá dotar a los centros sanitarios de un número muy superior de profesionales, y saber mantenerlos motivados y protegidos adecuadamente. Hemos podido comprobar que este dicho fácil de “tenemos la mejor sanidad del mundo” se ha puesto en tela de juicio en numerosas ocasiones.

A mi entender, disponemos de profesionales tremendamente competentes, dedicados, comprometidos y voluntariosos que han dado todo lo mejor que tenían, algunos incluso su vida, con unas estructuras más que cuestionables, poco cuidadas, y muy deficientes y poco modernizadas, en muchos lugares. Si queremos pertenecer al club de los países de primer mundo, será mejor que comencemos la singladura necesaria para alcanzar dichos objetivos, puesto que ya llegamos tarde.

Por lo que respecta a la investigación, por lo menos la procedente de fuentes de financiación pública, deberá estar dirigida a la generación de nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas que mejoren la calidad y la supervivencia de nuestros pacientes. Ello exigirá una mayor interrelación entre las ciencias básicas y las de la salud. Sin esta unión, todo será más largo, tedioso y frustrante. La inversión en ciencia médica debería ser incuestionable en cualquier país avanzado, como es el caso del nuestro. Una gran parte de los presupuestos generales de los estados democráticos avanzados debería estar dirigida a atender esta necesidad de la ciudadanía que paga sus impuestos con los que diseñar dichos presupuestos. Si ésto no es así, se genera gran frustración en los profesionales bien preparados que no encuentran un empleo digno tras varios años de formación académica y de trabajo duro en los laboratorios de investigación. El conocimiento y sus productos derivados, que no son pocos, deberían constituir uno de los pilares de la actividad económica de un país moderno, democrático y avanzado.

La investigación ha sido tradicionalmente la” hermana pobre”. ¿Cómo cree que debería dibujarse el panorama a partir de ahora en lo que respecta al papel de las administraciones, las universidades y la empresa en este ámbito?
Todo debería estar más relacionado. Ello requiere una mayor y mejor planificación entre el sector educativo, el que organiza los planes de estudio de nuestras nuevas generaciones, y el mercado. Esta unión falla a menudo. Así se forman anualmente (grado y postgrado) en nuestras universidades miles de personas en las diversas disciplinas del ámbito de la biomedicina, tales como la propia medicina, la biología, la bioquímica, la biotecnología, la física, la química, diversas ingenierías relacionadas, y algunas otras disciplinas. Si bien cuando dichas personas se enfrentan al mercado laboral, ya sea en el ámbito público (centros de investigación, hospitales y universidades) como privado (empresas de biotecnología, industria farmacéutica o química, entre otras) el panorama es bien distinto.

A mi entender, el ámbito educativo y académico debería interrelacionar mucho más con los representantes del mercado, público y privado. De lo contrario se generan excedentes de personas con un alto nivel académico y formativo que no puede ejercer en plenitud de condiciones porque el mercado no puede absorber profesionales en idéntica velocidad a la formativa. Para que se produzca una armonía entre el mundo educativo y académico y el mercado hace falta una mayor planificación e interrelación entre ambos sectores, que constituyen, por otro lado, dos grandes pilares de cualquier sociedad avanzada. Es por todo esto que creo firmemente que la investigación biomédica y sus productos derivados, que son numerosos, debería constituir, a partir de ahora, una de las actividades económicas más relevantes de este país. Ello deberá pasar por un mayor diálogo con el sector productivo, representado en gran medida por el tejido empresarial, y en un sentido muy amplio.

Hombres y mujeres juntos por la igualdad

Usted ha desarrollado una carrera profesional notable, logrando reconocimiento en un entorno mayoritariamente masculino. ¿Ha experimentado mayores dificultades o condicionantes específicos para avanzar en su carrera? 
Voy a responder como “buena gallega”: depende. Y es cierto, todo depende de la fase en la que una se encuentre y depende también de los objetivos profesionales de corto y largo plazo. En las fases más jóvenes de mi vida, nunca tuve la percepción de tener mayores dificultades atribuibles al hecho de ser mujer respecto de mis colegas o compañeros varones. Quizá era demasiado joven e ignorante, pero sinceramente creo que el hecho de ser mujer nunca condicionó mis decisiones personales ni mis relaciones profesionales con colegas fuesen mujeres u hombres. Si bien a partir de cierto momento profesional, particularmente cuando me he planteado objetivos de mayor/gran alcance, sí que he sufrido dificultades y grandes obstáculos e incluso impedimentos insalvables para poder alcanzarlos, hasta llegar al punto de preferir abandonar a tiempo para vivir más confortablemente.

Esto sí es una realidad aun en nuestro país, en determinados ámbitos, y seguro que en otros países también el escenario es similar, a determinados niveles (objetivos más elevados por lo general) de las carreras y trayectorias profesionales de las mujeres. Y me atrevería a añadir que, en ocasiones, han sido otras mujeres “poderosas” las que han mediado parte de los obstáculos, vehiculizados a través de hombres, también poderosos, pero que ellas han preparado adecuadamente. Esto es muy triste y lamentable y tenemos que luchar para evitar, subsanar y penalizar esta conducta, aunque a veces no se todo lo fácil que nos gustaría. A pesar de estos obstáculos la situación es mucho mejor en la actualidad que en tiempos pasados de este país y continente. Deberemos seguir trabajando juntos, mujeres y hombres para conseguir alcanzar la igualdad real entre ambos colectivos. Sin el compromiso, ni la implicación, ni el esfuerzo de hombres y mujeres juntos dicha igualdad no será posible alcanzarla en su plenitud.

A partir de su experiencia concreta en el mundo laboral, ¿considera que hoy día están equiparadas las oportunidades para hombres y mujeres en su entorno?
Como decía antes, creo que las oportunidades para hombres y mujeres en mi entorno están muy condicionadas a las fases en las que se encuentren las mujeres aspirantes a mejorar sus condiciones profesionales, ya sea en forma de cargos ejecutivos de mayor responsabilidad o de mejoría en su retribución económica, que suelen ir juntos. En las fases iniciales, más básicas, me atrevería a decir que la igualdad de oportunidades existe y es muy manifiesta, por lo menos en el ámbito de lo público, si bien a medida que los objetivos y las ambiciones de las mujeres crecen porque ellas también han alcanzado niveles muy elevados en sus trayectorias profesionales, las oportunidades de igualdad se reducen significativamente y la lucha por alcanzarlas puede hacerse larga y tortuosa.

Díganos un deseo para el futuro.
Sería deseable ayudar a construir una sociedad más justa a distintos niveles: hombres y mujeres, ricos y pobres, naturaleza versus industrialización, en lugares cada vez menos contaminados, donde las fuentes de energía requeridas para la actividad humana no fueran motivo de especulación ni de explotación de recursos naturales ni personales. En otro orden de cosas, me gustaría contribuir a que la sociedad en la que vivo conceda relevancia y priorice en gran medida el conocimiento, la ciencia, la tecnología y la sanidad como parte de los grandes pilares y motores económicos sobre los que apoyarse.

Esther Barreiro con otros miembros de la Junta Directiva de Asomega.

Esther Barreiro con otros miembros de la Junta Directiva de Asomega.

Ana Díaz Gavela: “Ningún avance tiene sentido sin el objetivo final: tratar y cuidar”

Esta ferrolana integrada en Asomega Nova transmite pasión por su trabajo y demuestra sentido común en cada uno de sus comentarios. Para Ana Díaz Gavela, con el paso del tiempo el hecho de ser médico se ha ido transformando de una intensa vocación inicial a una parte central de su proyecto de vida

Licenciada en Medicina y Cirugía en 2005 por la Universidad de Santiago de Compostela, se formó como especialista en Oncología Radioterápica en el Hospital de Cruces (Vizcaya), compatibilizándola con el programa de Doctorado en la Universidad del País Vasco y consiguiendo el Diploma de Estudios Avanzados en el año 2009 con calificación de sobresaliente. Completó su formación en el Institut Catalá d’Oncologia (ICO- Barcelona) en técnicas de braquiterapia. En la actualidad es médico adjunto del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid. Además es profesora colaboradora de la Universidad Europea de Madrid en Medicina desde el año 2013 y también ha impartido clases en el Máster en Oncología Digestiva de la Universidad San Pablo CEU.

Ana Díaz Gavela

Ana Díaz Gavela

¿Por qué decidió estudiar Medicina? 
No recuerdo exactamente el día que decidí ser médico porque en mi familia más cercana no había nadie que se dedicase a la medicina. Solo sé, y porque me lo han contado, que desde pequeña y antes de ser consciente o de tener recuerdos ya decía que quería ser doctora. De hecho, el objetivo siempre fue ser médico, no estudiar como tal la carrera de Medicina, que era un “mal menor” necesario para llegar a ese objetivo. Si hubiera sido por mis intereses académicos, sobre todo en la adolescencia, habría estudiado física o matemáticas, pero la carrera de Medicina era imprescindible para conseguir ese objetivo final.

¿Qué recuerdo guarda de la USC? ¿De qué profesores mantiene una memoria más intensa?
Tengo sentimientos encontrados. Por una parte, me resulta imposible no ser o haber sido crítica con algunos aspectos docentes u organizativos. La USC se trata de una institución de cientos de años de historia, con una estructura compleja y quizás en aquellos años poco flexible, probablemente movida por la tradición y que estaba afrontando el reto, lo mismo que otras instituciones, de la modernización, la informatización, del salto al siglo XXI; pero también me puede la nostalgia, el recuerdo de una época en la que todos estábamos también metidos en nuestro propio proceso de crecimiento y de paso a la vida adulta y es inevitable que el paso por la USC y, en concreto, por la Facultad de Medicina, me haya marcado profundamente.

Supongo que coincido con muchos de mis compañeros de aquella época al destacar a los doctores Carracedo y Juanatey como ejemplos a la hora de plantear la docencia y la relación con sus alumnos sin dejar de lado la exigencia y la excelencia.

¿Continúa en contacto con sus compañeros de promoción?
Con algunos. Tengo la gran suerte de haberme llevado de cada período profesional o personal de mi vida un pequeño grupo de amigos/familia que me han seguido acompañando desde entonces.

¿Qué consejo (o advertencia) haría a un joven que esté pensando estudiar Medicina? ¿Y a uno que esté a punto de graduarse?
Más que advertencia, consejo y vale para ambos. La medicina es una carrera de fondo y hay que verlo como tal, sabiendo que ser médico va a convertirse en una parte central en su proyecto de vida. Que no desfallezcan y que procuren aprender de cada uno de los tropiezos que se encuentren por el camino.

Clínica, investigación, docencia

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad? ¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección? 
No me he arrepentido ni un solo minuto en estos años. Creo que yo no encontré la especialidad, sino que ella me encontró a mí. En aquellos momentos y en mi plan de estudios el contacto con la oncología era mínimo, solo se daban pinceladas en cada una de las asignaturas, pero no existía una que fuera monográfica como tal ni se planteaba el estudio del cáncer de forma integral. Hasta que en sexto, la Dra. Porto y uno de los radiofísicos del Servicio de Oncología Radioterápica del CHUS nos dieron clase. ¡Ahí fue donde descubrí que existía una especialidad en la que se estudiaba física! Y me picó la curiosidad, pero todavía con otras especialidades en mente, no tenía una vocación clara. Posteriormente y durante la preparación del MIR, en mi entorno familiar y de amigos varias personas tuvieron que ser tratadas con radioterapia y/o braquiterapia y para todos ellos su oncólogo radioterápico era no solo determinante, sino su médico de referencia y confianza. Ver esas relaciones médico-paciente tan estrechas me hizo descubrir la dimensión clínica y humana de la especialidad. No creo en las señales, pero en esos meses todo me fue llevando de la mano a escogerla.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
A nivel clínico fundamentalmente tumores cerebrales y de cabeza y cuello, pero con un importante peso asistencial del cáncer de mama. Desde el punto de vista de investigación, tengo un interés especial en este último.

¿Clínica o investigación?
Es como preguntar a quién quieres más, ¿a papá o a mamá? Hay épocas en las que una está más presente que la otra, pero para mí son inseparables.

¿Qué destaca de su experiencia como docente?
La energía y fuerza que te transmiten los alumnos. Aunque en ocasiones es complejo compatibilizar la asistencia, la investigación y la docencia, la realidad es que el tener a estudiantes cerca es un estímulo continuo para mejorar. Ya desde un punto de vista más emocional, pensar que quizás algún día algún alumno me recuerde con cariño y como alguien inspirador… sería un gran orgullo.

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención?
La Oncología Radioterápica siempre ha sido uno de los pilares fundamentales del tratamiento del cáncer, tanto a nivel de curación (con un impacto vital en el control tumoral y en la supervivencia en gran número de tumores, incluso metastásicos) como de control sintomático en pacientes en los que los tratamientos se realizan con intención paliativa; todo ello, además, siendo altamente coste-eficaces. Sin embargo y pese a su valor e impacto, tradicionalmente solo se ha puesto el foco en los efectos secundarios y la toxicidad de los tratamientos radioterápicos. Es aquí en donde los avances tecnológicos han supuesto un antes y un después, permitiéndonos minimizar los riesgos y conseguir que la radiación se administre con muchísima seguridad y precisión. Pero, por otro lado, creo que los oncólogos radioterápicos nos hemos sacudido de encima los complejos y nos estamos reivindicado como lo que somos, unos actores imprescindibles tanto en el tratamiento como en la investigación del cáncer. Es justo valorar también el papel imprescindible de los radiofísicos hospitalarios y de los técnicos especialistas en radioterapia; al final se trata de un trabajo de equipo en donde cada uno tiene un papel determinante en todos y cada uno de los pasos de un tratamiento de radioterapia y es en esa dimensión humana y profesional en donde también hemos avanzado de forma importante, creando y formando equipos especializados y bien engrasados. No solo se trata de máquinas sofisticadas, sino de quienes participan en la indicación, planificación y administración de los tratamientos. En suma, el capital humano.

Ana Díaz Gavela

Ana Díaz Gavela

Covid-19: aprender la necesidad de anticiparse

¿Cómo ha vivido desde su posición la respuesta a la pandemia? ¿Qué lecciones cree que tenemos que sacar de esta situación?
Los tratamientos de radioterapia se han mantenido durante la pandemia dado su carácter esencial en el manejo de los pacientes con cáncer, pero la situación epidemiológica nos ha abocado a la reorganización del servicio en tiempo récord, a la adaptación de los protocolos de tratamiento radioterápico, diseño de circuitos asistenciales e incorporación de la vía telemática tanto con los pacientes (para evitar los desplazamientos no imprescindibles al hospital), como con otros profesionales, convocando los comités de tumores por videoconferencia e incorporando un sistema rotatorio de teletrabajo.

¿Y desde un punto de vista más personal, cómo lo ha vivido Ana Díaz Gavela?
A nivel personal, la vivencia ha sido dura desde el punto de vista emocional porque es imposible no empatizar con los miedos, dudas e incertidumbres de los pacientes y de la sociedad en general; pero no solo de ellos, sino del sufrimiento y del agotamiento de tus propios compañeros del hospital, sobre todo de los que han estado en primera línea.

De esta pandemia se pueden aprender muchas lecciones y éstas se han comentado hasta la saciedad en múltiples foros, pero para mí, algo de lo que no se habla demasiado es de la importancia de la formación en la anticipación para evitar descoordinación y una inadecuada gestión de los recursos en situaciones de crisis de salud pública.

Galicia siempre presente

¿Se planteó desarrollar su carrera profesional en Galicia? ¿Le habría gustado?
¡Me extrañaría encontrar a un gallego que no se hubiera planteado en algún momento dejarlo todo y volver! Pero luego la balanza se inclina hacia la responsabilidad, los proyectos en marcha, el día a día disfrutando muchísimo de lo que haces y del equipo del que tienes el orgullo de pertenecer, sin olvidar la vida personal, claro, que también influye.

La galleguidade es una de las señas de identidad de Asomega. ¿Cómo la entiende usted?
Es un sentimiento de pertenencia, de raíces.

¿Qué tiene Galicia que imprime ese carácter particular a todos los de allí?
Es una pregunta compleja porque a priori no me gusta encuadrar a nadie en los tópicos, me parece reduccionista, pero siendo sincera, ¡el carácter gallego existe! No sé si será la geografía, el clima, la organización territorial … un sociólogo o etnógrafo podría dar respuestas con base científica. Yo solo puedo decir… es que somos así.

 ¿Qué relación mantiene hoy día Ana Díaz Gavela con Galicia?
Estrecha y diaria. Familia, amigos de toda la vida… están allí. Sigo leyendo su prensa a diario, sigo al tanto de todo lo que pasa en mi ciudad, me escapo en cuanto puedo. Sigue presente en cada momento.

¿Cada cuánto vuelve a Galicia? ¿A qué parte, a su lugar de origen o recorre otras zonas?
Una vez al mes o cada mes y medio. Pese a los años que llevo fuera sigo necesitando cargar pilas cada poco tiempo en mi ciudad, aunque una vez al año reservo días para hacer pequeñas rutas por el resto de la comunidad.

La tan traída y llevada humanización de la asistencia sanitaria está en la base del concepto de Asomega. ¿Está de acuerdo en que, pese a lo obvia que pueda parecer, es necesario reivindicarla?    
Por supuesto. La humanización no deja de ser el reconocer al paciente como centro de nuestro quehacer diario. Ningún avance tecnológico o científico tendría sentido sin el objetivo final, que es tratar y cuidar a otros seres humanos, por lo que su reivindicación es imprescindible en esta era en la que estos avances o la excesiva sobrecarga asistencial pueden hacer que perdamos la perspectiva de quién es el protagonista último, independientemente, claro, de que se deban gestionar adecuadamente los recursos sanitarios para realizar esa labor en las mejores condiciones.

Ana Díaz Gavela en Ferrol

Ana Díaz Gavela en Ferrol

Esther Barreiro, en los podcast de Elsevier sobre Covid-19

A mediados de febrero Elsevier abrió el acceso a su información sobre el nuevo coronavirus. El sitio web Novel Coronavirus Information Center recopila recursos al respecto: revistas científicas y médicas, libros de texto, productos educativos, etc.

Expert insights on Covid-19 de Elsevier

En ese espacio se incluye una serie de podcasts para médicos en los que los expertos comparten sus ideas sobre el modo de transmisión y la fisiopatología del virus o uso de la informática médica y la telemedicina para controlar la pandemia, entre otras cuestiones.

El sexto episodio de esta serie tiene como protagonista a Esther Barreiro, miembro de la Junta Directiva de Asomega y responsable de un grupo de investigación del IMIM de Barcelona. Es, además, directora de la revista “Archivos de Bronconeumología” de la Separ. Se trata de la primera profesional española que participa en estos podcasts.

Curso clínico del Covid-19

Esta larga entrevista a Esther Barreiro se centra en “Aspectos pulmonares de la enfermedad COVID-19: Características del curso clínico, ventilación y cuestiones relacionadas”. Como en los anteriores, la conductora es la doctora Margaret Trexler Hessen.

La doctora Barreiro analiza la fisiopatología de la afectación pulmonar, la ventilación no invasiva frente a la mecánica basada en fenotipos observados, la disfunción miocárdica, coagulopatía y otras cuestiones relacionadas con la atención crítica de estos pacientes.

Esther Barreiro.

Entre otros aspectos, señala que aún es pronto para concretar el fenotipo de estos pacientes, aunque hay factores comunes como disnea, dificultades respiratorias, dolor en el pecho, extremo cansancio, etc.

Uno de los datos que se señala como más sorprendentes para todos los profesionales que están en contacto con estos pacientes es el hecho de que la edad media de los afectados es absolutamente diversa. Es decir, que no afecta de forma prioritaria a los más mayores como se dedujo en un principio: “Cualquiera puede verse afectado por este virus”, afirma Barreiro.

A lo largo de la entrevista aborda otras cuestiones como la patología, tan importante para entender los mecanismos de la enfermedad. Advierte de que la información a la que se puede acceder a través de las necropsias no es de primera mano en España porque la Sociedad Española de Anatomía Patológica optó en su día por paralizarlas ante la falta de medidas de seguridad suficientes para los profesionales. Por eso los datos disponibles provienen de estudios de fuera, concretamente de médicos chinos e italianos. 

La revisión de papers procedentes de todo el mundo forma parte de su trabajo, como señala a lo largo de la entrevista, lo que le permite hablar sobre experiencias relacionadas, por ejemplo, con la aplicación de respiración mecánica, la colocación del paciente en posición de decúbito prono, etc. También advierte de que el curso de la enfermedad, particularmente en los casos más agudos, es largo, tanto para los pacientes como para sus cuidadores.

Entrevistas a destacados profesionales

Como se señaló más arriba, esta serie de podcasts sobre el coronavirus recoge las impresiones de relevantes expertos en sus áreas de actuación. Acceda aquí a los episodios anteriores:

Episodio cinco: Ética biomédica durante la pandemia COVID-19, Parte 2: Triaging Care, Asignación de equipos y Protección de los proveedores.
Episodio cuatro: Ética biomédica durante la pandemia de COVID-19: Parte 1: Apoyo a pacientes y familias en tiempos de crisis.
Episodio tres: Informática médica y COVID-19: Papel y utilidad de los recursos digitales y la telemedicina del hospital en la gestión de la pandemia.
Episodio dos: COVID-19 y preparación para emergencias: mejores prácticas de enfermería de emergencia y estándares de atención al paciente.
Episodio uno: Infección por SARS-CoV-2: transmisibilidad, fisiopatología y tratamiento

“Los gallegos somos emprendedores, entusiastas, no nos conformamos con lo evidente”

Se estima que de los 65.000 ciudadanos censados en Uruguay con nacionalidad española, entre un 60 y un 70 por ciento tienen orígenes gallegos, ya sea porque nacieron allí o lo hicieron sus padres o abuelos. Más interesante y seguramente sorprendente resultaría saber cuántos de ellos sienten Galicia como el sitio al que pertenecen. Este es el caso de Ana Pérez Domínguez, una hija de la emigración que hoy es miembro de la Junta Directiva de Asomega y directora médica de AstraZeneca.

Anteriormente fue directora médica de Wyeth Farma y vicepresidenta y directora médica de Iberia e Israel en Glaxo Smithkline. Además ocupó la Presidencia de la Asociación de Medicina de la Industria Farmacéutica (AMIFE).

Ana Pérez Domínguez
Ana Pérez Domínguez.

¿Dónde nació?
Soy de esas muchas gallegas que no nacimos en Galicia, soy hija de la emigración. Mis padres emigraron muy jóvenes a Uruguay, se conocieron y se casaron allí y cuando yo tenía cuatro años volvimos a España.

¿Viaja a menudo a Galicia?
Siempre que puedo, y sin falta todos los veranos. Voy a Miño, un pueblo de A Coruña donde mis padres tienen una casa. Pero desde allí me gusta moverme mucho, de playa en playa y de pueblo en pueblo.

¿Qué relación mantiene con su tierra?
Parte de mi familia sigue viviendo allí, mi casa está allí… y lo que creo que es mas importante, es de donde me siento y a donde siento que pertenezco.

¿Cuál es su lugar preferido? ¿Cuándo y de qué siente morriña?
Me gusta mucho A Coruña, es la ciudad de mi infancia, de mis primeros días de colegio. Aun hoy, en algunos días lluviosos en Madrid tengo la sensación de volver al pasado y de sentir los mismos colores y los mismos olores que cuando era una niña y paseaba por las calles coruñesas.

¿Dónde estudió Medicina?
Estudié en Madrid, en la Universidad Complutense. En mi familia no hay antecedentes médicos, a mí me atrajo inicialmente la posibilidad de conocer la base científica de las enfermedades, la parte más teórica, pero al final lo que realmente me convenció fue la oportunidad de tocar la vida de las personas, de aportar, o al menos intentarlo, soluciones  a las personas enfermas

¿Qué recuerdo guarda de su universidad?
Lo recuerdo como una época de mucha exigencia, mucho esfuerzo, pero también mucho aprendizaje y mucha alegría. Recuerdo muchos profesores, aquellos que me lo hicieron pasar regular, la anatomía, la fisiología, la farmacología… Tantos y tantos… pero también de aquellos que me enseñaron a dar los primeros pasos, a escribir la primera historia clínica, a auscultar…

 ¿Continúa en contacto con sus compañeros de promoción?
Sí, hace poco celebramos el 25º aniversario de la promoción, y desde entonces tenemos un chat de Whatsapp muy activo. Además muchos de mis amigos actuales son de ese periodo.

Hacia la industria farmacéutica

¿Dónde y en qué circunstancias se desarrolló su carrera tras la universidad?
Preparé el MIR y me especialicé en Microbiología Clínica y Parasitología. Cuando acabé la residencia, estuve dos años haciendo investigación gracias a una beca FIS.

Más tarde la industria farmacéutica se cruzó en mi camino, para mí el papel de un médico en la industria era totalmente desconocido (creo que todavía lo sigue siendo para la mayoría de los médicos que acaban su carrera) y decidí probar… y llevo ya 20 años probando, y totalmente encantada del trabajo que hago

¿Cuál es su especialidad? ¿Y los sitios más relevantes en los que ha desarrollado su carrera?
Como microbióloga he desarrollado mi carrera en el Hospital Severo Ochoa y el Hospital Gregorio Marañón.

Mi carrera en la industria farmacéutica se ha desarrollado en tres grandes compañías: Wyeth, GlaxoSmithKline y AstraZeneca, donde he desempeñado funciones en distintas áreas tanto médicas como comerciales.

Ana Pérez Domínguez moderó una de las mesas del I Encontro Mundial de Médicos GalegosAna Pérez Domínguez moderó una de las mesas del I Encontro Mundial de Médicos Galegos.

Por los pacientes

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
Como ya he comentado, encontré a la Industria Farmacéutica (que es la que yo considero mi especialidad) por casualidad, pero a los pocos meses ya estaba segura de que era el sitio donde quería estar. Tener la posibilidad de trabajar en investigación, de ser responsable del desarrollo clínico de medicamentos en España, de estar en contacto directo con los mejores investigadores de España y el extranjero es lo que más me motivó y lo que más me motiva. Realmente siento que estoy haciendo cosas por los pacientes, tanto como cuando llevaba la bata blanca.

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección? ¿Decidiría hoy lo mismo?
No, jamás me he arrepentido de la decisión. Decidiría lo mismo sin duda, pero me gustaría que el trabajo que hacemos los médicos que trabajamos en la industria fuese más conocido, y que los estudiantes pudiesen valorarlo como una alternativa. Es un trabajo precioso y muy gratificante.

En el homenaje que Asomega rindió al padre Feijoo, Ana Pérez Domínguez junto a Miguel Santalices, presidente del Parlamento gallego y el dr. Carro, presidente de la Real Academia Gallega de Medicina, y otros miembros de la Junta Directiva de Asomega.En el homenaje que Asomega rindió al padre Feijoo, Ana Pérez Domínguez junto a Miguel Santalices, presidente del Parlamento gallego y el dr. Carro, presidente de la Real Academia Gallega de Medicina, y otros miembros de la Junta Directiva de Asomega.

¿Qué es lo mejor de su profesión?
Como he comentado antes, la posibilidad de trabajar en investigación, en contacto directo con investigadores, con los máximos expertos en las distintas áreas terapéuticas. El poner en marcha ensayos clínicos que pueden cambiar la vida de los pacientes.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal? ¿Clínica o investigación?  
Como he comentado soy la directora médica de AstraZeneca y nuestros esfuerzos están basados a fomentar la investigación, nos sentimos una parte muy importante de la apuesta por la investigación clínica en España.

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?
El papel de la industria farmacéutica se ha reforzado como un actor muy relevante del sistema sanitario, en este sentido he visto cómo la industria farmacéutica ha dado un giro hacia los departamentos médicos, con una gran relevancia de la ciencia como un motor de su crecimiento.

En busca de nuevos retos

¿Cuál ha sido el mayor reto al que se ha enfrentado? ¿Cuál ha sido el mayor obstáculo y como lo ha superado?
He cambiado muy a menudo de puesto, con la consiguiente salida de la zona de confort y proceso de aprendizaje en cada nueva área. Esto no es un reto, pero es una forma de entender que la carrera profesional se basa en eso, en aprender cosas nuevas, salir de lo conocido y enfrentarse a nuevos retos y aplicar los conocimientos pasados a las nuevas oportunidades.

¿Cómo motivaría a alguien que quisiera escoger este camino en su profesión? ¿Qué le recomendaría a las jóvenes que hoy comienzan?
Sin duda, es altamente recomendable. Es una profesión en continuo cambio, continuo aprendizaje, de nuevos retos y nuevas oportunidades, de investigación y desarrollo de nuevas opciones terapéuticas para los pacientes.

 ¿Cómo ha influido nuestra cultura en el desarrollo de tu profesión?
Yo creo que los gallegos somos emprendedores, entusiastas en el empeño, un poco soñadores y creo que todo eso es lo que me ha hecho llegar a donde he llegado. No nos conformamos con lo evidente, siempre intentamos buscar un poco más allá… eso creo que es lo que mueve el mundo. Desde luego es lo que me mueve a mí.

Ana Pérez Domínguez junto a Inmaculada Ramos, vicepresidenta de Asomega, durante el acto con el que se conmemoró el XXV Aniversario de la Asociación.Ana Pérez Domínguez junto a Inmaculada Ramos, vicepresidenta de Asomega, durante el acto con el que se conmemoró el XXV Aniversario de la Asociación.

Investigación, clave

La actual pandemia está poniendo de relieve la sanidad en general y dando valor al papel de la investigación. ¿Cómo cree que va a dibujarse el panorama de estos dos sectores tras esta profunda crisis?
Creo que el mundo va a ser totalmente distinto, no creo que volvamos a la situación previa a la pandemia. Espero que aprendamos de esta situación, que valoremos el papel de la sanidad y los sanitarios, y que se dote de los recursos necesarios a un bien tan preciado como la salud y la vida. En cuanto a la investigación pienso que es el pilar del futuro, y sin duda espero que salga reforzada de esta crisis.

La investigación ha sido tradicionalmente la” hermana pobre”. ¿Cómo cree que debería dibujarse el panorama a partir de ahora en lo que respecta al papel de las administraciones, las universidades y la empresa en este ámbito?
Creo que es el momento de llegar a acuerdos reales de colaboración, la colaboración público-privada, la innovación abierta, la posibilidad de apoyar entre todos el desarrollo científico es algo que ahora más que nunca es totalmente necesario.

Talento sin género

Usted ha desarrollado una carrera profesional notable, logrando reconocimiento en un entorno mayoritariamente masculino. ¿Ha experimentado mayores dificultades o condicionantes específicos para avanzar en su carrera?
La industria farmacéutica es un ámbito donde la mujer ha estado tradicionalmente muy representada, pero aun así el número de mujeres que alcanzan puestos de alta responsabilidad está infrarrepresentado. De ahí que se estén haciendo esfuerzos para disminuir este gap.

Yo personalmente no he sentido nunca que mi género haya supuesto una limitación o una dificultad en mi desarrollo laboral. Pero sí puedo entender que otras personas o en otros sectores los hayan sentido, por eso creo que es importante seguir trabajando por conseguir un mundo de iguales oportunidades.

A partir de su experiencia concreta en el mundo laboral, ¿considera que hoy día están equiparadas las oportunidades para hombres y mujeres en su entorno?
Como he comentado yo nunca he sentido diferencia de oportunidades, pero creo que todavía tenemos que seguir trabajando para equiparar las oportunidades, para que se deje de hablar de este tema porque ya no haga falta, para que de lo que se hable sea de TALENTO, independientemente del género

Díganos un deseo para el futuro
Que se apueste por la investigación, que se invierta en investigación, que se apoye la investigación y que se apoye a los jóvenes investigadores… a los investigadores de TALENTO. Y que el talento sea talento sin género, simplemente talento, el mejor talento.

Inmaculada Ramos: “La huella del Covid-19 en los sanitarios va a ser muy grande”

En esta extensa entrevista de Crónicas de la Emigración a Inmaculada Ramos se repasa su evolución profesional. La vicepresidenta de Asomega explica cómo pasó del ejercicio activo de la Medicina en el Hospital Nacional de Parapléjicos y el Hospital Virgen de la Salud, en Toledo, a la gestión sanitaria en una multinacional “con un ‘mix’ entre prestación sanitaria y farmacéutica”.

Con tal experiencia, la perspectiva desde la que puede analizar la situación que afronta hoy el sistema sanitario y el conjunto de la sociedad resulta lo suficientemente amplia como para ser tenida muy en cuenta. La respuesta ante la crisis, la reacción de los profesionales o la posible evolución de la pandemia son algunos de los asuntos sobre los que reflexiona. 

A todo eso añade un sentido deseo relacionado con Asomega: “El año pasado estuvimos en Santiago con el I Encuentro Mundial de Médicos Gallegos, al que le pusimos mucha ilusión, y estamos esperando a ver si el Covid-19 nos deja repetirlo el año que viene”.

Extractamos algunos de los pasajes de la entrevista a Inmaculada Ramos:

Una respuesta tardía

No estábamos preparados y eso es una obviedad. Porque, a estas alturas, que los hospitales sigan recibiendo material de protección por parte de la sociedad es que todavía faltan y faltaban medios”.

“Es cierto que la OMS (Organización Mundial de la Salud) estuvo lanzando mensajes de preparación, pero la declaración de pandemia se dio cuando se dio, no fue muy temprana“.

El papel de los profesionales

“Han sido los profesionales de la medicina los que han sacado adelante la crisis, pero no por una dirección hecha desde las altas instancias, sino que han sido los propios hospitales los que se han organizado“.

“La presión asistencial ha bajado, eso da un alivio, y hay esperanza de que esto pase pronto, pero la huella en los médicos va a ser muy grande, porque han pasado jornadas de muchas horas, con falta de medios, con falta de liderazgo que se han ido supliendo con el trabajo de grandes profesionales”.

“Los médicos y las enfermeras y el personal sanitario están ahora empezando a respirar y es ahora cuando pueden comenzar a recopilar la información que han cogido para sacar conclusiones. Los médicos han hecho ya bastante y bastante rápido, pero al principio no podían levantar la cabeza del paciente”.

El futuro inmediato

“Tenemos muchísimas lagunas y aún estamos viendo cuáles son los efectos, cómo se presenta, cuál es el mecanismo de acción del virus, cómo está la patología, cómo se desarrolla”.

“Para enfermar por el coronavirus, mejor lo más tarde posible porque será cuando los tratamientos estén más evolucionados, empiecen a salir los resultados de los ensayos clínicos que se están haciendo y surjan las vacunas”.

“Ahora, como sabemos más de la enfermedad, se producirán nuevos casos pero escalonadamente, porque estamos poniendo medidas preventivas, y si alguien cae enfermo lo hará con mayores probabilidades de pasar la enfermedad”.

“Galicia me gusta toda: su gente, su forma de sentir, su hospitalidad”

Ana Fernández-Teijeiro es ourensana de Puebla de Trives, localidad en la que su padre estaba destinado como médico y donde pasó una infancia que recuerda feliz, con cierta morriña –confiesa- pero plena de referencias familiares y culturales que le han acompañado toda su vida.

Su evolución profesional le ha llevado a Sevilla, donde es jefe de Sección de Onco-Hematología Pediátrica del Hospital Virgen de la Macarena, pero antes pasó por Barcelona, Bilbao y diversas estancias en Estados Unidos. Actualmente es presidente de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátrica (SEHOP) y coordinadora nacional para dos estudios internacionales para linfoma Hodgkin (Euronet-C2) y ependimoma (SIOP-Ependymoma II).

Espectacular vista desde los Balcones de Madrid, en la Ribeira Sacra.

¿Viaja a menudo a Galicia? ¿A dónde?
Procuro ir al menos una vez al año: La Coruña para ver a mi familia, a Vigo y a Orense para ver amigos, a Santiago de Compostela porque me encanta. Desde estos sitios procuro aprovechar para visitar y reconocer rincones: Ribeira Sacra, Costa da Morte, desembocadura del Miño… y Puebla de Trives, claro.

¿Qué relación mantiene con su tierra?
A pesar de haberme criado fuera de Galicia desde los 5 años, siempre ha estado presente en mi vida a través de mis abuelos y a través de mis padres. Gracias a mis abuelos que hablaban gallego en casa la lengua gallega es para mí muy familiar y la entiendo sin problema. A través de ellos conocí detalles de la historia de mi familia: la Galicia rural, la emigración de principios del siglo XX, la Guerra civil, la postguerra…

Mis padres siempre mantuvieron su sentimiento de gallegos, su “galleguidad”. De niña, en las vacaciones de verano siempre pasábamos unas semanas en Galicia para visitar a la familia. Los viajes en coche fueron una escuela perfecta del folclore que me permitió aprender muchas canciones gallegas. Además, mi padre siempre nos inculcó la lectura de la poesía de Rosalía.

¿Cuál es su lugar preferido?
Galicia me gusta toda. Me gusta su gente, su forma de sentir, su hospitalidad, su gastronomía, la variedad de sus paisajes, tanto la costa como la Galicia interior. Muchos de mis rincones favoritos van unidos seguramente a vivencias y personas que hacen que sean muy especiales: Santiago de Compostela, el Paseo de la Marina en La Coruña, el casco antiguo de Orense, las Burgas, el monte Santa Tecla y la vista de la desembocadura del Miño, El Barquero, las playas de Mera, Gandarío, Bastiagueiro, Laxe o Sabarís, Santa Comba de Bande, muchos lugares entrañables.

A pesar de haber nacido cerca, mi descubrimiento de los últimos años ha sido la Ribeira Sacra. Tuve oportunidad de recorrerla en toda su magnitud por el río y por carretera y me impactó, sin duda es uno de los paisajes más espectaculares que he visitado. Me impresionó mucho y sé que necesito volver allí.

¿Cuándo y de qué siente morriña?
Posiblemente siento morriña de mi infancia, de lo que fui en esos primeros años en Puebla de Trives, de mis abuelos y de las personas que me acompañaron en esa época. Tuve una infancia muy feliz.

Ana Fernández-Teijeiro en Puebla de Trives, frente a la casa en la que nació.

Alumna de un jovencísimo Ángel Carracedo

¿Dónde estudió Medicina?
Estudié Medicina en la Facultad de Medicina de Santander

¿Por qué tomó esta decisión?
Desde pequeña dije que quería ser médico.

¿Tenía antecedentes familiares?
Supongo que en mi decisión ayudó mucho que mi padre fuera médico y yo pudiera ser testigo desde niña de su vocación de servicio a los demás y de curar y cuidar a las personas enfermas.

¿Qué recuerdo guarda de su universidad?
Los seis años de Facultad en Santander fueron unos años preciosos y fundamentales desde el punto de vista personal y profesional. Nuestra promoción fue la primera en acceder a la Facultad con numerus clausus. En mi curso esto se tradujo en unos compañeros excelentes, muy competitivos, que nos obligaba a superarnos en cada examen. Pero a la vez convivimos mucho y establecimos vínculos personales muy fuertes que aún perduran. La Novena Promoción de Medicina de Santander de la que nos sentimos tan orgullosos.

¿De qué profesores mantiene una memoria más vívida?
Sin duda el catedrático de Farmacología, Dr. Jesús Flórez Beledo, fue un profesor extraordinario cuyas clases estaban siempre llenas y además con una gran humanidad. También recuerdo con mucho cariño a mis catedráticos de Anatomía, los Dres. Ojeda, Porrero y Hurlé. Y tengo que destacar la sorpresa e impresión que me dejó el Dr. Ángel Carracedo. Por problemas de salud de la titular, el Dr. Carracedo, muy joven, vino a impartir la asignatura de Medicina Legal en 6ª curso, en 1985. He tenido la suerte de poder recordarle este detalle y como me gustaron sus clases entonces, siempre tan sencillo y docente, sin saber que se convertiría en la referencia nacional e internacional en Medicina Legal y Genómica que es hoy.

¿Continúa en contacto con sus compañeros de promoción?
Sí, conservo amigos a los que veo periódicamente y sobre todo un grupo de ocho amigas que nos reunimos para cenar en Santander en Navidad y en agosto y con las que realizo un viaje corto cada año. Con el resto de la Novena Promoción de Medicina de Santander celebramos una cena quinquenal que precisamente esperamos poder tener en diciembre de 2020 para celebrar los 35 años del fin de la carrera.

“Siempre quise ser pediatra”

¿Dónde y en qué circunstancias se desarrolló su carrera tras la universidad?
Tenía claro que quería especializarme y preparé el MIR.

¿Cuál es su especialidad? ¿Y los sitios más relevantes en los que ha desarrollado su carrera?
Realicé la especialidad Pediatría en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Cuando terminé la residencia me incorporé como adjunto a la Unidad de Onco-Hematología Pediátrica del Hospital de Cruces-Vizcaya con el Dr. Bezanilla como jefe de Onco-Hematología y el Dr., Rodríguez Soriano como jefe de Pediatría. Tras la jubilación del Dr. Bezanilla, la Dra. Navajas fue mi jefe durante 15 años y la persona que más me ha marcado desde el punto de vista profesional. En 2002 realicé una estancia formativa en el Children´s Hospital y Dana Farber Institute de Boston. En 2008 decidí aceptar el reto de la jefatura de Sección de Onco-Hematología Pediátrica del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla. Como el hospital es unidad de referencia nacional (CSUR) de retinoblastoma en 2010 amplié mi formación en los programas de retinoblastoma del Children’ Hospital de Los Ángeles y en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York.  

Con su familia de visita en la Ribeira Sacra en 2017.

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
Yo siempre quise ser pediatra y sin duda influyó también que mi padre fuera pediatra y que yo le hubiera ayudado en su consulta muchas tardes. Me encantan los niños y me gusta trabajar con los niños, es muy agradable y permite ser muy natural y espontáneo y sus sonrisas y ocurrencias reconfortan siempre. Después, durante el MIR en el Hospital Vall d’Hebron, durante mi rotación de R2 por Oncología Infantil con el Dr. Sánchez de Toledo ya me di cuenta de que me gustaba la subespecialidad.  Me gustó la patología y las posibilidades de continuar mejorando, me gustó la manera de afrontarlo y, yo vi que era capaz de soportar los días duros sin repercusión grave en mi vida personal. Así que de R3 ya decidí que haría la subespecialidad en mi último año de R4 y completé la formación también en Hematología con el Dr. Ortega, pionero de la Hematología y el trasplante de progenitores pediátricos en España. Y hasta ahora. Es un trabajo que me ha dado grandes satisfacciones personales y profesionales.

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección? ¿Decidiría hoy lo mismo?
Nunca me he arrepentido de mi elección. Si me decidí por una especialidad de entrada tan dura es porque me sentía capaz de afrontar la parte más dura sin que repercutiera en mi vida ni en mi entorno personal. Y sin duda volvería a escoger la especialidad de Pediatría y la subespecialidad de Onco-Hematología. Es un trabajo que me ha dado grandes satisfacciones personales y profesionales.

¿Qué es lo mejor de su profesión?
Lo mejor es que podemos curar a muchos pacientes. Actualmente en España los niños con cáncer tienen una supervivencia del 80% a los 5 años, es decir, podemos curar a 8 de cada 10 niños con cáncer, algo impensable hace 30 años.

¿Y lo peor?
Lo peor, lo más duro, es no poder curar a todos los niños y asumir nuestra impotencia. A pesar de los años y la experiencia uno siempre acusa la pérdida de un paciente y el dolor que ocasiona a su familia. En este sentido, un aspecto muy duro de nuestra especialidad es la comunicación de malas noticias: la comunicación a las familias del diagnóstico inicial, siempre inesperado y difícil de entender y asumir; peor todavía es más duro comunicar el diagnóstico de recaída y sobre todo cuando ya no hay posibilidades de curación y sólo podemos ofrecer los cuidados paliativos. Y todavía más duro es informar a un adolescente sobre su diagnóstico o la evolución de su enfermedad. Los días que yo tengo estas conversaciones tan profundas, tan emotivas, tan duras, después necesito desconectar y busco actividades que me recolocan: deporte, lectura, película o series relajadas, charla con amigos.  

La doctora Ana Fernández-Teijeiro con una jovencísima paciente.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
Dentro de la Pediatría yo me dedico a la subespecialidad de Onco-hematología pediátrica. Como mi hospital es unidad de referencia (CSUR) actualmente estoy muy centrada en el retinoblastoma. Además, leucemias, Hematología no maligna, linfoma Hodgkin y ependimoma.

¿Clínica o investigación?
Realizo investigación clínica y actualmente soy la coordinadora nacional para dos estudios internacionales para linfoma Hodgkin (Euronet-C2) y ependimoma (SIOP-Ependymoma II).

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?
De acuerdo con los datos del RETI-SEHOP actualizados en mayo 2019, la supervivencia de los niños menores de 14 años con cáncer en España es del 80% lo que supone un incremento del 30% desde que yo inicié mi andadura.

Un reto nuevo en cada etapa

¿Cuál ha sido el mayor reto al que se ha enfrentado? ¿Cuál ha sido el mayor obstáculo y como lo ha superado?
Retos ha habido muchos en cada una de las distintas etapas. Un reto importante fue superar el “numerus clausus” para entrar en la Facultad de Medicina.

Muy importante fue obtener una buen número de MIR para realizar el MIR en el Hospital Vall d’Hebron. Ya en el Hospital de Cruces fue un reto el aprendizaje y crecimiento dentro de la subespecialidad de Onco-hematología pediátrica y desde luego, cada paciente es un reto. También lo es el cuidado de aquellos pacientes que no podemos curar y a los que debemos garantizar los mejores cuidados paliativos hasta el final de la vida.

Ya en Sevilla, como jefe de sección de Onco-Hematología pediátrica fue un gran reto conseguir la acreditación de nuestro hospital como unidad de referencia (CSUR) para retinoblastoma en diciembre de 2008. Actualmente estamos pendientes de conseguir la acreditación como centro de referencia europea dentro de la red Paed-Can.

Entre 2013 y 2017 me encomendaron la dirección de la Unidad Intercentros de Oncología pediátrica de los hospitales Virgen del Rocío y Virgen Macarena. A pesar de conseguir mejorar la ordenación de los niños y adolescentes con cáncer en Sevilla y las CSUR de sarcomas infantiles y neuroblastoma para el hospital Virgen del Rocío, razones políticas obligaron a la disolución de la unidad intercentros en enero de 2017 lo que supuso una gran decepción después de años de duro trabajo.

En los años en Cruces como coordinadora nacional  fue un gran reto la incorporación de nuestro país en 2008 al estudio Euronet-C1 para enfermedad de Hodgkin fue un gran logro que posibilitó incluir 105 pacientes españoles. En estos últimos años también como investigadora principal hemos podido poner en marcha los estudios Euronet-C2 para enfermedad de Hodgkin y el SIOP-Ependymoma II, actualmente en fase de reclutamiento.

Como presidente de la Sociedad Española de Hematología y Oncología pediátricas (SEHOP) desde 2016 el reto más importante ha sido la puesta en marcha y consolidación de la plataforma ECLIM-SEHOP para apoyar la puesta en marcha y desarrollo de ensayos clínicos y registros en cáncer infantil y hemopatías. Todavía quedan otros retos importante pendientes en los que estamos trabajando con las autoridades sanitarias y como son la ordenación de la asistencia del cáncer infantil en España y el reconocimiento de nuestra subespecialidad.   

Imagen de la celebración del XXV aniversario de Asomega en mayo de 2019. En la imagen Aniceto Charro y Francisco Javier Ruza, expresidentes de Asomega; José Ramón Ónega López, director de la Casa de Galicia de Madrid; Ana Fernández-Tejeiro; Rafael López, jefe de Oncología Médica del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela; y Julio Ancochea, presidente de Asomega.

Esfuerzo y disciplina, claves

¿Cómo motivaría para que alguien escoja este camino en su profesión? ¿Qué le recomendaría a las jóvenes que hoy comienzan?
Es fácil recomendar la especialidad de Pediatría, es muy gratificante trabajar con niños y adolescentes, es una especialidad muy completa, posibilita el trabajo tanto en atención primaria como en hospitalaria y, pendiente de su reconocimiento oficial, las distintas subespecialidades están muy desarrolladas. Pero para escoger la subespecialidad de Onco-Hematología  no basta con la elección, no es una opción más, es necesario tener muy claro lo que implica y asumir la complejidad y las distintas facetas de este área.

Mi recomendación sería escoger un buen centro para formarse y aprender de los maestros con los que uno se encuentre, estudiar mucho, trabajar duro, mucha disciplina, intentar realizar estancias en unidades de hospitales de fuera de España para ver otras formas de trabajo, aprender a comunicar,  leer mucho para profundizar en el conocimiento de la naturaleza humana,  y aprender a cultivar vías de escape para que la dureza del trabajo no repercuta en la vida personal.

¿Cómo ha influido nuestra cultura en el desarrollo de su profesión?
Provengo de dos familias muy trabajadoras que son un ejemplo de superación. Mis bisabuelos pertenecían a la Galicia rural de finales del siglo XIX con toda su dureza. Tanto en mi familia materna como paterna hubo emigración a Cuba y Argentina buscando mejorar sus vidas, asumiendo el riesgo de la aventura y el desgarro de la separación, y que con mucho trabajo y esfuerzo consiguieron prosperar, bien para afincarse definitivamente en América o para volver a España y continuar la vida en mejores condiciones.

El Covid-19 y la investigación

La actual pandemia está poniendo de relieve la sanidad en general y dando valor al papel de la investigación. ¿Cómo cree que va a dibujarse el panorama de estos dos sectores tras esta profunda crisis?
A pesar de contar con un sistema sanitario del que siempre nos hemos sentido orgullosos esta crisis ha puesto de manifiesto el tremendo desastre y descoordinación que supone que España cuente con 17 servicios de salud y un Ministerio inoperante. Creo que será necesario plantear programas nacionales coordinados desde el Ministerio, no sólo para pandemias como la actual, si no para otras situaciones y patologías en las que se necesita una ordenación y coordinación centralizadas. Por otro lado, una amenaza como la pandemia Covid-19 obliga a apoyar la investigación básica y clínica para poder así llegar a conocer mejor la naturaleza del virus y las mejores alternativas terapéuticas para los pacientes con enfermedad grave.

La investigación ha sido tradicionalmente la” hermana pobre”. ¿Cómo cree que debería dibujarse el panorama a partir de ahora en lo que respecta al papel de las administraciones, las universidades y la empresa en este ámbito?
Es fundamental la colaboración entre instituciones, universidad, hospitales, Ministerio. Pero es fundamental facilitar la colaboración de instituciones y empresas privadas que con su apoyo económico y recursos garantizan la viabilidad de muchos proyectos. Es muy importante garantizar la continuidad de los equipos de investigación y la no dependencia de becas anuales cuando los proyectos todavía están en desarrollo.

Con María Rodríguez Vázquez, también miembro de la Junta Directiva de Asomega y responsable de Asomega Muller, durante el I Encontro de Médicos Galegos que organizó la asociación en septiembre de 2019.

Espíritu crítico y meritocracia

Usted ha desarrollado una carrera profesional notable, logrando reconocimiento en un entorno mayoritariamente masculino. ¿Ha experimentado mayores dificultades o condicionantes específicos para avanzar en su carrera?
No, la verdad es que nunca he sentido esa discriminación. Si alguna vez una convocatoria en la que he participado no se ha resuelto favorablemente para mí no ha sido por razón de mi género. Creo en la meritocracia y creo que esa es la manera en que se debe gestionar la carrera profesional y la cobertura de plazas.

A partir de su experiencia concreta en el mundo laboral, ¿considera que hoy día están equiparadas las oportunidades para hombres y mujeres en su entorno?
La lucha por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, el feminismo, se inició en el siglo XVIII. La primera mujer en obtener el título de licenciada en Medicina fue Dolores Aleu, una pionera catalana que aprobó el examen en 1882 con un excelente se doctoró y tuvo una consulta propia en Barcelona durante 25 años. En la orla de Medicina de mi padre en 1959 eran 27 varones una única mujer. En la mía en el año 1985 un 50% éramos ya mujeres. Actualmente la proporción de mujeres en las facultades de Medicina es del 80%. Las mujeres actualmente somos mayoría en la profesión médica y yo no percibo discriminación en el mundo en el que me muevo.

Díganos un deseo para el futuro.
En este momento desde luego mi primer deseo tiene que ver con nuestra preocupación actual: que la investigación permita elaborar la vacuna contra el Covid-19, que la crisis actual se resuelva en los próximos meses y que el desescalamiento progresivo del confinamiento nos permita volver a una nueva normalidad. Creo que nunca vamos a volver a vivir con la alegría y despreocupación de la que gozábamos y que nos va aparecer mentira cuando lo recordemos. Al menos que volvamos a vivir y trabajar seguros y recuperemos la felicidad de disfrutar juntos con nuestras familias y amigos. 

Asomega Muller: una iniciativa para impulsar referentes femeninos

La feminización de la Sanidad española es un hecho. Las cifras son aplastantes, rondando el 50% en Medicina y mucho mayor en otras profesiones sanitarias como Farmacia o Enfermería. Esto contrasta con la baja representación de mujeres en las instituciones importantes del colectivo y en puestos de responsabilidad como las altas direcciones.

Si miramos al ámbito de las empresas del sector de la Sanidad, estas también cuentan con un alto grado de feminización. Según FarmaIndustria, “las mujeres desempeñan hoy un papel medular en la industria farmacéutica en España. Ocupan dos de cada tres puestos (el 63,7%) en el área de I+D de las compañías farmacéuticas, y representan el 52% del conjunto de los puestos de trabajo de un sector que destaca por su empleo de elevada calidad y cualificación”. Por otro lado, las compañías farmacéuticas están también a la cabeza en lo que se refiere a mujeres en puestos directivos, con tasas muy superiores al resto de los sectores industriales.

Sin embargo, cuando miramos a la situación de las mujeres en la investigación y en la ciencia, todavía estamos lejos de alcanzar estos niveles. Sin duda, cada día la presencia en este ámbito es mayor y de mayor relevancia, pero hay barreras derivadas de múltiples factores, que deben eliminarse, con el trabajo y compromiso de todos, para seguir avanzando en una ciencia de calidad y de todos.

Asomega Muller

Asomega Muller nace con el objetivo de poner en valor y hacer visible la contribución que hacen las mujeres a nuestra sanidad, a la ciencia, a la tecnología, a la gestión… A través de conocer su trayectoria, sus pensamientos y su visión de futuro, para que sirva como fuente de inspiración a todos e impulsar modelos de referencia, donde nuestras jóvenes puedan mirarse.       

Consideramos que es fundamental fomentar referentes femeninos, a través del conocimiento de aquellas mujeres que hoy destacan por su experiencia y conocimiento en los distintos ámbitos sanitarios, su indudable capacidad de liderazgo y su aportación desde puestos de responsabilidad, contribuyendo de manera muy notoria al avance de nuestra Sociedad.

Además, queremos crear espacios donde dar a conocer la labor de las que nos precedieron y contribuir para su merecido reconocimiento. Mujeres como Manuela Barreiro, farmacéutica que fue la primera licenciada gallega, u Olimpia Valencia, primera médica gallega, y tantas otras, conocidas o no, que han abierto el camino para todas aquellas mujeres unidas por su pasión al conocimiento y a la ciencia.

Desde Asomega queremos contribuir, con nuestra ilusión y esfuerzo, a abrir espacios de reflexión, entrevistas, foros y experiencias, donde compartir el camino hacia una ciencia más humana e igualitaria.

 

MARÍA RODRÍGUEZ
Miembro de la Junta Directiva de Asomega y responsable de Asomega Muller

Asomega Muller y Asomega Nova, apuestas inmediatas de la asociación

María Rodríguez al frente de Asomega Muller y Felipe Couñago como responsable de Asomega Nova serán las caras visibles de dos de los proyectos estratégicos más sólidos de la entidad de cara al futuro inmediato.

La Junta Directiva de la asociación avaló las propuestas de ambos para sus respectivas secciones, que se concretarán en el desarrollo de contenidos específicos en la web y en la promoción de iniciativas para dar visibilidad a socios de los dos colectivos.

Rodríguez expuso un detallado plan de comunicación que se materializará en la creación para la web de contenidos específicos: entrevistas con mujeres relevantes del ámbito de la sanidad y la ciencia. El objetivo de Asomega Muller es reflejar la capacidad de liderazgo de la mujer y su aportación desde puestos de responsabilidad al progreso de los diferentes campos en los que se implica.

De izquierda a derecha, de pie: Adolfo de la Fuente, Aniceto Charro, Ramón Cadórniga, Ana Pérez Domínguez, José Antonio Gegúndez, Inmaculada Ramos, Julián García Feijoo. Agachados: Esther Barreiro, Julio Ancochea, Ramón Mel y Felipe Couñago.

Couñago, por su parte, que además acaba de tomar posesión como nuevo tesorero de Asomega, reivindicó el papel de los jóvenes en una entidad como esta. También resaltó todo lo que la asociación puede aportar a profesionales que están dando los primeros pasos en su carrera y pueden encontrar aquí un ámbito de relaciones de primer nivel, así como un altavoz a sus propuestas e iniciativas. Todo ello será la base y el motor de Asomega Nova.

Becas Asomega

La reunión de la Junta Directiva también dio pie a poner sobre la mesa la revitalización de uno de los proyectos más queridos en Asomega: la convocatoria de becas para residencias cortas en el extranjero destinadas a estudiantes gallegos de Medicina. La experiencia, que ya se desarrolló con notable éxito hace unos años, volverá a hacerse realidad en un futuro próximo, según explicó el presidente, Julio Ancochea.

En concreto, explicó que ya está en marcha la creación de las primeras Aulas Asomega fuera de nuestras fronteras, con sus correspondientes tutores -médicos gallegos de primer nivel mundial- que se encargarán de dirigir y llevar el proyecto a buen puerto. La primera de estas convocatorias, cuyo destino será EEUU, se conocerá en los próximos meses.

Comida de verano de Asomega

La Junta Directiva también planteó la organización este mismo año de un evento presencial destinado a reflexionar sobre cronicidad, dependencia y envejecimiento saludable. Para ello se contará con la participación de instituciones públicas y de las sociedades médicas implicadas en el abordaje de estas cuestiones.

Además, se votó que la Comida de Verano 2020 se celebre en Allariz el próximo 6 de agosto. Manuel Solla, presidente de la Fundación SEMG Solidaria y médico en el centro de salud de la mencionada localidad, será por parte de Asomega el anfitrión de lujo para esta cita.

Por otra parte, se decidió que Francisco García Río pasará a presidir el Comité Científico de Asomega, en el que también se integrará Pilar Rodríguez Ledo. Ana Pérez Domínguez y Ana Fernández-Teijeiro se involucrarán en Asomega Muller y, por último, Asomega Internacional contará con el trabajo de Esther Barreiro y Ramón Mel.

Además, por unanimidad se decidió que la próxima Insignia de Oro de Asomega se otorgará a José Ramón Ónega, delegado de la Xunta en Madrid y responsable de la Casa de Galicia en la capital, que tan bien ha acogido siempre las actividades de la asociación.

La Sehop pone el foco en los cuidados para niños supervivientes de cáncer

“Para intentar mejorar la vida y la recuperación de los pacientes tenemos que trabajar también en la prevención, el diagnóstico y seguimiento de los efectos secundarios a largo plazo, ya que las secuelas se producen tanto a nivel orgánico como funcional, estético y neurocognitivo”, señala Ana Fernández-Teijeiro Álvarez, presidente de SEHOP y miembro de la Junta Directiva de Asomega.

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Niño con Cáncer, la Sociedad Española de Oncología y Hematología Pediátricas (SEHOP) ha reclamado más apoyo en los cuidados de los niños y jóvenes supervivientes de cáncer (el 80%), ya que 7 de cada 10 de ellos desarrollan secuelas como consecuencia del tratamiento recibido. 

Investigación

Ana Fernández-Teijeiro ha añadido que “además de en el diagnóstico precoz, necesitamos mejorar en el tratamiento de los pacientes dentro de ensayos clínicos internacionales fase III, con las mejores garantías de control de calidad”. 

Otros aspectos de mejora son, según señala esta experta, “la atención a los adolescentes en unidades multidisciplinares transversales con oncólogos y hematólogos pediátricos y especialistas del adulto, el registro de los tumores malignos de los adolescentes; el seguimiento de los efectos secundarios para su detección y tratamiento precoz, con especial atención a la evaluación y rehabilitación de las secuelas neurocognitivas; y la medicina de precisión basada en el diagnóstico molecular y orientada a la  individualización del tratamiento”.

Relación con las familias

Por último, la doctora Fernández-Teijeiro concluye que “como pediatras onco-hematólogos nosotros facilitamos toda la información que los padres/cuidadores necesitan sobre el diagnóstico, las posibilidades de curación y la estrategia terapéutica que se propone y que se considera la más adecuada para cada caso”. 

Pero necesitan la colaboración de los equipos de psicólogos y de salud mental infantil: “Es crucial para ayudar a la aceptación del diagnóstico y asumir las complicaciones derivadas del tratamiento, tanto para los pacientes como para sus familias”.