Rodríguez Ledo: Long Covid exige asistencia compartida, perspectiva holística, investigación

La ganadora del último Premio Nóvoa Santos protagoniza el primer webinar de Asomega Muller: «Los profesionales queremos dar la respuesta adecuada a la Covid persistente. Pero hay que saber cómo, y para eso hace falta investigar»

16/09/2021

Asomega Muller despega. Su I Ciclo de Webinars ha arrancado con Pilar Rodríguez Ledo, una invitada de máximo nivel cuyo repertorio de facetas hacen de ella una figura inusual al concentrar la vertiente investigadora, la docente, la asistencial y la de gestión. Con la particularidad, no menor, de desempeñar todas ellas de manera brillante y de concitar unanimidad al respecto. La reciente concesión del Premio Nóvoa Santos de Asomega es buena prueba de ello.

La vicepresidenta de SEMG y responsable en el Área Sanitaria de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos ha abierto estas sesiones con una ponencia sobre el tema que ahora le ocupa de manera especial, y sobre el que versó también su conferencia al recoger el mencionado premio de Asomega: “Covid persistente / Long Covid. ¿Qué sabemos? ¿Cuáles son los retos?”.

Según la experta, esta pandemia ha puesto a nuestro sistema sanitario en jaque y ha planteado un reto global que está cambiando el mundo con sus exigencias, a algunas de las cuales nos hemos adelantado, pero en otros casos no hemos sabido  ponernos a la altura de los cambios exigidos. “La Long Covid es uno de los temas en los que andamos por detrás. Los pacientes están buscando el camino y con ellos buscaremos las soluciones”, ha dicho.

Covid persistente: más investigación

Además, ha recordado que mientras que se han registrado casi cinco millones contagiados en España, 65 en Europa y 225 en todo el mundo, los muestreos indican que hay entre un 10 y un 20% de infectados que desarrollan Covid persistente. En números absolutos, serían al menos medio millón en España, unos 6 millones en Europa y más de 22 millones en el mundo.

Las cifras, sostiene, obligan a considerar la dimensión social, sanitaria, familiar y laboral del asunto. Así como a preguntarnos si se están identificando bien a estos enfermos y si la forma de tratarlos evoluciona al ritmo que exige este desafío. Por ello, insiste con firmeza en que hay que apostar por la investigación, porque queda mucho por conocer de este síndrome tan particular, porque sus consecuencias se multiplican a muchos niveles y, sobre todo,  porque no se puede abandonar a estos pacientes.

La ganadora del último Nóvoa Santos se ha referido a la Guía Clínica para la atención al paciente Long Covid, que ha coordinado desde la SEMG y para la que ha contado con la colaboración de medio centenar de asociaciones científicas, entre ellas Asomega. Y ha defendido que para su desarrollo y actualización se precisa un abordaje multidisciplinar, una asistencia compartida al paciente y una perspectiva holística para no tratar cada síntoma individual sino al enfermo como un todo.

«A mí me consta que todos los profesionales queremos dar la respuesta adecuada. Pero hay que saber cómo, y para eso hace falta investigar«, ha concluido Rodríguez Ledo.

Mujer, ciencia e investigación

En la presentación del webinar el presidente de la Asociación de Médicos Gallegos, Julio Ancochea, ha recordado a grandes mujeres que han abierto camino como «Elisa y Jimena Fernández de la Vega, primeras licenciadas en Medicina en la USC en 1919, u Olimpia Valencia, primera médica ginecólogo gallega». Ha insistido en la importancia de reconocer a estas grandes figuras que abrieron camino y a las que hoy trabajan para poner a la ciencia en los niveles más altos, como María José Alonso y Pilar Rodríguez Ledo, ambas Premio Nóvoa Santos.

Por su parte Ana Fernández-Teijeiro, jefa de Sección de Oncohematología Pediátrica del Hospital Virgen de la Macarena de Sevilla y presidenta de la SEHOP, ha sido la encargada de presentar a la ponente y moderar el webinar.

En su introducción ha destacado que los cambios sociales y el impulso a la educación en el primer tercio del siglo XX fue definitivo para que la mujer tuviera un acceso progresivo a la educación y estudios superiores, de forma que ya en los 80 el 50% de los graduados en Medicina eran mujeres y, hoy día, la presencia femenina supera el 90% en algunas especialidades. Pese a los evidentes avances logrados, «aún hace falta dar visibilidad al trabajo de las mujeres»