“Me llama la atención el talento que tiene el médico gallego y lo reconocido que está por todo el mundo”

Asomega Nova es un proyecto ilusionante. Estamos tratando de juntar a la mayor parte de médicos jóvenes gallegos de todo el mundo para compartir experiencias y lo que nos une, esa galleguidad, ese sentimiento de cariño y amor profundo por Galicia”. Así se ha manifestado Felipe Couñago respecto a la sección de Asomega que él lidera en una entrevista en el programa “Voces de Galicia” de Eva Millán en RadioVoz.

En la conversación, en la que ha abordado otras cuestiones de actualidad relacionadas con su especialidad, la Oncología Radioterápica, y la sanidad en general, ha asegurado que le llama la atención “el talento que tiene en global el médico gallego y lo reconocido que está por todo el mundo”.

A este respecto, ha mencionado la noticia recientemente conocida del grupo de investigadores y profesionales de la sanidad que encabeza Alberto García Basteiro que acaba de publicar una carta en The Lancet reclamando una auditoría independiente sobre la gestión de la pandemia. “No para echar culpas, sino para ver dónde hemos fallado, aprender y que nuestro sistema sanitario mejore. Esa carta está liderada por Alberto, miembro de Asomega Nova. Por tanto, Asomega Nova tiene presente pero sobre todo mucho futuro”.

Otras patologías afectadas

Couñago, que es Jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Quirón de Madrid, señala en la entrevista que “estamos en un periodo de calma tensa en los hospitales de toda España. Sabemos que se nos acerca una oleada, o ya está aquí. Estamos tratando de estar preparados para afrontarlo”, afirma.

Por lo que se refiere a su especialidad, y como coordinador del Grupo de Cáncer de Pulmón de la SEOR, ha querido además lanzar un mensaje de tranquilidad a los pacientes y de sentido común: “No puede ser que se queden en casa y no los diagnostiquemos. Hay que diagnosticarlos lo antes posible para que podamos curarlos. Todas las demoras impactan directamente en la curación. En la anterior oleada hemos visto un incremento de la mortalidad inesperado, no habitual, por ese retraso en el diagnóstico”.

Investigaciones en marcha

Preguntado sobre los campos más destacados de investigación actualmente en su área, Felipe Couñago asegura que “si tuviera que destacar uno de los proyectos de investigación en marcha me quedaría con la combinación de la radioterapia y la inmunoterapia. Esta ha revolucionado el manejo del cáncer en global, es uno de los mayores avances del siglo”, afirma.

Explica que “se trata básicamente de potenciar el sistema inmune para que él mismo luche contra el cáncer. Pero solo con eso no es suficiente porque al final se generan resistencias por parte del tumor. Asociando radioterapia conseguimos resultados espectaculares”, dice.

En este sentido, indica que “se ha publicado hace muy poco el primer estudio sólido demostrando este incremento brutal en supervivencia en cáncer de pulmón y las líneas de investigación actuales buscan cómo mejorar esa colaboración”. 

Ciencia puntera en España sí, pero…

Respecto a esto y a la investigación en general, lanza una seria advertencia: “Tenemos científicos y médicos muy relevantes y con mucho prestigio a tener internacional. Pero no vale de nada tener muy buenos pilotos si no tienes un buen coche. Por parte de las entidades gubernamentales hay que dotar económicamente a estos científicos para que puedan desarrollar su labor”.

En su opinión, “si no apostamos por investigación y ciencia es imposible que seamos un país puntero a nivel científico”.

Expertos españoles piden en ‘The Lancet’ un análisis independiente de la gestión de la pandemia

La de Alberto García-Basteiro encabeza la veintena de firmas de relevantes investigadores, catedráticos y gestores que avalan una carta publicada en The Lancet en la que reclaman una auditoria independiente sobre la forma en que se ha gestionado la pandemia en España. Un estudio, afirman, que “no debe concebirse como instrumento de reparto de culpa”, sino como un medio para identificar áreas en las que la salud pública y el sistema sanitario y social necesitan ser mejorados.

Entre los firmantes se encuentra también Juan Gestal, profesor emérito de Medicina Preventiva y Salud Pública de la USC; Rafael Bengoa, director del Instituto de Salud y Estrategia (SI-Health) y asesor de la OMS; Margarita del Val, viróloga e inmunóloga del CSIC; Beatriz González López-Valcárcel, catedrática e investigadora en Economía de la Salud; o Helena Legido-Quigley, experta en salud pública de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

Por qué hemos llegado a este punto

El documento arranca con una reflexión basada en hechos objetivos: España ha registrado más de 300.000 casos; 28.498 muertes confirmadas y alrededor de 44.000 muertes en exceso, más de 50.000 trabajadores sanitarios han sido infectados y casi 20.000 muertes han tenido lugar en hogares de ancianos. Con una población de 47 millones, estos datos colocan a España entre los países más afectados, a pesar del convencimiento de que disponía de uno los mejores sistemas de salud en el mundo. La pregunta que se plantea es obvia: “¿Cómo es posible entonces que ahora se encuentre en esta situación?“.

Los expertos (que, según El País, “representan a parte de la élite científica” española), señalan varias explicaciones:

falta de preparación pandémica: débiles sistemas de vigilancia, baja capacidad para realizar pruebas PCR y escasez de equipos de protección personal
reacción tardía por parte de las autoridades centrales y regionales y mala coordinación entre ellas
lentos procesos de toma de decisiones
– altos niveles de movilidad de la población y migración
– baja dependencia de asesoramiento científico
envejecimiento de la población y falta de preparación de los hogares de ancianos

Soluciones

En una entrevista en la Cadena Ser, Helena Legido-Quigley explica que la concreción de lo expuesto en The Lancet consistiría en dedicar dos o tres meses a la recogida de información y análisis para tener lista la propuesta en otoño: “Una propuesta positiva, constructiva y sin buscar culpables”.

El sistema de trabajo sería similar al que ha propuesto la OMS para su propia evaluación: identificar expertos en el área y recoger toda la información cuantitativa y cualitativa posible, entrevistar a las personas que han tomado decisiones, de manera anónima, para hacer un report con todos los datos y luego dar unas recomendaciones.

“Proponemos que esta evaluación ha de ser tanto a nivel nacional como autonómico. Tiene que incluir aspectos como toma de decisiones, las capacidades de los sistemas de info, que han sido cruciales, recursos humanos y financieros, infraestructuras disponibles, etc.”, explica Legido-Quigley.

La carta concluye con un mensaje positivo por parte de los firmantes: “Alentamos al Gobierno español considerar esta evaluación como un oportunidad que podría conducir a una mejor preparación para una pandemia, previniendo muertes prematuras y la construcción de un sistema de salud resiliente”.

La experta, que señala a Alberto García-Basteiro como promotor de la carta publicada en The Lancet, reitera que la intención es que sea “una evaluación independiente, imparcial, liderada por expertos nacionales e internacionales para ver cosas que no se han hecho bien, áreas de mejora y sobre todo, dar recomendaciones”.

Radioinmunoterapia en cáncer de pulmón: de los cuidados paliativos a la intención curativa

La revista “Cancers” (FI de 6,1), de la editorial especializada en publicaciones académicas de acceso abierto MDPI, acaba de publicar el paper de revisión “Radioinmunoterapia como estrategia terapéutica eficaz en el cáncer de pulmón: de los cuidados paliativos a la intención curativa”. El artículo recoge uno de los avances más significativos en el camino hacia la curación de este tipo de tumores, que suponen la primera causa de muerte por cáncer entre los hombres y la segunda entre las mujeres tras el de mama.

El documento es fruto del trabajo de un equipo de especialistas de Oncología Radioterápica y Oncología Médica de seis hospitales de diferentes puntos España (Canarias, Murcia, Madrid, Valencia). Entre ellos está Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova y miembro de la Junta Directiva de Asomega, que además es profesor de la Universidad Europea de Madrid y pertenece al Departamento de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y al Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital La Luz.

Terapias combinadas

Según se señala en el artículo, en los últimos años con el desarrollo de los inhibidores de puntos de control inmunitarios (ICI), el tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas metastásico y localmente avanzado ha experimentado una revolución que ha dado como resultado una mejora significativa en la supervivencia general.

Pese a esto, la mayoría de pacientes presentan algún tipo de resistencia a la ICI. Para tratar de solventarlo, la investigación se está orientando hacia la integración de múltiples terapias, siendo la radioterapia y la ICI una de las más prometedoras en función de la sinergia inmunoestimuladora potencial de esta combinación.

Esta revisión ofrece una descripción general de la evolución y el estado actual de la combinación ambas terapias y proporciona datos basados ​​en evidencia orientadas a mejorar la selección de pacientes.

Felipe Couñago, nuevo editor asociado de la World Journal of Clinical Oncology

World Journal of Clinical Oncology (WJCO) es una revista en línea de acceso abierto, ciega y revisada por pares. Desde hace unos días se ha incorporado a su comité editorial Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova y miembro de la Junta Directiva de la asociación.

Página web de la WJCO

La publicación forma parte del catálogo de Baishideng Publishing Group (BPG), editor de revistas médicas con sede en Pleasanton, California, que tiene en su catálogo más de 40 títulos. Según explica la propia compañía, su propósito es “proporcionar a académicos y lectores de diversos campos de la oncología una plataforma para publicar artículos de investigación básica y clínica de alta calidad y comunicar sus hallazgos de investigación”. 

El Dr. Couñago, como se expone en la propia web de WJCO, es oncólogo radioterapeuta en el Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid y en el Hospital La Luz de Madrid, donde se especializa en el tratamiento de pacientes con cáncer de próstata y pulmón. También es profesor de Oncología Radioterápica en la Facultad de Medicina de la Universidad Europea de Madrid y en la EEOR (Escuela Española de Oncología Radioterápica).

Graduado cum laude de la Facultad de Medicina de la Universidad Europea de Madrid, completó su residencia en Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario Princesa de Madrid (España). Es miembro de GICOR, GOECP, GETICA y la SEOR (Español Sociedad de Oncología Radioterápica), así como de la Sociedad Europea de Oncología Radioterápica (ESTRO). 

Por otra parte, como responsable de Asomega Nova Felipe Couñago está desarrollando al máximo las posibilidades de la entidad como punto de encuentro entre los profesionales de la sanidad jóvenes con los más veteranos, y está contribuyendo a la difusión de las actividades de la asociación entre los nuevos titulados.

Diego González Rivas y la cirugía del “caño gordo”

Cirujano torácico en el Hospital de A Coruña, creador de la técnica quirúrgica Uniportal VATS y considerado uno de los mejores cirujanos del mundo, Diego González Rivas ha pasado por el plató de uno de los programas más alternativos de la TV comercial, “La resistencia” presentado por David Broncano.

En el habitual tono desenfadado del programa, González Rivas ha explicado cómo han evolucionado las técnicas quirúrgicas desde las operaciones más invasivas que conoció al principio de su carrera hasta su Uniportal VATS, que permite al cirujano operar con una sola incisión. O como la ha definido Broncano, “la técnica del caño gordo“, denominación que el cirujano le ha corregido por “caño único”.

En la parte más seria de la entrevista Diego González Rivas, preguntado sobre su predisposición a compartir sus técnicas, asegura que “no hay nada mejor que compartir el conocimiento“.

Explica, además, que ha realizado operaciones en 110 países. En algunos de ellos, sobre todo de África, resulta especialmente complicado operar son sus técnicas: “Con cirugía abierta lo he hecho y tiene menos dificultad logística. Pero Uganda, Namibia, Zambia, Costa de Marfil… no sabes el dolor de cabeza que supone conseguir todo el material, convencer a casas para que lo donen el material porque ellos no tienen nada, nunca han visto una cámara para cirugía. Es lo más gratificiante para mí, ir allí y operar“.

Cirujano siempre en activo

González Rivas ha querido tratar con el presentador un problema que tiene desde hace tiempo y que ha comentado alguna vez en el programa: “Me dijeron que tienes un problemilla, que te sudan las manos. Te hacemos una cirugía con una incisión de 5 milímetros sin dormirte. Te operamos por la mañana y te vas a casa por la tarde. Sales de quirófano con las manos secas”. Tras tal afirmación, Broncano ha exclamado: “Házmelo ahora”, y González Rivas ha sido tajante: “Si tuviera aquí el material te lo hacía ahora mismo”.

El presentador ha comentado que “esto ya me lo habían comentado, que te quitan una glándula o algo así”, pero el doctor le ha explicado que “es clipar el nervio que te está produciendo el problema, pero es reversible”.

Eduardo Pardo: “El trato con el paciente, a veces duro, es lo mejor de nuestra especialidad”

Eduardo Pardo es un científico vocacional al que la musa de lo sanitario le pilló investigando. Desde entonces quedó abducido por una especialidad intensa que además venía con el sorprendente y gratificante añadido de la relación con pacientes.

Se declara enamorado de la poesía y sostiene que se trata de una disciplina que ve cada vez más cercana a la Física, hasta el punto de solaparse en la búsqueda de preguntas cuanto más difíciles de contestar, mejor. Y aunque las respuestas no le parezcan tan necesarias como las propias preguntas, en la búsqueda de sus referentes poéticos señala certezas tan contundentes e indiscutibles como Yeats o Lorca.

Actualmente Eduardo Pardo detenta la jefatura del Servicio de Radiofísica y Protección Radiofísica del Hospital Universitario QuirónSalud de Madrid. Es una de las más recientes incorporaciones a Asomega Nova.

Eduardo Pardo en el hospital.

Eduardo Pardo en el hospital.

 

– ¿Dónde naciste? Cuéntanos brevemente tu trayectoria y tu relación con Galicia.
Nacín en Vigo, ainda que vivín en Torrecedeira, tódolos meus recordos de infancia son do barrio de COIA onde me criei e fixen o bacharelato. Despois estudei en Santiago, cando falo de sair os xoves sei do que falo.

Ainda agora cando vou a Vigo e escoito algún dos grandes barcos de mercadorías toca-la súa bozina póñenseme os cabelos de punta. A ría e sen lugar a dúbidas a imaxe que ven a miña cachola cando alguén me menta a Morriña. Ainda agora hai días que me desperto pensando en Galego.

– Estudiaste en Santiago. ¿Por qué Física, qué te hizo decidirte por ello?
Me gusta presumir de que pertenezco a la tercera generación de personas con una clara vocación científica empezada por mi abuelo, que fue químico. Yo quería dedicarme a las matemáticas pero mi profesor de esta materia me convenció de que la física me iba a gustar más. No tenía ni idea de en dónde me metía, y tras unos principios dubitativos creo que ha sido la mejor decisión de mi vida. La física, quizá junto con la poesía, me parece una de las cosas más hermosas con las que he tenido la suerte de toparme. Somos muchos los físicos que pensamos que los límites que separan la física y la poesía no están bien definidos.

¿Cómo casan estas dos disciplinas tan aparentemente distanciadas? ¿Cómo explica un físico su pasión por la poesía?
La física es la ciencia más básica, los límites entre física y metafísica se han roto hace tiempo y la física hoy se pregunta cosas como: ¿qué es la materia? ¿Puede la física cuántica encontrar una explicación a la aparición de la consciencia y por tanto puede explicarse la sensibilidad artística? Al decir “Blade Runner” (obra de Phillip K. Dick llevada al cine genialmente por Ridley Scott) todos pensamos en el monólogo final de Troy (quien no lo ha parafraseado a altas horas de la madrugada en un intento, probablemente futil, de ligar) pero el titulo original creo que resume la interacción entre ciencia poesía: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”

La física cuántica y la teoría de supercuerdas nos plantean que la realidad no es tan simple como creíamos, algunas ecuaciones son frías y feas cual pareados ripiosos mas otras son bellas como la poesía de Lorca o Yeats (dos de mis favoritos).

A físicos y poetas nos gustan más las preguntas que las respuestas y creo que ambas cosas son más necesarias cuanto menos útiles son.

¿Se le ocurre alguna recomendación poética que pueda mostrar un puente entre la poesía y la física?
No he encontrado ninguna poesía sobre física que me pareciera digna de citar, las composiciones científicas suelen ser hechas ad hoc y no tener mucha calidad. Si hiciera falta pondría Antigonish (que da origen a The man who sold the world) que aunque trata de un fantasma creo que representa bien las sensaciones ante el mundo cuántico.

Impactante imagen de Eduardo Pardo

Impactante imagen de Eduardo Pardo practicando una de sus aficiones.

Eduardo Pardo

La mezcla de rutina e innovación del radiofísico

– ¿Qué lleva a un físico a decantarse por una especialidad tan puramente sanitaria, cuánto hay de vocación, de descubrimiento, incluso de casualidad?
Durante mi último año de carrera un profesor (Máximo Pló) nos habló de la especialidad y nos animó a presentarnos al RFIR pero yo no le presté mucha atención. Años después, trabajando de investigador en la Universidad de Vigo, fuimos a visitar el Servicio de Radiofísica del Hospital do Meixoeiro (donde nos recibió el Dr. Manuel Salgado) e inmediatamente me di cuenta de que aquelllo era a lo que yo quería dedicarme.

– Hasta llegar a Quirón, ¿dónde has desarrollado previamente tu carrera?
He realizado la residencia en Oviedo y luego trabajé de adjunto casi dos años en Ourense. Llegué a Quirón por motivos personales: a mi pareja la destinaron en Madrid. Volví a Galicia durante dos años, al Complexo Hospitalario Lucus Augusti (Lugo), pero me llamaron para volver a Quirónsalud que siempre he considerado mi casa.

– ¿Lo mejor y lo peor de tu especialidad?
Al provenir de un campo técnico para nosotros el contacto con el paciente es una gran sorpresa, muy abrupta además. Pasamos de nuestro cuaderno, lápiz y goma de borrar a una de las áreas más duras del hospital, la Oncología, en un par de semanas. Por ello el trato con el paciente, que resulta a veces duro, es sin duda lo mejor de nuestra especialidad. Todos los trabajos tienen días malos, pero en este sabes que estás ayudando a cuidar a pacientes oncológicos y eso produce una gran satisfacción personal.

Adicionalmente se trata de una profesión protocolizada pero que siempre presenta nuevos retos, por lo que se unen rutina e innovación. Al ser muy tecnológica nos obliga a una actualización constante.

Supongo que lo peor, como todas las profesiones sanitarias, son las largas jornadas que a veces afrontamos, pero como dice el adagio, si encuentras un trabajo que te guste no tendrás que volver a trabajar ni un solo día en tu vida.

– ¿Volverías a elegirla?
Sin dudarlo. Y se la recomiendo a todos los jóvenes graduados que me piden consejo.

– En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál tu área profesional principal?
Mi área de especialización era la Física Médica dedicada a Radioterapia, pero en mis nuevas responsabilidades me estoy teniendo que especializar en Protección Radiológica. Este área, desconocida incluso para muchos profesionales sanitarios, consiste en garantizar que el público recibe una cantidad de radiación insignificante, que los profesionales reciben la radiación más baja posible y que los pacientes reciben la cantidad justa compatible con su diagnóstico o tratamiento.

Covid-19: un hospital volcado

– ¿Cómo has vivido la pandemia en los momentos más críticos desde tu posición?
Durante los momentos más duros el hospital entero se dedicó a Covid, salvo las urgencias y la Oncología que por motivos obvios no pueden hibernarse. Nuestros pacientes son además un colectivo de riesgo, por lo que en nuestra área hemos sentido presión pero siempre hemos sido el sector más “limpio” del hospital.

Nuestra especialidad permite el teletrabajo por lo que nosotros empezamos a practicarlo desde el principio y a rotar en equipos “estancos” para garantizar que no “caeríamos” todos a la vez.

La enseñanza positiva que yo saco de esto ha sido ver a un hospital entero volcado en ayudarnos unos a otros y por supuesto a los pacientes. Concretamente en mi equipo cuando se planteó teletrabajar todos dieron un paso al frente porque querían ser parte del grupo que acudiera al hospital. Su única preocupación era no ser vector de transmisión y la seguridad de nuestros pacientes, nunca la suya propia. A riesgo de parecer cursi voy a citar otra frase: cuando avanzar se pone duro los duros se ponen a avanzar.

– Ha sido emocionante, decía el doctor Ancochea, observar el compromiso y espíritu de lucha pese al cansancio de todos los profesionales. ¿Cómo lo has experimentado en tu caso?
Sí que hemos sufrido momentos en los que aumentaba la carga de trabajo, momentos de sentirse solo (el teletrabajo funciona pero el calor humano es necesario, tanto cuando estás en el hospital como cuando estás en casa) y momentos de preguntarse si merece la pena. ¡Pero claro que la merece! A mí me ha impresionado ver cómo de repente nadie estaba demasiado ocupado para ayudar a un compañero, gente que te busca la mirada al cruzarse contigo en un pasillo para asegurarse de que estás bien. 

– ¿Por qué España es donde más sanitarios se han infectado, solo por la falta de equipos de protección suficientes?
Pues es una pregunta que yo también me hago y no tengo una respuesta. Hay varias cuestiones sobre las cifras de la pandemia en España que debemos resolver para aprender de cara al siguiente brote, a la siguiente pandemia o a la siguiente crisis.

– ¿Temes un rebrote, lo ves como algo inevitable?
Me parece que una de las claves será cómo de contagioso es el virus. Podría ser que el virus se contagió mucho en las fases iniciales porque nos “tocamos” y besamos mucho, en ese caso las medidas de distanciamiento social nos permitirán volver a esto que se dado en llamar “nueva normalidad”. La otra opción es que estemos a punto de sufrir un rebrote, pero tengo confianza en que las medidas de distanciamiento puedan hacer que no volvamos a colapsar el sistema sanitario.

– En caso de producirse, ¿estáis los profesionales preparados para afrontarlo de nuevo? ¿Hay mejores condiciones para abordarlo?
Los profesionales sabemos más y creo que el apoyo social nos dará fuerzas para resistir lo que venga. Quiero creer que los gestores del sistema sanitario han reforzado no solo las reservas de EPIs y material sanitario sino los canales de abastecimiento para poder disponer de equipo o fármacos en cuanto se pruebe su eficacia. Desde luego organizar los circuitos hospitalarios sería mucho más fácil ahora con la experiencia obtenida.

– ¿Crees que, como sociedad, aprenderemos algo de todo lo vivido estas semanas?
No contemplo otro escenario. No creo que nadie (vivo) haya experimentado nada comparable. Ha sido un sacrificio en nuestra forma de vida, economía y por supuesto en vidas humanas. Hemos dejado atrás a muchos amigos en esto. Si estar encerrados en casa durante estos momentos tan duros no nos permite como sociedad reflexionar y sacar conclusiones provechosas no sé qué podría hacerlo.

Eduardo Pardo en Sri Lanka

Viajar es una de las pasiones de Eduardo Pardo. En la imagen, frente a la fortaleza de roca de Sigiriya (Sri Lanka).

Implicación con los pacientes

– Asomega defiende la humanización de la asistencia sanitaria, el apoyo en la ciencia, la Medicina como pasión y la implicación del profesional. Imagino que desde Intensivos y tras lo vivido en estos meses es imposible no compartir esta visión, ¿qué opinas?
Por supuesto, creo que es imposible no estar de acuerdo. Es evidente que disponemos de una sanidad puntera, la única forma de mantenerlo es apoyar la ciencia y la investigación. Parafraseando a Lewis Carroll, avanzar es la única forma de no retroceder. Por otra parte es cierto que la humanización es una de las asignaturas pendientes de la sanidad, y es algo en lo que solo podemos avanzar mediante la implicación personal con nuestros pacientes.

– ¿Qué te ha animado a incorporarse a Asomega Nova?
Muchos gallegos queremos mantener el contacto con Galicia aunque vivamos lejos, yo creo que forma parte de un apego hacia la tierra (desligado de otras consideraciones políticas que no tocan ahora). Asomega es una forma de seguir en contacto con otros profesionales sanitarios gallegos.

– Aprovecha la situación: ¿qué espera Eduardo Pardo de Asomega, qué pedirías a una asociación de estas características?
A una asociación de estas características creo que debemos pedirle dos cosas: por un lado que sea un foro de intercambio y enriquecimiento, por otro lado que sea una fuente de inspiración para todos los profesionales. Si concretamos en una asociación que además es gallega, creo que hay que exigirle también que en sus reuniones se coma bien.

– ¿Qué consejo (o advertencia) darías a un joven físico que se esté planteando seguir un camino similar al tuyo? ¿Y a uno que esté a punto de graduarse?
Esta pregunta me ha hecho sentirme viejo de golpe. A un joven físico recién graduado o a punto de ello le recomendaría que no tuviera prisa, que no tuviera miedo a cambiar de área de especialización por otra que le satisfaga más. En cuanto al área sanitaria creo que es un buen campo para un físico, se trata de una especialidad que ha alcanzado una cierta madurez, lo que hace que no haya tantas oportunidades como en el pasado pero sí una oferta más o menos estable y sostenida en el tiempo (más allá de las inclemencias macroeconómicas).

Eduardo Pardo

Eduardo Pardo.

Diego Aníbal Rodríguez: “Mis abuelos apostaron por la educación, la honestidad y el trabajo duro”

Diego Aníbal Rodríguez Serrano ha vivido los peores momentos de la pandemia en dos de las situaciones más duras posibles para afrontarla: como intensivista en la UCI de La Princesa de Madrid y como paciente. A principios de mayo su caso fue uno de los señalados por el blog “Be Neumo, Be You” del Servicio de Neumología de su hospital, que periódicamente actualiza el “cuadro de honor” donde destaca el trabajo de colectivos y compañeros del centro. 

Dos colegas suyos definieron bien a Diego en las respuestas a un tuit de Asomega sobre tal reconocimiento. Javier García Calvo decía: “No he visto a una persona con más ganas de volver de una baja que mi amigo Diego, gran profesional”; Héctor Pardal redondeaba el mensaje anterior: “Añado que más preocupado por el bienestar de sus amigos que por el suyo propio, ¡y estabas bien j*****, máster! Muy grande sin duda”.

En el propio blog hay otro comentario, en este caso de José Luis García Ortells: “Suscribo totalmente todo lo publicado acerca de mi amigo Diego, de hecho se queda corto. Grandísimo profesional y mejor ser humano. Un orgullo ser amigo suyo”.

Algo tendrá el agua cuando la bendicen… Pero mejor que sea el propio interesado quien se defina con sus palabras en esta entrevista.

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital.

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital.

 

– ¿Dónde naciste? Cuéntanos brevemente tu trayectoria y tu relación con Galicia.
Nací en marzo del 76 en Buenos Aires, Argentina. Con 13 años vine a España, a Leganés, donde me crié. Estoy casado con la mujer de mi vida (Marta) y tengo tres hijos (Nilda, Alba y Pablo). Soy, como más de la mitad de los argentinos, descendiente de emigrantes españoles. Mis abuelos paternos eran gallegos, de Pontevedra, mi abuela Lola era de Cristelos, una aldea cerca de Tomiño, y mi abuelo José de Villar, Poio.

Varias veces he viajado a Galicia, pero recuerdo con especial cariño el viaje que hicimos mi abuelo, mi padre y yo cuando mi abuelo volvió de Argentina a España tras 60 años emigrado. Recuerdo perfectamente la sonrisa pícara al ver su tierra tras tanto tiempo, cómo disfrutó viendo a la familia, amigos de la infancia, etc. y recorriendo Combarro, pueblo al que bajaba desde la aldea, contándome historias de su infancia y adolescencia hasta que emigró para trabajar. Me emocioné el día que me contó cómo murió mi bisabuela, Manuela Buceta, atropellada por un carro en Combarro cuando tenía solo cinco años.

Montaje de fotos familiares de Diego Aníbal Rodríguez

Diego Aníbal Rodríguez de joven con sus abuelos paternos, de origen gallego, su hermana y su padre

 

Con mi abuela Lola no estuve en Galicia, pero me alegra saber que, aunque murió en Buenos Aires, volvió a ver su tierra en un viaje que hizo para visitarnos. Solo los emigrantes sabemos cómo se extraña la tierra y cómo se siente la nueva cuando te acoge, y a mí me pasa eso: extraño Buenos Aires, pero cuando estoy en Madrid o viajo a Galicia me siento como en casa. Galicia es historia de emigrantes y la de mi familia es la de la emigración, yo soy el resultado de varias migraciones.

Recuerdos familiares de Diego Aníbal Rodríguez

Dos documentos que Diego Aníbal Rodríguez guarda con cariño: el salvoconducto con el que su abuela pudo salir por Tuy durante la Guerra Civil y una imagen suya con su abuelo y su hermana.

 

Internista-intensivista de vocación

– ¿Dónde estudiaste Medicina? ¿Por qué intensivista, qué te hizo decidirte por ello?
Estudié Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid, hice la carrera en el Hospital de La Princesa de Madrid y posteriormente hice Medicina Interna en La Princesa e Intensivos en el Clínico San Carlos de Madrid; como casi todo en mi vida, soy una mezcla: argentino-español, bonaerense-madrileño, internista-intensivista. La verdad que yo vivo la medicina como una, me gusta verla desde un contexto global. ¿Por qué intensivos? Me gusta, tiene un enfoque global y me gusta el paciente crítico. Supongo que lo que me hizo decidirme por ella fue la oportunidad de hacerla y mi experiencia en mi rotación de intensivos cuando era internista.

– Hasta llegar a La Princesa, ¿dónde has desarrollado previamente tu carrera?
Empecé mi carrera en La Princesa y ahora estoy de vuelta. He trabajado en alrededor de diez hospitales de Madrid tanto como internista, en un primer momento, como intensivista posteriormente. Uno va teniendo una edad pero la verdad es que me han aportado todos los sitios donde he estado. Mi anterior experiencia fue en el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá, donde he estado dos años y tengo la plaza. He vuelto a La Princesa hace cuatro meses escasos, pero es un hospital que conozco como estudiante, internista e intensivista en una etapa previa de cinco años trabajando allí. Conozco varios hospitales: Clínico, Torrejón, Henares, Fuenlabrada, Puerta de Hierro, Príncipe de Asturias, etc. y lo que destaco de todos es la gente y lo agradecido que estoy a todo lo que me han enseñado.

– ¿Lo mejor y lo peor de tu especialidad?
Lo mejor en mi opinión es el enfrentarse a la patología crítica del enfermo, aplicando una base fisiopatológica y soporte mecánico para la resolución del fracaso multiorgánico. Traducido para los no sanitarios: el tratamiento global del fracaso de varios órganos.

Lo peor es la inestabilidad laboral que ha hecho, aunque haya sido enriquecedor, que haya tenido que moverme mucho.

– ¿Volverías a elegirla?
Supongo que sí. Me gusta.

Coronavirus: se ha vivido algo muy emocionante en el hospital

– ¿Cómo has vivido en la UCI la situación en los momentos más críticos de la pandemia?
Bueno, depende, yo he trabajado mucho con otros compañeros del hospital en planta y en la unidad de cuidados intermedios respiratorios, aunque las guardias las he hecho en UCI. Desde un primer momento tuve claro que teníamos que trabajar todos juntos para resolver esto.

Tuve una primera etapa en planta valorando muchos enfermos e ingresándolos que fue agotadora, luego caí enfermo y me reincorporé a la unidad de cuidados intermedios con mis compañeros de Neumología y seguí haciendo guardias en la UCI. En mi modesta opinión, creo que los pobres enfermos fueron los que vivieron los momentos más críticos, muchas veces solos y con miedo. No sé, supongo que esto nos ha cambiado a todos, enfermos y profesionales.

– ¿En la UCI han estado los profesionales habituales o habéis contado con el apoyo directo de compañeros de otros servicios? En caso afirmativo, ¿cómo ha sido su adaptación a un trabajo tan específico?
Se ha vivido algo muy emocionante en el hospital, nos hemos mezclado, hemos trabajado juntos diferentes personas de diferentes especialidades, en la UCI han trabajado intensivistas con ayuda de anestesistas, fisioterapeutas, neumólogos, cirujanos, etc. Y en la unidad de reanimación hicimos lo mismo, nos mezclamos los intensivistas con anestesistas, cirujanos, etc. para ayudarnos. Un ejemplo de esta mezcla, que ha sido tan productiva en mi opinión, es mi trabajo con neumólogos en la unidad de cuidados intermedios respiratorios utilizando ventilación mecánica no invasiva y otro tipo de soportes respiratorios.

– Ha sido emocionante, decía el doctor Ancochea, observar el compromiso y espíritu de lucha pese al cansancio de todos los profesionales. ¿Cómo lo has experimentado en tu caso?
Bueno, como te dije antes, cansado, física pero sobre todo psicológicamente. El no poder abrazar a mis hijos ni darles un beso, el no poder ver a tu familia, ver a los enfermos tan malos y sin poder hablar con sus familias cara a cara es algo que vamos a llevar toda la vida los que hemos trabajado en esta pandemia. Y, por qué no decirlo, el miedo a contagiar a los tuyos, a ponerles en peligro pasa factura. Yo he tenido el desahogo de mi mujer Marta, que es intensivista también y con la que podía hablar para desahogarme, pero sé de gente que ha llorado ante la impotencia de no poder hacer más. Ha sido muy duro, pero creo que debemos aprender de esto.

– ¿Por qué España es donde más sanitarios se han infectado, solo por la falta de equipos de protección suficientes?
Bueno, ha habido muchos factores, probablemente uno es el que mencionas y luego que cuando nos dimos cuenta de que estaba entre nosotros el virus probablemente llevaba tiempo circulando. Además, las propias características del virus facilitan el contagio ya que hay muchos enfermos asintomáticos.

Diego Aníbal Rodríguez y Marta Chicot

Diego Aníbal Rodríguez con su mujer, Marta Chicot, también intensivista de La Princesa.

 

De médico a paciente

– ¿Cómo ha sido tu experiencia con la enfermedad? ¿Desarrollaste síntomas severos, requeriste hospitalización…?
Yo soy asmático y como en casa de herrero cuchillo de palo, la verdad que no llevaba un control adecuado de mi enfermedad. Eso no facilitó las cosas y estuve mal, pero en casa, fue decisión propia y no sé, con honestidad, si hice bien. Tuve fiebre dos semanas, perdí 10 kilogramos y estuve con mucho broncoespasmo. En la radiografía presentaba neumonía. Pero eso ya pasó y he prometido a mi neumóloga seguir a pies juntillas sus recomendaciones. He tenido la fortuna de poder donar plasma hiperinmune con anticuerpos, a ver si eso puede ayudar a otros pacientes.

– La empatía del profesional de la sanidad siempre es un plus que cualquier paciente valora. ¿Se desarrolla de forma especial en circunstancias como esta? Dicho de otra forma, ¿ha cambiado tu forma de tratar a los pacientes tras pasar el Covid-19?
Pues la verdad que no, yo sigo desde hace años una norma: trato a mis pacientes como si fuera yo el enfermo, porque sé a ciencia cierta que todos vamos a ser enfermos un día. Es decir, intento ser justo, honesto, transmitirle mi apoyo y explicarle lo que tiene, la comprensión de la enfermedad es muy importante tanto para los pacientes como para las familias.

– ¿Temes un rebrote, lo ves como algo inevitable?
En mi opinión, creo que es altamente probable un rebrote en los próximos meses, ojalá me equivoque, pero también creo que será de menor intensidad. La sociedad es más consciente del problema, las medidas de higiene, las mascarillas, las distancias de seguridad, etc., todo está más interiorizado. Además, los sanitarios también hemos aprendido, probablemente nos hubiera gustado de otra manera, pero hemos aprendido muchas cosas, a organizarnos, a trabajar de otra forma, como un único equipo, etc. Un tercer factor que puede jugar a nuestro favor es el conocimiento de la enfermedad y de la terapéutica que ha aumentado claramente. Hay terapéuticas de soporte como la ventilación mecánica no invasiva que al comienzo de la pandemia estaban proscritas y hemos aprendido a manejar con seguridad a medida que ha aumentado la pandemia. También, y con un poco de suerte, la investigación de fármacos y vacunas dé sus frutos aunque no sé yo si será para este año.

– En caso de producirse, ¿estáis los profesionales preparados para afrontarlo de nuevo? ¿Hay mejores condiciones para abordarlo?
Bueno, mejores condiciones depende. Creo, como te he dicho antes, que tenemos cosas a favor pero también tenemos cosas en contra; el cansancio físico y psicológico del personal sanitario es alto, necesitamos una etapa de tranquilidad para volver a estar en condiciones óptimas pero también creo que si volviera a pasar mañana lo afrontaríamos sacando fuerzas de flaqueza. Esto no quiere decir que no crea que las administraciones deberían hacer un verdadero esfuerzo para redefinir el sistema, darse cuenta de que hay que invertir en sanidad, en todas sus esferas. Probablemente la esfera en la que yo trabajo no es la que está mejor ni la que está peor, pero hay realmente un déficit de inversión en sanidad, investigación, etc. que si se quiere de verdad solucionar requiere un cambio de mentalidad por parte de la administración nacional y autonómica.

– ¿Crees que, como sociedad, aprenderemos algo de todo lo vivido estas semanas?
Espero sinceramente que sí, espero que la gente se dé cuenta de lo felices que éramos y que podemos volver a ser. Pero también que eso depende de nosotros. De todos, siendo responsables e interpretando que a lo mejor debemos cambiar nuestra forma de enfocar las cosas, no solo la medicina sino la vida, disfrutando de lo que tenemos y cuidándolo. Y siendo solidarios, esta crisis nos debería enseñar que el camino es la solidaridad.

Pasar el coronavirus ha permitido a Diego Aníbal Rodríguez ser donante de plasma con anticuerpos

Pasar el coronavirus ha permitido a Diego Aníbal Rodríguez ser donante de plasma con anticuerpos

 

Hay que cultivar la cultura, la educación, la salud, la lealtad

– Asomega defiende la humanización de la asistencia sanitaria, el apoyo en la ciencia, la Medicina como pasión y la implicación del profesional. Imagino que desde Intensivos y tras lo vivido en estos meses es imposible no compartir esta visión, ¿qué opinas?
Creo que tras todo lo que ha pasado, como te he dicho, tenemos que reflexionar todos, los sanitarios, la administración, los dirigentes, la sociedad. Creo que España ha cambiado mucho en los últimos años hacia un país moderno, dinámico y con una economía floreciente, pero no todo es economía, debemos seguir cultivando la cultura, la educación, la política entendida como una negociación para un bien común y no un arma arrojadiza, la salud, la amistad, la lealtad, etc. y eso requiere mucho trabajo. Mis abuelos (los gallegos y los argentinos) siempre apostaron por eso, por la educación, por la honestidad y por el trabajo duro.

– ¿Qué ha animado a Diego Aníbal Rodríguez a incorporarse a Asomega Nova?
Fue una casualidad. Julio Ancochea (jefe de Neumología del Hospital de La Princesa) quiso hacernos un pequeño homenaje a los anestesistas e intensivistas que trabajamos en equipo con los neumólogos de La Princesa. Cuando le mande el link de Asomega a mis padres y familia en Argentina me dijeron que “qué orgullosos estarían mis abuelos gallegos” y charlando con Julio salió el tema, luego empecé a mirar y me gustó el proyecto y como nieto de gallegos y admirador de Galicia me apunté.

– Aproveche la situación: ¿qué espera usted de Asomega, qué le pediría a una asociación de estas características?
Que sea el motor del cambio, de ese cambio que tenemos que dar para afrontar esta nueva realidad.

– ¿Qué consejo (o advertencia) haría a un joven que esté pensando estudiar Medicina? ¿Y a uno que esté a punto de graduarse?
Bueno, que sepa que en la vida hay muchas cosas, y una de ellas es la medicina, que es apasionante, pero que requiere un alto sacrificio y compromiso, y que si está dispuesto a ello no le defraudará.

Al que está a punto de graduarse le diría que le espera una etapa increíble de su vida, que la disfrute, pero que sea consciente de la gran responsabilidad que conlleva la medicina. También le diría que sea honesto y cariñoso con sus enfermos y a lo mejor, que intente ser humilde, que es la mejor manera de aprender.

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital con su mujer, Marta Chicot

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital con su mujer, Marta Chicot

Día Mundial Sin Tabaco: ¿cómo afecta el COVID-19 al tratamiento de cáncer de pulmón?

Esta crisis sanitaria “puede afectar al cuidado e investigación en cáncer si no se pone en marcha de inmediato una estrategia nacional para gestionar y racionalizar los recursos”. Con esta contundencia se expresa Felipe Couñago, coordinador del Grupo Oncológico para el Estudio del Cáncer de Pulmón (GOECP) de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), en una comunicación con motivo de la celebración del Día Mundial Sin Tabaco.

31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco

31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco

Couñago, que es también responsable de Asomega Nova, añade que “la cancelación o retrasos de cirugías, pruebas diagnósticas y tratamientos puede afectar de forma directa a la supervivencia y menoscabar los avances conseguidos en esta patología a lo largo de los último años”.

En el caso de un tumor agresivo como es el cáncer de pulmón, SEOR toma como referencia un análisis reciente liderado por el Institute of Cancer Research de Londres. Este estudio señala que un retraso de seis meses en una cirugía provocaría una reducción de supervivencia estimada del 27% al 34% en función del estadio de la enfermedad y la edad del paciente.

Retrasos en diagnóstico e investigación

A nivel europeo se ha constatado una reducción de aproximadamente de entre el 20 y el 25% en la detección de nuevos casos de cáncer, “bien por el temor de los pacientes a visitar los centros sanitarios, bien por la interrupción del funcionamiento de algunas áreas de salud por la pandemia, lo que puede conllevar que diagnostiquemos a los pacientes en estadios más avanzados a partir de ahora”, señala el doctor Couñago.

La investigación en cáncer también se ha visto sumamente afectada por la paralización de la inclusión de pacientes en ensayos clínicos, el cierre de centros de investigación, y la reducción de fondos destinados al cáncer para focalizarse en la COVID.

El cáncer de pulmón en España

En España, los datos hablan por sí mismos de la necesidad de iniciativas como este Día Mundial Sin Tabaco: el cáncer de pulmón es el tercer tipo de cáncer más frecuente, con una incidencia estimada de 27.351 casos (10,1%), siendo el segundo más frecuente en hombres y el cuarto en mujeres.

Aproximadamente el 90% de los casos diagnosticados de cáncer de pulmón se asocian al consumo de tabaco. Las tasas de mortalidad en cáncer de pulmón se manifiestan siempre entre 10 y 20 años después de que se produzcan los mayores picos de consumo de tabaco. Un 33,2% de las chicas de entre 14 y 18 años y un 29,6% de los chicos fuma, según datos del Ministerio de Sanidad. España es uno de los países de la UE con una edad de inicio al tabaco más precoz: alrededor de los 16 años.

Susana Puga: “La ciencia cuando se le aplica pasión es mejor ciencia”

Susana Puga nació en A Coruña y estudió Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela. Hizo la residencia en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en el Hospital Juan Canalejo  y desde julio de 2006 pertenece al equipo del doctor Martín del Yerro, que constituye el servicio de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética del Hospital Universitario Quirón Madrid.

Repasamos en esta entrevista su trayectoria profesional, su relación con Galicia y su visión del papel de la ciencia y la medicina.

Susana Puga

Susana Puga.

¿Por qué estudió Medicina?
Desde pequeña quería curar a la gente, en especial a mi padre, porque tenía problemas digestivos.  

¿Tenía antecedentes familiares?
Mi abuelo había sido médico pero falleció en los años 50. Y de familia directa nadie se dedicó a la medicina. 

¿Qué recuerdo guarda de su universidad?
Fue una etapa muy buena, en la que pude conocer a mucha buena gente con la que todavía mantengo contacto.  

¿De qué profesores mantiene una memoria más vívida?
No olvidare al Dr. Devesa por su perseverancia para que aprendiéramos y, desde luego, las clases amenas y productivas del doctor Juanatey. 

¿Se planteó desarrollar su carrera profesional en Galicia?
Si claro, de hecho mi especialidad la hice en La Coruña.

¿Le habría gustado?  
¡Me habría encantado! Me costó tomar la decisión de irme a Madrid, pero no me arrepiento nada, ya que pertenezco a un equipo único de cirugía Plástica. 

En su CV consta que hizo una rotación en la unidad del dr. Cavadas. ¿Cómo fue su experiencia con él?
Estupenda. Es un grandísimo cirujano, conocedor de la anatomía humana hasta el último milímetro. Posee una habilidad quirúrgica envidiable y aprendí muchísimo en aquellos tres meses. 

¿Recuerda la primera vez que atendió en solitario a un paciente?
Si claro, eso no se olvida. Recuerdo llegar de R0 como se solía decir, a la rotación de cirugía general, me dieron un busca y allá me fui a la urgencia. Tenía que valorar un dolor abdominal. Era un chico joven al que diagnostiqué de apendicitis. Parece fácil, pero en esos momentos te surgen todas las dudas e inseguridades. 

¿Y la última?
Pues muy reciente, una compañera del hospital con un cancer de mama. 

Una especialidad muy versátil

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
Principalmente me dedico a la cirugía estética y a la reconstrucción mamaria. 

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
La amplitud de la especialidad en si y la versatilidad. Es inmensa. Y sobre todo, lo que más me gusta es la satisfacción del paciente al resolver un problema, algo común a cualquier médico. 

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección?
Para nada.  

¿Decidiría hoy lo mismo?
Pues si, estoy muy satisfecha con todo lo que ha supuesto esa elección. 

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?  
Yo creo que hay muchos avances que han cambiado la especialidad, desde la técnica quirúrgica en general, mucho más precisa y con apoyo de tecnología. Hasta el tratamiento de los grandes quemados, con el uso de desbridamientos enzimáticos. Y el uso de la grasa autóloga tanto en cirugía reparadora como estética. La evolución constante de los implantes mamarios, haciéndolos cada vez más seguros. 

Susana Puga en quirófano

Susana Puga en quirófano con su equipo. Fotografía de la cuenta de Instagram de la Clínica Martín del Yerro (@martindelyerro).

Lecciones del Covid-19

¿Cómo se está viviendo la situación crítica provocada por la pandemia desde una especialidad a priori no afectada por el virus?
Realmente sí que nos ha afectado  En el sentido en que hemos priorizado, es decir, una semana antes del estado de alarma suspendimos las cirugías estéticas, ya que en su mayoría son electivas, manteniendo solamente el tratamiento de pacientes con algún problema urgente. Y durante estos meses, además, parte del equipo estuvo prestando apoyo asistencial frente al Covid. Todos nos estuvimos formando en esta desconocida enfermedad, ya que vamos a tener que convivir con ella durante una buena  temporada. Y se ha implantado la telemedicina como contacto inicial con el paciente, algo impensable hace unos meses, pero ahora necesario.  

¿Confía en que esta crisis sanitaria deje algún resto positivo a nivel social, de prevención, de valoración de los sanitarios…?
¡Me gustaría confiar en que si! Sobre todo a nivel científico. Esta pandemia ha demostrado lo importante que es la ciencia, lo necesaria que es para que evolucionemos y solucionemos problemas. Y también lo importante que es tener un buen sistema de educación y una buena sanidad. Me gustaría creer que esto a muchos, nos va a hacer ser mejores personas, porque han surgido necesidades para las que siempre hubo y hay alguien dispuesto a ayudar. 

Asomega y la galleguidade

¿Visita Galicia a menudo?
Menos de lo que quisiera, pero al menos 3 veces al año. 

Asomega se define como “un sentimiento compartido” y aboga por conjugar sentimiento, rigor y pasión, afectos y conceptos. ¿Comparte esta visión?
Me parece una visión muy acertada, la ciencia, cuando se le aplica pasión, es mejor ciencia. 

La galleguidade es una de las señas de identidad de Asomega. ¿Cómo la entiende usted?
Se lleva en la sangre. Es un sentimiento difícil de explicar, pero del que te sientes orgulloso allá dónde vayas. 

Para Susana Puga, ¿qué tiene Galicia que imprime ese carácter particular a todos los de allí?
Galicia es única, destaca por su diversidad en todos los sentidos, gente artesana, trabajadora, formada, acogedora. Lo que hay en Galicia, tanto gentes como paisajes, no lo hay fuera de allí. Y todo el que pasa allí una temporada, ya siente morriña si se va. 

Susana Puga

Bartolomé Burguera presenta la primera beca Asomega en la Cleveland Clinic

Bartolomé Burguera es especialista en obesidad y diabetes. Estudió en la Universidad de Santiago de Compostela y actualmente ejerce en la Cleveland Clinic, donde preside el Instituto de Endocrinología y Metabolismo (EMI). 

Su vinculación con Asomega es intensa: además de que fue merecedor del XX Premio Nóvoa Santos, es uno de los miembros más activos de la entidad en el extranjero, como demostró en el pasado Encontro Mundial de Médicos Galegos. Allí fue uno de los ponentes que con más entusiasmo defendió la creación y fortalecimiento de lazos entre los médicos gallegos que ejercen en cualquier parte del mundo. 

Convencido de ello, ahora ha querido dar un paso más ofreciéndose para poner en marcha la primera beca Asomega de corta estancia en la Cleveland Clinic para médicos gallegos, que se lanzará en los próximos meses.

En esta entrevista Bartolomé Burguera habla sobre ello y se refiere también a la forma en que se ha organizado en su centro la lucha contra el Covid-19.

Bartolomé Burguera

Bartolomé Burguera en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos que organizó el pasado mes de septiembre en Santiago, donde fue uno de los ponentes

CLEVELAND CLINIC ANTE EL COVID

Antes de entrar en la materia que nos ocupa es obligado hacer referencia a la difícil e insólita situación en que nos encontramos a causa del Covid-19. ¿Cómo lo están afrontando en la Cleveland Clinic? ¿También allí, como en España, sanitarios de todas las especialidades están volcados en hacer frente a ello?
En nuestra institución tuvimos la suerte de tener tiempo suficiente para prepararnos ante esta pandemia. Se creó un Comité de Emergencia en febrero dedicado específicamente a la preparación de logística de todos los componentes/necesidades  para poder lidiar con el peor escenario de casos COVID (los primeros modelos predictivos indicaban que podríamos llegar a tener hasta 8000 ingresos).

Desde el primer momento se trabajó en equipo, con partes informativos diarios y transparencia absoluta de número de test realizados, pacientes ingresados e impacto económico. 

La prioridad número uno fue la seguridad de nuestros pacientes y de nuestros profesionales; por lo que  una de las primeras medidas fue la utilización de protección adecuada y de la misma forma asegurarnos de tener una reserva suficiente de la misma. Esta reserva no fue nunca inferior a un mes.

Nuestro Instituto de Patología fue de los primeros en desarrollar un test de COVID efectivo y con rapidez comenzamos  a hacer test COVID 19 a pacientes y empleados con síntomas.

En segundo lugar se crearon módulos didácticos para que los médicos que ahora estaban menos ocupados (debido a cancelación de cirugías no esenciales y disminución de nuestras consultas hasta un 30%), pudiesen incorporarse a ayudar en UCI y en planta a tratar pacientes con COVID 19.  Se crearon más de 50 equipos interdisciplinares liderados por intensivistas e internistas, que afortunadamente no necesitaron entrar en acción pues nunca llegamos a tener desbordadas nuestras UCI o plantas.

También fue necesario el evaluar el espacio para potencialmente poder tratar a estos pacientes tanto en la UCI, como en planta. Por ello se habilitaron áreas pre-quirúrgicas y de reanimación como UCIs. De cara a incrementar el número de camas de planta, también se habilitaron nuestra Facultad de Medicina y el Hotel Intercontinental asociado a la clínica.

Nuestra clínica, al igual que otros centros académicos del estado de Ohio, ha mantenido desde el primer momento un contacto diario con la Oficina del Gobernador del Estado de Ohio, el Sr. Michael DeWine,  para consensuar las medidas  a ir tomando para hacer frente a esta pandemia. El estado de Ohio fue, el 22 de marzo, uno de los primeros en establecer ciertas medidas de confinamiento, invitando a los ciudadanos a permanecer en casa, cerrando escuelas, y cancelando congresos y exposiciones para prevenir la propagación del virus. Éstas medidas añadidas al distanciamiento social y medidas higiénicas adecuadas consiguieron que nuestra curva de pacientes positivos con COVID 19 que requirieron ingreso al hospital, se nivelase ya hace dos semanas.

El número de ingresos con COVID 19 nunca superó 170 pacientes en nuestros hospitales. El número de empleados de la clínica que han dado positivo para COVID 19  ha sido muy pequeño, solo 336 empleados de los 50,000 que tiene la clínica. Solo 30 requirieron ingreso hospitalario y no habido afortunadamente ningún fallecimiento. Actualmente y desde hace una semana, nuestra clínica abierto para consultas presenciales, antes sólo veíamos urgencias y casos en los realmente eran imprescindible visitas presenciales.

De la misma forma el volumen quirúrgico había caído a un 30% durante la pandemia, desde hace una semana además de cirugías de urgencia ya hemos empezado hacer cirugías no esenciales.

Actualmente estamos a un 70% de volumen. Confiamos que de aquí a dos semanas estaremos al 100%. De importancia es el hecho, que mientras muchos hospitales han tenido que despedir empleados o pedirles que tomaran bajas sin sueldo, nuestra institución no ha despedido a ningún empleado. Igualmente no ha habido reducciones de sueldo.

Bartolomé Burguera recibiendo el Premio Nóvoa Santos.

Bartolomé Burguera recibiendo el Premio Nóvoa Santos que le entregó Alberto Núñez Feijoo. En la foto, ambos con varias personalidades de la Xunta de Galicia y miembros de la Junta Directiva de Asomega.

EL MUNDO POST-COVID

¿Qué lecciones cree que nos dejará esta crisis, desde el punto de vista médico y social?
Desde el punto de vista médico pone de manifiesto la importancia de estar preparados para responder con rapidez ante cualquier emergencia médica, evidencia la necesidad de invertir en prevención y de contar con expertos que puedan exponer sus opiniones sin presiones políticas. También evidencia  las virtudes y limitaciones de los diferentes sistemas sanitarios en el mundo.

Durante esta pandemia también se puso de manifiesto el tremendo potencial de la telemedicina o medicina virtual. Todos los Institutos de nuestra institución se vieron en la necesidad de adoptar rápidamente este modelo de atención medica. Nuestro Instituto de Endocrinología pasó de realizar 130 visitas virtuales en febrero a 400 diarias en marzo.

De la misma forma se plantean importantes incógnitas tales como, ¿hasta qué punto el cuidado que proporcionamos a nuestros pacientes a través de una visita virtual es comparable (en diferentes especialidades) al proporcionado en una visita en persona? ¿Es este tipo de atención bien recibido por la población en general? por los facultativos? ¿Seremos capaces de proporcionar un cuidado óptimo a un número importante de pacientes a través de través de visitas virtuales?

Es evidente el importante ahorro en tiempo, dinero y en estrés que una visita virtual proporciona comparado con una visita en persona. Creo que muchas especialidades pueden proporcionar más de 50% de su atención médica a través de visitas virtuales y endocrinología, es sin duda una de ellas.

Desde el punto de vista social esta pandemia ha puesto de manifiesto lo vulnerables que somos como sociedad pero la misma forma ha mostrado que el trabajo en equipo con buen liderazgo y con medios, nos permite enfrentarnos a cualquier adversidad.

La pandemia nos va a dejar un escenario mundial diferente que aún no sabemos bien cómo se va a definir. ¿Qué mensaje le trasladaría, en estas circunstancias, a los estudiantes de Medicina, qué han de tener en mente ante el mundo que se van a encontrar cuando empiecen a ejercer?
Yo animaría a los jóvenes ante todo a perseguir sus sueños profesionales e invertir todo el esfuerzo necesario para conseguir esas metas. El sentirte realizado en tu profesión forma parte importante del desarrollo como individuo y contribuye a ser más productivos y asentirnos más contentos con nuestras vidas.

De la misma forma creo que es muy importante que nuestros jóvenes se centren en dedicar parte de su formación a  aprender inglés. Sin duda esto tendrá impacto en los textos los textos y artículos que puedan leer  y en su participación en reuniones/proyectos internacionales.

AULA ASOMEGA Y BECA EN LA CLEVELAND CLINIC

Uno de los mayores retos una vez que pase el punto álgido será encontrar la forma de volver a la normalidad. Anticipándonos a ello, le preguntamos respecto a uno de los proyectos más ilusionantes que afronta Asomega: la convocatoria de becas presenciales en el extranjero para médicos gallegos. ¿En qué consiste la beca que usted está organizando en la Cleveland Clinic?
Efectivamente en colaboración con  Asomega hemos establecido una beca de estancia corta en Cleveland Clinic para médicos gallegos asociados a Asomega.

Esta beca ofrece la estancia de un mes en el Instituto de elección del premiado, cubriendo igualmente gastos de estancia y viaje. Obviamente tendremos que esperar a que la situación regrese a la nueva normalidad y la Clínica permita de nuevo las estancias cortas a médicos de otros países. 

¿Quién podrá optar a ella? ¿Qué perfil cree que es el que mejor se adapta?
Médicos especialistas asociados a Asomega que deseen exponerse a la medicina de este país,  para ver cómo se afrontan aquí los problemas que ellos ven cada día en sus consultas. Tener la oportunidad intercambiar ideas, ver protocolos terapéuticos o técnicas quirúrgicas determinadas, así como el  establecer futuras colaboraciones científicas.

BURGUERA, UNA REFERENCIA PARA JÓVENES PROFESIONALES

Bartolomé Burguera ha desarrollado en el extranjero. Aunque es joven, desde que se licenció hasta hoy las posibilidades de desarrollo profesional en España han evolucionado y mejorado en muchos casos. ¿Animaría, pese a todo, a los jóvenes profesionales a emprender un camino similar al suyo?
Esta sin duda es una decisión muy importante donde intervienen muchos factores personales,  familiares, sociales y económicos.

Creo que es importante el encontrar una situación profesional que permita desarrollar tu carrera, potenciando tu formación y desarrollo, que te permita cuidar de tus pacientes en un  ambiente seguro y que de la misma forma, contribuya a tu desarrollo como individuo y también te recompense económicamente por todos los sacrificios y esfuerzo que has invertido en llegar hasta donde estás. Es necesaria la presencia de incentivos con una carrera profesional cuya meta sea el crecimiento y formación continuada y óptima de los profesionales para que puedan continuar proporcionando el mejor tratamiento médico a sus pacientes. Esta responsabilidad es de los profesionales pero con el apoyo de sus gerentes y no en manos de compañías farmacéuticas.

De la misma forma creo que es imprescindible trabajar en un sistema serio y económicamente sólido, que va a responder y a protegerte en las situaciones difíciles y que este dirigido por profesionales con experiencia y no por políticos con limitada formación en salud, independientemente del partido que sean.

La medicina en España tiene sus pros y contras al igual que en otros países europeos o en Estados Unidos. Tristemente ante la presión se ponen en evidencia las limitaciones y las debilidades de los sistemas sanitarios, ya que obviamente ninguno es perfecto. En Estados Unidos pronto se alcanzaran los 100,000 muertos por COVID. Sin duda factores políticos, económicos, sociales y de salud pública se encuentran detrás de estos datos.

De la misma forma es lamentable que España sea el país del mundo con más personal sanitario expuesto a COVID, 20% de los infectados, (casi 40,000 profesionales) comparado al 10% de Italia o 3% en Estados Unidos. Este dato es significativo y da cierta idea del margen de maniobra del Sistema de Salud Español.

Ana Díaz Gavela: “Ningún avance tiene sentido sin el objetivo final: tratar y cuidar”

Esta ferrolana integrada en Asomega Nova transmite pasión por su trabajo y demuestra sentido común en cada uno de sus comentarios. Para Ana Díaz Gavela, con el paso del tiempo el hecho de ser médico se ha ido transformando de una intensa vocación inicial a una parte central de su proyecto de vida

Licenciada en Medicina y Cirugía en 2005 por la Universidad de Santiago de Compostela, se formó como especialista en Oncología Radioterápica en el Hospital de Cruces (Vizcaya), compatibilizándola con el programa de Doctorado en la Universidad del País Vasco y consiguiendo el Diploma de Estudios Avanzados en el año 2009 con calificación de sobresaliente. Completó su formación en el Institut Catalá d’Oncologia (ICO- Barcelona) en técnicas de braquiterapia. En la actualidad es médico adjunto del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid. Además es profesora colaboradora de la Universidad Europea de Madrid en Medicina desde el año 2013 y también ha impartido clases en el Máster en Oncología Digestiva de la Universidad San Pablo CEU.

Ana Díaz Gavela

Ana Díaz Gavela

¿Por qué decidió estudiar Medicina? 
No recuerdo exactamente el día que decidí ser médico porque en mi familia más cercana no había nadie que se dedicase a la medicina. Solo sé, y porque me lo han contado, que desde pequeña y antes de ser consciente o de tener recuerdos ya decía que quería ser doctora. De hecho, el objetivo siempre fue ser médico, no estudiar como tal la carrera de Medicina, que era un “mal menor” necesario para llegar a ese objetivo. Si hubiera sido por mis intereses académicos, sobre todo en la adolescencia, habría estudiado física o matemáticas, pero la carrera de Medicina era imprescindible para conseguir ese objetivo final.

¿Qué recuerdo guarda de la USC? ¿De qué profesores mantiene una memoria más intensa?
Tengo sentimientos encontrados. Por una parte, me resulta imposible no ser o haber sido crítica con algunos aspectos docentes u organizativos. La USC se trata de una institución de cientos de años de historia, con una estructura compleja y quizás en aquellos años poco flexible, probablemente movida por la tradición y que estaba afrontando el reto, lo mismo que otras instituciones, de la modernización, la informatización, del salto al siglo XXI; pero también me puede la nostalgia, el recuerdo de una época en la que todos estábamos también metidos en nuestro propio proceso de crecimiento y de paso a la vida adulta y es inevitable que el paso por la USC y, en concreto, por la Facultad de Medicina, me haya marcado profundamente.

Supongo que coincido con muchos de mis compañeros de aquella época al destacar a los doctores Carracedo y Juanatey como ejemplos a la hora de plantear la docencia y la relación con sus alumnos sin dejar de lado la exigencia y la excelencia.

¿Continúa en contacto con sus compañeros de promoción?
Con algunos. Tengo la gran suerte de haberme llevado de cada período profesional o personal de mi vida un pequeño grupo de amigos/familia que me han seguido acompañando desde entonces.

¿Qué consejo (o advertencia) haría a un joven que esté pensando estudiar Medicina? ¿Y a uno que esté a punto de graduarse?
Más que advertencia, consejo y vale para ambos. La medicina es una carrera de fondo y hay que verlo como tal, sabiendo que ser médico va a convertirse en una parte central en su proyecto de vida. Que no desfallezcan y que procuren aprender de cada uno de los tropiezos que se encuentren por el camino.

Clínica, investigación, docencia

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad? ¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección? 
No me he arrepentido ni un solo minuto en estos años. Creo que yo no encontré la especialidad, sino que ella me encontró a mí. En aquellos momentos y en mi plan de estudios el contacto con la oncología era mínimo, solo se daban pinceladas en cada una de las asignaturas, pero no existía una que fuera monográfica como tal ni se planteaba el estudio del cáncer de forma integral. Hasta que en sexto, la Dra. Porto y uno de los radiofísicos del Servicio de Oncología Radioterápica del CHUS nos dieron clase. ¡Ahí fue donde descubrí que existía una especialidad en la que se estudiaba física! Y me picó la curiosidad, pero todavía con otras especialidades en mente, no tenía una vocación clara. Posteriormente y durante la preparación del MIR, en mi entorno familiar y de amigos varias personas tuvieron que ser tratadas con radioterapia y/o braquiterapia y para todos ellos su oncólogo radioterápico era no solo determinante, sino su médico de referencia y confianza. Ver esas relaciones médico-paciente tan estrechas me hizo descubrir la dimensión clínica y humana de la especialidad. No creo en las señales, pero en esos meses todo me fue llevando de la mano a escogerla.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
A nivel clínico fundamentalmente tumores cerebrales y de cabeza y cuello, pero con un importante peso asistencial del cáncer de mama. Desde el punto de vista de investigación, tengo un interés especial en este último.

¿Clínica o investigación?
Es como preguntar a quién quieres más, ¿a papá o a mamá? Hay épocas en las que una está más presente que la otra, pero para mí son inseparables.

¿Qué destaca de su experiencia como docente?
La energía y fuerza que te transmiten los alumnos. Aunque en ocasiones es complejo compatibilizar la asistencia, la investigación y la docencia, la realidad es que el tener a estudiantes cerca es un estímulo continuo para mejorar. Ya desde un punto de vista más emocional, pensar que quizás algún día algún alumno me recuerde con cariño y como alguien inspirador… sería un gran orgullo.

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención?
La Oncología Radioterápica siempre ha sido uno de los pilares fundamentales del tratamiento del cáncer, tanto a nivel de curación (con un impacto vital en el control tumoral y en la supervivencia en gran número de tumores, incluso metastásicos) como de control sintomático en pacientes en los que los tratamientos se realizan con intención paliativa; todo ello, además, siendo altamente coste-eficaces. Sin embargo y pese a su valor e impacto, tradicionalmente solo se ha puesto el foco en los efectos secundarios y la toxicidad de los tratamientos radioterápicos. Es aquí en donde los avances tecnológicos han supuesto un antes y un después, permitiéndonos minimizar los riesgos y conseguir que la radiación se administre con muchísima seguridad y precisión. Pero, por otro lado, creo que los oncólogos radioterápicos nos hemos sacudido de encima los complejos y nos estamos reivindicado como lo que somos, unos actores imprescindibles tanto en el tratamiento como en la investigación del cáncer. Es justo valorar también el papel imprescindible de los radiofísicos hospitalarios y de los técnicos especialistas en radioterapia; al final se trata de un trabajo de equipo en donde cada uno tiene un papel determinante en todos y cada uno de los pasos de un tratamiento de radioterapia y es en esa dimensión humana y profesional en donde también hemos avanzado de forma importante, creando y formando equipos especializados y bien engrasados. No solo se trata de máquinas sofisticadas, sino de quienes participan en la indicación, planificación y administración de los tratamientos. En suma, el capital humano.

Ana Díaz Gavela

Ana Díaz Gavela

Covid-19: aprender la necesidad de anticiparse

¿Cómo ha vivido desde su posición la respuesta a la pandemia? ¿Qué lecciones cree que tenemos que sacar de esta situación?
Los tratamientos de radioterapia se han mantenido durante la pandemia dado su carácter esencial en el manejo de los pacientes con cáncer, pero la situación epidemiológica nos ha abocado a la reorganización del servicio en tiempo récord, a la adaptación de los protocolos de tratamiento radioterápico, diseño de circuitos asistenciales e incorporación de la vía telemática tanto con los pacientes (para evitar los desplazamientos no imprescindibles al hospital), como con otros profesionales, convocando los comités de tumores por videoconferencia e incorporando un sistema rotatorio de teletrabajo.

¿Y desde un punto de vista más personal, cómo lo ha vivido Ana Díaz Gavela?
A nivel personal, la vivencia ha sido dura desde el punto de vista emocional porque es imposible no empatizar con los miedos, dudas e incertidumbres de los pacientes y de la sociedad en general; pero no solo de ellos, sino del sufrimiento y del agotamiento de tus propios compañeros del hospital, sobre todo de los que han estado en primera línea.

De esta pandemia se pueden aprender muchas lecciones y éstas se han comentado hasta la saciedad en múltiples foros, pero para mí, algo de lo que no se habla demasiado es de la importancia de la formación en la anticipación para evitar descoordinación y una inadecuada gestión de los recursos en situaciones de crisis de salud pública.

Galicia siempre presente

¿Se planteó desarrollar su carrera profesional en Galicia? ¿Le habría gustado?
¡Me extrañaría encontrar a un gallego que no se hubiera planteado en algún momento dejarlo todo y volver! Pero luego la balanza se inclina hacia la responsabilidad, los proyectos en marcha, el día a día disfrutando muchísimo de lo que haces y del equipo del que tienes el orgullo de pertenecer, sin olvidar la vida personal, claro, que también influye.

La galleguidade es una de las señas de identidad de Asomega. ¿Cómo la entiende usted?
Es un sentimiento de pertenencia, de raíces.

¿Qué tiene Galicia que imprime ese carácter particular a todos los de allí?
Es una pregunta compleja porque a priori no me gusta encuadrar a nadie en los tópicos, me parece reduccionista, pero siendo sincera, ¡el carácter gallego existe! No sé si será la geografía, el clima, la organización territorial … un sociólogo o etnógrafo podría dar respuestas con base científica. Yo solo puedo decir… es que somos así.

 ¿Qué relación mantiene hoy día Ana Díaz Gavela con Galicia?
Estrecha y diaria. Familia, amigos de toda la vida… están allí. Sigo leyendo su prensa a diario, sigo al tanto de todo lo que pasa en mi ciudad, me escapo en cuanto puedo. Sigue presente en cada momento.

¿Cada cuánto vuelve a Galicia? ¿A qué parte, a su lugar de origen o recorre otras zonas?
Una vez al mes o cada mes y medio. Pese a los años que llevo fuera sigo necesitando cargar pilas cada poco tiempo en mi ciudad, aunque una vez al año reservo días para hacer pequeñas rutas por el resto de la comunidad.

La tan traída y llevada humanización de la asistencia sanitaria está en la base del concepto de Asomega. ¿Está de acuerdo en que, pese a lo obvia que pueda parecer, es necesario reivindicarla?    
Por supuesto. La humanización no deja de ser el reconocer al paciente como centro de nuestro quehacer diario. Ningún avance tecnológico o científico tendría sentido sin el objetivo final, que es tratar y cuidar a otros seres humanos, por lo que su reivindicación es imprescindible en esta era en la que estos avances o la excesiva sobrecarga asistencial pueden hacer que perdamos la perspectiva de quién es el protagonista último, independientemente, claro, de que se deban gestionar adecuadamente los recursos sanitarios para realizar esa labor en las mejores condiciones.

Ana Díaz Gavela en Ferrol

Ana Díaz Gavela en Ferrol

Asomega Nova: una cantera que crece junto a los mejores

Asomega reúne a profesionales sanitarios de primer orden, con trayectorias muy destacadas y posiciones relevantes en sus sociedades, hospitales, universidades, etc.

Esto brinda la posibilidad a los jóvenes asociados de tener contacto directo con líderes en las distintas especialidades médicas. Se crea un entorno de relaciones al máximo nivel que, en condiciones normales, quedarían lejos de las posibilidades de profesionales que inician su andadura.

Por otra parte, Asomega ofrece su estructura y capacidad de convocatoria para que estos profesionales planteen iniciativas propias y aprovechen las posibilidades de networking que brinda la entidad.

Con el fin de unificar todos estos esfuerzos y ofrecer una plataforma a partir de la cual organizar esas relaciones, difundir las actividades relacionadas y potenciar a los más jóvenes, nace Asomega Nova.

Propuestas de Asomega Nova

Pero no se trata de una mera declaración de intenciones. Tomando como punto de partida la web de la asociación, Asomega Nova nace con proyectos concretos para canalizar ese contacto de los más jóvenes con profesionales asentados.

En breve dispondremos de un formulario de contacto en el que todos los miembros de Asomega Nova podrán plantear a la entidad sus propuestas y dudas. Además, se pondrá en marcha la sección “Quién es quién en la medicina gallega”, donde los jóvenes profesionales gallegos de todo el mundo podrán exponer sus inquietudes, proyectos y capacidades, y que será un escaparate privilegiado para darse a conocer.

Por otra parte, está en marcha el proyecto de “mentoring” de Asomega: expertos de la asociación que se ofrecen como mentores para orientar en proyectos concretos de los socios de Asomega Nova o aconsejarles respecto a sus carreras.

Un consejo: hazte cuanto antes miembro de Asomega para estar al tanto de todas estas novedades a medida que se vayan produciendo.

Aulas Asomega

A todo esto se une la recuperación de una actividad que ya desarrolló Asomega con notable éxito en épocas anteriores: la convocatoria de becas para residencias cortas en el extranjero destinadas a estudiantes gallegos de Medicina. 

Para ello ya está en marcha la creación de las primeras Aulas Asomega fuera de nuestras fronteras, con sus correspondientes tutores -médicos gallegos de primer nivel mundial- que se encargarán de dirigir y llevar el proyecto a buen puerto. La primera de estas convocatorias, cuyo destino será EEUU, se conocerá en breve.

 

FELIPE COUÑAGO
Miembro de la Junta Directiva de Asomega y responsable de Asomega Nova

Alberto García-Basteiro, un valor informativo seguro en tiempos de pandemia

Alberto García-Basteiro, miembro de Asomega Nova, es uno de los expertos más reclamados por los medios de comunicación en las últimas semanas. Su especialización en Medicina Preventiva y Salud Pública, unida a sus capacidades comunicativas, hacen de él un valor seguro a la hora de fundamentar informaciones periodísticas sólidas relacionadas con el coronavirus.

Médico en el Servicio de Salud Internacional del Hospital Clínic de Barcelona, trabaja como investigador de ISGlobal, donde coordina el mayor estudio desarrollado en España hasta la fecha de prevalencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en personal sanitario. Con este motivo su presencia en medios ha sido frecuente.

Por ejemplo, en el diario El País, que se hizo eco de este estudio el pasado 12 de mayo. En esta información señalaba que los resultados de la investigación llevan a descartar que se consiga a corto plazo la ansiada inmunidad de grupo. En su opinión, la situación más probable será un “aumento gradual lento” de casos, a la espera de una vacuna.

Al mismo asunto se refiere el diario Ara, donde Alberto García-Basteiro declara que “el hecho de que casi un 40% de las infecciones en personal sanitario no fueran diagnosticadas subraya la importancia de hacer tests PCR en todo el personal, hayan desarrollado síntomas o no, para reducir el riesgo de transmisión del virus en el contexto hospitalario”.

Por su parte, ABC destaca que los investigadores escogieron fijarse en los anticuerpos IgM e IgG pero también en la IgA, la segunda inmunoglobulina más importante en sangre, que indica la mucosa existente y cuyos resultados creían que podían evidenciar la infección pasada en base a lo que algunas publicaciones ya apuntaban.

El Mundo recoge esta declaración suya: “Conocer la prevalencia de la infección en el personal sanitario es particularmente importante, ya que permite además determinar el riesgo de la exposición en dicho colectivo y tomar medidas para disminuirlo”.

Las referencias al estudio que ha coordinado junto a Gemma Moncunill son múltiples en la prensa digital. Así, aparece en El Confidencial, La Sexta  o Voz Pópuli, entre otros muchos. Además, ha sido uno de los expertos más citados por Eldiario.es en informaciones sobre la desescalada o las salidas de menores

El inicio de la desescalada

Con motivo de las primeras medidas tomadas en todo el país para volver a una cierta normalidad tras el pico de contagios y el confinamiento de la población, han sido múltiples los análisis en los medios de comunicación sobre la mejor forma de orquestar el proceso. La de García-Besteiro ha sido una de las voces más escuchadas al respecto. 

Por ejemplo, en esta información de El Faro de Vigo sobre la organización por provincias o por unidades territoriales menores. El experto reclama criterios “que tengan sentido epidemiológico y logístico y que sean fáciles de comunicar para que puedan cumplirse”. Además, ante las dudas de la conveniencia o no de hacer tests masivos a la población, apunta que “no sabemos si tener anticuerpos protege contra la reinfección, si alguien puede ser portador después de pasar la infección y si tiene capacidad de transmitir”.

A este asunto se refiere expresamente la información que La Voz de Galicia publicó el pasado 8 de mayo, para la que Alberto García-Besteiro vuelve a ser uno de los estudiosos consultados: “Tenemos que hacer la prueba a todo aquel que tenga síntomas compatibles con Covid-19“, afirma, lo que supone cambiar el paradigma que había al principio de la pandemia, cuando se hacía el test solo a quienes estaban en hospitales. 

Una estrategia “partido a partido”

Su punto de vista sobre cómo habría que abordar la estrategia para enfrentar la pandemia se expone de forma más extensa en la entrevista que le hizo este mismo periódico, La Voz de Galicia, el 11 de mayo. En ella reclama que deberíamos haber tenido una respuesta mucho más coordinada y señala que “reducir la interacción social ha sido el mecanismo más útil. Los que lo decretaron con menos casos, los que reaccionaron antes, tienen menos contagios y menos víctimas mortales”. 

Valora las medidas tomadas para la vuelta a la normalidad porque las considera lógicas al establecer un proceso gradual, aunque reconoce que “no hay un manual para la desescalada“. Añade que hay que tomar decisiones y esperar varios días antes de poder medir su efectividad, “ver los indicadores epidemiológicos y, a partir de ahí, decidir si avanzamos o no”. 

De cara al futuro, Alberto García-Basteiro reclama el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica. En concreto, apuesta por incidir en las tareas de rastreo de contactos. “Es más barato que el mantenimiento que el mantenimiento de camas UCI”, sostiene, 

Recomendaciones de protección ocular ante el Covid-19

Los síntomas típicos de infección por el COVID19 incluyen fiebre, tos y disnea. También otros como rash, mialgias, trastornos gastrointestinales, pérdida del gusto y del olfato. Sin embargo sabemos que el coronavirus también se transmite a través de la conjuntiva mediante aerosoles o gotitas de saliva que emitimos al hablar, estornudar o toser. La conjuntivitis puede presentarse como síntoma inicial de la enfermedad hasta en el 1% de los pacientes, o a lo largo de la evolución de la enfermedad.

No es casualidad que el primero en describir este cuadro viral haya sido el oftalmólogo chino Li Wenliang, que murió tras atender a un paciente con glaucoma infectado por coronavirus. Por tanto, el ojo puede actuar tanto como puerta de entrada del coronavirus, como síntoma de manifestación de la enfermedad en forma de conjuntivitis vírica, o como vía de transmisión de la enfermedad a través de las lágrimas.

A continuación daremos una serie de consejos para proteger tu salud ocular mientras dure la pandemia.

¿Qué hacer si tengo conjuntivitis, tos, fiebre y dificultad respiratoria?

Estos síntomas son altamente sugestivos de coronavirus por lo que deberías acudir a tu centro de salud u hospital para ser atendido por un médico de urgencias, no acudir directamente al oftalmólogo.

¿Cómo se trata la conjuntivitis por coronavirus?

Al igual que otras conjuntivitis virales, la conjuntivitis por coronavirus no tiene un tratamiento específico, por lo que las medidas higiénicas del tipo de aplicaciones de gasas o compresas muy frías, antiinflamatorios leves aplicados tópicamente, suelen ser suficientes para calmar las molestias hasta que desaparezca la conjuntivitis, que suele durar de 7 a 10 días como máximo.

¿Qué medidas higiénicas adoptar en caso de conjuntivitis?

El virus se transmite a través de las secreciones conjuntivales, bien directamente a través de las lágrimas, o por contacto directo al tocarnos los ojos con las manos. Por ello es muy importante mantener en todo momento una buena higiene de manos, evitar tocarnos los ojos en la medida de lo posible, así como no compartir pañuelos, toallas o gafas.

¿Puedo seguir usando lentes de contacto durante la pandemia?

Durante la época de pandemia algunos especialistas han recomendado sustituir el uso de lentillas por el de gafas para evitar tanto el contagio como la diseminación del virus. Sin embargo, desde diferentes colectivos de ópticos defienden la seguridad del uso de lentilla y argumentan que no hay evidencia científica que justifique suspender su uso, aunque sí debemos hacerlo en caso de infección activa por coronavirus. Tampoco hay evidencia de que las gafas nos protejan frente al coronavirus. En todo caso, tanto si hemos decidido continuar usando lentes de contacto como si no, la Organización Mundial de la Salud recomienda mantener una buena higiene de manos antes y después de manipular los  ojos, la nariz o la boca, así como mantener una buena limpieza tanto de las lentes de contacto como de las gafas convencionales.

¿Cómo diferenciarlo de una conjuntivitis alérgica?

Esta época de pandemia coincide con muchas conjuntivitis alérgicas estacionales debido al aumento de polen en el ambiente. Para diferenciarlas podemos prestar atención a ciertos síntomas que son característicos de cada proceso. Uno de ellos es la fiebre, ya que mientras que el coronavirus cursa con fiebre la conjuntivitis alérgica no. Otro síntoma es el picor, más característico de la alergia, acompañado de ojo rojo y secreción acuosa. En la conjuntivitis vírica, aunque también cursa con ojo rojo, suele haber una secreción más densa característica. La conjuntivitis alérgica suele acompañarse de estornudos y secreción nasal acuosa, mientras que si  lo hace de tos, dolor de pecho, dificultad respiratoria, cansancio, diarrea etc., posiblemente estemos ante un cuadro de origen viral. Si aun así no está seguro del tipo de conjuntivitis que tiene, puede llamar a su oftalmólogo que, aunque la mayoría no pasan consulta de manera habitual debido a la pandemia, puede resolver sus dudas bien telefónicamente o mediante videollamada.

¿Cómo evitar la fatiga visual durante la pandemia?

Debido al confinamiento domiciliario, son muchas las personas que teletrabajan o realizan una exposición mayor a las pantallas así como otros dispositivos electrónicos, como tabletas, teléfonos móviles y libros electrónicos. Esta elevada demanda visual da como consecuencia la aparición de un conjunto de síntomas que han sido descritos como síndrome visual del ordenador, que se caracteriza por sequedad ocular, dolor de cabeza, fatiga visual, visión borrosa y doble, dolor de cuello, espalda u hombros. Para evitarlo debemos de tener en cuenta una serie de medidas como evitar los reflejos, tener una buena iluminación y hacer pausas frecuentes para descansar. Puede ser útil seguir la regla de 20/20/20 que consiste en parar durante 20 segundos, cada 20 minutos y mirar por la ventana más allá de 20 metros.

La disminución de la frecuencia y de la amplitud del parpadeo, genera puntos secos sobre la superficie ocular y por tanto una mayor evaporación de la lágrima, provocando síntomas de sequedad ocular. Es recomendable parpadear frecuente de forma voluntaria mientras estemos trabajando con pantallas, así como aplicar lágrimas artificiales siempre siguiendo las recomendaciones higiénicas antes mencionadas tanto antes como después de tocarnos los ojos.

Emanuel Barberá
Jefe de Servicio del Instituto Oftalmológico Quirónsalud de A Coruña

Couñago: “La difusión de noticias falsas es uno de los mayores desafíos que enfrentamos”

Felipe Couñago es jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Quirónsalud de Madrid, además de responsable de Asomega Nova. En entrevista concedida a Radio Voz explica cómo los servicios menos prioritarios de los centros hospitales han ido cerrando o, al menos, disminuyendo su asistencia de forma considerable para apoyar al resto. En su caso el trabajo se ha organizado para garantizar que los pacientes oncológicos sigan recibiendo sus tratamientos.

“Se han activado todos los protocolos preventivos. Estamos haciendo turnos y en el caso de que podamos hacer teletrabajo, se hace. En definitiva, se trata de no cerrar los servicios de Oncología para seguir tratando a los pacientes con cáncer y para eso, todo el mundo está echando una mano”, afirma.

Explica que ya se han establecido protocolos a nivel nacional, pero los profesionales están atentos a lo que se hace en otros países en su especialidad: “Estamos activando foros internacionales para hablar entre nosotros los especialistas y buscar aquellos tratamientos más cortos, que hagan que el paciente esté los menos días posibles en el hospital”, asegura.

Los pacientes, añade, viven la situación con lógica inquietud y habitualmente plantean la posibilidad de retrasar sus tratamientos, algo que no en todos los casos es conveniente. “Hay que hablar mucho con ellos, explicarles pros y contras. Estamos haciendo un ejercicio muy importante para que, si antes tenían que venir 30-40 días a tratarse, se reduzcan esas sesiones a la mitad. Hay que individualizar mucho cada caso”, dice.

Noticias falsas

Al hilo de este esfuerzo informativo que hay que hacer con cada uno de los pacientes, Couñago señala que uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos estos días se refiere, precisamente, a la difusión de rumores y de noticias falsas que enturbian un ambiente ya de por sí denso.  

“El tema de las noticias ‘fake’ es un horror. Ayer me pasé unas cuantas horas desmintiendo la que circulaba del ibuprofeno, por ejemplo. Esto al final lo que hace es malgastar recursos, que la gente esté más nerviosa, más histérica y que nosotros tengamos que invertir más tiempo en desmentir este tipo de noticias”, asegura.

Un nerviosismo generalizado que, como es lógico, también afecta a los profesionales. Reflexiona sobre el hecho de lo que más se oye entre sanitarios estos días es que están sobrepasados, colapsados. Sin embargo, se declara optimista por naturaleza y asegura que  “en los últimos días lo que veo es un esfuerzo brutal por parte de la sociedad, no solo por parte de los médicos, por organizarnos, por trabajar juntos para poder acabar con el virus”.

Recuerda que somos un país muy solidario, el que registra un mayor número de trasplantes, por ejemplo. “Ahora toca ser más solidarios que nunca y la mejor manera de hacerlo es aislarse, evitar las concentraciones de gente y hacer caso a las recomendaciones de las fuentes oficiales”. Y vuelve a salir la vena optimista: “A partir de ahí, tranquilidad. Si hacemos bien las cosas, las cosas van a salir bien”.

“Recuerdo especialmente las clases con los doctores Navarrina y Juanatey”

Emanuel Barberá se licenció en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela en 2004 e hizo la especialidad en el Servicio de Oftalmología del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago.

Máster en “Patología y Cirugía de la mácula, Vítreo y Retina”, organizado por el Institut Universitari Barraquer, actualmente coordina el Centro Médico Quirónsalud A Coruña, pionero en Galicia para la atención integral de la visión. Además, ha realizado el máster de gestión y liderazgo EMBA de Esade Business & Law School.

En su experiencia profesional ha centrado sus funciones en las áreas de Retina Médica y Glaucoma y tiene gran experiencia quirúrgica en cirugía de cataratas, párpado, glaucoma y superficie ocular.

Es jefe de Servicio del Instituto Oftalmológico Quirónsalud de A Coruña. Además, Emanuel Barberá es una de las más recientes incorporaciones a Asomega Nova. Conversamos con él sobre su carrera y sobre cómo está viviendo la actual crisis causada por el coronavirus.

¿Lugar de nacimiento?
Buenos Aires, Argentina.

¿Dónde estudió Medicina?
En la Universidad de Santiago de Compostela.

¿Por qué tomó esta decisión?
Por pura vocación. En mi casa mi padre era médico dentista y yo siempre tuve muy claro que quería dedicarme a la rama sanitaria.

¿Qué recuerdo guarda de su universidad?
Fueron años muy duros, de mucho esfuerzo y trabajo, pero al mismo tiempo tremendamente enriquecedores y una experiencia vital única.

¿De qué profesores mantiene una memoria más vívida?
Recuerdo con cariño desde esos primeros contactos con la Medicina, estudiando Anatomía con el doctor Navarrina y observando mis primeros cadáveres, hasta ya entrado en materia, descifrando los secretos del electrocardiograma con el doctor Juanatey.

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
Una profunda vocación de tratar pacientes y ayudar al prójimo.

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección?
Jamás.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
Ante todo me considero con orgullo un oftalmólogo general. Intento abarcar una oftalmología general lo más amplia posible. Si bien me he dedicado más profundamente a la cirugía del cristalino, que es lo que más me apasiona, el glaucoma y la retina médica.

Emanuel Barberá en su consulta.

¿Clínica o investigación? ¿Se puede ejercer la una sin la otra?
Creo que lo mejor es una combinación de ambas, aunque muchas veces es difícil compaginarlas por cuestiones de tiempo.

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?
Los avances tecnológicos han permitido una mejora en el diagnóstico de ciertas patologías y también en el tratamiento quirúrgico. Hoy podemos no solo devolver la vista a nuestros pacientes, sino también mejorar mucho su calidad de vida con intervenciones más rápidas, más seguras y aspirando a alcanzar objetivos cada vez mayores como conseguir la independencia de gafas.

¿Son los médicos gallegos un referente en su especialidad?
Sin lugar a duda. Hay un gran potencial en la medicina gallega, que, como parte de nuestra historia y cultura de emigrantes, la hemos exportado al resto del mundo.

¿Qué le ha animado a incorporarse a Asomega Nova?
Me ha gustado el proyecto de crear una red de médicos en todo el mundo que comparten sentimientos y pasión por la medicina y por Galicia.

Aproveche la situación: ¿qué espera usted de Asomega, qué le pediría a una asociación de estas características?
Que pueda crecer y convertirse en una gran organización de personas con afinidades similares, que potencie el talento de los médicos gallegos.

Asomega Nova parecería que navega contra la corriente: busca la participación y la implicación colectiva de la gente más joven, teóricamente más reacia a involucrarse en este tipo de proyectos. ¿Qué le supone a un joven sanitario sumarse a esta iniciativa?
Supone la ilusión de pertenecer a un proyecto apasionante.

Asomega se define como “un sentimiento compartido” y aboga por conjugar sentimiento, rigor y pasión, afectos y conceptos. ¿Comparte esta visión?
Sin lugar a duda. La pasión es un sentimiento que nos da el impulso para crecer y mejorar día a día.

¿Cómo está viviendo la situación actual? Si está en activo, ¿cómo está colaborando contra la pandemia, teniendo en cuenta que su especialidad no está relacionada directamente con ella?
Trabajo en un hospital privado del grupo Quironsalud y, por lo tanto, actualmente estamos intervenidos por el Ministerio de Sanidad. Nuestra actividad se ha visto reducida notablemente al suprimir la actividad programada tanto de consulta como de cirugía con el fin de reservar los recursos para los pacientes infectados por el COVID-19, por lo que en el Instituto Oftalmológico Quirónsalud de A Coruña solo atendemos urgencias. De hecho esta semana solo hemos atendido a un paciente con glaucoma y hemos operado un desprendimiento de retina.

Sin embargo, aunque nuestra especialidad no está relacionada directamente con los pacientes afectados de COVID-19, no debemos olvidar que ante todo somos médicos, y creo que es nuestra misión pasar a la primera línea de batalla si la situación lo requiere para servir a los pacientes y a nuestra sociedad.

¿Qué lecciones cree que nos dejará esta crisis, desde el punto de vista médico y social?
Creo que habrá un antes y un después en nuestra sociedad tras el paso de esta pandemia, sobre todo en lo referente a nuestra escala de valores. Si te fijas, de los problemas que ocupaban toda nuestra actualidad informativa apenas ya ni se habla. Y nuevos personajes de los que nadie hablaba antes pasan a tener un mayor protagonismo. Hoy salimos a aplaudir por la ventana a nuestros sanitarios, y prestamos mucha atención a las noticias que nos hablan de los avances en la investigación sobre posibles tratamientos y vacunas. Creo que nuestra sociedad había olvidado qué era lo verdaderamente importante y en qué debemos centrar nuestros recursos.

Me gustaría señalar la gran labor vocacional de nuestro sanitarios, tanto de la sanidad pública como privada, que se están dejando literalmente la piel para salvar vidas con unas condiciones y medios que sacarían los colores a la mayoría de nuestros dirigentes. Quisieron hacernos creer que había dos tipos de sanidad, una pública y otra privada, pero en los momentos adversos se ve que los profesionales cooperamos y colaboramos en una única dirección sin importarnos los ideales políticos. 

Creo que esta situación servirá para replanteárnoslo todo y  que cuando pase deberían tomarse medidas para que los errores que se están cometiendo no vuelvan a producirse nunca más.

Carta a los residentes: no tengáis miedo… pero nada será igual a partir de ahora

Jefe de Servicio de Oftalmología del Clínico de Madrid, Julián García Feijoo es además secretario general de la Sociedad Española de Oftalmología y vicesecretario de Asomega. Comparte con nosotros la carta que acaba de dirigir a sus residentes en la que les advierte de que el miedo ante lo que estamos viviendo es normal, pero necesariamente controlable; que la falta de medios o formación específica no exime a los médicos de sus obligaciones; que las excusas y quejas no tienen cabida ahora; y que en sus manos está cambiar el mundo, pero para mejor.

“Hola a todos.

En primer lugar, muchas gracias a todos por vuestro esfuerzo estos días. He escrito esta carta con algunas reflexiones que espero os ayuden. La situación empeorará a lo largo de las próximas semanas, por lo que es importante que todos colaboremos como podamos/nos manden.

Debemos cuidarnos, no asumir riesgos alegremente, pero también asumir nuestra responsabilidad. Lo siento, pero es asi. Como os comenté durante el fin de semana Informadme de cualquiera que tenga FR o bien esté al cuidado de personas de riesgo y de cualquier cambio en este sentido. Entre todos superaremos esta crisis. 

Para los que dudáis, para los que tenéis miedo, para todos…

Miedo. Poned la situación en perspectiva, se conoce la mortalidad por los grupos de edad. Mirad la columna de 20-30. De todas maneras, entiendo que tengáis miedo, dudas, todos lo tenemos yo el primero. Pero no se os pide que no lo tengáis, se os pide que lo controléis, que, a pesar de tener miedo, cumpláis con vuestra obligación. Habéis tomado el juramento Hipocrático, aunque el acto fuera de “chufa” y en su momento no lo pensarais, si tiene un significado. Es vuestro compromiso con la Sociedad, con los pacientes y también con vosotros mismos. El mismo compromiso que, cada uno en su ámbito, aceptan los bomberos, los policías y guardias civiles, protección civil, conductores de ambulancia, militares, los oficiales de un barco… Y el compromiso es importante (y fácil) mantenerlo en una situación normal, pero principalmente hay que cumplirlo en las situaciones de crisis. Imagino que vosotros no pensáis que esos colectivos puedan eludir su responsabilidad en situaciones difíciles (dais por supuesto que el bombero va a apagar incendios incluso en situaciones complicadas porque es su obligación moral), o como la que estamos viviendo ahora mismo. Exacto, eso es parte del pacto que hace que la Sociedad funcione. Reflexionad. Porque nadie en este momento está pidiendo sacrificios extraordinarios, ese puede ser otro asunto. Se pide responsabilidad y que cumpláis con vuestro deber de ayuda a los pacientes y a vuestros compañeros. Se os pide que cumpláis con vuestro compromiso con la Sociedad.

No tenemos medios, desde luego, los políticos son nefastos, todo se ha organizado fatal… Perfecto, podéis decir todo eso, pero en la UCI vuestros compañeros siguen sin EPIs, con máscaras y protectores caseros, ventiladores con apaños para compartirlos entre pacientes, solo tenéis que ver los videos de “bricolaje” que están circulando. Esas quejas son lícitas, hay que hacerlas, pedir responsabilidades, de nuevo yo soy el primero en hacerlo, pero debemos ayudar a los pacientes y compañeros con los medios disponibles.

No podemos hacer nada, no estamos formados. ¿Pensáis que vais a ir a las UCIs? Vais a dar soporte general a pacientes de bajo riesgo. Claro que se pueden hacer cosas, pensad en los pacientes ingresados, solos, sin contacto con su familia, viendo lo que pasa a los pacientes que están a su alrededor, ellos sí que tienen miedo y angustia. Estar allí, escuchar, hacer cualquier cosa por ellos les puede ayudar a sobrellevar la situación. Pensad también en vuestros compañeros, que están agotados, psicológicamente afectados, trabajando en malas condiciones, ellos también tienen miedo, por ellos, por su familia… pero siguen cumpliendo, lo aparcan para tener la cabeza fría delante del paciente. Todos tenéis familiares en situación de riesgo, muchos fuera de Madrid. ¿Creéis que los MIR y FEA de Galicia, Andalucía, País Vasco, Castilla, Cataluña… no tienen las mismas dudas… o miedos? Pero imagino que queréis que vuestra familia esté atendida, que alguien se preocupe por ellos, los escuche, aunque no esté en la UCI. Y si las cosas van mal, que los que los atienden estén en las mejores condiciones posibles. Aquí en Madrid, la gente de mi generación (40-60 años), está desbordada, en primaria atendiendo telefónicamente a miles de pacientes que están en casa, angustiados porque no tienen medios, en los Hospitales, UCIs… quejándose mucho, pero trabajando muchísimo más. Y algunos vemos fríamente lo que viene también, incremento de mortalidad de infartos y patología aguda grave, oncológicos, morbi-mortalidad de crónicos y pacientes quirúrgicos aplazados… Ayudémosles, aunque sea liberándolos de llamadas, charlas con familiares, pacientes en situación estable que necesitan poca cosa, pero hay que darles un soporte mínimo, aunque solo sea que alguien les haga caso, pasar datos de la historia/seguimiento. Eso ya es una labor importante.

No somos héroes, por qué se me exige algo fuera de mi competencia / ”yo no firmé para esto”. Desde luego que no lo somos, héroes son los del CDC y la OMS, que van a atender brotes con un 50-90% de mortalidad y que saben que no pueden permitirse un descuido o accidente o simplemente tener mala suerte. O si queréis los compañeros que están ahora en las UCIs viendo morir a la gente, decidiendo quién entra y quien no, poniendo todo su empeño en ayudar a los pacientes como sea. En todo caso en este momento, siendo personas jóvenes y sanas no creo que asumir los compromisos y responsabilidades sea una heroicidad.  De nuevo perspectiva, nadie os está pidiendo ir a la guerra. Como os decía arriba mirad las estadísticas, tenéis más probabilidades de morir por un accidente de coche. Y en esta crisis hay muchísimas personas que están respondiendo y cumpliendo con su deber, y que no tienen la responsabilidad que tenéis vosotros, muchos de ellos sí que “no firmaron para esto” desde la cajera del supermercado donde hacéis la compra, hasta los transportistas, limpiadores, gente que trabaja en distribución y logística, agroalimentación, la policía, guardia civil, militares…

No podéis fallar a las personas que confían en vosotros, pacientes, familiares, compañeros, pero tampoco os podéis fallar a vosotros mismos. Cuando penséis en estos meses dentro de unos años y os preguntéis si cumplisteis o no con vuestra parte, espero que todos podáis decir que sí, porque no os engañéis, todos vais a pasar por situaciones duras de distintos tipos, personales, directas o indirectas, en los próximos meses. Os decía hace un par de semanas que, en los momentos de crisis se conoce lo mejor y lo peor de cada uno, mirad a los demás, pero mirad dentro de vosotros mismos, si no os gusta lo que veis, asumidlo o mejor tratad de cambiarlo.

Quitaos la inmerecida “fama” de ser la generación más preparada, pero que vive en “los mundos de yupi”, egoísta, indolente, malcriada, que no sabe gestionar el NO, de las excusas, que demanda todos los derechos pero le cuesta asumir las obligaciones. Es triste que tenga que escribir esta carta para vosotros y que, en el caso de vuestro espejo, que son los Oftalmólogos del Servicio, todos se han presentado voluntarios para hacer lo que sea, personas con FR, en edad de riesgo, con responsabilidades familiares… De hecho, he tenido que “dar explicaciones” a personas que, por ahora y por esos motivos, he preferido no participen en esas actividades salvo que no quede otro remedio.

Y aunque seáis egoístas y lo que he escrito os dé absolutamente igual o simplemente no me entendáis, ¿con qué cara vais a mirar a vuestros compañeros y amigos en los próximos años si les falláis ahora, o pedirles un favor?

Sed bienvenidos al mundo de los adultos, no sois invencibles, hay miedo e inseguridad, os demandaremos responsabilidad. Ha sido un final abrupto y sin anestesia, pero os hará crecer a todos. Nadie será igual a partir de ahora.

Tenéis 20 años, la edad de cambiar el mundo, por favor cambiadlo para mejor.

Mucho ánimo y gracias por todo,

Un abrazo,

Julián García Feijoo

Felipe Couñago dirige el Máster de Neoplasias Torácicas de la Alfonso X el Sabio

En octubre de este año arranca el Máster de Neoplasias Torácicas de la Universidad Alfonso X el Sabio. Felipe Couñago, miembro de la Junta Directiva de Asomega, es uno de los directores del máster junto a Xabier Mielgo y Juan Carlos Trujillo. La convocatoria es online y consta de 60 ECTS. 

En los aproximadamente dos millones de casos de cáncer de pulmón que se diagnostican al año, la neoplasia es el tipo más frecuente a nivel mundial y una de las principales causas de muerte. Por ello, la oncología torácica es una de las áreas con mayor desarrollo debido a los numerosos cambios que se aplican para mejorar el manejo de los pacientes afectados.

El objetivo se centra en conseguir un “tratamiento individualizado” para cada paciente. Con ese fin, los programas de detección precoz y los avances científicos combinados con la prevención primaria han demostrado su efectividad en la reducción de la mortalidad gracias al diagnóstico temprano.

Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova, es coordinador del Grupo Oncológico Español de Cáncer de Pulmón, además de miembro de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica y jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

Asomega Muller y Asomega Nova, apuestas inmediatas de la asociación

María Rodríguez al frente de Asomega Muller y Felipe Couñago como responsable de Asomega Nova serán las caras visibles de dos de los proyectos estratégicos más sólidos de la entidad de cara al futuro inmediato.

La Junta Directiva de la asociación avaló las propuestas de ambos para sus respectivas secciones, que se concretarán en el desarrollo de contenidos específicos en la web y en la promoción de iniciativas para dar visibilidad a socios de los dos colectivos.

Rodríguez expuso un detallado plan de comunicación que se materializará en la creación para la web de contenidos específicos: entrevistas con mujeres relevantes del ámbito de la sanidad y la ciencia. El objetivo de Asomega Muller es reflejar la capacidad de liderazgo de la mujer y su aportación desde puestos de responsabilidad al progreso de los diferentes campos en los que se implica.

De izquierda a derecha, de pie: Adolfo de la Fuente, Aniceto Charro, Ramón Cadórniga, Ana Pérez Domínguez, José Antonio Gegúndez, Inmaculada Ramos, Julián García Feijoo. Agachados: Esther Barreiro, Julio Ancochea, Ramón Mel y Felipe Couñago.

Couñago, por su parte, que además acaba de tomar posesión como nuevo tesorero de Asomega, reivindicó el papel de los jóvenes en una entidad como esta. También resaltó todo lo que la asociación puede aportar a profesionales que están dando los primeros pasos en su carrera y pueden encontrar aquí un ámbito de relaciones de primer nivel, así como un altavoz a sus propuestas e iniciativas. Todo ello será la base y el motor de Asomega Nova.

Becas Asomega

La reunión de la Junta Directiva también dio pie a poner sobre la mesa la revitalización de uno de los proyectos más queridos en Asomega: la convocatoria de becas para residencias cortas en el extranjero destinadas a estudiantes gallegos de Medicina. La experiencia, que ya se desarrolló con notable éxito hace unos años, volverá a hacerse realidad en un futuro próximo, según explicó el presidente, Julio Ancochea.

En concreto, explicó que ya está en marcha la creación de las primeras Aulas Asomega fuera de nuestras fronteras, con sus correspondientes tutores -médicos gallegos de primer nivel mundial- que se encargarán de dirigir y llevar el proyecto a buen puerto. La primera de estas convocatorias, cuyo destino será EEUU, se conocerá en los próximos meses.

Comida de verano de Asomega

La Junta Directiva también planteó la organización este mismo año de un evento presencial destinado a reflexionar sobre cronicidad, dependencia y envejecimiento saludable. Para ello se contará con la participación de instituciones públicas y de las sociedades médicas implicadas en el abordaje de estas cuestiones.

Además, se votó que la Comida de Verano 2020 se celebre en Allariz el próximo 6 de agosto. Manuel Solla, presidente de la Fundación SEMG Solidaria y médico en el centro de salud de la mencionada localidad, será por parte de Asomega el anfitrión de lujo para esta cita.

Por otra parte, se decidió que Francisco García Río pasará a presidir el Comité Científico de Asomega, en el que también se integrará Pilar Rodríguez Ledo. Ana Pérez Domínguez y Ana Fernández-Teijeiro se involucrarán en Asomega Muller y, por último, Asomega Internacional contará con el trabajo de Esther Barreiro y Ramón Mel.

Además, por unanimidad se decidió que la próxima Insignia de Oro de Asomega se otorgará a José Ramón Ónega, delegado de la Xunta en Madrid y responsable de la Casa de Galicia en la capital, que tan bien ha acogido siempre las actividades de la asociación.

Alberto García-Basteiro, responsable del Grupo de Tuberculosis de la European Respiratory Society

Alberto García-Basteiro estudió en Santiago y se especializó en Medicina Preventiva y Salud Pública en el Clínic de Barcelona. Completó su formación con dos másteres en la LSHTM de Londres y la Autónoma de Barcelona y con estancias en Costa Rica y otros países centroamericanos y africanos. Pedro Alonso, director del programa mundial de malaria de la OMS, le propuso incorporarse al CISM fundado por él en 1996.

Alberto García-Basteiro durante su participación en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos de Asomega.

El año pasado fue elegido como el mejor investigador joven del mundo de menos de 35 años en su área, distinción que otorga la Unión Internacional contra la Tuberculosis y las Enfermedades Hereditarias.

Su curriculum se redondea ahora con el nombramiento como chair del Grupo de Tuberculosis de la ERS (European Respiratory Society).

Visibilidad para la TB

Según explica el propio Alberto García-Basteiro, el nombramiento es para el periodo que va de septiembre de este año a septiembre de 2023.

“La idea es coordinar las actividades de la sociedad en temas de tuberculosis en colaboración con grupos europeos que son activos”, señala. Se trata de dar la máxima visibilidad a esta enfermedad y a su congreso anual (el mas grande en enfermedades respiratorias del mundo), así como a “cuestiones de investigación, guías clínicas y otras cuestiones técnicas y académicas”.

El año pasado participó en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos organizado por Asomega, donde habló de tuberculosis en África y ofreció algunos datos muy reveladores: se dan 800 casos por cada 100.000 habitantes en esta zona del mundo, lo que “es una barbaridad en una enfermedad que se puede curar“.

“Si consiguiéramos eliminar la pobreza extrema y expandir más sistemas de protección social, en el año 2035 podríamos reducir la prevalencia de la tuberculosis en más de un 84 por ciento. No es solo una misión del sector salud, trasciende este sector”, añadió.

Couñago: “La gente joven aporta a Asomega el toque necesario de frescura, entusiasmo e innovación”

El dr. Felipe Couñago es licenciado en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela y  doctorado sobresaliente Cum Laude por la Universidad Europea de Madrid. Realizó su período de formación en el Hospital de La Princesa de Madrid y completó su formación en técnicas avanzadas de radioterapia en el Hospital Princess Margaret de Toronto (Canadá).

En la actualidad, es jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, además de trabajar en el Hospital La Luz. Es profesor colaborador en la Facultad de Medicina de la Universidad Europea de Madrid y coordinador del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GOECP) de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR). Ha presentado más de 70 comunicaciones a congresos nacionales e internacionales. Ha publicado más de 20 artículos científicos en revistas internacionales indexadas y es revisor y editor de varias revistas internacionales, así como investigador principal en varios ensayos clínicos relacionados con el cáncer de próstata y el cáncer de pulmón.

Recientemente se ha incorporado a Asomega para integrar y potenciar el área Asomega Nova, una apuesta firme de la actual Junta Directiva y del Comité de Honor para construir juntos el futuro de la entidad. Esta iniciativa aglutinará a la savia más nueva de la asociación, jóvenes profesionales sanitarios gallegos que comparten el amor por la Medicina y la pasión por Galicia.

Como investigador que en su trayectoria ha tenido experiencia fuera de Galicia y fuera de España, ¿ha sentido esa especial relación que el gallego mantiene con su tierra por lejos que esté y que constituye una de las bases de la existencia de Asomega?
Constantemente. Tras 15 años trabajando en Madrid, el amor, los sentimientos, la “morriña” y la pasión que siento hacia Galicia y hacia todo lo “gallego” continúan intactos. De hecho, he de decir que cada año que paso fuera de Galicia el deseo de estar en contacto con mi tierra, con su gente, con sus costumbres… aumenta.

¿Cómo definiría el proyecto de Asomega Nova el doctor Felipe Couñago? ¿Qué aporta este área al conjunto de la asociación?
Asomega Nova creo que es la forma de continuar con el legado de los socios fundadores de Asomega. Es necesario que la gente joven se vaya incorporando e implicando en la asociación, para que ésta pueda continuar con su andadura en el futuro. Creo que, además, la incorporación de la gente joven puede aportar ese toque necesario de frescura, energía, ilusión, entusiasmo e innovación que son elementos imprescindibles para el presente y futuro de Asomega.

Asomega Nova parecería que navega contra la corriente: busca la participación y la implicación colectiva de la gente más joven, teóricamente más reacia a involucrarse en este tipo de proyectos. ¿Qué le supone a un joven sanitario sumarse a esta iniciativa?
En mi caso, el sumarme a Asomega supuso ilusión, encuentro y reencuentro, sentimiento, emoción y pasión. Para todos aquellos que amamos la Medicina y amamos Galicia, Asomega es la manera perfecta de canalizar estos dos conceptos y afectos.

¿Qué proyectos concretos se plantea Asomega Nova para iniciar su andadura?
Lo fundamental en estos momentos es dar a conocer a la gente joven la existencia de Asomega, sus valores, su utilidad, su relevancia y su impacto en la sociedad. Es necesario conseguir atraer a la juventud para que se involucre en este proyecto. Para ello es imprescindible una gran labor divulgativa y publicitaria. En este sentido tanto los medios de comunicación ordinarios como las redes sociales juegan un papel esencial para mostrar a Asomega como un proyecto atractivo, al cual quieran unirse los jóvenes.

Como gallego y sanitario, ¿cómo afronta Felipe Couñago el próximo Encontro Mundial de Asomega? ¿Qué cree que va a suponer para la sanidad gallega en su conjunto?
Creo que el “Encontro” va a suponer un auténtico hito histórico en  Galicia y en la medicina gallega. Será una oportunidad única para establecer puentes de unión, canales de comunicación, y compartir distintos puntos de vista entre todos los médicos gallegos del mundo. Será una excelente oportunidad para que la medicina gallega dé un salto cualitativo y cuantitativo en calidad, excelencia, investigación, gestión e innovación.

Julio Ancochea define Asomega como “un sentimiento compartido” y aboga por conjugar sentimiento, rigor y pasión, afectos y conceptos. ¿Comparte esta visión?
Totalmente de acuerdo. Asomega es el cruce de caminos entre la Medicina que es el cuidado integral del paciente, la dedicación, el rigor, el esfuerzo, la constancia… y Galicia, que es el humanismo, el sentimiento, la emoción y la pasión por la tierra que nos vio nacer y crecer.

Eiros: “Se aprende mucho de la experiencia de los que dedican esfuerzo a Asomega“

Residente de primer año en el Hospital de La Princesa de Madrid, José María Eiros es un buen ejemplo de los más jóvenes que ven en Asomega un entorno propicio para lograr un desarrollo profesional pleno sin olvidar la pasión por la tierra de origen.

José María Eiros

¿Por qué te has asociado a Asomega?
Fundamentalmente por razones familiares y afectivas. Soy hijo y nieto de gallegos por mi rama paterna y he vivido Galicia desde la infancia. Mantengo vínculos familiares estrechos con personas entrañables que nos han cuidado, educado… y que son gallegos.

Ya en el Grado he residido en dos ciudades diferentes de fuera de Galicia y ahora vivo en Madrid. En todos los lugares va despierta en mí una sensibilidad ante lo galaico que desde la actividad clínica se concreta en la empatía que mantienes con las personas vinculadas de un modo u otro con nuestra tierra.

¿Qué crees que puede aportar a Asomega un joven sanitario como José María Eiros?
Tal vez nos aporte más Asomega a nosotros… Personalmente estoy empezando y poco puedo aportar. Lo propio de la juventud es el ímpetu, la ilusión, entusiasmo… que son facetas muy vinculadas al “xeito” propio del ser gallego. En lo que pueda trataré de ayudar con el ánimo de construir y difundir Galicia entre colegas. Se aprende mucho de la experiencia de los que han dedicado y dedican esfuerzo a la Asociación.

¿Asistirás al Encontro Mundial? ¿Qué esperas de esta cita?
Soy residente de primer año, y por ello dependo de mis compañeros y jefes para cuadrar las obligaciones con las fechas.

Me parece muy interesante en el programa la presencia de médicos gallegos que son primeras figuras en sus especialidades en el panorama mundial. Me gustaría poder escuchar sus testimonios y convivir con personalidades tan relevantes que en su época tuvieron decisión y valentía para ejercer lejos. Al igual que lo han hecho miles de gallegos a lo largo de la historia. El Encontro es un foro en el que también será factible entablar relaciones entre nosotros.

Sentirte vinculado a Galicia es como una capacidad transversal que impregna la vida en su conjunto y el ejercicio de la Medicina resulta un ámbito privilegiado para comprobarlo en el día a día, y eso desde el centro de Madrid…