Técnica pionera en Galicia para corregir el astigmatismo en cirugía de cataratas

El Instituto Oftalmológico Quirónsalud A Coruña aplica una nueva tecnología (Verion) pionera en Galicia, que a través de un sistema guiado intraoperatorio digital permite corregir diversos problemas oculares en una misma intervención mejorando la precisión y disminuyendo el tiempo de la cirugía.

Emanuel Barberá, miembro de Asomega Nova y coordinador del instituto, explica que se trata de “un sistema asistido de corrección del astigmatismo asociado a la cirugía de la catarata mediante una nueva tecnología digital que guía al cirujano durante todo el procedimiento para implantar la lente”.

El método convencional consiste en desplazar al paciente, hacerle unas marcas en el ojo, llevarlo nuevamente a quirófano y utilizar esas marcas como guía para implantar la lente. “Con el método digital nos ahorramos esos pasos ya que las guías se proyectan sobre el ojo durante la operación sin necesidad de marcado ni desplazamientos“, explica Barberá. Añade que la consecuencia inmediata de aplicar esta técnica es el ahorro de tiempo, “esencial hoy en día debido a la alta presión asistencial y los partes quirúrgicos cada vez más abultados”. Aunque hay otro efecto mucho más relevante: el método digital resulta “ligeramente más preciso que el manual, debido a que no está sometido al error en el proceso de marcado”.

Estudio

La cirugía consiste en sustituir el cristalino que ya no consigue realizar el enfoque por una lente que corrige todos los defectos de graduación del paciente incluyendo el astigmatismo. La cirugía dura unos diez minutos por cada ojo, se realiza de forma ambulatoria y con anestesia local y la recuperación suele ser rápida.

La experiencia de uso de esta técnica se ha reflejado en un artículo publicado en el Journal of Cataract & Refractive Surgery (JCRS). Emanuel Barberá explica que en él se reflejan los resultados de un estudio comparativo entre dos grupos de pacientes que presentan cataratas y astigmatismo utilizando un método manual o convencional frente al guiado digitalmente utilizando Verion.

“Al ahorrar dos minutos en cada procedimiento se pueden realizar más cirugías por parte quirúrgico, sobre dos por hora con el método manual frente a tres con el método Verion, lo que se traduce a lo largo de una jornada quirúrgica de cinco horas en cinco cirugías más, al tiempo que se mejoran los resultados visuales del paciente”, explica.

El experto asegura que la técnica en cuestión supone un avance más en un proceso de mejora continuo desde que se empezaron a practicar este tipo de cirugías a mediados del siglo pasado. Afirma que “hoy esa lente la podemos utilizar para la corrección de todos los defectos de refracción como miopía, hipermetropía y astigmatismo, incluida la presbicia”. 

Recuerda que cuando empezó la presión asistencial era mucho menor y solo se realizaban cinco cirugías al día, pero con la particularidad de que eran intervenciones reclamadas por los pacientes porque ya no veían casi nada, con ingreso hospitalario y al principio anestesia general. Hoy solo requieren anestesia tópica, se pueden hacer hasta diez por parte quirúrgico duran en torno a 10 minutos son ambulatorias y sin sutura

Profesionalizar al tutor y darle más tiempo para su labor docente, claves de mejora

El presidente de Asomega, Julio Ancochea, ha dejado claro en la presentación del segundo webinar de la serie “Profesionales de la Sanidad 2030” de Asomega Nova el objeto de esta sesión: analizar la relación entre las figuras del residente y el tutor “en un año tan complicado por la supresión de rotaciones, la polémica por el nuevo sistema de elección MIR y por todas las dificultades ligadas a esta pandemia”.

Como ha recordado, “formadores y médicos en formación son piezas clave de nuestro sistema, que se jacta de contar con un esquema de formación sanitaria especializada de altísimo nivel”. En este sentido, ha recordado que “la exigencia, el aprendizaje desde la práctica y la plena integración de los nuevos profesionales en equipos operativos son, quizás, algunos de sus puntos fuertes”.

Para hablar de todo ello Asomega Nova ha convocado, bajo la moderación de Paula Peleteiro, a un grupo de profesionales representativos de las dos figuras objeto de análisis en esta cita. En concreto, tres tutoras (de Neumología, Urgencias y Atención Primaria) y tres MIR (de Urología, Neumología y Oncología) que tras una hora de intercambio de impresiones, experiencias y reflexiones, han concluido una serie de puntos que la moderadora ha expuesto al final del webinar. Las claves son las siguientes:

  • Existe un déficit de formación claro en la pandemia, reflejado por ejemplo en la supresión -o, como mínimo, alteración- de rotaciones y sesiones clínicas.
  • Cabría plantearse una prolongación del periodo de residencia por las circunstancias vividas, pero estudiando caso por caso.
  • La pandemia nos ha hecho a todos crecer como personas: hay que quedarse con lo bueno.
  • Hay que profesionalizar la figura del tutor: incentivarle económica y/o profesionalmente y facilitarle más tiempo para relacionarse con sus residentes.
  • El sistema de elección MIR propuesto inicialmente para este año fue un completo desacierto. 

Esther Barreiro: “La parte investigadora te va a hacer mejor médico”

Neumóloga del Hospital del Mar de Barcelona, investigadora del IMIM y miembro de la Junta Directiva de Asomega, Esther Barreiro destaca que la pandemia favoreció que se creara “un clima de colaboración, nadie se planteó ‘esto no me toca’, al menos en el periodo álgido”. 

Explica que “nuestros residentes de Neumología aprovecharon la coyuntura de que prácticamente todo el hospital estaba dedicado a Covid y han tenido un entrenamiento forzado, pero interesante. Quizá han perdido algunas rotaciones de tipo función pulmonar o cirugía torácica, pero el entrenamiento del paciente crítico, básico en Neumología, no ha estado tan mal, se han visto impelidos a manejar este tipo de paciente porque no había manos”.

Insiste en la idea de que hay que motivar a los residentes, sobre todo ahora que las circunstancias nos han llevado a una situación insólita que no sabemos si se repetirá en el futuro. Para ello considera imprescindible que los médicos en formación conozcan la investigación. Entiende que durante la residencia lo prioritario es tratar enfermos, pero deben saber que existe la investigación: “Con una visión de la parte investigadora vas a entender mejor la patología y sus mecanismos, lo que seguro te va a llevar a ser mejor médico. Tratamos enfermos, no enfermedades, y los protocolos están solo para estas, pero muchos se salen de protocolo y es necesario tener ese conocimiento”.

Tutoras de especialidades “peculiares”

Ana Bello en Atención Primaria y Beatriz Martínez Barreira en Urgencias han representado en esta mesa dos visiones de la tutoría de residentes con unas características diferenciadas a las del grueso de especialidades. 

Martínez Barreira explica que la figura de tutora en el Servicio de Urgencias es más amplia que la del tutor que tiene dos o tres residentes porque por sus manos pasan hasta 70 médicos en formación “a los que muchas veces no les gusta nada la urgencia, por lo que es una figura especial. Echo en falta tener tiempo para estar más con ellos, evidentemente no puedes formar a los 70 y delego en mis compañeros”.

Su reivindicación la tiene meridianamente clara: “Pediría tiempo y que se reconozca la figura del tutor. Si estuviese más reconocida y valorada profesionalmente tendríamos más poder y podríamos ayudar mejor a los residentes”, afirma.

Ana Bello, por su parte, señala que las rotaciones en Familia son breves por muchos servicios hospitalarios, pero sí han perdido ocasiones de ver patologías “porque al haber menos actividad asistencial ordinaria han dejado de ver pacientes crónicos y de trabajar en consultas externas o plantas del hospital”. 

A eso se añade las especiales circunstancias en que se ha vivido la pandemia desde la Atención Primaria: “En los residentes aprecié mucho estrés, mucha frustración. Lo que más les chocaba era la modalidad de consulta telefónica, los descolocó muchísimo el tener que hacer de filtro, algo desconocido porque en Primaria las puertas estaban abiertas siempre. Aun así, me sigue pareciendo que fue un aprendizaje, aunque duro para todos”.

Respecto a la calidad de la enseñanza que se imparte, se muestra crudamente sincera: “No sé si la docencia realmente tiene ese nivel de excelencia que se pretende. Tampoco creo que sea mucho peor que en otros sitios pero no creo que esté priorizada por la Administración. Todos ponemos buena voluntad, pero no sé si es tan notoria y excelente como nos gustaría”. Para asegurar su calidad también reclama tiempo, incentivos y agendas bien dimensionadas.

Los residentes reclaman más contacto con sus tutores

¿Y qué opinan los residentes? Los tres participantes en esta mesa han coincidido básicamente en sus apreciaciones, que se resumen en demandar, sobre todo, un acceso más fácil y prolongado a sus tutores, una relación más fluida con ellos para lo que entienden que éstos necesitarían disponer de más tiempo.

José María Eiros, residente de Neumología en el Hospital de La Princesa de Madrid, lo ha resumido en tres puntos:

  • Disponibilidad, cercanía, tener 10-15 minutos cada dos semanas al menos para tomar un café y conversar.
  • La confianza con los tutores para poder charlar y conversar sobre todas las rotaciones, aspectos a mejorar y a exigir por su parte.
  • Consecuencia de lo anterior, aprender de su ejemplo, a nivel profesional y humano, sobre el trato con los pacientes y compañeros de trabajo.

Por su parte Martín Pérez Martelo, residente de Oncología del CHUS, reconoce que en general sí hay implicación por parte de los tutores, aunque también echa en falta “que dispongan de un día cada cierto tiempo para dedicarse exclusivamente a la tutorización de residentes”. 

En el mismo hospital es residente de Urología Antonio Fernández Yáñez, que explica cómo la pandemia ha afectado a su servicio al suprimirse prácticamente en su totalidad la cirugía de patología benigna y, en la parte clínica, al suspender temporalmente las sesiones clínicas. Ha explicado que, desde su punto de vista, debería plantearse individualmente la posibilidad de ampliar el periodo de formación para atender a aquellos residentes que se han visto afectados de forma especial por las circunstancias, como los que tenían previstas estancias en el extranjero, por ejemplo.

Respecto a la experiencia de la pandemia, José María Eiros ha asegurado que, a pesar del déficit de formación que ha traído consigo y de la dureza de la situación, estos meses han sido positivos “a nivel humano, de compañerismo. Ha sido una experiencia que esperemos que sea única, pero nos ha aportado mucho en valores”.

5 de julio, 17 h.: “La relación entre residentes y tutores”

En un año complicado por la supresión de rotaciones, la polémica por el nuevo sistema de elección MIR y por todas las dificultades ligadas a la pandemia, sentar a la misma mesa -aunque sea virtualmente- a residentes y tutores promete un debate y un intercambio interesante de pareceres y puntos de vista.

         

El segundo webinar de Asomega Nova se dedicará a analizar la relación entre estas dos figuras. Formadores y médicos en formación son piezas clave de nuestro sistema, que se jacta de contar con un esquema de Formación Sanitaria Especializada de altísimo nivel. La exigencia, el aprendizaje desde la práctica y la plena integración de los nuevos profesionales en equipos operativos son sus puntos fuertes.

Pero, ¿cómo se ha visto alterada la formación especializada durante la pandemia? ¿Debería plantearse una prolongación del periodo de formación de los residentes afectados por esta situación excepcional? ¿Está suficientemente reconocido el papel del tutor? ¿Qué va a pasar con el sistema de elección MIR?

Estas y otras cuestiones se abordarán en el webinar que, introducido por Julio Ancochea, presidente de Asomega, y moderado por Paula Peleteiro, contará con la participación de:

    • Esther Barreiro: neumóloga del Hospital del Mar de Barcelona e investigadora del IMIM, ha sido editora de ‘Archivos de Bronconeumología’ y lo será a partir del 1 de enero de 2022 de ‘ERJ Open Research‘.
    • Ana Bello Souto: tutora de residentes de Atención Primaria en Lugo. Acaba de recibir una mención honorífica en la I Beca de Medicina Rural Asomega – SEMG. 
    • José María Eiros, residente de Neumología del Hospital de La Princesa.
    • Antonio Fernández Yáñez, residente de Urología del CHUS.
    • Beatriz Martínez Barreira, tutora de residentes de Urgencias.
    • Martín Pérez Martelo, residente de Oncología del CHUS.

Profesionales de la sanidad 2030

El primer webinar de Asomega Nova, dentro de la serie “Profesionales de la sanidad 2030”, que se celebró el pasado 14 de junio, se centró en analizar la carrera de investigador en España. Trató de responder preguntas como si investigar en España es penar, las posibilidades reales de un joven estudiante de Medicina, Biología, Farmacia… de dedicarse a la investigación aquí, etc. 

Para ello se contó con un plantel de ponentes de primerísimo nivel, empezando por su moderador, Felipe Couñago, coordinador de Asomega Nova. Los participantes fueron Pilar Rodríguez Ledo, ganadora del Premio Nóvoa Santos; Francisco García Río, vicepresidente de Asomega; Luis Paz Ares, presidente de Aseica; Eduardo López Collazo, director del IdiPAZ; y Laura Torrado, investigadora del Lucus Augusti.

Puedes acceder al resumen de aquella sesión en esta noticia, aunque si prefieres recordar las intervenciones de los participantes, entra en el canal de YouTube de Asomega.

Couñago: “Asomega es corazón, la combinación de amor por Galicia y por la Medicina”

El programa “Fórmula Salud” que presenta en Onda Madrid Alipio Gutiérrez ha contado con la presencia de Felipe Couñago, miembro de la Junta Directiva de Asomega y coordinador del equipo de trabajo Asomega Nova.

Felipe Couñago tras la entrevista en Fórmula Salud.

En una interesante entrevista el doctor Couñago se ha extendido sobre cuestiones relacionadas con su especialidad, haciendo especial hincapié en la labor de cuidado y acompañamiento que inevitablemente ha de ir ligada a su actuación como médico dadas las situaciones de incertidumbre y soledad en que se encuentran los pacientes a los que trata. En definitiva, ha hablado de la necesaria humanización de la práctica médica.

“Desde el Grupo de Cáncer de Pulmón de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica que yo coordino estamos participando en diferentes iniciativas junto con los pacientes oncológicos y de ahí aprendemos a tratar mejor a la persona que sufre este mal y que muchas veces suma al miedo por la enfermedad el estigma de sentirse culpable”, ha afirmado.

También se ha referido a los relevantes avances tecnológicos que ha experimentado su especialidad en los últimos años que han permitido, por ejemplo,  que hoy haya cánceres “como el de próstata, estadios iniciales de pulmón o de vejiga que se pueden curar sólo con radioterapia o combinándolo con quimioterapia, pero sin cirugía”. 

Ha añadido que “la radioterapia está presente en el 40% de las curaciones del cáncer y es necesaria en más del 60% de los pacientes con cáncer”. Datos por los que considera más que necesario seguir investigando en este campo; “Sería ideal que se invirtiera más en radiogenómica que aportaría más precisión para mejorar los tratamientos”, afirma.

Asomega y los sentimientos

Respecto a su pertenencia a Asomega, Felipe Couñago asegura que una de las cosas que más le llamaron de la entidad cuando llegó fue constatar que “hay mucho talento gallego esparcido por el mundo“. Destaca, por ejemplo, al presidente Julio Ancochea, “jefe de Neumología de La Princesa, que ha sido y es presidente de todo, hasta de su sociedad científica, pasando por la presidenta de la Sociedad de Oncología Pediátrica, Ana Fernández-Teijeiro, hasta el mundo de la Oftalmología, con Julián García Feijóo, etc. Hay talento por todas partes y talento fuera de España también, con la escuela oftalmológica inglesa, Burguera en EEUU…”.

En cuanto a su visión de la entidad, Couñago es rotundo: “Asomega es corazón. Asomega es la combinación del amor que tenemos por Galicia y el amor que tenemos por la Medicina. En palabras del presidente, el doctor Ancochea es ciencia, arte, valores y sentimiento, lo que comparto completamente”.

Y desde esa confluencia de visiones de Asomega, la Medicina y Galicia, Felipe Couñago lidera el proyecto Asomega Nova, “la parte de la asociación de médicos más jóvenes, porque toda entidad debe apostar por los más jóvenes para que pueda seguir teniendo presente y futuro. Ya tenemos especialistas de distintos ámbitos como la Oncología Médica, Radioterápica, la Cirugía, la Oftalmología, etc., y acabamos de empezar una serie de webinars de Asomega Nova, el primero de ellos sobre la carrera investigadora en España“. 

El santiagués Andrés Rodríguez Lorenzo, premiado por la Sociedad Europea de Cirujanos Plásticos

Promocionar la excelencia en el campo de la Cirugía Plástica en Europa y reconocer logros pioneros en la especialidad son los fines centrales del Premio Hans Anderl que concede la Sociedad Europea de Cirujanos Plásticos a profesionales de la especialidad menores de 50 años. Este año el ganador es el cirujano santiagués Andrés Rodríguez Lorenzo, jefe clínico del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Universitario de Upsala, por su trabajo en este centro sueco en el que lleva once años ejerciendo.

Andrés Rodríguez Lorenzo

Andrés Rodríguez Lorenzo

Según ha dicho el galardonado en una nota de prensa difundida por su propio hospital, “estoy muy feliz y agradecido de poder trabajar con un grupo fantástico de compañeros que forman un equipo de cirugía plástica muy fuerte. Este premio refleja la cultura de vanguardia que ha existido en nuestra clínica desde hace muchos años y el apoyo de la organización para desarrollar una atención altamente especializada en cirugía plástica”. 

El premio refleja las contribuciones internacionales de Rodríguez a la cirugía plástica, incluyendo estudios en trasplante facial, entrenamiento en microcirugía, reconstrucciones complejas del área de la cabeza y el cuello y paresia facial (debilidad o parálisis de los músculos mímicos faciales).

Andrés Rodríguez Lorenzo participó en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos que organizó Asomega en Santiago. Recordamos aquí su intervención:

Tras conocerse la concesión del premio, el diario “La Voz de Galicia” ha contactado con el doctor Rodríguez Lorenzo. En el siguiente enlace, pinchando sobre la imagen, puede acceder al pdf de la información. En la entrevista concedida a este periódico el médico gallego describe su trayectoria desde que empezó a ejercer en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, explica el significado de este premio y detalla brevemente en qué consiste su trabajo:

Entrevista al doctor Rodríguez Lorenzo en La Voz de Galicia

Entrevista al doctor Rodríguez Lorenzo en La Voz de Galicia

Más investigación para tener mejores profesionales

El primer webinar de Asomega Nova, dentro de la serie “Profesionales de la sanidad 2030”, se ha centrado en la carrera de investigador en España. ¿Investigar en España es penar? ¿Qué posibilidades reales tiene un joven estudiante de Medicina, Biología, Farmacia… de dedicarse a la investigación aquí?

Para responder a estas y otras cuestiones un grupo de profesionales de primerísimo nivel moderados por Felipe Couñago, coordinador de Asomega Nova, han charlado sobre la situación del científico en nuestro país. En la presentación el presidente de la entidad, Julio Ancochea, ha señalado que Asomega está orgullosa de su historia pero mira al futuro y apuesta por él, de ahí este empeño por hacer de Asomega Nova un entorno de intercambio, de reflexión, de pensamiento.

En el coloquio posterior se han puesto sobre la mesa algunas cuestiones centrales en las que todos coinciden:

  • La situación en España ha mejorado notablemente gracias a la creación de estructuras como los institutos de investigación sanitaria ligados a hospitales.
  • El trabajo del investigador tiene un enorme componente voluntarista: suele ir ligado al desempeño de labor asistencial y no siempre se reconoce.
  • Las trabas burocráticas resultan frustrantes y desmotivadoras.
  • Pero el crecimiento personal, la experiencia que se adquiere y el reto intelectual que comporta hacen de ello una actividad enormemente gratificante.
  • Generar preguntas y buscar respuestas nos hace mejores profesionales.

Las voces de los participantes

Luis Paz Ares

Esto de investigar, al menos en el seno del SNS, nunca necesariamente ha tenido todos los credenciales de ser un trabajo. Se refleja en que en las líneas de producción de un servicio la investigación es como un aditamento, como un adorno, más que la línea principal de producción. Es muy importante pero nuestra sociedad aún no se lo cree del todo. Aunque hemos avanzado bastante y la valoración afortunadamente ha mejorado.

Una de las cosas fantásticas de que se hayan creado estos institutos de investigación sanitaria es que probablemente sea una gran fuente de cultura científica que inunda los hospitales. Y seguro que dentro de 20 años cuando haya más ciencia esto será incluso mejor. Cuando sales del hospital al hospital de enfrente ya aprendemos muchas cosas. Si además tienes la suerte de ir a una cultura diferente, que muchas veces afrontan la medicina o la ciencia desde otra perspectiva seguro que nos va a ayudar a mejorar. Y si luego tenemos suerte de volver a incorporar ese caudal científico más maduro será aún mejor. Siempre que sea salir fuera a centros de excelencia es bueno para todos.

Es importante que poco a poco vayamos forjando un pathway para el médico investigador. Que en un servicio con 20 o 30 médicos los haya asistenciales muy buenos, otros que hagan muy buena investigación clínica, otros que cooperen con otros grupos y otros que deben dirigir su propio grupo y dedicar a lo mejor solo dos días a la semana a la asistencia.Así los futuros médicos saldrán con una buena cultura científica.  

Siendo médico, si investigas serás mejor médico. Por otro lado, tienes una causa muy buena y es que no pones todos los huevos en la misma cesta. Todos hablamos del burnout, creo que tener tu espacio para la investigación es una buena válvula de escape para seguir con ganas. La investigación te motiva a lo largo de tu vida. Además, damos oportunidades extra a los pacientes. Tú aprendes investigando y en el proceso de investigación los pacientes tienen oportunidades adicionales y eso es muy bueno.

Francisco García Río

Quiero transmitir un mensaje positivo: investigar en el ámbito de ciencias de la salud o de biomedicina tiene muchos elementos de interés. Es muy divertido, un verdadero reto intelectual y por tanto constituye un estímulo constante. Si os dedicáis a la investigación desde luego no vais a tener una tarea rutinaria, un trabajo ingrato o pesado. Tendrá por supuesto sus momentos, pero todo esto conlleva un gran enriquecimiento. En esta actividad tenemos elementos muy útiles como estar sometidos a un proceso de evaluación permanente y continuo, que es importante para modular nuestra modestia y para regular los egos a veces disparados. Si tenéis interés vale la pena que afrontéis este reto porque tiene más elementos positivos que limitaciones a corto plazo.

Los políticos son reflejo de la sociedad, dicen lo que creen que a la sociedad le gusta oír. El cambio por tanto dependerá más de la demanda social. Con respecto a que tengamos muchos científicos en el extranjero, refleja una situación económica que llevamos tiempo atravesando. El problema no está en irse al extranjero sino en no contar con un sistema de retorno o de captación de recursos que sea adecuado y esto pasa por que la sociedad convenza a los políticos de que hay que invertir más. Esto va acompañado por unas estructuras rígidas que no lo permiten, creo que en algunos ámbitos adquiere matices de burocratización que habría que controlar. En el fondo tendríamos que trabajar por revertir algunas visiones generales como la visión endogámica, la falta de movilidad, el miedo a lo foráneo, etc. Arrastramos un histórico abrumador: en el XVIII cuando la sociedad sajona estaba volcada en la investigación probablemente en nuestro entorno las prioridades eran otras y esos dos siglos de rémora los venimos arrastrando.

¿Qué acción de coste cero se puede promover para impulsar la investigación? Cambiar los baremos, que realizar una tesis doctoral equivalga a mes y medio de trabajo haciendo una sustitución es algo que en sí mismo resulta indigno. Sí se necesita este reconocimiento, establecer pautas para que quien esté interesado pueda beneficiarse de esta trayectoria.

Os diría que os animéis, que si os gusta que lo hagáis. Me dedico a la investigación y os garantizo que estoy absolutamente encantado de haberlo hecho, para mí es una decisión que volvería a repetir y mi única cuestión es no haberme dedicado con más intensidad y desde antes. Es un estímulo, obliga a superar dificultades pero es estimulante.

Eduardo López Collazo

Investigar es responder a una pregunta y eso siempre resulta muy gratificante. En los últimos años hemos trabajado para que el gran hospital se creen los institutos de investigación sanitaria, unas estructuras magníficas, copia de un sistema muy americano pero que funciona y es donde se pone en común el esfuerzo de investigadores no clínicos como yo con otros muy clínicos. Se están creando mimbres para que investigadores de todo estilo tengan una estructura en la que basarse para responder a esas preguntas.

Yo siempre digo que pertenezco a varias minorías, pero la que más dolor de cabeza me da es ser científico porque estamos en un sistema que no nos ayuda mucho. La ciencia en España se sigue considerando un artículo de lujo, como algo que exhibes pero que generalmente no compras y que prescindes de él cuando hay crisis y no inviertes porque no es extremadamente necesario. Es una contradicción, porque por otro lado estamos creando estructuras muy sólidas, que facilitan que todo científico que tenga una pregunta pueda ponerlo en práctica en los hospitales y que en ellos aparezcan físicos, farmacéuticos, biólogos, matemáticos, bioinformáticos… que toman café con los clínicos y ven al paciente, con lo que se crea una estructura muy interesante para acelerar la investigación.

Estar un tiempo de estancia en otros laboratorios, en otras culturas y otros idiomas es muy bueno para el científico en general pero siempre y cuando sea opcional. Tendríamos que aspirar a que no sea económicamente necesario salir y que no sea un requisito para tener después una plaza. Que sea un interés personal por ver cómo se desarrolla una técnica concreta o cómo se aborda una problemática científica en otra cultura. Hay que empezar a invertir al menos un 3% del PIB en ciencia y con constancia, que nunca se baje de ahí.

Los países ricos no investigan porque son ricos sino al revés: son ricos porque investigan. Debemos tener un acuerdo entre todos los partidos para que eso sea así. 

No hay nada más cool y nada más sexy que investigar.

Pilar Rodríguez Ledo

Investigar no es penar en cuanto a la satisfacción interna que produce. Y eso es muy importante porque estamos viviendo unos momentos en los que la situación del clínico no es muy boyante ni anímica ni profesionalmente ni desde el punto de vista del reconocimiento. Investigar es responder preguntas y generar conocimiento. Creo que no se puede ser un buen profesional si no se investiga, si uno no genera preguntas, no busca sus respuestas. La satisfacción que te genera es lo más positivo que tiene. Por otro lado, bien es verdad que la investigación tiene un escaso interés para los políticos, muy escaso, si lo miramos tanto en inversión del PIB como en número de investigadores o de publicaciones.

Son los propios profesionales a través de sus servicios los que han empujado para crear esas estructuras que son mucho mejor de lo que teníamos, encauzan y posibilitan el día a día aunque falta mucho por hacer.

Al final tiene que llegar un momento en que los políticos se den por enterados o si no la situación no va a acabar de trascender. En ese sentido la carrera de investigador sí es un penar, porque sí hay que correr para hacer tu trabajo asistencial y además, investigar. No conozco en España ningún sistema de salud que dentro de las agendas de los profesionales tenga un código dedicado a la investigación. El mero hecho de tener que bloquear la agenda de trabajo para dedicarme a la investigación es ocultar, no dar valor a lo que hacemos. Es un penar externo aunque como satisfacción interna ninguna actividad me ha reportado tanto nivel de satisfacción, de trabajo en equipo, coordinación…

La movilidad enriquece al profesional pero debe ser algo deseado. Me da pena que la gente salga del país por no encontrar trabajo con las necesidades que hay de hacer cosas. Hay que instaurar dos tipos de circuitos: uno para salir fuera a aprender y que retornen y otra, tenemos que generar cultura investigadora. De ahí despuntarán las mentes más prevalentes.

Laura Torrado

La investigación es un trabajo a mayores. Yo tengo de 8 a 3 mi consulta y aparte hago mi proyecto de investigación. Lo que ocurre es que la radiogenómica es un tema que me apasiona. Es fundamental tener un proyecto en el que confíes y al que le veas futuro y te motive. Tengo la suerte de haberme formado en un servicio de Oncología Radioterápica donde nos inculcaron la investigación y se me brindó la oportunidad en el HULA, un hospital donde todo es ayuda.

Para mí es una experiencia totalmente gratificante. Sí es verdad que a la hora de reconocer el mérito de investigar para que te cuente en una bolsa de trabajo o en la oposición es horroroso. Así como por ejemplo es muy fácil conseguir la puntuación de un curso o un máster que pagas, el conseguir una puntuación de investigación resulta tedioso. En ese sentido es penar porque parece que el trabajo al final no cuenta. Mi mensaje es optimista, sí vale la pena investigar.

Cuando acabamos la universidad entra la obsesión por escoger especialidad, por trabajar en el hospital y no se nos inculca a ir fuera a rotar por el miedo a la vuelta de no conseguir trabajo. Se ve que hay que entrar ya, aunque el ir fuera es más enriquecedor. No se incentiva nada irnos fuera desde la residencia.

La gente que se sume y se una a investigar, que es enriquecedor. Motiva muchísimo tener un proyecto.

César de la Fuente, nuevo miembro de la Academia Joven de España

La Academia Joven de España ha elegido diez nuevos académicos de número. En el proceso de selección ha participado un comité internacional independiente formado por investigadores de prestigio y de distintas áreas de conocimiento. A esta convocatoria se presentaron 102 candidatos.

Entre estas nuevas incorporaciones hay tres nombres vinculados con Galicia y uno directamente relacionado con la investigación biomédica. Se trata de César de la Fuente, que estudió Biotecnología en la Universidad de León, donde comenzó su carrera investigadora. Ha ganado los más prestigiosos premios internacionales para jóvenes investigadores. Ahora tiene su propia cátedra y dirige el laboratorio de Bioingeniería, Microbiología y Psiquiatría de la Universidad de Pensilvania. 

Además, De la Fuente acaba de ser reconocido con el Premio Fundación Princesa de Girona Investigación Científica 2021. Fue designado en 2020 mejor investigador joven de EE UU por la American Chemical Society, y en 2019 “uno de los diez mejores innovadores del mundo menores de 35 años en ciencias de la vida y la salud” por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Otros nombres vinculados a Galicia

La nómina de incorporaciones a la Academia Joven de España se completa con diez nombres, de los que otros dos tienen relación con Galicia:

  • Manuel Irimia nació en La Coruña. Se doctoró en 2010 en la Universidad de Barcelona investigando el origen de los vertebrados a nivel genómico. Después de dos postdoctorados en la Universidad de Stanford y la Universidad de Toronto, se unió al Centro de Regulación Genómica (CRG) en junio de 2014. Ha sido elegido Joven Investigador EMBO (2018) y obtuvo las Becas ERC Starting (2014) y Consolidator (2020).
  • Beatriz Pelaz es licenciada en Química por la Universidad de Valladolid y en Bioquímica por la Universidad de Zaragoza. Investigadora del Departamento de Química Inorgánica de la Universidad de Santiago de Compostela, desde enero de 2017, colidera el grupo BionanoTools en el CiQUS de la USC, primero como investigadora principal de un proyecto para jóvenes investigadores y desde 2019 como investigadora Ramón y Cajal. Su investigación se centra en el desarrollo de materiales inteligentes controlables remotamente y el estudio de su interacción con entidades biológicas. El propio Ciqus valora en su web “su potencial en la captación de talento a través de la incorporación a su equipo de investigadores de proyección internacional sin vínculo previo con Galicia, como es el caso de Beatriz Pelaz”.

Ya son 30 académicos

La edad promedio de los nuevos académicos es de 38 años y cinco de ellos son mujeres. Sus perfiles cubren diferentes ámbitos del conocimiento incluyendo arqueología, filosofía, administración de empresas, física, química, nutrición, ciencia de materiales, microbiología, genética y neurociencia.

En la actualidad la Academia cuenta con 30 académicos de número y en los próximos dos años alcanzará el número máximo de 50. Entre sus actuales académicos hay 13 beneficiarios de las prestigiosas ayudas del Consejo Europeo de Investigación (ERC-Starting Grant y Consolidator), varios receptores de Premios Princesa de Girona y un Premio Rey Jaime I. Cinco de ellos trabajan fuera de nuestras fronteras.

Qué es la Academia Joven de España

En 2010 se creó la Global Young Academy (GYA) a iniciativa de científicos e investigadores jóvenes de todo el mundo reunidos en los “Annual Meeting of the New Champions”, conocidos como “Summer Davos”. Uno de sus objetivos es promover la creación de Academias Jóvenes Nacionales en todo el mundo.

En enero de 2014, la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (RACEFN), en colaboración con los miembros españoles de la GYA, organizó un acto celebrado en el Instituto de España (IdE) que se tituló “La Primavera de las Academias Jóvenes”. En dicho acto se informó de la iniciativa de creación de una Academia Joven en España por parte de una comisión gestora formada por los académicos españoles de la GYA. Dicha comisión presentó en febrero de 2015 la solicitud formal de creación de la Academia Joven de España (AJE).

La edad aproximada de ingreso a la Academia Joven coincide con el inicio de la carrera investigadora independiente. Se trata, por tanto, de investigadores al principio de su etapa R3 que, según la clasificación de perfiles de investigación de EURAXESS incluye a los investigadores que han alcanzado un nivel de independencia.

La condición de Académico de Número de la Academia Joven de España es por un periodo de cinco años para garantizar así la edad promedio de 40 años de los miembros numerarios de la Academia. Tras esos años como Académicos de Número, los miembros pasan a ser Académicos Correspondientes.

14 de junio, 17 h.: “La carrera de investigador en España”

Asomega se viste de largo para dar el pistoletazo de salida a uno de sus proyectos más queridos y preparados con más ilusión: los webinars de Asomega Nova. Desde el nacimiento de este grupo de trabajo dentro de la asociación, hace ahora un año, la pretensión ha sido materializar lo que define su propia esencia: la transmisión de conocimiento, el contacto entre profesionales jóvenes y veteranos y el intercambio de inquietudes, preocupaciones y proyectos entre profesionales de la salud de distintas generaciones.

Las restricciones ligadas a la pandemia impiden todavía plantearse abiertamente actos presenciales multitudinarios, así que recurrimos al socorrido canal telemático que tanto hemos tenido que frecuentar todos durante el último año.

En este formato se presenta “Profesionales de la Sanidad 2030“, una corta serie de webinars sobre temáticas diversas cuya primera cita está a la vuelta de la esquina, en concreto el próximo lunes 14 de junio a las 17 h. El acceso será libre a través de la plataforma Zoom y también por YouTube:

La carrera de investigador

Este primer webinar versará sobre “La carrera de investigador en España“. Comenzará con una breve introducción del presidente de Asomega, Julio Ancochea. A continuación el moderador, el coordinador de Asomega Nova Felipe Couñago, empezará a plantear a los ponentes las cuestiones al respecto: 

    • ¿Investigar en España es penar?
    • ¿Qué posibilidades reales tiene un joven estudiante de Medicina, Biología, Farmacia… de dedicarse a la investigación aquí?
    • España se ha convertido en un país formador de grandes científicos que maduran en el extranjero por falta de oportunidades locales. ¿Cómo se explica este desequilibrio entre lo docente y la investigación?
    • ¿Cómo motivar a los jóvenes para que se dediquen a la investigación dado el cúmulo de dificultades que encuentran estos profesionales? 

Un plantel de lujo

Para tratar todas estas cuestiones Asomega Nova tiene el honor de contar con la participación de primerísimos espadas en este campo:

  • Francisco García Río, vicepresidente de Asomega, jefe de Sección de Neumología del Hospital La Paz de Madrid, profesor de la UCM y presidente electo de SEPAR.
  • Eduardo López Collazo, director del IdiPaz. Físico nuclear y doctor en Farmacia es autor de tres libros de divulgación que han sido bestsellers como “¿Qué es el cáncer?” o “Coronavirus, ¿la última pandemia?”.
  • Luis Paz Ares, jefe de servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario 12 de Octubre, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA)
  • Pilar Rodríguez Ledo, vicepresidenta de SEMG, subdirectora médica de la EOXI de Lugo, Cervo y Monforte. XXII Premio Nóvoa Santos de Asomega.
  • Laura Torrado, oncólogo radioterápico, Premio “Javier Castellanos”, investigadora del Hospital Lucus Augusti.

“Si la comunidad científica rema en la misma dirección llegan las soluciones”

El curriculum de Alberto García-Basteiro es de los que impresionan: profesor asistente de investigación en el ISGlobal, coordinador del área de investigación en tuberculosis en el Centro de Investigação em Saúde de Manhiça en Mozambique, máster en Epidemiología en la London School of Hygiene and Tropical Medicine, estudios de doctorado en el Amsterdam Institute for Global Health and Development… Entre otros muchos méritos y reconocimientos, fue elegido en 2017 mejor investigador joven del mundo en su área y lidera el Grupo de Tuberculosis de la ERS

Además ha sido una de las voces habituales de divulgación y reflexión sobre el transcurso de la pandemia desde su inicio. Asegura que el foco mediático no es en absoluto su prioridad -de hecho ha limitado conscientemente su exposición-, aunque asume su responsabilidad al respecto en cuanto científico concienciado de la necesidad de transmitir mensajes contrastados.

Por eso insiste en reclamar análisis y conclusiones basados en estudios independientes y solventes. De esto y de muchas más cuestiones hablamos en esta entrevista, en la que además reivindica el papel central de la investigación y demanda más espacio para ella en la formación de los futuros profesionales de la salud.

 

SUMARIO
· RELACIÓN CON GALICIA
· TRAYECTORIA: DE VILLALBA A MOZAMBIQUE
· PANDEMIA: LA NECESARIA EVALUACIÓN
· TUBERCULOSIS Y ENFERMEDADES DE LA OTRA PARTE DEL MUNDO
· ASOMEGA AXUDA Y OTROS PROYECTOS DE LA ENTIDAD

 

Alberto García-Basteiro

Alberto García-Basteiro en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos.

 

Relación con Galicia

¿Qué relación mantienes con Galicia?
Tengo a mis padres, a mi tía, a mi hermano mayor que vive en La Coruña y un montón de amigos en mi pueblo, Villalba, y los de la facultad. Por lo tanto a Galicia la frecuento siempre que puedo, cada dos o tres meses me gusta pasar algún día por allí. Suelo ir a Villalba o a La Coruña, donde vive mi hermano y donde también van frecuentemente mis padres.

Como gallego que vive y trabaja fuera, ¿cómo vives la “galleguidade” que es marca de la casa de Asomega?
Toda esa tradición de las casas de Galicia y demás nos gusta verlo como muy gallego y único, pero creo que todas aquellas poblaciones que han tenido mucha emigración se han organizado de una forma más o menos estructurada para rodearse de gente con la que comparte cultura, intereses, pasado, muchas veces futuro. Y la posibilidad la brinda el asociacionismo. Ahora lo podemos ver incluso en España, con inmigrantes de Rumanía, Ecuador, Marruecos, etc.

En España se vincula con los gallegos porque creo que fuimos de los que más emigramos, si no los que más en proporción a la población de referencia que teníamos. Pero es cierto que los que estamos fuera nos sentimos muy vinculados a Galicia. Hay una idiosincrasia muy particular, una forma de entender el mundo, de entender las cosas. También un humor muy particular y necesitamos ese refuerzo positivo, sentirnos cómodos practicando esa misma cosmovisión, rodeándonos de gente que comparte raíces similares.

¿Qué recuerdo guardas de tu paso por la Universidad de Santiago? ¿Mantienes contacto con compañeros de facultad? ¿Y con profesores?
Sí, la mía fue la promoción 2001-2007. Guardo fabulosos recuerdos de muchos compañeros, con los que sigo en contacto y tenemos grupos de WhatsApp con comunicación muy constante. Nos seguimos reuniendo como mínimo una vez al año todo el grupo.

También conservo buenos recuerdos de profesores. En el último año de carrera tenía una beca del Ministerio para colaborar en un proyecto de investigación que fue sobre cuestiones epidemiológicas de cáncer de pulmón con el profesor Alberto Ruano en el Servicio de Medicina Preventiva. También tuve relación con Gestal. De alguna forma ya se iba orientando mi camino a cuestiones de salud pública y salud global, en investigación.

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Trayectoria: de Villalba a Mozambique

La residencia la hiciste en Barcelona. ¿Te hubiera gustado quedarte en Galicia o veías más proyección para tu especialidad fuera?
Cuando acabé la residencia dudaba si quedarme en Santiago o ir a otro sitio. Ya me gustaban mucho los temas de salud global, las poblaciones vulnerables, la investigación, etc. y en aquel momento uno de los sitios donde se hacía investigación de enfermedades asociadas a la pobreza, que son más frecuentes en contextos diferentes al europeo, era aquí en Barcelona. En concreto en el Hospital Clínic, en lo que por aquel entonces era el Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona, ahora Instituto de Salud Global. Creo que también es bueno ver cómo se trabaja en otros entornos y al final, valorando pros y contras, decidí venir aquí a hacer la especialidad.

Has explicado que desde muy pronto tuviste un interés claro por Medicina Preventiva y Salud Pública, cuya relevancia se ha conocido a nivel general a raíz de la pandemia.
Ha quedado muy patente con esta pandemia la utilidad de una especialidad como esta, que no está tan centrada en la atención personalizada e individualizada sino que tiene una visión mucho más amplia. Se trata de intentar garantizar la salud en poblaciones enteras que puede trascender límites de barrio, de provincia, de comunidad. Por lo tanto, en contextos como el de la pandemia de Covid-19 se ha visto la necesidad de que haya gente que tenga una formación específica para afrontar estos retos que, posiblemente, cada vez sean más frecuentes debido a la movilidad que estamos experimentando.

Está muy relacionado con la parte de enfermedades comunicables, transmisibles, pero hay otras epidemias de enfermedades no comunicables, no transmisibles y en las cuales la perspectiva de salud pública, que ahonda mucho en la prevención, es más necesaria que nunca. Por lo tanto, hay necesidad de especialistas en Medicina Preventiva y Salud Pública.

¿Con qué argumentos se la recomendarías a un estudiante de Medicina?
Es una especialidad amplia que puede tener diferentes ámbitos de actuación, desde el hospitalario, como el resto de especialidades médicas, o los centros de atención primaria, las direcciones de salud pública, las consejerías, el Ministerio, las instituciones que se dedican a hacer recomendaciones y políticas de salud como la OMS o el Carlos III, o puramente la investigación. Los especialistas en Medicina Preventiva y Salud Pública tradicionalmente reciben una formación en metodología de la investigación como parte del currículum de la especialidad. Por lo tanto, el abanico de salidas y de oportunidades también es amplio y da pie a que gente con diferentes intereses se puedan sentir arropados, amparados en el paraguas de esa especialidad.

Eso sí, con la pandemia han aparecido expertos en epidemias hasta ahora desconocidos…
Sí, pero al final me daba la impresión de que siempre estaban las mismas personas. Es cierto que hay mucha gente a pie de campo, trabajando de forma silenciosa, pero no hay tantísimas plazas de Preventiva cada año y no sé incluso si se llegan a escoger todas. Antes de la pandemia había años que no se llegaban a cubrir. Con lo cual no hay tantos especialistas y por tanto creo que hacer proselitismo de la especialidad es justo y necesario.

¿Cómo fueron tus estancias formativas en el extranjero? ¿Las consideras imprescindibles en el proceso de formación de todo médico?
Es fundamental conocer otros grupos, saber cómo se organiza otra gente, aprender técnicas en la especialidad que sean nuevas o que no se hacen en el hospital donde nos formamos cada uno. También en el ámbito personal es importante establecer redes de trabajo más allá de las locales y también aprender idiomas, y qué mejor que hacerlo trabajando. Me parece que debería ser casi obligatorio que parte de tu formación transcurra en el extranjero. En mi caso ha sido fundamental. Durante la residencia estuve en Londres realizando un Máster de Epidemiología y trabajé con la OPS en varios proyectos desde Costa Rica. Varias veces estuve en Mozambique con diferentes proyectos de investigación.

Todo esto me ha abierto mucho la mente, me ha ayudado a aprender cómo se trabaja en otros contextos, con otros grupos de investigación potentes. Es muy saludable para cualquier residente, le aportará mucho independientemente de la especialidad de la que se trate.

Clínica e investigación suelen ir unidas. En tu especialidad el escenario cambia totalmente.
No me dedico a la asistencia clínica, sí a la investigación en su totalidad. Nuestra especialidad tiene muy limitada la parte clínica, pero yo creo que cualquier persona que se dedica a la medicina asistencial debería tener una proporción de tarea investigadora para contribuir a la generación de conocimiento que pueda avanzar y mejorar lo que hacemos de cara a la ciudadanía y de cara a los pacientes. En algunos hospitales se promueve mucho más que en otros. Los hay que piden que un 20 o 30 por ciento se dedique a la investigación y en otros es anecdótico, pero siempre es importante que las gerencias y direcciones de servicios lo promuevan.

 
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Pandemia: la necesaria evaluación

– Se ha anunciado que la ministra de Sanidad propondrá el 30 de junio el nombre de los miembros del Comité de Evaluación que analizará el papel de Gobierno y autonomías en la crisis. ¿Estarás entre ellos?
Que yo sepa no, nadie me ha contactado para ello y es más, creo que no debería estar. Habiendo siendo uno de los promotores de esta evaluación, que quede claro que no tengo ningún interés particular y que opino que sería bueno que no formara parte de ese comité evaluador. Pero desde luego apoyo al 300 por cien que se lleve a cabo, que se ejecute con independencia y que salgan recomendaciones que se sigan y se lleven a término.

Hay que entender lo vivido como una oportunidad de aprendizaje y ver esta evaluación como una buena práctica de salud pública que, cuanto antes la hagamos, antes podremos empezar a implementar algunas de sus recomendaciones. De poco sirve que muchos digamos a golpe de tertulia o de opinión lo que queramos, podemos estar equivocados. Lo importante es lo que salga de un ejercicio académico, colegiado, independiente, exhaustivo, con una metodología clara y transparente.

Sin querer ponerte en el brete de actuar como un tertuliano, ¿cuál es tu reflexión personal respecto a las razones por las que la pandemia se ha cebado tanto con España?
Si soy coherente con lo que acabo de decir en la respuesta anterior creo que las razones de por qué España tiene indicadores muy negativos en comparación con otros países tienen que salir de ese ejercicio de evaluación que analice con cierta metodología y de una forma sistemática una serie de ámbitos, de datos cuantitativos y cualitativos de lo que ha pasado.

Pero yo creo que el Independent Panel de la OMS, publicado a mediados de mayo, o un reciente paper del Nature Medicine que analizaba la respuesta de 28 países ya dan pinceladas de por dónde pueden ir los tiros. Un elemento importante es la rapidez de la respuesta, cuánto tardamos en tomar medidas. Hay un abanico de medidas que podemos tomar, no tantas, pero cuánto tardamos en tomar esas decisiones ha sido posiblemente un factor clave que pueda explicar quizás un exceso importante de casos de muertes con respecto a otros países.

Otro aspecto es la coordinación. Siempre nos centramos en la coordinación entre el gobierno central y las comunidades autónomas pero creo que tenemos que ir más allá. Por lo menos a nivel europeo deberíamos estar muchísimo más coordinados porque tenemos sociedades que no difieren tanto en sus capacidades o en su estilo de vida.

En tercer lugar, el grado de preparación que ha habido en países que se han visto afectados por otras epidemias. Muchos países asiáticos convivieron con el SARS inicial, con gripes aviares, con  la epidemia de Zika, del ébola. Supieron reaccionar y sacar consecuencias, sí que hicieron caso de las recomendaciones de organismos internacionales. Llama la atención que países como el nuestro no fueran reforzando todos estos planes de preparación a medida que íbamos viendo que en ciertos lugares del mundo había brotes que superaban las fronteras. Con lo cual yo creo que hemos perdido oportunidades de estar mejor preparados. Estos tres elementos –rapidez de respuesta, coordinación y preparación- posiblemente sean clave para una mejor respuesta en cualquier país.

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Tuberculosis y enfermedades de la otra parte del mundo

¿En qué consiste exactamente tu labor en Mozambique, donde pasas prácticamente la mitad del año?
Me dedico a la investigación, hacemos ensayos clínicos y estudios observacionales. Coordino un área entera de investigación en tuberculosis de la que forman parte médicos, biólogos, enfermeros, enfermeras, técnicos de laboratorio, gente que se dedica a manejo de datos, etc. Tenemos un equipo que se dedica a la investigación en tuberculosis y yo básicamente soy el jardinero fiel que tiene que regar todas esas flores para que resulte  un buen jardín. Y mucha actividad de gestión también.

¿En qué punto se encuentra investigación sobre tuberculosis? ¿Se ha visto afectada también por la Covid-19?
Cualquier investigación general, salvo la del Covid, ha tenido algún tipo de parón. Aunque, más allá del Covid, ha habido un tímido aumento de la investigación multilateral. Por un lado, de los programas para el control de la tuberculosis y por otro, para investigación. Es un cierto aumento de la investigación, pero a todas luces insuficiente si queremos evitar una enfermedad que mata a 1,4 millones de personas todos los años. Es curioso porque en 2020 se contaron 1,8 millones de muertes por Covid. Es cierto que hay una infranotificacion, pero se estima que ha habido 1,4 millones de muertes por tuberculosis y esto es así todos los años.

Lo del Covid será un sangrado agudo en la historia de la humanidad, que se controlará, cicatrizará, pero enfermedades como la tuberculosis, la malaria, el VIH son sangrados continuos, a borbotones, donde no se ve que esta herida pueda cicatrizar en un futuro próximo. Se han dado algunos avances en desarrollo de vacunas, tenemos algunas noticias interesantes de resultados de ensayos clínicos en fase dos prometedores. Hace dos o tres semanas se publicaban los resultados de un estudio que podría acortar el tratamiento de la tuberculosis de 6 a 4 meses, que es algo que lleva siendo así durante más de 30 años. Con lo cual sí que va habiendo ciertas noticias positivas, pero tenemos que acelerar estas noticias positivas, que no lleguen cada no sé cuántos años.

Si algo ha demostrado la pandemia es que cuando la comunidad científica se pone a remar en la misma dirección salen soluciones. Tenemos un arsenal de vacunas interesante, con diferentes mecanismos de acción, hemos sido capaces de desarrollar test diagnóstico rápido, fiables. Si invertimos una décima parte de lo dedicado a Covid a tuberculosis daríamos pasos de gigante en el control de esta enfermedad.

Lo que ocurre es que muchas de esas herramientas infelizmente no encuentran mercado, no tienen un retorno económico evidente para las empresas que los desarrollan y por eso no hay tanto interés. Tiene que haber mucha implicación de instituciones públicas y privadas, de gobiernos, de la filantropía, para que se pueda llegar a tener una vacuna eficaz contra la malaria, unos tratamientos que hagan del VIH una enfermedad crónica o que consigan que las personas que tienen una tuberculosis resistente a fármacos puedan tener éxito de tratamiento en un periodo de tiempo razonable.

El problema es que estas enfermedades azotan a una parte de la humanidad, pero no al primer mundo de forma tan contundente…
Mentiríamos si dijéramos que no ha habido grandes avances también en países de rentas bajas. Ha habido un cambio muy radical en el acceso a antirretrovirales, que en muchos países ya se dan de forma gratuita. Es uno de los factores por los que en muchos países de África subsahariana la esperanza de vida está creciendo. Sí que ha habido un esfuerzo importante en la comunidad internacional para tener mejores normativas de tratamiento y mejorar acceso a los sistemas de testaje, porque mucha gente vivía con VIH sin saberlo. Hay que saber valorar las cosas buenas pero yo creo que no hay que ser conformista porque queda mucho por hacer.

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Asomega Axuda y otros proyectos de la asociación

Asomega quiere contribuir con parte de sus beneficios a acciones de humanización, solidaridad, etc. Por tu experiencia en países centroamericanos y africanos, ¿qué necesidades crees que son más acuciantes y qué se puede hacer desde aquí?
Yo creo, quizá por deformación profesional, que todo lo que sea invertir en investigación es positivo, le daría un perfil a Asomega importante. Tener una iniciativa donde fondos recaudados sirvan para destinar ayuda a la investigación sería interesante y esto puede ser en forma de proyectos o becas para residentes o para estudiantes de pregrado. También a proyectos que tengan un marcado trasfondo social. No está de más pensar en ese tipo de objetivos porque debemos ser mucho más solidarios, tener una mirada más global y darnos cuenta de que somos unos privilegiados todos los que hemos nacido en esta parte del mundo.

Toda esta investigación en cuestiones de salud global lo que pretende es mejorar la salud y mejorar la equidad en salud entre todas las poblaciones del mundo y todo esto sería una buena causa y una causa necesaria. No nos podemos olvidar de que toda gran crisis económica, por mucho que nos parece siempre que va a afectar mucho a España, termina afectando más a aquellos países más vulnerables, con menos recursos. Hay ciertas enfermedades que se asocian a la pobreza que van a seguir ahí y ese círculo vicioso de pobreza enfermedad se va a seguir perpetuando, salvo que encontremos nuevas soluciones. Y muchas de ellas pasan por la investigación, por invertir más en investigación.

Asomega Nova quiere acompañar a los socios más jóvenes en su trayectoria y ofrecerles pistas y recomendaciones de expertos de primer nivel. ¿Cómo convencer a los futuros médicos e investigadores de que la ciencia tiene futuro?
Sería bueno que hubiera mayor formación en investigación desde la Facultad, que se insistieran mucho más en la importancia de la investigación como elemento transformador en el ejercicio de la práctica médica. También que hubiera mucha más exposición en los diferentes departamentos de las facultades de Medicina a la investigación, que se promoviera, que se involucrara a los estudiantes en proyectos de investigación. Todo en paralelo a una mayor formación de cómo se hace la investigación, qué implica, etc. Mucha gente empieza a hacer investigación una vez que están en los hospitales, en los grandes departamentos, pero creo que sería bueno que empezara antes a entender lo que es la investigación, lo que conlleva y su importancia.

Yo he tenido estudiantes de medicina fabulosos en algún proyecto de investigación, de cuarto o quinto y que han publicado sus resultados antes de acabar la facultad. Eso implica posiblemente que a la bioestadística, que se da deprisa y corriendo en el primer año, quizás haya que darle otro enfoque y más peso. O a las asignaturas de epidemiología, donde se habla de metodología de investigación, de diseños de estudio, de cómo afrontar investigaciones de un brote epidémico. Todo esto ayudaría a que la gente entendiera mucho más la investigación y se dejara seducir porque en el fondo, todos los que nos dedicamos a esto estamos enganchados a ello porque tiene muchas cosas atractivas y estimulantes. Esta mayor exposición sería bueno que ocurra cuanto antes en el proceso formativo de cualquier médico. Seguramente en otras muchas otras carreras relacionadas con la con la salud sería algo parecido.

Asomega está preparando ya su II Encontro de Médicos Galegos. ¿Qué recuerda Alberto García-Basteiro de la primera edición, en la que participaste activamente?
El primer encuentro creo que fue todo un éxito debido a la asistencia y a la procedencia geográfica de la gente que vino. Fue un buen momento para estrechar relaciones principalmente con médicos que viven fuera de Galicia, pero que mantienen vínculos con médicos gallegos. También es bueno ver también desde la medicina gallega y desde Galicia muchas de las cosas que se están haciendo, los trabajos punteros que algunos investigadores están llevando a cabo. El Encuentro Mundial fue en un gran foro para compartir, para conocernos y para ahondar en ese afecto que tenemos todos por la tierra y por lo gallego.

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‘Profesionales de la Sanidad 2030’: primer ciclo de webinars de Asomega Nova

Asomega Nova, coincidiendo con su primer aniversario, presenta una de sus iniciativas más largamente trabajadas y que con más ilusión afronta. Se trata de la serie de webinars “Profesionales de la Sanidad 2030“, que se extenderá desde junio hasta final de año en cuatro eventos formativos online.

Según explica Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova, “estos webinars nos brindan la oportunidad de poner en práctica una de las motivaciones que dieron origen a este grupo de trabajo: el conectar a jóvenes profesionales con otros más experimentados a los que Asomega tiene acceso gracias al enorme nivel de sus socios más veteranos y a la notoriedad que la asociación va adquiriendo”.

Con el fin de aprovechar ese potencial se han seleccionado temas para los cuatro webinars que puedan ser de interés para la mayoría de jóvenes profesionales de la sanidad o estudiantes de Ciencias de la Salud.

De junio a noviembre

Couñago explica que “la carrera del investigador, la relación entre residentes y tutores, la humanización en una medicina superespecializada y la emigración” son los asuntos elegidos para esta primera remesa de webinars “Profesionales de la Sanidad 2030”.

El objetivo es ir ampliando el programa con ediciones sucesivas y “no descartamos, a medida que las restricciones pandémicas vayan desapareciendo y la iniciativa se consolide, organizar eventos presenciales o híbridos con el mismo objetivo: completar la formación de los más jóvenes y mostrar a los veteranos el punto de vista de aquellos en los temas que les atañen”, asegura el coordinador de Asomega Nova.

“Si algo nos ha enseñado la pandemia es que la formación es más líquida que nunca: llega por todos los medios y se adapta a todas las circunstancias de quien la recibe”, afirma Couñago. En este entorno, añade, “resulta prácticamente obligatorio para un proyecto como Asomega Nova entender que lo importante es potenciar esa conexión entre expertos de primer nivel y jóvenes profesionales. En definitiva, incidir en este fondo partiendo de que las dificultades relacionadas con la forma -la organización en sí del evento, sus cuestiones técnicas, etc.- se han simplificado desde la irrupción de la pandemia”.

Rigor, pero sin formalismos

El formato elegido será el de charla-coloquio, bajo la moderación de un miembro destacado de Asomega. La proliferación de ofertas de esta naturaleza desde el inicio de la pandemia ha sobrecargado a muchos profesionales de la sanidad, de ahí que para esta iniciativa se recurra a un modelo que, sin perder rigor, resulte más ágil y ameno de seguir. 

La retransmisión se hará vía Zoom y, simultáneamente, por YouTube. En ambas plataformas se podrían ir planteando comentarios, dudas y sugerencias a los ponentes que se expondrán al final de cada sesión.

Primera fecha: 14 de junio

Para el estreno de la iniciativa se plantea una cuestión controvertida: “La carrera de investigador en España“. La sesión arrancará a las 17 h. del lunes 14 de junio con unas palabras de bienvenida del presidente de Asomega, Julio Ancochea. A continuación, Felipe Couñago, que en esta ocasión actuará de moderador, presentará a los ponentes:

  • Eduardo López Collazo, director científico del IdiPaz.
  • Francisco García Río, jefe de Sección de Neumología del Hospital La Paz de Madrid y profesor en la Universidad Autónoma, además de presidente electo de Separ.
  • Laura Torrado, oncólogo radioterápico, Premio “Javier Castellanos” e investigadora del Hospital Lucus Augusti.

“La universidad debe construir un ecosistema de innovación basado en la meritocracia”

César de la Fuente presenta un curriculum de vértigo y una sucesión de logros apabullante. Pero su mérito mayor no radica ni en lo académico ni en lo profesional sino en el hecho de combinar esa indiscutible excelencia con una sencillez que lo hace cercano y accesible.  Así lo demuestra su presencia habitual en medios españoles, a los que atiende con facilidad, y sus respuestas directas y sinceras. Como cuando apela a la pasión del investigador, reclama apoyo decidido a la innovación o expresa su deseo de volver por fin este año a Galicia

César de la Fuente

César de la Fuente

Estudió en el Instituto Eusebio da Guarda de A Coruña, su ciudad natal. Luego, en León, hizo Biotecnología, cruzó el charco para ampliar estudios en la University of British Columbia de Vancouver (Canadá) donde se doctoró y de ahí pasó al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Actualmente es profesor catedrático de Bioingeniería y Microbiología en la Universidad de Pensilvania donde, desde 2019, es investigador principal del laboratorio De la Fuente.

Esta semana ha vuelto a ser noticia al recibir el Premio Fundación Princesa Girona de Investigación Científica 2021. Pero a lo largo de su carrera ha recibido numerosos reconocimientos como el Langer Prize, el ACS Kavli Emerging Leader en química, el AIChE’s 35 Under 35 Award, el ACS Infectious Diseases Young Investigator Award, o el GEN Top 10 Under 40. Además, en 2019 fue reconocido por el MIT Technology Review como uno de los innovadores más importantes del mundo por “digitalizar la evolución para crear antibióticos mejores”. 

De forma muy resumida, el campo de César de la Fuente es la informatización de sistemas biológicos para el desarrollo de tecnologías que resuelvan desafíos como la detección del coronavirus o la resistencia a antibióticos.  

 

De forma resumida, ¿cómo ha sido su trayectoria hasta llegar a su actual laboratorio?
Formé parte de la primera promoción de Biotecnología de la Universidad de León. Después realicé mi doctorado en la University of British Columbia en Vancouver, Canadá. Tras este periodo, me reclutó el MIT, dónde estuve unos años antes de venir a la University of Pennsylvania (UPenn). En cada paso tuve la suerte de aprender diferentes disciplinas, desde la microbiología y la inmunología, a la biología sintética.

Para cualquier investigador en España suena casi “marciano” que tenga un laboratorio propio en la Universidad de Pensilvania. ¿Por qué parece tan difícil apoyar el talento aquí?
He tenido mucha suerte la verdad y me considero un privilegiado por ser profesor en una de las mejores universidades del mundo. No creo que sea difícil en sí apoyar el talento. Pero creo que hace falta hacer una inversión en ciencia de verdad y a largo plazo. Esto ayudará a retener y atraer al talento.

¿Qué tendría que aprender la universidad española, qué esquemas podrían ser reproducibles aquí de lo que está viviendo en EEUU?
Inversión y creer en la investigación y desarrollo. También será importante erradicar la endogamia para poder construir un ecosistema de innovación basado en la meritocracia. Cosas más tangibles incluirían proporcionar oficina de patentes en las universidades para poder proteger la propiedad intelectual de los descubrimientos que se hacen en la universidad española. Eso a la larga puede traer beneficios a nivel económico que ayuden a perpetuar un sistema de innovación.

¿Se ve volviendo a España algún día? ¿Y a Galicia?
Nunca se sabe. Ahora mismo estoy muy contento donde estoy. Tengo la suerte de trabajar con gente excepcional y eso no lo cambio por nada. Pero está claro que echo de menos España y Galicia.

¿Cuándo fue su última visita a Galicia? ¿Tiene planificado algún viaje para acá?
¡Hace demasiado tiempo ya! Tengo muchas ganas de regresar para poder ver a mi familia y amigos. Espero poder ir este año.

Ha habido muchas noticias sobre su test rápido para detectar la Covid-19. ¿Cuándo cree que estará disponible comercialmente, qué plazos barajan? 
Estamos trabajando con la FDA y desarrollando nuevos prototipos. Esperemos que lo antes posible pero los plazos son muy difíciles de predecir ya que no dependemos solo de nosotros.

La extensión y facilidad de acceso a medios diagnósticos como este que proponen, ¿puede ser tan crucial en la lucha contra la pandemia como las propias vacunas?
Constituyen una herramienta más. Pero son fundamentales. Si hacemos testeo de alta frecuencia se pueden prevenir muchos brotes, hospitalizaciones y muertes. Creo que los test de diagnóstico serán fundamentales en un futuro para prevenir la propagación no solo de COVID-19, también del virus de la gripe, enfermedades de transmisión sexual, superbacterias, etc. Igual que hoy salimos de casa con un paraguas cuando la predicción del tiempo nos dice que va a llover, en un futuro emplearemos las herramientas que tenemos disponibles (mascarillas, tests, etc.) para prevenir la transmisión de las enfermedades infecciosas, particularmente en los períodos de pico de propagación.

Su especialización principal antes del coronavirus se centraba en la resistencia bacteriana a medicamentos. ¿Siguen en esa línea o la pandemia ha trastocado su planificación?
Seguimos trabajando para poder desarrollar computacionalmente nuevos antibióticos. Es un tema muy serio ya que la predicción actual es que, debido a esta pandemia silenciosa, van a morir 10 millones de personas al año en el 2050 si no desarrollamos nuevos antibióticos. Nos estamos acercando peligrosamente a una era post-antibiótica.  

El citado test rápido para la Covid-19 ha sido muy mediático. ¿Tienen en previsión algún otro desarrollo que vaya a despertar tanto interés?
Estamos trabajando en varias tecnologías. Un test colorimétrico para detectar COVID-19 similar a un test de embarazo y antibióticos diseñados por ordenador, entre otras cosas.

Por último: un consejo clave de César de la Fuente para un futuro investigador.
Para mi es fundamental tener pasión por lo que se hace. Si encuentras tu pasión, no necesitarás trabajar un solo día en tu vida. 

“Primera lección de la pandemia: la importancia del compañerismo”

Begoña Taboada, miembro de Asomega Nova, ejerce en el Complejo Hospitario Universitario de Santiago, donde hizo la residencia. Después pasó por el gijonés Hospital de Jove y el de Vigo antes de volver al CHUS. Pontevedresa de Arcade, confiesa su orgullo de gallega y su entrega a una especialidad que descubrió casi de manera casual, pero que hoy por hoy le apasiona. De su etapa universitaria, una curiosidad recurrente en ya varias generaciones de estudiantes de Medicina de Santiago: el gran recuerdo que guarda de las clases del profesor Carracedo.

Begoña Taboada en el trabajo

¿Dónde estudiaste Medicina? ¿Por qué tomaste esta decisión, tenías antecedentes familiares?
Estudié aquí en Santiago de Compostela. No tengo ningún médico en la familia, pero desde pequeñita decía que quería ser médico, y a medida que crecía seguía con la misma idea. Fui bastante cabezona, porque tenía a mi madre tratando de que no lo hiciera.

¿Qué recuerdo guardas de la universidad? ¿De qué profesores mantienes una memoria más intensa y por qué?
Es una época de cambios, para mi fue el inicio de vivir fuera de casa de mis padres, la independencia, también el agobio con los exámenes, pero en general es un momento de conocer y adaptarse a cosas nuevas. Guardo recuerdos de varios profesores, de Meaño con sus clases de Anatomía con sus dibujos perfectos, de Garabal en las clases de Farmacia y por supuesto de Carracedo, haciendo que en el último curso te inclinaras por la medicina legal.

Desde que acabaste la carrera, ¿por qué sitios has pasado que te han dejado una huella más honda?
Realicé la residencia de Oncología Radioterápica también en Santiago, así que no tuve mucho cambio de lugar, pero al acabar la residencia pasé por Gijón y Vigo, y creo que trabajar en sitios distintos a los que te formaste hace que aprecies los distintos puntos de vista de cada uno y que te adaptes a las diferentes formas de trabajar. Creo que todos, en algún momento, deberíamos salir de nuestra zona de confort a nivel laboral para ampliar horizontes.

¿Qué te hizo decidirte por tu especialidad?
Fue en las prácticas de Radiología. No sabía ni que la Oncología se dividía en Médica y Radioterápica, y el que fuéramos muchos alumnos en las prácticas de Rayos hizo que a mí me mandaran al Departamento de Radioterapia. Allí, en pocos días, descubrí esta maravillosa especialidad.

Oncología Radioterápica, una elección acertada

¿Te has arrepentido alguna vez de aquella elección? ¿Decidirías hoy lo mismo?
Nunca me he arrepentido, volvería a escoger la misma especialidad sin dudarlo. Es una especialidad desconocida pero muy completa, y me alegro mucho de que fuéramos muchos en aquellos prácticas de Radiología y poder dedicarme a esta parte de la Oncología.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál es tu área profesional principal?
Nos dividimos por patologías, en mi caso me centro en carcinoma de pulmón y próstata.

¿Clínica o investigación? ¿Se puede ejercer la una sin la otra?
Ambas. Creo que deberían ir de la mano, me parecen imprescindibles las dos para un buen desarrollo profesional.

¿Cómo ha avanzado tu especialidad desde que comenzaste a ejercer hasta hoy, qué es lo que más te llama la atención al respecto?
La gran innovación en la Oncología Radioterápica es la tecnología, que nos ayuda a poder realizar tratamientos más seguros, con menos efectos secundarios y eficaces para los pacientes.

¿Algún consejo / advertencia / comentario para quien esté pensando dedicarse a lo mismo que tú?
Como ya he dicho es una especialidad muy completa, en la que dispones de quirófano con la braquiterapia, consultas y posibilidades de realizar investigación. Creo que no se arrepentirían de escoger esta opción.

Begoña Taboada

Covid-19: “Hemos salido reforzados”

¿Cómo has vivido desde tu posición la respuesta sanitaria a la pandemia?
Han sido unos meses difíciles, en los que hemos tenido que adaptarnos a la situación, cambiando agendas, realizando teletrabajo, intentando disminuir todo lo posible las visitas de los pacientes al hospital, aprendiendo a convivir con distancias y mascarillas, pero creo que hemos salidos reforzados de esta terrible situación.

A nivel personal, ¿qué lecciones extraes de esta experiencia tan extrema?
La importancia del compañerismo demostrado todos estos meses y la adaptación a una situación inimaginable, tanto a nivel profesional como familiar.

Y a nivel social, ¿crees que hemos aprendido algo? ¿Salimos mejores de esta situación, como se decía sobre todo al principio?
Creo que la sociedad ha sabido adaptarse a las restricciones y los cambios tan duros impuestos estos meses, con personas más conscientes y formadas en la situación, cosa que me parece crucial para intentar disminuir los contagios y vencer esta pandemia.

¿Temes un rebrote virulento? De producirse, ¿crees que tenemos capacidad para responder, tanto los sanitarios como la sociedad en general?
Como decía, creo que la sociedad está más preparada y los sanitarios también lo estamos. Confío que con las vacunas y la mayor concienciación de la sociedad se puedan ir disminuyendo los casos.

Orgullo de Galicia

Asomega Nova parecería que navega contra la corriente: busca la participación y la implicación colectiva de la gente más joven, teóricamente más reacia a involucrarse en este tipo de proyectos. ¿Qué le supone a un joven sanitario sumarse a esta iniciativa?
Pues en mi caso unirse a Asomega supone estar comprometida con los nuevos proyectos de la asociación y poder aunar conocimientos con compañeros gallegos.

Una de las bases de ese sentimiento es la galleguidad. ¿Cómo la entiendes tú, crees que hay rasgos específicos que definen al gallego?
Los gallegos somos gente especial y excepcional, trabajadores y acogedores. Creo que debemos estar orgullosos de todo lo que envuelve a Galicia: nuestra gente, cultura y lengua. 

“La exigencia nos ayuda y eso es importante en nuestra formación”

Jie Chen Bao nació en O Barco de Valdeorras, de muy pequeña se fue a vivir con sus abuelos a China y luego volvió a España con sus padres, que se habían trasladado a Ceuta. Aunque su experiencia con su tierra natal es reducida, Jie dice sentirse “orgullosa de ser gallega”. De hecho, no descarta hacer allí la residencia.

Como flamante incorporación a Asomega Nova, nadie ejemplifica mejor que ella lo que dicen los estatutos de Asomega respecto a quién puede pertenecer a la asociación:  “los médicos de origen gallego, de educación médica universitaria gallega y/o sensibilidad especial con Galicia”. En su caso, aunque solo por nacimiento ya tendría credenciales suficientes, la “sensibilidad especial” hacia su tierra de origen resulta más que evidente. 

Jie Chen Bao.

 

Tienes origen chino, naciste en Barco de Valdeorras y, aunque ahora estás en Madrid estudiando, tu domicilio habitual se encuentra en Ceuta. ¿Puedes explicarnos, de forma resumida, tu trayectoria?
Así es, nací en O Barco de Valdeorras, aunque a los pocos meses de nacer me llevaron a China con mis abuelos. El motivo fue que mis padres estaban bastante ocupados en el trabajo y, por otra parte, querían que aprendiese la cultura y el idioma chino. Estuve viviendo con mis abuelos hasta los 6 años, cuando me trajeron de vuelta a España. En ese entonces mis padres ya se encontraban en Ceuta. Recuerdo que el cambio fue muy drástico, y fue duro el tener que despedirme de mis abuelos y aceptar que tenía que comenzar una nueva vida en un lugar donde no conocía a nadie, se hablaba otro idioma y con otras costumbres. Pero conseguí adaptarme rápidamente, sintiéndome muy acogida en el nuevo colegio. Después de realizar la selectividad, tenía bastante claro que quería venirme a Madrid.

¿De qué parte de China procede tu familia? 
Mi familia es de la provincia de Zhejiang, que está en la región sudeste de China. Ahí es donde estuve viviendo con mis abuelos, en el distrito de Qingtian.

¿Mantienes contacto con alguna parte de la familia que siga allí?
Sí, con mis abuelos y mis tíos. La última vez que fui a visitarles fue hace dos años y espero poder volver pronto cuando la situación de la pandemia haya mejorado.

¿Qué relación tienes con Galicia? ¿Conservas allí familia, amigos? ¿Sueles ir?
El año pasado fui a Vigo a visitar a una amiga de la universidad que vive ahí. Era la primera vez que iba a Galicia desde que me fui. También tengo tíos y primos que viven actualmente en Ourense.

Estás en sexto de Medicina. ¿Por qué escogiste esta carrera? ¿Qué ambiciones tienes?
Cuando era pequeña sentía la necesidad de cuidar de mis padres y abuelos, y veía la medicina como la mejor manera de hacerlo. Pero por otra parte tenía claro que mi verdadera pasión era el arte. Siempre he soñado con ser bailarina, de pequeña hice baile y gimnasia rítmica. Pero mientras uno crece te meten en la cabeza que inclinarse por la rama artística no es una opción con buen futuro, así que pensé que la arquitectura podía ser una buena alternativa, ya que es una combinación de la ciencia y las bellas artes, aunque finalmente tampoco generó convicción.

Durante la carrera tuve momentos de dudas y de indecisión, pero a día de hoy considero que la medicina me ha aportado muchos aspectos positivos. Pienso que me ha hecho ser mejor persona y he aprendido a dejar atrás algunos prejuicios, ya que me ha permitido darme cuenta de que no todos vivimos las cosas de la misma manera y que no llegas a comprender realmente a una persona hasta que consideras las cosas desde su punto de vista. Por ello ahora mismo soy feliz con el camino que he escogido y me esforzaré lo máximo posible para ser una buena médico, ya que pienso que la vocación también es algo que se puede ir trabajando poniendo empeño.

Jie Chen Bao con parte de su "Neumoequipazo" del Hospital de La Princesa de Madrid

Jie Chen Bao con parte de su “Neumoequipazo” del Hospital de La Princesa de Madrid.

 

¿Sabes ya por qué especialidad te vas a inclinar y dónde te gustaría hacerla?
Si es posible me gustaría hacer la especialidad de Anestesiología y Reanimación en el norte, por supuesto me haría mucha ilusión hacerlo en Galicia. Otra especialidad por la que me inclino es Neumología, y en ello ha influido mucho mi experiencia durante la rotación en el servicio de Neumología del Hospital de la Princesa, donde he recibido un un gran trato por parte de todo el personal y en especial del Dr. Zamora. También del Dr. Ancochea, que es quien me ha permitido conocer esta asociación y formar parte de ella.

¿Qué es lo que más te está llamando la atención de tu paso por la Facultad de Medicina para bien, y también para mal?
Una característica esencial de la Facultad de Medicina de la UAM ha sido la gran promoción de la investigación y el incentivo del interés del estudiante por este campo. En cuanto a los aspectos negativos, creo que lo más reseñable es la exigencia de esta universidad. Sin embargo de lo “malo” también se saca su lado positivo, y es que la exigencia nos ayuda y eso es algo muy importante en nuestra formación.

¿Qué especialidad, tratamiento, línea de investigación, etc., que no conocías antes de empezar la carrera te ha sorprendido más?
El tratamiento que más me ha sorprendido es la trombectomía mecánica. Pude presenciar cómo un paciente se recuperaba de una afasia secundaria a un episodio de ictus isquémico.

¿Te ves más tratando enfermos directamente o en labores de investigación (o en ambas)?
Me gustaría poder dedicarme a ambos aspectos de la medicina. En mi opinión, el tratar a enfermos es la parte más humana de esta profesión. Por otra parte, la investigación nos permite seguir formándonos y complementa lo anterior, de manera que nos ayuda a mejorar el cuidado de los pacientes.

¿Cómo está siendo tu experiencia en el Hospital de La Princesa?
Mi experiencia en el hospital está siendo muy buena, sobre todo este curso porque se nos ha permitido participar y aprender de manera más activa que otros años. Por otro lado, en los servicios por los que he rotado han sido muy atentos y cercanos conmigo. Ha sido un curso en el que he podido aprender de muchos procedimientos médicos y, sobre todo, de valores humanos.

El hecho de que tu formación como médico esté coincidiendo con la pandemia, ¿supone un problema a nivel educativo o, al contrario, puede ser hasta una “ventaja”?
El contexto actual de la pandemia ha supuesto la disminución del número de consultas y la cancelación de procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, nuestros profesores hacen lo posible por que podamos aprender y asistir a todos los procedimientos posibles, a pesar del agotamiento consecuente a la situación provocada por la pandemia. Además pienso que, pese a las limitaciones que ha supuesto, realizar prácticas en las condiciones actuales nos posibilita adquirir experiencia para el futuro y es una circunstancia inevitable que puede tener lugar en cualquier momento de esta profesión.

Tu mezcla cultural es explosiva por la combinación de tu origen chino con tus vivencias en Galicia, Ceuta y ahora Madrid. Desde tu punto de vista, ¿qué es la galleguidade? ¿Distingues ese toque diferente del carácter gallego?
Recuerdo que desde pequeña mi madre me ha hablado con mucha frecuencia de una familia que conoció cuando vivía en Ourense. Ayudaron mucho a mis padres, que en aquel entonces llevaban viviendo muy poco tiempo en España, por lo que les tienen muchísimo cariño y se sienten muy agradecidos por la hospitalidad que les mostraron. Yo misma he podido percibir esa generosidad y amabilidad en otras personas gallegas que he conocido a lo largo de mi etapa universitaria. Por ello, a pesar de que no he crecido en Galicia, siempre pienso con afecto en el lugar donde nací y me siento muy orgullosa de ser gallega.

¿Qué le pediría Jie Chen Bao a una entidad como Asomega?
Fomentar el interés de los estudiantes de medicina por la investigación. Pienso que es un ámbito que nos permite abrir la mente y adoptar nuevas perspectivas.

“Es clave para los médicos jóvenes contar con un punto de encuentro”

Gallego ‘expatriado’ de nuevo cuño, Álvaro Iglesias Puzas nació en Ourense (1990) y estudió Medicina en la USC. Tras hacer la residencia en Pontevedra se trasladó a Madrid, donde ejerce en el Hospital Clínico San Carlos desde 2019. Recién incorporado a la asociación, ve imprescindible implicarse en proyectos como Asomega Nova, que considera un punto de encuentro para intercambiar experiencias y compartir valores. Eso sí, algo ya en su trayectoria le enfocaba hacia el entorno de Asomega: dos de sus profesores más recordados de la facultad son Premio Nóvoa Santos: Felipe Casanueva y José Ramón González Juanatey.

Álvaro Iglesias Puzas en el I Curso de Dermatología para Médic@s de Familia y Comunitaria que acogió el Clínico San Carlos

Álvaro Iglesias Puzas

¿Qué relación guarda con Galicia? ¿Vuelve a menudo?
Galicia es mi hogar y gran parte de mi familia reside allí. Es difícil estar lejos sin extrañar todo lo que envuelve a nuestra tierra, la gastronomía y la forma de vida. Siempre la recuerdo con cariño e intento volver a menudo para revivirlo, aunque este último año las restricciones de movilidad no me han permitido visitarla con la frecuencia que me hubiera gustado.

¿Por qué estudió Medicina?
Fue una decisión difícil. Aunque tuve dudas ya que también me encantaba la química y la biología, creo que la profunda inquietud por la salud y el bienestar de los demás que sentía me hicieron decantar la balanza y al final no me arrepiento de mi elección.

¿Qué recuerdos guarda de su paso por la facultad de Santiago de Compostela? ¿A qué profesores recuerda con más admiración? 
Fue una de las etapas más felices que recuerdo. La facultad, el aulario, las prácticas en el hospital y todos los compañeros con los que compartí experiencias y recuerdos que aún conservo. Nunca olvidaré las clases del Dr. González Juanatey, el Dr. Casanueva Freijo o el Dr. José Luis Bello López (entre otros), todos ellos fuente de motivación para el alumnado y más que destacada calidad docente e investigadora.

¿Por qué Dermatología?
Desde el primer contacto durante la carrera, siempre me interesé por las especialidades médicas donde la imagen juega un papel clave. Dermatología, al ser una especialidad visual, muy amplia y con grandes opciones de subespecialización llamó mi atención. Según avanzaba en la residencia, aumentó mi interés por las enfermedades inmunomediadas, así como la dermatología oncológica y quirúrgica.

Imágenes de la infancia del doctor Iglesias Puzas

Con tres y seis años, probablemente en Baiona -si la memoria no le traiciona-.

De Santiago a Pontevedra, a hacer la residencia, y de ahí a Madrid. ¿Cómo es su experiencia de la emigración?
Pontevedra fue mi casa durante la residencia y sólo tengo buenas palabras y reconocimiento para las personas que compartieron conmigo esos años. Posteriormente, las circunstancias laborales de mi pareja y las oportunidades que me ofrecía Madrid condicionaron mi marcha. Nunca es fácil dar el paso, dejar atrás a familia y amigos y abandonar nuestra zona de confort. Sin embargo, mi acogida aquí ha sido inmejorable. El Hospital Clínico San Carlos me ofreció la oportunidad para instalarme en Madrid y continuar creciendo en el ámbito laboral y personal. Me rodea un gran equipo de profesionales a los que agradezco todo lo que me enseñan cada día.

Precisamente en este hospital el jefe de su Servicio, Eduardo López-Bran, es uno de los fundadores de Asomega…
¡Sí, claro que lo sabía! Una persona muy comprometida con los jóvenes gallegos. Cuando se lo propuse me animó a unirme a Asomega siguiendo sus pasos. Ha sido un gran apoyo en esta nueva etapa y siempre le estaré agradecido por la confianza que me ha prestado.

¿En qué aspecto de la especialidad está focalizado?
Me centro en la dermatología oncológica y quirúrgica, la tricología y la dermatología pediátrica. Actualmente estoy comprometido sobre todo en el desarrollo de investigaciones en el campo del cáncer cutáneo y la dermatitis atópica.

¿Recuerda la primera vez que atendió en solitario a un paciente?
¡Claro, como para olvidarlo! Siempre los inicios son difíciles, pero me gusta el contacto con los pacientes. Creo que como profesionales es clave que aprendamos cada día de ellos y desarrollemos un sentimiento de empatía suficiente para dar respuesta de la mejor manera posible a sus necesidades.

Inicialmente Dermatología parecía ajena a la pandemia pero pronto se vio que el coronavirus presenta afectaciones relacionadas con la especialidad. ¿Cómo han vivido este último año en su servicio?
Han sido momentos complicados. La pandemia ha transformado el mundo en el que vivimos y nuestra especialidad no se ha quedado al margen. La infección por COVID19 se ha relacionado con diferentes cuadros cutáneos que hemos aprendido a reconocer y que han permitido en ocasiones el diagnóstico de infecciones en pacientes por otra parte asintomáticos. También se han modificado protocolos y pautas de tratamiento para adaptarnos a las recomendaciones sanitarias o a situaciones epidemiológicas cambiantes y así continuar prestando la mejor atención posible a nuestros pacientes.

El doctor con su familia de niño haciendo el Camino de Santiago

Con siete años, haciendo el Camino con su padre (Benjamín), su madre (Ana) y su hermana (Raquel).

Lo que han vivido los profesionales sanitarios en estos meses es inconcebible para el resto de la población. ¿Teme que se puedan generalizar las secuelas psicológicas a largo plazo?
Los profesionales sanitarios hemos trabajado y continuamos trabajando juntos para hacer frente a esta pandemia. Todos hemos soportado en mayor o menor grado el impacto físico y emocional que ha traído consigo, atendiendo a pacientes en situaciones extremas como consecuencia del impacto directo o indirecto de la pandemia. Es probable que a largo plazo y a medida que se prolonga en el tiempo, seamos cada vez más conscientes del grave impacto psicológico de la pandemia tanto en la población general como en profesionales sanitarios en particular.

¿Cree que, en general, el grueso de la sociedad no afectada por la pandemia es consciente de su gravedad o muchos de los comportamientos sociales que se observan indican lo contrario?
Resulta difícil creer que a estas alturas haya alguien que no sea consciente de la gravedad de la situación epidemiológica que vivimos. Debemos concienciar a la población para mantener las medidas de protección y sancionar las infracciones para evitar comportamientos sociales inadecuados que pongan en peligro la salud de la población.

La llegada de la vacuna ha insuflado un optimismo al que ya nos habíamos desacostumbrado. ¿Se hace suficiente pedagogía para evitar caer en el triunfalismo?
Creo que si algo ha quedado demostrado es que no debemos bajar nunca la guardia. Cualquier precaución es poca en un momento en que la sombra de una cuarta ola o las nuevas variantes acechan a un sistema de salud cada vez más tensionado. A medida que avance la vacunación será más necesario evitar sentimientos de inmunidad o protección total que lleven a una excesiva relajación entre la población.

Asomega defiende la humanización de la asistencia sanitaria, el apoyo en la ciencia, la Medicina como pasión y la implicación del profesional. Imagino que tras lo vivido en estos meses es imposible no compartir esta visión, ¿qué opina?
Totalmente de acuerdo. Creo que su labor y finalidad se integran perfectamente y trabajan a favor en el colectivo médico gallego. Entre sus fines fundamentales resulta interesante la promoción de la relación profesional, la formación científica o el ejercicio de la medicina de calidad entre sus miembros

¿Qué le ha animado a incorporarse a Asomega Nova?
Seguir los pasos de otros médicos gallegos ilustres y compartir asociación con ellos. Hoy en día es clave para los médicos jóvenes contar con un punto de encuentro para intercambiar experiencias y compartir los valores que Asomega Nova representa.

Aproveche la situación: ¿qué pediría a una asociación de estas características? 
Mantener el interés por el avance de la sociedad médica a través de los jóvenes, continuar la labor de difundir el talento y darle voz a sus opiniones.

Álvaro Iglesias Puzas con su pareja, Olaya, que le acompaña en esta nueva etapa en Madrid.

Álvaro Iglesias Puzas con su pareja, Olaya, que le acompaña en esta nueva etapa en Madrid.

“Necesitamos vivir con optimismo, sin dejar de ser realistas”

Vocacional es un buen adjetivo para definir a Paula Peleteiro. Esta oncóloga radioterápica del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela dice que estudió Medicina porque siempre tuvo claro que ese era su camino; escogió la especialidad atraída por las posibilidades que vislumbraba en un campo que ya se le antojaba fascinante; como todo su servicio, se ha implicado hasta las últimas consecuencias en la reorganización a la que ha obligado la pandemia; y ahora aboga por afrontar con optimismo, desde el sentido común, un futuro inmediato en el que es prioritario, como ella misma dice, “ir recuperando nuestras vidas”.

Recién incorporada a Asomega, no es de extrañar que celebre la galeguidade de la asociación: nació en Ourense, vive en Santiago, se escapa en cuanto puede a Nigrán y asevera que “en Galicia todos los rincones son mágicos”.

Paula Peleteiro

Paula Peleteiro, oncóloga radioterápica en el CHUS.

¿Dónde y por qué estudió Medicina Paula Peleteiro? ¿Tenía antecedentes familiares? 
Siempre tuve muy claro que iba a estudiar Medicina, aunque a mis padres no les gustaba nada y querían que hiciese alguna Ingeniería, Matemáticas… me imagino que siendo mi madre enfermera de urgencias querían protegerme y evitarme la parte más dura y sacrificada de lo que involucra ser Médico. Para no disgustarlos no dije nada hasta que tuve que cubrir la hoja de elegir facultades y de primera puse Medicina en Santiago y… encantada de la decisión que tomé (¡ahora mis padres también!).

¿Qué le hizo decidirse por la Oncología Radioterápica?
Hice esta especialidad por mi amiga Eva. La Dra Fernández Lizarbe es oncóloga radioterápica en el Ramón y Cajal en Madrid. Yo preparé el MIR en Madrid y la conocí en la biblioteca. Ella había rotado en Oncología Radioterápica, tenía muy clara su elección y me contagió su entusiasmo

Con ella aprendí que es una especialidad muy completa, médico-quirúrgica, con consultas, planta, quirófano y en continuo desarrollo tecnológico y farmacológico

La Radioterapia es uno de los pilares fundamentales, aunque por desgracia invisible del tratamiento del cáncer. Existe un gran desconocimiento de esta especialidad por parte de la sociedad y muchas veces de nuestros propios compañeros. Desde la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) estamos haciendo una campaña para darle mayor visibilidad ya que la Radioterapia contribuye en más del 40% de las curaciones del cáncer, alrededor de un 60% de los pacientes oncológicos necesitan recibirla en algún momento de su enfermedad, bien con intención curativa o paliativa, y solo supone un 5% del gasto sanitario

Como ves, soy una gran defensora y apasionada de mi especialidad, como muchos de mis compañeros de SEOR

¿Cómo ha sido su trayectoria desde que acabó la carrera?
Fui a Madrid a preparar el examen MIR, hice la residencia de Oncología Radioterápica en el Hospital Clínico de Santiago y tuve la gran suerte de ir enlazando contratos hasta que aprobé la OPE con plaza en el mismo hospital en 2010.

Con esto parece que no me he movido de Galicia, pero, aunque reconozco que tengo unas raíces que no me permitirían vivir en otro sito, he hecho cientos de cursos tanto a nivel nacional como internacional, tanto de asistente como de ponente. He impartido y organizado clases de máster y reuniones científicas, publicado en revistas, escrito capítulos de libros, he participado como investigadora en ensayos clínicos y un largo etcétera. Toda esta formación sobre todo es en el área de tumores gastrointestinales y genitourinarios que es a lo que me dedico.

También ejerzo como tutora docente de los residentes de Oncología Radioterápica que se forman con nosotros y los que viene a rotar a nuestro Servicio

En la actualidad soy vocal de la Junta Directiva de la SEOR, donde nuestro objetivo es que todos los miembros de la Sociedad participen y se involucren en distintas actividades y lo que hablaba antes, promocionar y dar a conocer la Oncología Radioterápica. Para ello estamos poniendo en marcha unas campañas súper interesantes como la creación del Día Nacional de la Oncología Radioterápica.

Añadir que para realizar todas estas actividades tengo la gran suerte de trabajar con unos compañeros excepcionales, tanto en la Junta Directiva como en el Servicio y en todos los proyectos que tenemos en marcha

Y refiriéndome a mi “trayectoria personal” estoy casada, mi marido es oftalmólogo y tengo dos hijos de 8 y 10 años. El mayor dice que va a ser ministro o alcalde y futbolista y el otro gamer y ninja. Dicen que médicos no, que eso que hacemos” les da una grima”…

Paula Peleteiro en el CHUS

Paula Peleteiro en el CHUS.

¿Clínica o investigación? ¿Se puede entender una sin la otra?
¡No, por supuesto que van íntimamente unidas, cogidas de la mano y no es que no se pudiese entender una sin la otra, es que no existirían! Como dije antes tengo la suerte de pertenecer a un Servicio donde podemos compaginar investigación, docencia y clínica.

Personalmente me encanta el trato con los pacientes, es muy gratificante la gran relación que se puede establecer con ellos y aprendo de ellos todos los días. Sigo sin acostumbrarme (me imagino que como todos) a comunicar malas noticias, aunque gracias a los avances tecnológicos y farmacológicos en la patología que llevo en los últimos años ha cambiado mucho el manejo de determinadas situaciones y podemos decir que en algunos casos “cronificamos” el cáncer,.

El coronavirus desde el CHUS

¿Cómo está viviendo Paula Peleteiro desde su especialidad la lucha contra el coronavirus?
Pues tras la gran confusión inicial nos hemos ido adaptando tanto pacientes como sanitarios; siguiendo protocolos y guías de actuación de nuestra sociedad científica y de los distintos centros hospitalarios.

También creamos un grupo de wasap de facultativos a nivel nacional donde íbamos compartiendo experiencias en el manejo de pacientes infectados en nuestros Servicios, protocolos de higiene y de actuación y vivencias de compañeros que iban a la planta covid

Reorganizamos rápidamente los servicios: medidas higiénicas como uso de mascarillas, hidrogel, limpieza de superficies. Minimizamos el tiempo de estancia del paciente en el Hospital: consultas telefónicas en aquellos pacientes en los que es factible, enviando medicación hospitalaria oral desde la farmacia oncológica por correo a sus domicilios, que el paciente no acuda acompañado salvo si es necesario, procurando que no se junten los pacientes en la salas de espera reorganizando horarios, realizando teletrabajo (planificar, ver imágenes, consultas telefónicas desde casa), haciendo los comités tumorales o en plataforma digital o en salas más grandes y ventiladas y acudiendo solo un representante de cada especialidad implicada.

También hemos incorporado en casi todos los Servicios esquemas de hipofraccionamiento de los que ya teníamos evidencia científica y que gracias también a la reciente renovación tecnológica de nuestros Servicios por la Donación de la Fundación Amancio Ortega se han podido realizar. Esto es aplicar en cada sesión más dosis de Radioterapia de forma segura y eficaz haciendo que el paciente tenga que venir menos días al Hospital. También, si se podía elegir priorizamos los tratamientos orales a los intravenosos

Se puede decir que en los peores momentos de la pandemia mantuvimos en todos los servicios la atención y asistencia de los pacientes oncológicos con todas las precauciones necesarias para mantener su seguridad y que los facultativos nos seguimos formando online tanto en patología covid como en los avances de la oncología.

Me imagino que de todos estos cambios cuando pase esta pandemia nos quedaremos con un aprendizaje positivo: el hipofraccionamiento, el teletrabajo, buena parte de la formación online… no toda porque creo que hay reuniones y grupos que funcionan por inercia, necesitamos contacto social, lo iremos viendo…

¿Temen todos los especialistas de Oncología una “nueva ola” relacionada con su área por el foco puesto en estos meses solo en Covid-19?
Tenemos un estudio comparativo del número de casos diagnosticados de cáncer entre marzo-junio 2019 y del 2020 y se ve una disminución de número de casos nuevos diagnosticados de un 21%.

Esto se debe no solo a la disminución de la actividad asistencial sino también al temor que tenían los pacientes de acudir a centros hospitalarios. De hecho, desde el grupo español de pacientes con cáncer se ha hecho una campaña con el lema que el miedo no te paralice, animando a los pacientes a acudir al hospital ante la aparición de síntomas sospechosos ya que un retraso en el diagnóstico en determinados tumores puede suponer un aumento de la posibilidad de aparición de metástasis.

Todavía no se ha estudiado la disminución de incidencia de casos nuevos diagnosticados de todos los meses de pandemia y qué repercusiones reales tendremos… se prevé que sin este retraso en 2021 habrá casi 280.000 nuevos casos de cáncer y que el cáncer afectará a una de cada tres mujeres y a uno de cada dos varones a lo largo de su vida, ¡ya me parecen datos bastante dramáticos sin hablar de una nueva ola de pacientes oncológicos!

Paula Peleteiro en dos momentos de su vida personal recurrentes pero especiales: en la playa de Nigrán y esquiando con sus hijos.

Paula Peleteiro en dos momentos de su vida personal recurrentes pero especiales: en la playa de Nigrán, donde veranea desde pequeña, y esquiando con sus hijos.

– La llegada de vacunas ha insuflado optimismo. ¿Considera que se hace suficiente pedagogía para evitar caer en el triunfalismo y que se baje la guardia?
Creo que necesitamos vivir con optimismo que no quiere decir que no seamos realistas. Evidentemente no sabemos muchas cosas de este virus, pero si sabemos que la vacuna reduce la gravedad en caso de infección y el objetivo es que se vacune la mayor parte de la población lo más rápido posible para hacer inmunidad de grupo así el virus tendrá muy difícil el ir pasando de una persona a otra. De esta forma podremos ir poco a poco relajando restricciones de movilidad, aumentando los encuentros sociales… ¡ir recuperado nuestras vidas!

¿Ha experimentado mayores dificultades o condicionantes específicos para avanzar en su carrera por el hecho de ser mujer?
Hoy en día medicina es una carrera donde la mayoría de los estudiantes son mujeres, en mi especialidad también, la mayoría somos mujeres. Personalmente nunca he notado ninguna discriminación por el hecho de ser mujer, siempre he estado en un ambiente con igualdad de género, con las mismas oportunidades y responsabilidades para hombre y mujeres.

¿Qué ha animado a Paula Peleteiro a incorporarse a Asomega?
En mi caso, ¿quién? Felipe Couñago, compañero y amigo, oncólogo radioterápico en Madrid, por supuesto con raíces gallegas que me habló de esta asociación de médicos gallegos y de sus actividades, me pareció muy interesante y aquí estoy.

Aproveche la situación: ¿qué espera usted de Asomega, qué le pediría a una asociación de estas características?
Supone la oportunidad de formar parte de un grupo de médicos con sentimiento de galeguidade como primera característica pero con más objetivos científicos comunes. Pediría que nos ayude a compartir experiencias, vivencias, formación a través de cursos y reuniones…me acabo de incorporar, seguro que con el tiempo se me ocurren más actividades…

Pertenece a la Junta Directiva de la SEOR. ¿Le interesa la gestión, consideraría pasarse “al otro lado”?
Si el otro lado no es el lado oscuro… (risas). Me parece que siempre es enriquecedor buscar nuevos retos y responsabilidades y poder aportar tus habilidades y experiencia y sobre todo aprender cosas nuevas, aunque echaría mucho de menos a mis pacientes.

“Esta enfermedad conduce al miedo y la soledad en los peores momentos”

Oír hablar a una persona optimista, vital y positiva por naturaleza como Felipe Couñago de incertidumbre, inquietud e intensa sensación de soledad sobrecoge. El responsable de Asomega Nova y jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid relata cómo desde que comenzó su periplo con la enfermedad ha tenido que enfrentarse a vivencias que cuesta asimilar por la rapidez con que se van sucediendo los acontecimientos y por lo insólito de la situación.

En una entrevista concedida al programa “La mañana con Eva” de Radio Voz, Couñago narra su experiencia como paciente de Covid-19, “título” que asumió oficialmente el 24 de agosto cuando su PCR fue positiva: “Todo iba bien y en siete días acabé ingresando con insuficiencia respiratoria, sin saber muy bien qué está pasando, todo sucede rápido y no tienes tiempo de asimilarlo este irte de tus familias y amigos”, afirma.

Continúa el relato explicando que “te ingresan en una habitación donde estás totalmente aislado y ahí los primeros días lo que tienes es una total incertidumbre, de no saber lo que va a pasar, si vas a poder salir adelante o no y si acabarás ingresado en la UCI. Todos esos pensamientos los tienes, además, en soledad, en una habitación de hospital”.

El día después

Afortunadamente a los quince días recibió el alta, pero la vuelta a casa no significó el retorno a la normalidad en el punto en el que la había dejado. Empezaba a manifestarse “el famoso Covid persistente, las secuelas que pueden quedar”. En su caso, inicialmente sobre todo en forma de fatiga y, más sostenida en el tiempo, la dimensión neurológica: lagunas de memoria y problemas de concentración.

Pero como se dijo más arriba, si algo caracteriza a este inquieto radiooncólogo -es también coordinador del Grupo de Cáncer de Pulmón de la SEOR y editor asociado de la World Journal of Clinical Oncology– es su visión positiva de las cosas incluso cuando vienen mal dadas: “Esta semana he tenido la fortuna de reincorporarme al hospital, ayer vi mis primeros cuatro pacientes después de tres meses y probablemente el volver a ejercer la medicina y estar con mis compañeros y amigos probablemente ha sido de los momentos más felices de toda mi vida“, afirma.

Apostilla que “en eso estoy ahora mismo, luchando por recuperar la que era mi vida“. Y pide prudencia: “El virus no se ha acabado, puede provocar procesos muy severos en gente joven como yo. No debemos descuidarnos, hay que seguir en alerta”.

Aunque dice sentirse muy afortunado porque no le ha faltado el apoyo y cariño de la gente que le rodea, reconoce que “esta enfermedad te conduce al miedo y a la soledad en los peores momentos. todo sucede de una forma muy rápida, no es sencillo”. Concluye que “tenemos que solidarizarnos entre todos, a través de nuestros comportamientos ayudar a que haya cada vez menos infectados y menos muertes”. 

Escucha aquí la intervención completa de Felipe Couñago en Radio Voz.

Rubén Nogueiras, premiado por la Sociedad Europea de Endocrinología

Rubén Nogueiras es investigador del CIBEROBN y del CiMUS-Universidad de Santiago de Compostela. Según informa esta institución, el joven científico acaba de ser reconocido con uno de los galardones para personal investigador de endocrinología más importantes del mundo, el European Journal of Endocrinology Award que otorga la Sociedad Europea de Endocrinología.

Rubén Nogueiras

Este premio reconoce la labor de científicos menores de 45 años que hayan contribuido significativamente al avance del conocimiento en el campo de la endocrinología a través de publicaciones.

El motivo concreto por el que Nogueiras es merecedor del premio es su trabajo pionero sobre el papel del sistema nervioso central en el control de la homeostasis energética, su impacto en la obesidad y sus complicaciones metabólicas.

Una trayectoria impresionante

Para Rubén Nogueiras no se trata, ni mucho menos, del primer reconocimiento público a su labor. En 2018 ya fue nombrado Talento Joven en Investigación Biomédica’ en la IV Edición de los Premios ‘Constantes y Vitales’. Ese mismo año, el Consejo Europeo de Investigación le otorgó una de las 27 ayudas a proyectos de investigación transnacionales en el seno de la Unión en el marco del  programa europeo Synergy Grants.

Doctor en Biología por la USC, Rubén Nogueiras completó su formación en diferentes laboratorios de Alemania, Suiza y Estados Unidos. En el CiMUS coordina el grupo de Metabolismo Molecular, centrado en el estudio de los mecanismos moleculares implicados en la obesidad y sus enfermedades asociadas como la diabetes tipo 2 y la enfermedad del hígado graso no alcohólico.

Recientemente ha sido noticia también por la publicación en la revista Journal of Hepatology de un estudio que señala que los pacientes con obesidad o hígado graso con inflamación presentan un mayor riesgo tras la infección por coronavirus.

Cleveland Clinic, segunda del mundo en Endocrinología según Newsweek

La revista norteamericana Newsweek ha presentado su ranking de los mejores hospitales del mundo. Este año aborda la tarea por especialidades, centrándose en Cardiología, Oncología y Endocrinología. En esta última, el Instituto de Endocrinología y Metabolismo de la Cleveland Clinic, presidido por Bartolomé Burguera, se sitúa en el segundo puesto. Cabe recordar que la próxima beca Asomega para médicos gallegos tiene como destino este centro.

Bartolomé Burguera es miembro de Asomega, donde forma parte de su Comité Internacional. Su implicación con la entidad se ha puesto de manifiesto con su participación en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos que organizó la asociación en septiembre de 2019, así como en su ofrecimiento para organizar la mencionada beca Asomega de estancia corta en su centro  cuando la situación de la pandemia lo permita.

Como él mismo explicó en su momento, la beca Asomega ofrecerá una estancia de un mes y cubrirá gastos de estancia y viaje. “Obviamente tendremos que esperar a que la situación regrese a la nueva normalidad y la Clínica permita de nuevo las estancias cortas a médicos de otros países”, señaló. 

Burguera, una trayectoria ligada a la Cleveland Clinic

Bartolome Burguera, según se recoge en la propia web de la Cleveland Clinic, se unió a esta institución como médico de planta y director de programas de obesidad en el Departamento de Endocrinología Metabolic Institute y el Bariatric Institute, en septiembre de 2013. También es profesor de Medicina en la Cleveland Clinic Lerner College of Medicine y tiene un nombramiento conjunto en el departamento de Medicina Celular y Molecular.

Sus intereses clínicos y académicos se centran en el campo de la obesidad, en particular el papel de la medicina bariátrica y las intervenciones de pérdida de peso no quirúrgicas para tratar la obesidad y la diabetes. También ha estudiado la prevención de la obesidad infantil.

La biografía del doctor especifica que su título de médico lo obtuvo en la Universidad de Santiago. Más tarde completó becas de investigación en la Universidad de Carolina del Este, hizo su residencia en Medicina Interna en el Norwalk Hospital, Norwalk y en 1999 una beca en endocrinología en Mayo Clinic (entidad que, por cierto, ocupa el primer puesto en el ranking de Newsweek). También se reseña la obtención en 2018 del Premio Nóvoa Santos de Asomega, “uno de los reconocimientos médicos más prestigiosos de España”.

Hospitales españoles en el ranking de Newsweek

Como se ha señalado, la lista de hospitales elaborada por la revista norteamericana se centra en tres especialidades: Endocrinología, Oncología y Cardiología. En la primera de ellas el centro sanitario español más destacado es La Paz, que ocupa la decimoprimera posición. El Gregorio Marañón (33) y el Clínic de Barcelona (38) también aparecen. 

En Oncología, listado que encabeza el MD Anderson Cancer Center de Houston, también La Paz es el español más destacado en el puesto 14, seguido de Vall d’Hebron (20), la Clínica Universidad de Navarra (35), el Hospital 12 octubre (45) y la Fundación Instituto Valenciano de Oncología (48).

En Cardiología, donde la Cleveland Clinic ostenta el primer puesto,  La Paz se sitúa en el 11 y también aparecen entre los destacados el Gregorio Marañón (33) y el Clínic de Barcelona (38).

Juan Castro: “Cuanto más viajo, más valoro todo lo que hay en Galicia”

Juan Castro Novais es responsable de protección radiológica en el Centro de Protonterapia Quirónsalud y jefe del Servicio de Radiofísica y Protección Radiológica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Este santiagués, licenciado en Física en la universidad de su ciudad natal, recuerda con gran cariño su paso por el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, pero reconoce que lo que más le ha marcado han sido sus diez años en Quirónsalud y su participación en la puesta en marcha del Centro de Protonterapia. Eso a nivel profesional, pero en el plano personal Juan Castro no oculta su galleguidad y reconoce que, después de quince años viviendo en Madrid, cada vez que coge el coche y entra en Galicia “se me encoge el corazón”.

Juan Castro en la presentación del Centro de Protonterapia de QuirónSalud en enero de 2020.

Juan Castro en la presentación del Centro de Protonterapia de QuirónSalud en enero de 2020.

¿Por qué Física? ¿Fue por vocación, tradición familiar, por descarte…?
Imagino que por vocación, pues siempre sentí una profunda inquietud por conocer el porqué de las cosas y sentía que la Física daba respuesta a gran parte de esa inquietud. Y aunque en aquel momento estuve dudando si estudiar Matemáticas, que también me apasionan, el hecho de que mi hermano mayor estuviese estudiando Física hizo decantar la balanza hacia ella y estoy muy contento de la elección.

¿Cómo fue el proceso por el que decidiste dedicarte a la vertiente sanitaria de la Física? ¿Estaba previsto desde que empezaste a estudiar o lo descubriste sobre la marcha?
La verdad es que cuando empecé la carrera desconocía completamente la vertiente sanitaria de la Física. Como comentaba, entré en Física de forma vocacional y no tenía muy claro cuáles eran las salidas profesionales. Tuvo que pasar un año desde que acabé la carrera para ver la enorme aplicación de lo estudiado en campos ajenos a la Física, como la informática, finanzas, consultoría y, por supuesto, la rama sanitaria.

En mi caso, fue un año después de acabar la carrera con la ayuda de mi madre (sin ella y su apoyo incondicional no hubiese llegado a estudiar la carrera, ni ser físico médico, ni llegar donde he llegado) y un profesor de la facultad. Este profesor me comentó la posibilidad de aplicar la Física en el campo sanitario y desde ese momento luché duro para obtener la especialidad y trabajar en este mundo.

Referencias: 12 de Octubre y QuirónSalud

Desde que acabaste la carrera, ¿por qué sitios has pasado que te han dejado una huella más honda?
He trabajado en diferentes sitios algunos de ellos muy lejos de la Física y la sanidad. Por supuesto, el que más huella ha dejado en mí son los más de diez años que llevo en el Grupo Quirónsalud, tanto en el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid como en el Centro de Protonterapia Quirónsalud. Aparte de esto, sin duda el sitio que me ha dejado una huella más honda fue el Hospital Universitario 12 de Octubre, donde hice la residencia y posteriormente trabajé como radiofísico adjunto un par de años. Creo que tuve la enorme suerte de tener los mejores jefes y compañeros. Siempre estuvieron pendientes de mí en un ambiente maravilloso de trabajo con alta tecnología, que permitió una gran formación y desarrollo personal. A día de hoy considero que el Hospital Universitario 12 de Octubre es mi segunda casa y mis antiguos compañeros, mi familia madrileña.

¿Te hubiera gustado desarrollar tu carrera profesional en Galicia? ¿Descartas que esto se pueda producir?
Soy un enamorado de mi tierra y aunque no considero volver a Galicia a corto plazo, en ocasiones pienso que en el futuro me gustaría volver a Santiago y poder aplicar en mi tierra todo lo aprendido durante estos años.

Eduardo Pardo nos sorprendió al revelar su pasión por la poesía y la conexión que él ve con la Física. En tu caso, ¿qué disciplinas o aficiones te interesan? ¿Buscas o intuyes también ese vínculo de ellas con la Física?
Quizás sí tengo que destacar dos aficiones: por un lado, destacaría mi pasión la música. Soy un enamorado de la música metal extrema, dedico gran parte del día a disfrutarla, ir a conciertos y festivales. Aunque parezca sorprendente, me ayuda a concentrarme. He estudiado gran parte de la carrera con mi walkman/discman en bibliotecas y bares tomando un café. Mis compañeros se sorprenden mucho cuando entran a mi despacho y descubren la música que escucho. Creo que llevaría muy mal no poder disfrutar de la música.

Como segunda afición destacaría el binomio viajar y el buceo. Soy un apasionado de los viajes, perderme con la mochila y conocer nuevos sitios, culturas y gastronomías. Y siempre intento al menos una vez al año organizar un viaje largo a un destino donde pueda bucear. En muchos de los sitios preciosos que he visitado, el verdadero paraíso estaba bajo el agua. Es una experiencia preciosa, relajante y muy enriquecedora y lo recomiendo a todo el mundo que lo haga si tiene oportunidad.

La verdad es que nunca busqué ni intuí un vínculo entre la Física y la música o los viajes, pero seguro que la hay pues la Física está en todo 😊.

Juan Castro impartiendo una sesión en Quirónsalud Campus.

Juan Castro impartiendo una sesión en Quirónsalud Campus.

Trato con el paciente y especialización

Probablemente el hecho de no haber cursado estudios sanitarios hace que el impacto cuando se empieza a tratar con pacientes sea mayor. ¿Cómo es tu experiencia en este terreno?
Cuando empecé la carrera, jamás pensé en que acabaría trabajando en un hospital y mucho menos con pacientes oncológicos. Hay días muy difíciles cuando ves pacientes muy malitos y otros días muy buenos cuando vemos la curación de tantos pacientes. Siempre intentamos hacerlo lo mejor posible y dar el 200% de nosotros para mejorar la salud de nuestros pacientes.

¿Recuerdas la primera vez que tuviste que comunicarte con un paciente?
Si que lo recuerdo. Fue un poco difícil, pero me gustó. Me considero una persona bastante empática y me gusta mucho el contacto con el paciente.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál tu área profesional principal?
Siempre he trabajado en todas las áreas de la física médica (diagnóstico por imagen, medicina nuclear, radioterapia y protección radiológica). Sin embargo, hace aproximadamente tres años Quirónsalud compró el primer equipo de Protonterapia de España. Este tipo de equipo es la tecnología más avanzada para el tratamiento de algunos tipos de tumores muy difíciles de tratar con otras técnicas, como los tumores pediátricos o los del sistema nervioso central. Tuve la suerte de formar parte del equipo en la puesta a punto administrativa, técnica y clínica. Es un lujo que Quirónsalud haya apostado por traer esta tecnología a España y que podamos beneficiarnos de ella, y me siento afortunado de haber podido participar en el proyecto desde el principio. En este momento me estoy especializando en Protonterapia, tanto en la parte de protección radiológica, de la que soy responsable, como de la parte clínica y técnica.

¿Cómo ha avanzado tu especialidad desde que comenzaste a ejercer hasta hoy, qué es lo que más te llama la atención al respecto?
Nuestra especialidad ha avanzado muchísimo. Es muy tecnológica y muchos de los avances están relacionados con la mejora de los equipos. Imagínate la evolución tecnológica que ha habido en los últimos 15 años cuando no existían los smartphones y cómo estamos hoy. Al igual que en la telefonía móvil, el desarrollo tecnológico se ha aplicado a todos los campos de nuestro día a día, y en medicina ha supuesto una enorme mejora en las técnicas diagnósticas y terapéuticas. En el campo de la oncología, por un lado, el desarrollo de hardware y software de imagen permite tanto un mejor diagnóstico precoz como una localización y detección de las lesiones a tratar. Por otro lado, el desarrollo en sistemas de posicionamiento, imagen en los equipos de terapia y colimación de la radiación han permitido que la radiación ejerza su efecto terapéutico en las lesiones y preservar al máximo el tejido sano.

Nuevos equipos como el acelerador de resonancia o el acelerador de protones permiten seguir avanzando y disponer en España de la tecnología más avanzada a nivel mundial. Con ella podemos tratar pacientes aquí que anteriormente no se podrían tratar o tenían que ir al extranjero para ello.

Todos contra el Covid-19

¿Cómo ha vivido Juan Castro desde su posición la respuesta sanitaria a la pandemia?
Al trabajar en un hospital puedes imaginar que la pandemia se vive muy de cerca y creo que, en general, a nivel profesional la respuesta ha sido muy buena. Sin embargo, esta pandemia ha puesto a prueba los sistemas sanitarios de todo el mundo y nos ha enseñado que todos somos vulnerables.

La pandemia no distingue de países, políticas, razas o culturas y en un mundo globalizado como en el que vivimos es necesario que todos rememos en la misma dirección para superar esta pandemia lo antes posible.

Los seres humanos somos sorprendentes, somos capaces de lo mejor y lo peor. Sin embargo, siempre me gusta ver las cosas desde un punto de vista optimista (o ingenuo, quizás) y creo que superar esta situación nos ayudará a largo plazo a estar preparados como sociedad para nuevas pandemias o desastres que desgraciadamente vendrán.

Un último análisis de toda esta situación, ahora a nivel profesional: ¿qué es lo que más te ha llamado la atención respecto a la relación entre compañeros sanitarios?
Creo que la relación entre compañeros sanitarios es muy buena, al menos en mi entorno, y siempre hay una implicación altísima para atender a todos los pacientes de la mejor forma posible y con la mejor cara en esta situación tan difícil.

Una de las pasiones de Juan Castro: el buceo.

Una de las pasiones de Juan Castro: el buceo.

Vocación y galleguidad

Uno de los principios de Asomega Nova es ofrecer un punto de encuentro con profesionales más experimentados de la rama propia y de otras. Desde la experiencia que has acumulado en tus años de ejercicio, ¿qué le dirías hoy a un joven físico que se plantee seguir una trayectoria como la tuya?
Que la Física medica es un campo precioso, donde se puede aplicar muchos de los conocimientos adquiridos durante la carrera para la mejora de los diagnósticos y tratamientos de los pacientes. Y que, si se siente atraído por ello, que no le detenga nada y luche para conseguir lo que quiere, y lo acabará consiguiendo.

Una de las bases del “sentimiento compartido” que es Asomega es la galleguidad. ¿Cómo la entiendes tú, crees que hay rasgos específicos que definen al gallego?
Lo comparto totalmente. Para mí la galleguidad es ese sentimiento que llevamos todos los gallegos dentro y que hace que no podamos olvidarnos de nuestra tierra, que tengamos morriña siempre que estamos fuera, que sintamos orgullo cada vez que se habla de Galicia y el vínculo automático que hay entre los gallegos.

Llevo 15 años viviendo en Madrid y todavía cada vez que voy a Santiago en coche y entro en Galicia se me encoge el corazón.

¿Qué es lo que más echa de menos Juan Castro de Galicia?
Muchísimas cosas. Por supuesto que lo que más echo de menos es mi familia y amigos. Como he comentado, una de mis pasiones es viajar y esto me ha permitido conocer muchos sitios. Y cuanto más viajo, más valoro todo lo que hay en Galicia: creo que tenemos la mejor gastronomía, paisajes de ensueño, unas playas paradisíacas, un pueblo muy acogedor y un largo etcétera que hace que eche mucho de menos Galicia.

Asomega Nova investiga: un estudio español en las guías NCCN 2021

Proteger el hipocampo para que la radiación no afecte a la memoria en caso de cáncer de pulmón microcítico o de célula pequeña. Este es, en resumen, el propósito del ensayo clínico Premer del Grupo Oncológico para el Estudio del Cáncer de Pulmón (GOECP-SEOR), que recientemente se ha incluido en las guías clínicas NCCN 2021 de esta patología.

El hipocampo se protege de la radiación

La primera autora del estudio es la ourensana Nuria Rodríguez de Dios, oncóloga radioterápica del Hospital del Mar de Barcelona. Participa también en el equipo Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova y coordinador del GOECP-SEOR.

Según explica la propia doctora Rodríguez de Dios, este tipo de cáncer de pulmón presenta un elevado riesgo de desarrollar metástasis cerebral. Para prevenirlo, y una vez tratado el tumor primario, los pacientes reciben radioterapia craneal.

Se trata de un estudio fase III, aleatorizado, en el que se comparan dos grupos de pacientes que ya han sido tratados del tumor pulmonar y son candidatos a recibir radioterapia craneal profiláctica: “Unos reciben la irradiación craneal clásica y el grupo experimental, radioterapia craneal pero protegiendo el hipocampo”, señala.

El objetivo es “demostrar que esta protección evita la pérdida de memoria en los pacientes“. Estos siguieron controles cada tres meses hasta completar dos años desde el final de la irradiación craneal. Entonces se les realizaron test de memoria y calidad de vida y se evaluó mediante resonancia magnética cerebral la posibilidad de cambios estructurales en el hipocampo y de aparición de metástasis cerebrales.

Beneficio sostenido a lo largo del tiempo

Los resultados se presentaron en el congreso de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) y en el de la American Society for Radiation Oncology (Astro) de 2019. Hace unos días se confirmó su inclusión en las guías clínicas NCCN 2021 del carcinoma microcítico de pulmón. Las guías NCCN son de las más seguidas por los oncólogos en todo el mundo porque ofrecen un conjunto completo de pautas actualizadas que actualmente se aplican al 97 por ciento de los cánceres en Estados Unidos. La referencia equivalente en Europa son las guías ESMO

El ensayo clínico, según Nuria Rodríguez de Dios, demostró “una atrofia del hipocampo en las resonancias cerebrales del grupo sin protección”. Por otro lado, el grupo protegido obtenía el beneficio buscado “sin aumentar la incidencia de metástasis cerebrales y manteniendo los resultados de supervivencia respecto al grupo de tratamiento clásico”.

Según la especialista, las guías de práctica clínica de la NCCN 2021 “son probablemente una de las fuentes de información que con mayor frecuencia consultan los profesionales dedicados al abordaje de los pacientes oncológicos”. Por eso considera un orgullo que los autores hayan incluido su estudio.

Una carrera de fondo

Rodríguez de Dios, que se licenció en Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela y se doctoró en la Universidad Autónoma de Barcelona, ofrece algunos detalles de lo que hay detrás de un ensayo de estas características: “Se trata de un proyecto multicéntrico en el que han participado 13 centros españoles pertenecientes al grupo GOECP-SEOR y al Grupo de Investigación Clínica en Oncología Radioterápica (GICOR)”. Añade que esta protección del hipocampo es hoy posible “gracias a los avances tecnológicos que se han producido en nuestra especialidad en los últimos años, con unidades de irradiación que permiten modular la intensidad de la dosis de radiación que llega a cada zona del cerebro”.

En el empeño destaca la participación no solo de los servicios de oncología radioterápica, sino también de “otras especialidades como los neuro-radiólogos e incluso otras disciplinas como los neuropsicólogos e ingenieros que evalúan las imágenes de resonancia magnética”.

Todo ello para dar forma a un trabajo ambicioso en el que la colaboración y la constancia resultan imprescindibles. En este sentido, Nuria Rodríguez de Dios destaca que “el abordaje de los pacientes oncológicos implica a diferentes especialidades médicas, pero cada vez es más necesario incorporar en los equipos de trabajo otras disciplinas más relacionadas con las matemáticas, la ingeniería o la informática“.

Completa esta reflexión con un mensaje para los jóvenes investigadores: “Les diría que sean perseverantes y no se desanimen, porque esto es una carrera de fondo. Nadie nace siendo investigador, el qué hacer en la investigación se aprende con el día a día y con la ayuda de investigadores más experimentados”, señala. Y les anima a “aprender y fomentar el trabajo en equipo”.

“Me llama la atención el talento que tiene el médico gallego y lo reconocido que está por todo el mundo”

Asomega Nova es un proyecto ilusionante. Estamos tratando de juntar a la mayor parte de médicos jóvenes gallegos de todo el mundo para compartir experiencias y lo que nos une, esa galleguidad, ese sentimiento de cariño y amor profundo por Galicia”. Así se ha manifestado Felipe Couñago respecto a la sección de Asomega que él lidera en una entrevista en el programa “Voces de Galicia” de Eva Millán en RadioVoz.

En la conversación, en la que ha abordado otras cuestiones de actualidad relacionadas con su especialidad, la Oncología Radioterápica, y la sanidad en general, ha asegurado que le llama la atención “el talento que tiene en global el médico gallego y lo reconocido que está por todo el mundo”.

A este respecto, ha mencionado la noticia recientemente conocida del grupo de investigadores y profesionales de la sanidad que encabeza Alberto García Basteiro que acaba de publicar una carta en The Lancet reclamando una auditoría independiente sobre la gestión de la pandemia. “No para echar culpas, sino para ver dónde hemos fallado, aprender y que nuestro sistema sanitario mejore. Esa carta está liderada por Alberto, miembro de Asomega Nova. Por tanto, Asomega Nova tiene presente pero sobre todo mucho futuro”.

Otras patologías afectadas

Couñago, que es Jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Quirón de Madrid, señala en la entrevista que “estamos en un periodo de calma tensa en los hospitales de toda España. Sabemos que se nos acerca una oleada, o ya está aquí. Estamos tratando de estar preparados para afrontarlo”, afirma.

Por lo que se refiere a su especialidad, y como coordinador del Grupo de Cáncer de Pulmón de la SEOR, ha querido además lanzar un mensaje de tranquilidad a los pacientes y de sentido común: “No puede ser que se queden en casa y no los diagnostiquemos. Hay que diagnosticarlos lo antes posible para que podamos curarlos. Todas las demoras impactan directamente en la curación. En la anterior oleada hemos visto un incremento de la mortalidad inesperado, no habitual, por ese retraso en el diagnóstico”.

Investigaciones en marcha

Preguntado sobre los campos más destacados de investigación actualmente en su área, Felipe Couñago asegura que “si tuviera que destacar uno de los proyectos de investigación en marcha me quedaría con la combinación de la radioterapia y la inmunoterapia. Esta ha revolucionado el manejo del cáncer en global, es uno de los mayores avances del siglo”, afirma.

Explica que “se trata básicamente de potenciar el sistema inmune para que él mismo luche contra el cáncer. Pero solo con eso no es suficiente porque al final se generan resistencias por parte del tumor. Asociando radioterapia conseguimos resultados espectaculares”, dice.

En este sentido, indica que “se ha publicado hace muy poco el primer estudio sólido demostrando este incremento brutal en supervivencia en cáncer de pulmón y las líneas de investigación actuales buscan cómo mejorar esa colaboración”. 

Ciencia puntera en España sí, pero…

Respecto a esto y a la investigación en general, lanza una seria advertencia: “Tenemos científicos y médicos muy relevantes y con mucho prestigio a tener internacional. Pero no vale de nada tener muy buenos pilotos si no tienes un buen coche. Por parte de las entidades gubernamentales hay que dotar económicamente a estos científicos para que puedan desarrollar su labor”.

En su opinión, “si no apostamos por investigación y ciencia es imposible que seamos un país puntero a nivel científico”.

Expertos españoles piden en ‘The Lancet’ un análisis independiente de la gestión de la pandemia

La de Alberto García-Basteiro encabeza la veintena de firmas de relevantes investigadores, catedráticos y gestores que avalan una carta publicada en The Lancet en la que reclaman una auditoria independiente sobre la forma en que se ha gestionado la pandemia en España. Un estudio, afirman, que “no debe concebirse como instrumento de reparto de culpa”, sino como un medio para identificar áreas en las que la salud pública y el sistema sanitario y social necesitan ser mejorados.

Entre los firmantes se encuentra también Juan Gestal, profesor emérito de Medicina Preventiva y Salud Pública de la USC; Rafael Bengoa, director del Instituto de Salud y Estrategia (SI-Health) y asesor de la OMS; Margarita del Val, viróloga e inmunóloga del CSIC; Beatriz González López-Valcárcel, catedrática e investigadora en Economía de la Salud; o Helena Legido-Quigley, experta en salud pública de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

Por qué hemos llegado a este punto

El documento arranca con una reflexión basada en hechos objetivos: España ha registrado más de 300.000 casos; 28.498 muertes confirmadas y alrededor de 44.000 muertes en exceso, más de 50.000 trabajadores sanitarios han sido infectados y casi 20.000 muertes han tenido lugar en hogares de ancianos. Con una población de 47 millones, estos datos colocan a España entre los países más afectados, a pesar del convencimiento de que disponía de uno los mejores sistemas de salud en el mundo. La pregunta que se plantea es obvia: “¿Cómo es posible entonces que ahora se encuentre en esta situación?“.

Los expertos (que, según El País, “representan a parte de la élite científica” española), señalan varias explicaciones:

falta de preparación pandémica: débiles sistemas de vigilancia, baja capacidad para realizar pruebas PCR y escasez de equipos de protección personal
reacción tardía por parte de las autoridades centrales y regionales y mala coordinación entre ellas
lentos procesos de toma de decisiones
– altos niveles de movilidad de la población y migración
– baja dependencia de asesoramiento científico
envejecimiento de la población y falta de preparación de los hogares de ancianos

Soluciones

En una entrevista en la Cadena Ser, Helena Legido-Quigley explica que la concreción de lo expuesto en The Lancet consistiría en dedicar dos o tres meses a la recogida de información y análisis para tener lista la propuesta en otoño: “Una propuesta positiva, constructiva y sin buscar culpables”.

El sistema de trabajo sería similar al que ha propuesto la OMS para su propia evaluación: identificar expertos en el área y recoger toda la información cuantitativa y cualitativa posible, entrevistar a las personas que han tomado decisiones, de manera anónima, para hacer un report con todos los datos y luego dar unas recomendaciones.

“Proponemos que esta evaluación ha de ser tanto a nivel nacional como autonómico. Tiene que incluir aspectos como toma de decisiones, las capacidades de los sistemas de info, que han sido cruciales, recursos humanos y financieros, infraestructuras disponibles, etc.”, explica Legido-Quigley.

La carta concluye con un mensaje positivo por parte de los firmantes: “Alentamos al Gobierno español considerar esta evaluación como un oportunidad que podría conducir a una mejor preparación para una pandemia, previniendo muertes prematuras y la construcción de un sistema de salud resiliente”.

La experta, que señala a Alberto García-Basteiro como promotor de la carta publicada en The Lancet, reitera que la intención es que sea “una evaluación independiente, imparcial, liderada por expertos nacionales e internacionales para ver cosas que no se han hecho bien, áreas de mejora y sobre todo, dar recomendaciones”.

Radioinmunoterapia en cáncer de pulmón: de los cuidados paliativos a la intención curativa

La revista “Cancers” (FI de 6,1), de la editorial especializada en publicaciones académicas de acceso abierto MDPI, acaba de publicar el paper de revisión “Radioinmunoterapia como estrategia terapéutica eficaz en el cáncer de pulmón: de los cuidados paliativos a la intención curativa”. El artículo recoge uno de los avances más significativos en el camino hacia la curación de este tipo de tumores, que suponen la primera causa de muerte por cáncer entre los hombres y la segunda entre las mujeres tras el de mama.

El documento es fruto del trabajo de un equipo de especialistas de Oncología Radioterápica y Oncología Médica de seis hospitales de diferentes puntos España (Canarias, Murcia, Madrid, Valencia). Entre ellos está Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova y miembro de la Junta Directiva de Asomega, que además es profesor de la Universidad Europea de Madrid y pertenece al Departamento de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y al Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital La Luz.

Terapias combinadas

Según se señala en el artículo, en los últimos años con el desarrollo de los inhibidores de puntos de control inmunitarios (ICI), el tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas metastásico y localmente avanzado ha experimentado una revolución que ha dado como resultado una mejora significativa en la supervivencia general.

Pese a esto, la mayoría de pacientes presentan algún tipo de resistencia a la ICI. Para tratar de solventarlo, la investigación se está orientando hacia la integración de múltiples terapias, siendo la radioterapia y la ICI una de las más prometedoras en función de la sinergia inmunoestimuladora potencial de esta combinación.

Esta revisión ofrece una descripción general de la evolución y el estado actual de la combinación ambas terapias y proporciona datos basados ​​en evidencia orientadas a mejorar la selección de pacientes.

Felipe Couñago, nuevo editor asociado de la World Journal of Clinical Oncology

World Journal of Clinical Oncology (WJCO) es una revista en línea de acceso abierto, ciega y revisada por pares. Desde hace unos días se ha incorporado a su comité editorial Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova y miembro de la Junta Directiva de la asociación.

Página web de la WJCO

La publicación forma parte del catálogo de Baishideng Publishing Group (BPG), editor de revistas médicas con sede en Pleasanton, California, que tiene en su catálogo más de 40 títulos. Según explica la propia compañía, su propósito es “proporcionar a académicos y lectores de diversos campos de la oncología una plataforma para publicar artículos de investigación básica y clínica de alta calidad y comunicar sus hallazgos de investigación”. 

El Dr. Couñago, como se expone en la propia web de WJCO, es oncólogo radioterapeuta en el Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid y en el Hospital La Luz de Madrid, donde se especializa en el tratamiento de pacientes con cáncer de próstata y pulmón. También es profesor de Oncología Radioterápica en la Facultad de Medicina de la Universidad Europea de Madrid y en la EEOR (Escuela Española de Oncología Radioterápica).

Graduado cum laude de la Facultad de Medicina de la Universidad Europea de Madrid, completó su residencia en Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario Princesa de Madrid (España). Es miembro de GICOR, GOECP, GETICA y la SEOR (Español Sociedad de Oncología Radioterápica), así como de la Sociedad Europea de Oncología Radioterápica (ESTRO). 

Por otra parte, como responsable de Asomega Nova Felipe Couñago está desarrollando al máximo las posibilidades de la entidad como punto de encuentro entre los profesionales de la sanidad jóvenes con los más veteranos, y está contribuyendo a la difusión de las actividades de la asociación entre los nuevos titulados.

Diego González Rivas y la cirugía del “caño gordo”

Cirujano torácico en el Hospital de A Coruña, creador de la técnica quirúrgica Uniportal VATS y considerado uno de los mejores cirujanos del mundo, Diego González Rivas ha pasado por el plató de uno de los programas más alternativos de la TV comercial, “La resistencia” presentado por David Broncano.

En el habitual tono desenfadado del programa, González Rivas ha explicado cómo han evolucionado las técnicas quirúrgicas desde las operaciones más invasivas que conoció al principio de su carrera hasta su Uniportal VATS, que permite al cirujano operar con una sola incisión. O como la ha definido Broncano, “la técnica del caño gordo“, denominación que el cirujano le ha corregido por “caño único”.

En la parte más seria de la entrevista Diego González Rivas, preguntado sobre su predisposición a compartir sus técnicas, asegura que “no hay nada mejor que compartir el conocimiento“.

Explica, además, que ha realizado operaciones en 110 países. En algunos de ellos, sobre todo de África, resulta especialmente complicado operar son sus técnicas: “Con cirugía abierta lo he hecho y tiene menos dificultad logística. Pero Uganda, Namibia, Zambia, Costa de Marfil… no sabes el dolor de cabeza que supone conseguir todo el material, convencer a casas para que lo donen el material porque ellos no tienen nada, nunca han visto una cámara para cirugía. Es lo más gratificiante para mí, ir allí y operar“.

Cirujano siempre en activo

González Rivas ha querido tratar con el presentador un problema que tiene desde hace tiempo y que ha comentado alguna vez en el programa: “Me dijeron que tienes un problemilla, que te sudan las manos. Te hacemos una cirugía con una incisión de 5 milímetros sin dormirte. Te operamos por la mañana y te vas a casa por la tarde. Sales de quirófano con las manos secas”. Tras tal afirmación, Broncano ha exclamado: “Házmelo ahora”, y González Rivas ha sido tajante: “Si tuviera aquí el material te lo hacía ahora mismo”.

El presentador ha comentado que “esto ya me lo habían comentado, que te quitan una glándula o algo así”, pero el doctor le ha explicado que “es clipar el nervio que te está produciendo el problema, pero es reversible”.

Eduardo Pardo: “El trato con el paciente, a veces duro, es lo mejor de nuestra especialidad”

Eduardo Pardo es un científico vocacional al que la musa de lo sanitario le pilló investigando. Desde entonces quedó abducido por una especialidad intensa que además venía con el sorprendente y gratificante añadido de la relación con pacientes.

Se declara enamorado de la poesía y sostiene que se trata de una disciplina que ve cada vez más cercana a la Física, hasta el punto de solaparse en la búsqueda de preguntas cuanto más difíciles de contestar, mejor. Y aunque las respuestas no le parezcan tan necesarias como las propias preguntas, en la búsqueda de sus referentes poéticos señala certezas tan contundentes e indiscutibles como Yeats o Lorca.

Actualmente Eduardo Pardo detenta la jefatura del Servicio de Radiofísica y Protección Radiofísica del Hospital Universitario QuirónSalud de Madrid. Es una de las más recientes incorporaciones a Asomega Nova.

Eduardo Pardo en el hospital.

Eduardo Pardo en el hospital.

 

– ¿Dónde naciste? Cuéntanos brevemente tu trayectoria y tu relación con Galicia.
Nacín en Vigo, ainda que vivín en Torrecedeira, tódolos meus recordos de infancia son do barrio de COIA onde me criei e fixen o bacharelato. Despois estudei en Santiago, cando falo de sair os xoves sei do que falo.

Ainda agora cando vou a Vigo e escoito algún dos grandes barcos de mercadorías toca-la súa bozina póñenseme os cabelos de punta. A ría e sen lugar a dúbidas a imaxe que ven a miña cachola cando alguén me menta a Morriña. Ainda agora hai días que me desperto pensando en Galego.

– Estudiaste en Santiago. ¿Por qué Física, qué te hizo decidirte por ello?
Me gusta presumir de que pertenezco a la tercera generación de personas con una clara vocación científica empezada por mi abuelo, que fue químico. Yo quería dedicarme a las matemáticas pero mi profesor de esta materia me convenció de que la física me iba a gustar más. No tenía ni idea de en dónde me metía, y tras unos principios dubitativos creo que ha sido la mejor decisión de mi vida. La física, quizá junto con la poesía, me parece una de las cosas más hermosas con las que he tenido la suerte de toparme. Somos muchos los físicos que pensamos que los límites que separan la física y la poesía no están bien definidos.

¿Cómo casan estas dos disciplinas tan aparentemente distanciadas? ¿Cómo explica un físico su pasión por la poesía?
La física es la ciencia más básica, los límites entre física y metafísica se han roto hace tiempo y la física hoy se pregunta cosas como: ¿qué es la materia? ¿Puede la física cuántica encontrar una explicación a la aparición de la consciencia y por tanto puede explicarse la sensibilidad artística? Al decir “Blade Runner” (obra de Phillip K. Dick llevada al cine genialmente por Ridley Scott) todos pensamos en el monólogo final de Troy (quien no lo ha parafraseado a altas horas de la madrugada en un intento, probablemente futil, de ligar) pero el titulo original creo que resume la interacción entre ciencia poesía: “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”

La física cuántica y la teoría de supercuerdas nos plantean que la realidad no es tan simple como creíamos, algunas ecuaciones son frías y feas cual pareados ripiosos mas otras son bellas como la poesía de Lorca o Yeats (dos de mis favoritos).

A físicos y poetas nos gustan más las preguntas que las respuestas y creo que ambas cosas son más necesarias cuanto menos útiles son.

¿Se le ocurre alguna recomendación poética que pueda mostrar un puente entre la poesía y la física?
No he encontrado ninguna poesía sobre física que me pareciera digna de citar, las composiciones científicas suelen ser hechas ad hoc y no tener mucha calidad. Si hiciera falta pondría Antigonish (que da origen a The man who sold the world) que aunque trata de un fantasma creo que representa bien las sensaciones ante el mundo cuántico.

Impactante imagen de Eduardo Pardo

Impactante imagen de Eduardo Pardo practicando una de sus aficiones.

Eduardo Pardo

La mezcla de rutina e innovación del radiofísico

– ¿Qué lleva a un físico a decantarse por una especialidad tan puramente sanitaria, cuánto hay de vocación, de descubrimiento, incluso de casualidad?
Durante mi último año de carrera un profesor (Máximo Pló) nos habló de la especialidad y nos animó a presentarnos al RFIR pero yo no le presté mucha atención. Años después, trabajando de investigador en la Universidad de Vigo, fuimos a visitar el Servicio de Radiofísica del Hospital do Meixoeiro (donde nos recibió el Dr. Manuel Salgado) e inmediatamente me di cuenta de que aquelllo era a lo que yo quería dedicarme.

– Hasta llegar a Quirón, ¿dónde has desarrollado previamente tu carrera?
He realizado la residencia en Oviedo y luego trabajé de adjunto casi dos años en Ourense. Llegué a Quirón por motivos personales: a mi pareja la destinaron en Madrid. Volví a Galicia durante dos años, al Complexo Hospitalario Lucus Augusti (Lugo), pero me llamaron para volver a Quirónsalud que siempre he considerado mi casa.

– ¿Lo mejor y lo peor de tu especialidad?
Al provenir de un campo técnico para nosotros el contacto con el paciente es una gran sorpresa, muy abrupta además. Pasamos de nuestro cuaderno, lápiz y goma de borrar a una de las áreas más duras del hospital, la Oncología, en un par de semanas. Por ello el trato con el paciente, que resulta a veces duro, es sin duda lo mejor de nuestra especialidad. Todos los trabajos tienen días malos, pero en este sabes que estás ayudando a cuidar a pacientes oncológicos y eso produce una gran satisfacción personal.

Adicionalmente se trata de una profesión protocolizada pero que siempre presenta nuevos retos, por lo que se unen rutina e innovación. Al ser muy tecnológica nos obliga a una actualización constante.

Supongo que lo peor, como todas las profesiones sanitarias, son las largas jornadas que a veces afrontamos, pero como dice el adagio, si encuentras un trabajo que te guste no tendrás que volver a trabajar ni un solo día en tu vida.

– ¿Volverías a elegirla?
Sin dudarlo. Y se la recomiendo a todos los jóvenes graduados que me piden consejo.

– En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál tu área profesional principal?
Mi área de especialización era la Física Médica dedicada a Radioterapia, pero en mis nuevas responsabilidades me estoy teniendo que especializar en Protección Radiológica. Este área, desconocida incluso para muchos profesionales sanitarios, consiste en garantizar que el público recibe una cantidad de radiación insignificante, que los profesionales reciben la radiación más baja posible y que los pacientes reciben la cantidad justa compatible con su diagnóstico o tratamiento.

Covid-19: un hospital volcado

– ¿Cómo has vivido la pandemia en los momentos más críticos desde tu posición?
Durante los momentos más duros el hospital entero se dedicó a Covid, salvo las urgencias y la Oncología que por motivos obvios no pueden hibernarse. Nuestros pacientes son además un colectivo de riesgo, por lo que en nuestra área hemos sentido presión pero siempre hemos sido el sector más “limpio” del hospital.

Nuestra especialidad permite el teletrabajo por lo que nosotros empezamos a practicarlo desde el principio y a rotar en equipos “estancos” para garantizar que no “caeríamos” todos a la vez.

La enseñanza positiva que yo saco de esto ha sido ver a un hospital entero volcado en ayudarnos unos a otros y por supuesto a los pacientes. Concretamente en mi equipo cuando se planteó teletrabajar todos dieron un paso al frente porque querían ser parte del grupo que acudiera al hospital. Su única preocupación era no ser vector de transmisión y la seguridad de nuestros pacientes, nunca la suya propia. A riesgo de parecer cursi voy a citar otra frase: cuando avanzar se pone duro los duros se ponen a avanzar.

– Ha sido emocionante, decía el doctor Ancochea, observar el compromiso y espíritu de lucha pese al cansancio de todos los profesionales. ¿Cómo lo has experimentado en tu caso?
Sí que hemos sufrido momentos en los que aumentaba la carga de trabajo, momentos de sentirse solo (el teletrabajo funciona pero el calor humano es necesario, tanto cuando estás en el hospital como cuando estás en casa) y momentos de preguntarse si merece la pena. ¡Pero claro que la merece! A mí me ha impresionado ver cómo de repente nadie estaba demasiado ocupado para ayudar a un compañero, gente que te busca la mirada al cruzarse contigo en un pasillo para asegurarse de que estás bien. 

– ¿Por qué España es donde más sanitarios se han infectado, solo por la falta de equipos de protección suficientes?
Pues es una pregunta que yo también me hago y no tengo una respuesta. Hay varias cuestiones sobre las cifras de la pandemia en España que debemos resolver para aprender de cara al siguiente brote, a la siguiente pandemia o a la siguiente crisis.

– ¿Temes un rebrote, lo ves como algo inevitable?
Me parece que una de las claves será cómo de contagioso es el virus. Podría ser que el virus se contagió mucho en las fases iniciales porque nos “tocamos” y besamos mucho, en ese caso las medidas de distanciamiento social nos permitirán volver a esto que se dado en llamar “nueva normalidad”. La otra opción es que estemos a punto de sufrir un rebrote, pero tengo confianza en que las medidas de distanciamiento puedan hacer que no volvamos a colapsar el sistema sanitario.

– En caso de producirse, ¿estáis los profesionales preparados para afrontarlo de nuevo? ¿Hay mejores condiciones para abordarlo?
Los profesionales sabemos más y creo que el apoyo social nos dará fuerzas para resistir lo que venga. Quiero creer que los gestores del sistema sanitario han reforzado no solo las reservas de EPIs y material sanitario sino los canales de abastecimiento para poder disponer de equipo o fármacos en cuanto se pruebe su eficacia. Desde luego organizar los circuitos hospitalarios sería mucho más fácil ahora con la experiencia obtenida.

– ¿Crees que, como sociedad, aprenderemos algo de todo lo vivido estas semanas?
No contemplo otro escenario. No creo que nadie (vivo) haya experimentado nada comparable. Ha sido un sacrificio en nuestra forma de vida, economía y por supuesto en vidas humanas. Hemos dejado atrás a muchos amigos en esto. Si estar encerrados en casa durante estos momentos tan duros no nos permite como sociedad reflexionar y sacar conclusiones provechosas no sé qué podría hacerlo.

Eduardo Pardo en Sri Lanka

Viajar es una de las pasiones de Eduardo Pardo. En la imagen, frente a la fortaleza de roca de Sigiriya (Sri Lanka).

Implicación con los pacientes

– Asomega defiende la humanización de la asistencia sanitaria, el apoyo en la ciencia, la Medicina como pasión y la implicación del profesional. Imagino que desde Intensivos y tras lo vivido en estos meses es imposible no compartir esta visión, ¿qué opinas?
Por supuesto, creo que es imposible no estar de acuerdo. Es evidente que disponemos de una sanidad puntera, la única forma de mantenerlo es apoyar la ciencia y la investigación. Parafraseando a Lewis Carroll, avanzar es la única forma de no retroceder. Por otra parte es cierto que la humanización es una de las asignaturas pendientes de la sanidad, y es algo en lo que solo podemos avanzar mediante la implicación personal con nuestros pacientes.

– ¿Qué te ha animado a incorporarse a Asomega Nova?
Muchos gallegos queremos mantener el contacto con Galicia aunque vivamos lejos, yo creo que forma parte de un apego hacia la tierra (desligado de otras consideraciones políticas que no tocan ahora). Asomega es una forma de seguir en contacto con otros profesionales sanitarios gallegos.

– Aprovecha la situación: ¿qué espera Eduardo Pardo de Asomega, qué pedirías a una asociación de estas características?
A una asociación de estas características creo que debemos pedirle dos cosas: por un lado que sea un foro de intercambio y enriquecimiento, por otro lado que sea una fuente de inspiración para todos los profesionales. Si concretamos en una asociación que además es gallega, creo que hay que exigirle también que en sus reuniones se coma bien.

– ¿Qué consejo (o advertencia) darías a un joven físico que se esté planteando seguir un camino similar al tuyo? ¿Y a uno que esté a punto de graduarse?
Esta pregunta me ha hecho sentirme viejo de golpe. A un joven físico recién graduado o a punto de ello le recomendaría que no tuviera prisa, que no tuviera miedo a cambiar de área de especialización por otra que le satisfaga más. En cuanto al área sanitaria creo que es un buen campo para un físico, se trata de una especialidad que ha alcanzado una cierta madurez, lo que hace que no haya tantas oportunidades como en el pasado pero sí una oferta más o menos estable y sostenida en el tiempo (más allá de las inclemencias macroeconómicas).

Eduardo Pardo

Eduardo Pardo.

Diego Aníbal Rodríguez: “Mis abuelos apostaron por la educación, la honestidad y el trabajo duro”

Diego Aníbal Rodríguez Serrano ha vivido los peores momentos de la pandemia en dos de las situaciones más duras posibles para afrontarla: como intensivista en la UCI de La Princesa de Madrid y como paciente. A principios de mayo su caso fue uno de los señalados por el blog “Be Neumo, Be You” del Servicio de Neumología de su hospital, que periódicamente actualiza el “cuadro de honor” donde destaca el trabajo de colectivos y compañeros del centro. 

Dos colegas suyos definieron bien a Diego en las respuestas a un tuit de Asomega sobre tal reconocimiento. Javier García Calvo decía: “No he visto a una persona con más ganas de volver de una baja que mi amigo Diego, gran profesional”; Héctor Pardal redondeaba el mensaje anterior: “Añado que más preocupado por el bienestar de sus amigos que por el suyo propio, ¡y estabas bien j*****, máster! Muy grande sin duda”.

En el propio blog hay otro comentario, en este caso de José Luis García Ortells: “Suscribo totalmente todo lo publicado acerca de mi amigo Diego, de hecho se queda corto. Grandísimo profesional y mejor ser humano. Un orgullo ser amigo suyo”.

Algo tendrá el agua cuando la bendicen… Pero mejor que sea el propio interesado quien se defina con sus palabras en esta entrevista.

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital.

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital.

 

– ¿Dónde naciste? Cuéntanos brevemente tu trayectoria y tu relación con Galicia.
Nací en marzo del 76 en Buenos Aires, Argentina. Con 13 años vine a España, a Leganés, donde me crié. Estoy casado con la mujer de mi vida (Marta) y tengo tres hijos (Nilda, Alba y Pablo). Soy, como más de la mitad de los argentinos, descendiente de emigrantes españoles. Mis abuelos paternos eran gallegos, de Pontevedra, mi abuela Lola era de Cristelos, una aldea cerca de Tomiño, y mi abuelo José de Villar, Poio.

Varias veces he viajado a Galicia, pero recuerdo con especial cariño el viaje que hicimos mi abuelo, mi padre y yo cuando mi abuelo volvió de Argentina a España tras 60 años emigrado. Recuerdo perfectamente la sonrisa pícara al ver su tierra tras tanto tiempo, cómo disfrutó viendo a la familia, amigos de la infancia, etc. y recorriendo Combarro, pueblo al que bajaba desde la aldea, contándome historias de su infancia y adolescencia hasta que emigró para trabajar. Me emocioné el día que me contó cómo murió mi bisabuela, Manuela Buceta, atropellada por un carro en Combarro cuando tenía solo cinco años.

Montaje de fotos familiares de Diego Aníbal Rodríguez

Diego Aníbal Rodríguez de joven con sus abuelos paternos, de origen gallego, su hermana y su padre

 

Con mi abuela Lola no estuve en Galicia, pero me alegra saber que, aunque murió en Buenos Aires, volvió a ver su tierra en un viaje que hizo para visitarnos. Solo los emigrantes sabemos cómo se extraña la tierra y cómo se siente la nueva cuando te acoge, y a mí me pasa eso: extraño Buenos Aires, pero cuando estoy en Madrid o viajo a Galicia me siento como en casa. Galicia es historia de emigrantes y la de mi familia es la de la emigración, yo soy el resultado de varias migraciones.

Recuerdos familiares de Diego Aníbal Rodríguez

Dos documentos que Diego Aníbal Rodríguez guarda con cariño: el salvoconducto con el que su abuela pudo salir por Tuy durante la Guerra Civil y una imagen suya con su abuelo y su hermana.

 

Internista-intensivista de vocación

– ¿Dónde estudiaste Medicina? ¿Por qué intensivista, qué te hizo decidirte por ello?
Estudié Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid, hice la carrera en el Hospital de La Princesa de Madrid y posteriormente hice Medicina Interna en La Princesa e Intensivos en el Clínico San Carlos de Madrid; como casi todo en mi vida, soy una mezcla: argentino-español, bonaerense-madrileño, internista-intensivista. La verdad que yo vivo la medicina como una, me gusta verla desde un contexto global. ¿Por qué intensivos? Me gusta, tiene un enfoque global y me gusta el paciente crítico. Supongo que lo que me hizo decidirme por ella fue la oportunidad de hacerla y mi experiencia en mi rotación de intensivos cuando era internista.

– Hasta llegar a La Princesa, ¿dónde has desarrollado previamente tu carrera?
Empecé mi carrera en La Princesa y ahora estoy de vuelta. He trabajado en alrededor de diez hospitales de Madrid tanto como internista, en un primer momento, como intensivista posteriormente. Uno va teniendo una edad pero la verdad es que me han aportado todos los sitios donde he estado. Mi anterior experiencia fue en el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá, donde he estado dos años y tengo la plaza. He vuelto a La Princesa hace cuatro meses escasos, pero es un hospital que conozco como estudiante, internista e intensivista en una etapa previa de cinco años trabajando allí. Conozco varios hospitales: Clínico, Torrejón, Henares, Fuenlabrada, Puerta de Hierro, Príncipe de Asturias, etc. y lo que destaco de todos es la gente y lo agradecido que estoy a todo lo que me han enseñado.

– ¿Lo mejor y lo peor de tu especialidad?
Lo mejor en mi opinión es el enfrentarse a la patología crítica del enfermo, aplicando una base fisiopatológica y soporte mecánico para la resolución del fracaso multiorgánico. Traducido para los no sanitarios: el tratamiento global del fracaso de varios órganos.

Lo peor es la inestabilidad laboral que ha hecho, aunque haya sido enriquecedor, que haya tenido que moverme mucho.

– ¿Volverías a elegirla?
Supongo que sí. Me gusta.

Coronavirus: se ha vivido algo muy emocionante en el hospital

– ¿Cómo has vivido en la UCI la situación en los momentos más críticos de la pandemia?
Bueno, depende, yo he trabajado mucho con otros compañeros del hospital en planta y en la unidad de cuidados intermedios respiratorios, aunque las guardias las he hecho en UCI. Desde un primer momento tuve claro que teníamos que trabajar todos juntos para resolver esto.

Tuve una primera etapa en planta valorando muchos enfermos e ingresándolos que fue agotadora, luego caí enfermo y me reincorporé a la unidad de cuidados intermedios con mis compañeros de Neumología y seguí haciendo guardias en la UCI. En mi modesta opinión, creo que los pobres enfermos fueron los que vivieron los momentos más críticos, muchas veces solos y con miedo. No sé, supongo que esto nos ha cambiado a todos, enfermos y profesionales.

– ¿En la UCI han estado los profesionales habituales o habéis contado con el apoyo directo de compañeros de otros servicios? En caso afirmativo, ¿cómo ha sido su adaptación a un trabajo tan específico?
Se ha vivido algo muy emocionante en el hospital, nos hemos mezclado, hemos trabajado juntos diferentes personas de diferentes especialidades, en la UCI han trabajado intensivistas con ayuda de anestesistas, fisioterapeutas, neumólogos, cirujanos, etc. Y en la unidad de reanimación hicimos lo mismo, nos mezclamos los intensivistas con anestesistas, cirujanos, etc. para ayudarnos. Un ejemplo de esta mezcla, que ha sido tan productiva en mi opinión, es mi trabajo con neumólogos en la unidad de cuidados intermedios respiratorios utilizando ventilación mecánica no invasiva y otro tipo de soportes respiratorios.

– Ha sido emocionante, decía el doctor Ancochea, observar el compromiso y espíritu de lucha pese al cansancio de todos los profesionales. ¿Cómo lo has experimentado en tu caso?
Bueno, como te dije antes, cansado, física pero sobre todo psicológicamente. El no poder abrazar a mis hijos ni darles un beso, el no poder ver a tu familia, ver a los enfermos tan malos y sin poder hablar con sus familias cara a cara es algo que vamos a llevar toda la vida los que hemos trabajado en esta pandemia. Y, por qué no decirlo, el miedo a contagiar a los tuyos, a ponerles en peligro pasa factura. Yo he tenido el desahogo de mi mujer Marta, que es intensivista también y con la que podía hablar para desahogarme, pero sé de gente que ha llorado ante la impotencia de no poder hacer más. Ha sido muy duro, pero creo que debemos aprender de esto.

– ¿Por qué España es donde más sanitarios se han infectado, solo por la falta de equipos de protección suficientes?
Bueno, ha habido muchos factores, probablemente uno es el que mencionas y luego que cuando nos dimos cuenta de que estaba entre nosotros el virus probablemente llevaba tiempo circulando. Además, las propias características del virus facilitan el contagio ya que hay muchos enfermos asintomáticos.

Diego Aníbal Rodríguez y Marta Chicot

Diego Aníbal Rodríguez con su mujer, Marta Chicot, también intensivista de La Princesa.

 

De médico a paciente

– ¿Cómo ha sido tu experiencia con la enfermedad? ¿Desarrollaste síntomas severos, requeriste hospitalización…?
Yo soy asmático y como en casa de herrero cuchillo de palo, la verdad que no llevaba un control adecuado de mi enfermedad. Eso no facilitó las cosas y estuve mal, pero en casa, fue decisión propia y no sé, con honestidad, si hice bien. Tuve fiebre dos semanas, perdí 10 kilogramos y estuve con mucho broncoespasmo. En la radiografía presentaba neumonía. Pero eso ya pasó y he prometido a mi neumóloga seguir a pies juntillas sus recomendaciones. He tenido la fortuna de poder donar plasma hiperinmune con anticuerpos, a ver si eso puede ayudar a otros pacientes.

– La empatía del profesional de la sanidad siempre es un plus que cualquier paciente valora. ¿Se desarrolla de forma especial en circunstancias como esta? Dicho de otra forma, ¿ha cambiado tu forma de tratar a los pacientes tras pasar el Covid-19?
Pues la verdad que no, yo sigo desde hace años una norma: trato a mis pacientes como si fuera yo el enfermo, porque sé a ciencia cierta que todos vamos a ser enfermos un día. Es decir, intento ser justo, honesto, transmitirle mi apoyo y explicarle lo que tiene, la comprensión de la enfermedad es muy importante tanto para los pacientes como para las familias.

– ¿Temes un rebrote, lo ves como algo inevitable?
En mi opinión, creo que es altamente probable un rebrote en los próximos meses, ojalá me equivoque, pero también creo que será de menor intensidad. La sociedad es más consciente del problema, las medidas de higiene, las mascarillas, las distancias de seguridad, etc., todo está más interiorizado. Además, los sanitarios también hemos aprendido, probablemente nos hubiera gustado de otra manera, pero hemos aprendido muchas cosas, a organizarnos, a trabajar de otra forma, como un único equipo, etc. Un tercer factor que puede jugar a nuestro favor es el conocimiento de la enfermedad y de la terapéutica que ha aumentado claramente. Hay terapéuticas de soporte como la ventilación mecánica no invasiva que al comienzo de la pandemia estaban proscritas y hemos aprendido a manejar con seguridad a medida que ha aumentado la pandemia. También, y con un poco de suerte, la investigación de fármacos y vacunas dé sus frutos aunque no sé yo si será para este año.

– En caso de producirse, ¿estáis los profesionales preparados para afrontarlo de nuevo? ¿Hay mejores condiciones para abordarlo?
Bueno, mejores condiciones depende. Creo, como te he dicho antes, que tenemos cosas a favor pero también tenemos cosas en contra; el cansancio físico y psicológico del personal sanitario es alto, necesitamos una etapa de tranquilidad para volver a estar en condiciones óptimas pero también creo que si volviera a pasar mañana lo afrontaríamos sacando fuerzas de flaqueza. Esto no quiere decir que no crea que las administraciones deberían hacer un verdadero esfuerzo para redefinir el sistema, darse cuenta de que hay que invertir en sanidad, en todas sus esferas. Probablemente la esfera en la que yo trabajo no es la que está mejor ni la que está peor, pero hay realmente un déficit de inversión en sanidad, investigación, etc. que si se quiere de verdad solucionar requiere un cambio de mentalidad por parte de la administración nacional y autonómica.

– ¿Crees que, como sociedad, aprenderemos algo de todo lo vivido estas semanas?
Espero sinceramente que sí, espero que la gente se dé cuenta de lo felices que éramos y que podemos volver a ser. Pero también que eso depende de nosotros. De todos, siendo responsables e interpretando que a lo mejor debemos cambiar nuestra forma de enfocar las cosas, no solo la medicina sino la vida, disfrutando de lo que tenemos y cuidándolo. Y siendo solidarios, esta crisis nos debería enseñar que el camino es la solidaridad.

Pasar el coronavirus ha permitido a Diego Aníbal Rodríguez ser donante de plasma con anticuerpos

Pasar el coronavirus ha permitido a Diego Aníbal Rodríguez ser donante de plasma con anticuerpos

 

Hay que cultivar la cultura, la educación, la salud, la lealtad

– Asomega defiende la humanización de la asistencia sanitaria, el apoyo en la ciencia, la Medicina como pasión y la implicación del profesional. Imagino que desde Intensivos y tras lo vivido en estos meses es imposible no compartir esta visión, ¿qué opinas?
Creo que tras todo lo que ha pasado, como te he dicho, tenemos que reflexionar todos, los sanitarios, la administración, los dirigentes, la sociedad. Creo que España ha cambiado mucho en los últimos años hacia un país moderno, dinámico y con una economía floreciente, pero no todo es economía, debemos seguir cultivando la cultura, la educación, la política entendida como una negociación para un bien común y no un arma arrojadiza, la salud, la amistad, la lealtad, etc. y eso requiere mucho trabajo. Mis abuelos (los gallegos y los argentinos) siempre apostaron por eso, por la educación, por la honestidad y por el trabajo duro.

– ¿Qué ha animado a Diego Aníbal Rodríguez a incorporarse a Asomega Nova?
Fue una casualidad. Julio Ancochea (jefe de Neumología del Hospital de La Princesa) quiso hacernos un pequeño homenaje a los anestesistas e intensivistas que trabajamos en equipo con los neumólogos de La Princesa. Cuando le mande el link de Asomega a mis padres y familia en Argentina me dijeron que “qué orgullosos estarían mis abuelos gallegos” y charlando con Julio salió el tema, luego empecé a mirar y me gustó el proyecto y como nieto de gallegos y admirador de Galicia me apunté.

– Aproveche la situación: ¿qué espera usted de Asomega, qué le pediría a una asociación de estas características?
Que sea el motor del cambio, de ese cambio que tenemos que dar para afrontar esta nueva realidad.

– ¿Qué consejo (o advertencia) haría a un joven que esté pensando estudiar Medicina? ¿Y a uno que esté a punto de graduarse?
Bueno, que sepa que en la vida hay muchas cosas, y una de ellas es la medicina, que es apasionante, pero que requiere un alto sacrificio y compromiso, y que si está dispuesto a ello no le defraudará.

Al que está a punto de graduarse le diría que le espera una etapa increíble de su vida, que la disfrute, pero que sea consciente de la gran responsabilidad que conlleva la medicina. También le diría que sea honesto y cariñoso con sus enfermos y a lo mejor, que intente ser humilde, que es la mejor manera de aprender.

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital con su mujer, Marta Chicot

Diego Aníbal Rodríguez en el hospital con su mujer, Marta Chicot

Día Mundial Sin Tabaco: ¿cómo afecta el COVID-19 al tratamiento de cáncer de pulmón?

Esta crisis sanitaria “puede afectar al cuidado e investigación en cáncer si no se pone en marcha de inmediato una estrategia nacional para gestionar y racionalizar los recursos”. Con esta contundencia se expresa Felipe Couñago, coordinador del Grupo Oncológico para el Estudio del Cáncer de Pulmón (GOECP) de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), en una comunicación con motivo de la celebración del Día Mundial Sin Tabaco.

31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco

31 de mayo, Día Mundial Sin Tabaco

Couñago, que es también responsable de Asomega Nova, añade que “la cancelación o retrasos de cirugías, pruebas diagnósticas y tratamientos puede afectar de forma directa a la supervivencia y menoscabar los avances conseguidos en esta patología a lo largo de los último años”.

En el caso de un tumor agresivo como es el cáncer de pulmón, SEOR toma como referencia un análisis reciente liderado por el Institute of Cancer Research de Londres. Este estudio señala que un retraso de seis meses en una cirugía provocaría una reducción de supervivencia estimada del 27% al 34% en función del estadio de la enfermedad y la edad del paciente.

Retrasos en diagnóstico e investigación

A nivel europeo se ha constatado una reducción de aproximadamente de entre el 20 y el 25% en la detección de nuevos casos de cáncer, “bien por el temor de los pacientes a visitar los centros sanitarios, bien por la interrupción del funcionamiento de algunas áreas de salud por la pandemia, lo que puede conllevar que diagnostiquemos a los pacientes en estadios más avanzados a partir de ahora”, señala el doctor Couñago.

La investigación en cáncer también se ha visto sumamente afectada por la paralización de la inclusión de pacientes en ensayos clínicos, el cierre de centros de investigación, y la reducción de fondos destinados al cáncer para focalizarse en la COVID.

El cáncer de pulmón en España

En España, los datos hablan por sí mismos de la necesidad de iniciativas como este Día Mundial Sin Tabaco: el cáncer de pulmón es el tercer tipo de cáncer más frecuente, con una incidencia estimada de 27.351 casos (10,1%), siendo el segundo más frecuente en hombres y el cuarto en mujeres.

Aproximadamente el 90% de los casos diagnosticados de cáncer de pulmón se asocian al consumo de tabaco. Las tasas de mortalidad en cáncer de pulmón se manifiestan siempre entre 10 y 20 años después de que se produzcan los mayores picos de consumo de tabaco. Un 33,2% de las chicas de entre 14 y 18 años y un 29,6% de los chicos fuma, según datos del Ministerio de Sanidad. España es uno de los países de la UE con una edad de inicio al tabaco más precoz: alrededor de los 16 años.

Susana Puga: “La ciencia cuando se le aplica pasión es mejor ciencia”

Susana Puga nació en A Coruña y estudió Medicina en la Universidad de Santiago de Compostela. Hizo la residencia en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en el Hospital Juan Canalejo  y desde julio de 2006 pertenece al equipo del doctor Martín del Yerro, que constituye el servicio de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética del Hospital Universitario Quirón Madrid.

Repasamos en esta entrevista su trayectoria profesional, su relación con Galicia y su visión del papel de la ciencia y la medicina.

Susana Puga

Susana Puga.

¿Por qué estudió Medicina?
Desde pequeña quería curar a la gente, en especial a mi padre, porque tenía problemas digestivos.  

¿Tenía antecedentes familiares?
Mi abuelo había sido médico pero falleció en los años 50. Y de familia directa nadie se dedicó a la medicina. 

¿Qué recuerdo guarda de su universidad?
Fue una etapa muy buena, en la que pude conocer a mucha buena gente con la que todavía mantengo contacto.  

¿De qué profesores mantiene una memoria más vívida?
No olvidare al Dr. Devesa por su perseverancia para que aprendiéramos y, desde luego, las clases amenas y productivas del doctor Juanatey. 

¿Se planteó desarrollar su carrera profesional en Galicia?
Si claro, de hecho mi especialidad la hice en La Coruña.

¿Le habría gustado?  
¡Me habría encantado! Me costó tomar la decisión de irme a Madrid, pero no me arrepiento nada, ya que pertenezco a un equipo único de cirugía Plástica. 

En su CV consta que hizo una rotación en la unidad del dr. Cavadas. ¿Cómo fue su experiencia con él?
Estupenda. Es un grandísimo cirujano, conocedor de la anatomía humana hasta el último milímetro. Posee una habilidad quirúrgica envidiable y aprendí muchísimo en aquellos tres meses. 

¿Recuerda la primera vez que atendió en solitario a un paciente?
Si claro, eso no se olvida. Recuerdo llegar de R0 como se solía decir, a la rotación de cirugía general, me dieron un busca y allá me fui a la urgencia. Tenía que valorar un dolor abdominal. Era un chico joven al que diagnostiqué de apendicitis. Parece fácil, pero en esos momentos te surgen todas las dudas e inseguridades. 

¿Y la última?
Pues muy reciente, una compañera del hospital con un cancer de mama. 

Una especialidad muy versátil

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
Principalmente me dedico a la cirugía estética y a la reconstrucción mamaria. 

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
La amplitud de la especialidad en si y la versatilidad. Es inmensa. Y sobre todo, lo que más me gusta es la satisfacción del paciente al resolver un problema, algo común a cualquier médico. 

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección?
Para nada.  

¿Decidiría hoy lo mismo?
Pues si, estoy muy satisfecha con todo lo que ha supuesto esa elección. 

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?  
Yo creo que hay muchos avances que han cambiado la especialidad, desde la técnica quirúrgica en general, mucho más precisa y con apoyo de tecnología. Hasta el tratamiento de los grandes quemados, con el uso de desbridamientos enzimáticos. Y el uso de la grasa autóloga tanto en cirugía reparadora como estética. La evolución constante de los implantes mamarios, haciéndolos cada vez más seguros. 

Susana Puga en quirófano

Susana Puga en quirófano con su equipo. Fotografía de la cuenta de Instagram de la Clínica Martín del Yerro (@martindelyerro).

Lecciones del Covid-19

¿Cómo se está viviendo la situación crítica provocada por la pandemia desde una especialidad a priori no afectada por el virus?
Realmente sí que nos ha afectado  En el sentido en que hemos priorizado, es decir, una semana antes del estado de alarma suspendimos las cirugías estéticas, ya que en su mayoría son electivas, manteniendo solamente el tratamiento de pacientes con algún problema urgente. Y durante estos meses, además, parte del equipo estuvo prestando apoyo asistencial frente al Covid. Todos nos estuvimos formando en esta desconocida enfermedad, ya que vamos a tener que convivir con ella durante una buena  temporada. Y se ha implantado la telemedicina como contacto inicial con el paciente, algo impensable hace unos meses, pero ahora necesario.  

¿Confía en que esta crisis sanitaria deje algún resto positivo a nivel social, de prevención, de valoración de los sanitarios…?
¡Me gustaría confiar en que si! Sobre todo a nivel científico. Esta pandemia ha demostrado lo importante que es la ciencia, lo necesaria que es para que evolucionemos y solucionemos problemas. Y también lo importante que es tener un buen sistema de educación y una buena sanidad. Me gustaría creer que esto a muchos, nos va a hacer ser mejores personas, porque han surgido necesidades para las que siempre hubo y hay alguien dispuesto a ayudar. 

Asomega y la galleguidade

¿Visita Galicia a menudo?
Menos de lo que quisiera, pero al menos 3 veces al año. 

Asomega se define como “un sentimiento compartido” y aboga por conjugar sentimiento, rigor y pasión, afectos y conceptos. ¿Comparte esta visión?
Me parece una visión muy acertada, la ciencia, cuando se le aplica pasión, es mejor ciencia. 

La galleguidade es una de las señas de identidad de Asomega. ¿Cómo la entiende usted?
Se lleva en la sangre. Es un sentimiento difícil de explicar, pero del que te sientes orgulloso allá dónde vayas. 

Para Susana Puga, ¿qué tiene Galicia que imprime ese carácter particular a todos los de allí?
Galicia es única, destaca por su diversidad en todos los sentidos, gente artesana, trabajadora, formada, acogedora. Lo que hay en Galicia, tanto gentes como paisajes, no lo hay fuera de allí. Y todo el que pasa allí una temporada, ya siente morriña si se va. 

Susana Puga

Bartolomé Burguera presenta la primera beca Asomega en la Cleveland Clinic

Bartolomé Burguera es especialista en obesidad y diabetes. Estudió en la Universidad de Santiago de Compostela y actualmente ejerce en la Cleveland Clinic, donde preside el Instituto de Endocrinología y Metabolismo (EMI). 

Su vinculación con Asomega es intensa: además de que fue merecedor del XX Premio Nóvoa Santos, es uno de los miembros más activos de la entidad en el extranjero, como demostró en el pasado Encontro Mundial de Médicos Galegos. Allí fue uno de los ponentes que con más entusiasmo defendió la creación y fortalecimiento de lazos entre los médicos gallegos que ejercen en cualquier parte del mundo. 

Convencido de ello, ahora ha querido dar un paso más ofreciéndose para poner en marcha la primera beca Asomega de corta estancia en la Cleveland Clinic para médicos gallegos, que se lanzará en los próximos meses.

En esta entrevista Bartolomé Burguera habla sobre ello y se refiere también a la forma en que se ha organizado en su centro la lucha contra el Covid-19.

Bartolomé Burguera

Bartolomé Burguera en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos que organizó el pasado mes de septiembre en Santiago, donde fue uno de los ponentes

CLEVELAND CLINIC ANTE EL COVID

Antes de entrar en la materia que nos ocupa es obligado hacer referencia a la difícil e insólita situación en que nos encontramos a causa del Covid-19. ¿Cómo lo están afrontando en la Cleveland Clinic? ¿También allí, como en España, sanitarios de todas las especialidades están volcados en hacer frente a ello?
En nuestra institución tuvimos la suerte de tener tiempo suficiente para prepararnos ante esta pandemia. Se creó un Comité de Emergencia en febrero dedicado específicamente a la preparación de logística de todos los componentes/necesidades  para poder lidiar con el peor escenario de casos COVID (los primeros modelos predictivos indicaban que podríamos llegar a tener hasta 8000 ingresos).

Desde el primer momento se trabajó en equipo, con partes informativos diarios y transparencia absoluta de número de test realizados, pacientes ingresados e impacto económico. 

La prioridad número uno fue la seguridad de nuestros pacientes y de nuestros profesionales; por lo que  una de las primeras medidas fue la utilización de protección adecuada y de la misma forma asegurarnos de tener una reserva suficiente de la misma. Esta reserva no fue nunca inferior a un mes.

Nuestro Instituto de Patología fue de los primeros en desarrollar un test de COVID efectivo y con rapidez comenzamos  a hacer test COVID 19 a pacientes y empleados con síntomas.

En segundo lugar se crearon módulos didácticos para que los médicos que ahora estaban menos ocupados (debido a cancelación de cirugías no esenciales y disminución de nuestras consultas hasta un 30%), pudiesen incorporarse a ayudar en UCI y en planta a tratar pacientes con COVID 19.  Se crearon más de 50 equipos interdisciplinares liderados por intensivistas e internistas, que afortunadamente no necesitaron entrar en acción pues nunca llegamos a tener desbordadas nuestras UCI o plantas.

También fue necesario el evaluar el espacio para potencialmente poder tratar a estos pacientes tanto en la UCI, como en planta. Por ello se habilitaron áreas pre-quirúrgicas y de reanimación como UCIs. De cara a incrementar el número de camas de planta, también se habilitaron nuestra Facultad de Medicina y el Hotel Intercontinental asociado a la clínica.

Nuestra clínica, al igual que otros centros académicos del estado de Ohio, ha mantenido desde el primer momento un contacto diario con la Oficina del Gobernador del Estado de Ohio, el Sr. Michael DeWine,  para consensuar las medidas  a ir tomando para hacer frente a esta pandemia. El estado de Ohio fue, el 22 de marzo, uno de los primeros en establecer ciertas medidas de confinamiento, invitando a los ciudadanos a permanecer en casa, cerrando escuelas, y cancelando congresos y exposiciones para prevenir la propagación del virus. Éstas medidas añadidas al distanciamiento social y medidas higiénicas adecuadas consiguieron que nuestra curva de pacientes positivos con COVID 19 que requirieron ingreso al hospital, se nivelase ya hace dos semanas.

El número de ingresos con COVID 19 nunca superó 170 pacientes en nuestros hospitales. El número de empleados de la clínica que han dado positivo para COVID 19  ha sido muy pequeño, solo 336 empleados de los 50,000 que tiene la clínica. Solo 30 requirieron ingreso hospitalario y no habido afortunadamente ningún fallecimiento. Actualmente y desde hace una semana, nuestra clínica abierto para consultas presenciales, antes sólo veíamos urgencias y casos en los realmente eran imprescindible visitas presenciales.

De la misma forma el volumen quirúrgico había caído a un 30% durante la pandemia, desde hace una semana además de cirugías de urgencia ya hemos empezado hacer cirugías no esenciales.

Actualmente estamos a un 70% de volumen. Confiamos que de aquí a dos semanas estaremos al 100%. De importancia es el hecho, que mientras muchos hospitales han tenido que despedir empleados o pedirles que tomaran bajas sin sueldo, nuestra institución no ha despedido a ningún empleado. Igualmente no ha habido reducciones de sueldo.

Bartolomé Burguera recibiendo el Premio Nóvoa Santos.

Bartolomé Burguera recibiendo el Premio Nóvoa Santos que le entregó Alberto Núñez Feijoo. En la foto, ambos con varias personalidades de la Xunta de Galicia y miembros de la Junta Directiva de Asomega.

EL MUNDO POST-COVID

¿Qué lecciones cree que nos dejará esta crisis, desde el punto de vista médico y social?
Desde el punto de vista médico pone de manifiesto la importancia de estar preparados para responder con rapidez ante cualquier emergencia médica, evidencia la necesidad de invertir en prevención y de contar con expertos que puedan exponer sus opiniones sin presiones políticas. También evidencia  las virtudes y limitaciones de los diferentes sistemas sanitarios en el mundo.

Durante esta pandemia también se puso de manifiesto el tremendo potencial de la telemedicina o medicina virtual. Todos los Institutos de nuestra institución se vieron en la necesidad de adoptar rápidamente este modelo de atención medica. Nuestro Instituto de Endocrinología pasó de realizar 130 visitas virtuales en febrero a 400 diarias en marzo.

De la misma forma se plantean importantes incógnitas tales como, ¿hasta qué punto el cuidado que proporcionamos a nuestros pacientes a través de una visita virtual es comparable (en diferentes especialidades) al proporcionado en una visita en persona? ¿Es este tipo de atención bien recibido por la población en general? por los facultativos? ¿Seremos capaces de proporcionar un cuidado óptimo a un número importante de pacientes a través de través de visitas virtuales?

Es evidente el importante ahorro en tiempo, dinero y en estrés que una visita virtual proporciona comparado con una visita en persona. Creo que muchas especialidades pueden proporcionar más de 50% de su atención médica a través de visitas virtuales y endocrinología, es sin duda una de ellas.

Desde el punto de vista social esta pandemia ha puesto de manifiesto lo vulnerables que somos como sociedad pero la misma forma ha mostrado que el trabajo en equipo con buen liderazgo y con medios, nos permite enfrentarnos a cualquier adversidad.

La pandemia nos va a dejar un escenario mundial diferente que aún no sabemos bien cómo se va a definir. ¿Qué mensaje le trasladaría, en estas circunstancias, a los estudiantes de Medicina, qué han de tener en mente ante el mundo que se van a encontrar cuando empiecen a ejercer?
Yo animaría a los jóvenes ante todo a perseguir sus sueños profesionales e invertir todo el esfuerzo necesario para conseguir esas metas. El sentirte realizado en tu profesión forma parte importante del desarrollo como individuo y contribuye a ser más productivos y asentirnos más contentos con nuestras vidas.

De la misma forma creo que es muy importante que nuestros jóvenes se centren en dedicar parte de su formación a  aprender inglés. Sin duda esto tendrá impacto en los textos los textos y artículos que puedan leer  y en su participación en reuniones/proyectos internacionales.

AULA ASOMEGA Y BECA EN LA CLEVELAND CLINIC

Uno de los mayores retos una vez que pase el punto álgido será encontrar la forma de volver a la normalidad. Anticipándonos a ello, le preguntamos respecto a uno de los proyectos más ilusionantes que afronta Asomega: la convocatoria de becas presenciales en el extranjero para médicos gallegos. ¿En qué consiste la beca que usted está organizando en la Cleveland Clinic?
Efectivamente en colaboración con  Asomega hemos establecido una beca de estancia corta en Cleveland Clinic para médicos gallegos asociados a Asomega.

Esta beca ofrece la estancia de un mes en el Instituto de elección del premiado, cubriendo igualmente gastos de estancia y viaje. Obviamente tendremos que esperar a que la situación regrese a la nueva normalidad y la Clínica permita de nuevo las estancias cortas a médicos de otros países. 

¿Quién podrá optar a ella? ¿Qué perfil cree que es el que mejor se adapta?
Médicos especialistas asociados a Asomega que deseen exponerse a la medicina de este país,  para ver cómo se afrontan aquí los problemas que ellos ven cada día en sus consultas. Tener la oportunidad intercambiar ideas, ver protocolos terapéuticos o técnicas quirúrgicas determinadas, así como el  establecer futuras colaboraciones científicas.

BURGUERA, UNA REFERENCIA PARA JÓVENES PROFESIONALES

Bartolomé Burguera ha desarrollado en el extranjero. Aunque es joven, desde que se licenció hasta hoy las posibilidades de desarrollo profesional en España han evolucionado y mejorado en muchos casos. ¿Animaría, pese a todo, a los jóvenes profesionales a emprender un camino similar al suyo?
Esta sin duda es una decisión muy importante donde intervienen muchos factores personales,  familiares, sociales y económicos.

Creo que es importante el encontrar una situación profesional que permita desarrollar tu carrera, potenciando tu formación y desarrollo, que te permita cuidar de tus pacientes en un  ambiente seguro y que de la misma forma, contribuya a tu desarrollo como individuo y también te recompense económicamente por todos los sacrificios y esfuerzo que has invertido en llegar hasta donde estás. Es necesaria la presencia de incentivos con una carrera profesional cuya meta sea el crecimiento y formación continuada y óptima de los profesionales para que puedan continuar proporcionando el mejor tratamiento médico a sus pacientes. Esta responsabilidad es de los profesionales pero con el apoyo de sus gerentes y no en manos de compañías farmacéuticas.

De la misma forma creo que es imprescindible trabajar en un sistema serio y económicamente sólido, que va a responder y a protegerte en las situaciones difíciles y que este dirigido por profesionales con experiencia y no por políticos con limitada formación en salud, independientemente del partido que sean.

La medicina en España tiene sus pros y contras al igual que en otros países europeos o en Estados Unidos. Tristemente ante la presión se ponen en evidencia las limitaciones y las debilidades de los sistemas sanitarios, ya que obviamente ninguno es perfecto. En Estados Unidos pronto se alcanzaran los 100,000 muertos por COVID. Sin duda factores políticos, económicos, sociales y de salud pública se encuentran detrás de estos datos.

De la misma forma es lamentable que España sea el país del mundo con más personal sanitario expuesto a COVID, 20% de los infectados, (casi 40,000 profesionales) comparado al 10% de Italia o 3% en Estados Unidos. Este dato es significativo y da cierta idea del margen de maniobra del Sistema de Salud Español.

Ana Díaz Gavela: “Ningún avance tiene sentido sin el objetivo final: tratar y cuidar”

Esta ferrolana integrada en Asomega Nova transmite pasión por su trabajo y demuestra sentido común en cada uno de sus comentarios. Para Ana Díaz Gavela, con el paso del tiempo el hecho de ser médico se ha ido transformando de una intensa vocación inicial a una parte central de su proyecto de vida

Licenciada en Medicina y Cirugía en 2005 por la Universidad de Santiago de Compostela, se formó como especialista en Oncología Radioterápica en el Hospital de Cruces (Vizcaya), compatibilizándola con el programa de Doctorado en la Universidad del País Vasco y consiguiendo el Diploma de Estudios Avanzados en el año 2009 con calificación de sobresaliente. Completó su formación en el Institut Catalá d’Oncologia (ICO- Barcelona) en técnicas de braquiterapia. En la actualidad es médico adjunto del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid. Además es profesora colaboradora de la Universidad Europea de Madrid en Medicina desde el año 2013 y también ha impartido clases en el Máster en Oncología Digestiva de la Universidad San Pablo CEU.

Ana Díaz Gavela

Ana Díaz Gavela

¿Por qué decidió estudiar Medicina? 
No recuerdo exactamente el día que decidí ser médico porque en mi familia más cercana no había nadie que se dedicase a la medicina. Solo sé, y porque me lo han contado, que desde pequeña y antes de ser consciente o de tener recuerdos ya decía que quería ser doctora. De hecho, el objetivo siempre fue ser médico, no estudiar como tal la carrera de Medicina, que era un “mal menor” necesario para llegar a ese objetivo. Si hubiera sido por mis intereses académicos, sobre todo en la adolescencia, habría estudiado física o matemáticas, pero la carrera de Medicina era imprescindible para conseguir ese objetivo final.

¿Qué recuerdo guarda de la USC? ¿De qué profesores mantiene una memoria más intensa?
Tengo sentimientos encontrados. Por una parte, me resulta imposible no ser o haber sido crítica con algunos aspectos docentes u organizativos. La USC se trata de una institución de cientos de años de historia, con una estructura compleja y quizás en aquellos años poco flexible, probablemente movida por la tradición y que estaba afrontando el reto, lo mismo que otras instituciones, de la modernización, la informatización, del salto al siglo XXI; pero también me puede la nostalgia, el recuerdo de una época en la que todos estábamos también metidos en nuestro propio proceso de crecimiento y de paso a la vida adulta y es inevitable que el paso por la USC y, en concreto, por la Facultad de Medicina, me haya marcado profundamente.

Supongo que coincido con muchos de mis compañeros de aquella época al destacar a los doctores Carracedo y Juanatey como ejemplos a la hora de plantear la docencia y la relación con sus alumnos sin dejar de lado la exigencia y la excelencia.

¿Continúa en contacto con sus compañeros de promoción?
Con algunos. Tengo la gran suerte de haberme llevado de cada período profesional o personal de mi vida un pequeño grupo de amigos/familia que me han seguido acompañando desde entonces.

¿Qué consejo (o advertencia) haría a un joven que esté pensando estudiar Medicina? ¿Y a uno que esté a punto de graduarse?
Más que advertencia, consejo y vale para ambos. La medicina es una carrera de fondo y hay que verlo como tal, sabiendo que ser médico va a convertirse en una parte central en su proyecto de vida. Que no desfallezcan y que procuren aprender de cada uno de los tropiezos que se encuentren por el camino.

Clínica, investigación, docencia

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad? ¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección? 
No me he arrepentido ni un solo minuto en estos años. Creo que yo no encontré la especialidad, sino que ella me encontró a mí. En aquellos momentos y en mi plan de estudios el contacto con la oncología era mínimo, solo se daban pinceladas en cada una de las asignaturas, pero no existía una que fuera monográfica como tal ni se planteaba el estudio del cáncer de forma integral. Hasta que en sexto, la Dra. Porto y uno de los radiofísicos del Servicio de Oncología Radioterápica del CHUS nos dieron clase. ¡Ahí fue donde descubrí que existía una especialidad en la que se estudiaba física! Y me picó la curiosidad, pero todavía con otras especialidades en mente, no tenía una vocación clara. Posteriormente y durante la preparación del MIR, en mi entorno familiar y de amigos varias personas tuvieron que ser tratadas con radioterapia y/o braquiterapia y para todos ellos su oncólogo radioterápico era no solo determinante, sino su médico de referencia y confianza. Ver esas relaciones médico-paciente tan estrechas me hizo descubrir la dimensión clínica y humana de la especialidad. No creo en las señales, pero en esos meses todo me fue llevando de la mano a escogerla.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
A nivel clínico fundamentalmente tumores cerebrales y de cabeza y cuello, pero con un importante peso asistencial del cáncer de mama. Desde el punto de vista de investigación, tengo un interés especial en este último.

¿Clínica o investigación?
Es como preguntar a quién quieres más, ¿a papá o a mamá? Hay épocas en las que una está más presente que la otra, pero para mí son inseparables.

¿Qué destaca de su experiencia como docente?
La energía y fuerza que te transmiten los alumnos. Aunque en ocasiones es complejo compatibilizar la asistencia, la investigación y la docencia, la realidad es que el tener a estudiantes cerca es un estímulo continuo para mejorar. Ya desde un punto de vista más emocional, pensar que quizás algún día algún alumno me recuerde con cariño y como alguien inspirador… sería un gran orgullo.

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención?
La Oncología Radioterápica siempre ha sido uno de los pilares fundamentales del tratamiento del cáncer, tanto a nivel de curación (con un impacto vital en el control tumoral y en la supervivencia en gran número de tumores, incluso metastásicos) como de control sintomático en pacientes en los que los tratamientos se realizan con intención paliativa; todo ello, además, siendo altamente coste-eficaces. Sin embargo y pese a su valor e impacto, tradicionalmente solo se ha puesto el foco en los efectos secundarios y la toxicidad de los tratamientos radioterápicos. Es aquí en donde los avances tecnológicos han supuesto un antes y un después, permitiéndonos minimizar los riesgos y conseguir que la radiación se administre con muchísima seguridad y precisión. Pero, por otro lado, creo que los oncólogos radioterápicos nos hemos sacudido de encima los complejos y nos estamos reivindicado como lo que somos, unos actores imprescindibles tanto en el tratamiento como en la investigación del cáncer. Es justo valorar también el papel imprescindible de los radiofísicos hospitalarios y de los técnicos especialistas en radioterapia; al final se trata de un trabajo de equipo en donde cada uno tiene un papel determinante en todos y cada uno de los pasos de un tratamiento de radioterapia y es en esa dimensión humana y profesional en donde también hemos avanzado de forma importante, creando y formando equipos especializados y bien engrasados. No solo se trata de máquinas sofisticadas, sino de quienes participan en la indicación, planificación y administración de los tratamientos. En suma, el capital humano.

Ana Díaz Gavela

Ana Díaz Gavela

Covid-19: aprender la necesidad de anticiparse

¿Cómo ha vivido desde su posición la respuesta a la pandemia? ¿Qué lecciones cree que tenemos que sacar de esta situación?
Los tratamientos de radioterapia se han mantenido durante la pandemia dado su carácter esencial en el manejo de los pacientes con cáncer, pero la situación epidemiológica nos ha abocado a la reorganización del servicio en tiempo récord, a la adaptación de los protocolos de tratamiento radioterápico, diseño de circuitos asistenciales e incorporación de la vía telemática tanto con los pacientes (para evitar los desplazamientos no imprescindibles al hospital), como con otros profesionales, convocando los comités de tumores por videoconferencia e incorporando un sistema rotatorio de teletrabajo.

¿Y desde un punto de vista más personal, cómo lo ha vivido Ana Díaz Gavela?
A nivel personal, la vivencia ha sido dura desde el punto de vista emocional porque es imposible no empatizar con los miedos, dudas e incertidumbres de los pacientes y de la sociedad en general; pero no solo de ellos, sino del sufrimiento y del agotamiento de tus propios compañeros del hospital, sobre todo de los que han estado en primera línea.

De esta pandemia se pueden aprender muchas lecciones y éstas se han comentado hasta la saciedad en múltiples foros, pero para mí, algo de lo que no se habla demasiado es de la importancia de la formación en la anticipación para evitar descoordinación y una inadecuada gestión de los recursos en situaciones de crisis de salud pública.

Galicia siempre presente

¿Se planteó desarrollar su carrera profesional en Galicia? ¿Le habría gustado?
¡Me extrañaría encontrar a un gallego que no se hubiera planteado en algún momento dejarlo todo y volver! Pero luego la balanza se inclina hacia la responsabilidad, los proyectos en marcha, el día a día disfrutando muchísimo de lo que haces y del equipo del que tienes el orgullo de pertenecer, sin olvidar la vida personal, claro, que también influye.

La galleguidade es una de las señas de identidad de Asomega. ¿Cómo la entiende usted?
Es un sentimiento de pertenencia, de raíces.

¿Qué tiene Galicia que imprime ese carácter particular a todos los de allí?
Es una pregunta compleja porque a priori no me gusta encuadrar a nadie en los tópicos, me parece reduccionista, pero siendo sincera, ¡el carácter gallego existe! No sé si será la geografía, el clima, la organización territorial … un sociólogo o etnógrafo podría dar respuestas con base científica. Yo solo puedo decir… es que somos así.

 ¿Qué relación mantiene hoy día Ana Díaz Gavela con Galicia?
Estrecha y diaria. Familia, amigos de toda la vida… están allí. Sigo leyendo su prensa a diario, sigo al tanto de todo lo que pasa en mi ciudad, me escapo en cuanto puedo. Sigue presente en cada momento.

¿Cada cuánto vuelve a Galicia? ¿A qué parte, a su lugar de origen o recorre otras zonas?
Una vez al mes o cada mes y medio. Pese a los años que llevo fuera sigo necesitando cargar pilas cada poco tiempo en mi ciudad, aunque una vez al año reservo días para hacer pequeñas rutas por el resto de la comunidad.

La tan traída y llevada humanización de la asistencia sanitaria está en la base del concepto de Asomega. ¿Está de acuerdo en que, pese a lo obvia que pueda parecer, es necesario reivindicarla?    
Por supuesto. La humanización no deja de ser el reconocer al paciente como centro de nuestro quehacer diario. Ningún avance tecnológico o científico tendría sentido sin el objetivo final, que es tratar y cuidar a otros seres humanos, por lo que su reivindicación es imprescindible en esta era en la que estos avances o la excesiva sobrecarga asistencial pueden hacer que perdamos la perspectiva de quién es el protagonista último, independientemente, claro, de que se deban gestionar adecuadamente los recursos sanitarios para realizar esa labor en las mejores condiciones.

Ana Díaz Gavela en Ferrol

Ana Díaz Gavela en Ferrol

Asomega Nova: una cantera que crece junto a los mejores

Asomega reúne a profesionales sanitarios de primer orden, con trayectorias muy destacadas y posiciones relevantes en sus sociedades, hospitales, universidades, etc.

Esto brinda la posibilidad a los jóvenes asociados de tener contacto directo con líderes en las distintas especialidades médicas. Se crea un entorno de relaciones al máximo nivel que, en condiciones normales, quedarían lejos de las posibilidades de profesionales que inician su andadura.

Por otra parte, Asomega ofrece su estructura y capacidad de convocatoria para que estos profesionales planteen iniciativas propias y aprovechen las posibilidades de networking que brinda la entidad.

Con el fin de unificar todos estos esfuerzos y ofrecer una plataforma a partir de la cual organizar esas relaciones, difundir las actividades relacionadas y potenciar a los más jóvenes, nace Asomega Nova.

Propuestas de Asomega Nova

Pero no se trata de una mera declaración de intenciones. Tomando como punto de partida la web de la asociación, Asomega Nova nace con proyectos concretos para canalizar ese contacto de los más jóvenes con profesionales asentados.

En breve dispondremos de un formulario de contacto en el que todos los miembros de Asomega Nova podrán plantear a la entidad sus propuestas y dudas. Además, se pondrá en marcha la sección “Quién es quién en la medicina gallega”, donde los jóvenes profesionales gallegos de todo el mundo podrán exponer sus inquietudes, proyectos y capacidades, y que será un escaparate privilegiado para darse a conocer.

Por otra parte, está en marcha el proyecto de “mentoring” de Asomega: expertos de la asociación que se ofrecen como mentores para orientar en proyectos concretos de los socios de Asomega Nova o aconsejarles respecto a sus carreras.

Un consejo: hazte cuanto antes miembro de Asomega para estar al tanto de todas estas novedades a medida que se vayan produciendo.

Aulas Asomega

A todo esto se une la recuperación de una actividad que ya desarrolló Asomega con notable éxito en épocas anteriores: la convocatoria de becas para residencias cortas en el extranjero destinadas a estudiantes gallegos de Medicina. 

Para ello ya está en marcha la creación de las primeras Aulas Asomega fuera de nuestras fronteras, con sus correspondientes tutores -médicos gallegos de primer nivel mundial- que se encargarán de dirigir y llevar el proyecto a buen puerto. La primera de estas convocatorias, cuyo destino será EEUU, se conocerá en breve.

 

FELIPE COUÑAGO
Miembro de la Junta Directiva de Asomega y responsable de Asomega Nova

Alberto García-Basteiro, un valor informativo seguro en tiempos de pandemia

Alberto García-Basteiro, miembro de Asomega Nova, es uno de los expertos más reclamados por los medios de comunicación en las últimas semanas. Su especialización en Medicina Preventiva y Salud Pública, unida a sus capacidades comunicativas, hacen de él un valor seguro a la hora de fundamentar informaciones periodísticas sólidas relacionadas con el coronavirus.

Médico en el Servicio de Salud Internacional del Hospital Clínic de Barcelona, trabaja como investigador de ISGlobal, donde coordina el mayor estudio desarrollado en España hasta la fecha de prevalencia de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 en personal sanitario. Con este motivo su presencia en medios ha sido frecuente.

Por ejemplo, en el diario El País, que se hizo eco de este estudio el pasado 12 de mayo. En esta información señalaba que los resultados de la investigación llevan a descartar que se consiga a corto plazo la ansiada inmunidad de grupo. En su opinión, la situación más probable será un “aumento gradual lento” de casos, a la espera de una vacuna.

Al mismo asunto se refiere el diario Ara, donde Alberto García-Basteiro declara que “el hecho de que casi un 40% de las infecciones en personal sanitario no fueran diagnosticadas subraya la importancia de hacer tests PCR en todo el personal, hayan desarrollado síntomas o no, para reducir el riesgo de transmisión del virus en el contexto hospitalario”.

Por su parte, ABC destaca que los investigadores escogieron fijarse en los anticuerpos IgM e IgG pero también en la IgA, la segunda inmunoglobulina más importante en sangre, que indica la mucosa existente y cuyos resultados creían que podían evidenciar la infección pasada en base a lo que algunas publicaciones ya apuntaban.

El Mundo recoge esta declaración suya: “Conocer la prevalencia de la infección en el personal sanitario es particularmente importante, ya que permite además determinar el riesgo de la exposición en dicho colectivo y tomar medidas para disminuirlo”.

Las referencias al estudio que ha coordinado junto a Gemma Moncunill son múltiples en la prensa digital. Así, aparece en El Confidencial, La Sexta  o Voz Pópuli, entre otros muchos. Además, ha sido uno de los expertos más citados por Eldiario.es en informaciones sobre la desescalada o las salidas de menores

El inicio de la desescalada

Con motivo de las primeras medidas tomadas en todo el país para volver a una cierta normalidad tras el pico de contagios y el confinamiento de la población, han sido múltiples los análisis en los medios de comunicación sobre la mejor forma de orquestar el proceso. La de García-Besteiro ha sido una de las voces más escuchadas al respecto. 

Por ejemplo, en esta información de El Faro de Vigo sobre la organización por provincias o por unidades territoriales menores. El experto reclama criterios “que tengan sentido epidemiológico y logístico y que sean fáciles de comunicar para que puedan cumplirse”. Además, ante las dudas de la conveniencia o no de hacer tests masivos a la población, apunta que “no sabemos si tener anticuerpos protege contra la reinfección, si alguien puede ser portador después de pasar la infección y si tiene capacidad de transmitir”.

A este asunto se refiere expresamente la información que La Voz de Galicia publicó el pasado 8 de mayo, para la que Alberto García-Besteiro vuelve a ser uno de los estudiosos consultados: “Tenemos que hacer la prueba a todo aquel que tenga síntomas compatibles con Covid-19“, afirma, lo que supone cambiar el paradigma que había al principio de la pandemia, cuando se hacía el test solo a quienes estaban en hospitales. 

Una estrategia “partido a partido”

Su punto de vista sobre cómo habría que abordar la estrategia para enfrentar la pandemia se expone de forma más extensa en la entrevista que le hizo este mismo periódico, La Voz de Galicia, el 11 de mayo. En ella reclama que deberíamos haber tenido una respuesta mucho más coordinada y señala que “reducir la interacción social ha sido el mecanismo más útil. Los que lo decretaron con menos casos, los que reaccionaron antes, tienen menos contagios y menos víctimas mortales”. 

Valora las medidas tomadas para la vuelta a la normalidad porque las considera lógicas al establecer un proceso gradual, aunque reconoce que “no hay un manual para la desescalada“. Añade que hay que tomar decisiones y esperar varios días antes de poder medir su efectividad, “ver los indicadores epidemiológicos y, a partir de ahí, decidir si avanzamos o no”. 

De cara al futuro, Alberto García-Basteiro reclama el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica. En concreto, apuesta por incidir en las tareas de rastreo de contactos. “Es más barato que el mantenimiento que el mantenimiento de camas UCI”, sostiene, 

Recomendaciones de protección ocular ante el Covid-19

Los síntomas típicos de infección por el COVID19 incluyen fiebre, tos y disnea. También otros como rash, mialgias, trastornos gastrointestinales, pérdida del gusto y del olfato. Sin embargo sabemos que el coronavirus también se transmite a través de la conjuntiva mediante aerosoles o gotitas de saliva que emitimos al hablar, estornudar o toser. La conjuntivitis puede presentarse como síntoma inicial de la enfermedad hasta en el 1% de los pacientes, o a lo largo de la evolución de la enfermedad.

No es casualidad que el primero en describir este cuadro viral haya sido el oftalmólogo chino Li Wenliang, que murió tras atender a un paciente con glaucoma infectado por coronavirus. Por tanto, el ojo puede actuar tanto como puerta de entrada del coronavirus, como síntoma de manifestación de la enfermedad en forma de conjuntivitis vírica, o como vía de transmisión de la enfermedad a través de las lágrimas.

A continuación daremos una serie de consejos para proteger tu salud ocular mientras dure la pandemia.

¿Qué hacer si tengo conjuntivitis, tos, fiebre y dificultad respiratoria?

Estos síntomas son altamente sugestivos de coronavirus por lo que deberías acudir a tu centro de salud u hospital para ser atendido por un médico de urgencias, no acudir directamente al oftalmólogo.

¿Cómo se trata la conjuntivitis por coronavirus?

Al igual que otras conjuntivitis virales, la conjuntivitis por coronavirus no tiene un tratamiento específico, por lo que las medidas higiénicas del tipo de aplicaciones de gasas o compresas muy frías, antiinflamatorios leves aplicados tópicamente, suelen ser suficientes para calmar las molestias hasta que desaparezca la conjuntivitis, que suele durar de 7 a 10 días como máximo.

¿Qué medidas higiénicas adoptar en caso de conjuntivitis?

El virus se transmite a través de las secreciones conjuntivales, bien directamente a través de las lágrimas, o por contacto directo al tocarnos los ojos con las manos. Por ello es muy importante mantener en todo momento una buena higiene de manos, evitar tocarnos los ojos en la medida de lo posible, así como no compartir pañuelos, toallas o gafas.

¿Puedo seguir usando lentes de contacto durante la pandemia?

Durante la época de pandemia algunos especialistas han recomendado sustituir el uso de lentillas por el de gafas para evitar tanto el contagio como la diseminación del virus. Sin embargo, desde diferentes colectivos de ópticos defienden la seguridad del uso de lentilla y argumentan que no hay evidencia científica que justifique suspender su uso, aunque sí debemos hacerlo en caso de infección activa por coronavirus. Tampoco hay evidencia de que las gafas nos protejan frente al coronavirus. En todo caso, tanto si hemos decidido continuar usando lentes de contacto como si no, la Organización Mundial de la Salud recomienda mantener una buena higiene de manos antes y después de manipular los  ojos, la nariz o la boca, así como mantener una buena limpieza tanto de las lentes de contacto como de las gafas convencionales.

¿Cómo diferenciarlo de una conjuntivitis alérgica?

Esta época de pandemia coincide con muchas conjuntivitis alérgicas estacionales debido al aumento de polen en el ambiente. Para diferenciarlas podemos prestar atención a ciertos síntomas que son característicos de cada proceso. Uno de ellos es la fiebre, ya que mientras que el coronavirus cursa con fiebre la conjuntivitis alérgica no. Otro síntoma es el picor, más característico de la alergia, acompañado de ojo rojo y secreción acuosa. En la conjuntivitis vírica, aunque también cursa con ojo rojo, suele haber una secreción más densa característica. La conjuntivitis alérgica suele acompañarse de estornudos y secreción nasal acuosa, mientras que si  lo hace de tos, dolor de pecho, dificultad respiratoria, cansancio, diarrea etc., posiblemente estemos ante un cuadro de origen viral. Si aun así no está seguro del tipo de conjuntivitis que tiene, puede llamar a su oftalmólogo que, aunque la mayoría no pasan consulta de manera habitual debido a la pandemia, puede resolver sus dudas bien telefónicamente o mediante videollamada.

¿Cómo evitar la fatiga visual durante la pandemia?

Debido al confinamiento domiciliario, son muchas las personas que teletrabajan o realizan una exposición mayor a las pantallas así como otros dispositivos electrónicos, como tabletas, teléfonos móviles y libros electrónicos. Esta elevada demanda visual da como consecuencia la aparición de un conjunto de síntomas que han sido descritos como síndrome visual del ordenador, que se caracteriza por sequedad ocular, dolor de cabeza, fatiga visual, visión borrosa y doble, dolor de cuello, espalda u hombros. Para evitarlo debemos de tener en cuenta una serie de medidas como evitar los reflejos, tener una buena iluminación y hacer pausas frecuentes para descansar. Puede ser útil seguir la regla de 20/20/20 que consiste en parar durante 20 segundos, cada 20 minutos y mirar por la ventana más allá de 20 metros.

La disminución de la frecuencia y de la amplitud del parpadeo, genera puntos secos sobre la superficie ocular y por tanto una mayor evaporación de la lágrima, provocando síntomas de sequedad ocular. Es recomendable parpadear frecuente de forma voluntaria mientras estemos trabajando con pantallas, así como aplicar lágrimas artificiales siempre siguiendo las recomendaciones higiénicas antes mencionadas tanto antes como después de tocarnos los ojos.

Emanuel Barberá
Jefe de Servicio del Instituto Oftalmológico Quirónsalud de A Coruña

Couñago: “La difusión de noticias falsas es uno de los mayores desafíos que enfrentamos”

Felipe Couñago es jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Quirónsalud de Madrid, además de responsable de Asomega Nova. En entrevista concedida a Radio Voz explica cómo los servicios menos prioritarios de los centros hospitales han ido cerrando o, al menos, disminuyendo su asistencia de forma considerable para apoyar al resto. En su caso el trabajo se ha organizado para garantizar que los pacientes oncológicos sigan recibiendo sus tratamientos.

“Se han activado todos los protocolos preventivos. Estamos haciendo turnos y en el caso de que podamos hacer teletrabajo, se hace. En definitiva, se trata de no cerrar los servicios de Oncología para seguir tratando a los pacientes con cáncer y para eso, todo el mundo está echando una mano”, afirma.

Explica que ya se han establecido protocolos a nivel nacional, pero los profesionales están atentos a lo que se hace en otros países en su especialidad: “Estamos activando foros internacionales para hablar entre nosotros los especialistas y buscar aquellos tratamientos más cortos, que hagan que el paciente esté los menos días posibles en el hospital”, asegura.

Los pacientes, añade, viven la situación con lógica inquietud y habitualmente plantean la posibilidad de retrasar sus tratamientos, algo que no en todos los casos es conveniente. “Hay que hablar mucho con ellos, explicarles pros y contras. Estamos haciendo un ejercicio muy importante para que, si antes tenían que venir 30-40 días a tratarse, se reduzcan esas sesiones a la mitad. Hay que individualizar mucho cada caso”, dice.

Noticias falsas

Al hilo de este esfuerzo informativo que hay que hacer con cada uno de los pacientes, Couñago señala que uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos estos días se refiere, precisamente, a la difusión de rumores y de noticias falsas que enturbian un ambiente ya de por sí denso.  

“El tema de las noticias ‘fake’ es un horror. Ayer me pasé unas cuantas horas desmintiendo la que circulaba del ibuprofeno, por ejemplo. Esto al final lo que hace es malgastar recursos, que la gente esté más nerviosa, más histérica y que nosotros tengamos que invertir más tiempo en desmentir este tipo de noticias”, asegura.

Un nerviosismo generalizado que, como es lógico, también afecta a los profesionales. Reflexiona sobre el hecho de lo que más se oye entre sanitarios estos días es que están sobrepasados, colapsados. Sin embargo, se declara optimista por naturaleza y asegura que  “en los últimos días lo que veo es un esfuerzo brutal por parte de la sociedad, no solo por parte de los médicos, por organizarnos, por trabajar juntos para poder acabar con el virus”.

Recuerda que somos un país muy solidario, el que registra un mayor número de trasplantes, por ejemplo. “Ahora toca ser más solidarios que nunca y la mejor manera de hacerlo es aislarse, evitar las concentraciones de gente y hacer caso a las recomendaciones de las fuentes oficiales”. Y vuelve a salir la vena optimista: “A partir de ahí, tranquilidad. Si hacemos bien las cosas, las cosas van a salir bien”.

“Recuerdo especialmente las clases con los doctores Navarrina y Juanatey”

Emanuel Barberá se licenció en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela en 2004 e hizo la especialidad en el Servicio de Oftalmología del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago.

Máster en “Patología y Cirugía de la mácula, Vítreo y Retina”, organizado por el Institut Universitari Barraquer, actualmente coordina el Centro Médico Quirónsalud A Coruña, pionero en Galicia para la atención integral de la visión. Además, ha realizado el máster de gestión y liderazgo EMBA de Esade Business & Law School.

En su experiencia profesional ha centrado sus funciones en las áreas de Retina Médica y Glaucoma y tiene gran experiencia quirúrgica en cirugía de cataratas, párpado, glaucoma y superficie ocular.

Es jefe de Servicio del Instituto Oftalmológico Quirónsalud de A Coruña. Además, Emanuel Barberá es una de las más recientes incorporaciones a Asomega Nova. Conversamos con él sobre su carrera y sobre cómo está viviendo la actual crisis causada por el coronavirus.

¿Lugar de nacimiento?
Buenos Aires, Argentina.

¿Dónde estudió Medicina?
En la Universidad de Santiago de Compostela.

¿Por qué tomó esta decisión?
Por pura vocación. En mi casa mi padre era médico dentista y yo siempre tuve muy claro que quería dedicarme a la rama sanitaria.

¿Qué recuerdo guarda de su universidad?
Fueron años muy duros, de mucho esfuerzo y trabajo, pero al mismo tiempo tremendamente enriquecedores y una experiencia vital única.

¿De qué profesores mantiene una memoria más vívida?
Recuerdo con cariño desde esos primeros contactos con la Medicina, estudiando Anatomía con el doctor Navarrina y observando mis primeros cadáveres, hasta ya entrado en materia, descifrando los secretos del electrocardiograma con el doctor Juanatey.

¿Qué le hizo decidirse por su especialidad?
Una profunda vocación de tratar pacientes y ayudar al prójimo.

¿Se ha arrepentido alguna vez de aquella elección?
Jamás.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál su área profesional principal?
Ante todo me considero con orgullo un oftalmólogo general. Intento abarcar una oftalmología general lo más amplia posible. Si bien me he dedicado más profundamente a la cirugía del cristalino, que es lo que más me apasiona, el glaucoma y la retina médica.

Emanuel Barberá en su consulta.

¿Clínica o investigación? ¿Se puede ejercer la una sin la otra?
Creo que lo mejor es una combinación de ambas, aunque muchas veces es difícil compaginarlas por cuestiones de tiempo.

¿Cómo ha avanzado su especialidad desde que comenzó a ejercer hasta hoy, qué es lo que más le llama la atención al respecto?
Los avances tecnológicos han permitido una mejora en el diagnóstico de ciertas patologías y también en el tratamiento quirúrgico. Hoy podemos no solo devolver la vista a nuestros pacientes, sino también mejorar mucho su calidad de vida con intervenciones más rápidas, más seguras y aspirando a alcanzar objetivos cada vez mayores como conseguir la independencia de gafas.

¿Son los médicos gallegos un referente en su especialidad?
Sin lugar a duda. Hay un gran potencial en la medicina gallega, que, como parte de nuestra historia y cultura de emigrantes, la hemos exportado al resto del mundo.

¿Qué le ha animado a incorporarse a Asomega Nova?
Me ha gustado el proyecto de crear una red de médicos en todo el mundo que comparten sentimientos y pasión por la medicina y por Galicia.

Aproveche la situación: ¿qué espera usted de Asomega, qué le pediría a una asociación de estas características?
Que pueda crecer y convertirse en una gran organización de personas con afinidades similares, que potencie el talento de los médicos gallegos.

Asomega Nova parecería que navega contra la corriente: busca la participación y la implicación colectiva de la gente más joven, teóricamente más reacia a involucrarse en este tipo de proyectos. ¿Qué le supone a un joven sanitario sumarse a esta iniciativa?
Supone la ilusión de pertenecer a un proyecto apasionante.

Asomega se define como “un sentimiento compartido” y aboga por conjugar sentimiento, rigor y pasión, afectos y conceptos. ¿Comparte esta visión?
Sin lugar a duda. La pasión es un sentimiento que nos da el impulso para crecer y mejorar día a día.

¿Cómo está viviendo la situación actual? Si está en activo, ¿cómo está colaborando contra la pandemia, teniendo en cuenta que su especialidad no está relacionada directamente con ella?
Trabajo en un hospital privado del grupo Quironsalud y, por lo tanto, actualmente estamos intervenidos por el Ministerio de Sanidad. Nuestra actividad se ha visto reducida notablemente al suprimir la actividad programada tanto de consulta como de cirugía con el fin de reservar los recursos para los pacientes infectados por el COVID-19, por lo que en el Instituto Oftalmológico Quirónsalud de A Coruña solo atendemos urgencias. De hecho esta semana solo hemos atendido a un paciente con glaucoma y hemos operado un desprendimiento de retina.

Sin embargo, aunque nuestra especialidad no está relacionada directamente con los pacientes afectados de COVID-19, no debemos olvidar que ante todo somos médicos, y creo que es nuestra misión pasar a la primera línea de batalla si la situación lo requiere para servir a los pacientes y a nuestra sociedad.

¿Qué lecciones cree que nos dejará esta crisis, desde el punto de vista médico y social?
Creo que habrá un antes y un después en nuestra sociedad tras el paso de esta pandemia, sobre todo en lo referente a nuestra escala de valores. Si te fijas, de los problemas que ocupaban toda nuestra actualidad informativa apenas ya ni se habla. Y nuevos personajes de los que nadie hablaba antes pasan a tener un mayor protagonismo. Hoy salimos a aplaudir por la ventana a nuestros sanitarios, y prestamos mucha atención a las noticias que nos hablan de los avances en la investigación sobre posibles tratamientos y vacunas. Creo que nuestra sociedad había olvidado qué era lo verdaderamente importante y en qué debemos centrar nuestros recursos.

Me gustaría señalar la gran labor vocacional de nuestro sanitarios, tanto de la sanidad pública como privada, que se están dejando literalmente la piel para salvar vidas con unas condiciones y medios que sacarían los colores a la mayoría de nuestros dirigentes. Quisieron hacernos creer que había dos tipos de sanidad, una pública y otra privada, pero en los momentos adversos se ve que los profesionales cooperamos y colaboramos en una única dirección sin importarnos los ideales políticos. 

Creo que esta situación servirá para replanteárnoslo todo y  que cuando pase deberían tomarse medidas para que los errores que se están cometiendo no vuelvan a producirse nunca más.

Carta a los residentes: no tengáis miedo… pero nada será igual a partir de ahora

Jefe de Servicio de Oftalmología del Clínico de Madrid, Julián García Feijoo es además secretario general de la Sociedad Española de Oftalmología y vicesecretario de Asomega. Comparte con nosotros la carta que acaba de dirigir a sus residentes en la que les advierte de que el miedo ante lo que estamos viviendo es normal, pero necesariamente controlable; que la falta de medios o formación específica no exime a los médicos de sus obligaciones; que las excusas y quejas no tienen cabida ahora; y que en sus manos está cambiar el mundo, pero para mejor.

“Hola a todos.

En primer lugar, muchas gracias a todos por vuestro esfuerzo estos días. He escrito esta carta con algunas reflexiones que espero os ayuden. La situación empeorará a lo largo de las próximas semanas, por lo que es importante que todos colaboremos como podamos/nos manden.

Debemos cuidarnos, no asumir riesgos alegremente, pero también asumir nuestra responsabilidad. Lo siento, pero es asi. Como os comenté durante el fin de semana Informadme de cualquiera que tenga FR o bien esté al cuidado de personas de riesgo y de cualquier cambio en este sentido. Entre todos superaremos esta crisis. 

Para los que dudáis, para los que tenéis miedo, para todos…

Miedo. Poned la situación en perspectiva, se conoce la mortalidad por los grupos de edad. Mirad la columna de 20-30. De todas maneras, entiendo que tengáis miedo, dudas, todos lo tenemos yo el primero. Pero no se os pide que no lo tengáis, se os pide que lo controléis, que, a pesar de tener miedo, cumpláis con vuestra obligación. Habéis tomado el juramento Hipocrático, aunque el acto fuera de “chufa” y en su momento no lo pensarais, si tiene un significado. Es vuestro compromiso con la Sociedad, con los pacientes y también con vosotros mismos. El mismo compromiso que, cada uno en su ámbito, aceptan los bomberos, los policías y guardias civiles, protección civil, conductores de ambulancia, militares, los oficiales de un barco… Y el compromiso es importante (y fácil) mantenerlo en una situación normal, pero principalmente hay que cumplirlo en las situaciones de crisis. Imagino que vosotros no pensáis que esos colectivos puedan eludir su responsabilidad en situaciones difíciles (dais por supuesto que el bombero va a apagar incendios incluso en situaciones complicadas porque es su obligación moral), o como la que estamos viviendo ahora mismo. Exacto, eso es parte del pacto que hace que la Sociedad funcione. Reflexionad. Porque nadie en este momento está pidiendo sacrificios extraordinarios, ese puede ser otro asunto. Se pide responsabilidad y que cumpláis con vuestro deber de ayuda a los pacientes y a vuestros compañeros. Se os pide que cumpláis con vuestro compromiso con la Sociedad.

No tenemos medios, desde luego, los políticos son nefastos, todo se ha organizado fatal… Perfecto, podéis decir todo eso, pero en la UCI vuestros compañeros siguen sin EPIs, con máscaras y protectores caseros, ventiladores con apaños para compartirlos entre pacientes, solo tenéis que ver los videos de “bricolaje” que están circulando. Esas quejas son lícitas, hay que hacerlas, pedir responsabilidades, de nuevo yo soy el primero en hacerlo, pero debemos ayudar a los pacientes y compañeros con los medios disponibles.

No podemos hacer nada, no estamos formados. ¿Pensáis que vais a ir a las UCIs? Vais a dar soporte general a pacientes de bajo riesgo. Claro que se pueden hacer cosas, pensad en los pacientes ingresados, solos, sin contacto con su familia, viendo lo que pasa a los pacientes que están a su alrededor, ellos sí que tienen miedo y angustia. Estar allí, escuchar, hacer cualquier cosa por ellos les puede ayudar a sobrellevar la situación. Pensad también en vuestros compañeros, que están agotados, psicológicamente afectados, trabajando en malas condiciones, ellos también tienen miedo, por ellos, por su familia… pero siguen cumpliendo, lo aparcan para tener la cabeza fría delante del paciente. Todos tenéis familiares en situación de riesgo, muchos fuera de Madrid. ¿Creéis que los MIR y FEA de Galicia, Andalucía, País Vasco, Castilla, Cataluña… no tienen las mismas dudas… o miedos? Pero imagino que queréis que vuestra familia esté atendida, que alguien se preocupe por ellos, los escuche, aunque no esté en la UCI. Y si las cosas van mal, que los que los atienden estén en las mejores condiciones posibles. Aquí en Madrid, la gente de mi generación (40-60 años), está desbordada, en primaria atendiendo telefónicamente a miles de pacientes que están en casa, angustiados porque no tienen medios, en los Hospitales, UCIs… quejándose mucho, pero trabajando muchísimo más. Y algunos vemos fríamente lo que viene también, incremento de mortalidad de infartos y patología aguda grave, oncológicos, morbi-mortalidad de crónicos y pacientes quirúrgicos aplazados… Ayudémosles, aunque sea liberándolos de llamadas, charlas con familiares, pacientes en situación estable que necesitan poca cosa, pero hay que darles un soporte mínimo, aunque solo sea que alguien les haga caso, pasar datos de la historia/seguimiento. Eso ya es una labor importante.

No somos héroes, por qué se me exige algo fuera de mi competencia / ”yo no firmé para esto”. Desde luego que no lo somos, héroes son los del CDC y la OMS, que van a atender brotes con un 50-90% de mortalidad y que saben que no pueden permitirse un descuido o accidente o simplemente tener mala suerte. O si queréis los compañeros que están ahora en las UCIs viendo morir a la gente, decidiendo quién entra y quien no, poniendo todo su empeño en ayudar a los pacientes como sea. En todo caso en este momento, siendo personas jóvenes y sanas no creo que asumir los compromisos y responsabilidades sea una heroicidad.  De nuevo perspectiva, nadie os está pidiendo ir a la guerra. Como os decía arriba mirad las estadísticas, tenéis más probabilidades de morir por un accidente de coche. Y en esta crisis hay muchísimas personas que están respondiendo y cumpliendo con su deber, y que no tienen la responsabilidad que tenéis vosotros, muchos de ellos sí que “no firmaron para esto” desde la cajera del supermercado donde hacéis la compra, hasta los transportistas, limpiadores, gente que trabaja en distribución y logística, agroalimentación, la policía, guardia civil, militares…

No podéis fallar a las personas que confían en vosotros, pacientes, familiares, compañeros, pero tampoco os podéis fallar a vosotros mismos. Cuando penséis en estos meses dentro de unos años y os preguntéis si cumplisteis o no con vuestra parte, espero que todos podáis decir que sí, porque no os engañéis, todos vais a pasar por situaciones duras de distintos tipos, personales, directas o indirectas, en los próximos meses. Os decía hace un par de semanas que, en los momentos de crisis se conoce lo mejor y lo peor de cada uno, mirad a los demás, pero mirad dentro de vosotros mismos, si no os gusta lo que veis, asumidlo o mejor tratad de cambiarlo.

Quitaos la inmerecida “fama” de ser la generación más preparada, pero que vive en “los mundos de yupi”, egoísta, indolente, malcriada, que no sabe gestionar el NO, de las excusas, que demanda todos los derechos pero le cuesta asumir las obligaciones. Es triste que tenga que escribir esta carta para vosotros y que, en el caso de vuestro espejo, que son los Oftalmólogos del Servicio, todos se han presentado voluntarios para hacer lo que sea, personas con FR, en edad de riesgo, con responsabilidades familiares… De hecho, he tenido que “dar explicaciones” a personas que, por ahora y por esos motivos, he preferido no participen en esas actividades salvo que no quede otro remedio.

Y aunque seáis egoístas y lo que he escrito os dé absolutamente igual o simplemente no me entendáis, ¿con qué cara vais a mirar a vuestros compañeros y amigos en los próximos años si les falláis ahora, o pedirles un favor?

Sed bienvenidos al mundo de los adultos, no sois invencibles, hay miedo e inseguridad, os demandaremos responsabilidad. Ha sido un final abrupto y sin anestesia, pero os hará crecer a todos. Nadie será igual a partir de ahora.

Tenéis 20 años, la edad de cambiar el mundo, por favor cambiadlo para mejor.

Mucho ánimo y gracias por todo,

Un abrazo,

Julián García Feijoo

Felipe Couñago dirige el Máster de Neoplasias Torácicas de la Alfonso X el Sabio

En octubre de este año arranca el Máster de Neoplasias Torácicas de la Universidad Alfonso X el Sabio. Felipe Couñago, miembro de la Junta Directiva de Asomega, es uno de los directores del máster junto a Xabier Mielgo y Juan Carlos Trujillo. La convocatoria es online y consta de 60 ECTS. 

En los aproximadamente dos millones de casos de cáncer de pulmón que se diagnostican al año, la neoplasia es el tipo más frecuente a nivel mundial y una de las principales causas de muerte. Por ello, la oncología torácica es una de las áreas con mayor desarrollo debido a los numerosos cambios que se aplican para mejorar el manejo de los pacientes afectados.

El objetivo se centra en conseguir un “tratamiento individualizado” para cada paciente. Con ese fin, los programas de detección precoz y los avances científicos combinados con la prevención primaria han demostrado su efectividad en la reducción de la mortalidad gracias al diagnóstico temprano.

Felipe Couñago, responsable de Asomega Nova, es coordinador del Grupo Oncológico Español de Cáncer de Pulmón, además de miembro de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica y jefe asociado del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

Asomega Muller y Asomega Nova, apuestas inmediatas de la asociación

María Rodríguez al frente de Asomega Muller y Felipe Couñago como responsable de Asomega Nova serán las caras visibles de dos de los proyectos estratégicos más sólidos de la entidad de cara al futuro inmediato.

La Junta Directiva de la asociación avaló las propuestas de ambos para sus respectivas secciones, que se concretarán en el desarrollo de contenidos específicos en la web y en la promoción de iniciativas para dar visibilidad a socios de los dos colectivos.

Rodríguez expuso un detallado plan de comunicación que se materializará en la creación para la web de contenidos específicos: entrevistas con mujeres relevantes del ámbito de la sanidad y la ciencia. El objetivo de Asomega Muller es reflejar la capacidad de liderazgo de la mujer y su aportación desde puestos de responsabilidad al progreso de los diferentes campos en los que se implica.

De izquierda a derecha, de pie: Adolfo de la Fuente, Aniceto Charro, Ramón Cadórniga, Ana Pérez Domínguez, José Antonio Gegúndez, Inmaculada Ramos, Julián García Feijoo. Agachados: Esther Barreiro, Julio Ancochea, Ramón Mel y Felipe Couñago.

Couñago, por su parte, que además acaba de tomar posesión como nuevo tesorero de Asomega, reivindicó el papel de los jóvenes en una entidad como esta. También resaltó todo lo que la asociación puede aportar a profesionales que están dando los primeros pasos en su carrera y pueden encontrar aquí un ámbito de relaciones de primer nivel, así como un altavoz a sus propuestas e iniciativas. Todo ello será la base y el motor de Asomega Nova.

Becas Asomega

La reunión de la Junta Directiva también dio pie a poner sobre la mesa la revitalización de uno de los proyectos más queridos en Asomega: la convocatoria de becas para residencias cortas en el extranjero destinadas a estudiantes gallegos de Medicina. La experiencia, que ya se desarrolló con notable éxito hace unos años, volverá a hacerse realidad en un futuro próximo, según explicó el presidente, Julio Ancochea.

En concreto, explicó que ya está en marcha la creación de las primeras Aulas Asomega fuera de nuestras fronteras, con sus correspondientes tutores -médicos gallegos de primer nivel mundial- que se encargarán de dirigir y llevar el proyecto a buen puerto. La primera de estas convocatorias, cuyo destino será EEUU, se conocerá en los próximos meses.

Comida de verano de Asomega

La Junta Directiva también planteó la organización este mismo año de un evento presencial destinado a reflexionar sobre cronicidad, dependencia y envejecimiento saludable. Para ello se contará con la participación de instituciones públicas y de las sociedades médicas implicadas en el abordaje de estas cuestiones.

Además, se votó que la Comida de Verano 2020 se celebre en Allariz el próximo 6 de agosto. Manuel Solla, presidente de la Fundación SEMG Solidaria y médico en el centro de salud de la mencionada localidad, será por parte de Asomega el anfitrión de lujo para esta cita.

Por otra parte, se decidió que Francisco García Río pasará a presidir el Comité Científico de Asomega, en el que también se integrará Pilar Rodríguez Ledo. Ana Pérez Domínguez y Ana Fernández-Teijeiro se involucrarán en Asomega Muller y, por último, Asomega Internacional contará con el trabajo de Esther Barreiro y Ramón Mel.

Además, por unanimidad se decidió que la próxima Insignia de Oro de Asomega se otorgará a José Ramón Ónega, delegado de la Xunta en Madrid y responsable de la Casa de Galicia en la capital, que tan bien ha acogido siempre las actividades de la asociación.

Alberto García-Basteiro, responsable del Grupo de Tuberculosis de la European Respiratory Society

Alberto García-Basteiro estudió en Santiago y se especializó en Medicina Preventiva y Salud Pública en el Clínic de Barcelona. Completó su formación con dos másteres en la LSHTM de Londres y la Autónoma de Barcelona y con estancias en Costa Rica y otros países centroamericanos y africanos. Pedro Alonso, director del programa mundial de malaria de la OMS, le propuso incorporarse al CISM fundado por él en 1996.

Alberto García-Basteiro durante su participación en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos de Asomega.

El año pasado fue elegido como el mejor investigador joven del mundo de menos de 35 años en su área, distinción que otorga la Unión Internacional contra la Tuberculosis y las Enfermedades Hereditarias.

Su curriculum se redondea ahora con el nombramiento como chair del Grupo de Tuberculosis de la ERS (European Respiratory Society).

Visibilidad para la TB

Según explica el propio Alberto García-Basteiro, el nombramiento es para el periodo que va de septiembre de este año a septiembre de 2023.

“La idea es coordinar las actividades de la sociedad en temas de tuberculosis en colaboración con grupos europeos que son activos”, señala. Se trata de dar la máxima visibilidad a esta enfermedad y a su congreso anual (el mas grande en enfermedades respiratorias del mundo), así como a “cuestiones de investigación, guías clínicas y otras cuestiones técnicas y académicas”.

El año pasado participó en el I Encontro Mundial de Médicos Galegos organizado por Asomega, donde habló de tuberculosis en África y ofreció algunos datos muy reveladores: se dan 800 casos por cada 100.000 habitantes en esta zona del mundo, lo que “es una barbaridad en una enfermedad que se puede curar“.

“Si consiguiéramos eliminar la pobreza extrema y expandir más sistemas de protección social, en el año 2035 podríamos reducir la prevalencia de la tuberculosis en más de un 84 por ciento. No es solo una misión del sector salud, trasciende este sector”, añadió.