El estudio Premer, que lidera un miembro de Asomega Nova, publicado en JCO

El Journal of Clinical Oncology, publicación insignia de la American Society of Clinical Oncology (ASCO), recoge el estudio PREMER, a cuyo frente está Nuria Rodríguez de Dios, de Asomega

26/08/2021

Núria Rodríguez de Dios, miembro de Asomega y oncóloga radioterápica en el Hospital del Mar de Barcelona, dirige el equipo responsable del estudio PREMER, “Ensayo aleatorizado de fase III de irradiación craneal profiláctica con o sin evitación del hipocampo para el cáncer de pulmón de células pequeñas” que se acaba de publicar en el Journal of Clinical Oncology (JCO). En este equipo se integra también Felipe Couñago, miembro de la Junta Directiva de Asomega y coordinador de Asomega Nova. 

El estudio dirigido por Nuria Rodríguez de Dios se ha publicado en el número de agosto de la revista

Se trata de la publicación insignia de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) con un Factor de Impacto de 44,544, que la sitúa entre el 1% superior de todas las revistas, y un Eigenfactor de 0,24903, el más alto entre las publicaciones de Oncología. 

El estudio empezó a diseñarse en 2014 y ha supuesto una transformación del esquema de tratamiento de los pacientes con cáncer de pulmón de célula pequeña (CPCP). El ensayo demuestra que, ante la alta incidencia de metástasis cerebral en este tipo de tumores, la radiación protegiendo el hipocampo evita la pérdida de memoria Como consecuencia, esta práctica se ha incluido “en las guias clínicas de la NCCN, en base a nuestros resultados”, señala Nuria Rodríguez de Dios.

Carencia de financiación

La aparición del estudio en el Journal of Clinical Oncology supone todo un espaldarazo a una labor investigadora que no siempre se puede llevar adelante en las condiciones más adecuadas. La responsable del trabajo explica que la investigación se ha hecho sin apoyo financiero: “Tanto el reclutamiento de pacientes, la recogida de datos, el análisis estadístico y la redacción del manuscrito ha sido posible gracias al tremendo esfuerzo, trabajo y perseverancia de todos los investigadores“.

Rodríguez de Dios señala que en su elaboración se han implicado los servicios de Oncología Radioterápica de 13 centros nacionales, los de Neuroradiología  y de Neuropsicología, el servicio estadístico del IMIM (Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona) y dos compañeros de la Fundación Pascual Maragall de Barcelona en el procesamiento de la imágenes de resonancia cerebral y la evaluación del test neuropsicológico.

Reconoce que “realizar un estudio multicéntrico, aleatorizado, fase III que pueda cambiar la práctica clínica porque consigue mejoras en el tratamiento de los pacientes es algo con lo que sueña cualquier investigador“. Aunque no siempre hay opciones para ello. En Oncología Radioterápica, explica, “salvo contadas excepciones la presencia de la industria farmacéutica es prácticamente anecdótica y carecer de esta ayuda dificulta la puesta en marcha de ensayos clínicos de este tipo”.

Más apoyo para la investigación

Por eso destaca que será fundamental el apoyo institucional de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), que en colaboración con GICOR (Grupo de Investigación Clínica en Oncología Radioterápica) “está poniendo en marcha acciones para fomentar y favorecer la investigación de calidad en nuestra sociedad, así que espero que la producción científica aumente en los próximos años”, afirma la experta.

En cuanto a la situación de la investigación en España, para Nuria Rodríguez de Dios “las ayudas son insuficientes, es necesario invertir en programas de formación en investigación ya desde la residencia y que asistencia e investigación puedan ser complementarias, disponiendo de tiempo para desarrollar ambas actividades”.

Un estudio muy sólido, según la JCO

Pese a las dificultades, el resultado del estudio PREMER presenta una solvencia que el propio Journal of Clinical Oncology destaca en su editorial de este número

En él analiza la coincidencia de este estudio con otro similar del Netherlands Cancer Institute (NKI) cuyos resultados, sin embargo, no fueron tan positivos. Según Rodríguez de Dios, la diferencia está en que “el número de pacientes evaluado es mayor en nuestro estudio y los grupos están mejor balanceados”.

Otro factor determinante es el test neuropsicológico para evaluar periódicamente a los pacientes: “Nuestro test es más complejo en cuanto a número de preguntas, la forma en que se presentan las palabras que deben memorizar y el proceso del test en sí mismo, ya que entre los períodos en los que el paciente debe enumerar las palabras que recuerda de una lista, se alternan períodos de interferencia realizando otras tareas para evaluar mejor la memoria”, explica Nuria Rodríguez de Dios.