Ejercer la Medicina fuera de España, una opción factible de desarrollo profesional

Asomega Nova reúne a médicos jóvenes que se han formado fuera y otros veteranos con experiencia de ejercicio de la Medicina en el extranjero

02/12/2021

Moderados por Bartolomé Burguera, miembro de Academia Asomega y director del Instituto de Endocrinología y Metabolismo de la Cleveland Clinic, los participantes en este webinar, patrocinado por Boehringer Ingelheim, han respondido preguntas como su visión de «la mejor sanidad del mundo» a partir de su experiencia fuera; la conveniencia de completar la formación en el exterior; ¿se sale por experiencia personal o porque no hay más remedio?; o si el trato percibido a los profesionales de la sanidad es mejor en el extranjero. Formados todos ellos en la Universidad de Santiago, estas son algunas de sus impresiones.

María Vieito Villar, oncóloga médica en el Hospital Vall d’Hebron (Barcelona), que ha completado su formación en Gran Bretaña, Portugal y Canadá, sostiene que la experiencia de formarse fuera tiene más pros que contras: «Una estancia en el extranjero te saca de tu ambiente y tu evidencia y te obliga a replantearte las cosas, que luego resulta en un conocimiento a un nivel más profundo y una mayor seguridad a la hora de implementar las recomendaciones en la práctica».

De forma similar piensa Martín Quintas Guzmán, actualmente haciendo un fellowship en la Unidad de Críticos Cardiológicos del Marqués de Valdecilla (Cantabria), que ha pasado por el Reino Unido. Considera que una estancia en el extranjero abre perspectivas, cambia tus puntos de vista, te pone en contacto con otra cultura, etc. «Un aspecto menos apetecible es hacer la rotación externa el último año porque pierdes contacto en el año en que más necesitarías estar presente. A ningún residente de último año le gusta estar el último año alejado de las ofertas posibles de trabajo en tu propio hospital. Hice la rotación de R4 y si pudiera irme de R5 lo haría, pero creo que no es lo mejor», opina.

Un tanto diferente es el caso de Fernando Brea-Parrilla, residente de Anestesia y Medicina Perioperatoria en University of Pittsburgh Medical Center (UPMC), que optó por no hacer el MIR: «Preparé el Step 1 (primer examen de los tres de acceso al sistema norteamericano) durante sexto de Medicina y lo acabé justo antes de empezar el MIR. Al acabar decidí prepararme para el segundo examen y no para el MIR, y el tercero ya lo hice aquí en EEUU. Creo que la formación en España es muy buena, fui muy preparado a los exámenes y estoy contento de la formación que recibí en Santiago», explica.

Los más veteranos

El plantel de participantes en el webinar se ha completado con otro perfil: el de los «mayores» que ya tienen una trayectoria más larga y que, en el caso de dos de ellos, han decidido desarrollar plenamente su carrera fuera de España.

Es la situación del propio moderador, Bartolomé Burguera, y de Andrés Rodríguez Lorenzo, jefe del Servicio de Microcirugía Plástica del Hospital de Uppsala, que afirma que «he trabajado en cuatro sistemas diferentes y veo más similitudes que diferencias en general. Sobre todo en sistemas públicos a nivel europeo. Quizá hay diferencias a nivel organizativo, sobre todo en Suecia, donde es una organización no muy jerárquica y muy transversal, con muchísimos controles de calidad desde diferentes ángulos».

No obstante, considera que «la coletilla de la mejor sanidad del mundo no dice nada. Hay que segmentar en fragmentos para ver qué es mejorable y qué medidas podemos tomar para mejorar. La mejor sanidad del mundo no la tiene nadie«.

Adolfo de la Fuente, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia y de la Unidad de Leucemia en MD Anderson Madrid, también con amplia experiencia de formación en el exterior, ha aportado a la mesa una visión diferente: la de quien se mueve entre dos sistemas distintos, en este caso el norteamericano y el español. Considera que «el Covid en 2020 supuso un test de estrés a nivel mundial y la sanidad española no quedó muy bien. Fue destacable el papel de los profesionales a todos los niveles, pero para la sanidad en su conjunto fue un examen violento y el resultado no fue satisfactorio».

Añade que en su especialidad «en la primera década de este siglo parecía que se acercaban un poco las cosas en lo que podía suponer la atención de los pacientes en otros países europeos y EEUU, pero en los últimos diez años la brecha en España se ha hecho más grande«.

Reflexiones de los residentes

María Vieito: «Del Reino Unido incorporaría la capacidad que tienen de hacer grandes proyectos de investigación académica, invierten en ello, es de los pocos países que ponen sobre la mesa dinero para hacer ensayos clínicos de miles de pacientes. También tienen muy bien organizado el programa de interacción entre atención primaria y especializada. Los pacientes vienen muy dirigidos y hacemos un seguimiento conjunto con la primaria. De Portugal, sobre todo es un sistema muy parecido al nuestro pero perdura el respeto a la figura del médico y el cariño que nos tienen y el valor que se da a lo que hacemos, es algo que desgraciadamente se está perdiendo en nuestra Sociedad. El sistema canadiense es como el nuestro y sin ser excepcional, está financiada la sanidad pública al nivel que lo necesita. Hay un sistema público y uno privado pero la cantidad de recursos que recibe la pública está al nivel del de la privada, tiene una capacidad de inversión que no tenemos aquí».

Martín Quintas: «El NHS es un sistema muy parecido al español, aunque destaca y deberíamos copiar el trato al profesional, el valor del profesional dentro del sistema. En España está bastante maltratado en todos los sentidos. Los contratos laborales son de mayor calidad, la trayectoria a la que puede llegar un profesional en el sistema de salud británico es hasta donde tú quieras llegar, hay capacidad para la formación y para la investigación, no está encorsetado en la burocracia rígida española, que limita a los profesionales a la hora de trabajar en otro sitio, de investigar, de progresar. Por eso mucha gente está muy frustrada. Observé que los españoles que encontré allí iban para uno o dos años y la mayoría llevaban ocho o nueve: la expectativa de retorno desaparece porque no hay una oferta igual en España. Inigualable el sueldo, la conquista profesional en investigación, en desarrollo profesional, las guardias de UCI son de 12 horas, no 24 como en España, etc.».

Fernando Brea-Parrilla: «Para encontrar trabajo en EEUU influye la nota del examen y las cartas de recomendación, que tienen más peso si son de aquí, y también la investigación. Es importante a quién conoces porque te puede ayudar desde dentro. Para quien quiera venir es fundamental moverse, hacer networking. En mi caso, a partir de un contacto inicial pagado empecé a conocer gente. Vine a hacer una rotación para abrir horizontes y ahí empecé a relacionarme. Tienes que ir tirando del hilo. Con ese fin hemos montado la Asociación de Médicos Españoles en EEUU (Ameusa), cuyo objetivo es echar un cable a los que quieran venir aquí».