“En el rural, la accesibilidad y cercanía con los pacientes facilitan la labor asistencial”

Ana Bello Souto es la responsable del proyecto que ha merecido una mención honorífica en la I Beca de Medicina Rural Asomega-SEMG. En esta entrevista detalla su trabajo

30/05/2021

Educar en el autocuidado es el objetivo principal del proyecto que Ana Bello Souto presentó a la I Beca de Medicina Rural Asomega-SEMG y que le ha valido una mención honorífica por la calidad de la propuesta. Se dirige a pacientes de localidades pequeñas con cuadros de dolor crónico músculoesquelético de entre 45 y 65 años y, como explica, se trata de enseñarles a hacer ejercicio “de forma asequible” para disminuir su dolor cotidiano y “mejorar la funcionalidad”.

En definitiva, un intento de poner en práctica lo que ella misma considera definitorio de la Atención Primaria: la cercanía del médico de Familia que “acompaña, atiende, alivia y reconforta a su paciente, al que infunde tranquilidad”, 

Ana Bello Souto en su consulta.

Ana Bello Souto en su consulta.

¿Nos puede describir brevemente su trayectoria profesional?
Mi trayectoria profesional se inicia con la etapa de formación como médico interno residente en la Unidad Docente de Lugo en el año 1999. Finalizada esta realicé breves sustituciones en una residencia sociosanitaria, ya que me pareció que en un ámbito de trabajo como la comunidad gallega, con un alto porcentaje de población envejecida, sería una experiencia enriquecedora (como así fue), y también en la Unidad de Cuidados Paliativos de la AECC en Lugo porque fue este un tema que siempre me interesó.

Desde el 2003 hasta el 2008, año en que obtuve mi plaza en la oposición del SERGAS, trabajé en urgencias extrahospitalarias. Y desde entonces hasta la actualidad en Atención Primaria.

Estudió en la Universidad de Santiago. ¿Qué le hizo decantarse por Medicina de Familia? ¿Tenía otras opciones o tuvo claro siempre dedicarse a la Primaria?
Siempre tuve claro que quería dedicarme a la Medicina de Familia, la figura del “médico de cabecera” para mí significaba todo un referente en la atención a cualquier individuo.

¿Qué es lo que más destaca Ana Bello Souto de su trabajo en Atención Primaria?
De mi trabajo en AP lo que más destaco sin duda es la longitudinalidad, la posibilidad de seguir a un paciente durante su trayectoria vital integrando todas aquellas circunstancias tanto sanitarias como sociales, laborales o familiares que condicionan su bienestar, y en los distintas fases del enfermar, desde la prevención hasta la convalecencia o el desenlace, pasando por el diagnóstico y el tratamiento, evidentemente. La accesibilidad y cercanía con los pacientes en el medio rural facilitan también la labor asistencial.

Es tutora de residentes de AP. ¿Qué cree que debería mejorar en la formación de los futuros médicos de familia?
Sería deseable la mayor implicación de determinados servicios hospitalarios en su formación, así como de los servicios de salud de cara a facilitar la docencia de los tutores, en muchas ocasiones desbordados por la sobrecarga asistencial. Probablemente sería también beneficioso que existiese una especialidad de Urgencias, claramente diferenciada de la formación en Medicina Familiar y Comunitaria, con sus propios objetivos y sus propios docentes, de tal forma que aquellos médicos que se formen como MAP ejerzan como tales, en tanto los que prefieran la atención urgente se formen específicamente para ello y opten a las correspondientes ofertas laborales.

¿Considera que la Atención Primaria recibe el reconocimiento social e institucional que merece? ¿Y la AP rural?
No creo que la AP reciba el reconocimiento social ni institucional que se merece, en absoluto. En plena crisis sanitaria por la pandemia del Covid muchos pacientes tuvieron la sensación de que se ralentizó totalmente el ritmo de trabajo en los CS, asumiendo que las consultas telefónicas son mucho menos trabajosas, cuando es justamente al revés, por llevar una mayor carga de incertidumbre. La inmensa mayoría de los pacientes infectados fueron diagnosticados y seguidos en AP, afortunadamente, pero no tengo claro que la población haya tenido clara esta circunstancia.

La baja inversión en financiación de la AP de las distintas administraciones deja bien claro que no es en absoluto una prioridad para el sistema y que mejorar las condiciones de sus trabajadores no es uno de sus objetivos. Por desgracia, se invierte más en tecnología o fármacos de dudosa eficiencia que en personal, por ejemplo.

En el medio rural en general el MAP está bien considerado, por su accesibilidad y por ser de los pocos servicios que conservan. A los paciente les suele infundir tranquilidad tener a alguien cercano que les acompaña en los procesos, les atiende en sus patologías, les alivia y les reconforta.

¿En qué consiste el proyecto que presentó a la I Beca de Medicina Rural Asomega-SEMG y que ha merecido un reconocimiento honorífico? 
El proyecto que presentamos es una propuesta para pacientes de entre 45 y 65 años con procesos de dolor crónico osteomuscular a los que se invita a participar en un programa de ejercicio supervisado por personal sanitario (médicos y fisioterapeuta), para que sea lo más seguro y efectivo posible. Se trata de aprender a hacer ejercicio de una forma cercana, asequible, para luego seguir en casa y tener mejores condiciones físicas ,disminuir el dolor muchas veces cotidiano que tienen estos pacientes, y mejorar la funcionalidad, es decir, poder hacer más cosas y con menos dolor. Todo ello es de esperar que mejore la calidad de vida y la autoconfianza de los pacientes.

Se va a llevar a cabo en grupos pequeños y en distintos puntos del ayuntamiento para facilitar el acceso. Por último trataremos de medir, a través de tests validados, todas esas mejoras que esperamos se produzcan en la mayoría de los participantes.

¿Ha llegado a ponerlo en práctica o aún se encuentra en fase de proyecto?
Todavía está en fase de proyecto porque estábamos a la espera de saber si contábamos con la dotación económica de la beca y ahora lo adaptaremos a los medios de que disponemos.

¿Están inmersos en su centro o en su área en otros proyectos de investigación o innovación?
Somos un centro pequeño y los proyectos que se llevan a cabo son los de los residentes, hasta ahora no nos habíamos animado con un proyecto propio. Esperamos que este no sea el último porque teníamos muchas ganas de hacer algo enfocado a la población anciana, que es mayoría en nuestra área y se beneficiaría enormemente de un proyecto a nivel comunitario, así como el abordaje de los cuidados en domicilio, ya que todavía hay muchos cuidadores informales.

¿Qué supone el reconocimiento de Asomega y la SEMG para usted y para su centro de salud?
Es sin duda un aliciente más para el proyecto, que ya de por sí nos motivaba por las expectativas de aportar a nuestra población una posible mejora en su calidad de vida, además de dinamizar una zona rural que cada vez está más despoblada.