Identificar una leucemia aguda es solo el principio de una cadena de decisiones en la que pesan cada vez más las alteraciones moleculares, el estado clínico del paciente y las opciones terapéuticas disponibles. Esa complejidad será el hilo conductor de las XV Jornadas de Leucemia Aguda, que reunirán en Madrid a especialistas nacionales e internacionales los próximos 1 y 2 de octubre.

La cita, dirigida por el hematólogo miembro de Asomega Adolfo de la Fuente, de MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten, tendrá además una oportunidad específica para los profesionales vinculados a Asomega: la organización ha ofrecido a la asociación 16 becas, ocho para asistir presencialmente y otras ocho para seguir las sesiones en formato virtual. Para solicitarlas pueden hacerlo dirigiéndose al centro organizador de las jornadas o en el correo info@asomega.es
Una vía para acercar a sus miembros un programa de actualización científica que combina investigación, experiencia clínica y debate sobre decisiones difíciles.
Del perfil molecular a la elección del tratamiento
Buena parte del encuentro estará dedicada a la leucemia mieloide aguda (LMA), cuyo abordaje está cambiando con la incorporación de tratamientos cada vez más dirigidos. Los especialistas debatirán sobre el lugar de la quimioterapia intensiva frente a combinaciones basadas en venetoclax y azacitidina, las opciones para pacientes con mutación de IDH1 y el desarrollo de los inhibidores de menina en determinados subtipos de la enfermedad.
La cuestión de fondo no será únicamente qué tratamientos están disponibles, sino cómo elegirlos y secuenciarlos según las características de cada paciente. Ese enfoque se trasladará también a sesiones de casos clínicos y a un espacio dedicado expresamente a los desafíos cotidianos de los hematólogos.
Inmunoterapia, enfermedad residual e IA
El programa abordará asimismo las posibilidades de la terapia celular, las estrategias CAR-T y los anticuerpos biespecíficos. Otro asunto central será la enfermedad residual medible, cuya utilidad se analizará más allá del pronóstico: cómo puede ayudar a decidir si conviene intensificar, modificar o mantener un tratamiento.
Habrá también un taller sobre inteligencia aumentada, con expertos sanitarios y tecnológicos de Google. Su planteamiento sitúa la inteligencia artificial como apoyo para integrar información clínica y molecular, siempre bajo supervisión médica.
Con ponentes de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, las jornadas ampliarán el foco a la leucemia linfoblástica aguda, los síndromes mielodisplásicos, la mielofibrosis y la mastocitosis sistémica.
En definitiva, dos días para actualizar conocimientos, contrastar criterios y llevar la discusión científica al terreno donde más importa: las decisiones ante cada paciente.