-- ÁLBUM FOTOGRÁFICO COMPLETO DE LA JORNADA --
Más de tres décadas después de que la visión pionera del doctor Aniceto "Tito" Charro empezara a gestar en la villa costera de Baiona el nacimiento de la entidad, el municipio pontevedrés ha acogido un rendido tributo a quien fuera su cofundador y presidente de honor. Bajo el lema «Legado, memoria y gratitud», la sesión institucional del Encontro de Verán de Asomega unió el dolor por su ausencia con el orgullo de un magisterio imborrable.

Julio Ancochea, presidente de Asomega, y Jesús Vázquez-Almuíña, alcalde de Baiona, flanquean a los Juan y Pablo Charro, hijos del doctor Aniceto Charro, tras entregarle la Carabela de Oro de la localidad.
El tributo dio comienzo con la proyección de un entrañable audiovisual, previo a la intervención del presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea. El trivés definió a Aniceto Charro como «un hombre bueno y un médico grande». Recordó además las emotivas palabras que le dedicó en vida durante la entrega de la Medalla Castelao: «Tito Charro pode que sexa o home máis bo do mundo: implicado con Asomega, constante, sempre dispoñible para quen o necesite, cariñoso, próximo, galeguista... e excelente médico».
Un perfil humano impecable que encarnó como nadie la triple máxima que acuñara la doctora Julia Buján para definirlo: santiagués, galleguista y médico.
El reconocimiento institucional alcanzó su cota más alta cuando el Ayuntamiento de Baiona, representado por su alcalde, Jesús Vázquez Almuíña, y la corporación municipal, hizo entrega a los hijos del homenajeado, Pablo y Juan Charro, de la Carabela de Oro.
Esta alta distinción honorífica —que evoca a la carabela La Pinta y su célebre llegada al puerto baionés en 1493— reconoce la dimensión humana, el compromiso social y la trayectoria de un sabio que proyectó la medicina gallega desde el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
Charro y Baiona, inseparables
Al tomar la palabra tras recoger el galardón, su hijo Pablo Charro expresó la profunda gratitud de la familia hacia la villa y hacia Asomega por el acompañamiento brindado en estos meses tras el fallecimiento de su padre.
«Baiona era inevitable para mi padre», recordó con emoción , evocando imborrables vivencias familiares como los baños en la playa de A Barbeira, las travesías en barco y las prolongadas sobremesas con su pandilla y allegados. Asimismo, subrayó la inagotable vitalidad de su progenitor y su papel precursor como impulsor de la histórica Declaración de Baiona sobre la Dieta Atlántica.

Foto de familia de los miembros del Concello y los participantes en la jornada científica de Asomega sobre dieta atlántica dentro del homenaje al doctor Aniceto Charro.
Por su parte, el alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuíña, ensalzó el vínculo indestructible de Aniceto Charro con el municipio desde su infancia, destacando cómo supo unir su vocación científica con el amor a la tierra al convertir a Baiona en un referente emblemático en la promoción de la dieta atlántica.
El regidor recordó la vitalidad arrolladora de Charro —de quien rememoró su afición al mar, la bicicleta o el maratón — y resaltó la feliz coincidencia del encuentro con las fiestas patronales de la localidad, fechas en las que el homenajeado disfrutaba plenamente de su villa de adopción. «Tito es ya parte indiscutible de la historia de Baiona», sentenció Almuíña, alabando además la labor de Asomega como red de proyección internacional del talento médico gallego.
En el evento resonó también el legado cultural de Ramón Otero Pedrayo, estrecho amigo del padre de Tito, para evocar que «Galicia é unha fermosa obra de arte e de fe que se está a facer». Además, un afectuoso mensaje arropó a la esposa del doctor, María Victoria, a sus hijos y a sus seis nietas, ratificando que la fraternidad y el amor por la tierra del profesor Charro laten con más fuerza que nunca en el corazón de Asomega.

El salón de plenos del Concello de Baiona se quedó pequeño para acoger a todo el público que quiso acompañar a la familia del doctor Charro y a los miembros de Asomega en el homenaje a su primer presidente.