La Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), coordinada por el doctor Javier García-Samaniego Rey—miembro de la Junta Directiva de Asomega—, ha organizado recientemente en el Instituto de Salud Carlos III la jornada "Closing the Gap. Viral Hepatitis 2030". En este foro de alto nivel, que contó con la participación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y el Ministerio de Sanidad, se constató que la lucha contra estas patologías ha entrado en una fase decisiva.

Tras una década centrada en el desarrollo y acceso a tratamientos altamente eficaces, el reto actual ya no es terapéutico, sino de gestión y localización. La prioridad se desplaza a identificar a las personas que desconocen que padecen hepatitis, recuperar a quienes abandonaron el seguimiento y reorganizar la atención para evitar que los pacientes queden fuera del sistema sanitario.
El doctor García-Samaniego tuvo un papel activo en la inauguración del encuentro junto a figuras como Tereza Kasaeva (OMS) y Pedro Gullón (director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad). Además, el hepatólogo y miembro de Asomega lideró la moderación de la segunda mesa de debate, titulada "Cerrar las brechas: abordando la vulnerabilidad y la eliminación de las hepatitis víricas en las grandes ciudades". En esta sesión se analizaron las experiencias de Madrid y Barcelona con el objetivo de traducir las directrices globales en estrategias locales viables.
Durante esta mesa moderada por García-Samaniego, los expertos coincidieron en que alcanzar la meta de la OMS para 2030 exige una mayor coordinación entre atención primaria, hospitales, laboratorios y entidades comunitarias. Asimismo, se destacó la necesidad de implantar de forma generalizada el diagnóstico reflejo y diseñar circuitos asistenciales específicos para poblaciones vulnerables.
España se encuentra en una posición ventajosa, figurando entre los doce países que avanzan al ritmo adecuado para eliminar la hepatitis C. El desafío inmediato, tal como se extrae de esta cita de la AEHVE, es aprovechar este modelo de éxito para combatir también la hepatitis B y delta.
