El máximo reconocimiento institucional del Gobierno autonómico ha vuelto a situar el foco en el talento y la impronta universal de la Galicia exterior, con uno de sus objetivos fijados en el ámbito de la salud. La Xunta de Galicia ha entregado la Medalla de Oro de Galicia a cuatro mujeres que encarnan la entrega, el éxito profesional y la vinculación inquebrantable con su tierra de origen. Un galardón con el que Alfonso Rueda proclamó saldar «una deuda histórica con miles de mujeres de la emigración», remarcando en su discurso que «nuestra identidad no entiende de kilómetros; entiende de valores, de memorias y de afectos».

El cuadro de honores reunió a perfiles de enorme trascendencia en sus respectivos países de acogida: la empresaria argentina Claudia Álvarez, presidenta de una destacada firma hotelera y vicecónsul honoraria de España en Mar del Plata; la fiscal de menores en el cantón suizo de Argovia, Beatriz Gil; la periodista venezolana Carla Angola; y la odontóloga, investigadora y líder asociativa radicada en Brasil, la doctora Camila Fernández Ferreira.
Durante su intervención, el presidente de la Xunta ensalzó el ejemplo de las cuatro premiadas asegurando que «son un ejemplo de integración, talento y trabajo que sigue engrandeciendo a las sociedades que las acogieron y a su tierra de origen».
Odontóloga, emprendedora y con una relevante trayectoria solidaria
En el terreno de las Ciencias de la Salud, la figura de Camila Fernández Ferreira brilla como paradigma de rigor científico y compromiso cívico. Licenciada por la Universidad Estácio de Sá de Río de Janeiro, suma más de dos décadas de trayectoria en Ortodoncia, Armonización Orofacial y Odontopediatría.

Ex teniente dentista en la Marina de Brasil y deportista de alto rendimiento en vela, la doctora ha combinado el liderazgo de sus clínicas privadas con una decidida acción humanitaria: como fundadora del proyecto social 'Sonrisa del Bem' en el Rotary Club Ipanema, ha facilitado asistencia bucodental a más de 2.000 personas en situación de vulnerabilidad, mérito por el que fue distinguida con la Medalla Chiquinha Gonzaga.
Su trayectoria asociativa —que incluye la presidencia de la Asociación Brasileña de Empresarios Españoles y Gallegos (ABREME-AEGAL)— entronca con un arraigo emocional que la doctora ha cultivado desde la cuna: su familia es originaria de los municipios orensanos de Xinzo de Limia y de O Castro de Caldelas, rincones desde los que su linaje proyectó una vocación de servicio que hoy viste de gala a toda la sanidad gallega en la diáspora.