A profesora titular da USC Carmen Vidal Pan vén de ingresar como académica numeraria na Real Academia de Medicina de Galicia, no sillón de Alergoloxía, nunha sesión que contou coa presenza do reitor da Universidade de Santiago, Antonio López, e na que a contestación ao discurso da nova académica correu da man do académico numerario de endocrinoloxía, Felipe Casanueva.
Carmen Vidal Pan. FOTO: Real Academia de Medicina de Galicia.
Ademais de docente na USC, Carmen Vidal Pan é xefa do Servizo de Alergoloxía Clínica da Área Sanitaria de Santiago e investigadora do IDIS. A alergóloga apareceu en 2025 na clasificación dos 10 mellores profesionais da súa especialidade en España do Monitor de Reputación Sanitaria (MRS).
Con este nomeamento, a Real Academia de Medicina de Galicia, despois de Salamanca, é a segunda de España en contar cun sillón desta especialidade.
No seu discurso de recepción ‘Alergoloxía: unha especialidade transversal para un tempo de medicina integradora e de precisión’, Carmen Vidal realizou un percorrido pola historia desta disciplina, a súa evolución e a súa contribución actual á medicina de precisión. Para ella, a “xuventude” desta especialidade non debe interpretarse “como unha carencia, senón unha oportunidade, porque a alergoloxía nace nun contexto no que a inmunoloxía e a bioloxía molecular comezan a transformar a nosa maneira de entender a enfermedade”.
Hay conversaciones que no terminan cuando se apagan las cámaras, no se archivan ni se disuelven en la rutina. Permanecen suspendidas en algún lugar impreciso de la memoria y, con el paso de las horas, empiezan a trabajar en silencio, formulando preguntas nuevas, preguntas incómodas, preguntas necesarias.
Eso me ocurrió tras hablar, hace unos días, con Julio Ancochea: neumólogo de reconocida trayectoria clínica, investigador, docente, impulsor de proyectos solidarios internacionales… y, al mismo tiempo, escritor, poeta, lector voraz, amante de la palabra. Un médico que transita con naturalidad entre la fisiopatología respiratoria y la literatura, entre el dato y el verso, sin necesidad de justificarse, sin compartimentos estancos.
Surge entonces una pregunta que rara vez nos formulamos en voz alta: ¿en qué momento empezamos a confundir excelencia con estrechez?
Durante décadas, la medicina ha avanzado gracias a una especialización cada vez más precisa. La complejidad biológica, tecnológica y organizativa del sistema sanitario exige profesionales capaces de dominar territorios altamente específicos. Nadie discute esa necesidad, pero sí conviene detenerse a observar sus efectos colaterales.
Cuando el conocimiento se fragmenta en exceso, cuando cada disciplina se repliega sobre sí misma, cuando la mirada se reduce al perímetro de una especialidad, el pensamiento pierde profundidad contextual. Gana precisión, sí, pero pierde perspectiva y horizonte. No siempre concebimos el saber de esta manera.
El Renacimiento entendía el conocimiento como un sistema vivo, interconectado, expansivo. Leonardo da Vinci estudiaba anatomía diseccionando cuerpos humanos para comprender mejor la pintura; diseñaba sistemas hidráulicos mientras reflexionaba sobre proporción y belleza. Siglos después, Santiago Ramón y Cajal cartografió el sistema nervioso con una precisión que todavía hoy asombra, apoyándose en una capacidad artística excepcional y en una formación humanista poco común.
Cajal escribió que todo ser humano puede convertirse, si se lo propone, en escultor de su propio cerebro. No hablaba únicamente de plasticidad neuronal, lo hacía de cultura, de curiosidad sostenida y de responsabilidad intelectual. Hablaba de formación integral.
No me resulta anecdótico que un neumólogo hable de tradición, de literatura, de poesía, del mundo rural, del paciente como persona y sus circunstancias. Estamos ante una coherencia profunda.
La medicina, cuando se ejerce con verdadera vocación, no se limita a aplicar guías clínicas: exige interpretar silencios, contextualizar síntomas, sostener incertidumbres, acompañar biografías frágiles. Comprende que cada paciente es también un relato, una historia, un ecosistema emocional, social e, incluso, espiritual.
La literatura entrena esa atención al matiz, esa capacidad de nombrar lo complejo sin simplificarlo, ese respeto por lo que no siempre es cuantificable. Enseña a mirar despacio, a no reducir, a no clausurar demasiado pronto el sentido.
William Osler lo formuló con claridad: “El buen médico trata la enfermedad; el gran médico trata al paciente que tiene la enfermedad”. Para lo segundo, ningún algoritmo es suficiente. La evidencia científica contemporánea refuerza esta intuición, diversos estudios en psicología cognitiva y economía del conocimiento han demostrado que la creatividad y la innovación surgen con mayor frecuencia en entornos interdisciplinarios. Herbert Simon definió este fenómeno como pensamiento combinatorio: la capacidad de generar soluciones nuevas mediante la integración de dominios distintos.
"La medicina no se limita a aplicar guías clínicas"
La especialización profundiza, la transversalidad transforma. Ambas son necesarias, separadas, resultan incompletas.
Este debate adquiere hoy una relevancia particular en un contexto marcado por la digitalización acelerada, la inteligencia artificial y la creciente automatización de procesos clínicos. Las competencias técnicas, aunque imprescindibles, son cada vez más replicables. Lo que no se automatiza es el juicio ético, la comprensión contextual, la empatía compleja, la capacidad narrativa, la sensibilidad cultural.
Paradójicamente, cuanto más tecnológica se vuelve la medicina, más imprescindible resulta su dimensión humanista. Los profesionales que marcarán el rumbo del sistema sanitario no serán únicamente los expertos en herramientas avanzadas, sino quienes sepan interpretarlas con criterio, prudencia y conciencia social. Quienes comprendan que la evidencia necesita ser leída, no solo aplicada, que los datos necesitan ser narrados y que la eficiencia no puede desligarse del sentido.
En este contexto, figuras como Julio Ancochea representan algo más que excelencia clínica. Encarnan una forma de liderazgo intelectual basada en la integración: ciencia y conciencia, rigor y sensibilidad, conocimiento y compromiso. No se trata de acumular disciplinas sino de construir una mirada amplia, coherente, capaz de conectar saberes sin diluirlos. Una mirada que entiende el todo sin despreciar la parte, que observa el detalle sin perder el paisaje y que comprende al ser humano antes que al caso clínico.
Tal vez el error contemporáneo esté siendo asumir que la identidad profesional debe agotarse en una sola etiqueta. Las mentes amplias no son mentes dispersas, son mentes que se niegan a amputar partes de sí mismas para encajar en modelos productivos estrechos. Son mentes que entienden que el conocimiento no es una escalera vertical, sino una red (o una orquestra, amigo Julio).
Una red que conecta ciencia con arte, investigación con ética, tecnología con humanismo, datos con relato.
Ahí, justo ahí, reside una forma silenciosa de genialidad: en la negativa a elegir entre precisión y belleza, entre evidencia y humanidad, entre especialización y cultura. En última instancia, la excelencia que deja huella no se mide por la estrechez del foco, sino por la amplitud del horizonte.
En el marco de la jornada "Trayectoria y Vida", organizada por la Academia Asomega en Santiago de Compostela, el doctor Andrés Rodríguez Lorenzo ofreció una lección de vida y profesión a los estudiantes de Medicina. Interviniendo desde Suecia, el actual jefe del Departamento de Cirugía Plástica y Cirugía Maxilofacial en Uppsala desgranó una hoja de ruta para las nuevas generaciones basada en la excelencia y la valentía de salir del entorno conocido para alcanzar el máximo potencial.
Para Rodríguez Lorenzo, el punto de partida es una pregunta que el médico debe hacerse durante toda su vida: "¿Cuál es vuestra motivación para ser médico?". Ya sea la vocación de ayudar, el deseo de avanzar en la ciencia o la ambición profesional, el ponente fue tajante: hay que decidir si uno quiere quedarse como está o "explotar todo mi potencial".
Este camino hacia la maestría es incompatible con la complacencia permanente. El doctor explicó que el progreso real ocurre en la denominada "zona amarilla": "La zona de crecimiento personal es una zona donde parte de tu tiempo estás incómodo". Según su visión, "para crecer constantemente y mejorar es muy difícil hacerlo si estás siempre en una zona de confort". Por el contrario, advirtió sobre los entornos tóxicos o de estrés extremo, donde el crecimiento se detiene porque el profesional se ve obligado a centrarse únicamente en la "supervivencia mínima".
"Connecting the dots": el valor de la intuición
Rodríguez Lorenzo animó a los futuros médicos a no paralizarse ante la dificultad de tomar decisiones analíticas sobre su futuro, recurriendo al concepto de "connecting the dots" (conectar los puntos) de Steve Jobs. Explicó que decisiones que en su momento parecen puramente intuitivas cobran sentido con los años: "Tienen sentido cuando las ves en retrospectiva".
Como ejemplo, recordó su propia trayectoria desde Santiago y A Coruña hasta el Reino Unido y Taiwán. Fue en este último destino donde consolidó la importancia de la referencia externa: "Es muy importante el identificar un mentor", afirmó. Para el cirujano, un mentor es ese modelo profesional que ofrece un buen feedback y ayuda a seguir un camino de mejora constante.
Un compromiso de la "élite" con la sociedad
El cirujano recordó a los asistentes que, como estudiantes de Medicina en Europa, forman parte de la "élite educativa del mundo" (el 1% de la población). Este privilegio conlleva la responsabilidad de compartir el conocimiento: "Tenéis un privilegio que tenéis que en algún momento dar a los demás". Él mismo aplica esta máxima en Etiopía, donde colabora anualmente para ayudar a establecer departamentos de microcirugía que sean sostenibles.
Al abordar su labor en Uppsala —donde lidera un equipo de 200 personas y trata casos de extrema complejidad, como reconstrucciones tras ataques de osos o cáncer — destacó que el éxito nunca es solitario: "No hay nadie que llega lejos solo". Para él, la clave del éxito internacional no reside en factores externos, sino en la actitud: "La diferencia es el mindset que tenéis para ver que eso es una oportunidad".
Ante el miedo de los estudiantes a "quedarse descolgados" al irse al extranjero, el doctor concluyó con un mensaje de calma: "Si tomáis una mala decisión, hay siempre tiempo para reconectar".Nada es irreversible si se mantiene la curiosidad por mejorar la vida de los demás.
La presencia de las instituciones gallegas en la capital ha tenido esta semana un punto de encuentro clave en el foro "España Futura. Galicia, un modelo de éxito", organizado por el medio digital The Objective. El evento, que ha contado con la participación del presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha servido para analizar los retos de gestión y estabilidad que afronta la comunidad autónoma en el contexto actual.
El presidente Alfonso Rueda con representantes de asociaciones gallegas en Madrid. Julio Ancochea, presidente de Asomega, cuarto por la derecha.
Asomega, fiel a su compromiso de apoyo a las iniciativas que ponen en valor el potencial de Galicia, ha estado presente en el acto representada por su presidente, Julio Ancochea. La asociación ha acompañado al titular del Ejecutivo gallego en una jornada que ha reunido a destacadas autoridades, como el presidente del Senado y diversos representantes de colectivos gallegos en Madrid.
Durante el diálogo mantenido con el director de The Objective, Álvaro Nieto, Alfonso Rueda ha destacado que la estabilidad política de la que goza Galicia es el pilar fundamental para garantizar la calidad de los servicios esenciales. Para profundizar en esta visión, el titular del Ejecutivo gallego defendió que la articulación de un país se fundamenta en la capacidad de ofrecer unos servicios públicos de calidad que sean solidarios entre todos los territorios. En este contexto, subrayó que la sanidad y la educación representan lo que verdaderamente importa en la acción de gobierno, por lo que su mantenimiento debe ser una prioridad absoluta frente a otras discusiones políticas.
Rueda explicó que alcanzar esta homogeneidad requiere un sistema de financiación justo que tenga en cuenta la realidad demográfica de Galicia, donde factores como el elevado índice de envejecimiento y la extrema dispersión geográfica encarecen significativamente la prestación de asistencia sociosanitaria y el servicio de ayuda en el hogar.
Julio Ancochea, entre los asistentes al evento.
Identidad y futuro
El encuentro también ha servido para reivindicar la "autenticidad" gallega y el éxito de iniciativas con proyección internacional como el Xacobeo, que el próximo año 2027 vivirá una nueva edición. Para el presidente de la Xunta, Galicia se presenta como un territorio "afable y hospitalario", capaz de atraer inversión y talento sin perder sus señas de identidad.
Con su presencia en este foro, Asomega refuerza su papel como puente entre los profesionales de la salud y las instituciones, colaborando en la difusión de un modelo de gestión que prioriza el rigor y el compromiso con el futuro de Galicia.
Asomega refuerza su estructura directiva con la incorporación de Francisco Javier González Barcala, una de las figuras más dinámicas y respetadas de la Neumología actual. Profesor Titular de la USC y líder del grupo de investigación traslacional en el IDIS —recientemente promocionado a la categoría de "grupo emergente" por su excelencia—, González Barcala representa el equilibrio ideal entre la asistencia clínica de alta complejidad y la producción científica de impacto internacional.
Su llegada a la Junta Directiva supone un impulso estratégico para el área académica de la asociación y un respaldo fundamental para el fomento de la investigación traslacional, consolidando el compromiso de Asomega con la vanguardia del conocimiento médico nacido en Galicia.
Usted es un referente en la medicina académica y asistencial en Santiago. ¿Qué le ha motivado a sumarse al proyecto de Asomega y qué espera aportar desde su nueva responsabilidad en la Junta Directiva?
Mi colaboración con Asomega se inició ya hace unos años, probablemente por diversas razones. Por una parte, la filosofía de Asomega como entidad donde confluyen la ciencia, el humanismo y la galleguidad cordial encaja bien con mi forma de ver el mundo; por otra parte, la relación personal con varios de los miembros más activos de Asomega, y de esa colaboración que se mantiene en el tiempo surge la propuesta de dar un paso más y participar desde la Junta Directiva.
En esta nueva posición intentaré aportar mi visión de la realidad, sumar esfuerzos para mejorar los resultados, ayudar siempre para que Asomega siga siendo una entidad presente en nuestra sociedad, ya que los objetivos que plantea me parecen de alto valor y coinciden plenamente con mi forma de ver el mundo: fomentar el contacto humano y profesional con las universidades gallegas, impulsar de la formación de sus socios y la difusión del conocimiento científico basado en la evidencia, con vocación de la humanización de la asistencia sanitaria.
Su grupo en el IDIS acaba de ser reconocido como "grupo emergente" tras años de intenso trabajo. ¿Cómo se traduce este éxito en la mejora de la vida de los pacientes con enfermedades de la vía aérea y cómo puede Asomega ayudar a visibilizar hitos científicos gallegos como este?
Es cierto que nuestro grupo IDIS ha conseguido en pocos años promocionar de la categoría de “asociado clínico” a “emergente”. Estamos contentos porque es el producto del esfuerzo de un grupo de personas que trabajamos sin el respaldo de ningún servicio ni departamento asistencial de ningún hospital, solo con los recursos que conseguimos captar en diversas convocatorias públicas y privadas. En este contexto hemos conseguido generar empleo financiando recursos humanos por medio de contratos Sara Borrell, Ramón y Cajal, GAIN, becas de formación del profesorado universitario o con convenios con entidades privadas. También hemos establecido alianzas estables con grupos internacionales, siendo las colaboraciones más intensas con el grupo de la Doctora Lena Uller de Lund -Suecia, y la Doctora Angelica Tiotiu de Bruselas-Bélgica, además de con diversos grupos españoles, donde destacaría la colaboración con el CIBER de enfermedades respiratorias. Con estos trabajos hemos identificado factores pronósticos y biomarcadores que parecen tener cierta relevancia tanto en asma como en EPOC. Además, hemos incorporado proyectos de investigación en dermatología, ya que muchos de los mecanismos fisiopatológicos son comunes.
Podríamos avanzar más rápido si conseguimos una colaboración fluida con servicios clínicos ya que nuestra visión de la investigación es global, desde la clínica hasta la básica, por eso en nuestro grupo incluimos investigadores clínicos como neumólogos, dermatólogos, otorrinolaringólogos y básicos como biólogos y farmacéuticos.
Esperamos que nuestra participación permita mejorar la simbiosis de Asomega con la docencia, la investigación y la asistencia clínica.
Con más de 300 artículos y una actividad asistencial constante, encarna la figura del clínico-investigador. ¿Es esta polivalencia la mejor forma de aplicar una "ciencia con rigor" al pie de la cama del paciente?
Esto es una forma de ver el mundo, que me parece poliédrico, y quedarse solo con una visión me parece intentar lo imposible de simplificar lo que en realidad es complejo. Mi primer enfoque de la medicina era asistencial, pero con el paso del tiempo he visto que el desarrollo de actividades de investigación permite mejorar la actividad asistencial, ya que es una forma de autoevaluación, de fomentar la autocrítica, de identificar puntos débiles en el proceso asistencial, con un impacto beneficioso final en el paciente.
¿Qué papel cree que debe jugar Asomega a la hora de atraer y retener el talento de los jóvenes médicos gallegos?
Al ser Asomega una entidad internacional pero sólidamente vinculada a Galicia, permite mantener redes de comunicación fluidas, tanto personales como institucionales, de forma que puede ser un gran facilitador para captar talento al aportar información sobre posibles formas de incorporación a los diversos sistemas de Galicia, tanto asistencial como docente o investigador
Tiene experiencia en medicina de urgencias y hospitalización a domicilio. ¿Cómo se cultiva la "medicina con alma" en entornos donde la rapidez y la gravedad de la patología aguda marcan el ritmo de trabajo?
Esto me lleva otra vez al concepto de realidad poliédrica, de tener más de una visión del mismo problema, que suele ser de utilidad para encontrar una mejor solución.
Lo cierto es que la experiencia en urgencias y en hospitalización a domicilio no ha sido una elección, ha sido el producto de las circunstancias de acceso al empleo que en ese momento era muy difícil. Pero una vez que se presentaron esas circunstancias, lo mejor es intentar optimizar la situación, siguiendo el consejo de un sabio anónimo que decía “no hay viento en contra, sino mal manejo de las velas”. En cualquier contexto, al margen de la necesidad de decidir con rapidez o de la gravedad del proceso que se plantee, deben mantenerse, en mi opinión, unos principios básicos de empatía, de hacer las cosas de la mejor forma posible, de decidir cuándo sabes y de preguntar cuando no sabes. Y en último caso, recurrir al consejo de mi abuela, que no era médico, pero tenía sentido común y me decía: "Cuando no sepas hacer, haz lo que querrías que hicieran contigo si fueras tú el paciente". Creo que este consejo puede resumir lo que es la esencia de la medicina con alma.
Su labor como editor en revistas internacionales y profesor en el extranjero le da una perspectiva global. ¿En qué medida cree que la "marca Galicia" en salud está hoy a la altura de los estándares europeos más exigentes?
Las experiencias internacionales no solo permiten, incluso obligan a abrir la mente. En estas revistas los equipos editoriales los formamos gente de diversos países del mundo, de forma que se generan debates que permiten ver diferentes formas de hacer tanto la medicina asistencial como la docencia o la investigación, conociendo de primera mano soluciones que pueden ser aplicables en nuestro país.
En cuanto a la docencia, que en mi caso incluye cursos de posgrado en el Reino Unido y formación de especialistas de neumología en el marco de la Sociedad Europea de Neumología (ERS), permite conocer el nivel real de otros países, los problemas y algunas soluciones, de forma que finalmente se pueden trasladar a nuestro país.
Con los datos que voy viendo de estas experiencias puedo decir que la marca Galicia es perfectamente competitiva a esos niveles. Si no lo fuera, yo no podría ser parte de esos foros, ya que mi formación y mi día a día están en este entorno de la marca Galicia.
Como profesor forma a los médicos del futuro, ¿qué valores, más allá de los puramente técnicos, intenta transmitirles y cómo encajan con el ideario de Asomega?
El ideario de Asomega de compatibilizar ciencia, humanismo, galleguidad cordial e internacionalización es un aspecto que forma parte de mi propia visión del mundo, de forma que es inevitable que se transmita en mi actividad docente.
Por otra parte, intento transmitir sentido crítico, siendo la primera crítica la evaluación de uno mismo, la autocrítica, y la búsqueda de información en fuentes fiables. Les insisto mucho en huir de quien nunca utilice el “no lo sé” como respuesta, hay que huir de quien siempre responde, pues aún el más sabio tendrá alguna duda, hasta Sócrates la tenía.
La Junta Directiva de Asomega se refuerza con la incorporación deMarina Varela Durán, una figura cuya trayectoria personifica el equilibrio entre la vanguardia clínica y el compromiso con la identidad gallega. Su llegada no es solo una suma de talento, sino una alineación natural con los valores de Asomega y su búsqueda de una "ciencia con rigor" y una "medicina con alma".
Natural de Santiago de Compostela y licenciada por la USC, Varela cuenta con un doctorado Cum Laude por la Universidad Autónoma de Madrid. Actualmente compagina la Jefatura de Servicio de Anestesiología y Reanimación del Área Sanitaria de Pontevedra e O Salnés con la Secretaría General de la SEDAR y su labor como profesora asociada en la USC. Esta visión 360º —que une la asistencia en primera línea, la gestión de alto nivel y la formación académica— la convierte en una pieza clave para los retos actuales de la sanidad.
Una hoja de ruta asentada
Basándose en su propia visión estratégica a cinco años, Marina Varela propone una transformación del modelo asistencial asentada sobre pilares que resuenan con la misión de Asomega:
Liderazgo clínico y humanización: Evolucionar hacia un modelo asistencial más eficiente y multidisciplinar, donde la tecnología sea el soporte de una atención profundamente humana y centrada en el paciente.
Excelencia académica y docente: Consolidar la formación de las nuevas generaciones de profesionales, transmitiendo no solo conocimientos técnicos, sino habilidades de liderazgo y compromiso ético.
Fortalecimiento institucional: Reivindicar el papel estratégico de su especialidad y de la medicina gallega en el ámbito científico nacional e internacional.
Gestión sanitaria e innovación: Aplicar su formación en Alta Dirección Hospitalaria para unir la visión clínica con la estrategia institucional, buscando siempre la sostenibilidad del sistema.
Un quinto pilar: compromiso con Asomega
A esta ambiciosa hoja de ruta se suma ahora un quinto eje fundamental: el impulso a los valores propugnados por Asomega. Varela asume su cargo en la Junta Directiva con la determinación de potenciar el talento de los profesionales de la salud gallegos, facilitando actividades que promuevan el desarrollo científico y la formación continua.
En concreto, se plantea:
Humanizar la asistencia: liderar la transición hacia una medicina donde la excelencia técnica no opaque la sensibilidad hacia el paciente.
Potenciar el ecosistema sanitario gallego: facilitar espacios de desarrollo científico y formación que pongan en valor la altísima capacitación de nuestros profesionales, dentro y fuera de Galicia.
Fomentar la ciencia con rigor: promover actividades que impulsen el conocimiento científico de vanguardia de los profesionales de la salud gallegos, manteniendo siempre el compromiso ético y humano.
La convicción es clara: solo a través de una implicación activa y transversal podremos construir un sistema sanitario más sólido, moderno y, sobre todo, con alma.
En el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil, la doctora Ana Fernández-Teijeiro, jefe de la Unidad de Onco-hematología Pediátrica del Hospital Virgen Macarena, ha analizado la realidad de una enfermedad que, aunque considerada "rara", afecta cada año a 1.100 nuevos menores de 14 años en España. La también vicepresidente de Asomega y presidente de la Federación de Sociedades Españolas de Oncología (FESEO) ha sido entrevistada en el programa "Fórmula Salud" de OndaMadrid.
Según ha explicado, los procesos tumorales más frecuentes en la infancia siguen encabezados por las leucemias (30%), seguidas de los tumores del sistema nervioso central (20%) y los linfomas. A pesar de la dureza del diagnóstico, el mensaje es de esperanza: la supervivencia a los cinco años ha alcanzado un éxito del 84%, según datos del Registro Español de Tumores Infantiles de 2025.
Sin embargo, el reto actual no es solo la curación. "Queremos curarlos mejor y disminuir las secuelas", afirma la doctora. Actualmente, el 70% de los supervivientes sufre algún tipo de secuela, que llega a ser grave en el 40% de los casos, especialmente tras tumores cerebrales o tratamientos agresivos de cirugía y radioterapia.
El gran cambio ha venido de la mano de los diagnósticos moleculares y la medicina de precisión, que permite dar tratamientos específicos contra alteraciones concretas. Este avance técnico se complementa con un esfuerzo humano liderado por asociaciones de padres, fundamentales para humanizar los hospitales con psicólogos, unidades de adolescentes o jardines terapéuticos. "Los recursos públicos son limitados y las fundaciones garantizan el apoyo a familias que deben desplazarse", señala.
Identidad y compromiso con Asomega
Como actual presidente de la Federación de Sociedades Españolas de Oncología (FESEO) y vicepresidente de Asomega, Ana Fernández-Teijeiro compagina su labor científica con un fuerte vínculo personal con sus raíces. "Mi alma es gallega y mi corazón cántabro", confiesa. Su papel en Asomega refleja esa vocación de servicio y unión entre profesionales que, como ella, buscan la excelencia en la atención sanitaria sin olvidar el lado más humano de la medicina.
Define a Asomega como "un sentimiento" que une a profesionales bajo la palabra Galicia. Destaca la intensa actividad de la asociación, que bajo el impulso de Julio Ancochea desarrolla iniciativas como Asomega Muller, la Academia Asomega para la divulgación científica, o Asomega Maiores.
La doctora subraya también la vocación solidaria de Asomega Axuda, con proyectos recientes en el Sáhara Occidental, y la proyección exterior de Asomega Internacional, que facilita becas en centros de prestigio como Cleveland.
A Secretaría Xeral de Emigración da Xunta de Galicia impulsa un amplo programa de actividades para conmemorar o Día das Letras Galegas 2026, dedicado á memoria de Begoña Caamaño, narradora e xornalista viguesa que deixou unha pegada indeleble malia a súa prematura desaparición en 2014. Desde Asomega unímonos a esta celebración con este artigo, que reivindica a súa figura como exemplo vivo de compromiso cultural coa igualdade e os dereitos humanos, valores que transcenden fronteiras disciplinares.
O compromiso de Asomega co talento feminino
Asomega e o seu presidente participan activamente en actividades do Día Internacional da Nena e a Muller na Ciencia, promovendo unha medicina máis humana, humanizada e humanista que pon no centro a dignidade da persoa. Este espírito encárnase no grupo de traballo Asomega Muller, dedicado a recoñecer o talento galego feminino nas ciencias da saúde e a avogar pola igualdade de oportunidades desde unha óptica de integración e respecto mutuo.
O Día das Letras Galegas 2026 ofrece unha oportunidade única para entrelazar cultura e ciencia en torno a estes ideais. Begoña Caamaño representa esa confluencia: un feminismo humanista que, como ela defendía, é "un humanismo global", poñéndose "na pel de quen padeceu a exclusión" para narrar desde a empatía e a xustiza esencial.
Begoña Caamaño: voz da igualdade e a liberdade
Xornalista na Radio Galega desde 1988, Caamaño dirixiu programas como Andando a Terra e distinguiuse pola súa defensa da independencia informativa. A súa narrativa, tardía pero impactante, culmina en Circe ou o pracer do azul (2009), onde Penélope lamenta en carta a Circe: “Nacer muller é sinónimo de ser portadora de desgrazas”. Esta epístola tece lazos profundos de amizade feminina que cuestionan roles tradicionais, celebrando a autonomía e os vínculos afectivos como acto de liberdade.
En Morgana en Esmelle (2012), Begoña Caamaño reescribe as lendas artúricas (Arturo, Merlín, Camelot) en clave moderna, situando a historia no bosque galego real de Esmelle, na Mariña lucense. Morgana irrompe cuestionando a ruína de Camelot: “É o momento de non cambiar as regras, senón de xogo. É o momento de mudar o mundo [...] é o tempo do feminismo: da xustiza, da igualdade, da liberdade, da dignidade, e tamén, por que non?, da felicidade”. A través de diálogos con Merlín, critica celos, ambición e rixidez que destrúen a harmonía, propondo o diálogo e a xustiza compartida como vías ao entendemento mutuo.
É a sétima muller galardoada individualmente nesta efeméride, tras Rosalía de Castro, Francisca Herrera Garrido, María Mariño, María Victoria Moreno, Xela Arias y Luísa Villalta.
Homenaxe a un legado integrador
As súas palabras convidan a unha igualdade profunda, centrada na persoa e afastada de extremismos, en sintonía coa visión de Asomega dunha sociedade cohesionada onde homes e mulleres avancen xuntos. Este tributo contribúe ao programa cultural da Xunta, convidando a socios e lectores a redescubrir a súa obra en bibliotecas e eventos relacionados co 17 de maio.
Nun mundo que precisa máis pontes que divisións, Caamaño lémbranos que a verdadeira transformación nace do humanismo compartido.
La Asociación de Médicos Gallegos celebró el pasado jueves 12 de febrero una reunión de su Junta Directiva, encuentro que sirvió para definir las líneas maestras de actuación de la entidad para este 2026 y para formalizar cambios relevantes en su estructura institucional.
La decisión de mayor calado fue el nombramiento por unanimidad de Francisco J. Ruza como nuevo presidente de honor de Asomega. Toma el relevo del doctor Aniceto Charro, figura fundamental de la asociación.
El presidente de Asomega, Julio Ancochea, subrayó los méritos del doctor Ruza, socio fundador y referente de la pediatría española, considerado el "padre" de los cuidados intensivos pediátricos en nuestro país. Cabe recordar que el pasado año ambos doctores, Ruza y Charro, fueron distinguidos por la asociación como Médicos Hipocráticos en un acto que puso en valor su compromiso con la ética y el humanismo. Con este nombramiento, Asomega asegura la continuidad de un legado de excelencia clínica y compromiso con los valores fundacionales.
Renovación de la Junta Directiva
Por otra parte, para afrontar los retos operativos de la asociación se ha procedido a una renovación parcial de la Junta, incorporando perfiles de prestigio en diversas especialidades:
Cristina Alonso (Geriatría).
Marina Varela (Anestesiología).
Francisco Javier González Barcala (Neumología).
Javier García Samaniego (Hepatología).
Estos nombramientos permiten que otros miembros asuman nuevas funciones estratégicas. Adolfo de la Fuente pasará a coordinar el Comité de Honor, mientras que Bartolomé Burguera se hará cargo del Comité Internacional. Por su parte, Esther Barreiro y María Rodríguez mantendrán su vinculación activa con la entidad a través de la sección Asomega Muller.
Hoja de ruta 2026: investigación y compromiso
Tras repasar un 2025 marcado por hitos como el XXIV Premio Nóvoa Santos a Luis Paz Ares o la intensa actividad solidaria de Asomega Axuda, el presidente esbozó la planificación para este ejercicio.
Entre los proyectos destacados para 2026 figuran:
La convocatoria del XXV Premio Nóvoa Santos, consolidado como uno de los galardones de investigación biomédica más prestigiosos de España.
Una sesión especial de Trayectoria & Vida con la participación de los últimos ganadores del Nóvoa Santos.
El Encontro de Verán en Baiona y la colaboración con SOLTI para el impulso de la comunicación en salud.
La convocatoria de los Premios Presenza en colaboración con la Consellería de Política Social.
Jornada de Asomega Maiores a finales de año.
Nuevas propuestas de Asomega Axuda.
Ancochea instó a los miembros de la Junta a involucrarse en estas iniciativas para seguir consolidando un proyecto integrador que propugna una "Medicina con alma". La reunión confirmó la imagen de una entidad con capacidad de actuación y una estructura renovada para cumplir sus objetivos.
La medicina contemporánea afronta el reto de no perder su esencia humana entre la precisión de los datos y la tecnología. Bajo esta premisa, Asomega convoca el próximo 25 de febrero la jornada "Pulso y Armonía", un encuentro que planteará la musicoterapia como estrategia clínica.
Click sobre la imagen para ver el cartel en ventana aparte.
El evento, que tendrá lugar en el emblemático Centro Gallego de Madrid, contará con una ponencia magistral deFrancisco J. Ruza, ex presidente de Asomega y referente indiscutible de la pediatría española. Ruza, cuya trayectoria se ha distinguido por entender al paciente más allá de la patología, desgranará cómo el sonido y el ritmo se convierten en aliados terapéuticos esenciales para humanizar los entornos hospitalarios, especialmente en la atención a la infancia.
La apertura del acto correrá a cargo de Fernando Rey Paz, presidente del Centro Gallego, seguido de la intervención de Mª Jesús del Olmo, autoridad académica de la UAM y presidenta de la Fundación "Musicoterapia y Salud", quien contextualizará el rigor científico de esta disciplina. Como broche institucional, el presidente de Asomega, Julio Ancochea, clausurará la sesión.
"Pulso y Armonía" invita a profesionales sanitarios, estudiantes y ciudadanos a redescubrir la medicina como un arte que se ejerce con la cabeza, pero se dicta desde el corazón. Una oportunidad única para escuchar a grandes maestros en un entorno de fraternidad y conocimiento.
🎵 INFORMACIÓN PRÁCTICA🎵
🎼 Evento: Pulso y armonía. Musicoterapia y humanización.
📅 Miércoles, 25 de febrero de 2025, 18:30 h. 📍Centro Gallego de Madrid, Calle Carretas nº 14. 🎟️ Acceso libre hasta completar aforo.
La ciencia no es solo un conjunto de datos, fórmulas o publicaciones en revistas de impacto; la ciencia tiene nombre, apellidos y, sobre todo, un propósito social. Bajo esta premisa, la Xunta de Galicia ha puesto en marcha una ambiciosa campaña de promoción destinada a acercar el ecosistema de I+D+i a la ciudadanía. La iniciativa busca poner rostro al talento que convierte a la comunidad en un referente de competitividad y, de forma muy especial, subraya el peso específico de las ciencias de la salud en la marca "Galicia Calidade".
La campaña, integrada en el Plan Gallego de Investigación e Innovación 25-27, está protagonizada por cinco profesionales que representan la excelencia en sectores estratégicos: desde la biotecnología y la farmacología hasta la inteligencia artificial y la electrónica orgánica.
Aunque la campaña abraza la multidisciplinariedad del sistema gallego, tres de los rostros elegidos pertenecen al ámbito biosanitario:
Mabel Loza: catedrática de Farmacología de la USC y directora científica del CiMUS. Su liderazgo en el grupo BioFarma y la plataforma InnoPharma es un modelo de éxito en el descubrimiento de fármacos y la transferencia de conocimiento al paciente. El centro que dirige cuenta, además, con la acreditación de excelencia María de Maeztu.
María de la Fuente: directora de la Unidad de Nano-Oncología del IDIS y CEO de Diversa Technologies. Representa el éxito de las spin-off nacidas del sistema público (IDIS y Sergas), utilizando la nanotecnología para desarrollar soluciones en medicina de precisión y necesidades clínicas no cubiertas.
Pablo Álvarez: director del Centro de Investigación Empresarial Mestrelab. Su labor une el software científico con el impacto social: preside el hub DATAlife y lidera la Fundación T.END, un ambicioso proyecto internacional para la erradicación de la tuberculosis.
El quinteto se completa con perfiles que refuerzan el carácter transversal de la innovación en Galicia. Jaime Martín, investigador Oportunius en el CITENI de la UDC, aporta su prestigio internacional (avalado por una ERC Consolidator Grant) en el campo de los polímeros semiconductores y la energía limpia.
Por su parte, Luis Pérez, director general de Gradiant, representa la solvencia de los centros tecnológicos gallegos en áreas críticas como la ciberseguridad y la inteligencia artificial aplicada.
Santiago de Compostela ha sido esta semana epicentro de la vanguardia biomédica con la entrega de los II Premios de Investigación en Salud Transfronterizos de Galicia y Norte de Portugal. Estos galardones, enmarcados en el proyecto europeo Transfire Saúde, nacen con el propósito de transformar el conocimiento en beneficios tangibles para los pacientes de ambos lados de la frontera.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, interviene en la entrega de los II Premios de Investigación en Salud Transfronterizos de Galicia y Norte de Portugal.
Durante el acto, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha subrayado que la Eurorregión es un "polo de enorme potencial investigador" y que estos premios, enmarcados en la iniciativa Transfire Saúde, no solo reconocen el rigor científico, sino que visibilizan una investigación que "no es un ejercicio teórico, sino una herramienta fundamental para ofrecer mejores diagnósticos, tratamientos más eficaces y una atención más humana".
Excelencia desde la "puerta de entrada" al sistema
El primer premio en la categoría de Atención Primaria fue para el Estudio Gravicap, que analiza el valor predictivo de la grasa visceral medida por ecografía. Este proyecto ha sido desarrollado por los doctores Sergio Cinza (del Centro de Saúde Concepción Arenal de Santiago), Daniel Rey, Manuel Portela y Nerea Sánchez, un equipo que pone el foco en la prevención cardiovascular avanzada desde el ámbito local.
El segundo puesto recayó en el proyecto SIMOA, centrado en la estratificación biológica precoz del deterioro cognitivo mediante biomarcadores séricos ultrasensibles. Esta iniciativa está encabezada por Juan Sánchez Castroy José María Prieto, del Centro de Salud de A Estrada (Pontevedra), y destaca por su capacidad para llevar tecnología diagnóstica de vanguardia a los centros de salud, permitiendo identificar signos de demencia de forma rápida y mínimamente invasiva.
Trayectorias emergentes y ciencia sin fronteras
La categoría de Trayectorias Emerxentes ha destacado el trabajo de Alexis Moscoso Rial, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), se alzó con el primer premio por su trabajo en el uso de biomarcadores e imagen molecular para el diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas.. El segundo reconocimiento fue para Marina Oviaño García, del INIBIC de A Coruña, destacada por su labor en la implementación de técnicas de espectrometría de masas para la identificación rápida de microorganismos..
La dimensión internacional quedó especialmente reforzada en la categoría de Investigaciones del Norte de Portugal, donde se reconoció la excelencia de dos proyectos de vanguardia. Por un lado, el trabajo de José Alexandre Ribeiro de Castro Ferreira, enfocado en el desarrollo de una vacuna preventiva contra el cáncer dirigida al glicocálix. Por otro, la investigación de Salomé Pinho, cuya labor en el IPATIMUP de Oporto se centra en comprender el papel de los glicanos en la regulación de la respuesta inmunitaria en enfermedades inflamatorias crónicas y cáncer, abriendo nuevas vías para terapias personalizadas.
La gala, a la que han asistido también el gerente del Sergas, José Ramón Parada, y el de ACIS, Antonio Fernández-Campa, ha servido para reafirmar que la colaboración entre Galicia y Portugal no tiene límites geográficos cuando el objetivo es la excelencia asistencial y el envejecimiento activo.
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha propuesto un nuevo modelo de humanización que transforme la atención oncológica, situando a pacientes y familias en el centro de todo. Bajo la presidencia de Su Majestad la Reina Letizia, el acto en Madrid con motivo del Día Mundial contra el Cáncer ha reunido voces de supervivientes que claman por cuidados cercanos, equitativos y llenos de esperanza.
Ramón Reyes, presidente de la AECC, ha recordado las cifras que duelen: 2,2 millones de personas viviendo con cáncer en España, se diagnostican 300.000 nuevos casos al año y ya es la más letal: "Un 25% del total de muertes en nuestro país, por encima de las enfermedades cardiovasculares, que históricamente eran la primera causa enfermedad como primera causa de muerte".
"Detrás de estas cifras hay familias rotas, personas que sufren hoy mucha ansiedad, incertidumbre y dolor", ha dicho, para luego trazar un horizonte luminoso: "Humanizar significa escuchar activamente y de verdad al paciente y a sus familiares para ofrecerles todo lo que les ayude". Ha instado a reducir listas de espera, acelerar diagnósticos y tratamientos —"para acortar el tiempo que transcurre entre la sospecha y el inicio del tratamiento"—, y a que los datos sean propiedad de los pacientes.
Otras intervenciones han reforzado este mensaje. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha respaldado la iniciativa: "La humanización es esencial para una sanidad pública fuerte y cercana". Carolina Martín, exbaloncestista y superviviente, ha compartido: "El cáncer me ha enseñado a vivir con más intensidad". Y Mayte García, madre de un niño oncológico, ha añadido: "Necesitamos atención integral para familias enteras".
Cuidados que abrazan
El modelo propuesto por Reyes gira en torno a cuatro ejes que prometen alivio real:
atención integral que abarca lo físico, emocional y social
mayor autonomía del paciente como protagonista
espacios asistenciales luminosos, cómodos y acogedores para familias enteras
apoyo a profesionales con formación continua y gestión emocional —"porque los que cuidan también tienen que ser cuidados".
Reyes ha rechazado injusticias como cambiar el empadronamiento para acceder a tratamientos y ha pedido a las administraciones integrar cuidados psicosociales, equipos multidisciplinares y carreras estables para enfermeras. Para pacientes y familias, es una luz: una oncología en red donde nadie se diluye en una historia clínica, sino que brilla como persona.
En la jornada "Trayectoria y Vida" de la Academia Asomega, Lorenzo Armenteros y Cristina Margusino, médicos de familia en Lugo y Ourense respectivamente, defendieron con pasión la Atención Primaria como piedra angular del sistema sanitario, no solo como puerta de entrada sino como motor de una medicina integral y comunitaria.
Armenteros, orgulloso de su centro de salud urbano en Lugo —donde la ruralidad gallega impregna cada consulta—, abrió el fuego recordando que el 80% de los médicos se sienten "rurales" por esencia, y que su especialidad trasciende el individuo para abrazar la comunidad como sujeto colectivo de salud.
Desde ahí, Armenteros conectó con la herencia histórica —del Informe Lalonde al Acta de Astana— para argumentar que curar síntomas no basta: hay que transformar entornos, promoviendo hábitos como la alimentación, el ejercicio y el sueño que realmente reducen la morbimortalidad. Propuso herramientas prácticas como diagnósticos de salud locales, mapeo de activos comunitarios y proyectos colaborativos sin jerarquías, donde médicos, enfermeros, pacientes y asociaciones caminan juntos en rutas saludables o talleres que fortalecen la equidad y la adherencia terapéutica.
Margusino, recogiendo el testigo desde su experiencia en Xinzo de Limia, reforzó esta visión con ejemplos concretos de su zona rural: planes locales de salud del Sergas que abordan problemas poblacionales más allá de lo clínico, involucrando "pacientes expertos" que cuidan a vecinos y reducen hospitalizaciones.
"Hay que salir de la consulta", insistió, mostrando un vídeo de actividades en su centro que ilustran cómo conocer datos demográficos y sociales permite una atención proactiva, apoyada por estrategias como Sergas 20-30 para crónicos, humanización y obesidad cero.
Ambos coincidieron en los retos —sobrecarga asistencial, burocracia y brecha digital— pero los transformaron en oportunidades, apuntando que la inteligencia artificial liberará tiempo administrativo para mirar a los ojos del paciente, fomentando consultas compartidas con especialistas y una longevidad saludable. Frente al "efecto puerta" o derivación como pérdida, abogaron por una Atención Primaria longitudinal, tecnológica, humana y comunitaria, ideal para el MIR y el futuro sanitario.
Su mensaje, vibrante y motivador, resonó en un auditorio joven: la medicina de familia no es una opción residual, sino una gratificante llamada a construir salud colectiva desde la cercanía y el equipo. En Galicia, donde lo rural es innato, esta orientación comunitaria no es utópica, sino una necesidad imperiosa para un sistema con pies firmes.
La nueva edición de Memorias, la newsletter de la Red TBS-Stop Epidemias –en la que se integra Asomega–, dibuja un 2026 marcado por la incertidumbre internacional y, al mismo tiempo, por una apuesta decidida por la cooperación, la ética del cuidado y la lucha contra la tuberculosis y otras grandes amenazas para la salud pública.
El editorial “Programa 2026, un desafío” sitúa el contexto de partida: un escenario político, social y sanitario “desesperanzador”, con la retirada de Estados Unidos de la OMS, el horizonte cada vez más lejano de la Agenda 2030 y un problema financiero que compromete la cobertura sanitaria de los más vulnerables. Lejos del derrotismo, la Red reivindica precisamente los desafíos como razón de ser y detalla un programa ambicioso: jornadas de actualización en tuberculosis y enfermedades respiratorias, encuentros con el ámbito penitenciario y sociosanitario, cinefórums solidarios y la V Jornada Iberoamericana “Sanidad sin Fronteras”, además de la creación de un Comité Iberoamericano.
Desde ese marco, la revista despliega una serie de grandes artículos que traducen el editorial en líneas de acción concretas: defender la salud como derecho en contextos extremos, reconciliar a la sociedad con la industria farmacéutica, y colocar la humanidad en el centro de la formación sanitaria.
Derechos, confianza y humanidad
El texto de Enrique Acín sobre la Recomendación de Madrid recuerda que la salud en prisión es parte inseparable de la salud pública y que la privación de libertad no puede significar exclusión sanitaria. La pieza subraya la necesidad de que los ministerios de Sanidad lideren la asistencia penitenciaria y el impacto comunitario de mejorar la salud en las cárceles en términos de prevención, cohesión social y equidad.
La mirada se desplaza después a la relación entre laboratorios farmacéuticos y sociedad, en un artículo de Rafael Martínez Cabeza de Vaca que recorre el paso de la admiración al recelo desde la talidomida hasta hoy. Defiende que la industria ha vivido una transformación ética profunda, con marcos de compliance muy exigentes y altos niveles de transparencia, y propone abrir una nueva etapa basada en la confianza, la comunicación honesta y el reconocimiento del impacto real de la innovación en la vida de los pacientes.
En paralelo, Marta Mas Espejo firma un extenso análisis sobre la humanidad como pilar de la formación enfermera, que enlaza historia, teoría y práctica. Desde las primeras escuelas europeas hasta la simulación clínica actual, reivindica una enfermería que integra técnica y ética, incorpora los Objetivos de Desarrollo Sostenible y forma profesionales capaces de cuidar con competencia científica y, sobre todo, con una mirada centrada en la dignidad de las personas más vulnerables.
El pulso de Asomega en el número
En ese marco general, Asomega aparece como actor especialmente activo, tanto en el terreno de la cooperación como en el del liderazgo clínico e investigador.
Por un lado, la crónica del viaje al Sáhara Occidental, impulsado por la Universidad Autónoma de Madrid con la participación de Julio Ancochea como presidente de Asomega, presenta un proyecto de cooperación que baja al terreno el compromiso con los más vulnerables. Reuniones con ACNUR, responsables saharauis de Educación y Salud, la Media Luna Roja, el Parlamento y las autoridades académicas permiten identificar necesidades prioritarias, desde la precariedad alimentaria hasta las carencias asistenciales, y consolidar una red de aliados para que la ayuda procedente de España sea más eficaz y sostenida en el tiempo. Este trabajo se enlaza con la trayectoria de Asomega Axuda, visible en iniciativas como el concierto benéfico reciente en apoyo al pueblo saharaui.
Por otro lado, una firma muy ligada a Asomega reflexiona sobre la medicina rural como “último centinela” de una atención profundamente humana, ejercida en contextos de soledad profesional y carencias estructurales, pero también de proximidad y confianza con comunidades envejecidas y dispersas. Keith Foo propone “ruralizar” la tecnología, ponerla al servicio del territorio y de los profesionales que sostienen la vida cotidiana lejos de los grandes nodos urbanos.
La presencia de Asomega en esta newsletter se completa con el trabajo liderado por Dolores Fernández, de Asomega Brasil, sobre el Programa de Control de la Tuberculosis del IBIT (Fundación José Silveira), que muestra lo que significa una estrategia integral centrada en la persona: alta tasa de curación, baja pérdida de seguimiento y un fuerte componente social que combina tratamiento, apoyo alimentario y visitas domiciliarias. El texto recorre 86 años de historia, de innovación y de alianzas internacionales, y convierte al IBIT en ejemplo de cómo la investigación, la clínica y la acción social pueden alinearse con el objetivo de eliminar la tuberculosis.
En conjunto, este número de Memorias Sanidad sin Fronteras ofrece un relato coherente: frente a un 2026 de retrocesos y tensiones, la Red TBS-Stop Epidemias –con Asomega en primera línea– reivindica una salud pública que no deja a nadie atrás, desde las prisiones hasta los campamentos de refugiados, desde la consulta rural hasta los grandes centros de investigación.
La atención a los pacientes más vulnerables del sistema sanitario, los recién nacidos que requieren hospitalización, ha alcanzado un nuevo hito de excelencia en Galicia. El servicio del Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (CHUAC) ha obtenido recientemente la certificación ISO 9001:2015 otorgada por AENOR, un prestigioso sello que avala de forma integral su sistema de gestión asistencial.
Neonatología del CHUAC.
Se trata de una acreditación de calado internacional, ya que cuenta con la extensión de la red IQNET, lo que otorga validez europea al rigor con el que trabaja el centro coruñés. Lo que hace excepcional este logro es su alcance: mientras que otros centros certifican procesos aislados, el CHUAC ha logrado este sello para toda su cadena de valor, que incluye la UCI Neonatal, el área de cuidados intermedios y la hospitalización general.
Rigor científico y seguridad
Según los estándares de la Sociedad Española de Neonatología (SENeo), las unidades se clasifican por su complejidad y calidad en niveles (Q1, Q2 y Q3). Al sumar esta certificación de gestión externa a su ya alta complejidad médica, el CHUAC escala al nivel Q3+, el máximo rango asistencial posible en nuestro país.
Cabe recordar que Neonatología del CHUAC es un pilar fundamental del Sergas, funcionando como centro de referencia autonómico para el tratamiento de cardiopatías congénitas críticas. Con una media de 700 ingresos anuales, el hospital garantiza que el cuidado de neonatos prematuros o con patologías graves se realice bajo protocolos estandarizados que refuerzan la seguridad del paciente y minimizan los riesgos clínicos.
Más allá de la eficiencia técnica, la certificación pone en valor un modelo de cuidados centrado en la familia. El CHUAC ha convertido la humanización en un proceso reglado mediante recursos como su "Escuela de Familias" y las habitaciones familiares. Estos espacios permiten que los padres convivan con sus hijos en un entorno cercano al doméstico antes del alta, facilitando una transición segura y humanizada al hogar tras ingresos que, en muchos casos, son de alta complejidad.
NUEVO RÉCORD DE TRASPLANTES EN EL CHUAC EN 2025
El CHUAC vuelve a batir su propio récord con 313 trasplantes y 51 donantes de órganos durante el año 2025. Del total de trasplantes del año pasado, 165 fueron de riñón, de los cuales 17 provinieron de donantes vivos; 64 de hígado; 7 de páncreas; 26 de corazón y 51 de pulmón, destacó Fernando Mosteiro, coordinador de trasplantes del CHUAC. En cuanto a la donación de tejidos, en 2025 hubo 106 donantes de córnea, 34 donantes de hueso y 18 donantes de segmentos vasculares.
Cabe destacar que la tasa de donantes continúa en aumento, un 25% respecto al año anterior, y alcanza los 92,7 donantes por millón de habitantes.
En 2025, los trasplantes procedentes de personas fallecidas por criterios circulatorios y respiratorios tras una limitación del tratamiento de soporte vital superaron por primera vez en Galicia a las donaciones por muerte encefálica.
En cuanto a la causa de muerte de los donantes, los principales factores fueron los accidentes cerebrovasculares (30%), seguidos de los traumatismos craneoencefálicos (12%), y la encefalopatía anóxica, entre otras, con un 58%. La edad promedio de los donantes fue de 60,7 años.
Cada 30 de enero, el calendario nos recuerda la urgencia de cultivar la tolerancia y la armonía con el Día de la No Violencia y la Paz. En esta ocasión, Asomega tiene el honor de celebrar esta fecha de la mano de la palabra escrita de Xosé Luna. El poeta estradense, cuya trayectoria está íntimamente ligada a nuestra entidad, nos ha remitido una obra que es, al mismo tiempo, denuncia del dolor y canto a la fraternidad.
En "O Sol da estrada da Vida", Luna contrapone la oscuridad de la "triste guerra" con la luz de un sol que "quenta con Amor". Es un poema que nace de la tierra pero mira al cielo, recordándonos que el compromiso con la paz debe brotar desde el corazón y extenderse a todos los rincones. Agradecemos profundamente a Xosé su generosidad al compartir estos versos con todos nosotros.
Click sobre la imagen para ver el poema completo en ventana aparte.
O SOL DA ESTRADA DA VIDA
A guerra é unha masacre entre xentes que non se coñecen, para proveito de xentes que si se coñecen pero que non se masacran. Paul Valéry
Nai que chora,/ triste guerra,/ noite escura,/ Sol que arrefría./ Nai que chora,/ fusca travesía,/ medo mouro,/ parda agonía./ Nai que chora,/ cruel miseria,/ soños crebados,/ lúa negra./ Nai que chora,/ bágoas molladas,/ cicatrices eternas,/ vidas roubadas./
Entre as nubes do ceo de xaneiro, cos beizos fríos do serán, bica o Sol da estrada da vida, o Sol da paz. O sol que alumea (que alumea) sempre para amar. E das escolas chegan cantigas, empurradas polo vento, enchoupadas pola brisa.
Baixo o Sol que alumea en todos os recunchos do Uni(verso) do mesmo xeito, uns raios nos chegan á alma e outros ao pensamento. Baixo o Sol que brilla na estrada da Vida resoa ao unísono un esperanzador cantar; nace no abrente, brilla ao solpor, póusase engordiño no noso corazón.
O sol quenta alá arriba no Ceo/ e nas cicatrices da xente/de todos aqueles inocentes/que sofren, padecen e senten/. O Sol quenta alá arriba no Ceo/ e nos corazóns dos pereiriños/que vogan por entre mil mares/de dornas, cons e millo./ O Sol quenta alá arriba no Ceo/ e nunca xamais nos queimou/ porque o seu maior segredo/ e que quenta con Amor.
Reclamamos, demandamos, esiximos, precisamos... Un mundo en paz! Velai a nosa presenza, o noso sentimento, o noso brado mainiño.
Guerra de flores/ Batalla de soñadores/ Balas de cartón/ Cañóns de turrón/ Fusís de chocolate/ Sangue de tomate/ Vida de cores/ Soles de amores/. Repetimos por se non se decataron: Guerra de flores/ Batalla de soñadores/ Balas de cartón/ Cañóns de turrón/ Fusís de chocolate/ Sangue de tomate/ Vida de cores/ Soles de amores/ Vida de cores/ Soles de amores/ Vida de cores/ Soles de amores.
Dáme unha aperta que eu che darei, unha estrela do ceo e o meu querer! Deámonos unha fraternal aperta pola paz mundial!
La Real Academia de Medicina de Galicia ha inaugurado oficialmente su curso 2026 en una sesión donde la tradición institucional y la vanguardia científica se han dado la mano. El acto, presidido por el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, comenzó con la lectura de la Memoria del ejercicio anterior por parte del secretario general, Alberto Juffé Stein, quien repasó los hitos de un 2025 marcado por la intensa actividad de la corporación.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, posa junto a académicos y premiados tras la sesión inaugural del curso académico 2026 de la Real Academia de Medicina de Galicia, celebrada en su sede de A Coruña.
El núcleo intelectual de la jornada lo protagonizó David Suárez Quintanilla, académico de Odontoestomatología, con su discurso inaugural sobre los cánones de estética facial y el potencial del hueso alveolar. Tras su intervención, el presidente de la Academia, Francisco Martelo Villar, procedió a la declaración oficial de apertura del curso académico, dando paso al momento más esperado por la comunidad investigadora: la entrega de sus premios anuales.
Excelencia investigadora
Bajo el mecenazgo de la Fundación Barrié y la Fundación José Antonio Quiroga y Piñeyro, la Academia reconoció trabajos que, en palabras del conselleiro Caamaño, personifican la mejor "investigación traslacional". El Premio Fundación Barrié recayó en Marta Rial Crestelo, del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, por un estudio internacional multicéntrico de alto impacto. Su investigación demuestra cómo la medición de la ratio cerebro-placentario mediante Doppler en el último trimestre de embarazos de bajo riesgo permite identificar de forma mucho más precisa a aquellos fetos con mayor riesgo de resultados adversos, optimizando el momento del parto y garantizando una mayor seguridad neonatal.
Por su parte, el Premio Fundación José Antonio Quiroga y Piñeyro (Centro Oncológico de Galicia) fue para Pedro Medina Rico, de la Universidad de Granada. Su trabajo profundiza en la genética del cáncer al identificar cómo la activación de la citidina deaminasa provoca mutaciones recurrentes en el procesamiento del ARN (splicing) en el linfoma difuso de células B grandes. Este hallazgo es clave para entender la agresividad de estos tumores y abre nuevas vías para el desarrollo de terapias dirigidas.
El sello del Sergas y del IDIS fue una constante en el palmarés de accésit, con reconocimientos a Manuel Taboada Muñiz, del Servicio de Anestesiología del Hospital Clínico Universitario de Santiago, en el área de anestesiología; a Sergio Cinza Sanjurjo, investigador del IDIS, por sus proyectos de telemedicina en insuficiencia cardíaca; y a Clara María Ruiz Ponte, de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica y el IDIS, por sus investigaciones en la predisposición genética al cáncer colorrectal.
Durante el acto, el conselleiro de Sanidade puso en valor el acuerdo histórico con las universidades gallegas para descentralizar la docencia de Medicina, un paso que, sumado al impulso investigador de la Academia, asegura que el relevo generacional en nuestros hospitales estará a la altura de los premiados de esta noche.
La pediatra y neonatóloga Ana Concheiro Guisán asume la presidencia del Consello de Bioética de Galicia y la sustituye como vicepresidenta la psiquiatra Luisa Fernanda Peleteiro Pensado, en un nombramiento concretado esta semana tras su publicación en el Diario Oficial de Galicia. Juntas lideran un equipo interdisciplinar donde médicos, juristas, filósofos y representantes sociales dialogan sobre los dilemas que surgen cada día en los hospitales gallegos.
A ello se enfoca el Consello de Bioética de Galicia, que no se limita a informes técnicos: asesora en la creación de normas sanitarias, respalda a los comités hospitalarios en casos complejos y fomenta cursos y foros abiertos para que la sociedad entera participe en el debate.
En un panorama donde la inteligencia artificial diagnostica enfermedades, las terapias génicas prometen curas milagrosas y la cronicidad alarga las vidas pero complica las decisiones, la nueva dirección del organismo afronta retos tan ambiciosos y necesarios como humanizar la tecnología o defender la dignidad en cada elección clínica.
Sólidas trayectorias
Ana Concheiro es pediatra especialista en Neonatología. Doctora por la Universitat de Barcelona, atiende en el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo a los bebés más vulnerables. Profesora permanente en la Facultad de Medicina de la USC, coordina desde 2022 la Docencia Clínica del grado en Medicina en Vigo y lidera el Grupo de Enfermedades Raras del Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur, campos donde la ética es tan crucial como el bisturí, promoviendo siempre decisiones compartidas entre profesionales, familias y pacientes.
Luisa Fernanda Peleteiro, licenciada en Medicina por la USC y especialista en Psiquiatría, suma una titulación en Bioética Aplicada. Ha participado en eventos y publicaciones del Sergas sobre bioética en salud mental, como jornadas en Ferrol que tratan la vulnerabilidad psíquica y el consentimiento en contextos de suicidio o atención ética, lo que refuerza su expertise en estos dilemas éticos cotidianos. Entró en el Consello en mayo de 2024.
El Consello de Bioética de Galicia, con un máximo de 20 miembros de perfiles en Ciencias de la Salud, Humanidades o Jurídicas/Sociales (al menos la mitad con formación en bioética), refleja su esencia multidisciplinar en esta nueva etapa. Junto a la presidenta y la vicepresidenta integran el pleno, entre otros, expertos como Rosendo Bugarín (Farmacología y Bioética), Xurxo Hervada (Derecho y Ética), Victoria Lojo (Filosofía), Silvia Sánchez Radío (Medicina Interna), Juan Antonio Garrido Sanjuán (ex presidente, Medicina), Consuelo Benito (Geriatría), José Luis Tasset (Filosofía Moral), Miguel Ángel Martínez Quintanar (Filosofía) o Sergio Domingo Baamonde (Derecho, Secretaría).
Galicia refuerza desde hoy su presencia institucional y estratégica en la capital. La puesta en marcha de la Oficina Económica en Madrid, situada en la Casa de Galicia, supone un paso clave del Igapepara estrechar lazos con el sector empresarial. Esta sede, que se suma a los puntos de asesoramiento que la entidad ya gestiona en el exterior —como en México o Estados Unidos—, nace con el objetivo de reforzar laatracción de inversiones y agilizar los trámites administrativos para proyectos que tengan a la comunidad como destino.
El presidente Rueda interviene en la Casa de Galicia. En la foto pequeña, el titular de la Xunta con Julio Ancochea, presidente de Asomega y Carmen Leite, senadora por Ourense.
El acto de apertura estuvo presidido por el titular de la Xunta, Alfonso Rueda, quien acudió a la Casa de Galicia tras una jornada marcada por la inauguración oficial de FITUR 2026. En el recinto ferial, Rueda tuvo la oportunidad de saludar a S.M. el Rey y de departir con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y otras autoridades antes de trasladarse al centro de la ciudad para formalizar esta nueva apuesta por la colaboración público-privada.
La comunidad profesional también estuvo representada en el evento de la Casa de Galicia, entre otros, por Asomega. A la cita asistieron su presidente, Julio Ancochea, y el tesorero de la entidad, Roberto Conde. Su presencia subraya el respaldo de los profesionales gallegos en Madrid a iniciativas que buscan potenciar el desarrollo económico y la innovación desde la capital.
Julio Ancochea con Jovita Fernández, presidenta de la Agrupación Artística Gallega Rosalía de Castro del Centro Gallego de Madrid.
Con esta nueva oficina, el Igape busca dotar de mayor agilidad a la relación con el empresariado, ofreciendo un soporte técnico directo que complemente su red internacional y facilite la llegada de nuevos proyectos al noroeste peninsular.
El propio Alfonso Rueda ha querido subrayar el hito en sus redes sociales, definiendo esta apertura como un paso estratégico para la comunidad. En un mensaje en Instagram, el titular de la Xunta ha destacado que esta sede supone "apoio ás empresas, menos burocracia e máis oportunidades para atraer investimentos", concluyendo con una idea clara: "Galicia é estabilidade e futuro".
Por la mañana, antes del acto en la Casa de Galicia, Rueda participó en la inauguración de Fitur 2026, donde coincidió con el Rey Felipe VI.
Rueda en Fitur con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida.
Galicia da un paso histórico hacia la descentralización de los estudios de Medicina: a partir del curso 2028-2029, los estudiantes del segundo ciclo podrán cursarlo completo en cualquiera de las tres universidades públicas gallegas, con el mismo título de la Facultad de Medicina de Santiago pero nuevos centros docentes en Vigo y A Coruña. Las prácticas clínicas se repartirán además de forma rotatoria por los hospitales públicos de la comunidad, aprovechando al máximo los recursos sanitarios gallegos.
Ricardo Cao, rector de la Universidade de A Coruña; los conselleiros de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y Educación, Ciencia, Universidades y Formación Profesional, Román Rodríguez; el rector de la Universidad de Santiago de Compostela, Antonio López, y su homónimo de la Universidad de Vigo, Manuel Reigosa.
Este pacto, avalado por la Xunta tras meses de negociación, convierte el Grado de Medicina en una titulación verdaderamente gallega: seguirá siendo expedida por Santiago, pero los alumnos podrán formarse en Santiago, Vigo o A Coruña. Cuarto, quinto y sexto se impartirán en las tres ciudades, combinando teoría y prácticas en los hospitales de referencia de cada área: CHUS, CHUVI y CHUAC.
La Xunta celebra que este modelo pone todos los recursos del Sergas al servicio de los estudiantes, con una transición progresiva que garantiza calidad y equidad territorial, respetando la autonomía de las universidades.
Nuevos hospitales docentes y profesorado
Vigo y A Coruña estrenarán unidades docentes propias en sus complejos hospitalarios, cada una con capacidad para acoger cerca del 25% de los alumnos del segundo ciclo. La facultad compostelana mantendrá un papel central, pero ya compartirá la docencia avanzada con las otras dos sedes.
Para apuntalar esta estructura, el 50% de las nuevas contrataciones de profesorado se distribuirá entre Vigo y A Coruña, y se abrirá la puerta a que cualquier médico acreditado del Sergas pueda optar a plazas universitarias, fusionando así sanidad y docencia.
La comisión de seguimiento, recién constituida, pilotará esta revolución académica hasta 2029 con reuniones cada cuatrimestre, evaluando avances y satisfacción de todas las partes. Participan en ella los conselleiros de Sanidade y Educación, los tres rectores, el decano de Medicina, el gerente del Sergas y representantes de hospitales y estudiantes, asegurando un control transparente y plural.
Este sistema pionero —un único grado de Medicina repartido estructuralmente entre tres universidades públicas— no tiene precedentes en España para titulaciones de grado, aunque sí hay experiencia en másteres interuniversitarios o convenios de prácticas. Internacionalmente recuerda a campus regionales en Reino Unido o Alemania, pero su diseño gallego resulta particularmente innovador.
La Consellería de Emprego, Comercio e Emigración ha publicado en el Diario Oficial de Galicia la convocatoria de la décima edición de las Becas de Excelencia Mocidade Exterior (BEME) Máster para el curso académico 2026-2027, una iniciativa que se ha consolidado como pieza clave dentro de la Estratexia Galicia Retorna. El plazo de presentación de solicitudes queda abierto desde el pasado viernes 16 de enero hasta el 30 de abril.
Con un presupuesto de 2,55 millones de euros, la Xunta ofrece 250 becas dirigidas a jóvenes gallegos con alta formación residentes en el extranjero que deseen completar un máster en alguna de las tres universidades públicas gallegas durante el próximo curso.
¿Quiénes pueden optar a las becas?
La convocatoria está dirigida a varios perfiles vinculados a la diáspora gallega. Pueden solicitar estas ayudas:
Universitarios gallegos residentes fuera de Galicia desde hace más de dos años.
Personas que hubieran residido en Galicia durante al menos cinco años antes de emigrar y con nacionalidad española.
Descendientes de gallegas y gallegos que posean titulación universitaria y quieran cursar un máster en Galicia.
La selección de las plazas se realiza en régimen de concurrencia competitiva, evaluando méritos académicos, curriculares y expectativas de retorno.
¿Qué ofrecen las becas?
Las BEME Máster están concebidas para cubrir los principales gastos asociados a la realización de estudios de postgrado, con cuantías que oscilan entre 8.000 y 12.500 euros por beneficiario, en función de la duración del máster y de la región de procedencia del solicitante. Estas ayudas están pensadas para sufragar:
Matrícula universitaria.
Costes de desplazamiento hasta Galicia.
Gastos de alojamiento y manutención durante el curso académico.
La convocatoria incluye más de 95 másteres diferentes, seleccionados por su potencial de empleabilidad en sectores estratégicos del tejido productivo gallego, tales como ciencias de la salud, ingeniería, artes y humanidades, ciencias sociales y jurídicas.
Impacto y resultados de ediciones anteriores
Desde la puesta en marcha de las BEME en 2017, esta iniciativa ha otorgado cerca de 2.000 ayudas, con una inversión acumulada que supera los 15 millones de euros. Los beneficiarios proceden de más de 40 países, con una edad media de 29 años, y el programa ha demostrado su impacto en el retorno cualificado de jóvenes gallegos: aproximadamente un 80% de los becarios decide quedarse en Galicia tras finalizar sus estudios para incorporarse al mercado laboral, ya sea por cuenta ajena o mediante proyectos de emprendimiento.
Además de la financiación directa, la Xunta ha reforzado el acompañamiento a los becarios con orientación laboral personalizada, en línea con las prioridades de la Estratexia Galicia Retorna para facilitar no solo el regreso, sino también la integración profesional y social de los retornados.
Las becas BEME no solo representan una oportunidad educativa para quienes vivieron fuera de Galicia, sino que constituyen una herramienta estratégica para atraer talento cualificado y responder a desafíos demográficos y laborales en la comunidad. La convocatoria completa y los formularios para solicitar estas becas están disponibles en la web de la Secretaría Xeral da Emigración de la Xunta de Galicia.
En el anexo de la resolución del Diario Oficial de Galicia aparecen 14 títulos de máster clasificados en el área de Ciencias de la Salud:
Asistencia e investigación sanitaria
Atención sanitaria, gestión y cuidados
Cronicidad y nuevos modelos de atención sociosanitaria
Ejercicio terapéutico en fisioterapia
Investigación biomédica
Investigación y desarrollo de medicamentos
Neurociencia
Nutrición
Optometría
Prevención y abordaje multidisciplinar de las drogodependencias y conductas adictivas
La Xunta de Galicia ha expresado su apoyo a la candidatura de Lugo como sede de la Agencia Estatal de Salud Pública, organismo de nueva creación impulsado por el Gobierno de España con el objetivo de reforzar la coordinación, la vigilancia epidemiológica y la capacidad de respuesta del sistema sanitario ante amenazas para la salud pública.
Edificio que hoy alberga el Departamento Territorial de la Consellería de Sanidade en Lugo y que es una de las opciones para acoger la futura agencia estatal de salud pública.
Una vez publicados por el Estado los criteriosque regirán la elección de la sede, el Consello de la Xunta ha avalado la propuesta que presentará el Ayuntamiento de Lugo y ha comprometido la colaboración de la Administración autonómica. En este marco, el Gobierno gallego aportará al consistorio informes sectoriales favorables elaborados por distintos departamentos autonómicos, como los de Turismo,Transportes y Vivienda, la Agencia Gallega de Infraestructuras y Educación, con el fin de reforzar la candidatura desde el punto de vista técnico y administrativo.
En cuanto a la ubicación de la futura Agencia, la candidatura de Lugo contempla más de una alternativa. Por una parte, el Ayuntamiento ha planteado el Pazo de Feiras e Congresos como posible sede, mientras que la Xunta ha ofrecido el edificio del Departamento Territorial de la Consellería de Sanidade en Lugo, situado en la calle Montevideo.
Las previsiones asociadas a la Agencia apuntan a una plantilla inicial de unos 60 profesionales, con una posible ampliación progresiva que podría alcanzar hasta 300 puestos de trabajo, en función del desarrollo del organismo y de las disponibilidades presupuestarias del Estado.
Un proceso largo
El procedimiento de selección de la sede se articula en varias fases. En una primera etapa, las ciudades interesadas deben presentar sus candidaturas, acompañadas de documentación técnica sobre infraestructuras, conectividad, disponibilidad de vivienda, servicios y capacidad de puesta en marcha. Todo ello dentro del mes posterior a la publicación en el BOE, plazo que termina esta misma semana. Posteriormente, el Ministerio de Sanidad evaluará las propuestas conforme a los criterios establecidos y elevará una propuesta de resolución.
Además de Lugo, otras ciudades han manifestado ya su intención de albergar la sede de la Agencia Estatal de Salud Pública. Entre las candidaturas con respaldo institucional explícito figura Granada, apoyada por la Junta de Andalucía. Asimismo, distintas administraciones locales y autonómicas han expresado su interés o han iniciado trámites para presentar candidatura en ciudades como Zaragoza, Oviedo, León, Salamanca, Valencia o Barcelona, en un proceso aún abierto y competitivo.
La candidatura de Lugo se apoya también en las condiciones logísticas y urbanas de la ciudad, con conexiones ferroviarias y por carretera, proximidad al aeropuerto internacional de Santiago de Compostela y una oferta suficiente de alojamiento y vivienda. A ello se suma el campus de Lugo de la Universidade de Santiago de Compostela, con más de 8.000 estudiantes y una destacada actividad docente e investigadora en ámbitos relacionados con la salud y las ciencias biosanitarias.
El respaldo institucional a esta candidatura se contextualiza, además, en la trayectoria de Galicia en políticas de salud pública, con programas avanzados de vacunación, cribado poblacional, medidas normativas orientadas a la protección de la salud y proyectos de investigación como Xenoma Galicia.
La decisión final sobre la ubicación de la Agencia corresponderá al Gobierno central, una vez evaluadas todas las candidaturas conforme a los criterios técnicos, funcionales y territoriales fijados en el procedimiento.
La Beca Asomega de Oftalmología “Profesor García Sánchez” no es solo una ayuda económica: es una puerta de entrada a una forma distinta de vivir la especialidad, como ya han demostrado las cuatro residentes que la han disfrutado hasta ahora. Todas coinciden en algo esencial: esos dos meses en el Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid han sido un punto de inflexión en su forma de mirar a los pacientes, a la patología y a su propio futuro profesional.
En ediciones anteriores, las ganadoras (hasta ahora, por cierto, siempre mujeres) han aprovechado la beca para profundizar en áreas tan exigentes como el glaucoma o la retina, integrándose en equipos altamente especializados y participando en la dinámica diaria de un servicio con gran tradición docente e investigadora. Todas coinciden en que han vuelto a sus hospitales con una mochila cargada de casos complejos, nuevas técnicas, contactos y, sobre todo, una confianza renovada en su capacidad como oftalmólogas en formación.
La oportunidad de vivir esto para residentes de Oftalmología gallegos de cualquier universidad española (excepto de la Comunidad de Madrid) o procedentes de la USC vuelve a abrirse con la convocatoria de la V Beca Asomega de Oftalmología "Profesor García Sánchez", de nuevo con la imprescindible colaboración del servicio que dirige en el Clínico el miembro de la Junta Directiva de Asomega Julián García Feijóo.
Para que este sueño formativo sea accesible, la beca está dotada con 2.000 euros. Solo se necesitan tres pasos para optar a ella: presentar el Currículum Vitae, una carta de motivación y especificar el área o unidad de interés. Y enviar todo ello antes del 25 de enero de 2026 a info@asomega.es.
Si buscas redefinir tu trayectoria, acceder a la élite de la formación y seguir los pasos de las mujeres que han brillado en las ediciones anteriores, no dejes pasar esta oportunidad.
Estas fueron las ganadoras de las ediciones anteriores:
El programa de “Fórmula Salud” de Onda Madrid ha pedido a varias voces relevantes del ámbito sanitario que compartan su balance del año y sus deseos para el que comienza, a modo de “carta a los Reyes Magos”. Entre ellos, al profesor Julio Ancochea, jefe de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa y presidente de Asomega, cuya intervención ha destilado orgullo, gratitud y una defensa muy clara de la “medicina con alma”.
Ancochea arranca con un apunte personal: la alegría íntima de haber sido nombrado catedrático en la Universidad Autónoma de Madrid donde se formó y ejerció como profesor, y la emoción de haber sido propuesto como candidato a académico de número de la Real Academia Nacional de Medicina. Pero pronto se aparta del foco para situar en primer plano a Asomega y ese “sentimiento profundo” que comparten los médicos gallegos, hecho de proyectos compartidos y de un amor inquebrantable por Galicia.
El presidente de Asomega repasa un año “intensísimo”, marcado por nuevas ediciones de las becas de Oftalmologíay de Medicina Rural, esta última centrada en longevidad y ruralidad. Se detiene, con emoción contenida, en la pérdida de Aniceto Charro, fundador y presidente de honor de la asociación, al que define como un médico hipocrático y un ejemplo que seguirá muy presente en la memoria colectiva. Recuerda también el Premio Nóvoa Santos, concedido al oncólogo Luis Paz-Ares y compartido con Aspronaga y la joven médica Lola Rodríguez Negreira, como símbolo de esa alianza entre excelencia científica y compromiso social.
Mirando a 2026, Julio Ancochea habla de “transformar la memoria en impulso” y sitúa a la Academia Asomega como uno de los grandes motores de futuro, con Ángel Carracedo y Luz Couce al frente. Evoca la jornada “Trayectoria y vida” en Santiago, donde maestros, estudiantes y residentes se encontraron para compartir la cultura del esfuerzo, del rigor y de la pasión por la profesión, un formato que se quiere consolidar.
Su mensaje final tiene dos claves: apostar decididamente por los jóvenes —“el futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”— y seguir construyendo una medicina rigurosa, pero también profundamente humana, capaz de unir generaciones, territorios y sensibilidad social.
El 2025 ha sido para Asomega un año de madura consolidación, tejido con hilos de excelencia científica y sensibilidad humana, aunque marcado por el vacío de tres grandes ausencias: Aniceto Charro, socio fundador y presidente de honor fallecido en septiembre —el alma misma de la entidad—; Miguel Carrero, apoyo inquebrantable en años recientes; y José Peña Guitián, maestro de la Pediatría y temprano Premio Nóvoa Santos.
Bajo la presidencia de Julio Ancochea, la Asociación ha tejido un relato coherente de servicio, desde reconocimientos emotivos hasta iniciativas que unen generaciones y territorios, reafirmando su esencia como nexo vivo de la medicina gallega.
El clímax emocional llegó en mayo con un acto inolvidable: Asomega otorgó el reconocimiento como médicos hipocráticos a dos ex presidentes, Francisco J. Ruza y Aniceto Charro, como "médicos hipocráticos". Ruza, en su discurso, clamó por atender "cuerpo y alma" para sanar de verdad, no solo poner parches; Charro, ya aquejado, simbolizó el legado de proximidad que ahora ilumina su recuerdo.
Tres pilares de Asomega: Nóvoa Santos, la Academia y Asomega Axuda
Junio coronó la primavera con la entrega del XXIV Premio Nóvoa Santos a Luis Paz-Ares, oncólogo gallego de talla mundial. El acto en Santiago reivindicó la "medicina con alma" y equipos multidisciplinares, con Lola Rodríguez Nogueira, como receptora del premio a joven investigadora, destacando que trabajar con él "obliga a cuestionarse las cosas". Paz-Ares, con su pasión por la relación humana con pacientes, encarnó el equilibrio entre rigor investigador y empatía, inspirando a una comunidad que ve en él el modelo de profesional gallego universal. La entidad coruñesa Aspronaga fue la receptora de la parte solidaria del premio.
Por otra parte, la Academia Asomega dio un paso generacional con "Trayectoria y Vida" en Santiago, un foro impulsado por Luz Couce donde veteranos compartieron con estudiantes de Medicina las claves de un desarrollo vital y profesional pleno, basado en interacción y aprendizaje continuo.
Asomega Axuda brilló con el concierto benéfico de diciembre protagonizado por A Contraluz —la eterna tuna que transforma amistad en acción—, en una recaudación para Fundación Recover y la UAM que resonó en los campamentos saharauis.
Estos hitos, junto a la IV Beca de Medicina Rural en el Encontro de Verán de Monforte, la IV Beca de Oftalmología, la jornada de Asomega Maiores en Vigo o la sesión RespirARTE en la Casa de Galicia de Madrid extendieron el compromiso a ruralidad, formación y atención proactiva.
Asomega cierra 2025 con la mirada en 2026: fiel a su raíz humanista y lista para más iniciativas y colaboraciones que hagan de Galicia referente en una medicina cercana, innovadora y solidaria.
Accede aquí al resumen por meses de lo más destacado en la web de Asomega para reflejar todo lo que ha supuesto para la entidad este año 2024 tan especial:
Luz Couce, Premio Honorífico AELMHU 2025 por su liderazgo en enfermedades raras
Rodríguez Miranda traslada á colectividade galega en Brasil o recoñecemento ao seu labor
Peña Guitián “no enseñaba solo Pediatría: enseñaba un modo de ser médico"
El Orfeón Trivés llena de emoción y raíces gallegas el Día de Santa Cecilia en Madrid
A USC destaca no Ránking de Shanghai 2025, con Farmacia como líder de España
Fundación Recover: “La cultura y el trabajo social pueden ir de la mano. Este concierto es un ejemplo”
La UAM ante el concierto de A Contraluz: “Quedamos comprometidos a devolver tanta solidaridad”
Abierta la V convocatoria de la Beca Asomega de Oftalmología “Profesor García Sánchez”
A Contraluz: la eterna tuna que convirtió la amistad en acción solidaria
La música de A Contraluz resuena en el Sáhara Occidental con el impulso de Asomega Axuda
Jornada de Asomega Maiores en Vigo: Antón Acevedo, Inmaculada Ramos, Luis Álvarez Sabucedo, el gerente del Área Sanitaria de Vigo Francisco Javier Puente, José Manuel Vega y Alberto Fernández-Villar.
Delirio postoperatorio en España: nuevos datos de un amplio estudio multicéntrico
Abierta la V convocatoria de la Beca Asomega de Oftalmología “Profesor García Sánchez”
A Contraluz: la eterna tuna que convirtió la amistad en acción solidaria
La música de A Contraluz resuena en el Sáhara Occidental con el impulso de Asomega Axuda
Jornada de Asomega Maiores en Vigo: Antón Acevedo, Inmaculada Ramos, Luis Álvarez Sabucedo, el gerente del Área Sanitaria de Vigo Francisco Javier Puente, José Manuel Vega y Alberto Fernández-Villar.
El Patronato de la Fundación Teófilo Hernando ha aprobado la renovación de Julio Ancochea, presidente de Asomega, como vicepresidente y patrono, reafirmando así su compromiso con la ciencia, la docencia y el humanismo que la Fundación desarrolla desde hace casi tres décadas.
Julio Ancochea, presidente de Asomega y promotor de Visionarios de 2025.
Julio Ancochea forma parte del Patronato de la FTH desde 2016 y, durante estos años, ha contribuido al impulso de sus líneas estratégicas y al fortalecimiento de su reconocimiento como entidad de referencia en investigación y formación.
Jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa desde el año 2000 y profesor titular de Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), ha sido recientemente nombrado catedrático en la UAM. Su trayectoria incluye más de 300 publicaciones científicas, un índice h de 55 y más de 17.000 citas.
La Fundación Teófilo Hernando, institución privada sin ánimo de lucro fundada en 1996 en honor al pionero de la farmacología española Teófilo Hernando Ortega, centra su actividad en tres pilares interconectados: investigación preclínica y clínica de medicamentos —actuando como CRO en ensayos clínicos nacionales e internacionales—, formación de investigadores y profesionales farmacéuticos, y humanismo en las ciencias.
Desde su origen en el Grupo de Investigación Teófilo Hernando (1987), ha evolucionado con hitos como la creación del primer máster en monitores de ensayos clínicos en España (1996-1997), la acreditación del Instituto Teófilo Hernando como centro de la UAM (2007) y su reciente traslado y ampliación en Las Rozas (2023-2024).
La FTH financia proyectos propios en alzhéimer,enfermedades neurodegenerativas e ictus, gestiona redes como el GENN y FARMADRID y organiza eventos como la Escuela de Farmacología en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo o el Foro Teófilo Hernando de Jóvenes Investigadores con la Real Academia Nacional de Medicina. Entre sus propuestas más recientes está el simposio "Visionarios 2025", en el que colaboró Asomega.
Con esta renovación, la FTH refuerza la continuidad de su patronato y su vocación de contribuir al progreso científico mediante investigación público-privada, educación médica continuada y ODS como salud, educación e innovación. La labor de Ancochea, también presidente de Asomega, asegura además un enfoque multidisciplinar en neumología, alineado con la misión de la Fundación de mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Felipe Couñago es miembro de Asomega, director médico de GenesisCare y, sobre todo, un oncólogo radioterápico que a través de su práctica médica ha hecho suya la reclamación de la "Medicina con alma" que plantea Asomega.
En una reciente Charla TED pronunciada en Albacete, transmite una verdad incómoda: el éxito profesional brilla en títulos y congresos, pero se quiebra en la fragilidad real. Tras el Covid, que le dejó sin aire ni identidad médica, se sienta en casa viendo a su hijo de ocho años jugar, mientras su mujer intenta animarlo. Ahí, en silencio, entiende que "el éxito es algo mucho más frágil y más profundo de lo que creemos". No se trata de subir peldaños, sino de coherencia: estar entero para familia, pacientes y equipo, no a medias.
Con ternura cruda, evita lo sentimental y opta por un tono confesional, casi íntimo. Su mensaje central vibra en las vidas ajenas que le sostienen. Un paciente con cáncer pancreático irresecable no pregunta por supervivencia, sino: "¿Crees que podré volver a llevar a mi nieta al parque?". Seis meses después, tras cinco sesiones de radioterapia guiada por resonancia, lo logra. Otro, terminal por compresión medular, le recibe con sonrisa perpetua: "La vida no tiene que ser perfecta para ser maravillosa". Estas anécdotas no son adornos; son el combustible que le impulsa a liderar GenesisCare, curando próstatas en cinco días sin toxicidad y elevando supervivencias del 50% al 65%.
Couñago invita a mirar más allá de las cifras —supervivencia global, libre de progresión— hacia la calidad de vida que pacientes reportan. La investigación, insiste, es responsabilidad: "No te vamos a abandonar". En un futuro robótico, la IA no nos robará el alma, sino que la liberará para escuchar anhelos del paciente, más vitales que tamaños tumorales. Su tono, esperanzado pero realista, celebra avances como aceleradores por resonancia o inmunoterapias, siempre al servicio de personas.
Cierra con una invitación radical: éxito es "despertarse viendo los ojos de las personas a las que amo, aliviar el dolor de un paciente, acompañar aunque no cure". Cita a Eleanor Roosevelt, a quien a menudo recurre a Julio Ancochea, presidente de Asomega, en concreto a su convicción de que "el futuro pertenece a los que creen en la belleza de sus sueños".
Felipe Couñago vive su charla, transmite que la medicina gana cuando recupera el corazón. Una llamada a soñar, incluso en la batalla invisible.
La última edición de la newsletter Memorias Sanidad sin Fronteras está dedicada íntegramente a reproducir las ponencias de la 4.ª Jornada Conjunta de Centros Penitenciarios, Centros Sociosanitarios y Organizaciones Humanitarias de la Red TBS‑Stop Epidemias, en la que está integrada Asomega. El editorial, titulado “Enfermedades de la injusticia”, fija el hilo conductor del número al recordar que la tuberculosis sigue siendo la enfermedad infecciosa que más muertes ha causado en la historia de la humanidad y que se ceba en quienes viven en la pobreza, el estigma y el aislamiento social.
Desde esa premisa, la Red define la tuberculosis como “epidemia de la injusticia” y subraya que combatirla exige ir más allá de la biología para afrontar los determinantes sociales que condicionan el riesgo de enfermar y la posibilidad de curarse. Esa mirada impregnó las intervenciones de Cristina Ferrero (Cruz Roja), Gastón Auguste y Xavier Casas (Serveis Clínics), Joan Artur Caylà (Fundación de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona) o Pilar Bermúdez (Instituciones Penitenciarias), que describen cómo la vulnerabilidad económica, el sinhogarismo, la migración o las adicciones se traducen en más tuberculosis y peor calidad de vida.
El editorial insiste en el valor del tratamiento directamente observado (TDO) como herramienta clave para asegurar la adherencia, idea que se concreta en experiencias como el convenio de Cruz Roja Madrid con la Consejería de Sanidad o el modelo penitenciario español, donde el TDO está “grabado a fuego” entre los profesionales. Ferrero explica que la organización estructura su intervención en salud en torno a la prevención, la promoción de hábitos saludables y el acompañamiento a quienes ya tienen diagnóstico, con un foco especial en personas migrantes, desempleadas, mayores o privadas de libertad.
La noción de injusticia se amplía cuando Auguste y Casas describen la estrecha relación entre tuberculosis y trastornos de salud mental en el contexto de Serveis Clínics. Hablan de una población marcada por el duelo migratorio, el consumo de sustancias, la xenofobia o la violencia, y de la necesidad de un modelo biopsicosocial centrado en la persona, que combine reducción de daños, acompañamiento al aislamiento y trabajo interdisciplinar para sostener la adherencia. En esa misma línea, Caylà vincula la distribución de la enfermedad con el nivel de renta, tanto entre países como entre barrios de una ciudad como Barcelona, y reclama políticas decididas sobre vivienda, trabajo y protección social si se quiere que la epidemiología deje de reflejar el mapa de la desigualdad.
El medio penitenciario aparece como un laboratorio extremo de esas “epidemias de la injusticia”. Bermúdez recuerda que la mayoría de internos procede de contextos de exclusión, con alta prevalencia de VIH, tuberculosis y hepatitis C, y que la prisión suele ser su primer contacto sanitario reglado. Aun así, los datos muestran una disminución sostenida de la incidencia de TB y de las coinfecciones gracias al diagnóstico precoz, el TDO, el estudio de contactos y programas como el mantenimiento con metadona, que permiten reducir daños y cortar cadenas de transmisión.
El horizonte terapéutico introduce un matiz de esperanza que el editorial ya anticipaba al aludir a “nuevas moléculas” capaces de acortar los tiempo de curación. El infectólogo Xavier Martínez Lacasa repasa la llegada de fármacos como bedaquilina, delamanid o pretomanid, así como el potencial de rifapentina y las pautas abreviadas en tuberculosis sensible, que podrían reducir de seis a cuatro o incluso dos meses la duración del tratamiento en determinados escenarios.
La newsletter también relaciona la injusticia sanitaria con el acceso a medicamentos y a la información comprensible. Joaquín Rodrigo, director general de Sandoz y presidente de BioSim, reivindica el papel de los biosimilares para democratizar terapias de alto impacto y detalla el proyecto “Salud más fácil”, que adapta ya más de 160 prospectos a lectura fácil para personas con discapacidad intelectual, mayores o migrantes, en alianza con Plena Inclusión y con el respaldo de la AEMPS.
El número se cierra con un balance de la Red TBS‑Stop Epidemias, que recuerda su papel en el impulso del Plan Nacional de Tuberculosis, en los Cinefórums Solidarios en prisiones y en la organización de jornadas científicas y actividades divulgativas. Fiel al espíritu de “Sanidad sin Fronteras”, la Red llama a sostener la financiación, reforzar el multilateralismo en salud y seguir tejiendo alianzas entre instituciones, ONG, academia e industria para poner fin a unas enfermedades que, como resume su editorial, no solo son transmisibles, sino profundamente injustas.
Son las ocho de la noche de un jueves cualquiera en Madrid, pero en un amplio salón del restaurante El Ninot la atmósfera es todo menos rutinaria. El aire está cargado de la calidez del reencuentro y el murmullo expectante que precede a la música. Aquí se reúne A Contraluz, un grupo que desafía la convención, formado unas 40 personas –médicos, ingenieros, abogados, arquitectos, farmacéuticos...– que dedican su tiempo libre a una pasión común: la música.
En el centro, el director musical imparte indicaciones, mientras una docena de instrumentos afinan en un lado. El resto, cuaderno en mano, repasan letras y entradas. Más allá de la partitura y la técnica, lo que se palpa en el ambiente es la esencia innegociable de este colectivo: el compañerismo y la alegría de compartir con viejos amigos. En ello coinciden todos, pues si algo define a A Contraluz es, ante todo, que se trata de un grupo de amigos.
Porque la historia de A Contraluz es, la de una amistad a prueba del paso del tiempo. Todo comenzó en la universidad, al calor de las tunas, donde forjaron una serie de vivencias y recuerdos que quedaron atesorados en el corazón. Tras finalizar sus estudios, cada uno tomó su camino: la vida adulta, las obligaciones profesionales y la formación de sus propias familias coparon su tiempo durante la treintena.
Sin embargo, cuando la vida empezó a estabilizarse y los hijos a crecer, la chispa de aquellos años volvió a saltar. ¿Por qué no volver a juntarse con los colegas de siempre? Lo que empezó como una quedada casual para recordar viejos tiempos y tocar algunas canciones, fue adoptando un ritmo de crucero difícil de frenar. El siguiente punto de inflexión llegó con una idea ambiciosa: “¡Grabemos un disco!”.
Fijar un objetivo supuso un impulso y una obligación autoimpuesta de hacerlo bien. Y después, el orgullo por el resultado fue tal que la presentación en público se hizo inevitable, dando inicio a una trayectoria de conciertos inolvidables.
El privilegio de la solidaridad
Una feliz casualidad marcó el destino de este grupo: el deseo de ir más allá del mero entretenimiento. Gracias a su diversidad (recordemos: son en torno a 40, todos profesionales y con trayectoria; por tanto, con una diversidad de relaciones digna de una 'big four'), se gestó un concierto en beneficio de Menudos Corazones que no solo supuso un espaldarazo, sino que despertó de forma definitiva la vena solidaria de estos músicos.
Desde hace más de 25 años, A Contraluz ha convertido su talento y su pasión en un vehículo para el altruismo. La lista de beneficiarios es larga y diversa, incluyendo entidades como Fundación Aladina, Adisli, Avanza ONG, Fundación Recal o AMI3.
La filosofía del grupo es tan sencilla como inspiradora: ellos no cobran nada, ceden todos los derechos y consideran un privilegio poder hacer lo que les gusta –cantar, tocar y estar entre amigos–, sabiendo que ese disfrute tiene una hermosa aplicación: aportar su grano de arena a causas necesarias. Este compromiso, que los hace felices, cuenta con el apoyo incondicional de su entorno familiar.
Un nuevo acorde por el Sáhara Occidental
En su incansable labor, A Contraluz vuelve a unirse a Asomega Axuda. Ya en 2023, la alianza permitió a los Peregrinos de Marte cumplir el sueño de completar el Camino de Santiago.
Ahora, la mirada se dirige al Sáhara Occidental. El próximo concierto benéfico del grupo apoyará el ilusionante trabajo de la Fundación Recover y la Oficina de Solidaridad y Cooperación de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) en los campamentos saharauis. Los fondos se destinarán a cruciales acciones formativas, y a la donación de material e infraestructuras sanitarias, dando continuidad al compromiso de la UAM que se remonta a 20 años atrás.
La historia de A Contraluz es una evidencia rotunda: la camaradería nacida en la universidad no se desvanece, se organiza. Estos 40 amigos han convertido su vínculo personal en una fuerza viva, capaz de orquestar la solidaridad concierto tras concierto. En cada ensayo, en cada reencuentro, reafirman su pacto: no hay motor más eficaz para el bien común que la pasión compartida y la voluntad de tocar juntos... por los demás.
La Universidad Autónoma de Madrid ha renovado esta semana dos cátedras vinculadas a la medicina respiratoria dirigidas por el presidente de Asomega, el profesor Julio Ancochea, consolidando así su papel como uno de los referentes académicos en este ámbito. Se trata de la Cátedra Respira Vida UAM–GSK, que celebra diez años de trabajo en formación e innovación sanitaria, y la Cátedra UAM–Neumomadrid–Chiesi, una iniciativa estratégica con un marcado foco investigador y especialmente relevante para Asomega dada la implicación de Chiesi como benefactor de la asociación.
La Cátedra UAM–Neumomadrid–Chiesi, que se creó en 2020 y la codirige Francisco García Río, vicepresidente de Asomega, tiene como misión impulsar la investigación avanzada en enfermedades respiratorias y favorecer el desarrollo de jóvenes investigadores doctorales. Su actividad abarca desde el apoyo directo a proyectos científicos hasta la formación especializada, con un modelo que combina investigación, transferencia de conocimiento y creación de redes colaborativas entre hospitales y grupos científicos.
Entre sus líneas de acción destacan la financiación anual de proyectos de investigación, becas para estancias internacionales y premios vinculados a trabajos y publicaciones científicas. Además, promueve talleres de metodologías de investigación, programas formativos sobre manejo de muestras biológicas y seminarios centrados en áreas clave como EPOC, asma, enfermedades intersticiales o trastornos respiratorios del sueño.
Tras su renovación, la cátedra afronta 2026 con una agenda ambiciosa, que incluye un plan de comunicación centrado en equidad, salud respiratoria y digitalización, así como el lanzamiento del estudio ORES, un simposio en el Congreso de Neumomadrid 2026 sobre desigualdades en salud. Además, prevé la convocatoria de un premio a la mejor tesis doctoral, y nuevas iniciativas que conectan salud respiratoria y urbanismo en colaboración con Forética. Todo ello con un objetivo claro: generar conocimiento que mejore la vida de los pacientes y fortalezca el talento investigador en España.
Diez años de la Cátedra Respira Vida UAM–GSK
La segunda cátedra renovada es Respira Vida UAM–GSK, que celebra su décimo aniversario con una sólida historia dedicada a la formación de profesionales sanitarios y a la promoción de una medicina respiratoria centrada en el paciente. Desde su creación, ha desarrollado programas formativos, iniciativas divulgativas y actividades dirigidas tanto a profesionales como a población general, con especial énfasis en la prevención, el diagnóstico precoz y la humanización del cuidado respiratorio.
Con estas renovaciones, la UAM reafirma su compromiso con la excelencia, la investigación y el futuro de la medicina respiratoria. Para el profesor Ancochea, ambas cátedras representan “una apuesta decidida por construir salud, conocimiento y progreso desde la ciencia y desde las personas”.
Carmen Basolas: liderazgo, visión y conocimiento
Chiesi España & Portugal ha anunciado la jubilación de Carmen Basolas, directora de Relaciones Institucionales, Market Access & Pricing de la compañía, después de 25 años de destacada trayectoria en Chiesi y más de 40 años en el sector farmacéutico. Su liderazgo ha sido clave para el desarrollo estratégico y el posicionamiento de Chiesi en el país como referente en el sector farmacéutico, según reconoce la propia compañía.
Para Giuseppe Chiericatti, director general de Chiesi España & Portugal, “su liderazgo, visión estratégica y profundo conocimiento del sector han sido cruciales para el desarrollo y posicionamiento de nuestra compañía, especialmente en un área tan sensible como la de Relaciones Institucionales. Más allá de su innegable profesionalidad, Carmen nos deja un legado de compromiso y calidez humana. Le agradecemos de corazón su dedicación y le deseamos lo mejor en esta nueva etapa de su vida.”
Por su parte, Basolas se ha despedido expresando "mi más sincero agradecimiento a todas las personas de todos los ámbitos que me han acompañado a lo largo de mi trayectoria profesional y por extensión en mi proyecto vital. Un factor de éxito importante lo determinan los equipos profesionales y cada una de las personas individuales que lo forman. En Chiesi España, donde he trabajado los últimos 25 años, he tenido la oportunidad de colaborar con un gran equipo que, a mi entender, ha creado una compañía exitosa y líder del sector".
El Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo se convertirá el próximo 15 de diciembre en un laboratorio de ideas sobre cómo añadir vida a los años, y no solo años a la vida, de las personas mayores. La próxima sesión de Asomega Maiores, de nuevo con el apoyo de Boehringer Ingelheim, aterriza otra vez en el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo con una propuesta centrada en el envejecimiento saludable y en las herramientas que hoy permiten vivir más tiempo con mejor salud.
Pincha sobre la imagen para ver el programa completo.
Asomega Maiores, tras reflexionar en Lugo sobre el papel de las nuevas tecnologías en la atención a los mayores y abordar en Vigo la salud mental de este colectivo, reunió en Monforte de Lemos a los seis presidentes de la SEMG para revisar cuatro décadas de evolución de la Atención Primaria y sus retos ante la cronicidad y la dependencia. La sesión de Vigo supone un nuevo giro de tuerca: se trata de integrar todo ese aprendizaje en una mirada amplia al envejecimiento saludable, desde los programas sociosanitarios hasta la cirugía y la innovación tecnológica.
La jornada que será inaugurada por Miguel Santalices, presidente del Parlamento de Galicia, y el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, podrá seguirse de forma presencial, con inscripción previa, y también en emisión en directo, manteniendo el formato híbrido que ha permitido a Asomega Maiores llegar a profesionales de toda Galicia y del resto de España en las citas anteriores.
Envejecimiento activo, bisturí y tecnología
El programa científico arranca con la intervención de Antón Acevedo, director xeral de Maiores e Atención Sociosanitaria de la Xunta de Galicia, que abordará los programas de envejecimiento activo y su impacto en la autonomía y calidad de vida. A continuación, el geriatra José Manuel Vega se centrará en la cirugía en el paciente anciano, un ámbito en el que la mejora de técnicas y protocolos ha permitido asumir intervenciones complejas en edades cada vez más avanzadas, siempre con la seguridad como eje.
El bloque dedicado a la innovación llegará de la mano de Luis Álvarez Sabucedo, subdirector del centro de investigación AtlaNTTic de la Universidad de Vigo, que analizará cómo las nuevas tecnologías pueden favorecer un envejecimiento saludable, desde herramientas de monitorización hasta recursos digitales de apoyo al cuidado. La clausura reunirá al director asistencial del Área Sanitaria de Vigo, José Manuel Olivares, y al gerente, Francisco Javier Puente, remarcando el papel del sistema sanitario público como columna vertebral de la atención a los mayores.
La sesión estará moderada por la directora del Distrito Sanitario de Monforte de Lemos, Inmaculada Ramos, y por el jefe de Neumología del CHUVI, Alberto Fernández Villar, dos perfiles que representan tanto la mirada de la gestión como la de la clínica diaria.
Con este nuevo encuentro, Asomega Maiores consolida un espacio estable de reflexión en el que especialistas de diferentes ámbitos comparten experiencias y propuestas para afrontar uno de los grandes desafíos de la sanidad contemporánea: lograr que la longevidad vaya acompañada de salud, dignidad y buen trato.
Con una energía contagiosa y un mensaje claro, José Marcilla, experto en liderazgo de equipos y presidente de la región LACan (Latinoamérica y Canadá) de Novartis protagonizó en “Visionarios 2025” una conferencia que fue mucho más allá de una charla motivacional: consistió en un llamamiento urgente a reinventar el liderazgo en el ámbito sanitario y en la vida misma.
En la pantalla, José Marcilla, experto en liderazgo de equipos y presidente de la región LACan (Latinoamérica y Canadá) de Novartis. Debajo, Julio Ancochea.
Moderado por Julio Ancochea, jefe del Servicio de Neumología del Hospital de La Princesa y coordinador de la jornada, Marcilla atrapó a la audiencia con una narrativa cercana, reflexiva y profundamente práctica.
Marcilla arrancó con un dato demoledor: solo uno de cada tres empleados en las empresas se siente realmente comprometido con su trabajo. “El 82% no confía en sus jefes, y tres de cada cuatro considera que tiene malos líderes”, señaló. Esta realidad exige un cambio radical en las formas tradicionales de dirigir, donde el líder ya no puede limitarse a ser jefe, sino que debe convertirse en un inspirador que haga soñar y crecer a su equipo.
Para ello, según el ponente, el liderazgo es un proceso de evolución personal. Pasamos por tres “montañas”: la primera, lograr resultados y reconocimiento personal; la segunda, alcanzar la satisfacción ayudando a los demás a crecer; y la tercera, descubrir el propósito que da sentido último a nuestra labor y vida. “Mi propósito es desarrollar líderes que hagan del mundo un lugar mejor”, confesó.
En el diálogo posterior con Julio Ancochea profundizó en las competencias clave de un líder efectivo: desde decidir con valentía y crear valor hasta adaptarse al cambio y generar confianza. Marcilla insistió en la importancia de la empatía, la escucha activa y la vulnerabilidad, características que marcan la diferencia entre un buen líder y un jefe que solo ordena. Puso sobre la mesa las “cuatro C”: cultura, confianza, cambio y coaching, y agregó una quinta: la curiosidad, llave para aprender, desaprender y reaprender en un entorno cada vez más incierto y tecnológico.
El experto no esquivó el impacto de la inteligencia artificial: “Tenemos que ir siempre un paso adelante, porque el terremoto de la IA ha llegado para quedarse”. Sin embargo, también advirtió que las conversaciones difíciles, sobre todo en equipos, deben afrontarse cuanto antes para crecer juntos.
Marcilla cerró con una reflexión inspiradora: “El liderazgo se aprende equivocándose, dedicándole tiempo y disfrutando. Un líder lleva a su gente no solo a donde quiere ir, sino a donde debe ir para ser la mejor versión de sí mismos. Con liderazgo, construiremos un mundo más justo y humano.”Ante la escucha atenta de médicos, investigadores y profesionales, esta conferencia dejó claro que el futuro de la salud no solo pasa por la tecnología y la ciencia, sino también por líderes capaces de activar el talento humano.
El Centro Gallego de Madrid se llenó para escuchar al Orfeón Trivés en una tarde marcada por el sentimiento y la memoria, en la que la música y la raíz gallega se dieron la mano en pleno corazón de la capital. Para empezar, se proyectó un saludo en vídeo de Miguel Santalices, presidente del Parlamento de Galicia y presidente de Honor del Centro Gallego de Madrid, que excusó su ausencia por compromisos en Galicia pero aseguró su acompañamiento con el corazón a todos los presentes.
Momento del concierto del Orfeón Trivés en el que Julio Ancochea se dirige a los asistentes.
Desde el inicio, el ambiente estuvo cargado de una emoción especial: Fernando Rey Paz, presidente del Centro, dio la bienvenida con palabras cálidas y vibrantes, celebrando la huella imborrable que Trives y su orfeón dejan en la diáspora, y señalando la fortuna de reencontrarse en una fecha tan significativa como el Día de Santa Cecilia y el Día Internacional de la Música.
A sus palabras respondió Julio Ancochea, impulsor de la cita y alma del reencuentro, visiblemente conmovido. Compartió recuerdos de su infancia en Trives, evocando paisajes, juegos, la huella de su familia y el eco imborrable de amigos que ya no están—uno de ellos fallecido apenas el día anterior—pero que, como confesó emocionado, “hoy me abrazan desde el cielo”.
Para Ancochea, el regreso del Orfeón, “tesoro de amor, abismo y canción,” no es solo una cita musical, sino un acto de profunda reivindicación de la vida compartida. También destacó la riqueza humana del grupo, señalando la diversidad de edades que lo integran, desde jóvenes como Inés y Laura, con 12 años, hasta veteranas voces como Dora, de 84 años, Julia, 86, y Marina, 91, testimonio vivo de una comunidad intergeneracional que une pasado y presente en cada interpretación.
La emoción y la gratitud encontraron voz también en Sandra González Vega, directora del Orfeón, quien expresó su agradecimiento hacia las instituciones y personas -como Antonio Rodríguez Miranda, director xeral de Emigración, al que también había recordado Ancochea- que hicieron posible el concierto y confesó el profundo placer que sentían al cantar para el público allí reunido.
Música para el alma
Comenzó entonces un concierto que supo trenzar raíz y universalidad, con un primer bloque dedicado a canciones latinoamericanas y una interpretación del “Ubi cáritas” que impregnó la sala de recogimiento y belleza. El descanso llegó a ritmo de Galicia: la Agrupación Artística Rosalía de Castro animó a todos los asistentes con bailes, gaitas y pandereteiras, contagiando la alegría popular y también el orgullo de pertenencia.
La segunda parte tuvo como puente la palabra poética de Xosé Luna, que ya había emocionado con sus versos dedicados a Trives y al orfeón, y que dirigió un poema entrañable a Julio Ancochea. El homenaje se tornó diálogo: el presidente de Asomega devolvió la emoción con sutiles palabras acerca del aire, la poesía y la respiración compartida, en uno de los momentos más sentidos de la velada.
El testigo pasó al joven y prestigioso pianista trivés Fabio Álvarez, quien compartió con naturalidad y enraizada pasión la historia de una pieza muy especial para él. Se trata de “Morriña”, obra de Ricardo Gutiérrez compuesta nada menos que hace 120 años y fechada en Trives, hecho que justificaba su elección y dotó a la interpretación por parte del artista de una profunda carga emotiva y simbólica. Con cada nota, Álvarez logró transmitir la nostalgia y la belleza profunda de Galicia, conectando íntimamente con sus raíces y con la historia de su pueblo.
La velada alcanzó su clímax en la interpretación colectiva del Himno Galego, donde voces y público se fundieron en un canto de afirmación. La guinda llegó con la degustación de la bica tradicional de Trives, un dulce símbolo que coronó una tarde inolvidable.
Más allá del concierto, el acto, que contó con el respaldo de la Xunta de Galicia y de Coren, fue una vibrante celebración de la música, la amistad y el regreso a casa, mientras la capital se vestía de fiesta con el encendido del alumbrado navideño, y Madrid se entregaba al eco sereno de Galicia.
Fernando Rey Paz, presidente del Centro Gallego de Madrid.
En recuerdo de Berardo
En este emotivo reencuentro con las raíces también hubo espacio para la memoria y el cariño. Trives se despide estos días de Berardo Manuel Araujo Álvarez, vecino querido y referente en la vida social, cultural y deportiva del pueblo durante más de cincuenta años. Su dedicación al deporte local, su compromiso con la Cruz Roja y su amor por la montaña y la colección de belenes son solo algunos de los legados que deja a la comunidad. Su reciente fallecimiento fue recordado con respeto y emoción por parte de Julio Ancochea, reflejando el profundo vínculo que todos mantenían con él.
La mesa “Innovación y futuro en terapias respiratorias domiciliarias (TRD): nuevas propuestas” de “Visionarios 2025”, evento en el que colaboró Asomega, puso de relieve el papel central de la tecnología sanitaria en la mejora de la calidad de vida de pacientes respiratorios crónicos. Primero intervino el secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), Pablo Crespo, quien expuso un diagnóstico profundo y una propuesta clara para consolidar una atención integral, eficiente y sostenible.
Pablo Crespo, de Fenin.
Comenzó señalando que “los neumólogos tienen mucha suerte por la industria tecnológica y multidisciplinar con la que trabajan, algo que no sucede en otras especialidades con crónicos”. Subrayó que el gran reto no es tanto tratar episodios agudos, sino “hacer que el paciente gane calidad de vida y conviva dignamente con su enfermedad” y resaltó el papel fundamental que juegan las terapias respiratorias domiciliarias.
En cifras, explicó cómo el sistema sanitario español “invirtió 140.000 millones de euros, que suponen el 10% del PIB”, enfatizando la necesidad de “buscar modelos eficientes ante una población cada vez más envejecida y pluripatológica”. Citó un estudio conjunto con SEPAR que mostraba que en 2012 se ahorraron 360 millones de euros al tratar a 490.000 pacientes respiratorios. Hoy, con más de un millón, “las enfermedades respiratorias mantendrán una alta prevalencia” y el sistema debe decidir “invertir o no hacerlo”, con los riesgos que eso conlleva.
Una de las denuncias más claras de Crespo fue la disparidad entre comunidades: “Hay regiones donde el número de pacientes atendidos aumenta y no se compensa a las empresas que lo soportan. Esto pone en riesgo la sostenibilidad de un servicio que es ejemplar”. Añadió que “no podemos poner en riesgo a un millón de pacientes confiando en una visión cortoplacista”.
En el debate, moderado por Pedro Landete, de La Princesa, y Belén López-Muñiz, del Hospital Infanta Leonor de Madrid, Crespo insistió en que “no es razonable que en Galicia haya servicios y prestaciones diferentes a otras zonas”, abogando por que SEPAR “defienda unos mínimos comunes para que todos los pacientes tengan la misma calidad asistencial, aunque luego algunas quieran ir más allá con excelencia”.
Mencionó también la importancia financiera para la innovación: “Solo un 9% de los beneficios de las empresas se invierte en innovación. Si no hay capacidad económica para invertir, la formación del personal y la mejora tecnológica serán inviables”. Crespo fue contundente: “No hay nada más eficiente que tener un paciente sano, bien atendido y bien cuidado.”
Visión de las empresas: innovación tecnológica y atención integral
La mesa se completó con las intervenciones de los representantes de la industria, que reflejaron un sector en plena transformación y con una visión compartida sobre los retos y oportunidades de las TRD. Javier Caballero, de Linde Healthcare, reivindicó la huella positiva de la tecnología “tanto en la práctica médica como en la vida diaria de los pacientes”. Subrayó los avances en telemedicina, la integración de datos y la IA, que permiten una atención más proactiva, personalizada y eficaz, y puso en valor la prioridad al paciente para no perder “el aspecto humano que tiene nuestro servicio”.
Javier Caballero, de Linde Healthcare.
David García, de Oximesa Nippon Gases defendió el papel de equipos multidisciplinares con fisioterapeutas, nutricionistas o psicólogos y de modelos híbridos de atención en hospitales, domicilios y unidades móviles. Destacó cómo la tecnología ya permite un diagnóstico domiciliario avanzado o la monitorización síncrona y remota, pero recordó que el verdadero salto será “integrar la experiencia global del paciente y su familia en el ciclo de atención”.
David García, de Oximesa Nippon Gases.
En una línea convergente, José Ignacio Conforto, de Sapio Life, defendió los modelos de proximidad, universales y sostenibles, con centros asistenciales integrados en la red pública y flexibilidad para adaptar la tecnología y la asistencia al contexto local. Apostó por la terapia digital estructurada y prescrita por el facultativo como la gran revolución a corto plazo porque “permite avanzar hacia un modelo sostenible y de calidad”.
José Ignacio Conforto, de Sapio Life.
La visión sobre el paciente centró la intervención de Tomás Sánchez Delgado, de Vivisol, quien presentó StartSleep, un modelo propio para apnea del sueño que combina seguimiento personalizado, alertas y telemonitorización. “Las empresas debemos centrar los recursos y la innovación en las necesidades de cada paciente para garantizar su calidad de vida y la sostenibilidad de los modelos”, afirmó.
Tomás Sánchez Delgado, de Vivisol.
Por último, Gorka de las Fuentes, de AirLiquide, vinculó la apuesta por la innovación con la sostenibilidad y la humanización. Destacó la necesidad de coordinación con Atención Primaria, el seguimiento de resultados en salud y la importancia del apoyo psicológico y humano a pacientes y familias en el proceso domiciliario: “Toda esta innovación solo tiene sentido si conduce a una calidad asistencial de muy, muy alto nivel”.
Asomega vuelve a tender un puente entre la música y la esperanza. El próximo 13 de diciembre, a las 12 h., el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid acogerá la edición 2025 del concierto benéfico de Navidad de Grupo A Contraluz, esta vez con una misión clara y emocionante: llevar ayuda sanitaria al Sáhara Occidental.
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Asomega Axuda sabe bien lo que significa convertir el arte en herramienta de cambio. En junio de 2024, más de 600 personas abarrotaron el auditorio del Colegio San Agustín de Madrid en un concierto que fue pura magia: un lleno absoluto de cariño, risas y canciones coreadas que permitió a los jóvenes de los Peregrinos de Marte cumplir su sueño de recorrer el camino de Santiago con DisCamino. Fue un éxito rotundo, una tarde imborrable en la que cada nota sirvió para hacer realidad la ilusión de decenas de chicos con discapacidad intelectual.
Ahora, con esa experiencia en el corazón y una energía renovada, Asomega impulsa un nuevo reto solidario junto con dos organizaciones que atesoran experiencia sobre el terreno: Fundación Recover y la Oficina de Acción Solidaria de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Juntos, y en colaboración con la Xunta de Galicia, canalizarán los beneficios del concierto para fortalecer proyectos de salud en los campamentos saharauis, donde la atención médica es una necesidad urgente y diaria.
🎵 LAS CLAVES DEL CONCIERTO🎵
📅 Sábado, 13 de diciembre de 2025, 12:00 h 📍Nuevo Teatro Alcalá, Calle Jorge Juan 62, Madrid 💶 Precio: 14,50 € 🎟️ Entradas:Compra aquí 🅿️ Parking cercano:Ver en Google Maps 💝 FILA CERO: ES74-2100-0793-0413-0020-1137
A Contraluz, ese grupo coral de más de cuarenta músicos no profesionales que hace dos décadas decidió dedicar su talento a ayudar a los demás, promete de nuevo un repertorio vibrante, cercano y cargado de emoción.
Su propuesta va mucho más allá de la música: es una invitación a compartir un rato de felicidad colectiva mientras se contribuye a cambiar vidas. Porque, como ellos mismos expresan, solo se transmite tanto entusiasmo cuando se siente de verdad, y solo se puede contagiar tanta alegría cuando uno mismo disfruta sobre el escenario.
Este concierto es la oportunidad perfecta para llenar el teatro, disfrutar de una mañana diferente en plena Navidad y sumar voluntades en torno a una causa noble. Y para quienes no puedan acudir, la fila 0 está ya abierta: cada aportación cuenta, cada gesto multiplica el impacto. La música tiene el poder de unirnos y de recordarnos que, cuando ponemos el corazón, todo es posible. Para ello, se pueden hacer las aportaciones en esta cuenta bancaria a nombre de la Asociación de Médicos Gallegos: ES74-2100-0793-0413-0020-1137.
A Universidade de Santiago de Compostela (USC) brilla na edición 2025 do Ránking de Shanghai por materias cun recoñecemento destacado en 14 áreas temáticas. O protagonismo volve recaer na Facultade de Farmacia, que se sitúa no posto 45 mundial, consolidándose como a primeira de España en Farmacia e Ciencias Farmacéuticas, unha clara mostra do liderado e da excelencia que mantén neste ámbito.
No que respecta á Facultade de Medicina, a súa presenza no ranking é sólida e mantén posicións similares ás de anos anteriores, situándose no rango 201-300 a nivel mundial en Ciencias Biolóxicas Humanas.
Aínda que non acada o nivel de protagonismo de Farmacia, esta posición reflicte a continuidade do seu traballo e a súa participación constante no ámbito internacional, sen grandes variacións respecto de edicións previas.
O ránking elabórase con rigorosos indicadores que inclúen a calidade do profesorado, o impacto e a calidade das publicacións científicas, así como a colaboración internacional.
A USC sitúase no intervalo 501-600 a nivel global entre as mellores universidades do mundo e destaca entre as posicións 11-16 a nivel estatal, reafirmando a súa importancia no panorama académico nacional e a súa capacidade investigadora multisectorial.
Chiesi España & Portugal, filial del grupo biofarmacéutico internacional centrado en la investigación, ha organizado el encuentro ‘Impulso EPOC’ con motivo del Día Mundial de la EPOC. El encuentro ha reunido a más de 170 profesionales sanitarios de Atención Primaria con el objetivo de sensibilizar sobre la importancia de un abordaje holístico y personalizado del paciente respiratorio.
Martín Pessacg, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Coordinador del Centro de Salud San Andrés de Madrid, ha explicado que “contar con un médico de familia reduce la mortalidad y mejora la calidad de vida, un valor esencial cuando hablamos de enfermedades crónicas como la EPOC, que impacta no solo en los pulmones, sino en la vida entera de las personas y sus familias”. Además, en la jornada la campeona olímpica de bádminton Carolina Marín ha hablado sobre su experiencia vital, en particular sobre la resiliencia y la actitud positiva como motor del cambio.
Imágenes de una realidad poco conocida
Paralelamente, Chiesi ha impulsado la llegada de la exposición fotográfica itinerante ‘AIRES’ a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). El proyecto, desarrollado en colaboración con la Cátedra INSPIRA-UAB, busca visibilizar y concienciar sobre la vida de las personas que viven con asma y EPOC.
Vicente Plaza, director de la Cátedra INSPIRA-UAB y jefe del Servicio de Neumología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, explica que la iniciativa se plantea "concienciar a los jóvenes sobre la importancia de la prevención y el impacto del tabaquismo en la salud respiratoria, mostrando cómo ciertos malos hábitos tempranos pueden derivar en enfermedades respiratorias como la EPOC".
La exposición también estará presente a partir de la semana que viene en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). El presidente de Asomega, Julio Ancochea, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid), afirma que la muestra "invita a mirar, desde la cercanía y la humanidad, el testimonio y la fortaleza de las personas que conviven con enfermedades respiratorias. Visibilizar a los pacientes es una responsabilidad esencial de la medicina, pues solo así entendemos el impacto real de la enfermedad y el valor de la esperanza compartida". Añade que se trata de una muestra "que nos recuerda que detrás de cada enfermedad respiratoria hay una historia de vida, de coraje y de esperanza. Estas fotografías dan voz a nuestros pacientes, visibilizan su realidad y dignifican su testimonio”.
Mejorar la calidad de vida de los pacientes respiratorios
Las enfermedades respiratorias crónicas afectan a más de 5 millones de personas en España, siendo el asma y la EPOC dos de las más prevalentes. En esta línea, la EPOC afecta a más del 10% de los españoles de entre 40 y 80 años y provoca cerca de 18.000 fallecimientos anuales en todo el país. Debido a la persistencia de los síntomas, las personas que padecen estas enfermedades pueden sufrir un impacto significativo en sus vidas. La participación de Chiesi en estas acciones forma parte del compromiso de la compañía por mejorar la calidad de vida de los pacientes respiratorios y por visibilizar estas patologías.
Dolors Querol, directora de Medical & Technical Affairs de Chiesi España & Portugal, remarca que “aunque nuestro compromiso con los pacientes respiratorios es una labor constante y diaria, fechas destacadas como el Día Mundial de la EPOC nos ofrecen una oportunidad para seguir contribuyendo a generar un impacto positivo en la vida de los pacientes respiratorios. También para concienciar sobre estas enfermedades en las comunidades locales de las que formamos parte”.
Espirometrías de control
El Hospital Universitario de La Princesa ha aprovechado la celebración del Día Mundial de la EPOC para dar visibilidad y aumentar el conocimiento de esta patología. Para ello, se han hecho pruebas respiratorias a todos los pacientes o visitantes que lo han solicitado.
Un resultado anómalo de estas sencillas pruebas podría ser signo de alerta de una posible EPOC, favoreciendo de esta forma una detección temprana de la enfermedad.
El Servicio de Neumología del Hospital de La Princesa, liderado por el presidente de Asomega, el trivés Julio Ancochea, dispone de consultas monográficas acreditadas de alta complejidad en EPOC, así como acreditación ISO-AENOR de su Laboratorio de Función Pulmonar. Se trata de un servicio marcado por la excelencia en todas las patologías respiratorias, tal y como lo demuestran los diferentes galardones que ha recibido, destacando entre ellos varios premios BEST IN CLASS (BIC) como mejor Servicio Español en Atención al Paciente, el último de ellos en 2024.
El próximo sábado 22 de noviembre el Centro Gallego de Madrid volverá a ser el lugar donde muchos gallegos de la diáspora se reencuentren con su tierra. La actuación del Orfeón Trivés, programada para las 18:00 horas y en cuya organización se ha implicado Asomega, no es solo un concierto: es una oportunidad para renovar la conexión emocional entre quienes viven fuera de Galicia y la cultura que los acompaña desde sus orígenes.
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En esta ocasión, la celebración de Santa Cecilia adquiere un significado especial porque la música se convierte en un vehículo de memoria y pertenencia. El coro, dirigido por Sandra González, llega acompañado de artistas invitados —como el pianista Fabio Álvarez, la Asociación Cultural Rosalía de Castro o el poeta Xosé Luna— que enriquecen la velada con distintas expresiones del arte gallego. Pero sobre todo llega cargado de historias, afectos y una identidad compartida que trasciende el escenario.
La presencia del Grupo Coren, que obsequiará a los asistentes con productos gallegos, refuerza aún más este carácter de encuentro. No es solo un gesto gastronómico: es una forma de traer a Madrid los sabores de la infancia, de las fiestas patronales, de la mesa familiar. A ello se suma la degustación de la tradicional bica de Trives, otro símbolo del arraigo y de la memoria colectiva. Un pequeño ritual que, junto a la música y al calor de la comunidad, completa la experiencia de sentirse en casa.
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Pasión por la música y mucha dedicación
El Orfeón Trivés nació del entusiasmo y la amistad. A comienzos de los años 80, un grupo de vecinos de Trives, encabezados por Aurelio Álvarez dentro de la Asociación Cultural Tiburi, decidió aventurarse en el mundo de la música. Con ilusión, esfuerzo y pocos conocimientos musicales, comenzaron viajando cada semana a O Barco de Valdeorras para ensayar con el Orfeón Valdeorrés. Allí conocieron a Luis Olano Arias, quien aceptó el reto de formar un coro en Trives. En la primera convocatoria se reunieron cien voces… y así empezó una historia que aún sigue viva.
Bajo la dirección de Luis Olano, el entonces llamado Coral Tiburi fue creciendo y alcanzando hitos memorables, como su participación en el Certamen Internacional de Habaneras de Torrevieja en 1994, uno de los momentos cumbre de su trayectoria. También dejaron su huella en el programa “Galicia para o Mundo” de la TVG (1995), en los Circuitos Culturales de la Consellería de Cultura (1997) o en su emotiva actuación en la Casa de Galicia en Madrid (1999).
Tras el fallecimiento de Olano en 2003, tomó la batuta Sandra González Vega, profesora de la Escuela de Música Municipal de Puebla de Trives. Desde entonces, el Orfeón ha seguido creciendo y llevando su música a nuevos escenarios: Bermeo (25º aniversario), Baracaldo, Ponferrada, Cudillero, Redondela, Carballiño, As Pontes y, más recientemente, Santiago de Compostela, en el programa “Luar” de la TVG.
Hoy, con unas treinta voces mixtas, el Orfeón Trivés sigue siendo mucho más que un coro: es una familia unida por la emoción de cantar, por el amor a su tierra y por el deseo de seguir llenando de música y vida cada rincón por donde pasa.
La Red TBS Stop Epidemias , en la que está integrada Asomega, celebrará los próximos 20 y 21 de noviembre su “IV Jornada Iberoamericana: Sanidad Sin Fronteras”, un evento online que reunirá a destacados profesionales de la salud de América Latina, el Caribe y España para debatir sobre los desafíos sanitarios que trascienden fronteras. El encuentro se desarrollará en formato virtual, de 17:00 a 20:00 horas (hora peninsular de España), y la inscripción es gratuita previa solicitud por mail.
La jornada constituye una oportunidad única para el diálogo multidisciplinar y el intercambio de experiencias sobre la prevención, el abordaje y la respuesta a problemas de salud tan complejos como la tuberculosis, las enfermedades infecciosas, las epidemias y los retos que plantean las nuevas tecnologías, entre otros. El evento contará con la participación de referentes de una docena de países.
El programa aparece especialmente orientado a ofrecer una perspectiva regional sobre los retos sanitarios más urgentes. Entre las temáticas que destacan figuran:
el estado de la salud respiratoria en Argentina, a cargo de Martín Sívori
el control y eliminación de la tuberculosis en Brasil, que presentará Liliana Romero Vega
la situación del síndrome hantavirus en Chile, por Francisco Arancibia
las perspectivas sobre tuberculosis en población migrante (Olivia J. Horta-Campos, Chile)
la inteligencia artificial aplicada a la salud en LATAM (Iván Chérrez Ojeda, Ecuador)
la vigilancia de enfermedades tropicales desatendidas en la Amazonía (Natalia Romero Sandoval, Ecuador).
La dimensión internacional de la jornada se refleja en la variedad de ámbitos abordados, como la adherencia al tratamiento antituberculoso (Javier García Pérez, España), el ébola (Fátima Cabello, España), el impacto de la IA en la ciencia y la tecnología (Héctor Javier Sánchez Pérez, México), virus emergentes como el virus Ortopox (Laura Naranjo, Panamá), y crisis ligadas a los brotes de hantavirus en América Latina (César Ugarte-Gil, Perú).
El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, Tomás Cobo, dará la bienvenida a todos los participantes, que actuarán bajo la moderación de Julio Ancochea, presidente de Asomega y responsable del Comité Científico de la Red TBS.
Para participar, basta con enviar nombre, teléfono móvil y profesión o actividad al correo redtbs@redtbs.org; tras la inscripción, se remitirá el enlace para acceder a la jornada a través de Zoom. La actividad está abierta tanto a profesionales del ámbito sanitario como a cualquier persona interesada, y se prevé que propicie el debate sobre las mejores prácticas ante amenazas globales desde un enfoque colaborativo y sin fronteras.
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