González Barcala: la mirada poliédrica de la Medicina, de la ciencia al paciente

El nuevo miembro de la directiva de Asomega aboga por una práctica basada en el sentido crítico y el compromiso docente.

17/02/2026

Asomega refuerza su estructura directiva con la incorporación de Francisco Javier González Barcala, una de las figuras más dinámicas y respetadas de la Neumología actual. Profesor Titular de la USC y líder del grupo de investigación traslacional en el IDIS —recientemente promocionado a la categoría de "grupo emergente" por su excelencia—, González Barcala representa el equilibrio ideal entre la asistencia clínica de alta complejidad y la producción científica de impacto internacional.

Su llegada a la Junta Directiva supone un impulso estratégico para el área académica de la asociación y un respaldo fundamental para el fomento de la investigación traslacional, consolidando el compromiso de Asomega con la vanguardia del conocimiento médico nacido en Galicia.

Francisco Javier González Barcala

Usted es un referente en la medicina académica y asistencial en Santiago. ¿Qué le ha motivado a sumarse al proyecto de Asomega y qué espera aportar desde su nueva responsabilidad en la Junta Directiva?
Mi colaboración con Asomega se inició ya hace unos años, probablemente por diversas razones. Por una parte, la filosofía de Asomega como entidad donde confluyen la ciencia, el humanismo y la galleguidad cordial encaja bien con mi forma de ver el mundo; por otra parte, la relación personal con varios de los miembros más activos de Asomega, y de esa colaboración que se mantiene en el tiempo surge la propuesta de dar un paso más y participar desde la Junta Directiva. 

En esta nueva posición intentaré aportar mi visión de la realidad, sumar esfuerzos para mejorar los resultados, ayudar siempre para que Asomega siga siendo una entidad presente en nuestra sociedad, ya que los objetivos que plantea me parecen de alto valor y coinciden plenamente con mi forma de ver el mundo: fomentar el contacto humano y profesional con las universidades gallegas, impulsar de la formación de sus socios y la difusión del conocimiento científico basado en la evidencia, con vocación de la humanización de la asistencia sanitaria.

Su grupo en el IDIS acaba de ser reconocido como "grupo emergente" tras años de intenso trabajo. ¿Cómo se traduce este éxito en la mejora de la vida de los pacientes con enfermedades de la vía aérea y cómo puede Asomega ayudar a visibilizar hitos científicos gallegos como este?
Es cierto que nuestro grupo IDIS ha conseguido en pocos años promocionar de la categoría de “asociado clínico” a “emergente”. Estamos contentos porque es el producto del esfuerzo de un grupo de personas que trabajamos sin el respaldo de ningún servicio ni departamento asistencial de ningún hospital, solo con los recursos que conseguimos captar en diversas convocatorias públicas y privadas. En este contexto hemos conseguido generar empleo financiando recursos humanos por medio de contratos Sara Borrell, Ramón y Cajal, GAIN, becas de formación del profesorado universitario o con convenios con entidades privadas. También hemos establecido alianzas estables con grupos internacionales, siendo las colaboraciones más intensas con el grupo de la Doctora Lena Uller de Lund -Suecia, y la Doctora Angelica Tiotiu de Bruselas-Bélgica, además de con diversos grupos españoles, donde destacaría la colaboración con el CIBER de enfermedades respiratorias. Con estos trabajos hemos identificado factores pronósticos y biomarcadores que parecen tener cierta relevancia tanto en asma como en EPOC. Además, hemos incorporado proyectos de investigación en dermatología, ya que muchos de los mecanismos fisiopatológicos son comunes. 

Podríamos avanzar más rápido si conseguimos una colaboración fluida con servicios clínicos ya que nuestra visión de la investigación es global, desde la clínica hasta la básica, por eso en nuestro grupo incluimos investigadores clínicos como neumólogos, dermatólogos, otorrinolaringólogos y básicos como biólogos y farmacéuticos.

Esperamos que nuestra participación permita mejorar la simbiosis de Asomega con la docencia, la investigación y la asistencia clínica.

Con más de 300 artículos y una actividad asistencial constante, encarna la figura del clínico-investigador. ¿Es esta polivalencia la mejor forma de aplicar una "ciencia con rigor" al pie de la cama del paciente?
Esto es una forma de ver el mundo, que me parece poliédrico, y quedarse solo con una visión me parece intentar lo imposible de simplificar lo que en realidad es complejo.  Mi primer enfoque de la medicina era asistencial, pero con el paso del tiempo he visto que el desarrollo de actividades de investigación permite mejorar la actividad asistencial, ya que es una forma de autoevaluación, de fomentar la autocrítica, de identificar puntos débiles en el proceso asistencial, con un impacto beneficioso final en el paciente.

¿Qué papel cree que debe jugar Asomega a la hora de atraer y retener el talento de los jóvenes médicos gallegos?
Al ser Asomega una entidad internacional pero sólidamente vinculada a Galicia, permite mantener redes de comunicación fluidas, tanto personales como institucionales, de forma que puede ser un gran facilitador para captar talento al aportar información sobre posibles formas de incorporación a los diversos sistemas de Galicia, tanto asistencial como docente o investigador

Tiene experiencia en medicina de urgencias y hospitalización a domicilio. ¿Cómo se cultiva la "medicina con alma" en entornos donde la rapidez y la gravedad de la patología aguda marcan el ritmo de trabajo?
Esto me lleva otra vez al concepto de realidad poliédrica, de tener más de una visión del mismo problema, que suele ser de utilidad para encontrar una mejor solución.

Lo cierto es que la experiencia en urgencias y en hospitalización a domicilio no ha sido una elección, ha sido el producto de las circunstancias de acceso al empleo que en ese momento era muy difícil. Pero una vez que se presentaron esas circunstancias, lo mejor es intentar optimizar la situación, siguiendo el consejo de un sabio anónimo que decía “no hay viento en contra, sino mal manejo de las velas”. En cualquier contexto, al margen de la necesidad de decidir con rapidez o de la gravedad del proceso que se plantee, deben mantenerse, en mi opinión, unos principios básicos de empatía, de hacer las cosas de la mejor forma posible, de decidir cuándo sabes y de preguntar cuando no sabes. Y en último caso, recurrir al consejo de mi abuela, que no era médico, pero tenía sentido común y me decía: "Cuando no sepas hacer, haz lo que querrías que hicieran contigo si fueras tú el paciente". Creo que este consejo puede resumir lo que es la esencia de la medicina con alma.

Su labor como editor en revistas internacionales y profesor en el extranjero le da una perspectiva global. ¿En qué medida cree que la "marca Galicia" en salud está hoy a la altura de los estándares europeos más exigentes?
Las experiencias internacionales no solo permiten, incluso obligan a abrir la mente. En estas revistas los equipos editoriales los formamos gente de diversos países del mundo, de forma que se generan debates que permiten ver diferentes formas de hacer tanto la medicina asistencial como la docencia o la investigación, conociendo de primera mano soluciones que pueden ser aplicables en nuestro país.

En cuanto a la docencia, que en mi caso incluye cursos de posgrado en el Reino Unido y formación de especialistas de neumología en el marco de la Sociedad Europea de Neumología (ERS), permite conocer el nivel real de otros países, los problemas y algunas soluciones, de forma que finalmente se pueden trasladar a nuestro país.

Con los datos que voy viendo de estas experiencias puedo decir que la marca Galicia es perfectamente competitiva a esos niveles. Si no lo fuera, yo no podría ser parte de esos foros, ya que mi formación y mi día a día están en este entorno de la marca Galicia.

Como profesor forma a los médicos del futuro, ¿qué valores, más allá de los puramente técnicos, intenta transmitirles y cómo encajan con el ideario de Asomega?
El ideario de Asomega de compatibilizar ciencia, humanismo, galleguidad cordial e internacionalización es un aspecto que forma parte de mi propia visión del mundo, de forma que es inevitable que se transmita en mi actividad docente.

Por otra parte, intento transmitir sentido crítico, siendo la primera crítica la evaluación de uno mismo, la autocrítica, y la búsqueda de información en fuentes fiables. Les insisto mucho en huir de quien nunca utilice el “no lo sé” como respuesta, hay que huir de quien siempre responde, pues aún el más sabio tendrá alguna duda, hasta Sócrates la tenía.