José Manuel Baltar: colaboración público-privada desde la evaluación, la medición y el control

40 años de gestión sanitaria pública y privada avalan a este matemático que aboga por abordajes novedosos para problemas que persisten desde hace décadas.

11/12/2022

“Soy un absoluto convencido de que sumando fortalezas multiplicamos resultados. Sumando la financiación pública más una gestión profesional y/o empresarial obtendremos mejores resultados en salud objetivables, medibles y percibidos”. Con esta declaración de principios arrancó José Manuel Baltar su participación en la mesa sobre gestión sanitaria del II Encontro Mundial de Médicos Galegos de Asomega, donde habló de “Colaboración público-privada: ¡¿Amigos para siempre?!”.

José Manuel Baltar

José Manuel Baltar durante su intervención en el II Encontro Mundial de Médicos Galegos de Asomega.

José Manuel Baltar es matemático especializado en Estadística e Investigación Operativa, Master en Economía de la Salud y Gestión Sanitaria, Master en Dirección Económica y Administrativa de Hospitales, y Master de Gestión Empresarial. Ha ocupado diferentes puestos en el sector público sanitario, entre ellos el de consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias entre 2017 y 2019. Actualmente es director de Operaciones de Hospitales San Roque y director gerente del Hospital San Roque Las Palmas de Gran Canaria. Ha sido también vicepresidente de Aspe (Alianza de la Sanidad Privada Española).

Para Baltar, la adecuada combinación de recursos públicos y privados en el ámbito sanitario, como en todos, ha de ir acompañada de un elemento imprescindible: sistemas de evaluación, control y medición homologables. En este sentido, se congratula del anuncio por parte del Gobierno de la creación de la Agencia Estatal de Evaluación de Políticas Públicas.

Por otra parte, constata que el debate sobre las sinergias entre la sanidad pública y la privada sigue desarrollándose prácticamente en idénticos términos a los que se observaban a finales del siglo pasado. La diferencia es que ahora “los ciudadanos, la sociedad, evoluciona con un reloj que ya no se corresponde con el de la Administración común. La realidad de nuestro entorno ya no funciona de acuerdo con la administración, no funciona al mismo tiempo, y esos relojes hay que acompasarlos”.

Como primera medida para conseguirlo, aboga por una de las reivindicaciones clásicas que se formulan en la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), a la que pertenece: “Hay que empezar a pelear duramente por la profesionalización de los gestores sanitarios”.

Añade que el éxito de cualquier iniciativa de colaboración público-privada viene determinado por tres elementos transversales: la seguridad jurídica, la transparencia y la rendición de cuentas. El problema, señala, es que “hasta el momento las decisiones han sido más fruto de la ideología que de un debate fundado que permitiera analizar de forma objetiva las virtudes, resultados y riesgos de los distintos modelos de gestión”.

Ese peso ideológico se traduce, a su entender, en una excesiva “carga de pasión, pero de una pasión negativa. La pasión constructiva suma, permite crecer. De la que hablo es una pasión que resta, divide y convierte todo en una involución. Tiene que haber un nivel ideológico y político, pero han de primar planteamientos profesionales de la gestión”, afirma.