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La tercera expedición marciana vuelve a orbitar sobre el Obradoiro

El grupo de los Peregrinos de Marte culmina su tercer camino de Santiago.

Para muchos, el Camino de Santiago no se mide en kilómetros sino en las barreras que se superan a cada paso. Así lo han demostrado los jóvenes que han completado una nueva edición de su ruta jacobea con la asociación Peregrinos de Marte. Una experiencia de superación y calor humano que ha contado con el impulso logístico de la Asociación de Médicos Gallegos a través de su brazo solidario, Asomega Axuda.

El grupo de los Peregrinos de Marte culmina su tercer camino de Santiago.

El grupo de los Peregrinos de Marte culmina su tercer camino de Santiago. FOTOS: Paula SANMARTÍN.

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El periplo, que este año arrancó tras una presentación en la Casa de Galicia en Madrid, ha estado impregnado de esfuerzo y complicidad. Las etapas recorridas desde los tramos iniciales entre Tui y Monção, pasando por el trayecto hacia Vilanova da Cerveira, dejaron constancia de la alegría del viaje compartido.

Posteriormente, el exigente trayecto en bicicleta entre Baiona y Vigo confirmó que los límites se difuminan cuando hay apoyo. El lema «¡Que nadie te diga que no puedes!» resonaba con fuerza en cada pedalada, hecha realidad gracias a la imprescindible colaboración de Discamino y el Colegio de Enfermería de Madrid, el respaldo de Abanca, Toyota Supra Gamboa y CantabriaLabs, y la ayuda de Loterías San Judas Tadeo y el Hostal La Viuda de Trives. Además de, por supuesto, la labor crucial de los voluntarios.

Mercedes Ancochea, Julio Ancochea, la conselleira Fabiola García, Karmen Garrido, José Luis Sánchez y Borja Verea acompañan a los Peregrinos de Marte.

Mercedes Ancochea, Julio Ancochea, la conselleira Fabiola García, Karmen Garrido, José Luis Sánchez y Borja Verea.

El grupo de los Peregrinos de Marte afrontó con éxito el reto psicológico de romper con sus rutinas diarias para abrirse a un entorno completamente nuevo. La meta final se materializó en la Plaza del Obradoiro, donde los jóvenes y sus familias fueron recibidos institucionalmente por Fabiola García, conselleira de Política Social e Igualdad de la Xunta de Galicia.

Durante la recepción, la conselleira quiso destacar el carácter profundamente inclusivo de esta ruta y recordó que detrás de hitos como este «hay un trabajo diario de muchas familias y de un importante tejido asociativo que está siempre dispuesto a arrimar el hombro y estar a un lado de quien más lo necesita».

Este camino adaptado vuelve a demostrar el valor de la solidaridad. Un año más, estos particulares "marcianos" han alcanzado Santiago para recordar al mundo que la verdadera inclusión se construye pedaleando juntos, rompiendo la rutina y abriendo horizontes de esperanza.

¡Ánimo, peregrinos, a por la próxima etapa!

O Álvaro Cunqueiro cumpre 11 anos consolidando o seu modelo sanitario

Hospital Álvaro Cunqueiro

A Área Sanitaria de Vigo fixo público o balance oficial de actividade do Hospital Álvaro Cunqueiro en vésperas do seu undécimo aniversario, que se celebra mañá, luns 29 de xuño. Os datos auditados revelan a magnitude dun centro que se consolidou como o verdadeiro motor asistencial, docente e investigador do sur de Galicia, transformando o mapa sanitario da comunidade.

Hospital Álvaro Cunqueiro

Dende que abriu as súas portas no ano 2015 co obxectivo de unificar servizos que ata entón se atopaban dispersos por toda a cidade, o complexo hospitalario vigués asumiu unha carga de traballo maiúscula.

O balance acumulado nesta década longa de traxectoria estratéxica recolle máis de 4,2 millóns de consultas externas, dous millóns de urxencias atendidas e un volume de ingresos que supera os 372.000 pacientes. Estas métricas non só validan a infraestrutura, senón que amosan a enorme presión asistencial que soporta o centro.

O xerente da Área Sanitaria de Vigo, Francisco Javier Puente Prieto, quixo afastar o foco da fría estatística para darlle unha lectura estritamente humana a este aniversario. "O verdadeiro motor do hospital non son as súas paredes nin a súa tecnoloxía, senón o compromiso diario de cada un dos profesionais que atenden os usuarios", subliñou Puente Prieto. Deste xeito, puxo en valor o labor diario de médicos, enfermeiros e persoal técnico ou auxiliar.

Porén, o crecemento do Álvaro Cunqueiro tamén se explica a través dun evidente salto de calidade tecnolóxica. O centro converteuse nun referente autonómico grazas á implantación da cirurxía robótica, as terapias avanzadas CAR-T ou os modernos sistemas de diagnóstico por imaxe. Segundo destacan desde a propia dirección do complexo: "A incorporación destas ferramentas de vangarda permitiunos acadar niveis de precisión diagnóstica moi elevados", optimizando os tempos e reducindo os riscos para o paciente.

De cara ao futuro inmediato, cun orzamento para a área viguesa que superará os mil millóns de euros, o hospital afronta os retos urxentes da dixitalización e novos proxectos de ampliación de espazos para dar resposta ao incremento constante da demanda.

Edadismo en sanidad: el sesgo invisible que afecta a la salud

El envejecimiento de la población es uno de los mayores desafíos demográficos del siglo XXI, pero las estructuras sanitarias y los propios profesionales siguen arrastrando inercias del pasado. Para cambiar esta realidad, la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG) ha puesto en marcha el Grupo de Trabajo sobre Edadismo en el Sistema Sanitario.

Al frente de esta ambiciosa iniciativa se encuentra la doctora Cristina Alonso Bouzón, geriatra y miembro de la Junta Directiva de Asomega, quien defiende la urgencia de abordar este problema de forma explícita, sistemática y basada en la evidencia científica.

La Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEGG) ha puesto en marcha el Grupo de Trabajo sobre Edadismo en el Sistema Sanitario, coordinado por la geriatra de Asomega Cristina Alonso.

"El edadismo es una de las formas de discriminación más normalizadas y menos reconocidas en nuestra sociedad y también en nuestros sistemas sanitarios", advierte la doctora Alonso, aportando un dato demoledor: el 30% de las situaciones de discriminación en el ámbito de la salud se deben a la edad.

Este sesgo va mucho más allá de un debate ético: incide directamente en la supervivencia y el bienestar del paciente. Según explica la geriatra, esta práctica "condiciona el acceso a pruebas diagnósticas y tratamientos, afecta a las decisiones clínicas y aparta a las personas mayores de las tomas de decisiones sobre su salud".

El impacto no es solo emocional, sino también físico, al elevar el riesgo de complicaciones médicas y deterioro funcional. Y por si fuera poco, cronifica ineficiencias económicas. En concreto, Alonso alude a un estudio estadounidense donde el edadismo supuso un coste anual de 63.000 millones de dólares.

El error de normalizar el síntoma: "Cosas de la edad"

El principal caballo de batalla del nuevo grupo es desterrar el pernicioso mantra de que ciertos achaques son inevitables al cumplir años. La doctora es tajante al respecto: "Con demasiada frecuencia consideramos 'normales para la edad' el dolor, la lentitud al caminar, la pérdida de fuerza, las caídas, limitaciones sensoriales, algunos cambios cognitivos o determinadas alteraciones del comportamiento".

Cristina Alonso

Asociar automáticamente la vejez con la enfermedad provoca que se dejen de diagnosticar patologías perfectamente tratables o prevenibles. Considera que, por ejemplo, si asumimos que la pérdida de fuerza es "lo normal" podemos dejar de intervenir sobre una sarcopenia. O, incluso, "si damos por sentado que determinados cambios cognitivos forman parte del envejecimiento, podemos retrasar el diagnóstico y las intervenciones que ayudan a preservar la autonomía, la calidad de vida y el bienestar de las personas con deterioro cognitivo o demencia".

Por ello, exige que las decisiones médicas no se estandaricen:  "Dos personas de 80 años pueden tener capacidades funcionales, estados de salud y objetivos vitales diferentes. Por eso las decisiones sanitarias deben basarse en una valoración individualizada que incluya evaluación de su capacidad funcional, y no únicamente de su fecha de nacimiento", afirma.

Tres pilares para una transformación real

El equipo coordinado por Alonso está compuesto por 18 profesionales multidisciplinares especialmente comprometidos. Su hoja de ruta se vertebra en tres áreas de acción concreta:

  • concienciación, ofreciendo herramientas para identificar conductas edadistas en la práctica clínica.
  • investigación, para medir el impacto real en nuestro entorno.
  • legislación para que la lucha contra este sesgo impregne las políticas sanitarias.

Por otra parte, aunque el foco principal se centra en el paciente, la doctora reconoce que el edadismo también golpea a los propios profesionales, cuestionando la valía de los jóvenes por "inexpertos" o la de los veteranos por una supuesta menor capacidad de adaptación.

Dos pistas culturales para la reflexión

Para comprender a fondo la dimensión de este problema, Cristina Alonso propone dos valiosas referencias culturales. En el plano cinematográfico, recomienda la película 53 domingos, de Cesc Gay, por cómo muestra "el edadismo que se cuela en muchas dinámicas familiares aparentemente normales". En literatura, apunta al libro La trampa de la edad, de Vania de la Fuente, al que califica como "una referencia imprescindible para entender por qué el edadismo no es solo un problema social, sino también un problema de salud".

Ancochea: 'La ciencia médica gallega es una conquista de rigor y entrega compartida"

Julio Ancochea

La entrega de la vigésimo quinta edición del Premio Nóvoa Santos de Asomega dejó momentos de honda emoción. Durante el solemne acto, el doctor Julio Ancochea pronunció una vibrante alocución institucional en la que, con motivo de este 25º aniversario, realizó un emotivo repaso por el perfil y la trayectoria de cada uno de los anteriores galardonados.

Su intervención estuvo profundamente centrada en el humanismo médico, el relevo generacional de la pediatría y la quiebra definitiva de las fronteras geográficas en el ámbito de la vanguardia investigadora. Por su indudable y extraordinario interés, reproducimos a continuación el discurso íntegro del presidente de la entidad.

ACTO DE ENTREGA DEL XXV PREMIO NÓVOA SANTOS
Pazo de Fonseca, Santiago de Compostela, 26 de junio de 2026

Excelentísimo señor presidente del Parlamento de Galicia, don Miguel Santalices,
Ilustrísima señora alcaldesa de Santiago de Compostela, doña Goretti Sanmartín,
Excelentísimo señor conselleiro de Sanidade, don Antonio Gómez Caamaño,
Señora rectora magnífica de la USC, doña Rosa Crujeiras,
Distinguida representante de AstraZeneca, doña Olga Moreno.

Amigos y amigas, queridos compañeros de Asomega

Nuestro Premio Nóvoa Santos alcanza su vigésimo quinta edición; un cuarto de siglo trazando la historia viva de la vanguardia médica y científica de nuestra tierra.

Curiosamente, en este año de 2026 muchas miradas se girarán hacia el cielo, expectantes ante ese eclipse solar absoluto que en pocas semanas cruzará nuestra geografía.

Permítanme la licencia de decirles que, mientras el cosmos se prepara para un instante de sombra, la medicina gallega prefiere hacer justamente lo contrario: perseverar en su luz.

Una luz constante que nace del rigor y del compromiso diario de nuestros profesionales, y que no entiende de penumbras provisionales.

Lo hacemos, además, desde una trinchera inquebrantable: la de la Asociación de Médicos Gallegos, Asomega, que con sus 32 años de andadura sigue defendiendo la ciencia con el máximo rigor y la medicina con toda el alma.

Una medicina humanizada que, por encima de algoritmos, tecnologías y fríos indicadores de gestión, coloca siempre al paciente en el centro de su compasión y de su acción.

Hablar de este premio es conmemorar también otra efeméride de hondo calado conceptual.

Se cumplen ahora exactamente 110 años del inicio de la publicación, aquí en Santiago, del Manual de Patología General de Roberto Nóvoa Santos.

Aquel texto fundamental fue el manifiesto de un inconformista que entendió que el médico debe evadirse de la «cárcel estrecha de sus disciplinas» para divisar horizontes más amplios.

Nóvoa Santos nos enseñó que la ciencia médica es estéril si se desvincula del latido de la sociedad a la que sirve.

Transformar el conocimiento en bienestar para todos es un empeño compartido por cuantos trabajamos en sanidad; una vocación colectiva que da sentido a los 25 años de un galardón que hoy se vuelve memoria viva a través de sus protagonistas.

25 ediciones componen el verdadero “Hilo de Ariadna” de la ciencia gallega, una cartografía del inconformismo contra el dolor y un pacto de humanidad con el sufrimiento del paciente.

Contemplen conmigo este tapiz de excelencia, agrupado en los grandes afluentes del saber donde la medicina gallega ha fundado verdaderas escuelas de dimensión universal:

Pensemos en la imponente arquitectura del corazón y de los vasos: un pilar levantado por la visión de Alfonso Castro Beiras, estratega de nuestra cardiología moderna;

por la audacia de Alberto Juffe, cuyas manos guiaron los primeros trasplantes de corazón en Galicia;

por la excelencia clínica de José Ramón González Juanatey, que situó al paciente en el centro del escudo contra la dolencia cardíaca y nos enseña a vivir más de 100 años con salud;

y por la autoridad de Ramón Berguer Sandez, cirujano vascular que llevó nuestro orgullo hasta la Cátedra Frankel de la Universidad de Michigan.

Miremos hacia el caudal de la endocrinología, el metabolismo y la nutrición: una escuela cimentada sobre la sabiduría de Gregorio Varela Mosquera, padre de la Nutrición en España que pautó la alimentación de los atletas en Barcelona 92;

enriquecida por el liderazgo de Felipe Casanueva, un referente absoluto y una de las firmas más citadas del mundo en obesidad;

por la brillantez de Carlos Diéguez al descifrar los mecanismos moleculares desde la cumbre del CIMUS;

y prolongada por Bartolomé Burguera, combatiendo la obesidad y la diabetes desde la Cleveland Clinic.

Avanza el hilo hacia las ciencias de frontera, la genética y la tecnología: con la impronta de Luis Concheiro Carro, que transformó los códigos de la Medicina Legal en vanguardia forense;

guiado por la lucidez universal de Ángel Carracedo, proyectando la genética y la medicina de precisión a los cinco continentes;

y rematado por el quiebro de María José Alonso y su revolución nanotecnológica aplicada a los fármacos.

Suman su fuerza los maestros de la cirugía, el movimiento y el pensamiento clínico: desde el magisterio de José Luis Puente Domínguez, poseedor de tres cátedras señeras y pionero de la citometría de flujo en oncología;

pasando por las manos de Miguel Cabanela, leyenda de la ortopedia mundial desde la Clínica Mayo;

el pulso de Joaquín Potel, introductor de la cirugía laparoscópica en los quirófanos gallegos;

la maestría de Juan Gómez Reino en el vuelco a las dolencias reumáticas mediante terapias biológicas;

la visión traslacional de José Castillo frente al ictus y su liderazgo científico;

el profesor Ramón Domínguez Sánchez, histórico guardián de la Cátedra de Fisiología; y la inalcanzable hondura intelectual y humanista de Manuel Sánchez Salorio.

Un tapiz que abraza también la cercanía asistencial, el amparo académico y el combate oncológico: representado en la dignificación humana de la Atención Primaria por la doctora Pilar Rodríguez Ledo;

en el amparo tutelar de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia —cuyo actual presidente, Francisco Martelo, nos acompaña esta tarde—, nuestro único galardonado institucional;

y en la cumbre de la oncología médica con la que el doctor Luis Paz-Ares planta cara al cáncer desde la vanguardia de la inmunoterapia y la medicina de precisión.

Y cerrando el círculo, confluyendo en la esencia misma del homenaje que hoy nos reúne, emerge la inmensa estirpe de la pediatría.

Un hilo que comenzó con el legado de José Peña Guitián, patriarca y forjador de la escuela pediátrica gallega moderna;

continuado por el compromiso de Rafael Tojo Sierra, mentor directo de tantos doctores y profesores hoy aquí presentes;

y consolidado en el liderazgo gestor e investigador de la doctora María Luz Couce, directora científica del IDIS y referente mundial en enfermedades metabólicas complejas.

Veinticuatro gigantes de nuestra ciencia. Veinticuatro espejos de generosidad que hoy abren las puertas de sus bodas de plata para recibir a un profesional excepcional: el doctor Federico Martinón Torres.

Querido Federico: tu reconocimiento en esta vigésimo quinta edición premia una forma de entender la existencia donde la hiperespecialización va de la mano de la antropología médica de la compasión.

Representas, de manera impecable, la quiebra definitiva de las fronteras geográficas en el ámbito del conocimiento.

Durante décadas pareció existir la sorda resignación de que la ciencia de vanguardia solo se dictaba desde las grandes capitales.

Tú has demostrado al mundo que, desde Galicia, viviendo, pasando consulta, dando clase e investigando aquí, se puede liderar la inmunología y el desarrollo de vacunas a escala planetaria.

Eres voz de la Organización Mundial de la Salud, coordinas consorcios genómicos internacionales y, al mismo tiempo, eres el médico accesible que sabe escuchar el llanto de un lactante y calmar la angustia de unos padres.

Además, este premio te conecta de forma directa con tus raíces más profundas y con esa tradición gallega del cuidado infantil que antes mencioné.

Sé que en tu memoria resuena hoy con fuerza la figura de tu gran maestro, el doctor José Peña Guitián. Pero a ese magisterio se une, de forma natural, el orgullo de tu propia sangre: el legado de tu padre, Federico, y de tu tío, José María Martinón Sánchez, dos pediatras ilustres que prestigian y han hecho grande la medicina de nuestra tierra.

En Asomega entendemos así la ciencia: como un puente entre la memoria de los que nos precedieron y la promesa de los que empiezan.

Ese futuro es el que tú mismo impulsas hoy al distinguir, a través de las ayudas de este premio, a la joven investigadora Irene Rivero y al magnífico proyecto de la Obra Social de Pediatría del CHUS, liderado por Belén Mosquera.

Toda una declaración de intenciones que confirma que la ciencia solo es verdaderamente grande cuando se vuelve generosa y cercana.

Un ideal humanista que define a Asomega y que hoy, para finalizar, nos invita a evocar la memoria de un gallego universal.

Este año conmemoramos el cincuentenario del fallecimiento de ese gran patriarca de nuestras letras que fue Ramón Otero Pedrayo. Ourensano como tú y como yo, Federico.

Y quiero regresar de su mano a la raíz más pura de nuestra vocación.

Don Ramón, hijo de médico, sentía una devoción sagrada por la profesión que vio ejercer en su pazo de Trasalba.

Su padre, don Enrique Otero Sotelo, recorría los caminos rurales atendiendo a los enfermos de las aldeas.

Permítanme recordar un bellísimo pensamiento de Otero Pedrayo, transido de una honda emoción ante el milagro del relevo de la vida y del futuro, unas palabras que dicen:

«Poida que neste momento nalgún recanto de Galicia estea morrendo un vello que leva consigo un caudal de palabras sonoras...

 Poida que noutro naza, a estas horas, o neno ou a idea que transformará en novo sentido a historia».

Ese niño que nace, esa idea que transforma la historia y le otorga un nuevo sentido, es el porvenir por el que el médico trabaja cada día.

Y es la misma vocación que don Ramón vio encarnada en su propio padre, de quien dejó esculpido un retrato limpio y directo, que late con la fuerza de la verdad cotidiana:

«Jamás hubo en el médico una palabra de impaciencia. Conocía íntimamente los murmullos, los sonidos y los silencios de su pueblo».

Ahí está todo, queridos amigos. En ese puente invisible que une el saber escuchar la voz callada de una aldea con el saber descifrar el enigma de un gen o de un virus que amenaza la vida de un niño.

Porque frente a cualquier eclipse transitorio, la verdadera ciencia médica gallega no es un legado pasivo; es la búsqueda constante de la luz, una conquista de amor, de rigor y de entrega compartida.

Enhorabuena, doctor Federico Martinón Torres, nuestro XXV Premio Nóvoa Santos.

Gracias por ensanchar nuestra casa común y por velar desde Galicia, con tanta ciencia y con tanta alma, por el mañana de todos.

Moitas grazas.

JULIO ANCOCHEA
Presidente de Asomega

BiointegraSaúde reúne na Coruña o potencial científico galego

Luz Couce, Luis Verde, Antonio Gómez Caamaño, Mar Castellanos y Eva Poveda.

O Salón de Actos do Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (CHUAC) converteuse esta semana no epicentro da vangarda científica da comunidade. A xornada anual BiointegraSaúde 2026 volveu reunir o talento dos tres grandes institutos de investigación sanitaria galegos: o INIBIC da Coruña, o IDIS de Santiago e o IIS Galicia Sur de Vigo. 

Luz Couce, Luis Verde, Antonio Gómez Caamaño, Mar Castellanos y Eva Poveda.

Luz Couce, Luis Verde, Antonio Gómez Caamaño, Mar Castellanos e Eva Poveda.

Este foro, que comezou a realizarse en 2014, é o máis antigo de España de entre os encontros de centros acreditados polo Instituto de Salud Carlos III. Nesta edición, consolidou un rotundo éxito ao congregar a máis de 250 profesionais. O liderado feminino foi indiscutible na cita, xa que máis do 70% dos investigadores participantes son mulleres, ao igual que as súas directoras científicas. 

O acto de inauguración estivo presidido polo conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, e o xerente da área sanitaria da Coruña e Cee, Luis Verde Remeseiro. Estiveron acompañados polas directoras científicas Mar Castellanos, Luz Couce e Eva Poveda. Durante a apertura, o conselleiro reivindicou estes institutos públicos como un "referente internacional". 

Gómez Caamaño cualificou de estratéxica esta rede pública que conecta o coñecemento, multiplica recursos e acelera as solucións destinadas aos pacientes. Así mesmo, destacou o compromiso da Xunta mediante medidas pioneiras como a creación da categoría profesional estatutaria específica para o persoal investigador sanitario, convocatorias extraordinarias de emprego e convenios colectivos para blindar a súa estabilidade laboral. 

Da alimentación molecular á bioimpresión

A actividade científica arrincou coa conferencia maxistral de José Manuel López Vilariño, responsable de I+D en Hijos de Rivera. Baixo o título «Do alimento á molécula no desenvolvemento dunha alimentación funcional e saudable», o poñente destacou o papel fundamental das fundacións biomédicas. Sinalou que, desde a bioinformática ata os ensaios celulares, todas son ferramentas precisas para lograr produtos de calidade funcional transferibles ao mercado. 

As plataformas dixitais foron testemuña do desenvolvemento deste evento. A través da etiqueta #BioIntegraSaúde, as redes sociais inundáronse de imaxes dos máis de cen traballos presentados entre comunicacións orais e pósteres, evidenciando a alta especialización de cada centro.

No despregue informativo dixital púidose ver como o IDIS de Santiago exhibiu o seu liderado en xenética mediante liñas punteiras como o revolucionario cribado neonatal xenómico do proxecto CRINGENES, entre outras propostas orientadas a abordar con éxito as enfermidades raras. Pola súa banda, o IIS Galicia Sur de Vigo demostrou a súa vangarda internacional en viroloxía achegando, entre as súas diversas investigacións presentadas, detalladas análises do perfil metabolómico en pacientes con VIH.

O centro anfitrión, o INIBIC da Coruña, destacou de forma moi visible en campos como o uso de intelixencia artificial para predicir o alzhéimer e ictus mediante retinografías, ou o uso de tecnoloxía da Fórmula 1 en exploradores oftalmolóxicos. Tamén amosou proxectos de enxeñaría con drons para transportar sangue urxente, hidroxeles para bioimpresión 3D de cartilaxe e menisco, fármacos antimetástase e o uso de fagos contra bacterias multirresistentes. 

Retos de futuro e vocación clínica

Máis alá da excelencia empírica, o encontro abordou os desafíos estruturais do sector. A doutora Mar Castellanos lanzou un aviso relevante para as novas xeracións ao advertir de que cada vez custa máis conseguir investigadores clínicos. Castellanos apuntou que a altísima presión asistencial nos hospitais dificulta compaxinar a ciencia co labor médico, polo que instou a facilitar vías administrativas e contractuais mixtas. 

A xornada pechou coa entrega de premios e unha certeza compartida. Como lembrou a doutora Luz Couce, «o que avanza só pode chegar rápido, pero o que o fai con outros chega máis lonxe», selando o compromiso dunha unión comprometida que xera coñecemento científico para mellorar a saúde e a calidade de vida das persoas.

La Xunta impulsa Regace, el primer registro gallego de personas centenarias

Acto de presentación de REGACE. De izquierda a derecha: Ángel Luis León, gerente del Sergas; Antón Acevedo, director xeral de de Maiores e Atención Sociosanitaria de la Xunta; Cristina Margusino, vicepresidenta de la asociación Ourensividad y miembro de la Academia Asomega; Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de SEMG; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; Sofía López Linares, directora xeral de Planificación y Reforma Sanitaria; y Carmen Durán, directora xeral de Salud Pública.

Galicia se sitúa formalmente a la vanguardia del estudio de la longevidad en España con la puesta en marcha del Registro Gallego de Personas Centenarias (Regace).

Este proyecto pionero, presentado en Santiago de Compostela por el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, nace como un desarrollo autonómico del Registro Nacional de Centenarios (Renace), una iniciativa promovida por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Al acto oficial asistieron también el director del Sergas Ángel Luis León, la directora general de Planificación y Reforma Sanitaria, Sofía López, y la directora general de Salud Pública, Carmen Durán, consolidando el sólido respaldo institucional a la medida.

Acto de presentación de REGACE. De izquierda a derecha: Ángel Luis León, gerente del Sergas; Antón Acevedo, director xeral de de Maiores e Atención Sociosanitaria de la Xunta; Cristina Margusino, vicepresidenta de la asociación Ourensividad y miembro de la Academia Asomega; Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de SEMG; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; Sofía López Linares, directora xeral de Planificación y Reforma Sanitaria; y Carmen Durán, directora xeral de Salud Pública.

Acto de presentación de REGACE. De izquierda a derecha: Ángel Luis León, gerente del Sergas; Antón Acevedo, director xeral de de Maiores e Atención Sociosanitaria de la Xunta; Cristina Margusino, vicepresidenta de la asociación Ourensividad y miembro de la Academia Asomega; Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de SEMG; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; Sofía López Linares, directora xeral de Planificación y Reforma Sanitaria; y Carmen Durán, directora xeral de Salud Pública.

La creación de este registro responde a una realidad demográfica incuestionable: cerca de 1.800 personas de cien o más años residen actualmente en la comunidad autónoma, lo que representa nada menos que el 12% de toda la población centenaria de España.

Un dato revelador que, en palabras del conselleiro, se traduce en una oportunidad única para aprender, investigar y avanzar. Asimismo, los indicadores históricos reflejan que Galicia ostenta una de las mejores esperanzas de vida del Estado, situándose en los 81,19 años para los hombres y alcanzando los 86,83 años en el caso de las mujeres, superando holgadamente el promedio nacional.

Evidencia basada en la observación directa

Más allá de su valor estadístico, el Regace se alinea con la Estrategia Gallega de Salud 2030, apostando por una sanidad preventiva basada en el conocimiento. Según explicó la presidenta de la SEMG, Pilar Rodríguez Ledo, el valor de este registro reside en su capacidad para estandarizar la recogida de variables clínicas comunes a los centenarios, permitiendo identificar patrones de "resiliencia biológica".

Rodríguez Ledo incidió en que, al disponer de una base de datos homogénea con Renace, el sistema gallego permitirá comparar factores genéticos y ambientales que expliquen por qué ciertos individuos alcanzan una longevidad extrema con buena salud, convirtiendo la observación clínica en evidencia científica aplicable a la población general.

En esta misma línea de trabajo asistencial Cristina Margusino, médica de familia, vicepresidenta de la asociación Ourensividad y miembro de la Academia Asomega, aterrizó la utilidad del registro en el día a día de las consultas. Según explicó, la Atención Primaria desempeña un papel esencial "porque ha demostrado ser el único nivel asistencial que mejora la calidad de vida y la prolonga con menos enfermedades".

Para la doctora Margusino, el seguimiento continuo de los facultativos es la llave para prevenir la dependencia. Destacó que los médicos de familia permiten mitigar el impacto del tiempo "mediante la detección precoz de cambios en los hábitos de vida o síntomas geriátricos, controlar la polimedicación y trasladar la atención al domicilio cuando es necesario".

Con este esfuerzo conjunto, Galicia no solo cartografía el mapa de sus ciudadanos más longevos, sino que define un nuevo estándar para su bienestar.

La infectóloga pediátrica Irene Rivero, premio joven investigadora del Nóvoa Santos

Irene Rivero, XXV Premio Nóvoa Santos a la joven investigadora.

Gallega de adopción y de corazón, la doctora Irene Rivero Calle lleva la vocación en los genes gracias al ejemplo de su abuelo, un practicante enamorado de la ciencia. En Santiago encontró en 2014 el lugar idóneo para formar su propia familia y desplegar un talento médico arrollador.

Elegida por su mentor, Federico Martinón, para completar el XXV Premio Nóvoa Santos, representa el relevo dorado de la investigación biomédica. Su trabajo en el grupo GENVIP demuestra que la ciencia molecular y las vacunas salvan vidas en los lactantes, pero solo si se aplican con la escucha, la empatía y el cariño que exige la pediatría.

Para ella, el hospital y el laboratorio son vasos comunicantes que no pueden entenderse por separado. En esta conversación, tan sincera como humana, nos habla del éxito histórico de la inmunización en Galicia y lanza un aviso necesario: retener el talento joven exige reconocer y premiar, de una vez, al médico que investiga.

Irene Rivero, XXV Premio Nóvoa Santos a la joven investigadora.

Irene Rivero, XXV Premio Nóvoa Santos a la joven investigadora.

El doctor Federico Martinón Torres, galardonado con el XXV Premio Nóvoa Santos, te ha elegido como joven investigadora de esta edición. ¿Qué significa para ti recibir este reconocimiento en un momento todavía temprano de tu trayectoria profesional?
Este reconocimiento supone un honor, una gratitud a todas las personas que lo han hecho posible, que me han hecho crecer como persona y como profesional; y un impulso a seguir mejorando en todos los ámbitos.

Tu tesis doctoral sobre enfermedad meningocócica estuvo dirigida por Federico Martinón y José María Martinón Sánchez. ¿Cómo han influido esa mentoría y ese entorno científico en tu manera de entender la medicina, la investigación y el trato con el paciente?
Mis codirectores de tesis han sido y son un verdadero ejemplo de lo que significa para mi ser médico, pediatra, docente, investigador y persona en general. Son brillantes en todos los sentidos, me han enseñado a dar lo mejor de mi misma en cada una de mis facetas, personal y profesional; me han enseñado grandes virtudes sobre cómo debe ser una persona y un pediatra. A no rendirme nunca, a perseguir mis sueños, a no dejar nunca de estudiar, de formarme, de cuidar a quienes me rodean, de seguir creciendo, innovar y devolver todo lo aprendido a mis pacientes.

¿De qué parte de Galicia procedes? ¿Cómo nació tu vocación por la medicina y qué peso tuvieron Galicia, su entorno familiar o tus referentes personales en esa decisión?
En realidad no soy gallega, aunque “a vaquiña non é de donde nace senón de donde pace”. Nací y me formé en Madrid, donde estudié la carrera de medicina, así como la especialidad de pediatría. Mi vocación siempre han sido las enfermedades infecciosas pero, movida por una imperiosa curiosidad por introducirme en el mundo de la investigación, decidí probar suerte en el 2014 con la combinación laboral entre el grupo de investigación GENVIP y la sección de infectología, inmunología y vacunas del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario
de Santiago.

Desde entonces, mi vida personal y mi carrera profesional, supuso un antes y un después. Me doctoré en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela (USC), conocí aquí a mi marido, pontevedrés, y es precisamente en Galicia donde nació mi hija. Pero si tuviera que decir quiénes hicieron crecer mi vocación por la medicina fueron mi abuela paterna y mi abuelo materno, practicante y enamorado de la ciencia.

Formas parte activa de GENVIP (Grupo de Genética, Vacunas, Infecciones y Pediatría). Para el lector no especializado, ¿cuáles son hoy las principales líneas de investigación y preocupaciones científicas del grupo?
El grupo GENVIP trabaja para entender mejor y tratar las enfermedades infantiles, especialmente las infecciosas, combinando la práctica clínica con tecnologías avanzadas de análisis genético y molecular. Su labor incluye el desarrollo de herramientas diagnósticas más rápidas y precisas, capaces de identificar si una infección es viral o bacteriana, así como la participación en ensayos clínicos para nuevas vacunas pediátricas y ensayos pragmáticos poblacionales a gran escala para evaluar su efectividad e impacto. Además, utiliza técnicas punteras como la secuenciación masiva y el análisis de datos “ómicos” para descubrir nuevas formas de tratar enfermedades, investigamos patologías raras infantiles y estudiamos el papel del sistema inmunitario en problemas como el asma o ciertas alergias alimentarias.

Tu trabajo investigador ha estado muy ligado a patologías pediátricas como el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) o la enfermedad meningocócica. ¿En qué punto crees que nos encontramos actualmente en la prevención de estas infecciones y cuál puede ser el próximo gran avance científico en este ámbito?
El mundo de las enfermedades infecciosas y muy especialmente aquellas inmunoprevenibles, ha vivido una auténtica revolución en los últimos años. Actualmente disponemos de dos tipos de vacunas frente a la enfermedad meningocócica (una enfermedad devastadora con tasas de mortalidad de entorno al 10% y de morbilidad de hasta el 40%) y de anticuerpos monoclonales en lactantes y vacunas frente al VRS en adultos, consiguiéndose gracias a esta medida, reducciones en el número de ingresos en lactantes <6 meses de hasta un 90% desde su implementación en Galicia. Estos son solo algunos ejemplos, y es que actualmente hay más de 90 candidatos vacunales en desarrollo para múltiples enfermedades, y muchos más que vendrán.

A lo largo de tu trayectoria has colaborado con instituciones internacionales como Imperial College de Londres. ¿Qué aportan esas experiencias y por qué la investigación biomédica actual necesita cada vez más una perspectiva global y colaborativa? ¿Es imprescindible esa visión desde fuera para la formación de los nuevos investigadores?
El trabajo colaborativo, en red y con instituciones y profesionales de prestigio internacional, es una oportunidad de aprender y una experiencia enormemente enriquecedora. La investigación biomédica no se entiende de otra forma que fomentando el trabajo en equipo, con una perspectiva global que permita entender los retos presentes a nivel mundial, los avances en curso de grupos punteros y trasladar a nuestro entorno todos estos conocimientos. Esta visión la considero fundamental y muy necesaria como parte de la carrera investigadora.

En tu día a día conviven la pediatra clínica y la investigadora. ¿Cómo logras equilibrar la exigencia asistencial del hospital con el tiempo y la concentración que requiere la investigación?
Seamos sinceros, no siempre es fácil, pero no entiendo la clínica sin cuestionarse retos o mejoras, ni la investigación sin la búsqueda de la traslacionalidad, devolviéndole al paciente los conocimientos adquiridos. Son dos mundos que requieren mucho tiempo y dedicación, pero que no se pueden entender como estancos. Creo que precisamente en esa combinación es donde encuentro el equilibrio y mi propia satisfacción personal y profesional. Intento buscar soluciones a los retos clínicos y trasladar los conocimientos de investigación a mi práctica clínica asistencial.

La pediatría exige un componente humano especialmente delicado. ¿Qué valores consideras imprescindibles para ejercer una medicina cercana y humanizada con los niños y sus familias?
La medicina requiere la escucha, la empatía, tiempo, dedicación, estudio, cariño, sonrisas, acompañamiento… son tantos los valores que me vienen a la cabeza. Debemos buscar lo mejor para nuestros pacientes aplicando lo aprendido a nivel teórico, pero también debemos entender su entorno, su realidad, las dudas o temores de las familias, sus preocupaciones… para aplicar de la forma más adecuada todos nuestros conocimientos.

Galicia cuenta hoy con un ecosistema biomédico cada vez más sólido, con referentes como el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela, el Inibic y el IIS Galicia Sur, además de los propios hospitales. Desde la perspectiva de una investigadora joven, ¿qué fortalezas tiene actualmente la investigación gallega y qué crees que sigue faltando para retener talento?
La investigación gallega avanza a pasos de gigante, sin prisa, pero sin pausa, formando a sus investigadores de la forma más rigurosa. Sin embargo, como en muchos otros ámbitos, retener el talento no siempre es fácil. Se necesita facilitar recursos humanos, técnicos y financieros para la actualización y desarrollo de todas las actividades de investigación que se llevan a cabo en nuestro entorno. Entender y favorecer la posición de un pediatra clínico e investigador, premiando la labor investigadora como se merece a nivel curricular, creo que es aún una tarea pendiente. No siempre valorada ni comprendida.  

Para terminar: cuando piensas en el futuro, ¿qué metas científicas o personales te gustaría alcanzar y qué te haría sentir que tu trabajo ha dejado una huella real?
Mi meta es poder seguir ejerciendo como pediatra clínico e investigador, con el reconocimiento institucional de esta figura, continuar colaborando con grupos nacionales e internacionales, trabajando en red, formándome y formando profesionales sanitarios, sintiendo que mis pacientes confían en mí y que consigo atenderles de la mejor manera posible, que mis compañeros valoran el tiempo y dedicación a la investigación. Y, por qué no, logrando grandes avances científicos o técnicos que repercutan directamente en la población, mejorando su supervivencia y/o calidad de vida.

Belén Mosquera: "El paciente pediátrico necesita ciencia... y sonrisas"

Belén Mosquera, coordinadora de la Obra Social Pediatría del CHUS.

Hay un instante mágico en el CHUS que resume el alma de una organización única. Ocurre cuando un menor y un paciente joven, aislados en plantas distintas, se saludan por las ventanas del patio interior y se pintan mensajes en pizarras para hacerse compañía. O cuando de una puerta cuelga un cartel improvisado: "No molestar, estamos jugando". En ese territorio complejo donde la enfermedad altera la normalidad de la infancia, la Obra Social Pediatría (OSP) actúa como el escudo emocional de los pacientes más pequeños y sus familias.

Nacida de la gratitud más pura —de aquellas cajas de bombones que los padres entregaban al recibir el alta médica junto a un "queremos hacer algo más"—, la OSP ha sabido canalizar ese cariño para convertirlo en un engranaje profesional de humanización. A través de incontables iniciativas el equipo demuestra que la ilusión y el ocio no son lujos secundarios, sino parte indispensable de la terapia.

Elegida por el doctor Federico Martinón para completar el prestigioso palmarés del XXV Premio Nóvoa Santos dentro de la iniciativa de Asomega Axuda sobre humanización, su coordinadora, Belén Mosquera, nos recuerda con lucidez y "sentidiño" que, frente a la adversidad, detrás de cada historia clínica hay una infancia que proteger. Y que un niño ingresado (y su familia) necesita un tratamiento médico excelente, pero también la certeza innegociable de sentirse escuchado, apoyado y en ocasiones abrazado. Todo bajo el amparo de una consigna que es, al mismo tiempo, su mayor compromiso con cada paciente: #dibujamossonrisas.

Belén Mosquera, coordinadora de la Obra Social Pediatría del CHUS.

El doctor Martinón ha querido que la Obra Social Pediatría acompañe su Premio Nóvoa Santos como iniciativa de humanización sanitaria. ¿Cómo recibieron este reconocimiento y qué supone para ustedes que un premio de referencia científica ponga el foco también en el cuidado emocional y humano de los pacientes?
Recibimos el reconocimiento con muchísima ilusión y también con responsabilidad. Para Obra Social Pediatría (OSP) que el Premio Nóvoa Santos, con todo su prestigio científico, premie las emociones y la parte más humana de los cuidados supone poner de manifiesto la importancia de estas facetas en el contexto social y sanitario.

En realidad, actualmente la humanización es un requisito que aporta un valor añadido y mucho reconocimiento, lo realmente importante es aplicarlo día a día: los niños, las niñas y sus familias necesitan tratamientos excelentes, más investigación y también sentirse escuchados, apoyados, acompañados y en algunas ocasiones abrazados.  Este premio es una validación muy grande a nuestro máximo objetivo en el día a día y una motivación inmejorable para seguir acompañando y encontrando actividades, emociones, entretenimiento, magia, ilusión... momentos y sonrisas cada día 🙂

La entidad nació en el propio Servicio de Pediatría del CHUS. ¿Qué necesidades concretas detectaron en el día a día que les llevaron a poner en marcha el proyecto?
Sí, podemos decir que el inicio fue dentro del propio Servicio de Pediatría del CHUS escuchando a las familias que, en el momento del alta, querían demostrar su agradecimiento por los cuidados recibidos, y tras esas cajas de bombones o pasteles venía un "queremos hacer algo para agradecer cómo habéis cuidado a nuestro hijo”. Además de la asistencia médica, las familias valoraban la dedicación, el acompañamiento y el trato humano del equipo durante el ingreso y más allá de eso está nuestra convicción de que los niños y las niñas necesitan entretenimiento, ocio, ejercicio e ilusión como parte del tratamiento...seguir sintiendo que son niños y niñas (además de pacientes). Por otro lado, nadie mejor que el propio equipo del Servicio para conocer las carencias y debilidades que podían mejorarse o fortalecerse a través de esta iniciativa.

Podríamos decir que esa necesidad de devolver el cariño y de reconocer el esfuerzo del personal fue la chispa y así nació la OSP: para canalizar esa gratitud y convertirla en proyectos concretos de humanización que mejoren la estancia hospitalaria. Se trataba de canalizar y organizar ese deseo de mejorar las cosas, al servicio de los niños y sus familias.

La palabra “humanización” se utiliza cada vez más en sanidad. En su caso, ¿cómo se traduce esa filosofía en acciones concretas para los niños y sus familias?
Humanizar es no olvidar que detrás de cada historia clínica hay un niño y una familia con sus preocupaciones, emociones, peques con ganas de jugar y de recuperar sus cosas, sus clases, sus amigos... ¡Los ingresos hospitalarios distorsionan su vida y su normalidad! Hay cumpleaños que se celebran en el hospital, días y momentos importantes, como carnaval, San Juan, Navidad e incluso la visita de los Reyes Magos.

Todo ello nos lleva a reinventarnos, “celebrarlo” todo y recuperar su ilusión y sus sonrisas y lo hacemos poniendo varios focos: por un lado, cuidamos la parte emocional buscandos momentos donde los peques dejan de ser pacientes y vuelven a ser niños y niñas con talleres, al tiempo que adaptamos los procedimientos para que duelan y preocupen menos: curas, analíticas, pruebas de rayos, bajadas a quirófano... a veces son pequeños detalles que ayudan a curar; cuidamos a las familias, porque un ingreso desestabiliza a la familia, ve alterada su normalidad y es muy importante que sepan que estamos ahí para lo que necesiten; y por otro lado, cuidamos el entorno: es indudable que un entorno bonito y relajante ayuda a que sea más fácil abstraerse de la frialdad de una habitación o los pasillos del hospital. Lo ideal sería que la habitación de hospital en la que un niño o niña ingresa pudiera parecerse lo más posible a la suya, con algunas de sus cosas... parece inalcanzable, ¿pero podríamos intentar que se parezca lo más posible? Por aquí lo dejo;-)

Belén Mosquera, de Obra Social Pediatría del CHUS.

 El trabajo diario y el impacto real

La Obra Social reúne perfiles muy distintos. ¿Cómo se articula el trabajo de todos estos profesionales para garantizar una atención integral al niño y a su familia, y qué tipo de iniciativas o proyectos concretos representan mejor esa labor en el día a día?
Cuando un niño o niña está enfermo e ingresa necesita cubrir como primera necesidad la asistencia sanitaria, de lo que se encarga el equipo de pediatría y el personal sanitario, ellos les atienden con calidad desde el primer momento. Pero durante el ingreso hay otros aspectos que afectan a la persona: sus valores, sus duelos, sus relaciones, sus emociones, sus hobbies, sus apoyos... nos gusta decir que cada niño o niña es único y especial. Y a partir de ahí iniciativas como El carrito de las sonrisas están pensadas para detectar qué es importante para cada uno de ellos y para poder detectar necesidades específicas que quizá puedan ser cubiertas durante su estancia.

¿Qué otras actividades desarrollan?
Contamos con actividades como ¡Luces, cámaras... Ilusión!  a la que puede asistir toda la población hospitalaria y su círculo familiar y amistades a ver una película, la Hortiña terapéutica en la que se fomenta el contacto con la naturaleza o Boas Vibras, en la que se establece un diálogo entre los y las arpistas y los pacientes para elegir el repertorio a través de su conversación. Actividades que mejoran la calidez de los ingresos y permiten que los niños se lleven un mejor recuerdo de su estancia en el hospital.

¿Cómo se determina qué familias pueden beneficiarse de la acción de la Obra Social Pediatría?
El primer y único criterio de selección es que la familia quiera. Desde OSP se ofrece lo que tenemos a todos y todas los niños y niñas que tengan algún contacto con el servicio de pediatría.

Somos respetuosos con los tiempos y momentos que las familias viven durante su estancia, por eso nosotros ofrecemos y las familias deciden.

Siempre estamos en contacto con el equipo médico por si algún niño o niña está más bajito de ánimo, el personal sanitario que está con ellos día a día nos lo comenta y nos acercamos a verlos en el momento.

Si seguimos el recorrido de una familia desde el momento del ingreso hasta el alta, ¿en qué puntos concretos interviene la Obra Social y qué tipo de apoyo recibe en cada fase?
Tanto en urgencias como en consultas externas tenemos actividades de PasatiempOSP para los tiempos de espera que tan difíciles son de llenar. Durante el ingreso El carrito de las sonrisas aprovecha cada visita a las habitaciones para presentarnos y comunicar nuestra accesibilidad aprovechando para detectar lo que las familias quieren compartir en el primer momento (cualquier cosa que los pacientes y sus familias puedan necesitar o pedir). En el servicio de pediatría tenemos la suerte de contar con profesionales sensibles que ofrecen a las familias todas nuestras actividades y nos dan información sobre cómo podemos colaborar.

La duración de los ingresos determina el aumento de las posibilidades de establecer un mayor apoyo, no es lo mismo ingresar para una cirugía, un traumatismo, tratar una infección o enfermedad que puede estar detectada o no en el momento del ingreso e incluso tratamientos oncológicos u otras patologías de larga estancia.

En estos ingresos largos es cuando entra en acción nuestro proyecto RECETARTE que nos ayuda a cumplir deseos y a dibujar sonrisas en los niños y niñas, en sus familias y en el personal porque todos y todas disfrutamos de esos pequeños grandes momentos.

Cómo colaborar con Obra Social Pediatría del CHUS

Toda esta actividad requiere recursos constantes. ¿Cómo se financian y de qué manera pueden colaborar tanto ciudadanos como empresas o entidades?
Hay tres tipos de donaciones: personales de quienes dedican su tiempo libre y se acercan al hospital a pasar un ratito con nuestros y nuestras pacientes... todo es bien recibido: música, ciencia, cuenta cuentos, magia, experiencias, música... materiales: libros, material de papelería, plantas y material para el huerto... Y económicas: OSP es una entidad humilde que cuenta con pocos recursos para todas las necesidades que surgen en un servicio como el de Pediatría del CHUS. Donaciones de particulares, realizamos eventos solidarios en colaboración con empresas y entidades públicas y privadas que comprenden el beneficio y las mejoras que suponen sus ayudas.

Y colaboraciones con otras asociaciones y fundaciones con las que trabajamos día a día. Todas las ayudas son bien recibidas, cada aportación es única y esencial pero es verdad que son las económicas las que nos ayudan a realizar todos esos proyectos en los que dejamos volar nuestra imaginación.

La dimensión humana y el futuro

Después de tantos años de contacto directo con pacientes y familias, imagino que habrá experiencias difíciles, pero también momentos especialmente emocionantes. ¿Hay alguna vivencia que resuma para usted el verdadero sentido de este proyecto?
Siempre hay personas y familias que se quedan en el corazón... por como son, por el tiempo y los momentos compartidos, las sonrisas dibujadas y las risas contagiosas; en las alegrías y las tristezas, en la salud y la enfermedad, ellos saben que nos han robado un trocito de corazón;-)

En las habitaciones de los hospitales especialmente en las del Servicio de Pediatría los pacientes nos permiten ver cosas maravillosas más allá de las enfermedades y los procesos.

Nos regalan sonrisas, ojos chispeantes y grandes momentos como la comunicación entre pacientes de distintas plantas cuyas ventanas comparten un mismo patio interior y que día a día se saludan, se sonríen... Y tienen ganas de conocer a la persona que hay al otro lado de la ventana llegando a escribirse mensajes a través de una pizarra...

Superando los retos o las barreras que la enfermedad desencadena... La mano de una niña "experta" que apoya su mano en la de una compañera recién ingresada mostrándole su apoyo desde el minuto cero. Visitas de niños que se han ido de alta a compañeros o compañeras que se han quedado ingresados... momentos de interacción y disfrute en los que dos peques "quedan" para jugar un rato y colocan un cartel en la puerta de la habitación "Por favor, no molestar, estamos jugando".

Lo que está claro es que los y las pacientes siempre te dan mucho más de lo que tú les das a ellos y ellas y eso es un plus.

Mirando al futuro: ¿cuáles son hoy los grandes retos y sueños pendientes de la Obra Social Pediatría? Si dispusieran de más recursos o capacidad, ¿qué proyectos les gustaría desarrollar en los próximos años?
Uno de los grandes hándicaps del Servicio es el espacio. Se echan en falta salas de ocio para los peques y sus familias. Para que los adolescentes puedan recibir a sus amigos y amigas, espacios para su intimidad, terrazas en las que poder coger aire, respirar y contemplar las bonitas vistas que rodean al hospital y en las que recibir a sus mascotas, uno de los deseos que nos solicitan a menudo… todo esto se resolvería con el edificio que seguramente habrá solicitado el Dr. Martinón 😉

Nos encantaría poder poner en marcha un programa de acompañamiento y respiro familiar en ingresos de larga duración. Mejorar y ampliar proyectos como el carrito de las sonrisas y sobre todo afianzar la parte de la investigación para poder ofrecer a los pacientes además de los mejores tratamientos clínicos ya disponibles, soluciones a través de tratamientos experimentales amparados en la parte traslacional y las líneas de investigación del Servicio de Pediatría.

Y si me lo permitís, a nivel personal quiero agradecer a Federico Martinón que haya puesto a la OSP en mi camino, creo que somos lo que dejamos a nuestro paso y es una suerte que sean en este caso huellas bonitas y sonrisas en los y las más peques en esos momentos en los que más lo necesitan... ¡gracias!

Los Peregrinos de Marte visten de ilusión su tercer Camino de Santiago

Los Peregrinos de Marte al final del acto.

Hay citas que no se miden por el estricto protocolo institucional, sino por la intensidad de los latidos que logran congregar. La Casa de Galicia se ha convertido esta semana en el epicentro de una emoción desbordante durante la presentación oficial del Camino de Santiago 2026 de la asociación Los Peregrinos de Marte.

Los Peregrinos de Marte al final del acto.

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El evento, lejos de ser una fría crónica formal, fue una verdadera celebración del esfuerzo, el alma y la inclusión, sirviendo de escenario para que los principales patrocinadores entregaran las equipaciones oficiales a los auténticos héroes de esta inminente aventura jacobea.

Juan Vargas Zúñiga, entregado voluntario de la asociación, inauguró el acto recordando una verdad que desarma cualquier prejuicio: "La discapacidad intelectual no tiene límites". A su lado, Luis Ramos, director de la Casa de Galicia, ejerció de afectuoso anfitrión y recordó que las puertas de la comunidad están abiertas de par en par para acoger a un pelotón que promete inundar las rutas gallegas de alegría en un mes de junio donde, como bien señaló, "Galicia empieza a ser una auténtica fiesta".

Este hermoso proyecto regresaba con fuerza a su cuna. Como relató Mercedes Ancochea, presidenta de la organización, este sueño colectivo nació precisamente en esa misma sala en el año 2023 cuando coincidieron allí con Javier Pitillas, promotor de DisCamino. En esta tercera edición, la ruta partirá de la mágica localidad de Tui, cruzará bellos parajes de Portugal y culminará de nuevo en la capital compostelana. El objetivo es tan nítido como humano: lograr que nueve niños y adolescentes con discapacidad intelectual y autismo sientan "la libertad del que se siente volar aun con alas ajenas", arropados con absoluta seguridad por un amplio equipo de familias, médicos y ciclistas voluntarios.

Mercedes Ancochea, presidenta de Los Peregrinos de Marte, y Luis Ramos, director de la Casa de Galicia.

Mercedes Ancochea, presidenta de Los Peregrinos de Marte, y Luis Ramos, director de la Casa de Galicia.

El crucial respaldo científico y moral corre a cargo de Asomega. Su presidente, Julio Ancochea, visiblemente emocionado, calificó la iniciativa como el proyecto más querido y hondo de su rama solidaria, Asomega Axuda. "Apostamos por una dimensión humana de la medicina; la generosidad y la solidaridad es algo inherente a nuestra profesión", afirmó con solemnidad el doctor, que además rememoró el impacto imborrable de ver las miradas de felicidad de los chicos y la paz de sus padres al entrar en la Plaza del Obradoiro en las pasadas ediciones.

Sin embargo, los grandes sueños precisan de pilares firmes en la sociedad civil. Álvaro Pintó, director de marketing de Grupo Gamboa, destacó con humildad que apoyar a estos jóvenes no es una acción comercial, sino "una bendición", confirmando el préstamo de furgonetas Toyota esenciales para la compleja logística del trayecto. Por su parte, Víctor Ortiz, director de Banca Institucional de ABANCA, agradeció de corazón a los peregrinos —a quienes cariñosamente llaman "marcianos"— por constituir un "ejemplo transformador de vida" y un testimonio inquebrantable de perseverancia.

El punto culminante del encuentro llegó con la entrega individualizada de las ropas técnicas. Uno a uno, Miguel, Santi, Sandra, Angelina, Olivia, Chema, Agatha y Amaya subieron al escenario para recibir, entre aplausos cerrados y lágrimas de orgullo de sus familias, la vestimenta con la que desafiarán las distancias.

Los Peregrinos de Marte ya están listos para rodar. No caminan solos: ellos y sus familias llevan consigo el corazón de una sociedad que los admira.

El salón de actos de la Casa de Galicia, lleno para la presentación de Los Peregrinos de Marte.

O IIS Galicia Sur sitúa cinco proxectos na elite da IA médica nacional

Juan Turnes, do Servizo de Dixestivo do Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, e Eva Poveda, directora médica do IIS Galicia Sur.

O tecido científico galego obtivo unha notable representación na primeira edición dos Premios IA BIC (IA Best in Class) 2026, organizados por Gaceta Médica, Fundamed e a Cátedra de Innovación e Xestión Sanitaria da Universidade Rey Juan Carlos. O IIS Galicia Sur situouse entre as entidades máis destacadas da convocatoria ao obter dous dos nove galardóns e incorporar tres proxectos adicionais na fase final do proceso de selección.

Juan Turnes, do Servizo de Dixestivo do Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, e Eva Poveda, directora médica do IIS Galicia Sur.

Juan Turnes, do Servizo de Dixestivo do Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra, e Eva Poveda, directora do IIS Galicia Sur.

En canto á distribución xeográfica, das nove distincións outorgadas nesta primeira edición, á parte das dúas de Galicia, catro recaeron en centros da Comunidade de Madrid, unha na Comunidade Valenciana, outra en Euskadi e unha nun grupo hospitalario privado de ámbito nacional.

O núcleo dos recoñecementos obtidos polo IIS Galicia Sur concentrouse no grupo de investigación IDARA (Intelligent Digestive & AI/AI Research Alliance), vinculado ao Servizo de Dixestivo do Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (CHUP). O equipo, liderado polo doutor Juan Turnes, alzouse con dous recoñecementos grazas ao desenvolvemento de ferramentas baseadas en intelixencia artificial xerativa aplicada á contorna asistencial: 'Aicomta' e 'Gift'.

'Aicomta' foi galardoada na categoría de Apoio á Decisión Clínica polo seu deseño orientado á optimización das consultas médicas en tempo real. Pola súa banda, 'Gift' —desenvolvida en coordinación co OneHealth DataSpace do CESGA— obtivo o recoñecemento na área de Formación e Coñecemento Clínico pola súa función na capacitación médica especializada e a detección de necesidades formativas personalizadas.

A doutora Eva Poveda, directora científica do IIS Galicia Sur, sinalou tras a recollida dos premios que estes recoñecementos "poñen en valor o excelente traballo desenvolvido polo grupo IDARA e a súa capacidade para integrar a intelixencia artificial en proxectos orientados a dar resposta ás necesidades reais da poboación en saúde e a facilitar o labor dos profesionais sanitarios". Así mesmo, o doutor Turnes precisou a complementariedade de ambos os dous sistemas, detallando que mentres 'Aicomta' actúa como asistente na práctica clínica directa, 'Gift' achega unha metodoloxía de formación continua adaptada ao usuario.

Proxectos finalistas na convocatoria

A presenza da investigación do IIS Galicia Sur completouse coa selección de outros tres proxectos finalistas nas súas respectivas áreas. No apartado de Apoio á Decisión Clínica, o Grupo Pneumoloxía - NeumoVigo alcanzou la fase final con dúas iniciativas: o Proxecto DIOSA —un sistema desenvolvido en colaboración coa Universidade de Vigo para a xestión de prioridades e listas de agarda na apnea obstrutiva do sono— e o programa HAICC-COPD.

Por último, na categoría de Xestión Hospitalaria Intelixente, o Grupo i-Farma-Vigo figurou entre os finalistas con 'AmaLIA', un asistente virtual deseñado para ofrecer soporte técnico e optimizar a información local sobre medicamentos.