Dada su alta prevalencia, la apnea obstructiva del sueño (AOS) se ha convertido, más allá de la preocupación médica, en un desafío logístico masivo. En el Área de Salud de Vigo, con cerca de 10.000 personas en tratamiento con dispositivos CPAP y un flujo constante de 2.000 nuevos pacientes potenciales cada año, las unidades de diagnóstico se enfrentan a un cuello de botella. Para resolverlo, el Proyecto Diosa (Diseño e Inteligencia para la Apnea Obstructiva del Sueño) ha desarrollado un "estratificador" inteligente que promete transformar la gestión asistencial.

Mar Mosteiro, Manuel Casal y María Torres en la presentación del Proyecto Diosa.
Esta iniciativa es fruto de una simbiosis pionera entre la Universidad de Vigo y Neumología del Hospital Álvaro Cunqueiro, cuyos investigadores se integran en el grupo NeumoVigo del IIS Galicia Sur. La faceta clínica del proyecto está liderada por la doctora Mar Mosteiro, jefa de sección de la Unidad de Trastornos Respiratorios del Sueño (TRS), mientras que la ingeniería corre a cargo de los docentes de la UVigo Manuel Casal Guisande y María Torres Durán.
El sistema utiliza un algoritmo basado en ocho variables clínicas objetivas, seleccionadas por ser datos "fácilmente disponibles en la práctica clínica". Entre ellas destacan indicadores antropométricos y demográficos esenciales: edad, sexo, índice de masa corporal y el perímetro del cuello, que se combinan con síntomas clínicos clave como la presencia de ronquidos, apneas observadas por la pareja, antecedentes de hipertensión y el grado de somnolencia diurna.
"Actualmente estamos a punto de iniciar un estudio piloto con una herramienta destinada a priorizar a los pacientes con sospecha de padecer la enfermedad", detalla Casal Guisande. El sistema no pretende sustituir a la polisomnografía —la prueba estándar—, sino asegurar que quienes llegan a ella sean los que presentan mayor urgencia.
Perspectiva de género
Diosa también aborda una asignatura pendiente de la medicina moderna: el infradiagnóstico en mujeres. "A menudo sus síntomas se atribuyen a otros factores, como la menopausia o los trastornos del estado de ánimo", explica el profesor de la UVigo.
Para corregir este sesgo, el proyecto incorpora indicadores de vanguardia como la carga hipóxica, un algoritmo propio que cuantifica el impacto real de la falta de oxígeno durante el sueño, más allá del simple número de paradas respiratorias.
Este éxito es el resultado de una simbiosis única entre ingeniería y medicina. El Hospital Álvaro Cunqueiro ha sido pionero al integrar a ingenieros de la UVigo a tiempo completo en su equipo de Neumología. Como afirma Casal: "Nunca hemos visto la inteligencia artificial como un fin en sí misma, sino como una herramienta que puede ayudar a resolver problemas reales en la práctica clínica".
Con una capacidad de discriminación "bastante buena" según los últimos ensayos, Diosa se perfila como un modelo de eficiencia exportable a otras patologías crónicas, garantizando que el sistema sanitario sea, ante todo, sostenible.