La renovación tecnológica de nuestro sistema sanitario no puede esperar a las urgencias; requiere una estrategia estructural y humana. En el marco de la presentación del Informe Communis, se celebró una mesa redonda en la que la doctora Marina Varela, miembro de la Junta Directiva de Asomega y secretaria de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) , aportó una visión profundamente clínica y transformadora sobre cómo combatir la obsolescencia en los hospitales.

Varela puso sobre la mesa datos contundentes: en España se realizan al año más de cinco millones de intervenciones quirúrgicas, de las cuales 3,5 millones corresponden al sistema público y 1,7 millones al privado. Ante la enorme complejidad de las áreas quirúrgicas y de pacientes críticos , la doctora defendió que la obsolescencia es un problema sistémico que exige actuar simultáneamente en tres pilares esenciales: planificación a largo plazo, financiación flexible y contratación pública innovadora.
El salto hacia el pago por servicio y la equidad
Para la directiva de Asomega, resulta vital transicionar de forma decidida hacia un modelo de pago por servicio. Aunque reconoció la existencia de barreras legales, técnicas y culturales , insistió en que los profesionales clínicos deben adquirir conocimientos de gestión para poder formar parte activa de este cambio de paradigma.
Asimismo, Varela valoró el impacto histórico de iniciativas institucionales como el Plan INVEAT, con una inversión de 795 millones de euros de fondos europeos , y los acuerdos marco del Plan AMAT (dotado con 166 millones de euros), herramientas que han permitido renovar equipos de alta tecnología bajo criterios de justicia distributiva. Según sus propias palabras, "necesitamos atender a nuestros pacientes con la última tecnología de una forma humana, pero siempre que sea con equidad".
Consenso sectorial: de adquirir "hierro" a comprar soluciones
Este enfoque integrador y transformador encontró un claro eco en el resto de los ponentes de la mesa, quienes coincidieron en la urgencia de actualizar los mecanismos del ecosistema sanitario:
- Rafael Marcote, subdirector de Compras y Logística del Servicio de Salud de Islas Baleares, coincidió en la necesidad de cambiar el perfil del comprador público para dejar de evaluar únicamente la compra de "hierro" y empezar a adquirir soluciones de valor.
- Daniel Soto, director de Cuentas Estratégicas e Integrated Health Solutions de Medtronic en España y Portugal, apuntó a la mejora de la eficiencia en los procesos asistenciales y a la reducción del despilfarro (estimado entre el 30% y el 40%) como palancas críticas de sostenibilidad.
- Dionisio Martínez de Velasco, managing director de Dräger Hispania, destacó las ventajas de los contratos marco para unificar estándares regionales, incidiendo en que la gestión de datos y la interoperabilidad son pilares básicos para dejar atrás la adquisición de productos aislados.
La mesa redonda concluyó con un diagnóstico compartido: el éxito de la incorporación de la tecnología médica radica en su capacidad de estructurarse de manera ágil, eficiente y, por encima de todo, equitativa para el paciente.