Hábitos saludables y control farmacológico, aliados contra la obesidad

Artículo en JAMA de Bartolomé Burguera, de la Cleveland Clinic, que describe las ventajas de un uso controlado de medicamentos contra la obesidad

30/07/2021

Bartolome Burguera, destacado miembro de la Asociación de Médicos Gallegos e integrante de Academia Asomega, es presidente del Instituto de Endocrinología y Metabolismo de la Clínica Cleveland. Además es el autor principal de un estudio recientemente publicado en JAMA Network Open que examina la efectividad de combinar medicamentos contra la obesidad con programas de control de peso en un entorno de salud laboral. El resultado ha sido claro: los empleados que han utilizado de forma conjunta ambos factores han registrado pérdidas de peso cercanas al 10%.

En el estudio participaron 200 sujetos (el 88,5% mujeres), con una edad media de 50 años y un peso inicial de 105 kg. Para la cohorte primaria la pérdida de peso media estimada fue de -7,7% combinando programas de control y fármacos. Los que no recibieron fármacos redujeron su peso en un -4,2%

“Podemos ayudar a nuestros pacientes a perder una cantidad muy significativa de peso”, señala Burguera. Añade que “sabemos que perder más del 5% del peso corporal original ya tiene un impacto significativo en mejorar la calidad de vida, la presión arterial, la glucosa en sangre y la sensación de bienestar individual. En este artículo estuvimos muy cerca de lograr una pérdida de peso del 10%, lo cual es excelente”.

La obesidad requiere un nuevo paradigma

“Los médicos, en general, no quieren tratar la obesidad”, dice el doctor Burguera, porque “todavía existe el prejuicio de que es autoinfligida. Necesitamos cambiar esa mentalidad. En Cleveland Clinic tenemos más de 9.000 pacientes con un IMC superior a 35. Vienen por muchas razones, incluidas enfermedades cardíacas, problemas de cadera o depresión, directamente relacionados con su obesidad. Estamos trabajando duro para asegurarnos de que el problema principal aquí, la obesidad, sea diagnosticado y tratado”.

Para ello la Cleveland Clinic trata la obesidad a través de un equipo interdisciplinar integrado por especialistas en obesidad, dietistas, fisiólogos del ejercicio, psicólogos y cirujanos bariátricos. Entre todos ellos se decide el tratamiento más adecuado, que incluye los fármacos indicados en cada caso.

Una enfermedad crónica

Para Bartolomé Burguera los fármacos de control de la obesidad son una herramienta eficaz para ayudar a los pacientes a perder peso pero se encuentran con el obstáculo de su coste. En EEUU los seguros no suelen cubrirlos pero, en su opinión, lo que se ahorra el empleador en fármacos repercute a la larga en su contra porque “considerando que casi el 50% de la población tiene obesidad, ya están pagando por sus consecuencias como son los medicamentos para la presión la diabetes, antidepresivos, osteoartritis y todas las demás complicaciones”.

El experto considera que hay que empezar a considerar la obesidad como una enfermedad crónica. “Incrementar la actividad física y reducir los problemas relacionados con el estrés y el sueño son beneficiosos, pero en muchas circunstancias también es importante reducir el apetito con medicamentos para ayudar a los pacientes a sentir menos hambre, a tener más control sobre su apetito y a tomar mejores decisiones“.