Tag Archives: slide

Coren: evidencia científica en la base de la nutrición y la salud preventiva

Emilio Rial, director general del Grupo Coren

El Grupo Coren no es solo un gigante alimentario arraigado en Galicia que supera los 1.350 millones de facturación y llega a más de cincuenta países. La verdadera escala de esta cooperativa no se encuentra en sus grandes cifras, sino en la distancia corta: la que une una compleja estructura técnica con el día a día de sus miles de socios. Y hablar con Emilio Rial es hablar con alguien que conoce la cadena alimentaria desde dentro, empezando por el laboratorio y terminando en la mesa. Químico de formación y veterano de Grupo Coren desde hace más de cuatro décadas, el director general del grupo combina el lenguaje técnico con una mirada muy pegada al terreno y a las personas que sostienen el modelo cooperativo día a día.

En esta conversación aparecen cuestiones clave como la calidad nutricional de los alimentos, la sostenibilidad o el futuro del rural. Él responde desde la óptica directiva, pero también desde una idea muy concreta de empresa: la de una estructura que solo funciona si mantiene la confianza de miles de ganaderos.

El vínculo entre Coren y Asomega nace precisamente ahí, en una visión compartida que entiende la alimentación y la salud como ámbitos inseparables y que concede a la evidencia científica un papel central. Entre referencias a la química, a la economía cooperativa y hasta a Marañón, la conversación deja también una defensa explícita de algo no siempre presente en los discursos empresariales: la importancia de escuchar.

Emilio Rial, director general del Grupo Coren

El acercamiento de Coren a una entidad médica como Asomega responde a un interés compartido por la nutrición con base científica. Desde su perspectiva como químico, ¿cómo se traslada el rigor del laboratorio al producto fresco que llega al consumidor?
Yo soy químico de profesión y dediqué veinte años de mi vida a la nutrición animal en nuestra industria de alimentación animal. Para nosotros, la ciencia no es un adorno de marketing, sino la base operativa de todo lo que hacemos. Hoy en día, la alimentación ha dejado de ser una necesidad básica para convertirse en una herramienta de salud preventiva. Como bien decía el doctor Grande Covián, la clave está en el equilibrio y en comer un poco de todo.

Desde el punto de vista nutritivo, el perfil lipídico de lo que producen nuestras granjas se selecciona minuciosamente. En química, sabemos que el grado de saturación es la verdadera medida de la salubridad de las grasas. Las grasas de ave o de porcino son altamente recomendables porque son insaturadas; estructuralmente cuentan con dobles enlaces químicos que las mantienen líquidas a temperatura ambiental. Por el contrario, en vacuno y ovino nos encontramos con el sebo, una grasa saturada que solidifica rápidamente en el plato y cuyo impacto metabólico es totalmente diferente. Todo este equilibrio nutricional no se deja al azar: se determina y se monitoriza estrictamente en el laboratorio mediante la formulación científica de la alimentación animal.

Precisamente, ese trabajo de análisis químico y de formulación no tendría el mismo valor si se hiciera unilateralmente. ¿Cómo comparte Coren esa labor científica con las universidades y los centros externos?
La colaboración con el entorno académico y científico es estrecha, constante y bidireccional: no trabajamos de forma aislada. Mantenemos de forma histórica la Cátedra Coren con la Universidad de Vigo y colaboramos de manera muy activa con los campus de Santiago y Lugo, especialmente con las facultades de Veterinaria e Ingeniería Agrónoma, cuyos mejores expedientes chequeamos y frecuentemente se incorporan a la cooperativa.

Toda esta actividad la canalizamos formalmente a través de nuestra Fundación, mediante la cual firmamos proyectos de investigación y convenios con rectores y equipos universitarios de forma regular. Para dar soporte a esta red externa, contamos internamente con un área de laboratorios avanzados y con una granja experimental propia. Cualquier avance en el manejo, tratamientos o nutrición animal se testa primero en esta granja piloto bajo estricto método científico antes de trasladarse a la producción general. La universidad aporta el conocimiento básico y nosotros la infraestructura para la investigación aplicada.

El huevo ha sido uno de los alimentos más debatidos por la comunidad médica. ¿Cómo ha respondido la investigación de Coren a estos cambios de paradigma?
Durante muchos años el huevo estuvo injustamente demonizado por la medicina tradicional debido al colesterol. Sin embargo, hoy la ciencia nos da la razón y se recomienda su consumo sin las limitaciones de antes, ya que es el alimento más equilibrado desde el punto de vista nutricional, con un nivel de proteína y grasa muy similar al humano.

En Coren apostamos por la investigación activa junto a las universidades. De hecho, hace más de 30 años desarrollamos dos tesis doctorales para producir huevos enriquecidos con ácidos grasos omega-3. Logramos incorporar estos ácidos grasos poliinsaturados en la alimentación de las gallinas a través de aceites de origen marino, que son las más ricas en estos ácidos grasos. La gran industria tiene la obligación de defenderse de los prejuicios sociales y de los mensajes sin base científica mediante la investigación rigurosa. Como decía un amigo mío que participó en aquella tesis: el huevo es un producto tan perfecto que viene hasta con su propio envase. Es insuperable, lo tiene todo.

Existe una corriente social que recela de los productos procesados. ¿Cuál es la política de su grupo respecto al tratamiento de la carne?
Nuestro modelo se basa en un 95% en el producto fresco, entero o despiezado, no elaborado. No trabajamos con ultraprocesados. Lo que se sacrifica esta mañana en nuestros centros, mañana a esta hora está en su punto de destino. Lograr esto exige una precisión quirúrgica si se tiene en cuenta que gestionamos diariamente 250.000 pollos, 3.000 cerdos, 15.000 pavos y 400 reses de vacuno.

En el pequeño porcentaje de productos elaborados que producimos, nos ajustamos de forma milimétrica a la legislación vigente en cuanto a dosis e ingredientes. Jamás trabajaríamos fuera del mercado estrictamente legalizado, para una cooperativa de nuestro volumen eso significaría el principio del fin. Además, hoy en día la industria cuenta con aditivos naturales extraordinarios que sustituyen perfectamente a los compuestos sintéticos para lograr una conservación óptima y saludable.

¿Cómo garantizan que un producto de consumo masivo esté completamente libre de trazas farmacológicas o antibióticos?
El control sanitario en el mundo animal es, me atrevería a decir, bastante más riguroso e impresionante que en el mundo humano. En Coren tenemos laboratorios avanzados de control de calidad y residuos, además de una granja experimental donde testamos científicamente cualquier cambio en el manejo o la alimentación antes de aplicarlo.

Por ley, y por convicción, ninguna carne que sale al mercado puede contener residuos de antibióticos. Si un lote de animales contrae una patología y requiere un tratamiento veterinario, se activa un protocolo estricto de periodo de espera. Los animales permanecen bajo custodia en la granja y no pueden ser trasladados al matadero hasta que su propio organismo haya eliminado por completo cualquier resto del medicamento. Las inspecciones oficiales en las fábricas de piensos y en los centros de procesado son constantes. Eso forma parte de la garantía de salud alimentaria.

Bienestar animal y sostenibilidad medioambiental

El bienestar animal ha pasado de ser una tendencia a una exigencia normativa muy rigurosa. ¿Cómo se gestiona esto a gran escala?
Está totalmente integrado en nuestra estructura. De hecho, todas nuestras granjas —sean de porcino, vacuno, pollos, pavos o ponedoras— cuentan con certificación oficial de bienestar animal. Fuimos pioneros en eliminar por completo las gallinas en jaula. Actualmente, nuestras ponedoras se crían en el suelo, con puertas abiertas al campo, garantizándoles un metro cuadrado por ave. Monitoreamos científicamente los factores de estrés porque un animal estresado no produce con calidad. Controlamos las condiciones de ventilación, iluminación, camas y agua bajo directrices técnicas muy estrictas que nosotros mismos diseñamos con nuestros técnicos.

La sostenibilidad en la gestión de los residuos ganaderos es otro de los grandes retos de la industria agropecuaria. ¿Qué soluciones tecnológicas ha aportado Coren?
La protección del medio ambiente nos preocupa profundamente e invertimos muchísimo dinero en ella. En 2005 construimos una planta pionera para el procesado del purín porcino que supuso una inversión de 22 millones de euros. Mediante un sistema de ingeniería avanzado, separábamos la fracción sólida de la líquida. La parte sólida se convertía en un abono orgánico de alta calidad para viñedos o huertas, y la líquida se utilizaba para el riego controlado de campos. Además, la planta contaba con motores de cogeneración que generaban 15 megavatios de electricidad para la red.

Lamentablemente, los cambios drásticos en la política energética nacional y el recorte de las primas eléctricas obligaron al cierre de las 30 plantas de este tipo que existían en España. Fuimos a los tribunales y, tras siete u ocho años, la justicia nos dio la razón de forma inequívoca, pero mantener una industria de esa complejidad parada durante tanto tiempo es inviable. A pesar de ese revés regulatorio, hoy aplicamos otras técnicas de gestión y el purín sigue sin ser un problema en Galicia. Al contrario, al ser la primera comunidad productora de leche de España, nuestras praderas necesitan una cantidad ingente de abono orgánico para alimentar al ganado, lo que permite un ahorro óptimo de costes mediante la economía circular. El verdadero problema es el ganadero que hace las cosas mal, que es el que luego sale en la prensa y empaña el trabajo del resto. A ese hay que castigarlo, cerrarle la granja y punto.

En 2019 Coren acogió el acto de entrega del XXI Premio Nóvoa Santos de Asomega, que correspondió al cardiólogo del CHUS José Ramón González Juanatey.  En la imagen, el galardonado aparece en primera fila en el centro. A su izquierda Julio Ancochea, presidente de Asomega; Emilio Rial, director general de Coren; el profesor Carro, presidente de la Real Academia de Medicina de Galicia; Julia Buján y María Eugenia Blanco Cachafeiro, de Asomega; y a la izquierda de Juanatey Manuel Gómez Franqueira, presidente de Coren, y el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices.

En 2019 Coren acogió el acto de entrega del XXI Premio Nóvoa Santos de Asomega, que correspondió al cardiólogo del CHUS José Ramón González Juanatey. En la imagen, el galardonado aparece en primera fila en el centro. A su izquierda Julio Ancochea, presidente de Asomega; Emilio Rial, director general de Coren; el profesor Carro, presidente de la Real Academia de Medicina de Galicia; Julia Buján y María Eugenia Blanco Cachafeiro, de Asomega; y a la izquierda de Juanatey Manuel Gómez Franqueira, presidente de Coren, y el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices.

El modelo cooperativo y la gestión de la confianza

Hablemos de la organización de Coren. Una estructura de más de 4.000 socios requiere de una cohesión interna impecable. ¿Cómo se logra la fidelidad del ganadero a lo largo de las décadas?
Llevo 46 años en esta casa y jamás he presenciado una asamblea donde se levante la mano para discrepar de la dirección. Eso no se consigue con discursos, sino demostrando rentabilidad y seriedad. El ganadero debe ganar dinero, porque las empresas se crean para ser rentables, y en una cooperativa ese beneficio se distribuye directamente entre los socios. Históricamente, los ganaderos integrados en Coren han disfrutado de una situación económica superior a la de su entorno.

Invertimos muchísimo tiempo en la atención directa al cooperativista. Cuando un socio acude a nosotros con un problema relativo a su granja, su negocio o sus finanzas, sabe con absoluta certeza que le vamos a dar una solución. Entre nuestros socios existe un dicho muy ilustrativo: "Se Coren non o resolve, quen mo vai a resolver". Esa confianza mutua genera la unidad.

El mercado alimentario global es extremadamente volátil. ¿De qué manera protegen al ganadero frente a las crisis de precios o las tensiones geopolíticas?
Con una política de blindaje económico. El pienso representa entre el 70% y el 75% del coste total de producción de un pollo, un cerdo o una ternera. Dado que la mayoría de las materias primas como la soja, el maíz o el trigo son de importación y llegan a los puertos gallegos para ser procesadas en nuestras fábricas, las oscilaciones de precio pueden ser importantes.

Para que el ganadero viva tranquilo y no dependa de si la televisión dice que el precio sube o baja, Coren establece un precio fijo del pienso para todo el año. De igual modo, fijamos un precio cerrado para la carne que le compramos y retiramos de sus granjas. Si estalla una guerra en Ucrania o surge una crisis de gripe aviar, el ganadero está cubierto. Al final del año, si los resultados de la cooperativa son positivos —como ocurre casi siempre—, el beneficio se reparte como un retorno. Solo en periodos de crisis extrema, como entre 2008 y 2012, cuando la tonelada de soja se disparó de 250 a más de 600 euros, no se pudo entregar ese extra, y los socios lo entendieron perfectamente porque conocen la transparencia de la gestión.

El rural sufre un grave problema de relevo generacional. ¿Cómo se puede convencer a los jóvenes de que el campo tiene futuro?
El error es plantear el campo desde una perspectiva idílica o romántica: una pareja que se instala en el rural porque le gusta la naturaleza, pero luego se encuentra con que no tiene servicios básicos, ni transporte, ni asistencia médica para sus hijos, ni tampoco la rentabilidad necesaria para su trabajo. El campo tiene que enfocarse como un proyecto de vida empresarial, tecnológico y rentable.

Hoy en día, una granja moderna se gestiona a través de un ordenador o una aplicación móvil, no requiere el esfuerzo físico extenuante de antaño, aunque sí exige una dedicación y atención constantes porque los animales no entienden de fines de semana. Nuestra política consiste en implicar a las familias completas en la estructura de la cooperativa, ofreciendo empleo en la industria a los hijos o nietos de los ganaderos. Una granja tecnificada de porcino de ciclo cerrado genera una facturación muy importante. Para que la juventud regrese al campo, debemos romper con el modelo urbanocéntrico y garantizar un verdadero respaldo político, económico y social que dote de servicios al entorno rural.

Alianza con Asomega: el valor de escuchar

Para concluir, ¿qué nexos de unión encuentra entre la filosofía de trabajo de Coren y la visión humanista de la medicina que defiende una asociación de médicos gallegos como Asomega?
El paralelismo es absoluto porque ambos modelos sitúan el factor humano y la honestidad en el centro de su actividad. El doctor Gregorio Marañón afirmaba que el instrumento más importante que debe tener un médico en su consulta es una silla para sentarse a escuchar pacientemente al enfermo. Si escuchas con atención, ya tienes encauzado el cincuenta por ciento del diagnóstico y del tratamiento.

En Coren aplicamos exactamente esa misma filosofía con nuestros cooperativistas: nos sentamos con ellos y escuchamos sus necesidades diarias para ofrecerles soluciones reales y rigurosas, nunca "música celestial".

Coren estará presente en el Encontro de Verán de Asomega de este año.
Sí. La salud, la calidad de vida y la nutrición forman un triángulo indisoluble. Por esa razón apoyamos a Asomega y estaremos muy presentes a principios de agosto en el homenaje al doctor Aniceto Charro en Baiona. Será un escenario idóneo para debatir con rigor científico sobre la dieta atlántica, la seguridad de los alimentos y los factores reales que promueven la excelente longevidad de nuestra sociedad.

“El médico 'perfecto' debe buscar un equilibrio entre asistencia, docencia e investigación”

Federico Martinón Torres.

Hay trayectorias que avanzan con una coherencia que solo se entiende cuando se observa el conjunto: la vocación temprana, la disciplina sostenida, la curiosidad que nunca se apaga. La de Federico Martinón es una de ellas. Su reciente XXV Premio Nóvoa Santos de Asomega reconoce no solo una carrera brillante, sino una forma de ejercer la medicina que combina rigor científico, compromiso ético y una profunda sensibilidad hacia el paciente.

En su historia conviven la herencia familiar, la intensidad del hospital, la exigencia del laboratorio y la responsabilidad de formar a quienes tomarán el relevo. Y aparece una idea esencial: el conocimiento cobra sentido cuando se transforma en bienestar real para las personas. Con esa mezcla de serenidad, exigencia y mirada amplia, Martinón ha construido un camino que invita a reflexionar sobre el verdadero alcance de la profesión médica. En esta conversación, además, anuncia los destinatarios del Nóvoa Santos ligado a Asomega Nova (la investigadora Irene Rivero) y Asomega Axuda (la Obra Social Pediatría del CHUS).

Federico Martinón Torres.

Usted nació en Ourense, es hijo de médico y cuenta con varios hermanos científicos. ¿Cómo define ese entorno familiar?
Sí, vengo de una familia llena de médicos: mi abuelo lo era, mi padre, mi tío, mi tía, mi hermana... con mayoría de pediatras. Tengo tradición familiar en la profesión médica, pero en la parte científica también cuento con hermanos muy brillantes en sus disciplinas, que no tienen nada que ver con la medicina. Los más mediáticos son mi hermana María, paleoantropóloga, investigadora principal en Atapuerca y directora del Centro Nacional de Evolución Humana; y mi hermano Marcos, catedrático de arqueometalurgia medieval, que fue el doble catedrático más joven del Reino Unido. Tengo buenos referentes en casa.

Siendo hijo del doctor Federico Martinón Sánchez, ¿en qué momento dejó de ser "el hijo del pediatra" para ver la pediatría como su propia batalla?
Yo creo que nunca dejas de ser ni el hijo, ni el sobrino. Pero es algo a lo que nunca he renunciado ni quiero renunciar, siempre me he sentido orgulloso de ello. Es cierto que el protagonismo va cambiando. Pero sigo hablando como médico y científico con mi padre y mi tío, sigo aprendiendo de ellos e intercambiando casos y opiniones. Nunca he dejado de beber de esas fuentes. No diría que ha habido un punto de inflexión específico, primero eres "Martinón pequeño", el hijo de Martinón, y luego lo eres tú de forma natural.

¿Cuál es la lección más valiosa que ha recibido de ellos y que no figura en los tratados de medicina?
Todo. A ellos les debo gran medida de lo que soy. Son ejemplos de cómo ser médico desde una perspectiva estrictamente humanista, en la que independientemente de tu especialidad debes volcarte y esforzarte por tus pacientes. Me han transmitido la cultura del esfuerzo. He aplicado siempre eso de darlo todo por mi parte. Les debo un ejemplo permanente, han sido mis tutores y mentores, pero también mis espejos vitales en muchos aspectos. Otra lección importante aprendida de ellos es rodearte siempre de gente lista e intentar que sean mejores que tú, no tener complejo y asociarte con gente que pueda complementarte o mejorarte.

¿Qué otros referentes han marcado o marcan su carrera aparte de los familiares?
Muchos, al final eres de la gente de la que te rodeas. En lo estrictamente profesional, en pediatría, vengo de una escuela marcada por el profesor Peña, fue un referente personal y humano para mí. Tuve la suerte de disfrutar de su cátedra y de ser de sus últimos médicos en activo, manteniendo una relación que sobrevivió muchos años. Siempre me inculcó un estímulo, una sabiduría y un saber estar muy importantes. También destacaría a los profesores Castillo, Juanatey, Casanueva... eran los grandes "popes" cuando yo me formaba. No era solo lo que representaban en sus disciplinas, sino la manera en que las abordaban, cómo hacían cátedra y generaban escuela. Las referencias son muchísimas, el listado de gente generosa que me ha permitido crecer es infinito, me dejo a muchos sin citar.

Su nombre se suma ahora a la lista de ganadores del Premio Nóvoa Santos. ¿Qué siente al verse en ese listado?
Me da vértigo y orgullo. Para mí es un privilegio. Encima siendo gente en la que me he reflejado. Como el profesor Peña, ahora ocupo la cátedra que generó y el sillón de pediatría en la Real Academia de Medicina que él ocupó. Ver que alguien piensa que puedo acceder a lo mismo que figuras como Carracedo, Juanatey, Castillo o Casanueva —que son cien, mil veces mejores que yo— es una satisfacción íntima que supera cualquier otra percepción.

La USC y la investigación

Como gallego de nacimiento y ejercicio, ¿qué tiene la Facultad de Medicina de Santiago para ser un referente de excelencia y humanización generación tras generación?
Ojalá que siga siendo así mucho tiempo, porque está en un momento delicado, son valores que cuesta generaciones construir y poco tiempo destruir. El gran valor de la Universidad de Santiago ha sido la captación de valores de donde fuera que viniesen. Ahora soy catedrático allí, lo cual era un sueño y ahora es una gran responsabilidad: intentar formar una generación mejor que yo, que me supere en todos los aspectos. Cuando veo a mis alumnos pienso que van a ser mis médicos y cómo me gustaría que fuese mi médico en el futuro. Hablo de valores que, más allá de lo técnico, se debe transmitir en un momento tan sensible, tan vulnerable, como es el del desarrollo como universitario y que tanta impronta nos deja.

Algunos de los maestros que he citado dejaron ya en mí esa impronta entonces, que la dejaban no solo en sus disciplinas sino en valores, formas de afrontar la vida y la investigación, de transmitir conocimiento… Santiago siempre ha sido, en este sentido, foco internacional de captación y generación de valor.

Usted se mueve entre la asistencia, el laboratorio y la docencia. Si le obligaran a renunciar a dos de estas facetas, ¿cuál mantendría más vivo su propósito inicial como médico?
Es una pregunta difícil porque trato de inculcar que son indisolubles, partes en un equilibrio variable según tu perfil que deben coexistir en cualquier profesional sanitario y más especialmente en un médico.  Obviamente, la vocación consiste en hacer lo que sea por mejorar la situación del paciente, pero la investigación y la docencia forman parte de ese proceso. Dependiendo de tu momento, edad, circunstancia, el peso relativo de cada pata es variable.

Particularmente, la investigación me ha salvado muchas veces de la rutina o de la sensación de que no podía evolucionar más y me ha mantenido conectado con el mundo y, con ello, a mi paciente conectado con todos los recursos. Me permite saber que lo que le aporto es lo mejor de acuerdo al estado del conocimiento o, al menos, saber a quién pedir ayuda si yo no tengo la solución. Por tanto, la visión global del médico es capital. El médico "perfecto" debe buscar un equilibrio entre estas tres facetas y cultivar las tres.

¿Cómo se conjuga el trabajo abstracto de laboratorio con la realidad de un niño asustado y unos padres con temores a pie de cama?
En un mundo universal donde la conectividad y la accesibilidad son sencillas, el que no estudia, el que no investiga, es porque no quiere. En un momento determinado simplemente acceder a una fuente bibliográfica era un privilegio, o tener una suscripción a una revista científica. Hoy lo que sobra es información y recursos para investigar y llevarlo a tu paciente. Como médico, lo que me mueve es la vocación y el instinto de querer hacer más por la salud de los pacientes.

Luego depende a qué nivel quieres llevar el ejercicio de cada una de esas facetas. Yo ahora tengo un equipo de más de 50 personas que financiamos con recursos propios, somos una estructura competitiva a nivel global, una empresa pública de investigación ligada a la asistencia. Pero no hace falta llegar a ese extremo, se puede hacer investigación formando parte de esas redes, colaborando en proyectos o simplemente visualizando el problema del paciente, trayendo ensayos clínicos o compartiendo éxitos y errores. En eso consiste la investigación traslacional: aprender del problema de un paciente y tratar de devolverle la solución y si no puedes, al menos que de lo aprendido en el proceso se beneficien otros pacientes. Eso te da la satisfacción de que lo que haces va más allá del paciente individual y puede evitar el sufrimiento de otros.

¿Qué consejo daría a un estudiante de Medicina para que conserve la vocación pese a las dificultades?
Lo primero que le diría a alguien que se plantea hacer Medicina es que, si no está dispuesto a estudiar el resto de su vida todos los días, que no la haga. Pero no por él, sino por sus pacientes, entre los cuales puedo estar yo. Es una bendición, pero también es una profesión sacrificada que si quieres ejercerla al máximo nivel te va a exigir sacrificios permanentes a lo largo de toda tu vida, y el que te diga lo contrario te engaña.

Dicho esto, las nuevas generaciones en algunos aspectos son mucho mejores y son muy conscientes de sus derechos, pero quizá no tanto de sus obligaciones. El baremo de valores y lo que se prioriza ha cambiado, y esto afecta a todas las profesiones, no solo las sanitarias. No sé si es una fase, pero el sistema se tiene que reorganizar alrededor de un perfil que nada tiene que ver con el médico que yo decía que quiero para mí como paciente. Todos mis alumnos son más listos que yo, sin duda todos tienen una gran capacidad. Pero la parte vocacional es un intangible que no puedes medir por notas de corte. Supongo que todo se irá normalizando, pero hay que acomodar cómo se percibe la profesión.

¿Qué nexo une su trabajo en genética y vacunas con un proyecto como Sensogenoma?
Esto es una evolución que te permite explorar la frontera del conocimiento cuando ya tienes un grupo maduro y multidisciplinar. Dentro de esos proyectos fuera del área de confort el más llamativo y que más ha evolucionado es el de Sensogenómica, aunque tenemos otros que están fuera de lo que sería argumentalmente lógico en un pediatra o intensivista pediátrico como soy yo, o un vacunólogo como soy yo.

En una carrera madura te puedes permitir apuestas más arriesgadas y una de ellas fue Sensogenómica, de la mano de mi compadre, amigo y ‘hemisferio cerebral genético’ Toño Salas (no lo mencioné como referente pero lo es en el día a día). Queríamos aplicar en un contexto de salud una estrategia que usábamos con éxito en infecciones y vacunas para ver cómo la música influye en la expresión de los genes. Nos llevó años conseguir financiación europea, pero ya es una línea que vuela sola y que ayudará en enfermedades como el Alzheimer o el trastorno del espectro autista.

El reto de las vacunas

En un mundo saturado de pseudociencias, ¿debe el médico dedicar tanto tiempo a aprender a comunicar como a estudiar el virus?
Tenemos una responsabilidad que exige cierto grado de formación. No todos nacemos aprendidos para la cámara, pero hay normas básicas de comunicación mediática que son importantes, igual que lo es aprender a relacionarte con un paciente. Sí creo que es una parte importante a la que hay que dedicar tiempo, que tiene riesgos, por supuesto que te expone, pero que también tiene sus beneficios y sus recompensas.

Mi papel en la OMS no tiene que ver con la divulgación, sino con el asesoramiento técnico en el contexto de Europa y sus retos. Sin embargo, en plena pandemia, mi trayectoria me puso en primera línea, más de lo que yo quisiera o buscase. Me di cuenta del poder que tienes para tranquilizar, asesorar, hacer entender y acompañar.

¿Cuál es la pregunta más difícil o absurda que le han hecho sobre vacunas?
He oído de todo. Las vacunas son un tema muy opinable donde todo el mundo cree que sabe, pero el problema es cuando las opiniones tienen consecuencias para la salud del hijo o la propia. Lo grave es cuando un profesional sanitario utiliza su bata para justificar argumentos incorrectos. Cuando una persona que supuestamente es médico o profesional sanitario dice tonterías sobre las vacunas, para mí es como si sale un cirujano en la tele y dice que no se lava las manos antes de entrar en quirófano porque le va bien, todo el mundo lo tacharía de loco.

¿Hay más intoxicación hoy respecto a las vacunas?
Todo este ruido siempre ha existido, como para cualquier avance, y para las vacunas también. No es que haya más gente en contra, sino que hay más gente con dudas y que, pese a ellas, toma la decisión incorrecta. En un momento en el que la posibilidad de bulos y de ideas peregrinas se multiplica de forma exponencial, la única solución es la información y la educación. Y que esto suceda pronto en el itinerario formativo: creo que hay que inculcar esos valores a nuestros niños desde que están en la guardería.

De hecho, hace poco tuve la oportunidad de estar en la Comisión de Sanidad del Parlamento y una de las propuestas que hice fue un Pacto Nacional por la Educación Sanitaria en relación a las vacunas. Que las personas cuando sean adultos hagan lo que quieran, pero que lo hagan de forma informada, sabiendo lo que es correcto y lo que no

¿Las vacunas son víctimas de su propio éxito?
Sí, y está perfectamente estudiado. Se llama el "Gráfico de Chen": en la primera fase todo el mundo tiene miedo y se vacuna; en la segunda, dejas de ver la enfermedad y empiezas a ver solo los inconvenientes de la vacuna. Ahora estamos ahí: ya no tenemos miedo al COVID y solo vemos las pegas. Aunque la pandemia haya terminado oficialmente, el COVID sigue matando gente, pero lo encajamos como algo "socialmente aceptable", como la gripe. Esperemos no llegar a la fase tres, que es cuando repunta la enfermedad de forma grave, todo el mundo vuelve a tener miedo y se acaba por fin con la infección.

Los otros Nóvoa Santos de la XXV edición

Como ganador del Nóvoa Santos tiene que proponer a un joven investigador y un proyecto de humanización que completen el palmarés de esta XXV edición. ¿Quiénes le acompañan en esta terna?
La joven investigadora será la doctora Irene Rivero Calle. Es una pediatra infectóloga brillante que reúne todos los valores de los que he hablado y que debe tener un médico, un investigador y un docente. Es el perfil de médico que yo quiero como paciente y un modelo para otros.

En cuanto a la obra social, hemos escogido la Obra Social Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago. Cubre lo que ninguna otra asociación puede cubrir porque son necesidades locales básicas desde el punto de vista humano para los niños y sus familias. Han hecho desde la humanización de la UCI pediátrica hasta comprar el primer coche eléctrico para que los niños vayan a quirófano. Son flecos menos visibles pero muy importantes en el día a día.

¿Cuál es el sueño científico que todavía no ha alcanzado?
No tengo un solo sueño, hay que estar retándose permanentemente. Mi reto fundamental es que las vacunas lleguen al mayor número de personas posible. No hay herramienta más poderosa para generar salud y prevenir enfermedad y sufrimiento, y que el éxito que estamos consiguiendo en Galicia llegue a todas partes. Mi gran sueño es conseguir la universalización del mayor número posible de vacunas como instrumento global de salud equitativa. En ese camino utópico hay muchas metas operativas, desde mejorías en lo que hacemos en el hospital, en el calendario vacunal gallego, etc. Estoy tremendamente focalizado en todo lo que tiene que ver con vacunas como el legado de lo que yo puedo hacer con más impacto de salud global.

¿Cómo ve la labor de Asomega?
Creo que es única en su especie. Su capacidad de networking y de combinar disciplinas es importante para generar ideas y soluciones. Aunque el nexo común sea Galicia, es una conexión de muchas instituciones y profesionales que actúan de forma sinérgica para promover el conocimiento. Es una idea muy potente, que ha crecido mucho en los últimos años y creo que es una forma de lanzar lo que se hace en Galicia hacia el mundo, pero también de recoger lo que tantos gallegos hacen desde fuera para que revierta en nuestra tierra.

Compromiso y futuro: Asomega convoca su Asamblea General para el 30 de abril

asamblea 2026

La excelencia médica y el sentimiento de pertenencia vuelven a darse la mano en el calendario de la Asociación de Médicos Gallegos. El próximo jueves 30 de abril de 2026, la entidad celebrará su Asamblea General Ordinaria, un encuentro que trasciende lo meramente administrativo para convertirse en el epicentro de la estrategia y los valores que definen a la "familia" sanitaria gallega en el exterior.

asamblea 2026

La cita tendrá lugar a las 20 h. en segunda convocatoria. Asomega ofrece una doble modalidad de asistencia para garantizar la máxima participación de sus miembros. Aquellos que prefieran el contacto directo podrán acudir al Aula RespiraVida del Hospital Universitario de La Princesa (Calle Diego de León 62, Madrid) , mientras que quienes se encuentren fuera de la capital o prefieran la comodidad digital podrán conectarse vía telemática a través de la plataforma Zoom, en la dirección facilitada por mail a cada uno de los socios.

Balance de éxitos y mirada al mañana

El orden del día refleja la solidez de una asociación en constante crecimiento. En el primer bloque se someterá a aprobación la Memoria de Actividades y Cuentas Anuales del ejercicio 2025, un año marcado por el impulso de la investigación y la divulgación científica. Posteriormente, la Junta Directiva presentará el Plan General de Actuación para 2026 , que incluye los presupuestos de ingresos y gastos destinados a seguir visibilizando el talento médico de Galicia.

La voz del socio es el motor de Asomega. Por ello, la normativa interna facilita que todos los asociados al corriente de sus obligaciones puedan ejercer su derecho al voto. En caso de no poder asistir físicamente o de forma virtual, la asociación permite la delegación de voto en otro compañero. Para formalizar este proceso, se debe enviar una comunicación por escrito al correo info@asomega.es antes del 27 de abril, adjuntando el D.N.I. y el nombre del asociado que recibirá la representación.

Esta Asamblea no es solo un trámite: es el momento de refrendar el compromiso de una comunidad que, año tras año, demuestra que la medicina y la galleguidad son una combinación imparable.

Informar con rigor: un pilar para la humanización de la oncología

Imágenes de la última sesión de Oncobites de SOLTI, celebrada el año pasado en Bilbao.

En la comunicación especializada el mayor reto no es la falta de noticias, sino la extrema complejidad de una ciencia que evoluciona hacia una personalización casi atómica. Informar sobre cáncer hoy no consiste solo en narrar éxitos clínicos: implica decodificar un lenguaje de biomarcadores, dianas terapéuticas y procesos regulatorios que exigen una actualización constante.

Imágenes de la última sesión de Oncobites de SOLTI, celebrada el año pasado en Bilbao.

Imágenes de la última sesión de Oncobites de SOLTI, celebrada el año pasado en Bilbao.

En este escenario la precisión se presenta como el único camino para garantizar una información con valor social. Bajo esta premisa, el grupo cooperativo de investigación académica SOLTI organiza el próximo 18 de mayo en Santiago de Compostela el encuentro "Oncobites para periodistas".

La capital gallega toma el relevo de Madrid, Sevilla, Valencia, Barcelona y Bilbao —donde se celebró el año pasado— para acoger la sexta entrega de una convocatoria ya consolidada La jornada, en la que colabora Asomega y que cuenta con la colaboración estratégica del IDIS y ASEICA, se plantea un ambicioso objetivo: transformar la complejidad técnica de la medicina moderna en un diálogo constructivo entre quienes generan el conocimiento y quienes tienen la responsabilidad de explicarlo a la sociedad.

Voces más que autorizadas

Para que este intercambio sea productivo, la sesión reúne a nombres propios que definen la excelencia de la oncología en Galicia y en el resto de España. No es una charla teórica, sino una oportunidad de confrontar dudas directamente con los líderes de la práctica clínica y el laboratorio.

El plantel de expertos lo encabeza el Dr. Rafael López, jefe de Oncología Médica del CHUS y presidente de ASEICA. Junto a él, la Dra. Silvia Antolín (Hospital Universitario de A Coruña) y la Dra. Isaura Fernández (vocal de la Junta Directiva de SOLTI y oncóloga del CHUVI-SERGAS) aportarán la experiencia asistencial y el pulso de la realidad oncológica gallega.

La sesión contará también con el Dr. Tomás Pascual, director científico de SOLTI, y Helena Masanas, directora de comunicación de la entidad. Ambos desgranarán conceptos como la utilidad real de los biomarcadores y la medicina personalizada o el manejo del cáncer metastásico, con un foco especial en la patología de mama.

Más allá de la molécula, el periodismo de salud necesita comprender el engranaje del sistema. Por ello, la intervención de Isabel Pineros, directora de Acceso de Farmaindustria, resultará clave para desgranar el camino que recorre un fármaco desde que es una promesa científica hasta que se incorpora a la prestación sanitaria.

Esta visión integral es la que motiva a Asomega a sumarse a la propuesta, al entender que responde a uno de sus pilares fundacionales: la humanización, principio que trasciende la práctica clínica para empapar también la labor divulgativa. Una comunicación humanizada apuesta por la honestidad y el rigor, protegiendo la sensibilidad de los pacientes y sus familias al evitar expectativas infundadas que solo nacen de una interpretación imprecisa de la ciencia.

Coordenadas del evento

La cita tendrá lugar en el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS), entorno de referencia ubicado en el Hospital Clínico Universitario.

  • Fecha: 18 de mayo de 2026.
  • Ubicación: Aula de Docencia 2 (Planta 1ª, Bloque D), Santiago de Compostela.
  • Inscripción: Gratuita pero obligatoria. Los profesionales de la información pueden registrarse en la web de SOLTI.

Galicia blinda a sus sanitarios: entra en vigor la ley contra agresiones

Galicia actúa de forma contundente contra las agresiones a sanitarios.

La protección del personal sanitario gallego ha dejado de ser una reivindicación para convertirse en un mandato legal. Con la entrada en vigor de la nueva normativa, Galicia se sitúa a la vanguardia legislativa en España al abordar la violencia sanitaria no solo como un problema de seguridad, sino como una quiebra de la convivencia en un servicio público esencial.

Galicia actúa de forma contundente contra las agresiones a sanitarios.

El texto definitivo, que desarrolla lo adelantado por Asomega tras el debate parlamentario, introduce dos pilares fundamentales: el reconocimiento explícito de la condición de autoridad pública para todo el personal del sistema de salud y el refuerzo de la presunción de veracidad en sus denuncias. Estos elementos son cruciales en el ámbito administrativo, pues agilizan los expedientes sancionadores y dotan de mayor peso jurídico el testimonio del profesional frente a su agresor.

Uno de los puntos más rotundos de la ley es el régimen sancionador. Las infracciones muy graves —que incluyen agresiones físicas, amenazas graves o el menoscabo deliberado del funcionamiento del servicio— pueden acarrear multas de hasta 15.000 euros.

Si comparamos este marco con el resto del territorio nacional, Galicia se posiciona en el escalafón más alto de la respuesta administrativa. Aunque otras autonomías aplican sanciones mediante sus leyes generales de salud, la especificidad y cuantía de la norma gallega la sitúa junto a regiones con legislaciones muy estrictas. El objetivo es claro: un efecto disuasorio real que acompañe a la vía penal, que en España ya contempla penas de prisión por atentado a la autoridad desde la reforma del Código Penal de 2015.

Galicia frente al mapa de agresiones

La urgencia de esta ley se sustenta en los datos. Según el último Estudio Nacional de Agresiones de la OMC, el panorama en España sigue siendo alarmante. Sin embargo, en el desglose territorial, Galicia presenta una ambivalencia reseñable. Si bien históricamente la incidencia de agresiones (número de denuncias por cada 1.000 colegiados) se ha mantenido por debajo de la media nacional —superada sistemáticamente por regiones como Andalucía, Madrid o Canarias—, la tendencia al alza es innegable.

En el último año, Galicia ha registrado un incremento en la notificación de incidentes, especialmente en Atención Primaria. Esta ley responde a esa curva ascendente antes de que las cifras alcancen los niveles críticos de otras autonomías, actuando de forma preventiva y proactiva.

Más allá de lo punitivo, la ley establece la obligación de la Xunta de Galicia de proporcionar asistencia jurídica y apoyo psicológico integral a las víctimas. El manifiesto de la OMC ya advertía que "la agresión nunca es la solución" y señalaba la desprotección que sentían muchos médicos. La norma gallega atiende esta demanda garantizando que ningún profesional tenga que afrontar el proceso legal o emocional en solitario.

En definitiva, Galicia levanta un muro jurídico contra la intolerancia. Con esta ley, el sistema no solo castiga al infractor, sino que restituye la dignidad y la seguridad de quienes cuidan de la salud de todos. Es un paso firme hacia la "tolerancia cero" que la comunidad médica lleva años reclamando.

Claves de una ley pionera: por qué Galicia se adelanta al resto 

La nueva normativa no solo actualiza las sanciones, sino que introduce conceptos jurídicos que sitúan a la comunidad a la vanguardia de la protección sanitaria en España:

  • Protección universal: es de las primeras leyes en amparar por igual al personal del sector público (Sergas) y del sector privado, eliminando la desprotección de estos últimos.
  • Frente al ciberacoso: tipifica por primera vez de forma específica las agresiones y el hostigamiento a través de redes sociales y medios digitales.
  • Garantía de imagen: regula las grabaciones no consentidas a profesionales y permite solicitar el cambio de médico si se produce una ruptura de confianza tras un incidente.
  • La formación como mérito: la capacitación en prevención de conflictos puntuará como mérito oficial en oposiciones y en el acceso a la carrera profesional.
  • Régimen sancionador máximo: con multas de hasta 15.000 euros, Galicia aplica una de las respuestas administrativas más contundentes del país, con capacidad de ejecución inmediata.
  • Registro de seguridad: la creación de un registro específico de actos de violencia permitirá mapear zonas de riesgo para implementar medidas preventivas proactivas.

 

Galicia, punta de lanza en la revolución de la oncología de precisión

Oncología de precisión.

La medicina actual camina hacia un nivel de personalización que pretende que el código genético del paciente ayude de forma decisiva a dictar la terapia. En este escenario, el Servicio Gallego de Salud (SERGAS) ha dado un paso estratégico al firmar un acuerdo de colaboración con el Precision Cancer Consortium (PCC) con el que Galicia se va a convertir en laboratorio real en oncología de precisión de lo que luego se implantará en el resto de España y Europa. 

Oncología de precisión.

El objetivo es ambicioso: integrar el Perfil Genómico Integral (CGP) como una herramienta estándar y sistémica dentro de la sanidad pública. De esta forma, el diagnóstico molecular avanzado dejará de ser un privilegio de centros de élite para ser un derecho garantizado por la tarjeta sanitaria gallega.

El PCC es una coalición de compañías biofarmacéuticas —Lilly, Roche, Novartis, GSK, AstraZeneca, etc.— que busca acelerar la disponibilidad de diagnósticos avanzados. Su papel es aportar el impulso científico y la visión de vanguardia en oncología. Para ello se apoya en la Fundación HiTT (Health innovation Technology Transfer), sin ánimo de lucro, que, aboga por que la innovación tecnológica se traduzca en una mejora real de los procesos clínicos, y en Avalere Health, consultora global experta en políticas sanitarias que estudia la arquitectura del proyecto para integrar estas pruebas genómicas en la operativa de los hospitales.

¿Por qué lidera Galicia la Fase 2?

El acuerdo firmado entre estas entidades y el SERGAS parte del convencimiento de que Galicia es la candidata ideal para encabezar la expansión del proyecto. En 2024, el PCC eligió a España como país piloto y, a través de HiTT y Avalere, realizó un análisis exhaustivo en siete comunidades autónomas (incluyendo Madrid, Cataluña y Andalucía).

Galicia emergió como la región con el ecosistema más maduro por tres activos críticos:

  • Unificación de datos: el sistema de historia clínica electrónica IANUS permite una gestión de datos masivos centralizada, algo esencial para la oncología de precisión.
  • Liderazgo científico: el prestigio de la Fundación Pública Gallega de Medicina Xenómica, liderada por Ángel Carracedo, director de Academia Asomega, garantiza un estándar de calidad homogéneo en toda la comunidad.
  • Infraestructura de vanguardia: la coexistencia del programa Precisaúde, el Centro de Fabricación de Terapias Avanzadas y el futuro Centro de Protonterapia ofrece un entorno único para cerrar el círculo entre diagnóstico y tratamiento.

Una hoja de ruta a cuatro años

El proyecto tiene un horizonte de cuatro años y no se limita a la adquisición de tecnología, también contempla la formación de los profesionales y el establecimiento de redes de colaboración que permitan que la experiencia gallega sirva de modelo para otras regiones.

Galicia actuará como un "laboratorio vivo" de la oncología de precisión: lo que se perfeccione aquí servirá de modelo para el resto de España y Europa. En definitiva, la alianza sitúa al sistema sanitario gallego en la vanguardia de la oncología moderna, donde el diagnóstico ya no se basa solo en la ubicación del tumor, sino en su firma molecular única, permitiendo tratamientos más eficaces y con menos efectos secundarios. 

Tres claves del acuerdo 

El proyecto se concreta en tres ejes operativos inmediatos:

  • CGP desde el primer día: el gran cambio es pasar del perfil genómico como "último recurso" (cuando el tratamiento falla) a herramienta de diagnóstico inicial. Se busca que el paciente con un tumor sólido sepa qué mutación tiene antes de empezar cualquier ciclo, ahorrando meses de ensayos de "error y acierto".
  • Calculador de Costes: PCC aporta una herramienta financiera clave (desarrollada con IQVIA, el gigante de los datos y la inteligencia sanitaria a nivel mundial) que demuestra que realizar un panel genético masivo es más barato y eficiente para el sistema público que realizar múltiples pruebas genéticas aisladas. Este análisis de coste-efectividad es lo que permite al SERGAS justificar la inversión ante Hacienda.
  • Comisión Molecular de Tumores Central: se establece una red de expertos que utilizará plataformas digitales comunes para que un oncólogo en un hospital periférico tenga el mismo apoyo de decisión clínica que uno en un gran complejo universitario.

Madrid se rinde a la "galeguidade" en el LVIII Cabido de la Vieira

Julio Ancochea entrega a Julián García Feijóo su reconocimiento como Madrigallego de Oro al mérito sanitario.

En su quincuagésimo octava edición, el Cabido Xeral de la Enxebre Orde da Vieira ha vuelto a congregar a destacadas personalidades de la sociedad gallega en el exterior para celebrar la "galeguidade" y reconocer trayectorias profesionales de especial relevancia.

Julio Ancochea entrega a Julián García Feijóo su reconocimiento como Madrigallego de Oro al mérito sanitario.

Julio Ancochea entrega a Julián García Feijóo su reconocimiento como Madrigallego de Oro al mérito sanitario.

Para Asomega, el evento tuvo un significado especial gracias al protagonismo de varios de sus miembros clave. El secretario de la Junta Directiva de la asociación, Julián García Feijóo, fue distinguido con el galardón Madrigalego de Ouro al Mérito en la Sanidad.

García Feijóo, catedrático de Oftalmología, recibe este honor siguiendo una estela de excelencia profesional ya reconocida anteriormente en su entorno: su padre, Julián García Sánchez, obtuvo este premio en 1998, y el actual presidente de Asomega, Julio Ancochea, es igualmente poseedor de esta distinción.

Roberto Conde y Carmen Encinas, nuevos cofrades, junto a Julio Ancochea.

Roberto Conde y Carmen Encinas, nuevos cofrades, junto a Julio Ancochea.

La representación de Asomega se vio reforzada con la incorporación de nuevos miembros a la prestigiosa hermandad. Roberto Conde, tesorero de la asociación, ingresó formalmente como cofrade en una ceremonia marcada por la tradición. Lo hizo acompañado por su mujer, Carmen Encinas, cuya trayectoria como directora general de Planificación, Ordenación e Inspección Sanitaria y Farmacia del Gobierno de Castilla-La Mancha subraya el perfil técnico y humano de las nuevas incorporaciones a la Orden.

El capítulo de reconocimientos del LVIII Cabildo Xeral se completó con la entrega de los Madrigalegos de Ouro en diversas categorías. Además de la distinción en Sanidad, se premió a Julio Touza Rodríguez en el ámbito empresarial; a Juan Rodríguez Cárcamo en el jurídico; a Francisco Conde López por su labor en el Servicio Público y a Eva Fernández Gómez en Comunicación.

Por su parte, los Trofeos Galeguidade 2026 recayeron en Carlos Amable Baliñas Fernández (a título individual), la Fundación Rosalía de Castro (persona xurídica) y la Revista Grial (medio de comunicación). Asimismo, la Coral Polifónica de Pontevedra recibió la Vieira de Honra a la Calidad Artística, poniendo la nota cultural a una jornada que también reservó un espacio para la promoción de los productos gallegos de calidad y el homenaje a la dieta atlántica.

La ceremonia, presidida por el Gran Chanceler Paco Vázquez, mantuvo su habitual rigor protocolario, incluyendo el desfile procesional del Consello Capitular y el solemne juramento de los nuevos cofrades.

El evento concluyó con el Himno Galego y el tradicional ritual de la queimada, reafirmando los vínculos que unen a la comunidad gallega en la capital. Esta edición sirvió además para recordar que el Día das Letras Galegas 2026 estará dedicado a la escritora Begoña Caamaño, integrando así la actualidad literaria en los actos de la Orden.

 

XXV Premio Nóvoa Santos: hacia la cumbre de la medicina gallega

Alcanzar la XXV edición de un premio científico no es solo una cuestión de números; es la constatación de un compromiso firme con la excelencia. El Premio Nóvoa Santos de Asomega llega a esta cifra de peso consolidado como el máximo reconocimiento en nuestro entorno. Con el 31 de marzo como fecha límite para la presentación de candidaturas, la asociación busca al profesional que este año se sumará a una historia escrita con mayúsculas.

XXV Premio Nóvoa Santos de Asomega.

La mejor forma de entender la relevancia del Nóvoa Santos es observar el espejo de sus anteriores galardonados. No estamos ante una lista de nombres, sino ante el mapa del progreso médico de las últimas décadas. En este cuadro de honor figuran personalidades que han transformado sus respectivos campos como Ángel Carracedo, María José Alonso, Rafael Tojo, Carlos Diéguez, José Peña Guitián o Manuel Sánchez Salorio, entre otros.

Y, en los últimos años, otros referentes en sus especialidades como Luis Paz-Ares, Luz Couce, Pilar Rodríguez-Ledo, José Ramón González Juanatey o Bartolomé Burguera.

Estos nombres, y el resto de los del palmarés, conforman un ecosistema de talento que demuestra que la medicina gallega compite al más alto nivel. El próximo ganador o ganadora se integrará en este selecto grupo de profesionales que comparten un rasgo común: la capacidad de unir el rigor científico con la visión humanista que siempre defendió el propio Roberto Nóvoa Santos.

Un proceso marcado por el rigor institucional

El prestigio del premio también reside en quién propone a los candidatos. No se trata de una postulación individual, sino de un ejercicio de reconocimiento colectivo. Universidades, reales academias, colegios profesionales y sociedades científicas son los encargados de señalar a aquellos que merecen este honor. Posteriormente, el Comité Científico de Asomega evaluará de forma concienzuda los méritos de cada uno de los candidatos.

Asomega invita a estas entidades a formalizar sus propuestas antes del 31 de marzo. La edición de plata del Premio Nóvoa Santos está lista para recibir a su nuevo integrante. Es el momento de poner en valor la trayectoria de quienes, con su trabajo diario, siguen haciendo de la salud un arte y de la ciencia un motor de progreso.

Puntos clave de la convocatoria

En las bases de este XXV Premio Nóvoa Santos se recogen todas las condiciones para optar al premio. Recordamos lo esencial:

  • Pueden optar al premio personalidades gallegas relevantes, o directamente vinculadas a Galicia, en la medicina y/o biomedicina.
  • A propuesta de universidades, academias, colegios, sociedades, hospitales, fundaciones, etc., o un grupo de ocho profesionales médicos y / o biomédicos.
  • La fecha límite de presentación de candidaturas es el 31 de marzo de 2026.
  • Al ganador le corresponden 6.000€ y ha de proponer al joven investigador destinatario del premio de 3.000€ y a la institución o iniciativa de humanización que recibirá otros 3.000.

La medicina de los afectos: Julio Ancochea recibe el Pulmón de Oro

Ángel Gabilondo, Julio Ancochea y Mariano Pastor, en el acto de reconocimiento al presidente de Asomega con el Pulmón de Oro de FENAER.

En el ejercicio de la medicina existen trayectorias que trascienden la frialdad de los datos clínicos para asentarse en la biografía de quienes transitan la enfermedad. La entrega del primer Pulmón de Oro por parte de la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (FENAER) al trivés Julio Ancochea ha servido de marco para analizar precisamente ese punto de encuentro entre la excelencia técnica y la hospitalidad profesional.

Ángel Gabilondo, Julio Ancochea y Mariano Pastor, en el acto de reconocimiento al presidente de Asomega con el Pulmón de Oro de FENAER.

Ángel Gabilondo, Julio Ancochea y Mariano Pastor, en el acto de reconocimiento al presidente de Asomega con el Pulmón de Oro de FENAER.

El reconocimiento ha tenido lugar en el transcurso de la II Convención Nacional de Pacientes Respiratorios celebrada en el Hospital de La Princesa de Madrid. Durante dos jornadas y bajo el lema "Innovación y prevención", pacientes, profesionales sanitarios e investigadores han debatido sobre los principales retos actuales de la salud respiratoria.

Mariano Pastor, presidente de FENAER, aseguró que este Pulmón de Oro no responde únicamente a una revisión curricular, sino a un acto de reconocimiento y profunda gratitud porque Ancochea entiende que la neumología no consiste solo en tratar órganos, sino en acompañar a personas, escuchar sus miedos y defender sus derechos. 

Gabilondo: el "escuchador" y la "amabilidad trascendental"

El encargado de presentar al galardonado fue su amigo y paciente Ángel Gabilondo, Defensor del Pueblo, que saludó expresamente al premiado en su condición de presidente de la Asociación de Médicos Gallegos (Asomega), y describió dos conceptos fundamentales que, a su juicio, definen la figura de Ancochea.

En primer lugar, lo identifica como "el gran escuchador", un profesional capaz de atender no solo el síntoma, sino la palabra del otro. En segundo lugar, le atribuye una "amabilidad trascendental", entendiéndola no como una cortesía superficial, sino como la condición de posibilidad que permite el crecimiento de todo lo demás: desde la competencia profesional hasta la calidad humana.

Ángel Gabilondo

"Ser amable no es una tibieza del amor", afirmó Gabilondo, "es la expresión más humilde y profunda que permite que el paciente sea reconocido, fraternalmente, como un ser vivo". En un entorno social complejo, el Defensor del Pueblo calificó este compromiso con el trato cercano como un "gesto de innovación, casi una insurrección", que combate la arrogancia y prioriza la singularidad de cada paciente. Esta visión, que sitúa la humanidad al mismo nivel que la profesionalidad, es la que, a juicio de Gabilondo, da sentido a distinciones de esta naturaleza.

La filosofía del afecto

Más allá del protocolo, la intervención de Julio Ancochea reveló la dimensión de una medicina que se escribe con el lenguaje del corazón. Evocando a Larra, el neumólogo gallego recordó que "los sentimientos se sienten", subrayando que su labor en la Princesa no es una ocupación, sino un compromiso vital con la singularidad de cada paciente.

Mariano Pastor impone a Julio Ancochea el Pulmón de Oro.

Para Ancochea, el paciente no es un número, sino un maestro. Bajo la premisa de que "sin afectos no hay conceptos", defendió que la curación nace de un espacio compartido y rescató la idea de Gabilondo sobre la necesidad humana de tener "alguien con quien hablar", elevando la conversación clínica a un acto de amor: "Hablar con alguien es quererle".

Fiel a su filosofía de trabajo, rechazó el protagonismo individual, prefiriendo hablar de su servicio como una "orquesta" donde la armonía del equipo es la que permite "respirar vida". Sin embargo, su mirada no se detuvo solo en lo afectivo; aprovechó el estrado para reclamar con firmeza una Estrategia Nacional de Enfermedades Respiratorias que garantice la equidad y la justicia sanitaria para todos.

Para entidades como Asomega, que promueven el humanismo médico, este reconocimiento de los pacientes a su presidente reafirma que la verdadera excelencia profesional es aquella que se ejerce desde la cercanía emocional y el compromiso ético.

Julio Ancochea

La sorpresa del evento: Carlos Nieto, acompañado de María Porto y el presidente del Centro Gallego de Madrid, Fernando Paz Rey, amenizaron con música el acto de entrega.

La sorpresa del evento: Carlos Nieto, acompañado de María Porto y el presidente del Centro Gallego de Madrid, Fernando Paz Rey, amenizaron con música el acto de entrega.

La sorpresa del evento: Carlos Nieto, acompañado de María Novo y el presidente del Centro Gallego de Madrid, Fernando Paz Rey, amenizaron con música el acto de entrega.

Talento y excelencia: referentes femeninos de la medicina gallega

El pulso de una sociedad se mide por su capacidad por reconocer el talento allí donde brota. En Asomega este reconocimiento no entiende de etiquetas, sino de hechos, de trabajo y de excelencia académica y asistencial. Al conmemorar el 8 de marzo, ponemos el foco en un escenario donde mujeres y hombres desarrollan su potencial a partir de su valía y dedicación, y recordamos la labor de doce exponentes femeninos vinculados a Asomega. Ellas son ya referentes para todos al impulsar hitos que trascienden lo individual para fortalecer el patrimonio científico, académico y humano de nuestra sanidad.

María Blanco, Ruth Campos, Luz Couce, Marisa Crespo, Ana Fernández-Teijeiro, Rosaura Leis, Cristina Margusino, Inmaculada Ramos, Pilar Rodríguez Ledo, Lola Rodríguez Nogueira, Anastasiya Sachkouskaya y Marina Varela.

La proyección de nuestras profesionales sitúa a Galicia en la vanguardia de los foros más exigentes. María Blanco ha marcado un hito histórico con su incorporación a la Academia Nacional de Medicina de Francia. Su liderazgo en nanomedicina y el desarrollo de sistemas inteligentes de liberación de fármacos es una referencia global de cómo la ciencia básica se transforma en soluciones reales para patologías complejas.

En la gestión de alta responsabilidad, la vicepresidente de Asomega Ana Fernández-Teijeiro, tras una brillante etapa como presidente de la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP), lidera ahora la Federación de Sociedades Españolas de Oncología (FESEO). En esta nueva etapa, su papel es clave para integrar y dar una voz común a las diferentes especialidades oncológicas de nuestro país, potenciando una estrategia multidisciplinar en la lucha contra el cáncer.

Por su parte, Marisa Crespo, jefa de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca del CHUAC, ha sido elegida vicepresidenta de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Miembro de la Academia Asomega, su reciente intervención como ponente en la jornada "Trayectoria & Vida" dejó patente un oficio y una experiencia en cardiología que son referentes para todo el colectivo médico.

En la vertebración del sistema, Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la SEMG y ganadora del Premio Sanitarias 2025 como mujer líder en Medicina Familiar, sigue siendo una voz imprescindible. Su impulso al proyecto RENACE (Registro Nacional de Centenarios), que expuso en el marco del Encontro de Verán de Asomega en Monforte, y su defensa de una atención primaria científica la consolidan como una de las figuras más influyentes de la sanidad española.

Investigación, magisterio y compromiso

En el ámbito de la investigación clínica, Luz Couce representa la excelencia constante. Directora científica del IDIS, vicedirectora de la Academia Asomega y Premio Nóvoa Santos 2024, su contribución fue determinante para que la jornada "Trayectoria & Vida" lograra un éxito sin precedentes, reuniendo a más de 350 estudiantes de Medicina en Santiago para aprender del testimonio de grandes referentes de nuestra sanidad.

Junto a ella, la miembro de la Junta Directiva de Asomega Rosaura Leis, catedrática de la USC y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica, además de presidenta de la Fundación Española de Nutrición, participa en la Estrategia Nacional de Alimentación. Su trabajo es clave para posicionar la nutrición gallega y la dieta atlántica como pilares de salud pública y prevención a nivel nacional.

Ese compromiso se expande hacia la cooperación internacional con Ruth Campos. Como vicerrectora de la UAM y socia de Asomega, ha sido una de las almas del proyecto de cooperación en el Sáhara Occidental junto a la Fundación Recover impulsado por Asomega Axuda. Esta iniciativa busca la formación de profesionales locales y la mejora asistencial en los campamentos de población refugiada, movilizando a la sociedad civil con eventos como el concierto benéfico "A Contraluz".

En el ámbito de la salud de proximidad, Cristina Margusino, miembro de la Academia Asomega y quien fuera la primera ganadora de la Beca de Medicina Rural de la asociación, destaca por su implicación en la propuesta "Ourensividad". Su trabajo vincula la longevidad y el bienestar con la identidad de nuestra tierra, defendiendo que la medicina de calidad debe ser el eje vertebrador del entorno rural.

Finalmente, la gestión de cercanía tiene en Inmaculada Ramos, directora gerente del Hospital de Monforte, a su mejor exponente. Organizadora del Encontro de Verán de este año en Monforte, su capacidad para liderar la sanidad comarcal y su impecable coordinación de Asomega Maiores demuestran que la excelencia reside en el compromiso constante con los pacientes y en la capacidad de generar cohesión en el colectivo médico.

El relevo generacional

El futuro de la asociación se cimenta en la valoración del talento emergente. Marina Varela, secretaria general de la SEDAR y jefa de Servicio de Anestesiología, Reanimación y Terapia del Dolor Área sanitaria Pontevedra Salnés, aporta a la Junta Directiva de Asomega un liderazgo moderno que equilibra la alta especialización técnica con el humanismo asistencial.

Las nuevas generaciones ya caminan con paso firme: Lola Rodríguez Nogueira, distinguida con el Premio Nóvoa Santos para jóvenes investigadores por su prometedora carrera en oncología, y Anastasiya Sachkouskaya, ganadora de la V Beca de Asomega de Oftalmología, representan la garantía de que el relevo en la medicina gallega seguirá marcado por la brillantez y el esfuerzo.

 

Estas doce trayectorias no son fruto de la casualidad ni de cuotas, sino de una vida dedicada al estudio, a la investigación y al cuidado del paciente. En Asomega celebramos este 8M reivindicando el trabajo bien hecho y la capacidad como bases de un futuro de la medicina más justo, humano y excelente para todos.