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Asomega y SEMG-Galicia convocan la quinta edición de la Beca de Medicina Rural

V Beca de Medicina Rural Asomega - SEMG Galicia.

La medicina rural en Galicia no es solo asistencia, es un vínculo clave en nuestros pueblos. Con este espíritu, la Asociación de Médicos Gallegos (Asomega) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG-Galicia) lanzan la V Beca de Medicina Rural. Se trata de una convocatoria de 6.000 euros pensada para aquellos médicos que, lejos de los focos de los grandes hospitales, innovan cada día para que el código postal no limite el derecho a una salud de vanguardia.

V Beca de Medicina Rural Asomega - SEMG Galicia.

Esta ayuda, que cuenta con el respaldo de Laboratorios Menarini y el aval del Sergas, apuesta por proyectos que transformen la realidad sanitaria en municipios de menos de 10.000 habitantes. No se busca solo teoría, sino acciones que mejoren el seguimiento de los pacientes, fomenten el autocuidado o formen a los futuros especialistas que tomarán el relevo en nuestros centros de salud.

Para participar, el proceso es sencillo pero requiere compromiso: los profesionales interesados (licenciados en Medicina que ejerzan en la Primaria gallega) deben enviar su memoria de proyecto y trayectoria a partir del 1 de septiembre y antes del 31 de octubre de 2026 al correo info@asomega.es.

El Comité Científico no solo buscará rigor técnico, sino esa chispa de innovación y factibilidad que hace que un proyecto pase del papel a la vida real del paciente rural. El veredicto, que se conocerá a partir del 6 de noviembre, sumará un nuevo nombre a una historia de excelencia que ya es referencia en Galicia. Las bases completas se pueden consultar en este enlace. La entrega de la beca tendrá lugar el 14 de noviembre en Sanxenxo (Pontevedra) coincidiendo con las Jornadas Autonómicas de SEMG Galicia que tendrán lugar en el Hotel Carlos I Silgar.

Cuando la vocación se hace proyecto

 Esta quinta edición no nace de la nada, sino del rastro de humanidad dejado por quienes la ganaron antes. La beca comenzó su andadura con Cristina Margusino, que puso el foco en la salud comunitaria desde Xinzo de Limia, demostrando que el centro de salud es el corazón de la comarca. Le siguió Keith Albert Foo, médico en el centro de salud de Laza, quien reivindicó la ecografía clínica como una extensión imprescindible del estetoscopio en el entorno rural.

La convocatoria ha sabido también abrazar la dualidad entre ciencia y memoria, como ocurrió en la tercera edición con el rigor investigador de Marta Calvo Seoane sobre diagnóstico renal y el empeño de José Manuel Lage Parente por preservar la historia de la profesión en el Museo do Médico Rural de Maceda.

El testigo lo recogieron recientemente los profesionales de Manzaneda y Chandrexa de Queixa, cuyo proyecto integral de salud —y los accésits que siempre han acompañado a estas ediciones— confirma que en los rincones más remotos de Galicia también se está escribiendo el presente y el futuro de nuestra medicina.

¿Unes ciencia, innovación y humanidad en tu residencia? Muéstranos tu trabajo

Premios Presenza

Detrás de cada puerta de un centro residencial hay vidas que reclaman algo más que fármacos o rutinas asistenciales: exigen una mirada experta y profundamente humana. Cientos de profesionales sostienen a diario la dignidad de nuestros mayores en un esfuerzo cotidiano que, sin embargo, suele quedar sumergido en el anonimato.

Pincha sobre la imagen para acceder a las bases de los Premios Presenza.

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Para romper ese silencio e iluminar las mejores prácticas del sector nacen los Premios Presenza “Coidados con ciencia e alma”. Convocados por Asomega Maiores junto a la Consellería de Política Social e Igualdade de la Xunta de Galicia, estos galardones pretenden ser un altavoz indispensable para demostrar que en el ámbito sociosanitario no solo se atiende, sino que se investiga, se innova y se ejerce una medicina de vanguardia impregnada de empatía.

Así lo defiende el presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea, quien apela al deber ético que rodea a la atención geriátrica: “Galicia destaca por una longevidad extraordinaria y por contar con mayores con una capacidad vital admirable. Cuidar de ellos exige siempre una medicina de la máxima excelencia y una calidez profundamente humana”.

Consciente del esfuerzo que sostienen quienes trabajan a pie de cama, el presidente recalca que estos equipos realizan “un esfuerzo diario encomiable para proteger su dignidad”. Por ello, anima a la participación activa de los profesionales: “Estos premios pretenden convertirse en ese espacio idóneo donde la ciencia y el afecto se funden. Invito a los médicos que lideran estos grupos a presentar sus proyectos y visibilizar su labor”.

El certamen está abierto a equipos multidisciplinares de centros residenciales ubicados en Galicia o en la diáspora. El único requisito indispensable es que la candidatura esté liderada por un profesional médico. El proyecto galardonado recibirá una dotación económica de 5.000 euros, además del reconocimiento público e institucional a su trabajo.

El plazo para enviar las propuestas concluye el próximo 15 de octubre. Si tu equipo ha logrado integrar la investigación y el rigor clínico con el afecto en el día a día residencial, es el momento de evidenciarlo. Puedes consultar las bases completas aquí.

Porque la excelencia en el cuidado de nuestros mayores debe practicarse, pero también reconocerse.

Baiona rinde tributo al legado imborrable del doctor Aniceto Charro

Julio Ancochea, presidente de Asomega, y Jesús Vázquez-Almuíña, alcalde de Baiona, flanquean a los Juan y Pablo Charro, hijos del doctor Aniceto Charro, tras entregarle la Carabela de Oro de la localidad.

-- ÁLBUM FOTOGRÁFICO COMPLETO DE LA JORNADA --

Más de tres décadas después de que la visión pionera del doctor Aniceto "Tito" Charro empezara a gestar en la villa costera de Baiona el nacimiento de la entidad, el municipio pontevedrés ha acogido un rendido tributo a quien fuera su cofundador y presidente de honor. Bajo el lema «Legado, memoria y gratitud», la sesión institucional del Encontro de Verán de Asomega unió el dolor por su ausencia con el orgullo de un magisterio imborrable. 

Julio Ancochea, presidente de Asomega, y Jesús Vázquez-Almuíña, alcalde de Baiona, flanquean a los Juan y Pablo Charro, hijos del doctor Aniceto Charro, tras entregarle la Carabela de Oro de la localidad.

Julio Ancochea, presidente de Asomega, y Jesús Vázquez-Almuíña, alcalde de Baiona, flanquean a los Juan y Pablo Charro, hijos del doctor Aniceto Charro, tras entregarle la Carabela de Oro de la localidad.

El tributo dio comienzo con la proyección de un entrañable audiovisual, previo a la intervención del presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea. El trivés definió a Aniceto Charro como «un hombre bueno y un médico grande». Recordó además las emotivas palabras que le dedicó en vida durante la entrega de la Medalla Castelao: «Tito Charro pode que sexa o home máis bo do mundo: implicado con Asomega, constante, sempre dispoñible para quen o necesite, cariñoso, próximo, galeguista... e excelente médico».

Un perfil humano impecable que encarnó como nadie la triple máxima que acuñara la doctora Julia Buján para definirlo: santiagués, galleguista y médico.

El reconocimiento institucional alcanzó su cota más alta cuando el Ayuntamiento de Baiona, representado por su alcalde, Jesús Vázquez Almuíña, y la corporación municipal, hizo entrega a los hijos del homenajeado, Pablo y Juan Charro, de la Carabela de Oro.

Esta alta distinción honorífica —que evoca a la carabela La Pinta y su célebre llegada al puerto baionés en 1493— reconoce la dimensión humana, el compromiso social y la trayectoria de un sabio que proyectó la medicina gallega desde el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Charro y Baiona, inseparables

Al tomar la palabra tras recoger el galardón, su hijo Pablo Charro expresó la profunda gratitud de la familia hacia la villa y hacia Asomega por el acompañamiento brindado en estos meses tras el fallecimiento de su padre.

«Baiona era inevitable para mi padre», recordó con emoción , evocando imborrables vivencias familiares como los baños en la playa de A Barbeira, las travesías en barco y las prolongadas sobremesas con su pandilla y allegados. Asimismo, subrayó la inagotable vitalidad de su progenitor y su papel precursor como impulsor de la histórica Declaración de Baiona sobre la Dieta Atlántica.

Foto de familia de los miembros del Concello y los participantes en la jornada científica de Asomega sobre dieta atlántica dentro del homenaje al doctor Aniceto Charro.

Foto de familia de los miembros del Concello y los participantes en la jornada científica de Asomega sobre dieta atlántica dentro del homenaje al doctor Aniceto Charro.

Por su parte, el alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuíña, ensalzó el vínculo indestructible de Aniceto Charro con el municipio desde su infancia, destacando cómo supo unir su vocación científica con el amor a la tierra al convertir a Baiona en un referente emblemático en la promoción de la dieta atlántica.

El regidor recordó la vitalidad arrolladora de Charro —de quien rememoró su afición al mar, la bicicleta o el maratón — y resaltó la feliz coincidencia del encuentro con las fiestas patronales de la localidad, fechas en las que el homenajeado disfrutaba plenamente de su villa de adopción. «Tito es ya parte indiscutible de la historia de Baiona», sentenció Almuíña, alabando además la labor de Asomega como red de proyección internacional del talento médico gallego.

En el evento resonó también el legado cultural de Ramón Otero Pedrayo, estrecho amigo del padre de Tito, para evocar que «Galicia é unha fermosa obra de arte e de fe que se está a facer». Además, un afectuoso mensaje arropó a la esposa del doctor, María Victoria, a sus hijos y a sus seis nietas, ratificando que la fraternidad y el amor por la tierra del profesor Charro laten con más fuerza que nunca en el corazón de Asomega.

El salón de plenos del Concello de Baiona se quedó pequeño para acoger a todo el público que quiso acompañar a la familia del doctor Charro y a los miembros de Asomega en el homenaje a su primer presidente.

El salón de plenos del Concello de Baiona se quedó pequeño para acoger a todo el público que quiso acompañar a la familia del doctor Charro y a los miembros de Asomega en el homenaje a su primer presidente.

Seis versos para acercarse al alma de Galicia

Día de Galicia

Hay tierras que se delimitan con mapas y otras que se explican por los afectos. Cada Día de Santiago, Galicia se busca a sí misma en su memoria, en el sonido del Atlántico y en las miradas de quienes la habitan o la echan de menos desde la distancia. Para entender esa arquitectura emocional no hacen falta discursos solemnes: basta con acudir a sus poetas.

Día de Galicia

Rosalía de Castro fijó en Cantares Gallegos el mapa sentimental de la ausencia:

“Adiós ríos, adiós fontes,
adiós regatos pequenos,
adiós vista dos meus ollos,
non sei cando nos veremos”

No es un lamento pasivo, sino la afirmación de un cordón umbilical imborrable. Además, inventa la cartografía emocional de la emigración delineando el sentimiento de pérdida y dignidad del que se va pero mantiene sus raíces intactas.

Esa dignidad ante la lejanía la transformó Eduardo Pondal en vocación colectiva en su Queixumes dos pinos, origen del himno gallego, donde decía:

“Pois onde quer xigante,
a nosa voz pregóa,
a redenzón da bóa
nazón de Breogán”

Va más allá de una mera invocación mítica; es la afirmación de una presencia universal que resuena con fuerza allá donde exista un gallego. En definitiva, un llamado al orgullo sin estridencias. Pero la identidad gallega no se explica únicamente por la nostalgia ni se sostiene solo sobre los mitos: también se alimenta de la resistencia cotidiana frente a las dificultades del camino. Manuel Curros Enríquez retrató esa rebeldía frente a la adversidad en Aos mozos:

“E ti, Galicia, de cantares chea
que o mar bica e o sol doura:
¡ergue a frente, que a noite xa pasa
i a aurora se achega!
Lava a cara no orballo das mañás,
peitea o teu cabelo,
e viste a túnica de liño fino
que de rosas cheira.”

Versos que no son un simple canto al paisaje: encierran un imperativo ético, la exigencia de mantener la cabeza alta para acabar venciendo a las propias sombras. Esa conciencia de identidad convive con una devoción profunda por la propia tierra. Ramón Cabanillas convirtió la querencia por la geografía propia en una declaración entrañable dentro del poema O meu carriño, en Soidades (1913): 

“Lévame, meu carro, leva,
pola meiga terra nosa,
que a miña ialma saudosa
lonxe dela non se afai.”

Es el reconocimiento de un vínculo, la certeza de que, por lejos que se viaje, el pensamiento permanece anclado en la tierra natal. Esa sensibilidad continúa con la celebración sensorial del entorno atlántico que Álvaro Cunqueiro condensó en Cantiga nova que se chama Riveira (1933):

“Soidades de ti teño,
mar da miña terra,
cando no mar me vexo”

Más que una estampa marina es el espejo de una identidad que se reconoce en el paisaje: la constatación de que la distancia con el hogar no se mide en kilómetros, sino en la falta de esa luz y ese horizonte. Y, finalmente, Uxío Novoneyra sintetizó en Os Eidos la universalidad de lo local con la rotundidad de dos líneas impecables:

“O Courel a se-lo mundo
O mundo a se-lo Courel”
.

Un mapa interior donde la pequeña patria de la infancia se convierte en la medida de todas las cosas: el recordatorio de que quien aprende a amar su raíz, conoce en realidad el mundo entero.

Al final, leer a Rosalía, Cunqueiro o Novoneyra es volver a casa sin importar la distancia. En estas seis estrofas está la medida exacta de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que nos hace celebrar cada 25 de julio.

¡FELIZ DÍA DE GALICIA!

Premios Presenza: impulso ético y científico en la atención al mayor

Premios Presenza.

La pandemia dejó lecciones imborrables sobre la vulnerabilidad y la necesidad de blindar nuestro sistema asistencial. En ese escenario adverso, y en el día a día que le ha seguido, los equipos multidisciplinares de las residencias han desarrollado una labor central, convirtiéndose en el verdadero motor del bienestar de nuestros mayores.

Premios Presenza.

Pincha sobre la imagen para acceder a las bases de la convocatoria.

Sin embargo, este esfuerzo cotidiano y de enorme proyección social sigue siendo, en gran medida, un gran desconocido para la opinión pública. Con el objetivo de revertir este anonimato, romper inercias y poner el foco sobre proyectos potentes y transformadores, nacen los Premios Presenza "Coidados con ciencia e alma".

Esta propuesta de Asomega Maiores cuenta con el decidido respaldo institucional de la Consellería de Política Social e Igualdad de la Xunta de Galicia, dirigida por Fabiola García. La convocatoria, que permanecerá abierta desde el 15 de julio de 2026 hasta el 15 de octubre de 2026, busca estimular iniciativas que unan el rigor de la evidencia científica con una profunda sensibilidad ética.

El certamen está dirigido a equipos que trabajen en centros residenciales tanto de la Comunidad Autónoma de Galicia como en la diáspora, con el requisito indispensable de estar liderados por un profesional médico. El proyecto ganador recibirá una dotación económica de 5.000 euros además del obligado reconocimiento público por su labor.

Ciencia y afecto, unidos por los mayores

Para Julio Ancochea, presidente de Asomega, esta iniciativa responde a un imperativo moral ante una realidad demográfica incuestionable, ya que Galicia destaca por una "longevidad extraordinaria" y por estar poblada por mayores con una "capacidad vital admirable" en comparación con otras regiones.

En este contexto, el trivés defiende que el cuidado de este colectivo exige siempre "una medicina de la máxima excelencia y calidez profundamente humana". Consciente de la implicación de los profesionales que lideran el día a día en los centros residenciales, Ancochea recalca que estos equipos realizan "un esfuerzo diario encomiable para proteger su dignidad".

Por ello, concluye que el galardón pretende convertirse en ese espacio idóneo "donde la ciencia y el afecto se funden" para proyectar socialmente el valor real de su trabajo.

Baiona, 1 de agosto: ciencia y memoria en el Encontro de Verán de Asomega

El próximo 1 de agosto, el incomparable marco de la villa de Baiona se convertirá en epicentro de la medicina gallega con la celebración del Encontro de Verán de Asomega. El programa definitivo ofrece un altísimo nivel cientifico y un profundo calado humano, que precederá al tradicional almuerzo de confraternidad en el paraje único del Parador nacional.

La emotiva jornada arrancará formalmente a las 12:00 horas en el Concello con el homenaje al recordado y querido doctor Charro bajo el lema 'Legado, memoria y gratitud'. Julio Ancochea, presidente de Asomega, será el encargado de introducir un tributo que contará con la participación directa de la familia del homenajeado y que clausurará solemnemente Jesús Vázquez Almuíña, alcalde de Baiona. Será un momento idóneo para reivindicar la excelencia médica y el apego imperecedero a las raíces comunes.

Inmediatamente después, a las 12:45 horas, el rigor científico tomará el relevo con un eje temático de absoluta actualidad y esencia gallega: la Dieta Atlántica. Primero, el prestigioso cardiólogo y Premio Nóvoa Santos de Asomega José Ramón González Juanatey ofrecerá la conferencia de apertura, titulada ‘A propósito del Plan Europeo de Salud Cardiovascular’.

A continuación, se desarrollará el coloquio titulado 'Innovación y salud en el sector productivo gallego', que estará moderado por la pediatra Rosaura Leis, miembro de la Junta Directiva de Asomega y presidenta de la Fundación Española de la Nutrición y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica..

Esta mesa redonda de primer nivel reunirá a los líderes de las principales industrias alimentarias, agropecuarias y marítimas de nuestra comunidad:

  • Emilio Rial (Grupo Coren)
  • Miguel Gómez (Leche Río)
  • Fran Fernández Fragueiro (Opromar)
  • Odilo Romero (Jealsa)

Un debate interdisciplinar para entender cómo la producción sostenible y la nutrición de máxima calidad impactan directamente en el bienestar y la salud diaria de la población general.

Por cuestiones de aforo y organización de la posterior comida en el Parador, el plazo límite para formalizar la inscripción es el próximo 15 de julio. No deje pasar la oportunidad de formar parte de este día tan especial. Galicia, su ciencia y sus profesionales le esperan en Baiona. Reserva tu plaza ya en este enlace.

 

📌 ¡TOMA NOTA! Claves del Encontro de Verán 🌊🩺

📅 ¿Cuándo? Sábado, 1 de agosto, 12:00 h.
📍 ¿Dónde? Baiona (Pontevedra). Actos en el Concello y almuerzo en el Parador.
❤️ El corazón: homenaje al querido Dr. Charro.
🧠 Vanguardia científica: conferencia magistral del Dr. González Juanatey.
🍏 La clave: Dieta Atlántica y salud con los líderes de Coren, Leche Río, Opromar y Jealsa.
🚨 ¡ATENCIÓN! Las plazas son limitadas. La fecha tope para inscribirse es el 15 de julio.

🔗 Toda la información e inscripciones EN ESTE ENLACE.

Martinón: "Antes que una profesión, la Medicina es un compromiso con las personas"

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Federico Martinón, Premio Nóvoa Santos; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; y Miguel Santalices, presidente del Parlamento.

El histórico Pazo de Fonseca de Santiago se vistió con sus mejores galas para acoger una tarde que discurrió entre la memoria viva, el rigor de la ciencia y una honda vibración humana. La entrega del XXV Premio Nóvoa Santos, otorgado por Asomega, no fue una mera ceremonia de aniversario: significó la reafirmación de un compromiso inquebrantable con la salud pública y la identidad gallega.

El galardón reconoció de forma unánime la trayectoria del doctor Federico Martinón Torres, jefe del Servicio de Pediatría del CHUS, cuya labor sitúa la investigación en inmunización en la absoluta vanguardia planetaria.

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Federico Martinón, Premio Nóvoa Santos; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; y Miguel Santalices, presidente del Parlamento.

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Federico Martinón, Premio Nóvoa Santos; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; y Miguel Santalices, presidente del Parlamento.

--- ACCEDE AQUÍ AL ÁLBUM FOTOGRÁFICO COMPLETO DEL ACTO ---

La apertura del acto estuvo marcada por el hondo simbolismo de la intervención del presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea. Frente a los eclipses cósmicos y las sombras provisionales, Ancochea defendió una medicina gallega comprometida con "perseverar en su luz", un camino sostenido por el rigor científico y la medicina ejercida con toda el alma.

Evocó los 110 años de la publicación del Manual de Patología General de Roberto Nóvoa Santos para recordar el deber del médico de escapar de la "cárcel estrecha de sus disciplinas" y entender que la ciencia es estéril si se desvincula del latido de la sociedad a la que sirve.

Esa vocación sirvió al presidente para desgranar el "Hilo de Ariadna" de estos veinticinco años del premio a través de sus ganadores, un tapiz de excelencia que ha fundado escuelas de dimensión universal en disciplinas como la cardiología, la endocrinología o la genética de precisión. Este itinerario histórico desembocó de forma natural en la pediatría, conectando el magisterio de Peña Guitián con la propia estirpe familiar del premiado, hijo y sobrino de ilustres pediatras.

Para Ancochea, la cita escenificó un puente inquebrantable "entre la memoria de los que nos precedieron y la promesa de los que empiezan".

Gratitud por encima del orgullo

Al recoger el testigo, el doctor Martinón despojó al acto de cualquier atisbo de orgullo corporativo para situarlo en el terreno de la gratitud. Reconoció el "vértigo" de sumarse a una lista de premiados donde figuran quienes fueron sus referentes y amigos, y confesó el inmenso honor de "caminar literalmente sobre las huellas" de su gran maestro, el profesor Peña Guitián, al ocupar sucesivamente su cátedra, su jefatura de servicio y su sillón académico.

Asimismo, ensalzó al Hospital Clínico Universitario de Santiago como el "buque insignia" de la sanidad gallega y a la Facultad de Medicina como el "Códice Calixtino" de las universidades de la comunidad.

El momento más emotivo de su intervención llegó al visibilizar el "precio invisible" que pagan las familias de los científicos. Martinón dedicó el premio a su mujer Cristina y a sus hijos, pilares de una carrera que "se escribe en artículos, pero se sostiene en silencio", y envió un conmovedor recuerdo a su madre, ausente por motivos de salud.

El pediatra, que citó la influencia de sus dos grandes maestros vitales —su padre y su tío—, sentenció con una frase que resumió el espíritu de la jornada: "La medicina es, antes que una profesión, una forma de compromiso con las personas".

Ese mismo compromiso articuló la vertiente científica y social del encuentro. En materia sanitaria puso en valor la idoneidad de la inmunización como una herramienta transversal de equidad y un "modelo de país" capaz de situar a Galicia con la menor tasa de mortalidad infantil de España.

Los otros Nóvoa Santos

El acto miró también al porvenir y al abrigo de los desfavorecidos, señas de identidad de la vertiente más social de Asomega. El talento joven recibió su justo espacio con la distinción Asomega Nova a la doctora Irene Rivero Calle, mientras que el reconocimiento Asomega Axuda aplaudió la labor de la Obra Social Pediatría del CHUS, una iniciativa consagrada a cuidar el bienestar emocional de los pacientes más pequeños y de sus familias durante los procesos de hospitalización.

Irene Rivero recibe la distinción del XXV Nóvoa Santos a la joven investigadora de manos de Olga Moreno, de Astrazeneca.

Irene Rivero recibe la distinción del XXV Nóvoa Santos a la joven investigadora de manos de Olga Moreno, de Astrazeneca.

La Obra Social del CHUS, representada por Belén Mosquera, recibe el Premio Nóvoa Santos a la humanización entregado por Miguel Santalices.

La Obra Social del CHUS, representada por Belén Mosquera, recibe el Premio Nóvoa Santos a la humanización entregado por Miguel Santalices.

Rodeados por un amplio respaldo institucional, sanitario y académico, encabezado por la rectora de la Universidad de Santiago de Compostela, Rosa Crujeiras, los asistentes escucharon la impecable laudatio del homenajeado, que en esta señalada edición corrió a cargo del profesor Felipe Casanueva. La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y el presidente del Parlamento gallego, Miguel Santalices, completaron el plantel institucional. Por parte de AstraZeneca, patrocinadora del premio, intervino Olga Moreno, Vaccines Access Lead de la compañía.

El broche de oro, con la emocionante voz de la cantante Irma Macías, selló un vigésimo quinto aniversario donde Asomega demostró que la medicina de alta escuela en Galicia late siempre al compás del corazón.

Reserva la fecha: 1 de agosto, Encontro de Verán 2026 en Baiona

Encontro de Verán 2026 de Asomega en Baiona.

Ya conocemos los primeros detalles del Encontro de Verán de Asomega, una de las citas más señaladas y emotivas en el calendario de la entidad. Este año tendrá lugar el próximo sábado 1 de agosto en la histórica localidad pontevedresa de Baiona.

Encontro de Verán 2026 de Asomega en Baiona.

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Esta edición estará profundamente marcada por el recuerdo y el homenaje al profesor Aniceto Charro, que falleció en septiembre del año pasado dejando una huella imborrable como socio fundador y verdadera alma de la asociación.

El programa oficial arrancará a las 12:00 horas con un acto institucional de hondo calado titulado ‘Legado, memoria y gratitud’. Organizado en estrecha colaboración con el Concello de Baiona —institución dirigida por Jesús Vázquez Almuíña, exconselleiro de Sanidade de la Xunta de Galicia y amigo personal del doctor Charro—, este espacio servirá para rendir un justo tributo a la categoría humana y profesional de una figura irrepetible de nuestra medicina.

A continuación, en torno a las 12:45 horas, la jornada abordará su vertiente científica, centrada en el eje capital de las aportaciones del homenajeado: el impulso a la Dieta Atlántica como factor decisivo en la salud, la longevidad y la calidad de vida.

Este bloque, cuyos detalles específicos se darán a conocer en breve, contará con destacados especialistas médicos y representantes del sector productivo gallego que avalan, desde la innovación y el rigor de sus procesos, el fomento del bienestar a través de la alimentación.

El broche de oro llegará a las 14:30 horas en el Parador de Baiona con la tradicional comida de verano. Este almuerzo de confraternidad está abierto tanto a los socios de la entidad como a cuantos amigos y acompañantes deseen sumarse al homenaje.

El aforo para la comida es limitado, por lo que es imprescindible realizar la reserva previa.

Emotivo homenaje de la Academia de Medicina de Galicia al profesor Charro

Ciertas trayectorias no se interrumpen con la ausencia física, sino que permanecen como un pulso constante en la ciencia y en la memoria colectiva. La Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia ha celebrado una solemne y conmovedora sesión In Memoriam para honrar el legado de dos de sus más ilustres Académicos de Honor: el profesor colombiano Manuel Patarroyo Murillo y el gallego universal Aniceto Charro Salgado.

El acto, clausurado por el presidente de la institución, el doctor Francisco Martelo Villar, sirvió para recordar que la verdadera grandeza de la ciencia médica reside tanto en el rigor de la investigación como en el hondo compromiso con los pacientes.

La sesión contó con la intervención de dos figuras señeras de la academia gallega. El doctor Juan Jesús Gestal Otero, académico numerario de Medicina Preventiva, fue el encargado de trazar la semblanza de Patarroyo, rememorando su estrecha vinculación con Galicia desde su ingreso en la institución en 1996.

Por su parte, el doctor Felipe Casanueva Freijo —académico numerario de Endocrinología y galardonado con el prestigioso Premio Nóvoa Santos de Asomega en 2008— desgranó con brillantez la trayectoria de Aniceto Charro. Casanueva compartió con el homenajeado no solo la especialidad, sino también una histórica producción científica conjunta, destacando un pionero artículo sobre la prolactina publicado en 1988, un hito que el propio doctor Martelo reivindicó en su discurso como ejemplo de "armonía creativa" entre ambos investigadores.

Juan Gestal.

Felipe Casanueva.

Ambos homenajeados encarnaron lo que el doctor Martelo definió como la "nobleza científica": un binomio de máxima seguridad intelectual sostenido sobre el esfuerzo diario y el amor a la ciencia. Respecto a Manuel Patarroyo, figura egregia en Iberoamérica, se destacó su enfoque multidisciplinar y su hito histórico en el desarrollo de la primera vacuna sintética contra la malaria.

"Tito Charro": el alma y referente eterno de Asomega

Sin duda, la fibra más sensible de la tarde vibró al recordar al doctor Aniceto Charro Salgado, entrañablemente conocido como "Tito Charro". Para Asomega, de la que fue cofundador, primer presidente y presidente de honor hasta el final, Charro fue y seguirá siendo el referente absoluto.

El doctor Martelo quiso ensalzar de forma explícita en su discurso la figura de Charro, definiéndolo como "un gallego en Madrid siempre pendiente de trabajar a tope, sin despegarse nunca de sus raíces compostelanas".

Esta entrega absoluta ya había sido reconocida por Asomega en mayo del año pasado durante un emotivo homenaje en el que se le otorgó la alta distinción de "Médico Hipocrático". Fue precisamente en aquel marco donde el actual presidente de la asociación, el doctor Julio Ancochea, afirmó que Aniceto Charro "ha hecho de su práctica médica un espejo en el que el resto tratamos de asomarnos para ser mejores médicos y, sobre todo, mejores personas".

En ese mismo acto la profesora Julia Buján, que asistió en representación de Asomega al evento en la Academia, lo describió como "la fuerza de la naturaleza hecha persona, como un ciclón cuyo movimiento arrastra a los de su entorno".

Aniceto Charro Salgado.

Promotor indiscutible de la Dieta Atlántica

Catedrático de Endocrinología y Nutrición de la Universidad Complutense, su carrera despuntó internacionalmente con su beca Fulbright en la Universidad de California en 1969. En su solemne ingreso en la Academia gallega en 2005, presidido por Manuel Fraga —quien le otorgó la Medalla de Plata de Galicia en 2002—, Charro disertó sobre hormonas hipotalámicas, aunque su verdadera devoción clínica siempre estuvo fuertemente ligada a la nutrición. Se consagró como el promotor principal de la Dieta Atlántica, defendiendo con apasionamiento sus virtudes científicas y culturales.

El doctor Martelo recordó con afecto que Aniceto Charro adoptaba en sus intervenciones la filosofía del festina lente (apresúrate despacio), enredando a los oyentes con datos científicos para, en el momento más oportuno, sorprenderlos con un mensaje claro.

"Más que la adversidad de que no pueda seguir sorprendiéndonos —concluyó con emoción el presidente de la Academia—, permanecerá el recuerdo de su mirada para que mantengamos la motivación muy alta". Un faro indiscutible que seguirá guiando a Asomega y a toda la medicina española.

Seis décadas de pediatría moderna en el Hospital Infantil La Paz

Julio Ancochea, presidente de Asomega; xxxxxxx; Rafael Pérez-Santamarina, director gerente del Hospital La Paz; y Francisco J. Ruza, presidente de honor de Asomega y coordinador del libro sobre el Hospital Infantil.

El doctor Francisco J. Ruza, presidente de honor de Asomega, ha sido el encargado de coordinar Hospital Infantil La Paz: 60 años de andadura, el libro conmemorativo que celebra las seis décadas de este referente sanitario madrileño. La obra, promovida por la Asociación Amigos del Hospital Infantil Universitario La Paz, funciona como un riguroso compendio de la evolución científica y humana de una institución clave para la modernización de la pediatría en España desde su inauguración en 1965.

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Pilar López, decana de la Facultad de Medicina de la UAM; Rafael Pérez-Santamarina, director gerente del Hospital La Paz; y Francisco J. Ruza, presidente de honor de Asomega y coordinador del libro sobre el Hospital Infantil.

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Pilar López, decana de la Facultad de Medicina de la UAM; Rafael Pérez-Santamarina, director gerente del Hospital La Paz; y Francisco J. Ruza, presidente de honor de Asomega y coordinador del libro sobre el Hospital Infantil.

El reciente acto de presentación oficial sirvió como un emotivo homenaje que logró reunir a autoridades, profesionales de la plantilla actual, miembros de la comunidad hospitalaria y a antiguas generaciones de residentes.

A diferencia de las recopilaciones históricas convencionales dirigidas por comités externos, este volumen destaca por su carácter coral, integrando las vivencias de numerosos profesionales vinculados al centro, tanto en activo como jubilados. El propio doctor Ruza detalla la naturaleza inédita de este enfoque de memoria colectiva:

"El libro que se presenta recoge todos estos hechos, escritos directamente por sus propios protagonistas. Cada Servicio y cada Unidad asistencial describen sus actividades. Por tanto es un libro inédito y en este aspecto único, no lo escribe una o unas personas veteranas, sino que lo escribe todo el hospital. Yo lo que hice fue coordinar - al frente de un Equipo Editorial- toda esta evolución renovadora, dando una visión colectiva y equilibrada del trabajo y los avances producidos en el hospital Infantil".

El espíritu de los pioneros y el legado MIR

La trayectoria del doctor Ruza se entrelaza de forma directa con los primeros pasos de la institución. "Me trasladé a trabajar al hospital Infantil La Paz desde el Hospital Puerta de Hierro de Madrid, al poco tiempo de haberse inaugurado el hospital Infantil. Por lo tanto, he vivido desde sus comienzos su evolución y desarrollo".

El modelo implantado entonces resultó pionero en el país al romper con los esquemas tradicionales, apostando por una especialización médica y un trabajo multidisciplinar que consideraba al niño como un paciente con necesidades específicas, y no como una mera adaptación de la medicina del adulto.

En aquellos años iniciales, enfocados en una pediatría general hospitalaria clásica de acuerdo a las edades y patologías de los menores, la atmósfera de trabajo diario resultaba excepcional. "Desde la óptica del trabajo, las etapas primeras fueron una experiencia única; había un espíritu extraordinario de aprender, mejorar y de compartir los avances y los conocimientos. Había un profundo sentido de equipo y de compañerismo" , rememora el especialista, atribuyendo la transmisión de estos valores a los dos grandes pioneros del centro: los doctores Enrique Jaso y Julio Monereo.

Poco después, la creación anexa de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ofreció un notable impulso académico, fomentando la investigación, las tesis doctorales y las actividades clínicas en grupos muy reducidos. Esta sólida base científica facilitó la rápida implantación de subespecialidades médicas como Cardiología Pediátrica, Neurología Infantil y Alergología Pediátrica, seguidas por áreas complejas como la Oncología o la Endocrinología.

Tal desarrollo científico culminó en hitos de referencia europea, como los programas de trasplantes pediátricos de órganos sólidos y médula ósea, y en la consolidación del hospital como una gran escuela formativa para miles de especialistas vía MIR que, posteriormente, lideraron servicios de pediatría en toda España y Latinoamérica.

La revolución de los cuidados intensivos

Uno de los pilares históricos descritos en el libro, fundamental para mejorar la supervivencia de recién nacidos prematuros y pacientes infantiles críticos, fue el desarrollo de las unidades de Neonatología y Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP). Esta última área lleva de forma inequívoca la huella personal del presidente de honor de Asomega. "Inauguramos la UCIP hace 50 años, el 26 de mayo de 1976. Teníamos un gran entusiasmo y unas ganas enormes de ser útiles para los niños críticamente enfermos. Suplíamos nuestras limitaciones con nuestro esfuerzo e ilusión".

Ante la escasez de recursos técnicos de mediados de los años setenta, la solución para salvar vidas radicó en la creatividad interna y en la cooperación sectorial: "La limitación inicial de recursos la superábamos creando técnicas y protocolos que resultaban útiles y que cada vez íbamos mejorando. Entre las escasas UCIPs de aquella época, nos intercambiábamos nuestros logros y avances. Fue una época que demostró que lo importante en los comienzos es tener ilusión, esfuerzo y perseverancia en nuestros objetivos. ¡Época magnífica!".

El doctor Francisco J. Ruza durante su presentación.

Humanización: una norma con arraigo histórico

La publicación conmemorativa dedica un espacio muy relevante a la evolución de la humanización asistencial, un concepto de gran vigencia que, según defiende el doctor Ruza, ya guiaba la práctica diaria de la pediatría española desde hace décadas. "El esfuerzo y creatividad tecnológicas iniciales siempre se acompañaron de la visión humana de nuestro trabajo. A pesar de estar cada vez más rodeados de tecnología, siempre tuvimos claro que lo importante era el niño gravemente enfermo, con sus lógicos temores y angustias, y las de sus padres y seres queridos".

Esta filosofía de situar al menor como el eje absoluto de la atención inspiró avances reflejados en la obra como el voluntariado, el apoyo psicológico, los servicios sociales o la musicoterapia. Asimismo, Ruza recuerda que las medidas de acompañamiento familiar tienen un arraigo histórico incuestionable: "En los servicios de hospitalización pediátrica general actuales, la creación de las habitaciones madre/hijo han sido un avance espectacular que beneficia a los niños ingresados. El hospital Infantil La Paz ya creó este tipo de hospitalización en los años 70 del siglo pasado".

"Este cambio tiene una repercusión positiva tremenda sobre el bienestar del niño y de los padres, facilitando su integración en los cuidados de su hijo enfermo, en la situación más vulnerable de su vida", concluye el coordinador de la obra, reafirmando el valor de un legado médico que demostró que la vanguardia tecnológica es inseparable de la empatía.