Tuberculosis: una llamada a la acción global

La Red TBS-Stop Epidemias cierra sus jornadas latinoamericanas con un mensaje rotundo: el mundo no debe dar la espalda a la tuberculosis

23/10/2021

La Red TBS-Stop Epidemias, con la que colabora Asomega, ha clausurado su I Jornada Iberoamericana de Actualización: TB- COVID-19 reclamando acciones inmediatas. Julio Ancochea, presidente de Asomega y representante del Comité Científico de la Red TBS, ha afirmado con rotundidad que “la tuberculosis sigue siendo la gran epidemia de la injusticia” porque quienes la sufren «son estigmatizados y su abordaje es menoscabado, una lucha relegada por falta de voluntad que le niega los recursos para frenarla”.

Tomás Cobo, Ernesto Jaramillo y Julio Ancochea

Resulta imprescindible, por tanto, la implicación de quienes tienen capacidad para actuar. Ancochea considera que “si ha habido voluntad política y se han encontrado los recursos -como no podía ser de otra manera- para hacer frente a la Covid-19, debemos hallar el modo de que los políticos no le den la espalda a la tuberculosis y a los millones de personas que la sufren en el mundo”.

Para trabajar en ello se ha organizado esta I Jornada Iberoamericana que el doctor Ancochea ha moderado durante tres días, dando palabra a profesionales de doce países: Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, España, Guatemala, Honduras, México, Panamá, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Los ponentes han remarcado los estragos generados en sus respectivos países por una pandemia Covid-19 que, recuerdan, aún no ha terminado, y que ha dado lugar a un peor manejo de la tuberculosis en todo el mundo.

La voluntad política, clave para acabar con la TB

En la última sesión de la jornada (cuyas grabaciones se pueden consultar en el canal de YouTube de Red TBS-Stop Epidemias) intervino desde Ginebra Ernesto Jaramillo Betancur, líder del equipo de Derechos Humanos, Protección Social y Discapacidad del Programa Global de Tuberculosis de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que afirmó que “el mundo no está en camino de cumplir las metas para el fin de la epidemia de TB” que se plantearon en 2015.

Según explicó, “hemos perdido el liderato por la Covid-19 pero sin duda en un par de años la tuberculosis volverá a ser la primera causa de muerte por un agente infeccioso”, a lo que añadía que “en los últimos doce meses ya han fallecido 1,5 millones de personas”.

Para el responsable de la OMS la clave estriba en que “las brechas en el presupuesto son un claro impedimento para el progreso”. Se estima que son necesarios 13 billones de dólares anuales “para una respuesta solo suficiente a esta epidemia y sin embargo apenas se han movilizado 5,3”.  Para concretar más la cuestión, apuntó que el presupuesto para desarrollar en menos de un año una vacuna para la Covid-19 ha sido de 18 billones de dólares, «mientras que para la tuberculosis en 2019 tan solo hubo disponibilidad de 117 millones de dólares”.

Ante la pregunta de qué hemos aprendido de la Covid-19 para  terminar con la epidemia de tuberculosis, Ernesto Jaramillo lo ve claro:» Necesitamos  reconocer que se trata de un problema de justicia que requiere coraje e innovación y que sin compasión por la gente que está afectada por la epidemia no se van a poder tomar ciertas decisiones”.

La clausura de las jornadas corrió a cargo de Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial.