El investigador gallego que combate a las superbacterias con IA

El científico usa IA para hallar nuevos antibióticos y evitar que las superbacterias colapsen la medicina, un reto de alcance mundial.

06/09/2026

La reciente pandemia nos convirtió en expertos en virus, pero el próximo gran enemigo de la humanidad es más antiguo: las bacterias. En una entrevista concedida a la Cadena COPE, el científico coruñés César de la Fuente, catedrático de microbiología en la prestigiosa Universidad de Pensilvania, lanzó una cruda advertencia: las infecciones bacterianas causan ya cinco millones de muertes anuales en el mundo y se prevé que la cifra se duplique para 2050. Esto supondría "una muerte cada tres segundos".

César de la Fuente

El verdadero peligro reside en las llamadas superbacterias, microorganismos que han desarrollado formidables defensas para sobrevivir a los fármacos actuales. Según el investigador, estas bacterias logran en ocasiones "desactivar el antibiótico" o incluso "construir bombas" para expulsarlo de su interior. De perder nuestro arsenal antibacteriano, De la Fuente advirtió que "la medicina moderna colapsaría", lo que imposibilitaría desde partos seguros hasta tratamientos de quimioterapia.

La IA como solución

Frente a esta amenaza, el talento español aporta soluciones de vanguardia. El investigador dirige el Machine Biology Group, donde su equipo emplea inteligencia artificial para cribar "el código de la vida". Según detalla la web de su laboratorio, han desarrollado APEX, un modelo de IA generativa que identifica miles de candidatos a antibióticos en pocas horas, pulverizando los seis años que exige el método tradicional. Esta herramienta ha logrado una asombrosa tasa de acierto del 85 % en el laboratorio.

El poder de esta tecnología brilla especialmente en el proyecto de "desextinción molecular". Explorando el ADN de especies extintas han descubierto moléculas ancestrales con propiedades curativas. Gracias a APEX, han rescatado compuestos como la mammuthusin (derivada del mamut lanudo) y la mylodonin, cuya eficacia en modelos preclínicos rivaliza con la polimixina B, un antibiótico de último recurso.

Sin embargo, el hallazgo de estos prometedores candidatos es solo el principio. Para que estas moléculas pasen del ordenador a las farmacias es imprescindible someterlas a largos y costosos ensayos clínicos en humanos. Es precisamente en esta fase de desarrollo donde la ciencia se topa con la cruda realidad económica: como reconoció el investigador gallego, mantener la financiación académica resulta "muy difícil" y les obliga a "remar a contracorriente cada día".

Pese a la urgencia sanitaria, el científico lamentó en COPE que las farmacéuticas se hayan "alejado de este campo". Para revertir esta vulnerabilidad, De la Fuente propuso un pacto de Estado para invertir "alrededor del 3% del producto interior bruto" en ciencia. Es la única vía para retener el talento y asegurar nuestra supervivencia futura.