Julio Ancochea: «Tito Charro fue, es y será un hombre profundamente querido»

Julio Ancochea

Discurso íntegro de Julio Ancochea en el homenaje al doctor Aniceto Charro en Baiona, en el marco del Encontro de Verán de Asomega 2026.

Julio Ancochea

"Queridos amigos, estimadas autoridades, querida familia de nuestro admirado doctor Charro:

Nos encontramos hoy en Baiona para celebrar una nueva edición de nuestro Encontro de Verán de Asomega, en el marco de un acto que hemos querido titular con tres palabras que brotan del corazón: legado, memoria y gratitud.

Estar hoy aquí no es una coincidencia de agenda ni un capricho del destino. Baiona guarda el secreto de nuestros orígenes. Fue precisamente en esta hermosa villa donde, hace ya más de treinta años, la mente inquieta y generosa de Tito Charro comenzó a idear, junto a un pequeño grupo de compañeros, lo que poco después se convertiría en Asomega.

Volver hoy a Baiona es volver a la casa madre; es rendir tributo en la cuna misma donde nació el sueño de unir a la medicina gallega en la distancia.

Para mí, como presidente de Asomega y sobre todo como amigo, tomar la palabra en esta mañana tiene un significado muy especial. Si algo aprendí a lo largo de todos estos años al lado de Tito Charro es que resulta imposible evocarle sin que se imponga, por encima de cualquier otra consideración, la admiración hacia su enorme humanidad.

Tito era, en el sentido más noble y machadiano del término, un hombre bueno y un médico grande.

Y siento hoy una hondísima satisfacción, al recordar que tuvimos la oportunidad de decírselo así, con el corazón en la mano, en vida y públicamente. Hace dos años, cuando Asomega recibió la Medalla Castelao, Tito nos acompañó. Estaba allí con nosotros, viviendo aquel momento tan relevante con una profunda emoción que no trató de disimular. Y en ese acto solemne, ante toda la sociedad gallega, tuve la fortuna y el honor de decirle lo que realmente significaba su figura para mí y para Asomega:

«Tito Charro pode que sexa o home máis bo do mundo: implicado con Asomega, constante, sempre dispoñible para quen o necesite, cariñoso, próximo, galeguista... e excelente médico».

Qué importante es decir las cosas a tiempo. Qué reconfortante es saber que se fue sabiéndose profundamente querido, valorado y respetado por todos nosotros.

Como bien recordaba la doctora Julia Buján en mayo del año pasado, durante aquel entrañable homenaje en el que Asomega le reconoció como Médico Hipocrático, Tito solía autodefinirse con tres palabras sencillas pero infinitas: santiagués, galleguista y médico. Tres trazos sobre los que Julia estructuró magistralmente la semblanza de una vida extraordinaria:

  • Santiagués, entroncado con las piedras de Fonseca, heredero del espíritu universitario y liberal de su padre, el profesor Charro Arias, y de su disciplina apasionada.
  • Galleguista, por línea materna vinculado al rigor crítico del Padre Feijóo, haciendo suya aquella premisa de escuchar siempre a la experiencia y a la razón.
  • Y médico, una vocación que inició en Santiago y que ejerció en Escocia, Dinamarca, EEUU y, a lo largo de cuatro décadas, en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Tito fue un pionero. Nos enseñó a anticipar el futuro en la endocrinología y en la nutrición, impulsando la investigación en diabetes y convirtiéndose, con la fuerza del sabio y el amor a su tierra, en el reconocido padre de la Dieta Atlántica.

Y como tan atinadamente definió también la propia Julia Buján, Tito Charro era en sí mismo una auténtica fuerza de la naturaleza: un ciclón de conocimientos, entusiasmo y aficiones que arrastraba a cuantos teníamos la fortuna de estar cerca.

Hoy quiero dirigirme de forma muy especial a su familia, a sus hijos Pablo y Juan, a sus seis nietas y tener un recuerdo repleto de cariño hacia su esposa María Victoria.

Querida familia: queremos que os llevéis hoy de Baiona la certeza absoluta e indiscutible de que Tito fue, es y será un hombre profundamente querido.

Su huella en Asomega es imborrable; su ejemplo de compromiso y humanidad es el espejo en el que el resto tratamos de asomarnos cada día para ser mejores médicos y, sobre todo, mejores personas.

En Asomega nos gusta definirnos a través de cuatro pilares: la ciencia, el arte, los valores y el sentimiento. Y entre esos sentimientos destaca el amor a la palabra y el respeto sagrado por nuestra cultura.

Esa profunda galleguidad de Tito no era fruto del azar; venía de cuna. En este año en el que recordamos el cincuentenario del fallecimiento de Ramón Otero Pedrayo, es hermoso evocar la estrecha y fértil amistad que unió a Don Ramón con el padre de Tito, el recordado profesor Aniceto Charro Arias.

Juntos compartieron ciencia y cultura en el Seminario de Estudos Galegos; juntos sufrieron la posguerra y juntos llevaron a los jóvenes universitarios a las cumbres de Peña Trevinca para enseñarles a amar el paisaje y la geografía de Galicia.

De aquel magisterio y de esa herencia nutrimos hoy nuestro recuerdo. Por eso, para cerrar este homenaje a Tito, quiero traer aquí las palabras exactas que Ramón Otero Pedrayo pronunció para definir el alma inagotable de nuestra tierra:

 «Galicia é unha fermosa obra de arte, unha fermosa obra de fe, unha arte e unha fe que non están rematadas. Porque rematar significa morrer; porque definir significa terminar. E Galicia estase facendo. E ó estarse facendo así pensa sempre nun tempo ideal que ha de vir algún día para premiar ese infindo sentimento da eternidade... esta arelanza infinita de saudade, este sentimento de inmortalidade».

Querido Tito: hoy, en esta Baiona donde todo empezó, te decimos con el corazón que tu fraternidad, tu magisterio y tu amor por Galicia siguen más vivos que nunca entre nosotros.

Asomega es y seguirá siendo ciencia, arte, valores y sentimiento en tu memoria.

Muchas gracias a todos."

Julio ANCOCHEA
Presidente de Asomega
Baiona, 1 de agosto de 2026

McFarland: "Para curar hay que escuchar la historia del paciente"

Jonathan McFarland en la India

El especialista en Humanidades Médicas, docente y miembro de Asomega Jonathan McFarland ha sellado una colaboración institucional entre su proyecto internacional The Doctor as a Humanist (DASH) y el SMBT Group of Institutions (SMBT Institute of Medical Sciences and Research Centre), referente académico en el estado indio de Maharashtra. El objetivo central de este acuerdo es integrar de forma explícita las humanidades, la empatía y la medicina narrativa en el plan de estudios de los futuros profesionales sanitarios.

Jonathan McFarland en la India

Con motivo de esta iniciativa, el canal de YouTube de SMBT ha publicado una extensa entrevista con McFarland dentro de su serie Humanity in Healthcare. En ella, el experto profundiza en los retos asistenciales y éticos de la medicina actual. 

Para McFarland, la praxis médica contemporánea exige un equilibrio indispensable entre la evidencia científica y la medicina narrativa. Como ejemplo de esta visión, evoca una lección de la jefa del Servicio de Neurocirugía del Hospital de Ourense, Ana Pastor, quien ante el análisis técnico prefería priorizar la vivencia del paciente: "No quiero ver su radiografía; quiero que me diga cómo se siente y conocer su historia".

El promotor de DASH alerta también sobre la preocupante tasa de agotamiento (burnout) y el abandono prematuro de la profesión, especialmente entre las médicas de atención primaria. Argumenta que la falsa creencia de que los médicos deben comportarse como "superhumanos" impide un autocuidado elemental , por lo que urge a las instituciones sanitarias a fomentar un clima de respeto, compasión y dignidad. 

Respecto a la irrupción de la Inteligencia Artificial, McFarland rechaza que suponga una amenaza para el trato humano. A su juicio, la IA debe actuar como un catalizador que asuma la pesada carga administrativa , permitiendo que el médico vuelva a mirar a los ojos del paciente en lugar de fijarse en la pantalla. 

Con el poso de un vínculo personal con la India que se remonta a su primer viaje con 17 años , McFarland resume la filosofía de esta colaboración académica con un consejo directo a las nuevas generaciones de médicos: "Imagine que la persona que tiene enfrente es usted mismo. ¿Cómo le gustaría ser tratado?".

Yolanda Prezado y África González reciben el Premio Wonenburger

La conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, flanqueada por las ganadoras: Yolanda Prezado y África González.

La entrega del Premio María Josefa Wonenburger Planells ha reunido en la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela a dos de las investigadoras más relevantes del panorama científico gallego: la catedrática de Inmunología de la Universidad de Vigo África González Fernández, ganadora de la edición del año pasado, y la de 2026, la física especialista en radioterapia Yolanda Prezado, investigadora del Centro de Investigación en Medicina Molecular e Enfermidades Crónicas (CiMUS) de la Universidad de Santiago de Compostela.

La conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, flanqueada por las ganadoras del Premio Wonenburger: Yolanda Prezado y África González.

La conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, flanqueada por las ganadoras del Premio Wonenburger: Yolanda Prezado y África González.

El Premio Wonenburger, instituido en 2007 por la Unidade da Muller e da Ciencia de la Xunta de Galicia, rinde tributo a la matemática coruñesa María Josefa Wonenburger con el propósito directo de visibilizar la excelencia y el liderazgo de las mujeres en la ciencia.

Durante su intervención tras recoger el reconocimiento correspondiente a 2025, África González hizo un recorrido por su trayectoria profesional en nanomedicina e inmunología. Además, aprovechó el altavoz de la ceremonia para solicitar un incremento en la financiación pública y privada destinada a la investigación, además de defender la necesidad de afianzar la igualdad de oportunidades para que las futuras promociones científicas puedan trabajar en las mejores condiciones.

Por su parte, Yolanda Prezado recogió el Premio Wonenburger del año 2026 en reconocimiento a sus avances en el desarrollo de minifaces de radioterapia y protonterapia para tratamientos oncológicos menos invasivos. Tras haber dirigido durante más de una década el grupo de radiobiología traslacional en el Institut Curie de París, Prezado retornó a Galicia contratada por el programa Oportunius de la Axencia Galega de Innovación. La física resaltó la importancia de acercar esta especialidad a la ciudadanía y reafirmó su meta de consolidar a la comunidad gallega como un polo de referencia en la investigación y desarrollo de la radioterapia avanzada.

La ceremonia contó con la presencia de la conselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, la rectora de la USC, Rosa Crujeiras, y la vicerrectora de la UVigo, Esther Pillado.

Merco Salud sitúa a Cristina Alonso entre los diez mejores geriatras de España

Cristina Alonso

Merco Salud ha dado a conocer a los profesionales destacados en la especialidad de Geriatría dentro de su monitor de reputación sanitaria, herramienta de referencia que evalúa la percepción del sector médico en España. En esta selección, la doctora Cristina Alonso Bouzón, miembro de la Junta Directiva de Asomega, figura entre los diez facultativos más reputados elegidos por sus propios compañeros de especialidad.

El grupo de los diez geriatras reconocidos en esta edición se completa con los doctores Alfonso Cruz Jentoft, Pedro Abizanda Soler, Nicolás Martínez Velilla, Leocadio Rodríguez-Mañas, José Antonio Serra Rexach, Carlos de la Fuente Gutiérrez, Jordi Mascaró Lamarca y Jordi Martín Marcuello, junto a la doctora Teresa Pareja Sierra. Esta relación de especialistas pone en valor la labor realizada en una disciplina clave para responder a los retos demográficos del sistema sanitario.

Para ampliar la información sobre la trayectoria y la visión profesional de la doctora Cristina Alonso Bouzón, puede consultarse la entrevista concedida a Asomega:

Cristina Alonso: "Lo que Galicia haga bien en envejecimiento hoy, España lo necesitará mañana"

Cristina Alonso

Menos enfermedad y más longevidad: el nuevo paradigma de la dieta atlántica

Julio Ancochea, José Ramón González Juanatey, Jesús Vázquez Almuíña, José Martín Carreira, Rosaura Leis, Fran Fernández, Odilo Romero y Emilio Rial.

-- ÁLBUM FOTOGRÁFICO COMPLETO DE LA JORNADA --

La segunda parte del acto institucional del Encontro de Verán de Asomega en Baiona —tras el tributo póstumo al doctor Aniceto Charro con la entrega de la Carabela de Oro— situó el foco en el concepto de dieta atlántica y su influencia en la longevidad activa.

Julio Ancochea, José Ramón González Juanatey, Jesús Vázquez Almuíña, José Martín Carreira, Rosaura Leis, Fran Fernández, Odilo Romero y Emilio Rial.

Julio Ancochea, José Ramón González Juanatey, Jesús Vázquez Almuíña, José Martín Carreira, Rosaura Leis, Fran Fernández, Odilo Romero y Emilio Rial.

El doctor José Ramón González Juanatey, Premio Nóvoa Santos 2019 y candidato a presidir la Federación Mundial del Corazón, abrió la jornada científica subrayando la necesidad de cambiar el enfoque sanitario: "Hay que dejar de hablar de enfermedades concretas y hablar de longevidad activa".

Durante su ponencia, el cardiólogo expuso que la combinación de un estilo de vida saludable —centrado en la dieta atlántica— junto a la práctica de ejercicio muscular, la calidad del sueño , el control riguroso de la tensión y el colesterol y la vacunación frente a infecciones respiratorias o el herpes zóster, puede otorgar hasta diez años más de vida en plenas facultades físicas y cognitivas.

José Ramón González Juanatey.

En su análisis nutricional, reivindicó la "comida real" y los productos del mar, advirtiendo sobre el impacto proinflamatorio de los ultraprocesados. Asimismo, vislumbró un futuro en el que la inteligencia artificial democratice la medicina , facilitando diagnósticos tempranos como ecocardiogramas o análisis de imagen en zonas con escasez de recursos.

Industria alimenticia e innovación

La sesión dio paso al coloquio "Innovación y salud en el sector productivo gallego", moderado por Rosaura Leis, miembro de la Junta Directiva de Asomega y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica.

Rosaura Leis.

En su apertura, la doctora Leis dedicó un emotivo recuerdo al doctor Charro y a su maestro, el doctor Rafael Tojo Sierra, e insistió en que la dieta atlántica transciende lo nutricional: "No es solo lo que se come, sino cómo y cuándo se come", destacando además su perfil sostenible por su baja huella hídrica y de carbono. No obstante, lanzó una llamada de alerta ante la progresiva occidentalización de los hábitos, que está desplazando a las dietas atlántica y mediterránea y cuya consecuencia directa es el aumento alarmante de la obesidad infantil.

En la mesa de debate, el tejido empresarial recogió el guante de estos desafíos. Emilio Rial, director general de Coren —cooperativa que facturó 1.500 millones de euros y agrupa a 7.000 familias—, defendió la producción ecológica, la trazabilidad y el bienestar animal, reivindicando el papel de la proteína cárnica de calidad.

Emilio Rial.

Por su parte, Odilo Romero expuso las magnitudes de Jealsa (824 millones de facturación y 1.400 millones de latas anuales), enfatizando el valor del pescado conservado y la economía circular, al tiempo que coincidió con Leis en que el gran reto de la industria reside en hacer que estos alimentos saludables sean plenamente accesibles a toda la población.

Odilo Romero.

Por último, Fran Fernández, en representación de Opromar (entidad con más de 40 empresas pesqueras), incidió en la divulgación de las bondades del mar desde la infancia a través de iniciativas como las 'Olimpiadas del Mar', que han alcanzado a 1.500 escolares.

Fran Fernández.

La cita de Baiona dejó claro que la tradición atlántica, la industria responsable y la vanguardia médica caminan de la mano hacia una longevidad plena de vida.

Baiona rinde tributo al legado imborrable del doctor Aniceto Charro

Julio Ancochea, presidente de Asomega, y Jesús Vázquez-Almuíña, alcalde de Baiona, flanquean a los Juan y Pablo Charro, hijos del doctor Aniceto Charro, tras entregarle la Carabela de Oro de la localidad.

-- ÁLBUM FOTOGRÁFICO COMPLETO DE LA JORNADA --

Más de tres décadas después de que la visión pionera del doctor Aniceto "Tito" Charro empezara a gestar en la villa costera de Baiona el nacimiento de la entidad, el municipio pontevedrés ha acogido un rendido tributo a quien fuera su cofundador y presidente de honor. Bajo el lema «Legado, memoria y gratitud», la sesión institucional del Encontro de Verán de Asomega unió el dolor por su ausencia con el orgullo de un magisterio imborrable. 

Julio Ancochea, presidente de Asomega, y Jesús Vázquez-Almuíña, alcalde de Baiona, flanquean a los Juan y Pablo Charro, hijos del doctor Aniceto Charro, tras entregarle la Carabela de Oro de la localidad.

Julio Ancochea, presidente de Asomega, y Jesús Vázquez-Almuíña, alcalde de Baiona, flanquean a los Juan y Pablo Charro, hijos del doctor Aniceto Charro, tras entregarle la Carabela de Oro de la localidad.

El tributo dio comienzo con la proyección de un entrañable audiovisual, previo a la intervención del presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea. El trivés definió a Aniceto Charro como «un hombre bueno y un médico grande». Recordó además las emotivas palabras que le dedicó en vida durante la entrega de la Medalla Castelao: «Tito Charro pode que sexa o home máis bo do mundo: implicado con Asomega, constante, sempre dispoñible para quen o necesite, cariñoso, próximo, galeguista... e excelente médico».

Un perfil humano impecable que encarnó como nadie la triple máxima que acuñara la doctora Julia Buján para definirlo: santiagués, galleguista y médico.

El reconocimiento institucional alcanzó su cota más alta cuando el Ayuntamiento de Baiona, representado por su alcalde, Jesús Vázquez Almuíña, y la corporación municipal, hizo entrega a los hijos del homenajeado, Pablo y Juan Charro, de la Carabela de Oro.

Esta alta distinción honorífica —que evoca a la carabela La Pinta y su célebre llegada al puerto baionés en 1493— reconoce la dimensión humana, el compromiso social y la trayectoria de un sabio que proyectó la medicina gallega desde el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Charro y Baiona, inseparables

Al tomar la palabra tras recoger el galardón, su hijo Pablo Charro expresó la profunda gratitud de la familia hacia la villa y hacia Asomega por el acompañamiento brindado en estos meses tras el fallecimiento de su padre.

«Baiona era inevitable para mi padre», recordó con emoción , evocando imborrables vivencias familiares como los baños en la playa de A Barbeira, las travesías en barco y las prolongadas sobremesas con su pandilla y allegados. Asimismo, subrayó la inagotable vitalidad de su progenitor y su papel precursor como impulsor de la histórica Declaración de Baiona sobre la Dieta Atlántica.

Foto de familia de los miembros del Concello y los participantes en la jornada científica de Asomega sobre dieta atlántica dentro del homenaje al doctor Aniceto Charro.

Foto de familia de los miembros del Concello y los participantes en la jornada científica de Asomega sobre dieta atlántica dentro del homenaje al doctor Aniceto Charro.

Por su parte, el alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuíña, ensalzó el vínculo indestructible de Aniceto Charro con el municipio desde su infancia, destacando cómo supo unir su vocación científica con el amor a la tierra al convertir a Baiona en un referente emblemático en la promoción de la dieta atlántica.

El regidor recordó la vitalidad arrolladora de Charro —de quien rememoró su afición al mar, la bicicleta o el maratón — y resaltó la feliz coincidencia del encuentro con las fiestas patronales de la localidad, fechas en las que el homenajeado disfrutaba plenamente de su villa de adopción. «Tito es ya parte indiscutible de la historia de Baiona», sentenció Almuíña, alabando además la labor de Asomega como red de proyección internacional del talento médico gallego.

En el evento resonó también el legado cultural de Ramón Otero Pedrayo, estrecho amigo del padre de Tito, para evocar que «Galicia é unha fermosa obra de arte e de fe que se está a facer». Además, un afectuoso mensaje arropó a la esposa del doctor, María Victoria, a sus hijos y a sus seis nietas, ratificando que la fraternidad y el amor por la tierra del profesor Charro laten con más fuerza que nunca en el corazón de Asomega.

El salón de plenos del Concello de Baiona se quedó pequeño para acoger a todo el público que quiso acompañar a la familia del doctor Charro y a los miembros de Asomega en el homenaje a su primer presidente.

El salón de plenos del Concello de Baiona se quedó pequeño para acoger a todo el público que quiso acompañar a la familia del doctor Charro y a los miembros de Asomega en el homenaje a su primer presidente.

Aniceto Charro: "Galicia en la boca", alimento y razón

Consciente del imborrable legado del doctor Aniceto Charro y movido por los muchos años de vivencias compartidas a su lado, Ramón Cadórniga —miembro del Comité de Honor de ASOMEGA y uno de los principales impulsores de ASOMEGA Maiores— no quiso que su homenaje a "Tito" quedase en el ámbito privado. Movido por el afecto y los muchos años compartidos a su lado, decidió compartir sus vivencias con la escritora en lengua gallega Marica Campo.

Tras transmitirle la profunda admiración humana y profesional que sentía por el insigne endocrinólogo —padre de la dieta atlántica y referente de la medicina—, la autora de obras como Pedinche a luz prestada o Memoria para Xoana dio forma a esas reflexiones. La literatura gallega se suma así al reconocimiento al profesor Charro con el texto firmado por Marica Campo que reproducimos a continuación:

Galicia na boca

Nunha entrevista a Jesusa Ferreiro, viúva de Francisco Asorey, Luís Rial interesouse pola relación do escultor con Castelao. “Xuntábanse e falaban sen parar”- dixo ela. “E de que falaban? Falarían de arte e de política”- Interrogou o popular locutor e xornalista da radio galega. “Ai, de política, non. Eu oíalles dicir todo o tempo Galicia, Galicia, Galicia” -respondeu Jesusa.

Lembrei este episodio cando o meu primo Ramón Cadórniga me falou do Doutor Aniceto Charro Salgado. Manifestoume a admiración que sentía por el, a amizade que os unía e as súas conversas nas que a palabra Galicia era unha constante. Deume a coñecer, así mesmo, a súa altura científica e prestixio internacional como endocrinólogo e nutricionista. E tamén a súa consideración como o pai da dieta atlántica.

O amigo, sen dúbida o máis fermoso de todos os seus títulos, levaba Galicia na boca no dobre sentido desta expresión: na palabra, ese alimento da razón, e nos alimentos terrestres que, se para André Gide metaforizaban a liberdade e a alegría de vivir, sen dúbida para o Doutor Charro eran a pura denotación da saúde con que nos agasalla a nosa terra e o noso mar, devidos nutrientes e, asemade, pracer dos sentidos.

Xamais desaparece quen dedica a vida a construír un mundo mellor. Dicir Galicia, Galicia, Galicia, é político porque fai pobo e esa é, por definición, a esencia da política. Porén, sobre todas as cousas, cando cruzamos á outra beira, como ensinou Valente, o único que queda é o amor. O amor, a amizade, a lle facer a figa á morte e unir ambas marxes do río.

Marica Campo

Delia Cerviño: «Tito Charro fue uno de los imprescindibles»

Aniceto Charro y Delia Cervino en el II Encontro Mundial de Médicos Galegos de Asomega celebrado en 2023.

El sentimiento galleguista y la Medicina siempre han ido de la mano para la doctora Delia Cerviño. Hija de la emigración pontevedresa, su vínculo con Galicia se afianzó en 2003 al recibir una beca de Asomega. Fue entonces cuando conoció al profesor Aniceto "Tito" Charro, impulsando una estrecha relación personal y profesional que la llevó a fundar ASOMEGA-Bahía en Brasil.

Aunque no podrá acompañarnos este sábado en el Encontro de Verán de Baiona, la doctora Cerviño ha querido rendir tributo desde la distancia al doctor Charro con esta emotiva carta, en la que evoca el imborrable legado del profesor:

Aniceto Charro y Delia Cervino en el II Encontro Mundial de Médicos Galegos de Asomega celebrado en 2023.

Aniceto Charro y Delia Cervino en el II Encontro Mundial de Médicos Galegos de Asomega celebrado en 2023.

"Queridos amigos:

Es para mí un gran honor y una profunda emoción rendir homenaje hoy al profesor Aniceto Luis Charro Salgado, una persona excepcional cuya huella permanece viva en la memoria y en el corazón de quienes tuvimos el privilegio de conocerlo.

Mi encuentro con el profesor Tito Charro, como era cariñosamente llamado, tuvo lugar en el año 2003, cuando comenzaron las becas de ASOMEGA. Aquel año llegamos a Madrid una oftalmóloga cubana, y yo, pediatra neonatóloga brasileña de Salvador de Bahía. Para nosotras, aquella oportunidad representaba mucho más que una experiencia académica. Era también un reencuentro con nuestras raíces y con una historia compartida por miles de familias gallegas que, un día, tuvieron que partir hacia otras tierras.

La iniciativa de ASOMEGA de apoyar a médicos descendientes de gallegos nacidos fuera de España era una demostración de sensibilidad, generosidad y gratitud hacia quienes habían mantenido vivo el amor por Galicia más allá del océano.

Esa era precisamente la historia de mi padre, Lino Cerviño, nacido en Cotobade, Pontevedra. Como tantos jóvenes gallegos de su generación, emigró a Brasil en busca de un futuro mejor durante los difíciles años de la Guerra Civil española. Aunque construyó su vida lejos de su tierra, Galicia, nunca abandonó su corazón.

Por eso, cuando recibió la noticia de que su hija había sido seleccionada para una beca de ASOMEGA, sintió una emoción inmensa. Era como si Galicia volviera a tender la mano a su familia después de tantos años. Aún hoy me conmueve recordar la alegría que aquella noticia le produjo.

Fue en ese contexto tan especial cuando conocí al profesor Tito Charro.

Desde el primer momento me impresionaron su cercanía, su sencillez y su enorme calidad humana. Todos conocíamos su prestigio profesional y académico, pero quienes tuvimos la fortuna de tratarlo de cerca descubrimos algo todavía más valioso: a una persona generosa, acogedora y profundamente comprometida con los demás.

Tito tenía la extraordinaria capacidad de hacer sentir importante a cada persona. Escuchaba con atención, ofrecía ayuda sin reservas y transmitía entusiasmo en todo lo que hacía. Mi estancia en Madrid fue mucho más enriquecedora gracias a su apoyo y su amistad.

Aquella experiencia me permitió comprender que ASOMEGA era mucho más que una asociación médica. Era una gran familia unida por la ciencia, por la cultura y por el sentimiento de pertenencia a Galicia.

Animada por Tito, regresé a Bahía con el deseo de acercar a los médicos gallegos y descendientes de gallegos que vivían en nuestra tierra. Lo que comenzó como una búsqueda para divulgar las becas y el Premio Novoa Santos terminó convirtiéndose en una experiencia extraordinaria.

Llegamos a reunir a más de sesenta médicos gallegos o descendientes de gallegos y fundamos ASOMEGA-Bahía. A pesar de las dificultades administrativas, conseguimos crear un espacio de encuentro, amistad y colaboración. Compartimos experiencias profesionales, recuerdos familiares y, sobre todo, el orgullo de nuestras raíces.

Todo ello fue posible gracias al estímulo permanente del profesor Charro.

Su apoyo fue decisivo para el desarrollo de múltiples iniciativas. Participamos en congresos en Galicia, organizamos dos importantes simposios en Salvador de Bahía y fortalecimos los vínculos entre instituciones médicas de España y Brasil. Siempre encontrábamos en él una palabra de ánimo, una orientación.

Nada de lo que construimos al otro lado del Atlántico habría sido posible sin su entusiasmo, su liderazgo y su confianza.

Tito Charro era un galleguista convencido. Creía profundamente en la importancia de mantener unidos a los profesionales gallegos repartidos por el mundo y dedicó gran parte de su vida a fortalecer esos lazos. Gracias a su visión, muchos de nosotros pudimos reencontrarnos con nuestras raíces y sentirnos parte de una comunidad que trascendía fronteras y generaciones.

Pero si algo distinguía verdaderamente a Tito era su humanidad.

Los grandes maestros no son solamente quienes enseñan conocimientos. Son quienes inspiran, orientan y ayudan a crecer a los demás. Tito pertenecía a esa categoría extraordinaria.

Por eso, cuando pensamos en él, no recordamos únicamente al médico brillante, al profesor respetado o al dirigente ejemplar. Recordamos al amigo leal, al hombre generoso, al compañero siempre dispuesto a ayudar y a compartir.

Hoy quiero expresar, en nombre propio y en nombre de tantos médicos de Bahía que tuvieron la fortuna de conocerlo, nuestra más profunda gratitud.

Gracias, Tito, por tu amistad.

Gracias por haber dedicado tu vida a unir personas, instituciones y corazones.

Me gustaría terminar con las palabras de Bertolt Brecht, que describen perfectamente una vida como la suya:

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”.

Tito Charro fue, sin duda, uno de esos imprescindibles.

Mientras vivamos quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, su ejemplo seguirá acompañándonos y inspirándonos.

Muchas gracias."

DELIA CERVINO

Galicia: a ínsula da conciencia orixinal

Camelia, la flor de Galicia.

“Cos galegos xa se sabe que nunca se sabe”, sentenciou Gabriel García Márquez ante a Praza do Obradoiro, dubidando se a de Siena seguía sendo a praza máis bela do mundo. E é que presentar a terra propia é unha tarefa esquiva; é intentar definir ese pedazo de mundo que coñecemos tan ben que podemos volver a el con só pechar os ollos. O galego e europeísta Salvador de Madariaga describía a psicoloxía dos pobos como unha rede de tensións onde a intelixencia e a intuición se entrelazan, e Galicia posúe unha personalidade inconfundible.

Camelia, la flor de Galicia.

A primeira visión da paisaxe ofrece unha impresión única: a combinación da natureza exuberante co traballo do ser humano. É o “país dos mil ríos”, como gustaba definila Álvaro Cunqueiro. Pero Galicia é mar, coas súas rías de soño que transmiten a serenidade necesaria. É a forza dos cantís do norte, costas bravas cheas de lenda que conforman unha encrucillada cultural de case trinta mil quilómetros cadrados. A nosa verdade está labrada no granito e salgada polo Atlántico. É monte. Galicia é o que queiras que sexa...

Os galegos somo España e participamos tamén do mundo portugués, conformando unha Eurorrexión. A nosa cultura é a base da nosa identidade, un patrimonio que arrinca no Románico e culmina no Barroco, que camiña cara a Compostela. Esta ruta de fe e arte, dinamizada polo fenómeno das peregrinacións e consolidada polo Xacobeo que impulsou Manuel Fraga, é hoxe un exemplo de convivencia. A lingua, das máis antigas do Vello Continente, naceu coa lírica do século XII e chega viva ata hoxe, sumando nomes universais como Valle-Inclán ou Camilo José Cela.

Na arquitectura da memoria, o papel da muller galega é fundamental, columna vertebral da resiliencia e do intelecto. Debemos lembrar a inmensa Emilia Pardo Bazán, cuxa pluma rompeu moldes co seu rigor crítico e o seu espírito vangardista. Xunto a ela, a figura de Rosalía de Castro, quen converteu a dor e a morriña nunha literatura universal. E, por suposto, Concepción Arenal, esa humanista visionaria que, coa súa loita polos desfavorecidos e o seu compromiso social, demostrou que a conciencia galega ten unha profunda raíz feminina, valente e reformadora.

A Galicia do terceiro milenio, sen deixar de ser a de Castelao, Risco ou Cunqueiro, é xa unha realidade en cambio permanente, conectada ao desenvolvemento e ás novas tecnoloxías. Xestionar o éxito da Comunidade require unha vontade profesional de realizar un bo traballo que supere o erro histórico do illamento. Como dicía Ramón Otero Pedrayo, a nosa terra goza dunha “conciencia orixinal”. Esa conciencia tradúcese hoxe en centros de creación e universidades vivos e nunha industria que demostra que o modelo galego —de paz e solidariedade— é xa respectado no exterior e mesmo atrae aos chineses que farán coches en Ferrol, un éxito da Galicia Calidade na era Alfonso Rueda.

Saber mirar polo retrovisor da nosa historia permítenos valorar a hospitalidade dunha estirpe que superou a emigración traumática cara aos dorados americanos ou europeos. Somos pezas soltas dun crebacabezas de avance que se biografía no esforzo de INDITEX, Stellantis, COREN, GADIS, Estrella de Galicia, ABANCA, FINSA ou Nueva Pescanova. A intermodalidade entre a tradición das redeiras e a vangarda da agroindustria ou dos nosos drons é o que outorga verosimilitude á nosa biografía colectiva. Inseminar o mañá con esta conciencia de vigor é a mellor forma de asegurar que a nosa existencia non sexa un tránsito mudo cara ao esquecemento.

A mística do cotián ensínanos que un galego é un ser capaz de coller unha gaita, un paraugas, unha maleta ou unha ilusión e facer deles a súa vida. Somos artesáns da nosa propia maneira de ser, un universo fraternal e cosmopolita que se une dende as luces de Vigo ata o adarve de Lugo, dende o carnaval de Laza a Riazor. A realidade do noso éxito vence a calquera ficción de periferia, lembrándonos que as camelias, símbolo da nosa resiliencia, florecen precisamente no inverno.

Finalmente, o tempo fíxose galego. Aquí estamos, neste illote de bonhomía, conxurando o universo e tecendo mundos. Aquí estamos coa seguridade de que a identidade cultural é un enorme refuxio que nos permite ser universais sen deixar de ser nós mesmos. Temos que seguir aprendendo a ser bos fillos desta terra que, como unha nai antiga, sempre nos acouga con agarimo.

La odontóloga Camila Fernández recibe la Medalla de Oro de Galicia

Camila Fernández pronuncia su discurso agradeciendo la Medalla de Galicia.

El máximo reconocimiento institucional del Gobierno autonómico ha vuelto a situar el foco en el talento y la impronta universal de la Galicia exterior, con uno de sus objetivos fijados en el ámbito de la salud. La Xunta de Galicia ha entregado la Medalla de Oro de Galicia a cuatro mujeres que encarnan la entrega, el éxito profesional y la vinculación inquebrantable con su tierra de origen. Un galardón con el que Alfonso Rueda proclamó saldar «una deuda histórica con miles de mujeres de la emigración», remarcando en su discurso que «nuestra identidad no entiende de kilómetros; entiende de valores, de memorias y de afectos».

Camila Fernández pronuncia su discurso agradeciendo la Medalla de Galicia.

El cuadro de honores reunió a perfiles de enorme trascendencia en sus respectivos países de acogida: la empresaria argentina Claudia Álvarez, presidenta de una destacada firma hotelera y vicecónsul honoraria de España en Mar del Plata; la fiscal de menores en el cantón suizo de Argovia, Beatriz Gil; la periodista venezolana Carla Angola; y la odontóloga, investigadora y líder asociativa radicada en Brasil, la doctora Camila Fernández Ferreira.

Durante su intervención, el presidente de la Xunta ensalzó el ejemplo de las cuatro premiadas asegurando que «son un ejemplo de integración, talento y trabajo que sigue engrandeciendo a las sociedades que las acogieron y a su tierra de origen».

Odontóloga, emprendedora y con una relevante trayectoria solidaria

En el terreno de las Ciencias de la Salud, la figura de Camila Fernández Ferreira brilla como paradigma de rigor científico y compromiso cívico. Licenciada por la Universidad Estácio de Sá de Río de Janeiro, suma más de dos décadas de trayectoria en Ortodoncia, Armonización Orofacial y Odontopediatría.

Ex teniente dentista en la Marina de Brasil y deportista de alto rendimiento en vela, la doctora ha combinado el liderazgo de sus clínicas privadas con una decidida acción humanitaria: como fundadora del proyecto social 'Sonrisa del Bem' en el Rotary Club Ipanema, ha facilitado asistencia bucodental a más de 2.000 personas en situación de vulnerabilidad, mérito por el que fue distinguida con la Medalla Chiquinha Gonzaga.

Su trayectoria asociativa —que incluye la presidencia de la Asociación Brasileña de Empresarios Españoles y Gallegos (ABREME-AEGAL)— entronca con un arraigo emocional que la doctora ha cultivado desde la cuna: su familia es originaria de los municipios orensanos de Xinzo de Limia y de O Castro de Caldelas, rincones desde los que su linaje proyectó una vocación de servicio que hoy viste de gala a toda la sanidad gallega en la diáspora.

La IA gana peso como consulta médica en España, pero no es decisiva

Presentación del estudio sobre la influencia de la inteligencia artificial en la toma de decisiones médicas por parte de la ciudadanía.

La inteligencia artificial se abre paso en el ámbito de la salud no como un sustituto del profesional sanitario, sino como una herramienta de orientación cada vez más integrada en la vida cotidiana. Así lo indica un estudio que emana de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) según el cual el 48 % de la población en España acude a entornos de IA para consultar dudas y buscar información antes de tomar decisiones sobre su bienestar.

Presentación del estudio sobre la influencia de la inteligencia artificial en la toma de decisiones médicas por parte de la ciudadanía.

El informe, desarrollado por la Cátedra CAMELIA USC-Plexus, dedicada a la aplicación de la IA a la Medicina Personalizada de Precisión, revela que, lejos de suponer una ruptura con el modelo asistencial tradicional, los datos agregados reflejan un uso complementario e informativo del entorno digital.

Un 18% de los encuestados decidió acudir a la consulta médica impulsado por la sugerencia de un algoritmo, mientras que un porcentaje idéntico dio por satisfecha su inquietud inicial sin necesidad de solicitar asistencia física. De este modo, la tecnología funciona como un primer canal de consulta que encauza y enriquece la relación con el especialista.

Eso sí, aplicaciones como la tramitación rápida de citas, el apoyo al triaje o el análisis asistido de imagen médica cuentan con un respaldo notable. Asimismo, un 54,9% de los participantes valora en la inteligencia artificial una oportunidad estratégica para optimizar recursos y acortar distancias asistenciales en las zonas rurales.

Con todo, el criterio clínico directo sigue siendo el pilar fundamental del sistema. La sociedad comprende el valor de la innovación, pero sitúa la empatía y la capacidad de juicio del profesional por encima de cualquier código informático.

Prácticamente la mitad de los encuestados (49,8%) defiende un modelo asistencial mixto donde la tecnología agilice el proceso, pero la supervisión humana resulte siempre obligatoria. Además, un 64% teme la posibilidad de un fallo técnico y un 62,3% considera insustituible la calidez en el trato.

Seis versos para acercarse al alma de Galicia

Día de Galicia

Hay tierras que se delimitan con mapas y otras que se explican por los afectos. Cada Día de Santiago, Galicia se busca a sí misma en su memoria, en el sonido del Atlántico y en las miradas de quienes la habitan o la echan de menos desde la distancia. Para entender esa arquitectura emocional no hacen falta discursos solemnes: basta con acudir a sus poetas.

Día de Galicia

Rosalía de Castro fijó en Cantares Gallegos el mapa sentimental de la ausencia:

“Adiós ríos, adiós fontes,
adiós regatos pequenos,
adiós vista dos meus ollos,
non sei cando nos veremos”

No es un lamento pasivo, sino la afirmación de un cordón umbilical imborrable. Además, inventa la cartografía emocional de la emigración delineando el sentimiento de pérdida y dignidad del que se va pero mantiene sus raíces intactas.

Esa dignidad ante la lejanía la transformó Eduardo Pondal en vocación colectiva en su Queixumes dos pinos, origen del himno gallego, donde decía:

“Pois onde quer xigante,
a nosa voz pregóa,
a redenzón da bóa
nazón de Breogán”

Va más allá de una mera invocación mítica; es la afirmación de una presencia universal que resuena con fuerza allá donde exista un gallego. En definitiva, un llamado al orgullo sin estridencias. Pero la identidad gallega no se explica únicamente por la nostalgia ni se sostiene solo sobre los mitos: también se alimenta de la resistencia cotidiana frente a las dificultades del camino. Manuel Curros Enríquez retrató esa rebeldía frente a la adversidad en Aos mozos:

“E ti, Galicia, de cantares chea
que o mar bica e o sol doura:
¡ergue a frente, que a noite xa pasa
i a aurora se achega!
Lava a cara no orballo das mañás,
peitea o teu cabelo,
e viste a túnica de liño fino
que de rosas cheira.”

Versos que no son un simple canto al paisaje: encierran un imperativo ético, la exigencia de mantener la cabeza alta para acabar venciendo a las propias sombras. Esa conciencia de identidad convive con una devoción profunda por la propia tierra. Ramón Cabanillas convirtió la querencia por la geografía propia en una declaración entrañable dentro del poema O meu carriño, en Soidades (1913): 

“Lévame, meu carro, leva,
pola meiga terra nosa,
que a miña ialma saudosa
lonxe dela non se afai.”

Es el reconocimiento de un vínculo, la certeza de que, por lejos que se viaje, el pensamiento permanece anclado en la tierra natal. Esa sensibilidad continúa con la celebración sensorial del entorno atlántico que Álvaro Cunqueiro condensó en Cantiga nova que se chama Riveira (1933):

“Soidades de ti teño,
mar da miña terra,
cando no mar me vexo”

Más que una estampa marina es el espejo de una identidad que se reconoce en el paisaje: la constatación de que la distancia con el hogar no se mide en kilómetros, sino en la falta de esa luz y ese horizonte. Y, finalmente, Uxío Novoneyra sintetizó en Os Eidos la universalidad de lo local con la rotundidad de dos líneas impecables:

“O Courel a se-lo mundo
O mundo a se-lo Courel”
.

Un mapa interior donde la pequeña patria de la infancia se convierte en la medida de todas las cosas: el recordatorio de que quien aprende a amar su raíz, conoce en realidad el mundo entero.

Al final, leer a Rosalía, Cunqueiro o Novoneyra es volver a casa sin importar la distancia. En estas seis estrofas está la medida exacta de lo que fuimos, de lo que somos y de lo que nos hace celebrar cada 25 de julio.

¡FELIZ DÍA DE GALICIA!

La Dieta Atlántica centrará la jornada científica de Asomega en Baiona

Dieta Atlántica

El próximo sábado 1 de agosto, la villa de Baiona albergará una nueva edición del Encontro de Verán de Asomega. Tras el emotivo e institucional homenaje al añorado doctor Aniceto Charro en el Concello, la jornada desplegará su potente bloque científico. Este apartado situará a la Dieta Atlántica como el eje vertebrador de la salud, la longevidad y el bienestar, demostrando cómo la tradición alimentaria de Galicia se fundamenta sobre sólidas evidencias científicas.

Dieta Atlántica

El encargado de abrir este bloque será el prestigioso cardiólogo José Ramón González Juanatey, quien impartirá la conferencia magistral ‘A propósito del Plan Europeo de Salud Cardiovascular’. Esta estrategia comunitaria busca transformar de raíz el abordaje de las enfermedades del corazón, que representan la principal causa de mortalidad en Europa.

Juanatey conectará los objetivos preventivos de este plan continental con las virtudes intrínsecas de la Dieta Atlántica. La abundancia de pescados, alimentos frescos de proximidad y un perfil nutricional equilibrado convierten a este patrón en una herramienta de vanguardia frente al riesgo cardiovascular.

José Ramón González Juanatey en una imagen de 2019, cuando recogió el XIX Premio Nóvoa Santos de Asomega en un evento celebrado en la sede de Coren. A su derecha, el presidente del Grupo Coren, Manuel Gómez Franqueira.

José Ramón González Juanatey en una imagen de 2019, cuando recogió el XXI Premio Nóvoa Santos de Asomega en un evento celebrado en la sede de Coren. A la izquierda el presidente del Grupo Coren, Manuel Gómez Franqueira.

A continuación, el foco se trasladará al debate 'Innovación y salud en el sector productivo gallego', una mesa redonda de altísimo nivel académico e industrial. La moderación correrá a cargo de la reputada pediatra Rosaura Leis, presidenta de la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica, quien guiará un coloquio esencial para entender cómo el tejido empresarial gallego traduce la ciencia en salud pública.

Entre los ponentes destaca Emilio Rial, director general del Grupo Coren, cooperativa agroalimentaria de referencia que abandera el rigor científico en el laboratorio para garantizar la excelencia preventiva de sus productos frescos.

Por parte de Leche Río intervendrá Miguel Gómez; la firma, perteneciente al Grupo Lence, ha materializado recientemente su decidida vocación por la salud mediante una alianza estratégica e inversión en Anutmed Pharma —cofundada por Roberto Conde, miembro de Asomega— para liderar la nutrición clínica personalizada orientada a pacientes oncológicos o metabólicos.

El sector marino aportará su visión mediante Odilo Romero, representante de Jealsa, corporación conservera líder volcada en la sostenibilidad y el valor nutricional del mar. Asimismo, participará Fran Fernández, de la Organización de Productores de Pesca del Puerto y Ría de Marín (Opromar), entidad que destaca por sus proyectos de modernización y su activa defensa del consumo de pescado.

Esta confluencia entre ciencia e industria, que muestra la alimentación como palanca real de bienestar, servirá de antesala para la comida de hermandad que cerrará el encuentro en el Parador de Baiona.

Para asistir tanto a esta parte institucional del Encontro en el Concello de Baiona como a la comida posterior en el Parador es imprescindible registrarse en este formulario.

Diversa gana el primer Premio Innovatia 8.3 con su revolucionaria nanociencia

Las responsables de Diversa Technologies recogen su galardón.

El Paraninfo de la Universidade de Santiago de Compostela ha acogido la entrega del Primer Premio al Proyecto Empresarial de Base Tecnológica en el marco de Innovatia 8.3 a DIVERSA Technologies, compañía liderada por María de la Fuente.

Este certamen, impulsado por el Instituto de las Mujeres y la propia universidad, esconde en su nomenclatura un explícito homenaje al 8 de marzo. Su objetivo es corregir la brecha de género y visibilizar el liderazgo femenino en sectores científicos y tecnológicos donde las mujeres investigan de forma habitual, pero rara vez asumen la gestión ejecutiva.

María de la Fuente, responsable de Diversa Technologies recoge su galardón.

El núcleo disruptivo de DIVERSA, spin-off nacida en el seno del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) y del Servizo Galego de Saúde (SERGAS), radica en el desarrollo de sistemas lipídicos avanzados. Mediante nanopartículas lipídicas patentadas —la misma base molecular que facilitó el éxito global de las vacunas de ARN mensajero contra el COVID-19—, la empresa logra proteger y transportar activos esenciales.

Esta tecnología tiene una aplicación clínica directa en la medicina de precisión, orientada a dirigir fármacos de forma selectiva hacia las células tumorales para minimizar efectos secundarios, un avance clave que ejecutan actualmente en su proyecto NeoGaRT de nanoinmunoterapia contra el cáncer gástrico, respaldado por la AECC.

Competitividad desde Galicia

La viabilidad de esta investigación de largo recorrido se apoya en una diversificación comercial estratégica. El pasado mes de junio, la firma lanzó al mercado la marca Sphirence™, una plataforma B2B que traslada esta ingeniería molecular al sector de la cosmética avanzada. Al estabilizar ingredientes sensibles como péptidos o vitaminas para terceros laboratorios, la empresa genera ingresos de ciclo rápido que cofinancian el desarrollo de sus tratamientos farmacéuticos.

Con dos patentes internacionales, este modelo circular demuestra que el liderazgo femenino y la ciencia pública operan con alta competitividad en el mercado internacional. De hecho, suma más de dos millones de euros en financiación pública competitiva, una ronda privada de 375.000 euros con inversores especializados y acuerdos activos de codesarrollo con más de once compañías nacionales e internacionales.

El galardón fue recogido por María de la Fuente, cofundadora y CEO/CSO de DIVERSA Technologies, quien subrayó el valor intrínseco de su visión: «Este reconocimiento es muy especial para todo el equipo porque pone en valor una forma de entender la ciencia: rigurosa, aplicada y orientada a generar impacto más allá del laboratorio. También refuerza nuestra convicción de que desde Galicia es posible construir empresas científico-tecnológicas ambiciosas, competitivas y lideradas por mujeres».

Este galardón consolida una trayectoria marcada por hitos de transferencia tecnológica constante. La compañía ya obtuvo en 2023 el Premio Ricardo Bescansa de la Real Academia Galega de Ciencias por su éxito en la implantación de tecnología transferida. Asimismo, la solidez de este proyecto empresarial llevó a la Xunta de Galicia a elegir a su CEO, la científica María de la Fuente, como uno de los rostros de la excelencia sectorial para promocionar el ecosistema de I+D+i de la comunidad, subrayando el valor de la investigación biosanitaria bajo el sello Galicia Calidade.

A lingua, o fermento de noso pan

Artículo Alberto Barciela.

As palabras defínennos, definen a Galicia: auga, norte, océano, entroido, cor, memoria, paisaxe, pedra, chuvia, ocaso, emigración, morriña. Son fermosas, sonoras, sonantes e útiles; serven para o diálogo, para crear, para deseñar mesmo mundos inauditos. Temos a sorte das palabras, dos seus significados sentimentais, da súa música, desde pronunciar con engado líquido, lírico, como son de gaita, pegado á terra, do seu debalar, da súa emotividade. Abracemos as palabras.

Artículo Alberto Barciela.

Eu falo galego porque si, de xeito espontáneo e para facerme entender, non para ser diferente, senón para expresar o que agroma da alma, do interior profundo dese sentir xenuíno, xenético, tribal, arcaico e vangardista. Porque me peta, porque me gusta, porque o falaron os meus avós. Fixen ferramentas de transcendencia mundial, como a web da CRTVG, pioneira no seu tempo, e mesmo compuxen cancións internacionais en galego que espallaron polo mundo ata o Xapón Los Panchos e por Portugal María do Ceo, ou a orquestra Compostela e outros polas nosas romarías. Cadaquén fai o que pode, e aínda que me educasen en castelán, considérome máis rico, que non diferente, por ter nacido con acceso a tres culturas nunha terra que é un paraíso, e dou grazas ao meu deus, o das palabras, por permitirme dicir que desexo mil primaveras máis para Galicia.

Don Álvaro, o noso, o de todos, deixou escrito no maxín colectivo unha testemuña inesquecible sobre a nosa identidade verbal:

Louvado sexa Deus porque me permitiu nacer, medrar, facerme home e agora envellecer neste grande reino que chamamos Galicia; neste grande reino do Fisterre que vai desde os montes ata o mar; onde brillan aos pés do vento; este país dos dez mil ríos, do vello camiño das peregrinacións, este país dos mil vales, este país fermoso e eternamente verde, Patria querida, a terra no senso barresiano, as patrias son a terra e os mortos. Grazas a Deus por este Reino. Louvado sexa Deus tamén por terme dado o don da fala. Por terme ensinado a dicir rula e abidueira e dorna e ponte e fonte, e entón eu sabendo estas palabras era verdadeiramente dono da rula e da abidueira e da dorna e da ponte e da fonte. As miñas invencións, e as miñas maxias teñen porén un senso máis fondo: por riba e por baixo do que eu fago, eu quixen e quero que a fala galega durase e continuase, porque a duración da fala é a única posibilidade de que nós duremos como pobo. Eu quixen que Galicia continuase, e ao lado da patria terreal, da patria que son a terra e os mortos, hai esa outra patria que é a nosa fala.

Ao longo dos anos fun escollendo algúns termos que se elevan en fermosura, palabras que gardan nas súas sílabas a alma mesma da nosa contorna. Bótoas a voar: aceno, agromar, auga, alén, abidueira, alegranza, amencer, andoriña, argallar, avoa, bágoa, beiramar, bonitura, berce, benandanza, bico, brétema, bolboreta, carballo, castiñeiro, cabrifollo, colo, choiva, chourizo, choucho, debullar, engurrar, donicela, dorna, dúbida, enxebre, estralampar, estrela, fonte, feitizo, fiestra, fraga, enxoval, ermo, gargallada, labazada, labranza, lanzal, lar, leira, lembranzas, lentura, liberdade, laverca, lúa, mañá, milladoiro, millo, mol, morriña, nai, neboeiro, nós, novelo, saudade, souto, xeada, xeito, orballo, ollomol, ovo, paspallás, paporrubio, peixe, ponte, pescada, pinguela, pobo, pomar, prosmeiro, quentura, remanecer, ribeira, reloucar, renxer, retranca, rola, rula, rosmar, saraiba, sino, socalco, solpor, soma, sorriso, xenreira, xesta, xesteira, xouba, tecer, terra, tixola, touza, túzaro, verderolo, aldraxar, zanfona. Moitas destas voces agochan etimoloxías marabillosas nas que me gusta mergullar, como a nosa saudade que evoluciona do latín solitatem, ou o noso enxebre, de posible raíz celta escura pero dun significado diáfano e purísimo.

Xunto a estas xoias cotiás, tamén atopamos no noso léxico verbas pintorescas de feitura culto-poética, que eu anotei, como agulla de pastor moscada, centáurea menor perfollada, pata de ganso dos valos, salgueiro de follas amendoeiro, ou satirión manchado. Palabras que quizais ninguén falou xamais de seguido na rúa. Alí están, perlas que non molestan nin compiten coas auténticas xemas da lingua natural e viva: ameixeira, amieiro, camariña, cornide, fiúncho, freixo, loureiro, macela, margarida, meimendro, néveda, ourego, papoula, sabugueiro, saramago ou tomelo.

Nesa procura constante das raíces, non renuncio a investigar e a coñecer outras linguas, especialmente esas falas gremiais de Galicia que demostran a inmensa plasticidade e o hermetismo protector dos nosos antigos oficios itinerantes. Máis alá do célebre barallete dos afiadores de Ourense ou do latín dos canteiros de Terra de Montes, existiron códigos verbais que funcionaban como verdadeiras caixas de caudais para os segredos profesionais. No sur da provincia de Pontevedra, en Forcarei e Cerdedo, os canteiros perfeccionaron o verbo das artes ou dos arginas, do cal falei e moito coa miña querida Nélida Piñon. Os zapateiros da comarca de Bergantiños utilizaban a súa xerga para discutir a calidade dos coiros mentres o dono do zapato agardaba diante deles. Os caldereiros, co seu bron ou a súa variante galaica, sabían identificar o nocón xeneroso do lacazán. E na costa, o verbo dos mareantes ocultaba os mellores caladoiros á competencia. Estas linguas de ida e volta, que compartían a economía da linguaxe e parasitaban as nosas estruturas para inserir un vocabulario específico, viaxaban no carromato dos paraugas ou no petate dos canteiros, e hoxe permanecen como o eco dunha Galicia que soubo gardar os seus segredos baixo sete chaves de aire e mesmo inventar o filispín ferrolán, vocábulo nado ao fío dos estaleiros cunha curiosa etimoloxía anglosaxoa procedente de fine spinning. Son un mero aficionado, un curioso xornalista, non un filólogo.

Toda esta inmensa riqueza léxica lévame a ter anotadas centos de correccións ao dicionario da nosa ilustre Real Academia Galega, que con ser boísimo é sempre perfectible, a consultar o valioso Diccionario de Diccionarios da lingua galega, a recorrer ao inesquecible Eladio Rodríguez González e a outros moitos fitos da nosa lexicografía. Teño recollidas miles de curiosidades, ditos fermosos e anécdotas, porque as palabras son infinitas, variables, bolboretas, rubicundas, fortes e débiles. Son nosas, son de todos. Que ninguén pense en singular nin en particular ao apropiarse do idioma. Nós somos nós, e a lingua pertence a cada individuo que a fai vibrar no aire e á comunidade toda.

Neste contexto vital, o plan da lingua debe actuar exactamente como o fermento do pan dun pobo, o idioma o alimento que nos sustenta. A recente proposta de actualización do Plan Xeral de Normalización da Lingua Galega non é un mero catálogo administrativo, senón esa levedura necesaria para nutrir e dar volume ao noso espírito colectivo. Hai que lograr ao redor dela un artigo de consenso social amplo e xeneroso. Necesitamos unha lingua viva e forte coa que educar e coa que gozar plenamente, coa que traballar con dignidade e facer cultura universal, coa que nos administrar nun mercado moi pequeno pero universal na súa ambición; unha lingua de todos e para todos, onde o idioma se consolide de verdade como a gran ferramenta de diálogo interxeracional e interideolóxico. Ao protexer os nosos vocábulos estamos a asegurar que o latexo compartido de Galicia siga resoando con naturalidade nos novos tempos. Iso é a cultura dun pobo que sabe entender e conquistar o mundo global, competitivo, complexo, cheo de oportunidades e ameazas.

Entre el impacto del cambio climático y los nuevos retos científicos de la salud

La edición número 62 de las Memorias de la Red TBS - Stop Epidemias, a la que pertenece Asomega, y el número 92 de su newsletter ofrecen un riguroso análisis de la actualidad sanitaria del verano de 2026.

El texto abre con un contundente análisis editorial sobre los efectos del cambio climático en Europa, calificando el calor extremo como una auténtica emergencia de salud pública estructural que ya ha dejado miles de víctimas en el continente. Ante esta preocupante realidad, se defiende de manera prioritaria la adopción del enfoque integral One Health para interconectar con urgencia la medicina humana, veterinaria y ambiental frente a los nuevos desafíos globales.

En el plano estrictamente científico, el doctor Xavier Martínez Lacasa, de la Unidad de Control de la Tuberculosis del Hospital Universitari Mútua Terrassa, desgrana la histórica revolución que experimentan las pautas antituberculosas bajo el amparo de la OMS.

El especialista expone cómo la evidencia clínica ha logrado reducir el tratamiento de la tuberculosis sensible de seis a cuatro meses, mientras que para las formas resistentes se consolidan regímenes completamente orales como el BPaLM, acortando el proceso a solo seis meses de tratamiento mediante el uso coordinado de fármacos innovadores como la bedaquilina, pretomanida, linezolid y moxifloxacino.

Complementando este bloque, el doctor Joan Artur Caylà Buqueras repasa la trayectoria de la Fundación de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona y recuerda de manera contundente que esta enfermedad causó más de un millón de muertes en el mundo durante el año 2023.

Este número destaca también por la emotividad de sus homenajes. La red rinde un sentido tributo in memoriam al doctor Josep Morera Prat, referente insustituible de la historia de la neumología fallecido el pasado 21 de junio a los 82 años , una fecha cercana al deceso del físico experimental Raúl Villar Lázaro, exrector de la Universidad Autónoma de Madrid que transformó la institución pública con su pionero compromiso hacia la acción solidaria y la cooperación.

Por último, la gestión humanitaria ocupa un espacio fundamental a través del Informe Mundial sobre Desastres 2026 de la Cruz Roja Española, que señala directamente a la desinformación como una crisis humanitaria de facto. Esta problemática es analizada por el veterano informador Alipio Gutiérrez Sánchez, coincidiendo con el aplauso otorgado a la corresponsal Rosa María Calaf, distinguida con el Premio Nacional de Televisión 2026 por su impecable, rigurosa y osada trayectoria internacional.

Cerrar la brecha diagnóstica, reto clave para eliminar las hepatitis

Javier García-Samaniego durante la inauguración de este evento sobre hepatitis.

La Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), coordinada por el doctor Javier García-Samaniego Rey—miembro de la Junta Directiva de Asomega—, ha organizado recientemente en el Instituto de Salud Carlos III la jornada "Closing the Gap. Viral Hepatitis 2030". En este foro de alto nivel, que contó con la participación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y el Ministerio de Sanidad, se constató que la lucha contra estas patologías ha entrado en una fase decisiva.

Javier García-Samaniego durante la inauguración de este evento sobre hepatitis.

Tras una década centrada en el desarrollo y acceso a tratamientos altamente eficaces, el reto actual ya no es terapéutico, sino de gestión y localización. La prioridad se desplaza a identificar a las personas que desconocen que padecen hepatitis, recuperar a quienes abandonaron el seguimiento y reorganizar la atención para evitar que los pacientes queden fuera del sistema sanitario.

El doctor García-Samaniego tuvo un papel activo en la inauguración del encuentro junto a figuras como Tereza Kasaeva (OMS) y Pedro Gullón (director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad). Además, el hepatólogo y miembro de Asomega lideró la moderación de la segunda mesa de debate, titulada "Cerrar las brechas: abordando la vulnerabilidad y la eliminación de las hepatitis víricas en las grandes ciudades". En esta sesión se analizaron las experiencias de Madrid y Barcelona con el objetivo de traducir las directrices globales en estrategias locales viables.

Durante esta mesa moderada por García-Samaniego, los expertos coincidieron en que alcanzar la meta de la OMS para 2030 exige una mayor coordinación entre atención primaria, hospitales, laboratorios y entidades comunitarias. Asimismo, se destacó la necesidad de implantar de forma generalizada el diagnóstico reflejo y diseñar circuitos asistenciales específicos para poblaciones vulnerables.

España se encuentra en una posición ventajosa, figurando entre los doce países que avanzan al ritmo adecuado para eliminar la hepatitis C. El desafío inmediato, tal como se extrae de esta cita de la AEHVE, es aprovechar este modelo de éxito para combatir también la hepatitis B y delta.

Premios Presenza: impulso ético y científico en la atención al mayor

Premios Presenza.

La pandemia dejó lecciones imborrables sobre la vulnerabilidad y la necesidad de blindar nuestro sistema asistencial. En ese escenario adverso, y en el día a día que le ha seguido, los equipos multidisciplinares de las residencias han desarrollado una labor central, convirtiéndose en el verdadero motor del bienestar de nuestros mayores.

Premios Presenza.

Pincha sobre la imagen para acceder a las bases de la convocatoria.

Sin embargo, este esfuerzo cotidiano y de enorme proyección social sigue siendo, en gran medida, un gran desconocido para la opinión pública. Con el objetivo de revertir este anonimato, romper inercias y poner el foco sobre proyectos potentes y transformadores, nacen los Premios Presenza "Coidados con ciencia e alma".

Esta propuesta de Asomega Maiores cuenta con el decidido respaldo institucional de la Consellería de Política Social e Igualdad de la Xunta de Galicia, dirigida por Fabiola García. La convocatoria, que permanecerá abierta desde el 15 de julio de 2026 hasta el 15 de octubre de 2026, busca estimular iniciativas que unan el rigor de la evidencia científica con una profunda sensibilidad ética.

El certamen está dirigido a equipos que trabajen en centros residenciales tanto de la Comunidad Autónoma de Galicia como en la diáspora, con el requisito indispensable de estar liderados por un profesional médico. El proyecto ganador recibirá una dotación económica de 5.000 euros además del obligado reconocimiento público por su labor.

Ciencia y afecto, unidos por los mayores

Para Julio Ancochea, presidente de Asomega, esta iniciativa responde a un imperativo moral ante una realidad demográfica incuestionable, ya que Galicia destaca por una "longevidad extraordinaria" y por estar poblada por mayores con una "capacidad vital admirable" en comparación con otras regiones.

En este contexto, el trivés defiende que el cuidado de este colectivo exige siempre "una medicina de la máxima excelencia y calidez profundamente humana". Consciente de la implicación de los profesionales que lideran el día a día en los centros residenciales, Ancochea recalca que estos equipos realizan "un esfuerzo diario encomiable para proteger su dignidad".

Por ello, concluye que el galardón pretende convertirse en ese espacio idóneo "donde la ciencia y el afecto se funden" para proyectar socialmente el valor real de su trabajo.

"El indicador real del impacto de la investigación es llegar a los pacientes"

Mabel Loza

Originaria de la “frontera” de Tapia de Casariego, la doctora Mabel Loza presenta una sólida trayectoria que arrancó en la Universidad de Oviedo y, tras su especialización posdoctoral en el Mount Sinai de Nueva York, dio un giro definitivo al regresar a Santiago para liderar la vanguardia biomédica gallega.

Hoy, esta catedrática de Farmacología de la USC y directora científica del CiMUS —centro distinguido como unidad María de Maeztu— suma a sus reconocimientos el premio Wonenburger. Afable, con un marcado afán didáctico y una indiscutible pasión al hablar de su trabajo y de su equipo, Loza dirige a cuarenta profesionales dedicados al descubrimiento de fármacos. Desde la visión privilegiada de la ciencia en nuestro país que tiene en su atalaya de la Fundación Kærtor, denuncia con firmeza la "brecha española", esa paradoja que nos sitúa en el décimo puesto mundial en publicaciones pero por debajo del treinta en innovación real. Una defensora de la salud humanista que, al final de esta entrevista, revela un gran sueño para reorientar el rumbo de nuestra ciencia.

Mabel Loza

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene hacer ciencia de este nivel internacional desde la periferia?
Se puede hacer ciencia internacional desde aquí, desde luego. Tenemos la capacidad intelectual y las infraestructuras que lo permiten. Como ventaja, tener que luchar un poco más nos hace más resilientes y eficientes para competir desde este Finisterre de Europa. Además, al ser una comunidad pequeña, tus instituciones te reconocen y potencian de forma más personalizada que en sitios más grandes. En Galicia partimos de una base pequeña donde nos respetamos y nos llevamos bien, lo que facilita generar sinergias. Entendemos que entre nosotros no hay que competir, sino unirnos para competir fuera.

El inconveniente es que debes demostrar constantemente que eres competitivo porque los centros globales ya están asignados a ciertos lugares. También penaliza la presencialidad: a veces necesitas coger tres o cuatro aviones para llegar a un sitio al que otra persona llega en tren en una hora. Lograr que la industria y la academia te conozcan y te tengan como referente desde la periferia es complicado.

Como directora científica del CIMUS, ¿cuáles son los retos de gestión prioritarios para mantener al centro en la vanguardia europea?
Viene muy marcado por las evaluaciones. Somos un centro de máxima categoría dentro de la red evaluada por la Xunta y recientemente obtuvimos la acreditación María de Maeztu del Ministerio, la máxima distinción en España. Esto nos condiciona, pero coincide con nuestro lema: encontrar el camino más corto de ida y vuelta entre la investigación básica y los pacientes.

Para que este círculo funcione, nos centramos en tres ejes de gestión: una gobernanza rápida, flexible y coordinada; mantener la internacionalización para atraer proyectos europeos; y la transferencia, sabiendo que la industria debe formar parte del desarrollo para que los ensayos clínicos acaben llegando a la sociedad.

Para la gente que no está familiarizada con en este entorno, ¿cómo podríamos explicar qué es la investigación traslacional?
La investigación traslacional busca ser eficiente en llevar a los pacientes lo que realmente necesitan, no tiene nada de etérea. Significa investigar pensando en que lo que haces es para que un paciente se lo tome y mejore. Para eso necesitas conjugar la visión del médico, la del que va a comercializar ese medicamento y el conocimiento detallado del mecanismo de la enfermedad. A diferencia de la básica clásica, se nutre de reuniones y cambios en tiempo real. Si un descubrimiento demuestra que tu enfoque carece de sentido, debes reorientar el programa de inmediato. Requiere equipos transversales que junten la parte básica y la clínica. Que el hospital esté al lado nos permite operar como un hub conjunto a cinco minutos, lo que le da todo el valor a nuestra investigación.

¿Cuáles son las grandes líneas de investigación en las que trabaja el centro actualmente?
El centro tiene un largo nombre académico, pero que describe muy bien lo que es: Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas. Nuestros investigadores y equipos acotan cuatro grandes áreas muy relacionadas entre sí: cáncer, cardiovascular, metabólicas y obesidad, y neurológicas. Tenemos mucha relación de colaboración en estas áreas, que se cruzan además con cuatro ejes de aplicación traslacional: descubrimiento de fármacos, nanoliberación, genómica, radioterapia/teragnostica.

El mapa de un centro de enfermedades crónicas no está escrito en piedra. ¿Cómo responden desde la investigación preclínica ante una crisis infecciosa imprevista como la COVID-19?
Efectivamente, no está escrito en piedra. Tuvimos varios proyectos aplicando nuestro conocimiento a este tema urgente. En Farmacología, adaptamos un compuesto que evaluábamos para el dolor y dio lugar al primer medicamento oral probado en clínica producido en España contra la COVID-19. Para ser eficientes, sacamos partido del conocimiento que ya existía; así es también como se descubrió la vacuna efectiva. No te pones a investigar desde cero una enfermedad desconocida sobre la que no hay bases, sino que aplicas lo que ya sabes.

Ha impulsado varias spin-offs y conoce bien el ecosistema. ¿En qué situación estamos en España?
En España vivimos la paradoja de ocupar el décimo lugar mundial en publicaciones sobre mecanismos de enfermedad y ser los primeros en investigación clínica, pero estamos por debajo del puesto 30 en aplicación. En medio de ese camino perdemos la capacidad de trasladar nuestra propia investigación hacia los ensayos clínicos. Es decir, somos de los diez primeros, por encima de nuestro PIB, en descubrir posibles mecanismos de tratamiento, somos el primero en investigar esos mecanismos en pacientes y en medio de eso perdemos nuestra capacidad de aplicar nuestra propia investigación hacia ensayos clínicos. Esta brecha se produce en general en Europa. De hecho, hay ahora mismo un gran movimiento a nivel europeo para generar fondos para innovación. Pero en España es más acentuada la brecha porque todavía contrasta más la calidad de la investigación con la el bajo porcentaje de aplicación a innovación. Es lo que las evaluaciones externas denominan la "brecha española".

¿Qué fallos estructurales provocan esta brecha y qué iniciativas están tomando desde Galicia para solucionarlo?
Falla una visión global e integrativa para mover profesionalmente los proyectos y programas. En otros países existe una financiación rodada con un fuerte componente privado o de capital riesgo. Aquí tenemos un buen sistema público de financiación y producción, pero cojeamos en innovación. Ahora Europa y el Ministerio tienen claro que hay que cubrir esta brecha. Por eso creamos la Fundación Kærtor junto a la universidad, para asegurar la sostenibilidad de la plataforma de descubrimiento de fármacos mediante programas público-privados de mayor alcance, lo que nos ha situado como un punto de innovación aplicada en Europa.

¿Cómo influye el contexto internacional y la irrupción de mercados tan agresivos como el de China en este escenario?
Estamos viendo que fondos de capital riesgo especializados (venture capital) norteamericanos se están acercando aquí porque ven buenas ideas que no se habían probado por falta de recursos. Europa tiene grandes oportunidades de competir, pero hay que romper clichés y lanzarse. Si no aprovechamos este potencial acumulado, se lo llevará China, que ya está ahí y acaba de lanzar el primer CAR-T para cáncer sólido partiendo de conocimiento típicamente occidental.

Mabel Loza

¿Cómo se supera la desconfianza histórica entre el sector público y el privado para asegurar que la prioridad absoluta sea el beneficio social?
Todo proyecto exitoso debe basarse en la mutua confianza; si marcas fronteras rígidas, chocas. En el 98, al volver de Estados Unidos, lideré un proyecto con Almirall de 300 millones de pesetas y luchamos contra todos los prejuicios. Desde la academia parecía pasarse al lado oscuro y desde la industria se pensaba que la universidad no trabajaba por objetivos. Cuando te sientas en la misma habitación con el único fin de llegar al paciente con ese medicamento, las diferencias se disuelven y se convierten en sinergias extraordinarias porque aportas lo que el otro desconoce. Eso solo se aprende andando el camino.

Su alianza con el genetista Ángel Carracedo es un referente muy claro. ¿Cómo se complementan la genética y la farmacología?
Formamos una plataforma basada en la farmacogenómica. Sin Ángel a bordo no habría alcanzado a consolidar esta plataforma porque la lucha y el esfuerzo son inmensos. La complementariedad es natural: la genómica está en el nacimiento y conocimiento de la enfermedad, y la farmacología en el tratamiento. A través del proyecto InnoPharma unimos fuerzas para definir la enfermedad por sus marcadores y estratificar a las poblaciones de pacientes. Esto nos permite agruparlos para darles el fármaco y la dosis adecuada, logrando más eficacia y menos reacciones adversas.

¿Cómo es trabajar con él en el día a día y qué define a esa generación de científicos gallegos a la que pertenece?
Trabajar con Ángel es una maravilla porque aporta una calidad humana que hace que los equipos trabajen con confianza y alegría. Ya adelanto que no se va a jubilar: estamos creando un programa sénior de excelencia para mantener activos a profesionales como él. Ángel pertenece a una generación súper valiosa en Galicia de médicos que estudiaron juntos la carrera en Santiago —como José Ramón González Juanatey, Carlos Diéguez, José Luis Lavandeira o Paco González— que han marcado un antes y un después internacional en sus ámbitos. Casi todos ellos han sido premios Nóvoa Santos.

Usted recibió el premio María Josefa Wonenburger. Al mirar la base de las carreras científicas, ¿está la presencia de la mujer completamente normalizada?
El premio me hizo mucha ilusión porque ella era una matemática que tendía a la felicidad y fue todo un referente de cómo situarse entre las primeras del mundo sin hacer dramas. En la base académica la presencia femenina lleva tiempo normalizada. En carreras como Medicina o Farmacia hay una mayoría de mujeres que acceden a las primeras posiciones en tesis doctorales y puestos de profesoras. En un equipo europeo en Alemania hace veintitantos años solo éramos dos mujeres en un grupo de 40 personas; hoy en ese mismo equipo somos mayoría de mujeres.

Sin embargo, ¿qué ocurre cuando se intenta dar el salto a los puestos de alta dirección y gestión de centros de investigación?
La evolución en estos diez años ha sido espectacular, pero en niveles de alta dirección todavía cuesta llegar y se evidencia el efecto tijera. A veces organizo encuentros y compruebo con sorpresa que las mesas presidenciales siguen saliendo compuestas por hombres. Debemos conseguir que el liderazgo femenino sea algo tan natural que no llame la atención por ser una anécdota. Hay que eliminar diferencias y comparar únicamente la capacidad, el talento y los méritos de igual a igual.

Asomega defiende una visión humanista de la salud. Para alguien que trabaja a una escala microscópica en el diseño de fármacos, ¿dónde reside el componente humanista de su vocación?
El componente humanista en una investigación traslacional es clave. Sin él, el 80% de mi equipo no estaría aquí porque da sentido a todo el esfuerzo. En mi caso, me planteé estudiar Medicina pero supe que no serviría para la clínica porque me producía demasiado dolor ver el sufrimiento a pie de cama sin poder solucionar los problemas. Decidí aportar desde más lejos. Aunque no vemos directamente a los pacientes, trabajamos siempre con clínicos y asociaciones. Nos reunimos con ellos para escuchar qué les preocupa en el mundo real, ya que a veces les inquieta más un dolor concreto que les impide hacer su vida que curarse a largo plazo. Esa perspectiva orienta nuestra investigación básica. Desde el 98, nuestro gran indicador de impacto no son las métricas variables, sino cuántas veces hemos llegado a los pacientes, y ya lo hemos logrado llegar a ensayos clínicos en 17 ocasiones.

Para concluir, ¿cuál es su gran sueño como científica antes de retirarse de la primera línea?
Visto en perspectiva, el sueño de siempre es curar o mejorar significativamente la vida de los pacientes con nuestros fármacos en ensayos clínicos. A escala de gestión, mi gran meta a cinco años es que la brecha actual entre la investigación básica y la clínica en España se haya reducido en un 80% y que logremos situarnos entre los diez primeros países que aplican la ciencia.

Galicia será la capital de la gastronomía saludable en Iberoamérica

Galicia se convertirá oficialmente en la Capital Iberoamericana de la Gastronomía Saludable entre este año y 2027, un reconocimiento estratégico que busca potenciar la cocina gallega como pilar de la actividad turística, de la proyección exterior y de la identidad de la comunidad. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, selló este acuerdo en la Casa de Galicia en Madrid junto al presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía (AIBG), Rafael Ansón.

Durante la vigencia de esta capitalidad, la comunidad desplegará un amplio programa de actividades que incluirá congresos, certámenes, campañas de difusión y la edición de materiales especializados como recetarios o revistas.

Esta hoja de ruta se integra en la Estrategia de Turismo de Galicia 2030, respaldada por datos contundentes del Ejecutivo autonómico: el 35% de los viajeros que visitan la región declaran que la gastronomía es uno de sus principales motivos. Además, el territorio cuenta con un sólido prestigio culinario avalado por 19 restaurantes con Estrellas Michelin y 49 establecimientos distinguidos con Soles Repsol.

En el marco de este encuentro, también se rubricó el Manifiesto de la Gastronomía Saludable, un decálogo que propone una visión culinaria comprometida con la sostenibilidad del planeta y el bienestar de los comensales.

El acto institucional concitó el respaldo de diversas entidades civiles y científicas, entre ellas la Asociación de Médicos Gallegos (Asomega), que estuvo representada de forma oficial en el evento por Roberto Conde, miembro de su Junta Directiva.

Esta designación coincide con un periodo de intensa actividad para la promoción de la salud nutricional en la comunidad autónoma. Precisamente, Asomega celebrará el próximo 1 de agosto en Baiona su Encontro de Verán, una destacada cita anual cuya sesión científica estará centrada de forma monográfica en la Dieta Atlántica y sus beneficios terapéuticos y preventivos.

La capitalidad iberoamericana sitúa a Galicia en el mapa internacional de la alimentación saludable en la antesala del Xacobeo 2027, una cita en la que se espera una gran afluencia de visitantes, especialmente procedentes de Latinoamérica. La comunidad toma el relevo de ciudades como Buenos Aires, Lima o Lisboa, consolidando su liderazgo en la intersección entre salud, tradición y gastronomía.

Joan B. Soriano analiza las nuevas guías sobre Covid persistente

covid persistente

La última edición de la propuesta "Café con Talento" de la Asociación Galega de Covid Persistente (ASGACOP) ha contado con el doctor Joan B. Soriano, epidemiólogo del Servicio de Neumología del Hospital Universitario La Princesa-UAM de Madrid. Soriano, miembro de Asomega, desgranó  las conclusiones de las últimas guías de práctica clínica orientadas a la prevención y el tratamiento de esta compleja patología.

covid persistente

Durante su intervención a través de la plataforma Zoom, el especialista compartió datos de indudable valor científico recopilados en la nueva guía internacional publicada por el prestigioso European Respiratory Journal.

A partir de un exhaustivo meta-análisis que evalúa decenas de estudios y cientos de miles de pacientes, la evidencia confirma que el sexo femenino presenta un riesgo significativamente mayor de sufrir Covid persistente. Frente a esta realidad, Soriano remarcó que la vacunación previa a la infección se mantiene como la estrategia preventiva más robusta y eficaz a nivel mundial.

En lo relativo al manejo clínico diario, el doctor enfatizó que la rehabilitación personalizada y estrictamente supervisada es la intervención que goza de mayor respaldo práctico para aliviar la disnea y mejorar la calidad de vida. No obstante, lanzó una advertencia de gran trascendencia: es imperativo individualizar al extremo los esfuerzos, evitando el ejercicio físico intenso en aquellos pacientes que experimenten "malestar post-ejercicio", debido al elevado riesgo de empeoramiento.

Finalmente, el epidemiólogo desaconsejó el uso rutinario de corticoides y fármacos antivirales en la enfermedad ya establecida, aclarando que, si bien son fundamentales en la infección aguda, en la etapa crónica solo generan falsas expectativas.

La sesión concluyó subrayando la urgencia de definir fenotipos clínicos precisos mediante herramientas avanzadas de imagen pulmonar, consolidando así un enfoque más humano.

La Asociación Gallega de Fibrosis Quística, premiada por VitalAire

Ayudas Paciente de VitalAire

Una década de compromiso ininterrumpido con la salud y el bienestar de los pacientes respiratorios se consolida con el fallo de la X Edición de las Ayudas Paciente de VitalAire. Esta iniciativa de Air Liquide Healthcare España, dotada con 33.000 euros, busca impulsar proyectos de entidades sin ánimo de lucro que transforman de manera directa el día a día de los enfermos crónicos y su entorno. En esta convocatoria, el jurado evaluador ha contado con la participación de Julio Ancochea, presidente de Asomega.

Ayudas Paciente de VitalAire

Entre las iniciativas galardonadas en esta edición sobresale la presentada por la Asociación Gallega de Fibrosis Quística. Su programa, bautizado como «Alimenta Pulmón FQ», pone el foco en una dimensión a menudo invisible pero crucial para el manejo de esta patología: la nutrición terapéutica. Concebido como una herramienta de empoderamiento familiar, el proyecto ofrece valoraciones individuales y capacitación práctica a los afectados.

Su objetivo es abordar la alimentación como un factor protector capaz de optimizar las terapias respiratorias domiciliarias, potenciar la función pulmonar y reducir las exacerbaciones. Este programa de intervención directa beneficiará a 90 personas con fibrosis quística y a 164 de sus familiares o cuidadores.

Este galardón viene a respaldar la trayectoria de la entidad gallega, presidida por Juan da Silva, quien ya detalló las principales demandas y necesidades de estos pacientes en una entrevista concedida en el marco del II Encontro Mundial de Médicos Galegos. Asimismo, la asociación recibió en su momento el apoyo económico de la iniciativa solidaria Asomega Axuda, un hito de cooperación asistencial que Julio Ancochea destacó durante su intervención en el Encontro de Verán de Allariz para visibilizar la importancia del soporte continuo a los pacientes crónicos.

La convocatoria de VitalAire, que también ha distinguido la brillante estrategia psicoeducativa infantil «Ciudad Fiqui» impulsada por la Asociación de Fibrosis Quística de la Comunidad Valenciana, distribuye inicialmente 14.000 euros para cada una de las dos entidades. Asimismo, las bases contemplan una asignación adicional de 5.000 euros reservada para aquellos proyectos que logren consolidar resultados asistenciales significativos en los próximos meses.

González Juanatey, a un paso de presidir la Federación Mundial del Corazón

La medicina española, y de forma muy particular la gallega, se encuentra a las puertas de un hito histórico: el doctor José Ramón González Juanatey ha sido seleccionado para disputar la fase definitiva en las elecciones a la presidencia de la Federación Mundial del Corazón (WHF, por sus siglas en inglés). 

González Juanatey

Nacido en Noia, el perfil de González Juanatey atesora el equilibrio idóneo entre la práctica asistencial de primera línea y la excelencia académica. Con un bagaje que supera las 700 aportaciones científicas en publicaciones de impacto, ha liderado durante años el servicio de Cardiología del CHUS y presidido la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Además, fue merecedor del Premio Nóvoa Santos de Asomega en 2019.

Este salto internacional de Juanatey —que, además, participará en el próximo Encontro de Verán de Asomega— coincide con un periodo de intensa actividad institucional en su tierra natal. El pasado mes de marzo, el veterano cardiólogo asumió una alta responsabilidad de gestión tras ser reclutado por la rectora de la USC Rosa Crujeiras como delegado estratégico de Ciencias de la Salud, un puesto desde el que ya coordina las sinergias entre las facultades médicas y el sistema asistencial.

Quienes conocen de cerca su visión destacan que el facultativo concibe la gobernanza sanitaria no como un ejercicio burocrático, sino como una herramienta transformadora. Su enfoque promueve el fortalecimiento de la atención primaria, la equidad en el acceso a fármacos innovadores y la continuidad de los cuidados médicos. Para el especialista, situar la ciencia rigurosa en el centro de las decisiones políticas es la única vía para mitigar el impacto global del infarto y la insuficiencia cardíaca.

La votación final, que tendrá lugar en Río de Janeiro del 8 al 10 de octubre de 2026, decidirá si la experiencia acumulada en los hospitales gallegos se convierte en la hoja de ruta de la salud cardiovascular mundial, consolidando un liderazgo que combina ciencia, gestión y una profunda vocación humana.

El legado del doctor Charro inspira el Encontro de Verán de Asomega

Aniceto Charro

El próximo sábado 1 de agosto, la villa de Baiona se convertirá en el escenario del Encontro de Verán de Asomega. Esta edición tendrá una carga humana y emocional muy profunda, ya que albergará el homenaje institucional a una de las figuras más respetadas de la medicina gallega: el doctor Aniceto Charro Salgado, socio fundador y presidente de honor de la entidad, fallecido el pasado mes de septiembre.

Homenaje a Charro

Bajo el lema "Legado, memoria y gratitud", el homenaje a Charro buscará recordar la impronta de un profesional que supo conjugar la vanguardia médica con un compromiso inquebrantable hacia su tierra y sus compañeros.

Quienes compartieron trayectoria con Aniceto Charro coinciden en destacar su vitalidad magnética y su capacidad para inspirar a las nuevas generaciones. No solo fue un referente indiscutible en la Endocrinología española, sino un docente generoso cuya vocación se cimentaba en la cercanía.

La profesora Julia Buján lo definió con acierto como “una vorágine de conocimientos, aficiones y sentimientos a la que nos arrastraba a todos”. Su galleguidad se traducía en acciones concretas para proyectar el talento de su comunidad, manteniendo siempre una máxima humana que el actual presidente de Asomega, Julio Ancochea, destaca como su gran seña de identidad: su constante disposición a escuchar y ayudar.

📌 ¡TOMA NOTA! Claves del Encontro de Verán 🌊🩺

📅 ¿Cuándo? Sábado, 1 de agosto, 12:00 h.
📍 ¿Dónde? Baiona (Pontevedra). Actos en el Concello y almuerzo en el Parador.
❤️ El corazón: homenaje al querido Dr. Charro.
🧠 Vanguardia científica: conferencia magistral del Dr. González Juanatey.
🍏 La clave: Dieta Atlántica y salud con los líderes de Coren, Leche Río, Opromar y Jealsa moderados por Rosaura Leis, presidenta de la Fundación Española de la Nutrición.
🚨 ¡ATENCIÓN! Las plazas son limitadas. La fecha tope para inscribirse es el 15 de julio.

🔗 Toda la información e inscripciones EN ESTE ENLACE.

Un intenso programa

El homenaje a Charro arrancará a las 12:00 horas en el Concello de Baiona con el tributo familiar e institucional, introducido por Julio Ancochea, presidente de Asomega, y clausurado por el alcalde de la localidad, Jesús Vázquez Almuíña.

Tras este bloque memorial, el encuentro dará paso a su agenda científica, enfocada este año en la Dieta Atlántica, un ámbito del que el propio "Tito" Charro fue pionero. El cardiólogo José Ramón González Juanatey impartirá la conferencia inaugural sobre el Plan Europeo de Salud Cardiovascular, a la que seguirá una mesa redonda sobre innovación y salud en el sector productivo gallego.

Este debate, moderado por la pediatra Rosaura Leis, presidenta de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica, contará con la participación de directivos de firmas clave como Coren, Leche Río, Opromar y Jealsa.

La cita concluirá con el tradicional almuerzo de confraternidad en el Parador.

Recordatorio: la inscripción al evento es obligatoria a través del formulario oficial y el plazo termina el próximo 15 de julio.

Adiós a Antonio Sueiro: un maestro que humanizó la neumología moderna

Antonio Sueiro

Hay hombres que no solo ejercen una profesión, sino que la esculpen con su propia humanidad. El reciente fallecimiento del doctor Antonio Sueiro Bendito deja un vacío inmenso en la medicina española y, de manera muy profunda, en el seno de Asomega.

Antonio Sueiro

Quien fuera su vicepresidente y, en sus últimos años, miembro de su Comité de Honor, nos ha dejado con la discreción de los grandes, con un legado imborrable como jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid durante casi veinte años.

Gallego con alma de "mariñeiro", Sueiro perteneció a esa estirpe irrepetible de facultativos que estrenó el sistema MIR en España, abriendo las puertas a la especialización médica del país. Fue un arquitecto fundamental de la neumología moderna. Su rigor científico se tradujo en la autoría de más de 150 artículos académicos y comunicaciones en congresos nacionales e internacionales, liderando investigaciones punteras en patologías complejas como el asma, la fibrosis pulmonar idiopática y el cáncer de pulmón.

Miembro activo de sociedades de élite como la European Respiratory Society y la Sociedad Internacional de Sarcoidosis, compaginó la vanguardia clínica con la docencia en las universidades Autónoma de Madrid y de Alcalá de Henares, donde ejerció como maestro de generaciones.

Antonio Sueiro

Inmensamente humano

Sin embargo, los títulos palidecen ante lo que verdaderamente definió su carrera: su concepción de la medicina como una militancia ética. El doctor Sueiro no trataba enfermedades, cuidaba de personas. Su convicción de que la práctica clínica carece de sentido sin empatía le valió el reconocimiento de Neumólogo del Año en 2015 por Neumomadrid y el prestigioso premio del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid a la Humanización de la Medicina en 2016.

Quienes tuvieron la fortuna de pasar por su consulta recuerdan a un profesional inmenso que jamás tenía prisa y escuchaba con el corazón. Ese compromiso vital convivió siempre con un amor incondicional a sus raíces. Distinguido como Madrigallego de Oro en 2010, ejerció de puente constante entre Galicia y Madrid.

Su generosidad intelectual se mantuvo intacta hasta el final, impartiendo conferencias en el Centro Gallego de Madrid sobre hábitos saludables para mayores, demostrando que su vocación no entendía de jubilaciones, o en el Hospital de La Princesa, donde expuso su pasión marinera. Esa misma pasión lo llevó a cruzar el Atlántico en misiones institucionales para expandir las fronteras de Asomega en países como Brasil.

Hoy Asomega llora a un sabio cercano, a un "médico militante" que demostró que la máxima excelencia científica es estéril si no viene acompañada de compasión. Se apaga una voz autorizada y un pecho generoso, pero nos queda su ejemplo impecable en las aulas, sus valiosas aportaciones en los tratados y el eco imperecedero de un consejo que aplicó a cada paciente: poner siempre más corazón en las manos. Descanse en paz, maestro.

García-Basteiro, jefe del Servicio de Preventiva y Epidemiología del Clínic

García-Basteiro con su equipo.

El Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona inicia una nueva y prometedora etapa: el miembro de Asomega Alberto García-Basteiro ha sido nombrado jefe del Servicio, con lo que asume el reto de liderar una de las áreas más críticas de este prestigioso centro hospitalario.

García-Basteiro con su equipo.

El pasado 16 de junio, García-Basteiro expuso las líneas estratégicas que guiarán el futuro del departamento. Su hoja de ruta se focaliza en un triple objetivo: reforzar la prevención, optimizar el control de las enfermedades y potenciar la investigación en salud pública.

Este nombramiento corona una trayectoria de excelencia científica que traspasa fronteras. Licenciado en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela y doctor por la Universidad de Ámsterdam, el epidemiólogo gallego fraguó gran parte de su carrera en la vanguardia internacional de la salud global.

Discípulo del célebre investigador Pedro Alonso, coordinó durante años el área de investigación en tuberculosis en el Centro de Investigação em Saúde de Manhiça (CISM), en Mozambique. Su incansable labor en poblaciones vulnerables le valió en 2023 la prestigiosa subvención Starting Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC) para el proyecto TB-QUEST y, posteriormente, el XX Premio Fundación Banco Sabadell a la Investigación Biomédica en 2025.

García Feijóo, Premio GOH Naumann en el congreso internacional de Oftalmología

Julián García Feijóo recoge su premio.

La medicina española con sello gallego vuelve a brillar con luz propia a nivel internacional. En el marco del cuadragésimo Congreso Mundial de Oftalmología (WOC 2026), celebrado en Praga, Julián García Feijóo, miembro de la Junta Directiva de Asomega, ha sido condecorado con el prestigioso Premio GOH Naumann al liderazgo en atención oftalmológica global.

Julián García Feijóo recoge su premio.

Este encuentro, considerado por la comunidad médica como la cita cumbre de la especialidad a nivel planetario, reúne a los mayores expertos del globo para trazar el futuro de la salud visual.

El galardón no es un reconocimiento menor. Otorgado cada cuatro años por el Consejo Directivo del Consejo Internacional de Oftalmología (ICO), el Premio GOH Naumann exalta la memoria y el legado de este histórico profesor. Su propósito es distinguir a aquellos profesionales que, al frente de sociedades científicas nacionales o supranacionales, demuestran un liderazgo excepcional y una contribución tangible a la mejora de la atención médica ocular en todo el mundo. Que recaiga en manos de García Feijóo, entregado solemnemente durante la ceremonia de apertura, refrenda su proyección internacional.

Este triunfo en tierras checas no es fruto del azar, sino la consecuencia natural de una trayectoria impecable guiada por el rigor y la cercanía humana. Recientemente, el Observatorio de la Sanidad lo situó merecidamente entre los veinte oftalmólogos más influyentes de España, destacándolo como un auténtico referente mundial en glaucoma.

Catedrático de la Universidad Complutense y jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, García Feijóo aúna la excelencia académica con una incansable vocación clínica. 

Su sólida carrera respalda este éxito. Expresidente de la Sociedad Española de Glaucoma y exmiembro directivo de la European Glaucoma Society, destaca por implantar técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas. Con más de trescientos artículos científicos publicados y veintisiete libros editados, el doctor, galardonado previamente con los prestigiosos premios Arruga y Castroviejo, consolida en Praga una trayectoria de excelencia incuestionable.

Baiona, 1 de agosto: ciencia y memoria en el Encontro de Verán de Asomega

El próximo 1 de agosto, el incomparable marco de la villa de Baiona se convertirá en epicentro de la medicina gallega con la celebración del Encontro de Verán de Asomega. El programa definitivo ofrece un altísimo nivel cientifico y un profundo calado humano, que precederá al tradicional almuerzo de confraternidad en el paraje único del Parador nacional.

La emotiva jornada arrancará formalmente a las 12:00 horas en el Concello con el homenaje al recordado y querido doctor Charro bajo el lema 'Legado, memoria y gratitud'. Julio Ancochea, presidente de Asomega, será el encargado de introducir un tributo que contará con la participación directa de la familia del homenajeado y que clausurará solemnemente Jesús Vázquez Almuíña, alcalde de Baiona. Será un momento idóneo para reivindicar la excelencia médica y el apego imperecedero a las raíces comunes.

Inmediatamente después, a las 12:45 horas, el rigor científico tomará el relevo con un eje temático de absoluta actualidad y esencia gallega: la Dieta Atlántica. Primero, el prestigioso cardiólogo y Premio Nóvoa Santos de Asomega José Ramón González Juanatey ofrecerá la conferencia de apertura, titulada ‘A propósito del Plan Europeo de Salud Cardiovascular’.

A continuación, se desarrollará el coloquio titulado 'Innovación y salud en el sector productivo gallego', que estará moderado por la pediatra Rosaura Leis, miembro de la Junta Directiva de Asomega y presidenta de la Fundación Española de la Nutrición y vicepresidenta de la Fundación Dieta Atlántica..

Esta mesa redonda de primer nivel reunirá a los líderes de las principales industrias alimentarias, agropecuarias y marítimas de nuestra comunidad:

  • Emilio Rial (Grupo Coren)
  • Miguel Gómez (Leche Río)
  • Fran Fernández Fragueiro (Opromar)
  • Odilo Romero (Jealsa)

Un debate interdisciplinar para entender cómo la producción sostenible y la nutrición de máxima calidad impactan directamente en el bienestar y la salud diaria de la población general.

Por cuestiones de aforo y organización de la posterior comida en el Parador, el plazo límite para formalizar la inscripción es el próximo 15 de julio. No deje pasar la oportunidad de formar parte de este día tan especial. Galicia, su ciencia y sus profesionales le esperan en Baiona. Reserva tu plaza ya en este enlace.

 

📌 ¡TOMA NOTA! Claves del Encontro de Verán 🌊🩺

📅 ¿Cuándo? Sábado, 1 de agosto, 12:00 h.
📍 ¿Dónde? Baiona (Pontevedra). Actos en el Concello y almuerzo en el Parador.
❤️ El corazón: homenaje al querido Dr. Charro.
🧠 Vanguardia científica: conferencia magistral del Dr. González Juanatey.
🍏 La clave: Dieta Atlántica y salud con los líderes de Coren, Leche Río, Opromar y Jealsa.
🚨 ¡ATENCIÓN! Las plazas son limitadas. La fecha tope para inscribirse es el 15 de julio.

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O Álvaro Cunqueiro cumpre 11 anos consolidando o seu modelo sanitario

Hospital Álvaro Cunqueiro

A Área Sanitaria de Vigo fixo público o balance oficial de actividade do Hospital Álvaro Cunqueiro en vésperas do seu undécimo aniversario, que se celebra mañá, luns 29 de xuño. Os datos auditados revelan a magnitude dun centro que se consolidou como o verdadeiro motor asistencial, docente e investigador do sur de Galicia, transformando o mapa sanitario da comunidade.

Hospital Álvaro Cunqueiro

Dende que abriu as súas portas no ano 2015 co obxectivo de unificar servizos que ata entón se atopaban dispersos por toda a cidade, o complexo hospitalario vigués asumiu unha carga de traballo maiúscula.

O balance acumulado nesta década longa de traxectoria estratéxica recolle máis de 4,2 millóns de consultas externas, dous millóns de urxencias atendidas e un volume de ingresos que supera os 372.000 pacientes. Estas métricas non só validan a infraestrutura, senón que amosan a enorme presión asistencial que soporta o centro.

O xerente da Área Sanitaria de Vigo, Francisco Javier Puente Prieto, quixo afastar o foco da fría estatística para darlle unha lectura estritamente humana a este aniversario. "O verdadeiro motor do hospital non son as súas paredes nin a súa tecnoloxía, senón o compromiso diario de cada un dos profesionais que atenden os usuarios", subliñou Puente Prieto. Deste xeito, puxo en valor o labor diario de médicos, enfermeiros e persoal técnico ou auxiliar.

Porén, o crecemento do Álvaro Cunqueiro tamén se explica a través dun evidente salto de calidade tecnolóxica. O centro converteuse nun referente autonómico grazas á implantación da cirurxía robótica, as terapias avanzadas CAR-T ou os modernos sistemas de diagnóstico por imaxe. Segundo destacan desde a propia dirección do complexo: "A incorporación destas ferramentas de vangarda permitiunos acadar niveis de precisión diagnóstica moi elevados", optimizando os tempos e reducindo os riscos para o paciente.

De cara ao futuro inmediato, cun orzamento para a área viguesa que superará os mil millóns de euros, o hospital afronta os retos urxentes da dixitalización e novos proxectos de ampliación de espazos para dar resposta ao incremento constante da demanda.

Edadismo en sanidad: el sesgo invisible que afecta a la salud

El envejecimiento de la población es uno de los mayores desafíos demográficos del siglo XXI, pero las estructuras sanitarias y los propios profesionales siguen arrastrando inercias del pasado. Para cambiar esta realidad, la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG) ha puesto en marcha el Grupo de Trabajo sobre Edadismo en el Sistema Sanitario.

Al frente de esta ambiciosa iniciativa se encuentra la doctora Cristina Alonso Bouzón, geriatra y miembro de la Junta Directiva de Asomega, quien defiende la urgencia de abordar este problema de forma explícita, sistemática y basada en la evidencia científica.

La Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEGG) ha puesto en marcha el Grupo de Trabajo sobre Edadismo en el Sistema Sanitario, coordinado por la geriatra de Asomega Cristina Alonso.

"El edadismo es una de las formas de discriminación más normalizadas y menos reconocidas en nuestra sociedad y también en nuestros sistemas sanitarios", advierte la doctora Alonso, aportando un dato demoledor: el 30% de las situaciones de discriminación en el ámbito de la salud se deben a la edad.

Este sesgo va mucho más allá de un debate ético: incide directamente en la supervivencia y el bienestar del paciente. Según explica la geriatra, esta práctica "condiciona el acceso a pruebas diagnósticas y tratamientos, afecta a las decisiones clínicas y aparta a las personas mayores de las tomas de decisiones sobre su salud".

El impacto no es solo emocional, sino también físico, al elevar el riesgo de complicaciones médicas y deterioro funcional. Y por si fuera poco, cronifica ineficiencias económicas. En concreto, Alonso alude a un estudio estadounidense donde el edadismo supuso un coste anual de 63.000 millones de dólares.

El error de normalizar el síntoma: "Cosas de la edad"

El principal caballo de batalla del nuevo grupo es desterrar el pernicioso mantra de que ciertos achaques son inevitables al cumplir años. La doctora es tajante al respecto: "Con demasiada frecuencia consideramos 'normales para la edad' el dolor, la lentitud al caminar, la pérdida de fuerza, las caídas, limitaciones sensoriales, algunos cambios cognitivos o determinadas alteraciones del comportamiento".

Cristina Alonso

Asociar automáticamente la vejez con la enfermedad provoca que se dejen de diagnosticar patologías perfectamente tratables o prevenibles. Considera que, por ejemplo, si asumimos que la pérdida de fuerza es "lo normal" podemos dejar de intervenir sobre una sarcopenia. O, incluso, "si damos por sentado que determinados cambios cognitivos forman parte del envejecimiento, podemos retrasar el diagnóstico y las intervenciones que ayudan a preservar la autonomía, la calidad de vida y el bienestar de las personas con deterioro cognitivo o demencia".

Por ello, exige que las decisiones médicas no se estandaricen:  "Dos personas de 80 años pueden tener capacidades funcionales, estados de salud y objetivos vitales diferentes. Por eso las decisiones sanitarias deben basarse en una valoración individualizada que incluya evaluación de su capacidad funcional, y no únicamente de su fecha de nacimiento", afirma.

Tres pilares para una transformación real

El equipo coordinado por Alonso está compuesto por 18 profesionales multidisciplinares especialmente comprometidos. Su hoja de ruta se vertebra en tres áreas de acción concreta:

  • concienciación, ofreciendo herramientas para identificar conductas edadistas en la práctica clínica.
  • investigación, para medir el impacto real en nuestro entorno.
  • legislación para que la lucha contra este sesgo impregne las políticas sanitarias.

Por otra parte, aunque el foco principal se centra en el paciente, la doctora reconoce que el edadismo también golpea a los propios profesionales, cuestionando la valía de los jóvenes por "inexpertos" o la de los veteranos por una supuesta menor capacidad de adaptación.

Dos pistas culturales para la reflexión

Para comprender a fondo la dimensión de este problema, Cristina Alonso propone dos valiosas referencias culturales. En el plano cinematográfico, recomienda la película 53 domingos, de Cesc Gay, por cómo muestra "el edadismo que se cuela en muchas dinámicas familiares aparentemente normales". En literatura, apunta al libro La trampa de la edad, de Vania de la Fuente, al que califica como "una referencia imprescindible para entender por qué el edadismo no es solo un problema social, sino también un problema de salud".

Amplia repercusión en medios del XXV Premio Nóvoa Santos

XXV Premio Nóvoa Santos

La entrega a Federico Martinón del XXV Premio Nóvoa Santos de Asomega ha cosechado un eco unánime y rotundo en los medios de comunicación e instituciones. El evento no solo ha sido un acto protocolario, sino una rotunda reivindicación de la ciencia con rostro humano.

XXV Premio Nóvoa Santos

Desde que se conoció el fallo unánime en mayo, cabeceras como La Voz de Galicia y el medio sanitario Redacción Médica anticiparon el peso de un galardonado que definieron como “imprescindible para entender la evolución de la vacunología”. Los días previos al evento, el diario La Región ahondaba en las raíces ourensanas del jefe de Pediatría del CHUS, recogiendo su indiscutible orgullo y una sentencia que resume su ambición: "Galicia tiene el mejor calendario de vacunación del mundo".

La cobertura alcanzó su cénit el fin de semana del galardón. El Correo Gallego y el Diario de Compostela plasmaron con precisión las palabras de un Martinón que entiende la medicina, ante todo, como “un compromiso con las personas”, ensalzando la inmunización como herramienta de equidad social. Las informaciones resaltaron también el valor del relevo generacional en el acto con la entrega del premio Asomega Nova a su discípula e investigadora Irene Rivero, así como la dimensión humanizadora del premio Asomega Axuda, destinado a la Obra Social Pediatría del CHUS. 

El calado institucional se reflejó con fuerza en el entorno digital y en las agencias. El Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) aplaudió al coordinador de su grupo GenViP, mientras medios como Galiciapress y Galicia Confidencial se hicieron eco de la intervención del conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, quien ensalzó la aportación del pediatra al liderazgo vacunal de la comunidad, un mensaje que el propio conselleiro trasladó a su cuenta oficial de X. Asimismo, el Parlamento de Galicia y el Sergas divulgaron la relevancia de la innovación científica en la autonomía, mientras que el Concello de Santiago, a través de su cuenta @PazodeRaxoi, y la EFESalud amplificaron el acontecimiento en las redes.

El doctor Julio Ancochea, presidente de Asomega, abrió un acto que la prensa ha calificado como un recorrido de excelencia científica y legado humano, cerrado con la emocionante música de Irma Macías. La crónica mediática lo deja claro: Galicia no solo premia a uno de sus grandes científicos, sino que reafirma su posición en la vanguardia de la salud pública mundial.

El Congreso debate un frente común contra la enfermedad hepática

La Sala Constitucional del Congreso de los Diputados se convirtió en el epicentro del debate sobre la salud pública nacional con la celebración de la jornada "Las enfermedades hepáticas víricas y minoritarias: un reto de salud pública y equidad social". El encuentro arrancó poniendo sobre la mesa el crudo diagnóstico de los profesionales clínicos, que advirtieron que el principal obstáculo para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas reside en la financiación, reclamando presupuestos finalistas al estilo del exitoso Plan Nacional de VHC.

Javier García-Samaniego Rey, Jefe de Sección de Hepatología del HospitalUniversitario La Paz de Madrid, junto al comoderador de esta mesa, José Luis Calleja, jefe del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro y catedrático de Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid.

Javier García-Samaniego Rey, jefe de Sección de Hepatología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, junto al comoderador de esta mesa, José Luis Calleja, jefe del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro y catedrático de Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid.

Con este exigente telón de fondo, el doctor Javier García-Samaniego Rey, miembro de la Junta Directiva de Asomega y coordinador de la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (AEHVE), asumió la moderación de la mesa institucional, responsabilidad compartida con José Luis Calleja, del Hospital Puerta de Hierro de Madrid. 

"Tenemos retos desde el punto de vista de las políticas públicas y para eso son los decisores", subrayó Samaniego con el oficio de quien sabe que la ciencia necesita de la política para aplicarse. Instó además a romper el estigma y el carácter silente de estas patologías, reclamando un esfuerzo en prevención para situar la salud hepática al mismo nivel de concienciación social que hoy tienen la oncología o las enfermedades cardiovasculares.

Para el especialista, la clave del éxito no radica en el gasto, sino en la inversión. Como muestra, recordó los datos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que avalan cómo el tratamiento de la hepatitis C redujo drásticamente las descompensaciones y la necesidad de órganos en España.

Sin embargo, el gran desafío actual en un sistema tan descentralizado es lo que el especialista denominó la "continuidad política". En este sentido, defendió la vigencia de la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud como la herramienta jurídica indispensable para blindar la equidad y asegurar una cartera de servicios mínima e idéntica para todos los ciudadanos

Este llamamiento a la acción fue recogido de primera mano por los decisores públicos convocados en el panel. Políticos de diferentes signos —como los portavoces parlamentarios de Sanidad Rafael Belmonte (PP), María Sáenz (PSOE) e Iván Sánchez (VOX)— dialogaron estrechamente con los responsables de Salud Pública y Humanización de Castilla-La Mancha, Murcia y la Comunidad de Madrid (Joaquín Torres, José Jesús Guillén y Celia García), junto a la experta Pilar Aparicio. Una confluencia de administraciones decidida a incorporar, de forma definitiva, la enfermedad hepática en la gran estrategia nacional de cronicidad.

Ancochea: 'La ciencia médica gallega es una conquista de rigor y entrega compartida"

Julio Ancochea

La entrega de la vigésimo quinta edición del Premio Nóvoa Santos de Asomega dejó momentos de honda emoción. Durante el solemne acto, el doctor Julio Ancochea pronunció una vibrante alocución institucional en la que, con motivo de este 25º aniversario, realizó un emotivo repaso por el perfil y la trayectoria de cada uno de los anteriores galardonados.

Su intervención estuvo profundamente centrada en el humanismo médico, el relevo generacional de la pediatría y la quiebra definitiva de las fronteras geográficas en el ámbito de la vanguardia investigadora. Por su indudable y extraordinario interés, reproducimos a continuación el discurso íntegro del presidente de la entidad.

ACTO DE ENTREGA DEL XXV PREMIO NÓVOA SANTOS
Pazo de Fonseca, Santiago de Compostela, 26 de junio de 2026

Excelentísimo señor presidente del Parlamento de Galicia, don Miguel Santalices,
Ilustrísima señora alcaldesa de Santiago de Compostela, doña Goretti Sanmartín,
Excelentísimo señor conselleiro de Sanidade, don Antonio Gómez Caamaño,
Señora rectora magnífica de la USC, doña Rosa Crujeiras,
Distinguida representante de AstraZeneca, doña Olga Moreno.

Amigos y amigas, queridos compañeros de Asomega

Nuestro Premio Nóvoa Santos alcanza su vigésimo quinta edición; un cuarto de siglo trazando la historia viva de la vanguardia médica y científica de nuestra tierra.

Curiosamente, en este año de 2026 muchas miradas se girarán hacia el cielo, expectantes ante ese eclipse solar absoluto que en pocas semanas cruzará nuestra geografía.

Permítanme la licencia de decirles que, mientras el cosmos se prepara para un instante de sombra, la medicina gallega prefiere hacer justamente lo contrario: perseverar en su luz.

Una luz constante que nace del rigor y del compromiso diario de nuestros profesionales, y que no entiende de penumbras provisionales.

Lo hacemos, además, desde una trinchera inquebrantable: la de la Asociación de Médicos Gallegos, Asomega, que con sus 32 años de andadura sigue defendiendo la ciencia con el máximo rigor y la medicina con toda el alma.

Una medicina humanizada que, por encima de algoritmos, tecnologías y fríos indicadores de gestión, coloca siempre al paciente en el centro de su compasión y de su acción.

Hablar de este premio es conmemorar también otra efeméride de hondo calado conceptual.

Se cumplen ahora exactamente 110 años del inicio de la publicación, aquí en Santiago, del Manual de Patología General de Roberto Nóvoa Santos.

Aquel texto fundamental fue el manifiesto de un inconformista que entendió que el médico debe evadirse de la «cárcel estrecha de sus disciplinas» para divisar horizontes más amplios.

Nóvoa Santos nos enseñó que la ciencia médica es estéril si se desvincula del latido de la sociedad a la que sirve.

Transformar el conocimiento en bienestar para todos es un empeño compartido por cuantos trabajamos en sanidad; una vocación colectiva que da sentido a los 25 años de un galardón que hoy se vuelve memoria viva a través de sus protagonistas.

25 ediciones componen el verdadero “Hilo de Ariadna” de la ciencia gallega, una cartografía del inconformismo contra el dolor y un pacto de humanidad con el sufrimiento del paciente.

Contemplen conmigo este tapiz de excelencia, agrupado en los grandes afluentes del saber donde la medicina gallega ha fundado verdaderas escuelas de dimensión universal:

Pensemos en la imponente arquitectura del corazón y de los vasos: un pilar levantado por la visión de Alfonso Castro Beiras, estratega de nuestra cardiología moderna;

por la audacia de Alberto Juffe, cuyas manos guiaron los primeros trasplantes de corazón en Galicia;

por la excelencia clínica de José Ramón González Juanatey, que situó al paciente en el centro del escudo contra la dolencia cardíaca y nos enseña a vivir más de 100 años con salud;

y por la autoridad de Ramón Berguer Sandez, cirujano vascular que llevó nuestro orgullo hasta la Cátedra Frankel de la Universidad de Michigan.

Miremos hacia el caudal de la endocrinología, el metabolismo y la nutrición: una escuela cimentada sobre la sabiduría de Gregorio Varela Mosquera, padre de la Nutrición en España que pautó la alimentación de los atletas en Barcelona 92;

enriquecida por el liderazgo de Felipe Casanueva, un referente absoluto y una de las firmas más citadas del mundo en obesidad;

por la brillantez de Carlos Diéguez al descifrar los mecanismos moleculares desde la cumbre del CIMUS;

y prolongada por Bartolomé Burguera, combatiendo la obesidad y la diabetes desde la Cleveland Clinic.

Avanza el hilo hacia las ciencias de frontera, la genética y la tecnología: con la impronta de Luis Concheiro Carro, que transformó los códigos de la Medicina Legal en vanguardia forense;

guiado por la lucidez universal de Ángel Carracedo, proyectando la genética y la medicina de precisión a los cinco continentes;

y rematado por el quiebro de María José Alonso y su revolución nanotecnológica aplicada a los fármacos.

Suman su fuerza los maestros de la cirugía, el movimiento y el pensamiento clínico: desde el magisterio de José Luis Puente Domínguez, poseedor de tres cátedras señeras y pionero de la citometría de flujo en oncología;

pasando por las manos de Miguel Cabanela, leyenda de la ortopedia mundial desde la Clínica Mayo;

el pulso de Joaquín Potel, introductor de la cirugía laparoscópica en los quirófanos gallegos;

la maestría de Juan Gómez Reino en el vuelco a las dolencias reumáticas mediante terapias biológicas;

la visión traslacional de José Castillo frente al ictus y su liderazgo científico;

el profesor Ramón Domínguez Sánchez, histórico guardián de la Cátedra de Fisiología; y la inalcanzable hondura intelectual y humanista de Manuel Sánchez Salorio.

Un tapiz que abraza también la cercanía asistencial, el amparo académico y el combate oncológico: representado en la dignificación humana de la Atención Primaria por la doctora Pilar Rodríguez Ledo;

en el amparo tutelar de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia —cuyo actual presidente, Francisco Martelo, nos acompaña esta tarde—, nuestro único galardonado institucional;

y en la cumbre de la oncología médica con la que el doctor Luis Paz-Ares planta cara al cáncer desde la vanguardia de la inmunoterapia y la medicina de precisión.

Y cerrando el círculo, confluyendo en la esencia misma del homenaje que hoy nos reúne, emerge la inmensa estirpe de la pediatría.

Un hilo que comenzó con el legado de José Peña Guitián, patriarca y forjador de la escuela pediátrica gallega moderna;

continuado por el compromiso de Rafael Tojo Sierra, mentor directo de tantos doctores y profesores hoy aquí presentes;

y consolidado en el liderazgo gestor e investigador de la doctora María Luz Couce, directora científica del IDIS y referente mundial en enfermedades metabólicas complejas.

Veinticuatro gigantes de nuestra ciencia. Veinticuatro espejos de generosidad que hoy abren las puertas de sus bodas de plata para recibir a un profesional excepcional: el doctor Federico Martinón Torres.

Querido Federico: tu reconocimiento en esta vigésimo quinta edición premia una forma de entender la existencia donde la hiperespecialización va de la mano de la antropología médica de la compasión.

Representas, de manera impecable, la quiebra definitiva de las fronteras geográficas en el ámbito del conocimiento.

Durante décadas pareció existir la sorda resignación de que la ciencia de vanguardia solo se dictaba desde las grandes capitales.

Tú has demostrado al mundo que, desde Galicia, viviendo, pasando consulta, dando clase e investigando aquí, se puede liderar la inmunología y el desarrollo de vacunas a escala planetaria.

Eres voz de la Organización Mundial de la Salud, coordinas consorcios genómicos internacionales y, al mismo tiempo, eres el médico accesible que sabe escuchar el llanto de un lactante y calmar la angustia de unos padres.

Además, este premio te conecta de forma directa con tus raíces más profundas y con esa tradición gallega del cuidado infantil que antes mencioné.

Sé que en tu memoria resuena hoy con fuerza la figura de tu gran maestro, el doctor José Peña Guitián. Pero a ese magisterio se une, de forma natural, el orgullo de tu propia sangre: el legado de tu padre, Federico, y de tu tío, José María Martinón Sánchez, dos pediatras ilustres que prestigian y han hecho grande la medicina de nuestra tierra.

En Asomega entendemos así la ciencia: como un puente entre la memoria de los que nos precedieron y la promesa de los que empiezan.

Ese futuro es el que tú mismo impulsas hoy al distinguir, a través de las ayudas de este premio, a la joven investigadora Irene Rivero y al magnífico proyecto de la Obra Social de Pediatría del CHUS, liderado por Belén Mosquera.

Toda una declaración de intenciones que confirma que la ciencia solo es verdaderamente grande cuando se vuelve generosa y cercana.

Un ideal humanista que define a Asomega y que hoy, para finalizar, nos invita a evocar la memoria de un gallego universal.

Este año conmemoramos el cincuentenario del fallecimiento de ese gran patriarca de nuestras letras que fue Ramón Otero Pedrayo. Ourensano como tú y como yo, Federico.

Y quiero regresar de su mano a la raíz más pura de nuestra vocación.

Don Ramón, hijo de médico, sentía una devoción sagrada por la profesión que vio ejercer en su pazo de Trasalba.

Su padre, don Enrique Otero Sotelo, recorría los caminos rurales atendiendo a los enfermos de las aldeas.

Permítanme recordar un bellísimo pensamiento de Otero Pedrayo, transido de una honda emoción ante el milagro del relevo de la vida y del futuro, unas palabras que dicen:

«Poida que neste momento nalgún recanto de Galicia estea morrendo un vello que leva consigo un caudal de palabras sonoras...

 Poida que noutro naza, a estas horas, o neno ou a idea que transformará en novo sentido a historia».

Ese niño que nace, esa idea que transforma la historia y le otorga un nuevo sentido, es el porvenir por el que el médico trabaja cada día.

Y es la misma vocación que don Ramón vio encarnada en su propio padre, de quien dejó esculpido un retrato limpio y directo, que late con la fuerza de la verdad cotidiana:

«Jamás hubo en el médico una palabra de impaciencia. Conocía íntimamente los murmullos, los sonidos y los silencios de su pueblo».

Ahí está todo, queridos amigos. En ese puente invisible que une el saber escuchar la voz callada de una aldea con el saber descifrar el enigma de un gen o de un virus que amenaza la vida de un niño.

Porque frente a cualquier eclipse transitorio, la verdadera ciencia médica gallega no es un legado pasivo; es la búsqueda constante de la luz, una conquista de amor, de rigor y de entrega compartida.

Enhorabuena, doctor Federico Martinón Torres, nuestro XXV Premio Nóvoa Santos.

Gracias por ensanchar nuestra casa común y por velar desde Galicia, con tanta ciencia y con tanta alma, por el mañana de todos.

Moitas grazas.

JULIO ANCOCHEA
Presidente de Asomega

Martinón: "Antes que una profesión, la Medicina es un compromiso con las personas"

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Federico Martinón, Premio Nóvoa Santos; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; y Miguel Santalices, presidente del Parlamento.

El histórico Pazo de Fonseca de Santiago se vistió con sus mejores galas para acoger una tarde que discurrió entre la memoria viva, el rigor de la ciencia y una honda vibración humana. La entrega del XXV Premio Nóvoa Santos, otorgado por Asomega, no fue una mera ceremonia de aniversario: significó la reafirmación de un compromiso inquebrantable con la salud pública y la identidad gallega.

El galardón reconoció de forma unánime la trayectoria del doctor Federico Martinón Torres, jefe del Servicio de Pediatría del CHUS, cuya labor sitúa la investigación en inmunización en la absoluta vanguardia planetaria.

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Federico Martinón, Premio Nóvoa Santos; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; y Miguel Santalices, presidente del Parlamento.

Julio Ancochea, presidente de Asomega; Federico Martinón, Premio Nóvoa Santos; Antonio Gómez Caamaño, conselleiro de Sanidade; y Miguel Santalices, presidente del Parlamento.

--- ACCEDE AQUÍ AL ÁLBUM FOTOGRÁFICO COMPLETO DEL ACTO ---

La apertura del acto estuvo marcada por el hondo simbolismo de la intervención del presidente de Asomega, el doctor Julio Ancochea. Frente a los eclipses cósmicos y las sombras provisionales, Ancochea defendió una medicina gallega comprometida con "perseverar en su luz", un camino sostenido por el rigor científico y la medicina ejercida con toda el alma.

Evocó los 110 años de la publicación del Manual de Patología General de Roberto Nóvoa Santos para recordar el deber del médico de escapar de la "cárcel estrecha de sus disciplinas" y entender que la ciencia es estéril si se desvincula del latido de la sociedad a la que sirve.

Esa vocación sirvió al presidente para desgranar el "Hilo de Ariadna" de estos veinticinco años del premio a través de sus ganadores, un tapiz de excelencia que ha fundado escuelas de dimensión universal en disciplinas como la cardiología, la endocrinología o la genética de precisión. Este itinerario histórico desembocó de forma natural en la pediatría, conectando el magisterio de Peña Guitián con la propia estirpe familiar del premiado, hijo y sobrino de ilustres pediatras.

Para Ancochea, la cita escenificó un puente inquebrantable "entre la memoria de los que nos precedieron y la promesa de los que empiezan".

Gratitud por encima del orgullo

Al recoger el testigo, el doctor Martinón despojó al acto de cualquier atisbo de orgullo corporativo para situarlo en el terreno de la gratitud. Reconoció el "vértigo" de sumarse a una lista de premiados donde figuran quienes fueron sus referentes y amigos, y confesó el inmenso honor de "caminar literalmente sobre las huellas" de su gran maestro, el profesor Peña Guitián, al ocupar sucesivamente su cátedra, su jefatura de servicio y su sillón académico.

Asimismo, ensalzó al Hospital Clínico Universitario de Santiago como el "buque insignia" de la sanidad gallega y a la Facultad de Medicina como el "Códice Calixtino" de las universidades de la comunidad.

El momento más emotivo de su intervención llegó al visibilizar el "precio invisible" que pagan las familias de los científicos. Martinón dedicó el premio a su mujer Cristina y a sus hijos, pilares de una carrera que "se escribe en artículos, pero se sostiene en silencio", y envió un conmovedor recuerdo a su madre, ausente por motivos de salud.

El pediatra, que citó la influencia de sus dos grandes maestros vitales —su padre y su tío—, sentenció con una frase que resumió el espíritu de la jornada: "La medicina es, antes que una profesión, una forma de compromiso con las personas".

Ese mismo compromiso articuló la vertiente científica y social del encuentro. En materia sanitaria puso en valor la idoneidad de la inmunización como una herramienta transversal de equidad y un "modelo de país" capaz de situar a Galicia con la menor tasa de mortalidad infantil de España.

Los otros Nóvoa Santos

El acto miró también al porvenir y al abrigo de los desfavorecidos, señas de identidad de la vertiente más social de Asomega. El talento joven recibió su justo espacio con la distinción Asomega Nova a la doctora Irene Rivero Calle, mientras que el reconocimiento Asomega Axuda aplaudió la labor de la Obra Social Pediatría del CHUS, una iniciativa consagrada a cuidar el bienestar emocional de los pacientes más pequeños y de sus familias durante los procesos de hospitalización.

Irene Rivero recibe la distinción del XXV Nóvoa Santos a la joven investigadora de manos de Olga Moreno, de Astrazeneca.

Irene Rivero recibe la distinción del XXV Nóvoa Santos a la joven investigadora de manos de Olga Moreno, de Astrazeneca.

La Obra Social del CHUS, representada por Belén Mosquera, recibe el Premio Nóvoa Santos a la humanización entregado por Miguel Santalices.

La Obra Social del CHUS, representada por Belén Mosquera, recibe el Premio Nóvoa Santos a la humanización entregado por Miguel Santalices.

Rodeados por un amplio respaldo institucional, sanitario y académico, encabezado por la rectora de la Universidad de Santiago de Compostela, Rosa Crujeiras, los asistentes escucharon la impecable laudatio del homenajeado, que en esta señalada edición corrió a cargo del profesor Felipe Casanueva. La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y el presidente del Parlamento gallego, Miguel Santalices, completaron el plantel institucional. Por parte de AstraZeneca, patrocinadora del premio, intervino Olga Moreno, Vaccines Access Lead de la compañía.

El broche de oro, con la emocionante voz de la cantante Irma Macías, selló un vigésimo quinto aniversario donde Asomega demostró que la medicina de alta escuela en Galicia late siempre al compás del corazón.

Coordenadas del XXV Nóvoa Santos al dr. Martinón: día 26, 18:30 h., Fonseca

Acto de entrega del XXV Premio Nóvoa Santos

El emblemático Pazo de Fonseca será el escenario, este viernes 26 de junio, de la entrega al doctor Federico Martinón del XXV Premio Nóvoa Santos de investigación biomédica, promovido por Asomega. El galardón cuenta con el respaldo de AstraZeneca y el acto de entrega, que podrá verse a través de YouTube, con la colaboración de Sanofi.

Acto de entrega del XXV Premio Nóvoa Santos

 

El evento comenzará a las 18:30 horas. Debido a la gran expectación y a las limitaciones de aforo del histórico recinto, se recuerda que es imprescindible formalizar la inscripción previa a través de su formulario oficial.

El eje central del acto del XXV Premio Nóvoa Santos será el reconocimiento al doctor Federico Martinón Torres, jefe del Servicio de Pediatría del CHUS y referente internacional, quien recibirá la medalla y el diploma del premioSiguiendo la tradición de la convocatoria, el propio homenajeado ha seleccionado las distinciones paralelas. El reconocimiento a la joven Investigadora galega recaerá en la doctora Irene Rivero CallePor su parte, la Obra Social Pediatría del CHUS, cuya distinción recogerá Belén Mosquera, será galardonada en la categoría de humanización sanitaria

El hondo calado de este aniversario quedará reflejado en una mesa presidencial de la máxima relevancia política y sanitaria que contará, además, con la presencia de la rectora de la USC, Rosa CrujeirasEl acto incluirá la lección laudatio del ganador, a cargo del profesor Felipe Casanueva, y la lección magistral del propio doctor Martinón. El broche artístico y emocional de la jornada correrá a cargo de la cantante Irma Macías, cuyas intervenciones musicales culminarán con la interpretación del Himno de Galicia.

BiointegraSaúde reúne na Coruña o potencial científico galego

Luz Couce, Luis Verde, Antonio Gómez Caamaño, Mar Castellanos y Eva Poveda.

O Salón de Actos do Complexo Hospitalario Universitario da Coruña (CHUAC) converteuse esta semana no epicentro da vangarda científica da comunidade. A xornada anual BiointegraSaúde 2026 volveu reunir o talento dos tres grandes institutos de investigación sanitaria galegos: o INIBIC da Coruña, o IDIS de Santiago e o IIS Galicia Sur de Vigo. 

Luz Couce, Luis Verde, Antonio Gómez Caamaño, Mar Castellanos y Eva Poveda.

Luz Couce, Luis Verde, Antonio Gómez Caamaño, Mar Castellanos e Eva Poveda.

Este foro, que comezou a realizarse en 2014, é o máis antigo de España de entre os encontros de centros acreditados polo Instituto de Salud Carlos III. Nesta edición, consolidou un rotundo éxito ao congregar a máis de 250 profesionais. O liderado feminino foi indiscutible na cita, xa que máis do 70% dos investigadores participantes son mulleres, ao igual que as súas directoras científicas. 

O acto de inauguración estivo presidido polo conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, e o xerente da área sanitaria da Coruña e Cee, Luis Verde Remeseiro. Estiveron acompañados polas directoras científicas Mar Castellanos, Luz Couce e Eva Poveda. Durante a apertura, o conselleiro reivindicou estes institutos públicos como un "referente internacional". 

Gómez Caamaño cualificou de estratéxica esta rede pública que conecta o coñecemento, multiplica recursos e acelera as solucións destinadas aos pacientes. Así mesmo, destacou o compromiso da Xunta mediante medidas pioneiras como a creación da categoría profesional estatutaria específica para o persoal investigador sanitario, convocatorias extraordinarias de emprego e convenios colectivos para blindar a súa estabilidade laboral. 

Da alimentación molecular á bioimpresión

A actividade científica arrincou coa conferencia maxistral de José Manuel López Vilariño, responsable de I+D en Hijos de Rivera. Baixo o título «Do alimento á molécula no desenvolvemento dunha alimentación funcional e saudable», o poñente destacou o papel fundamental das fundacións biomédicas. Sinalou que, desde a bioinformática ata os ensaios celulares, todas son ferramentas precisas para lograr produtos de calidade funcional transferibles ao mercado. 

As plataformas dixitais foron testemuña do desenvolvemento deste evento. A través da etiqueta #BioIntegraSaúde, as redes sociais inundáronse de imaxes dos máis de cen traballos presentados entre comunicacións orais e pósteres, evidenciando a alta especialización de cada centro.

No despregue informativo dixital púidose ver como o IDIS de Santiago exhibiu o seu liderado en xenética mediante liñas punteiras como o revolucionario cribado neonatal xenómico do proxecto CRINGENES, entre outras propostas orientadas a abordar con éxito as enfermidades raras. Pola súa banda, o IIS Galicia Sur de Vigo demostrou a súa vangarda internacional en viroloxía achegando, entre as súas diversas investigacións presentadas, detalladas análises do perfil metabolómico en pacientes con VIH.

O centro anfitrión, o INIBIC da Coruña, destacou de forma moi visible en campos como o uso de intelixencia artificial para predicir o alzhéimer e ictus mediante retinografías, ou o uso de tecnoloxía da Fórmula 1 en exploradores oftalmolóxicos. Tamén amosou proxectos de enxeñaría con drons para transportar sangue urxente, hidroxeles para bioimpresión 3D de cartilaxe e menisco, fármacos antimetástase e o uso de fagos contra bacterias multirresistentes. 

Retos de futuro e vocación clínica

Máis alá da excelencia empírica, o encontro abordou os desafíos estruturais do sector. A doutora Mar Castellanos lanzou un aviso relevante para as novas xeracións ao advertir de que cada vez custa máis conseguir investigadores clínicos. Castellanos apuntou que a altísima presión asistencial nos hospitais dificulta compaxinar a ciencia co labor médico, polo que instou a facilitar vías administrativas e contractuais mixtas. 

A xornada pechou coa entrega de premios e unha certeza compartida. Como lembrou a doutora Luz Couce, «o que avanza só pode chegar rápido, pero o que o fai con outros chega máis lonxe», selando o compromiso dunha unión comprometida que xera coñecemento científico para mellorar a saúde e a calidade de vida das persoas.

Reserva la fecha: 1 de agosto, Encontro de Verán 2026 en Baiona

Encontro de Verán 2026 de Asomega en Baiona.

Ya conocemos los primeros detalles del Encontro de Verán de Asomega, una de las citas más señaladas y emotivas en el calendario de la entidad. Este año tendrá lugar el próximo sábado 1 de agosto en la histórica localidad pontevedresa de Baiona.

Encontro de Verán 2026 de Asomega en Baiona.

Pinche sobre la imagen para acceder al formulario de inscripción.

Esta edición estará profundamente marcada por el recuerdo y el homenaje al profesor Aniceto Charro, que falleció en septiembre del año pasado dejando una huella imborrable como socio fundador y verdadera alma de la asociación.

El programa oficial arrancará a las 12:00 horas con un acto institucional de hondo calado titulado ‘Legado, memoria y gratitud’. Organizado en estrecha colaboración con el Concello de Baiona —institución dirigida por Jesús Vázquez Almuíña, exconselleiro de Sanidade de la Xunta de Galicia y amigo personal del doctor Charro—, este espacio servirá para rendir un justo tributo a la categoría humana y profesional de una figura irrepetible de nuestra medicina.

A continuación, en torno a las 12:45 horas, la jornada abordará su vertiente científica, centrada en el eje capital de las aportaciones del homenajeado: el impulso a la Dieta Atlántica como factor decisivo en la salud, la longevidad y la calidad de vida.

Este bloque, cuyos detalles específicos se darán a conocer en breve, contará con destacados especialistas médicos y representantes del sector productivo gallego que avalan, desde la innovación y el rigor de sus procesos, el fomento del bienestar a través de la alimentación.

El broche de oro llegará a las 14:30 horas en el Parador de Baiona con la tradicional comida de verano. Este almuerzo de confraternidad está abierto tanto a los socios de la entidad como a cuantos amigos y acompañantes deseen sumarse al homenaje.

El aforo para la comida es limitado, por lo que es imprescindible realizar la reserva previa.

La infectóloga pediátrica Irene Rivero, premio joven investigadora del Nóvoa Santos

Irene Rivero, XXV Premio Nóvoa Santos a la joven investigadora.

Gallega de adopción y de corazón, la doctora Irene Rivero Calle lleva la vocación en los genes gracias al ejemplo de su abuelo, un practicante enamorado de la ciencia. En Santiago encontró en 2014 el lugar idóneo para formar su propia familia y desplegar un talento médico arrollador.

Elegida por su mentor, Federico Martinón, para completar el XXV Premio Nóvoa Santos, representa el relevo dorado de la investigación biomédica. Su trabajo en el grupo GENVIP demuestra que la ciencia molecular y las vacunas salvan vidas en los lactantes, pero solo si se aplican con la escucha, la empatía y el cariño que exige la pediatría.

Para ella, el hospital y el laboratorio son vasos comunicantes que no pueden entenderse por separado. En esta conversación, tan sincera como humana, nos habla del éxito histórico de la inmunización en Galicia y lanza un aviso necesario: retener el talento joven exige reconocer y premiar, de una vez, al médico que investiga.

Irene Rivero, XXV Premio Nóvoa Santos a la joven investigadora.

Irene Rivero, XXV Premio Nóvoa Santos a la joven investigadora.

El doctor Federico Martinón Torres, galardonado con el XXV Premio Nóvoa Santos, te ha elegido como joven investigadora de esta edición. ¿Qué significa para ti recibir este reconocimiento en un momento todavía temprano de tu trayectoria profesional?
Este reconocimiento supone un honor, una gratitud a todas las personas que lo han hecho posible, que me han hecho crecer como persona y como profesional; y un impulso a seguir mejorando en todos los ámbitos.

Tu tesis doctoral sobre enfermedad meningocócica estuvo dirigida por Federico Martinón y José María Martinón Sánchez. ¿Cómo han influido esa mentoría y ese entorno científico en tu manera de entender la medicina, la investigación y el trato con el paciente?
Mis codirectores de tesis han sido y son un verdadero ejemplo de lo que significa para mi ser médico, pediatra, docente, investigador y persona en general. Son brillantes en todos los sentidos, me han enseñado a dar lo mejor de mi misma en cada una de mis facetas, personal y profesional; me han enseñado grandes virtudes sobre cómo debe ser una persona y un pediatra. A no rendirme nunca, a perseguir mis sueños, a no dejar nunca de estudiar, de formarme, de cuidar a quienes me rodean, de seguir creciendo, innovar y devolver todo lo aprendido a mis pacientes.

¿De qué parte de Galicia procedes? ¿Cómo nació tu vocación por la medicina y qué peso tuvieron Galicia, su entorno familiar o tus referentes personales en esa decisión?
En realidad no soy gallega, aunque “a vaquiña non é de donde nace senón de donde pace”. Nací y me formé en Madrid, donde estudié la carrera de medicina, así como la especialidad de pediatría. Mi vocación siempre han sido las enfermedades infecciosas pero, movida por una imperiosa curiosidad por introducirme en el mundo de la investigación, decidí probar suerte en el 2014 con la combinación laboral entre el grupo de investigación GENVIP y la sección de infectología, inmunología y vacunas del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario
de Santiago.

Desde entonces, mi vida personal y mi carrera profesional, supuso un antes y un después. Me doctoré en Medicina por la Universidad de Santiago de Compostela (USC), conocí aquí a mi marido, pontevedrés, y es precisamente en Galicia donde nació mi hija. Pero si tuviera que decir quiénes hicieron crecer mi vocación por la medicina fueron mi abuela paterna y mi abuelo materno, practicante y enamorado de la ciencia.

Formas parte activa de GENVIP (Grupo de Genética, Vacunas, Infecciones y Pediatría). Para el lector no especializado, ¿cuáles son hoy las principales líneas de investigación y preocupaciones científicas del grupo?
El grupo GENVIP trabaja para entender mejor y tratar las enfermedades infantiles, especialmente las infecciosas, combinando la práctica clínica con tecnologías avanzadas de análisis genético y molecular. Su labor incluye el desarrollo de herramientas diagnósticas más rápidas y precisas, capaces de identificar si una infección es viral o bacteriana, así como la participación en ensayos clínicos para nuevas vacunas pediátricas y ensayos pragmáticos poblacionales a gran escala para evaluar su efectividad e impacto. Además, utiliza técnicas punteras como la secuenciación masiva y el análisis de datos “ómicos” para descubrir nuevas formas de tratar enfermedades, investigamos patologías raras infantiles y estudiamos el papel del sistema inmunitario en problemas como el asma o ciertas alergias alimentarias.

Tu trabajo investigador ha estado muy ligado a patologías pediátricas como el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) o la enfermedad meningocócica. ¿En qué punto crees que nos encontramos actualmente en la prevención de estas infecciones y cuál puede ser el próximo gran avance científico en este ámbito?
El mundo de las enfermedades infecciosas y muy especialmente aquellas inmunoprevenibles, ha vivido una auténtica revolución en los últimos años. Actualmente disponemos de dos tipos de vacunas frente a la enfermedad meningocócica (una enfermedad devastadora con tasas de mortalidad de entorno al 10% y de morbilidad de hasta el 40%) y de anticuerpos monoclonales en lactantes y vacunas frente al VRS en adultos, consiguiéndose gracias a esta medida, reducciones en el número de ingresos en lactantes <6 meses de hasta un 90% desde su implementación en Galicia. Estos son solo algunos ejemplos, y es que actualmente hay más de 90 candidatos vacunales en desarrollo para múltiples enfermedades, y muchos más que vendrán.

A lo largo de tu trayectoria has colaborado con instituciones internacionales como Imperial College de Londres. ¿Qué aportan esas experiencias y por qué la investigación biomédica actual necesita cada vez más una perspectiva global y colaborativa? ¿Es imprescindible esa visión desde fuera para la formación de los nuevos investigadores?
El trabajo colaborativo, en red y con instituciones y profesionales de prestigio internacional, es una oportunidad de aprender y una experiencia enormemente enriquecedora. La investigación biomédica no se entiende de otra forma que fomentando el trabajo en equipo, con una perspectiva global que permita entender los retos presentes a nivel mundial, los avances en curso de grupos punteros y trasladar a nuestro entorno todos estos conocimientos. Esta visión la considero fundamental y muy necesaria como parte de la carrera investigadora.

En tu día a día conviven la pediatra clínica y la investigadora. ¿Cómo logras equilibrar la exigencia asistencial del hospital con el tiempo y la concentración que requiere la investigación?
Seamos sinceros, no siempre es fácil, pero no entiendo la clínica sin cuestionarse retos o mejoras, ni la investigación sin la búsqueda de la traslacionalidad, devolviéndole al paciente los conocimientos adquiridos. Son dos mundos que requieren mucho tiempo y dedicación, pero que no se pueden entender como estancos. Creo que precisamente en esa combinación es donde encuentro el equilibrio y mi propia satisfacción personal y profesional. Intento buscar soluciones a los retos clínicos y trasladar los conocimientos de investigación a mi práctica clínica asistencial.

La pediatría exige un componente humano especialmente delicado. ¿Qué valores consideras imprescindibles para ejercer una medicina cercana y humanizada con los niños y sus familias?
La medicina requiere la escucha, la empatía, tiempo, dedicación, estudio, cariño, sonrisas, acompañamiento… son tantos los valores que me vienen a la cabeza. Debemos buscar lo mejor para nuestros pacientes aplicando lo aprendido a nivel teórico, pero también debemos entender su entorno, su realidad, las dudas o temores de las familias, sus preocupaciones… para aplicar de la forma más adecuada todos nuestros conocimientos.

Galicia cuenta hoy con un ecosistema biomédico cada vez más sólido, con referentes como el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela, el Inibic y el IIS Galicia Sur, además de los propios hospitales. Desde la perspectiva de una investigadora joven, ¿qué fortalezas tiene actualmente la investigación gallega y qué crees que sigue faltando para retener talento?
La investigación gallega avanza a pasos de gigante, sin prisa, pero sin pausa, formando a sus investigadores de la forma más rigurosa. Sin embargo, como en muchos otros ámbitos, retener el talento no siempre es fácil. Se necesita facilitar recursos humanos, técnicos y financieros para la actualización y desarrollo de todas las actividades de investigación que se llevan a cabo en nuestro entorno. Entender y favorecer la posición de un pediatra clínico e investigador, premiando la labor investigadora como se merece a nivel curricular, creo que es aún una tarea pendiente. No siempre valorada ni comprendida.  

Para terminar: cuando piensas en el futuro, ¿qué metas científicas o personales te gustaría alcanzar y qué te haría sentir que tu trabajo ha dejado una huella real?
Mi meta es poder seguir ejerciendo como pediatra clínico e investigador, con el reconocimiento institucional de esta figura, continuar colaborando con grupos nacionales e internacionales, trabajando en red, formándome y formando profesionales sanitarios, sintiendo que mis pacientes confían en mí y que consigo atenderles de la mejor manera posible, que mis compañeros valoran el tiempo y dedicación a la investigación. Y, por qué no, logrando grandes avances científicos o técnicos que repercutan directamente en la población, mejorando su supervivencia y/o calidad de vida.

Ángel Carracedo será académico de número de Medicina Legal de la RANME

Ángel Carracedo.

El profesor Ángel Carracedo, director de la Academia Asomega, ha sido elegido académico de número de Medicina Legal de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME). El nombramiento se decidió mediante votación de los académicos de número actuales durante la última reunión de la junta de gobierno de la institución, y la toma de posesión formal se celebrará en los próximos meses.

Carracedo, que es catedrático de Medicina Legal en la Universidad de Santiago de Compostela y director de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica, pasará a ocupar el sillón número 19. En su nuevo cargo, asumirá funciones en la elaboración y revisión de estudios científicos, investigaciones y publicaciones oficiales de salud. Asimismo, se encargará de asesorar en materias científicas, participar en las sesiones de debate semanales, colaborar con la revista Anales y trabajar en la actualización del Diccionario panhispánico de términos médicos.

El profesor cuenta con una trayectoria centrada en el campo de la genética forense. Su trabajo ha contribuido a la estandarización e implantación de la prueba de ADN forense a nivel global, prestando asistencia técnica a la justicia en diversos países y colaborando en labores humanitarias de identificación en contextos de catástrofes y conflictos.

Licenciado y doctorado en Medicina con premio extraordinario por la Universidad de Santiago, Carracedo ha publicado 12 libros y más de 900 artículos en revistas de impacto internacional como Nature y Science. Su labor investigadora acumula una media de 6.000 citaciones anuales, con un índice H de 118. Además, ha dirigido 110 tesis doctorales y dictado más de 3.500 conferencias internacionales, sumando reconocimientos como el Premio Rey Jaime I de Investigación y la Medalla de Oro de Galicia.

García Río: la fisiopatología, principio, motor y destino de la neumología

Francisco García Río

La Lección Magistral Manuel Tapia representa el máximo reconocimiento a una trayectoria profesional dentro del congreso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). En la última edición, el protagonista ha sido el doctor Francisco García Río. El vicepresidente de Asomega, director médico del Hospital Universitario La Paz y catedrático de la UAM, ofreció una ponencia centrada en la evolución científica de la especialidad, introducida por el doctor Pedro J. Marcos Rodríguez, jefe del Servicio de Neumología del Área Sanitaria de A Coruña e Cee y presidente del Comité Local del congreso.

Francisco García Río

García Río vinculó su trayectoria investigadora a tres campos clave: la función pulmonar, la EPOC y los trastornos respiratorios del sueño. En este sentido, destacó la influencia de su maestro, el profesor Ramón Domínguez, de quien aprendió la necesidad de comprender a fondo los mecanismos de la salud y la enfermedad antes de plantear cualquier diagnóstico o tratamiento.

Su perfil científico se completa con la gestión de la I+D+i, destacando la creación y puesta en marcha del Instituto de Investigación Sanitaria IdiPAZ. En este desarrollo profesional, el ponente reconoció el magisterio de figuras decisivas en su carrera como Carlos Villasante, José María Pino y José Villamor.

Respecto a la sociedad científica, el expresidente de la entidad admitió su peso en su carrera: "Ha constituido un motor permanente en mi día a día, en todos los proyectos que he realizado". Para García Río, el valor de la institución radica en la red de colaboración tejida entre investigadores de distintos ámbitos.

El núcleo de la lección magistral defendió que "la preocupación por la fisiopatología respiratoria ha sido una constante de nuestra Sociedad". El ponente sustentó esta afirmación en documentos históricos que demuestran cómo esta materia científica ya pilotaba las primeras estructuras de la SEPAR.

El porvenir de la disciplina pasa, según desgranó, por el desarrollo de la medicina de precisión y por resolver retos de enorme complejidad científica, como los nexos que vinculan la apnea del sueño, la inmunidad y el cáncer.

La conferencia reservó su espacio final para los neumólogos jóvenes, hacia quienes García Río proyectó el futuro de la especialidad bajo tres premisas fundamentales: la necesidad de adaptarse a una transformación tecnológica y social que avanza a un ritmo vertiginoso; la obligación de comprender la enfermedad desde su raíz biológica más profunda para evitar una visión superficial de los síntomas; y la importancia de colaborar de manera activa en el ámbito científico.