Inmunosenex: estudio diseñado por Emilio Bouza sobre inmunidad en residencias

Entre el 60 y 70 por ciento de los mayores estudiados tienen anticuerpos, según este estudio Inmunosenex realizado en residencias del área de influencia del Hospital Gregorio Marañón

26/06/2020

El doctor Emilio Bouza, emérito asistencial del Servicio de Microbiología del Marañón y antiguo miembro de la junta directiva de Asomega, ha diseñado el ‘Estudio sobre el estado inmunitario frente a la infección por SARS Cov-2 en la población residente en residencias de ancianos de la Comunidad de Madrid (proyecto Inmunosenex)’.

Para el estudio Inmunosenex se han realizado pruebas de PCR y test de anticuerpo a más de 2.500 personas

Para el estudio Inmunosenex se han realizado pruebas de PCR y test de anticuerpo a más de 2.500 personas

Este estudio pionero se ha desarrollado desde el Hospital Gregorio Marañón de Madrid con ancianos y trabajadores de 13 residencias del área de influencia del centro. Según revela, un 70 por ciento de los residentes tienen anticuerpos de coronavirus, cifra que se reduce al 30 por ciento en el ámbito de los cuidadores.

Se trata de un proyecto piloto que se prevé implantar en toda la Comunidad de Madrid siguiendo el mismo esquema: desde los hospitales se analizará la situación de las residencias situadas en las áreas de influencia de cada centro.

Con herramientas como esta las residencias de ancianos pueden tomar medidas prácticas para conocer el grado de inmunidad y controlar posibles rebrotes entre internos y trabajadores.

Inmunosenex lo han llevado adelante en el citado hospital los servicios de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas y Geriatría, que dirigen Patricia Muñoz y José Antonio Serra, respectivamente. Para ello se han realizado pruebas de PCR y test de anticuerpo a más de 2.500 personas.

Resultados en tres categorías

Los resultados del estudio de seroprevalencia, que buscan medir el grado de protección y vulnerabilidad del colectivo, posibilitan clasificar a la población residente y a sus cuidadores en tres categorías. Primero saber qué personas presentan PCR positivas, lo que permite a las residencias tomar medidas para prevenir el contagio.

En segundo lugar se puede identificar, igualmente, a aquellos con PCR negativa y con anticuerpos, porque o bien han pasado la enfermedad o han estado en contacto con el virus y que por tanto, están protegidos. Y en tercer lugar, se detectan los residentes o trabajadores que no han entrado en contacto con la infección (PCR negativo y anticuerpos negativos).

En función de estos grupos y su estado, las residencias pueden tomar las estrategias oportunas tanto con los ancianos como con los trabajadores para establecer aislamientos, áreas protegidas y reagrupar en zonas definidas según su estado de seroprevalencia a ancianos y cuidadores con el fin de preservar la salud y bienestar de unos y otros.

Bouza: algunos datos concluyentes

Según Emilio Bouza, “las conclusiones del estudio indican que entre el 60 y 70 por ciento de los mayores estudiados tienen anticuerpos, con lo cual ya pueden hacer una vida normalizada como recibir visitas de sus familiares o incluso salir a dar paseos. También se sabe que alrededor del 30 por ciento del personal de las residencias evaluadas ha estado en contacto con el Covid-19, lo que supone un porcentaje menor que el de los ancianos, pero claramente superior al de la población en general”.

El estudio se complementará con un seguimiento de los casos positivos hasta su negativización. Además, continuarán en estudio mediante pruebas cada mes y medio o dos meses, si están asintomáticos, aquellos casos de ancianos y trabajadores que no presenten anticuerpos para la enfermedad.