España lidera desde 2023 la esperanza de vida en Europa, y Galicia se erige hoy como un auténtico «laboratorio de longevidad». Sin embargo, el gran desafío médico y social de nuestro tiempo no es únicamente sumar años al calendario, sino llegar a esa meta con plena competencia intelectual y física.

José Ramón González Juanatey.
Así lo expuso el prestigioso cardiólogo José Ramón González Juanatey durante el Encontro de Verán de Asomega celebrado en Baiona, donde desgranó las claves de la longevidad activa enmarcando su discurso en una oportunidad histórica: el nuevo Plan Europeo de Salud Cardiovascular, del que es uno de los redactores en Bruselas.
Con la mirada puesta en evitar las enfermedades crónicas, González Juanatey lanzó un primer diagnóstico social contundente: el principal enemigo de la salud es la pobreza. El experto aportó un dato desolador aplicable tanto a Galicia como al resto de España: los trabajadores manuales no cualificados tienen hasta ocho veces más riesgo de sufrir un infarto que los universitarios con un adecuado nivel de renta.
Esta brecha se explica por un estilo de vida más vulnerable, marcado por el sedentarismo, el tabaquismo y un altísimo consumo de alimentos ultraprocesados.
Para revertir esta tendencia, la prescripción del doctor pasa por el regreso a la «comida real» y a la Dieta Atlántica. Sorprendió al auditorio revelando que las nuevas guías americanas sitúan a la lata de atún en el vértice de las proteínas saludables por su accesibilidad y beneficios.
Aconsejó no comer en exceso, limitar las proteínas a 1,5 gramos por kilo de peso y reivindicó el poder del café: tomar cuatro o cinco tazas al día (solo, recién molido y sin azúcar) reduce la mortalidad cardiovascular, el cáncer y el riesgo de demencia.
El músculo y el descanso como escudos protectores
Pero la dieta no basta si no se combate la inflamación crónica del organismo. El cardiólogo fue categórico al afirmar que no hay mejor suplemento que el ejercicio físico. Combinar unos 75 minutos diarios de actividad aeróbica con ejercicios de fuerza es fundamental, ya que mantener la masa muscular protege frente al cáncer y las patologías cardíacas, pudiendo aumentar la esperanza de vida en ocho años.
Junto al movimiento, el descanso ininterrumpido. González Juanatey subrayó la necesidad de dormir al menos seis horas y media para que el sistema linfático limpie el cerebro de productos tóxicos acumulados, una prevención clave contra el Alzheimer. Y en el terreno de las prevenciones, añadió dos mandatos humanos y médicos: vacunarse sistemáticamente (destacando que la vacuna del herpes zóster reduce entre un 20 % y un 30 % el riesgo de demencia) y huir de las personas tóxicas, ya que convivir con ellas genera un perjudicial estado proinflamatorio.
El cardiólogo cerró su intervención derribando los miedos hacia el futuro. La inteligencia artificial, aseguró, no deshumanizará la medicina, sino que democratizará el acceso a la salud para los más vulnerables.
Con innovaciones que ya son realidad —como parches que monitorizan el corazón 24 horas, móviles que detectan arritmias mediante reconocimiento facial o radiografías analizadas por algoritmos—, los facultativos se liberarán de la burocracia para dedicar más tiempo a lo verdaderamente importante: escuchar y atender al paciente. Como resumió el propio González Juanatey: «La inteligencia artificial no te va a reemplazar, pero la gente que la use sí te va a reemplazar».