“Primera lección de la pandemia: la importancia del compañerismo”

Begoña Taboada, oncóloga radioterápica del CHUS y miembro de Asomega Nova, tiene claro que “debemos estar orgullosos de todo lo que envuelve a Galicia: nuestra gente, cultura y lengua”

20/04/2021

Begoña Taboada, miembro de Asomega Nova, ejerce en el Complejo Hospitario Universitario de Santiago, donde hizo la residencia. Después pasó por el gijonés Hospital de Jove y el de Vigo antes de volver al CHUS. Pontevedresa de Arcade, confiesa su orgullo de gallega y su entrega a una especialidad que descubrió casi de manera casual, pero que hoy por hoy le apasiona. De su etapa universitaria, una curiosidad recurrente en ya varias generaciones de estudiantes de Medicina de Santiago: el gran recuerdo que guarda de las clases del profesor Carracedo.

Begoña Taboada en el trabajo

¿Dónde estudiaste Medicina? ¿Por qué tomaste esta decisión, tenías antecedentes familiares?
Estudié aquí en Santiago de Compostela. No tengo ningún médico en la familia, pero desde pequeñita decía que quería ser médico, y a medida que crecía seguía con la misma idea. Fui bastante cabezona, porque tenía a mi madre tratando de que no lo hiciera.

¿Qué recuerdo guardas de la universidad? ¿De qué profesores mantienes una memoria más intensa y por qué?
Es una época de cambios, para mi fue el inicio de vivir fuera de casa de mis padres, la independencia, también el agobio con los exámenes, pero en general es un momento de conocer y adaptarse a cosas nuevas. Guardo recuerdos de varios profesores, de Meaño con sus clases de Anatomía con sus dibujos perfectos, de Garabal en las clases de Farmacia y por supuesto de Carracedo, haciendo que en el último curso te inclinaras por la medicina legal.

Desde que acabaste la carrera, ¿por qué sitios has pasado que te han dejado una huella más honda?
Realicé la residencia de Oncología Radioterápica también en Santiago, así que no tuve mucho cambio de lugar, pero al acabar la residencia pasé por Gijón y Vigo, y creo que trabajar en sitios distintos a los que te formaste hace que aprecies los distintos puntos de vista de cada uno y que te adaptes a las diferentes formas de trabajar. Creo que todos, en algún momento, deberíamos salir de nuestra zona de confort a nivel laboral para ampliar horizontes.

¿Qué te hizo decidirte por tu especialidad?
Fue en las prácticas de Radiología. No sabía ni que la Oncología se dividía en Médica y Radioterápica, y el que fuéramos muchos alumnos en las prácticas de Rayos hizo que a mí me mandaran al Departamento de Radioterapia. Allí, en pocos días, descubrí esta maravillosa especialidad.

Oncología Radioterápica, una elección acertada

¿Te has arrepentido alguna vez de aquella elección? ¿Decidirías hoy lo mismo?
Nunca me he arrepentido, volvería a escoger la misma especialidad sin dudarlo. Es una especialidad desconocida pero muy completa, y me alegro mucho de que fuéramos muchos en aquellos prácticas de Radiología y poder dedicarme a esta parte de la Oncología.

En estos tiempos de superespecialización, ¿cuál es tu área profesional principal?
Nos dividimos por patologías, en mi caso me centro en carcinoma de pulmón y próstata.

¿Clínica o investigación? ¿Se puede ejercer la una sin la otra?
Ambas. Creo que deberían ir de la mano, me parecen imprescindibles las dos para un buen desarrollo profesional.

¿Cómo ha avanzado tu especialidad desde que comenzaste a ejercer hasta hoy, qué es lo que más te llama la atención al respecto?
La gran innovación en la Oncología Radioterápica es la tecnología, que nos ayuda a poder realizar tratamientos más seguros, con menos efectos secundarios y eficaces para los pacientes.

¿Algún consejo / advertencia / comentario para quien esté pensando dedicarse a lo mismo que tú?
Como ya he dicho es una especialidad muy completa, en la que dispones de quirófano con la braquiterapia, consultas y posibilidades de realizar investigación. Creo que no se arrepentirían de escoger esta opción.

Begoña Taboada

Covid-19: “Hemos salido reforzados”

¿Cómo has vivido desde tu posición la respuesta sanitaria a la pandemia?
Han sido unos meses difíciles, en los que hemos tenido que adaptarnos a la situación, cambiando agendas, realizando teletrabajo, intentando disminuir todo lo posible las visitas de los pacientes al hospital, aprendiendo a convivir con distancias y mascarillas, pero creo que hemos salidos reforzados de esta terrible situación.

A nivel personal, ¿qué lecciones extraes de esta experiencia tan extrema?
La importancia del compañerismo demostrado todos estos meses y la adaptación a una situación inimaginable, tanto a nivel profesional como familiar.

Y a nivel social, ¿crees que hemos aprendido algo? ¿Salimos mejores de esta situación, como se decía sobre todo al principio?
Creo que la sociedad ha sabido adaptarse a las restricciones y los cambios tan duros impuestos estos meses, con personas más conscientes y formadas en la situación, cosa que me parece crucial para intentar disminuir los contagios y vencer esta pandemia.

¿Temes un rebrote virulento? De producirse, ¿crees que tenemos capacidad para responder, tanto los sanitarios como la sociedad en general?
Como decía, creo que la sociedad está más preparada y los sanitarios también lo estamos. Confío que con las vacunas y la mayor concienciación de la sociedad se puedan ir disminuyendo los casos.

Orgullo de Galicia

Asomega Nova parecería que navega contra la corriente: busca la participación y la implicación colectiva de la gente más joven, teóricamente más reacia a involucrarse en este tipo de proyectos. ¿Qué le supone a un joven sanitario sumarse a esta iniciativa?
Pues en mi caso unirse a Asomega supone estar comprometida con los nuevos proyectos de la asociación y poder aunar conocimientos con compañeros gallegos.

Una de las bases de ese sentimiento es la galleguidad. ¿Cómo la entiendes tú, crees que hay rasgos específicos que definen al gallego?
Los gallegos somos gente especial y excepcional, trabajadores y acogedores. Creo que debemos estar orgullosos de todo lo que envuelve a Galicia: nuestra gente, cultura y lengua.