A Contraluz: música hecha con acordes de amistad y solidaridad

Hablamos con el grupo musical A Contraluz, que protagoniza el concierto benéfico de Asomega Axuda en favor de DisCamino y Una mirada en Marte.

26/09/2023

Su propuesta resulta sorprendente porque aúna calidad musical con el puro gusto de desarrollar una actividad entre amigos; pero supone algo insólito en el competido entorno artístico porque el ánimo de lucro no existe: la única motivación "comercial" es el deseo de ayudar a colectivos menos favorecidos. A Contraluz supera las dos décadas de vida que se han plasmado en tres CDs publicados e innumerables conciertos, todos con un denominador común: la solidaridad con el entorno social y el amor por la música. 

Imagen de uno de los últimos conciertos de A Contraluz

Los integrantes del grupo son profesionales que dedican buena parte de su tiempo libre a esta iniciativa que, además de colmar sus aspiraciones artísticas, brinda un punto de encuentro gozoso con amigos "de toda la vida". Juntos tienen la oportunidad de dar forma a un proyecto de gran calado social porque todas sus citas son siempre en beneficio de una causa con la que ellos se identifican y por la que dan todo sobre el escenario.

Avanza por Ucrania, Fundación Aladina, Menudos Corazones o Fundación Recal son algunas de las organizaciones que han precedido a Asomega, a través de su grupo de trabajo Asomega Axuda, en este viaje conjunto con A Contraluz que culminará el próximo sábado 30 de septiembre en el auditorio del Colegio San Agustín de Madrid. Los fondos recaudados, tanto de la venta de entradas como de las donaciones a la Fila 0 (cuenta de Asomega ES74 2100 0793 0413 0020 1137), se destinarán a que DisCamino disponga todo lo necesario para que los niños a los que cuida Una Mirada en Marte puedan hacer el Camino de Santiago.

Manolo Sandoval, uno de los integrantes del grupo, nos explica con más detalle cómo funciona el grupo y por qué han decidido apoyar la iniciativa de Asomega.

¿Cómo surgió A Contraluz?
A Contraluz surgió hace más de 20 años en Madrid. Sus fundadores, amigos de la universidad y antiguos tunos de distintas facultades y escuelas, se juntaron de nuevo para formar este grupo musical, bajo las premisas de la amistad, la calidad interpretativa y un amplio repertorio, sin ánimo de lucro y con el objetivo de organizar conciertos solidarios para colectivos desfavorecidos de cualquier índole.

¿Cuánta gente ha pasado por el grupo en estos años?
Por el grupo han pasado más de 70 miembros entre músicos y coro, de los que dos terceras partes permanecen en activo, en ensayos y conciertos.

¿Cómo organizan el trabajo? Porque no será fácil poner de acuerdo a tanta gente...
Una vez decididas las canciones por el director musical y su comité se confeccionan las partituras tanto para músicos como para las cuatro voces de cuerdas que conforman el coro, éste formado por 30 personas. A partir de ahí se ensaya hasta dejar los temas listos para los conciertos. El repertorio actual presenta unas sesenta canciones, con ensayos por cuerdas, solo músicos, solo coro y todos juntos, en función de que el día a día de cada uno es distinto en horarios y es complicado juntarse.

¿Todos sus conciertos tienen carácter benéfico?
Sí, los beneficios económicos de todos los conciertos que hacemos se destinan a colectivos desfavorecidos y si en algunos casos hemos percibido alguna cantidad económica por algún contrato, ésta se ha dedicado a alguna necesidad social.

¿Qué les atrajo de la propuesta de Asomega para este concierto?
El poder colaborar y ayudar a que niños discapacitados puedan realizar de alguna forma el Camino de Santiago es un reto novedoso para A Contraluz. Eso supone para nosotros también un orgullo y es una satisfacción enorme poder aportar los beneficios económicos a la Asociación Asomega para conseguir ese objetivo final.

¿Qué puede esperar el público que vaya al Colegio San Agustín el día 30?
Que se lo van a pasar de maravilla, ya que además de conocer la mayoría de las canciones que se interpretarán ese día podrán cantar y bailar si quieren, sintiéndose protagonistas del espectáculo y colaboradores para conseguir que el sueño por el que todos estaremos allí se convierta en realidad, aportando su grano de arena en forma de compra de la entrada. No les defraudaremos. Es más, a partir del día 30 pasarán a formar parte de la familia y amigos de A Contraluz para que nos ayuden en futuros conciertos solidarios.