“La investigación en AP es pura anécdota, de ahí la importancia de la beca Asomega-SEMG”

El presidente de la Sociedad Española de Medicina General, Antonio Fernández-Pro, expone en esta entrevista los motivos por los que esta entidad se ha embarcado con Asomega en la convocatoria de la Beca de Medicina Rural.

04/03/2021

El 15 de marzo concluye el plazo para optar a la primera Beca de Medicina Rural que convoca Asomega -con el apoyo de Bial– en colaboración con la Sociedad Española de Medicina General (SEMG). Su presidente, Antonio Fernández-Pro, expone en esta entrevista los motivos por las que se ha embarcado en dicha iniciativa.

Su condición de presidente de la SEMG ya dota de interés sus reflexiones sobre la Atención Primaria y la medicina rural. Pero a ello Antonio Fernández-Pro añade una experiencia personal en estos ámbitos que deja bien claro que sabe de lo que habla: empezó su andadura como médico en Toledo y después ejerció la medicina rural “pura y dura” en Cáceres durante cinco años.

Antonio Fernández-Pro, presidente de SEMG.

Antonio Fernández-Pro, presidente de SEMG.

¿Por qué ha decidido SEMG sumarse a esta iniciativa conjunta con Asomega?
La búsqueda de nuevas oportunidades para el médico de familia que trabaja en el medio rural gallego y, dentro de esto, las acciones que busquen una mejora de la asistencia sanitaria es uno de los objetivos de la Sociedad Gallega de Médicos Generales y de Familia y, para conseguirlo son fundamentales las alianzas con sociedades y corporaciones que busquen el mismo fin. En este caso Asomega es esa Sociedad.

¿Cree que esta relación institucional entre Asomega y SEMG podrá materializarse en otros
proyectos en el futuro?
Espero y deseo que sea el primero de muchos proyectos conjuntos, ya que las dos entidades
tenemos los mismos objetivos. No cabe ninguna duda que la voluntad de los que dirigimos hoy en días estas entidades es la de buscar sinergias y puntos en común para mejorar aspectos de promoción de la salud, prevención de enfermedades o la mejora de la atención asistencial. Y todo pasa por potenciar le incentivar la formación sanitaria de los futuros médicos y este es un objetivo común.

¿La Atención Primaria rural tiene el reconocimiento que merece? ¿Y cuenta con el apoyo
necesario?
Sin duda corren tiempos difíciles para el Sistema Nacional de Salud (SNS), en general, y para la Atención Primaria (AP) en particular y la respuesta es fácil: evidentemente no, ya que de forma atávica venimos reivindicando desde las diferentes SSCC, foro de la profesión, etc. que la AP y, especialmente el medio rural, están relegados a un segundo plano de las diferentes gerencias. La accesibilidad de los profesionales de AP los hacen los más vulnerables, porque son los que están más cerca que nadie de los ciudadanos y, como consecuencia, sufren los frutos de unas listas de espera interminables y que, cuando se está en el contexto de enfermedad, se producen cuando menos frustraciones de difícil solución.

La situación que vive actualmente la AP es fruto años de déficit presupuestario que muchas veces fueron poco reflexivos y cuya consecuencia es la situación en la que estamos, con falta de reposición de profesionales, etc. A todo esto, sumamos la fuga de profesionales a otros países, buscando escenarios laborales más estables.

¿Se puede hablar de medicina rural en España en general o hay muchas diferencias entre territorios por disponibilidad de medios, dispersión de la población, circunstancias externas, etc.?
Efectivamente, existen muchas diferencias de unos territorios a otros, Bien es verdad que las desigualdades en las diferentes Comunidades Autónomas (CCAA) son manifiestas y palpables, en la situación en la que están los profesionales. Por supuesto, la España rural, con una enorme dispersión en la población, complica aún más la asistencia de sus habitantes en la llamada ‘España vaciada’. Sí creo necesario hacer una reflexión por el cambio de hábitos de vida que estamos realizando por la pandemia. Hemos pasado de ver cómo la población española se había visto sometida en las últimas décadas a grandes movimientos migratorios, desde las zonas rurales hasta las grandes ciudades, a una situación de ‘ciencia ficción’ donde esta población intentaba escapar de la gran ciudad hacia los pueblos. No sabemos si estos movimientos migratorios se verán consolidados o volveremos a la situación anterior, cuando finalice la pandemia.

En el ámbito de la investigación, ¿cree que la Atención Primaria precisa de un impulso mayor para que sus iniciativas sean tan conocidas y de tanto alcance como en otros ámbitos? Dicho de otra forma: ¿la investigación hospitalaria es más “de campanillas”?
Total y absolutamente. La investigación en Atención Primaria no deja de ser una pura anécdota,
por esto es tan importante la incentivación a través de Becas como la de Asomega – SEMG. Hoy por hoy, la investigación está centralizada en el hospital y sacarla de estos circuitos es francamente difícil.

¿Qué lecciones deja la pandemia a la Atención Primaria en general y a la rural, en particular?
La primera de todas está muy clara: que la pandemia es una amenaza real y que se puede repetir en cualquier momento, que todos, y digo todos, fallamos en las previsiones iniciales y nos hemos vistos sometidos a un intenso estrés en cualquier ámbito de la asistencia sanitaria. Que debemos medir resultados de la gestión, sobre todo para hacer una valoración correcta de la misma y no caer en los mismos errores. En definitiva, serían muchas las que se podían enumerar, pero creo que, como colofón a esta situación, nadie duda que hay que fortalecer los sistemas sanitarios para que funcionen como ejes vertebradores de nuestra sociedad.

La SEMG, por su carácter nacional, es testigo excepcional de cómo se ha abordado la pandemia desde un punto de vista organizativo y de gestión. ¿Echan de menos una mayor coordinación entre territorios?
Es muy fácil contestar a esta cuestión, y es un SI rotundo. Llevamos años pidiendo que las decisiones del Consejo Interterritorial sean vinculantes y hemos visto cómo se abordaron de forma bastante distinta las mismas cuestiones, dependiendo de la CCAA a la que mirásemos.

Por último, ¿por qué debería un médico del rural gallego plantearse participar en esta convocatoria?
Me remitiría al primer objetivo de la convocatoria, les animaría para impulsar medidas que
favorezcan la mejora de la calidad asistencial, cuidados continuos, hábitos de prevención y que sirvan de reconocimiento a la excelente labor desarrollada por los médicos de Atención Primaria en el medio rural gallego.

Pinche sobre la imagen para acceder a las bases de la beca

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