Ourense, 'zona azul' de longevidad: el secreto del envejecimiento sano

Roberto Fernández y Cristina Margusino, de Asomega, participan en un estudio publicado en la revista 'Nutrients' que analiza la longevidad en Ourense.

17/05/2026

El estudio científico “Exploring the Dietary Patterns and Health Behaviours of Centenarians in Ourense (Spain)”, publicado en la prestigiosa revista internacional Nutrients, ha arrojado luz sobre uno de los fenómenos demográficos más fascinantes de nuestro país. En el equipo que ha desarrollado este trabajo participan Roberto Fernández Álvarez y Cristina Margusino, miembros de Asomega y, en el caso de la doctora, integrante también de la Academia Asomega.

Roberto Fernández y Cristina Margusino.

Roberto Fernández y Cristina Margusino.

La investigación sitúa al interior de la provincia de Ourense como un núcleo de alta longevidad excepcional, comparable a las denominadas “zonas azules” del mundo (lugares donde la esperanza de vida es significativamente superior a la media).

La investigación ha recibido recientemente el accésit de los Premios Científicos 2025 del Colegio Médico de Ourense. Con este motivo, Roberto Fernández expuso el contenido del trabajo, señalando que el propósito central de este análisis fue analizar los factores que pueden estar asociados a la centenariedad saludable, entendida como aquella que se alcanza con un deterioro cognitivo y un grado de dependencia leves o ausentes. Para ello, los autores no se quedaron solo en el dato estadístico, sino que profundizaron en la riqueza de los relatos vitales de los propios centenarios.

Uno de los hallazgos más reveladores es la prevalencia de la laboriosidad, detectada en el 93,2% de los sujetos estudiados. No se trata de una actividad física reglada, sino de una forma de vida vinculada al esfuerzo constante. “La laboriosidad no es solo esfuerzo, es un modo de vida”, señala el doctor, destacando que estos mayores han mantenido una actividad física diaria vinculada al trabajo en el campo hasta edades muy avanzadas.

La nutrición desempeña otro papel determinante bajo el paraguas de la dieta atlántica. El estudio revela que el 98% de los centenarios consume alimentos procedentes del “autocultivo”. Este patrón se caracteriza por la ingesta de verduras frescas, carnes locales y un uso moderado del vino tinto, presente en el 55% de la muestra.

Más allá de lo físico, el componente psicológico y social emerge como un factor de protección crítico. Los investigadores identificaron la resiliencia y la afabilidad como rasgos comunes, subrayando la capacidad de estos gallegos para adaptarse a las adversidades y mantener una actitud positiva. Todo ello se ve arropado por un “fuerte tejido social” y un entorno familiar que garantiza el acompañamiento y el sentido de pertenencia.