La Sehop pone el foco en los cuidados para niños supervivientes de cáncer

Ana Fernández-Teijeiro, presidenta de Sehop y miembro de Asomega, habla sobre su especialidad en el Día Internacional del Niño con Cáncer.

15/02/2020

“Para intentar mejorar la vida y la recuperación de los pacientes tenemos que trabajar también en la prevención, el diagnóstico y seguimiento de los efectos secundarios a largo plazo, ya que las secuelas se producen tanto a nivel orgánico como funcional, estético y neurocognitivo”, señala Ana Fernández-Teijeiro Álvarez, presidente de SEHOP y miembro de la Junta Directiva de Asomega.

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Niño con Cáncer, la Sociedad Española de Oncología y Hematología Pediátricas (SEHOP) ha reclamado más apoyo en los cuidados de los niños y jóvenes supervivientes de cáncer (el 80%), ya que 7 de cada 10 de ellos desarrollan secuelas como consecuencia del tratamiento recibido. 

Investigación

Ana Fernández-Teijeiro ha añadido que “además de en el diagnóstico precoz, necesitamos mejorar en el tratamiento de los pacientes dentro de ensayos clínicos internacionales fase III, con las mejores garantías de control de calidad”. 

Otros aspectos de mejora son, según señala esta experta, “la atención a los adolescentes en unidades multidisciplinares transversales con oncólogos y hematólogos pediátricos y especialistas del adulto, el registro de los tumores malignos de los adolescentes; el seguimiento de los efectos secundarios para su detección y tratamiento precoz, con especial atención a la evaluación y rehabilitación de las secuelas neurocognitivas; y la medicina de precisión basada en el diagnóstico molecular y orientada a la  individualización del tratamiento”.

Relación con las familias

Por último, la doctora Fernández-Teijeiro concluye que “como pediatras onco-hematólogos nosotros facilitamos toda la información que los padres/cuidadores necesitan sobre el diagnóstico, las posibilidades de curación y la estrategia terapéutica que se propone y que se considera la más adecuada para cada caso”. 

Pero necesitan la colaboración de los equipos de psicólogos y de salud mental infantil: “Es crucial para ayudar a la aceptación del diagnóstico y asumir las complicaciones derivadas del tratamiento, tanto para los pacientes como para sus familias”.