Asomega distingue a Aseica por conectar ciencia, clínica y sociedad

La Insignia de Oro reconoce la trayectoria de Aseica y un vínculo excepcional con Galicia: sus cuatro últimos presidentes han sido gallegos.

14/10/2026

El acto de entrega de la Insignia de Oro de Asomega a Aseica (Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer) quedó enmarcado en una idea que atravesó todo el acto celebrado en la Casa de Galicia en Madrid: la investigación oncológica avanza cuando el conocimiento circula, cuando laboratorio y clínica se escuchan y cuando las sociedades científicas son capaces de convertir experiencia en criterio.

Antes de la entrega, Xosé R. Bustelo, Luis Paz-Ares, Marisol Soengas y Rafael López —los cuatro investigadores gallegos que han presidido consecutivamente Aseica desde 2019— participaron en un coloquio, moderado por Ramón Mel, miembro de la Junta Directiva de Asomega, donde abordaron desde perspectivas diferentes un mismo problema: cómo conseguir que el conocimiento generado en laboratorios y hospitales avance con mayor rapidez y termine repercutiendo en los pacientes.

Bustelo puso el foco en las condiciones que permiten convertir conocimiento en innovación. Señaló la necesidad de una financiación basal homologable a la de otros países europeos y apuntó también a barreras estructurales, logísticas y normativas que siguen dificultando tanto la transferencia de los hallazgos como su incorporación al sistema sanitario.

Por su parte, Paz-Ares destacó el salto dado por España en investigación clínica durante las últimas dos décadas y su capacidad para participar y liderar ensayos internacionales. Introdujo, sin embargo, una diferencia relevante: frente al peso de los estudios patrocinados por la industria, la investigación clínica académica continúa necesitando mayor apoyo. Defendió además que investigar sea reconocido como parte de la actividad de los médicos, no como una tarea añadida al margen de ella.

Rafael López.

Xosé R. Bustelo.

Marisol Soengas.

Luis Paz-Ares.

Soengas llevó el debate hacia el talento y las condiciones necesarias para convertirlo en una carrera científica viable. Habló de financiación y centros competitivos, pero también de mentoría, networking, visibilidad y estabilidad. Iniciativas como Aseica Joven, Aseica Mujer o Aseica Internacional responden, explicó, a esa voluntad de acompañar a los investigadores y construir comunidad. Su planteamiento fue que el problema no está tanto en la falta de vocaciones como en conseguir atraer ese talento y ofrecerle una trayectoria suficientemente estable.

Rafael López resumió después una de las señas de identidad históricas de la asociación: la colaboración entre investigadores básicos y clínicos sigue formando parte del «genoma de Aseica». Reclamó una integración todavía mayor entre ambos ámbitos, más cultura de trabajo en equipo y estructuras que faciliten también la colaboración entre lo público y lo privado.

Una institución que tiende puentes

Tras el debate, Julio Ancochea tomó la palabra para exponer los motivos de la concesión. El presidente de Asomega, que destacó el papel de PharmaMar como patrocinador de la jornada y su peso en el desarrollo de la ciencia gallega, incidió en esa capacidad de conexión de Aseica, a la que presentó como un lugar de encuentro entre ciencia básica, investigación traslacional, práctica clínica, industria, administración y pacientes. Y reivindicó también la función de las sociedades científicas como voces capaces de introducir criterio en decisiones complejas: «Defender los grises no es indecisión. A menudo es rigor». 

Ancochea relacionó además las cuatro presidencias con esa Galicia en red que constituye una de las razones de ser de Asomega: Rafael López desde Santiago, Bustelo desde Salamanca y Paz-Ares y Soengas desde Madrid, todos con una amplia proyección internacional. La galleguidad, afirmó, puede entenderse «no como identidad que encierra, sino como vínculo que conecta».

Julio Ancochea durante su intervención. Sentados, Rafael López y el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño.

El acto fue clausurado por el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, que destacó dos rasgos de ASEICA: su transversalidad —por integrar investigación básica, traslacional y clínica— y su capacidad para trasladar a sociedad y administraciones la necesidad de invertir en investigación del cáncer. Reafirmó además el compromiso de la Xunta con un ámbito que definió como estratégico y señaló la prevención, la digitalización, la medicina personalizada y la colaboración público-privada entre las líneas decisivas para los próximos años. 

El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño.